Y lo había decidido, en definitiva pisaría ese banco cuanto menos le fuera posible. El lugar era enorme y se sentía completamente perdido mientras seguía a los duendes de un lado para otro, para visitar la bóveda, para revisar papeles, lo hicieron caminar un buen rato antes de que su tarea en el banco se pudiera dar por concluida. Y también, los duendes parecían tan asombrados de Harry cada que se presentaba por primera vez, y en varias ocasiones lograron escucharlo hablar en parsel, los imagino rogando en silencio para que aquel demacrado chico no les estuviera lanzando una maldición.

Aunque su día en el banco había dado frutos, había terminado por conseguir una pequeña bolsa que le permitiría evitar volver allí en un buen tiempo, reaccionaba a su magia, haciendo así imposible su robo, y dentro de ella aparecería la cantidad de oro que deseaba, rebajándolo inmediatamente de su increíblemente llena bóveda Morte.

Esa era otra gran sorpresa, cuando la muerte lo proclamó su nuevo heredero después de haberle dado un cuerpo de 11 años apunto de volver a fallecer, no esperaba obtener nada bueno de parte de ella en un presente cercano, pero en cambio, enterarse que la fortuna de Morte era superior a su herencia Potter y Black juntas fue… alentador... Se preguntó exactamente como la muerte había conseguido juntar tal cantidad de oro, ¿exactamente desde cuando estaba buscando heredero?

Bueno, al menos no se pudo quejar de no haber practicado la lectura con relieve ese día, con todos los papeles que le dieron afirmar, se tuvo que contener de leer la lista de artefactos mágicos guardados en la bóveda por ser demasiado larga, no quería retrasar su salida del banco, aunque de lo que pudo leer no le sorprendió encontrar libros antiguos y raros artefactos mágicos; incluso entre lo único que leyó pudo ver como una recordadora aparecía en la lista, pensó en lo inútil que sería ese artefacto siendo él ciego.

Y en cuanto a los títulos heredados, solo eran dos, aunque lo que representaba cada uno era muy similar. Uno llamado ´'Heredero de la muerte', que solo se trataba de cómo Harry recibiría la magia de la muerte al cumplir los 11 año; y el otro solo decía 'Heredero Morte', que lo acreditaba al control total de la familia Morte, teniendo libre y total elección sobre ella, iba desde vender propiedades, hasta aceptar a nuevas personas al árbol genealógico de los Morte. No se sorprendió demasiado al revisarlo y descubrir que solo su nombre figuraba como heredero, después de todo y como explicó la muerte, solo un niño que muriera a sus casi 11 años podría convertirse en heredero; pero le sorprendió una segunda lista de la familia Morte con el título de 'herederos inestables', estaba seguro que la muerte había remarcado que los Peverell eran herederos inestables de ella, pero aun así se sorprendió al ver a cada heredero de un Peverell como miembro de esta lista, su padre y sus abuelos estaban en ella, e incluso el nombre de Voldemort aparecía.

Entre la lista de pertenencias de sus ahora nuevas propiedades, tiene 3 casas, ninguna de ellas sobrepasaba las diez habitaciones, así que a diferencia de los sangre pura, parecían no ser una muestra de lo increíblemente rico que un heredero Morte era, aunque una de ellas parecía hecha para presumir en fiestas, pues, tenía un amplio terreno, pero poseía pocas recamaras.

Otra de las propiedades llamó su atención, 5 plantas, 5 recamaras, 3 baños, la sala de estar, cocina, estudio, un sótano y una sala de aparición. No era ni la más simple ni la más grande, en su lugar fue la ubicación de la propiedad lo que llamó su atención, pues, estaba ubicada en el callejón Diagon.

"Seria bueno pasarse por allí" Pensó Harry en cuanto leyó el papel.

Después de todo volver con los Dursley era una sentencia de… ¿Muerte?... si el collar realmente le impedía morir, entonces mas bien seria una sentencia de tortura.

Hablando de sus estúpidos tíos… Aun no entendía por qué en el mundo mágico nadie se había enterado de que el 'gran' Harry Potter había sido abusado por años por los muggles, estaba seguro que en su vida anterior se había topado por accidente con algún mago que reconocía su cicatriz. Pero si algún mago cualquiera se hubiera enterado que su héroe estaba sufriendo, habría causado un escándalo, pronto el mundo mágico se enteraría por completo y habrían hecho algo, pero eso nunca paso. Y eso le recordaba, se suponía que el director lo estaba cuidando y vigilando, ¿no? Cómo pudo permitir que Harry fuera… ¿asesinado?

Bueno, no debía sorprenderse tanto, después de todo no sería la primera vez que muere por culpa del director, después de todo, la muerte de Harry es por el bien mayor. Por ahora se limitaría a pensar que, lo que había pasado era por la intervención de la muerte, después de todo, nada sacaba de juzgar apresuradamente la situación.

Visitó la casa en cuanto salió del banco, estaba un poco más profundo en la calle, justo donde las principales tiendas dejaban de estar, pudo caminar tranquilamente unos cuantos metros, pero para su mala suerte tuvo que pedir a varios transeúntes su ayuda para encontrar la ubicación exacta de la casa, tenía unas escaleras y una barandilla, que tal vez, le permitiría después saber donde estaba su nueva casa.

Su nuevo hogar era seguro, entre las listas que le dieron en el banco no solo especificaba el lugar de la casa, sino también, todos los encantamientos que tenía esta. Estaba bajo varios hechizos de conservación para evitar que los años pasaran por ella, aunque, en cuanto abrió la puerta noto que el hechizo no la protegía de la acumulación del polvo, también tenía hechizos de protección, podría decir que estaría seguro un poco si alguien se disponía a atacar su casa, tenía una barrera de silencio que lo dejaba ajeno al ruido del callejón y otro que impedía que el flujo de magia saliera de ella, estaba amueblada al igual que las otras dos casas y tenía un terreno pequeño que seguro le ayudaría a sentirse en casa.

-Puedes decirme entonces un hechizo para ubicarme por la casa? – pregunto sabiendo que tendría que explorar la casa un par de veces si deseaba memorizarla y no tropezar con un mueble cada que caminaba por un pasillo.

-Mens map te dará una idea de donde están las cosas, pero para usarlo, primero debes aprender los hechizos iuka faciem, mid faciem y procul faciem –

-Y supongo que debo aprenderlos en un orden? –

-Si— Sintió a la serpiente deslizarse más dentro de la casa – El primero de ellos es iuka faciem, mid y después procul, y solo entonces podrá usar correctamente el hechizo mens map-

-Está bien – Dijo Harry para después lanzar el hechizo, un segundo después al no notar ningún cambio preguntó –. ¿Qué se supone que debe pasar? -

-Debe ser capaz de sentir las cosas a su alrededor – Le contesto –. Aunque debería ser capaz de sentirlo de inmediato, si no lo siente entonces seguro que lo lanzó mal -

-Ya decía yo que la magia se me estaba dando demasiado bien -Dijo Harry en broma.

Le tomó un par de intentos más poder lanzar correctamente el hechizo, lo supo de inmediato, entendiendo finalmente a lo que se refería su serpiente, era una extraña sensación de sentir de nuevo el mundo a su alrededor, pronto empezó a existir una vez el mundo más allá de su propio tacto, bastón y oídos.