Yaja! gracias por tu rr, no sabes como me alegra que te guste el fic y estoy feliz de que moviendote de plataforma pudieras dejar uno!


¡Gracias por todos los votos que la historia esta recibiendo! (Y también por las visitas del otro fic). Saber que hay gente nueva que decide que mi fanfic vale la pena... Me fascina que les guste tanto este fanfic ¡Muchas gracias!

–1–

¿Su vista, su peso o su piel? Las tres opciones requerían una revisión, claro que una más urgente que otra y seguramente la persona que viera no lo dejaría sin haber hecho una examinación completa.

Empezó a escribir lo menos urgente, sus cicatrices. Después estuvo debatiendo que opción era más difícil de explicar ¿Su bajo peso al ser encerrado por un par de semanas? ¿O ceguera después de ser golpeado con una sartén caliente? Ninguna de las dos era fácil de explicar. Opto por escribir su problema de peso y seguramente desnutrición, no es que fuera más urgente ni nada, pero prefería dejar su problema de visión al final, ya qué, cualquier esperanza de recuperar la vista por mínima que sea sigue siendo una esperanza que no quiere perder. Sospechaba que nunca podrá volver a ver pero no iba a decir que no guardaba una pizca de fe, y no es lo mismo sospecharlo que confirmarlo.

Una vez terminó de rellenar el formulario en este aparecieron unas palabras que decían: Le llamaremos en cuanto le sea posible. Si Harry fuera totalmente ciego no podría leer esto así que podía decir que el servicio no era completamente eficiente.

Dejo el papel a un lado y no hizo más que esperar a ser llamado por la chica. Pasó 20 minutos esperando simplemente sentado y escuchando a las personas caminar y hablar a su alrededor, el sentido del olfato y el oído habían mejorado más de lo que esperaba. Podía escuchar pequeños cuchicheos a lo lejos y oler el perfume de las mujeres que caminaban de vez en cuando cerca de él. Si, Harry llevaba un día ciego, pero hasta ahora se había puesto a examinar sus súper sentidos ¿Quién podía culparlo? Acabar de renacer era una buena excusa.

Finalmente su nombre fue dicho en voz alta por la enfermera.

– ¿James Potter? – preguntó con duda la mujer.

– Es soy yo – contestó Harry poniéndose de pie y caminando hacia ella.

– El doctor esta del cuarto 8 te atenderá el día de hoy – dijo la mujer una vez estuvieron de frente, después de uno

segundo de silencio volvió a hablar – ¿Necesitas que te acompañe hasta allí? – pregunto la chica.

– Si no te molesta – contesto Harry – No quisiera perderme en los pasillos – escucho a la chica afirmar con un "huju" bajo, después escucho papeles moviéndose delante de él para finalmente escuchar una puerta abrirse.

– Por aquí por favor – fue el comentario de la chica y escucho como ella empezaba a caminar.

Contó los pasos, más por costumbre que otra cosa pues en definitiva no podía ubicarse muy bien por el lugar. No saber que cosas eran puertas cerradas o muebles no ayudaba nada a sus sentidos, pero bueno. Era mejor conservar algunas costumbres que lo ayudarían a salir de los lugares en el futuro.

Lo atendió un sanador llamado Dominick Rackha, su voz sonaba gruesa como la de un hombre mayor, aunque era imposible saberlo con certeza.

– ¿Y tus tutores, muchacho? – preguntó al verlo solo.

– Pues escape de casa – contestó Harry tratando de sonar tan indiferente como podía –. Ellos son unos asquerosos muggles que odian la magia – siguió tratando de contenerse y manejando su cabello para dejar a la vista sus cicatrices –. No tiene más que ver esto para aceptar mi decisión.

El hombre no dijo nada y en su lugar escuchó como se levantaba de su asiento y se acercaba a Harry, pudo escuchar que su respiración estaba irregular.

– Ya veo… – susurró el hombre frente a él –. Empezare a examinarte si no te molesta – comentó Dominick y una vez Harry asintió pudo sentir la magia siendo lanzada contra él.

Lo esta examinando lanzando un hechizo tras otro, pero al parecer los resultados no le complacían pues gruñía a lo bajo y lanzaba un nuevo hechizo sobre Harry. Escucho como revisaba algún que otro papel y volvía a lanzar un hechizo sobre él.

En algún punto le pidió que se quitara las túnicas, para poder ver las cicatrices que tenía en el cuerpo. Aunque pudo sentir la indignación del mayor al examinarlo, que el cuarto se quedara en silencio de alguna forma le gustaba.

Como lo supuso lo más fácil eran las cicatrices, no sólo en su rostro sino en su cuerpo. Le receto una pomada que debía aplicar dos veces al día si quería que desaparecieran, aunque Dominick quería examinar el progresó que pudiera tener. Las viejas cicatrices podían tardar más en desaparecer y tal vez incluso alguna no lo hiciera con esa pomada, había otras formas efectivas de deshacerse de ellas si quería, pero con la cantidad actual sería imposible sin que el tratamiento le dejara algún efecto secundario. Lo mejor era disminuirlas a un mínimo.

Su peso en cambió pareció aún más complicado. Le receto varías pociones que debía tomar ha diferentes horas y en diferentes momentos todos los días. Y le recomendó una dieta rica en proteínas y vitaminas, le pediría a Nina que la revisara después.

– No se como no moriste de malnutrición – fue el comentario que soltó para tratar de explicarle su situación.

Además de las pociones diferentes agregó una poción que ayudaría a sus músculos atrofiados, si tomaba todo en algunos meses debería sentirse como nuevo.

Para sus ojos confirmo la mala notica.

– El daño es irreparable.

El daño que había recibido era de grado mayor, aunque lo hubieran atendido en su momento a lo mucho tendría el 70% de visión. Ese era un buen numero, pero ahora que él daño que había recibido había sanado por completo era imposible tratar de curarlo sin dañarlo aún más, si hacían cualquier cosa para tratar de recuperar su visión no tendría más que él 15 o 20% de su vista recuperada y eso si todo iba bien.

Las malas noticias lo afectaron un poco no podía mentir, pero tampoco iba a caer rendido por no poder ver. Ya tenía toda una nueva vida que vivir y un futuro que cambiar.

– Me gustaría que regresaras en un mes para ver los progresos que hayas hecho – pidió Dominick amablemente.

– Creo que iré a Hogwarts este año – dijo Harry marcando sutilmente el "creo", después de todo aun no tenía una confirmación.

– Puedo pedirle permiso al director para que te deje salir cuando se acerque la fecha – contestó –. No voy a dejar tu caso en manos de la escuela.

– Me parece bien – confirmó con una medía sonrisa.

– ¿Y ya tienes pensado donde quedarte? Un chico de tu edad no puede simplemente escaparse – parecía preocupado por Harry.

– ¿No le suena mi apellido? – murmuro a lo bajo y sin dejar tiempo agregó –. Mis padres me dejaron una buena herencia para que pudiera vivir solo y tengo pensado buscar la emancipación legal.

Harry se levanto y se dispuso a salir de la oficina del hombre, pero antes de salir escucho claramente.

– Si quieres que de mi opinión para algo no dudes en pedirlo – fueron las palabras que escuchó antes de abrir la puerta.

– Gracias por todo – dijo Harry antes de salir allí.


Y asi es como rompi la esperanza de muchos :v