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-Mens Map -susurró mientras estaba sentando al borde de la cama, nada ocurrió-. Mens Map. -Estaba agotado, no logro dormir el resto de la noche así que solo se puso a lanzar el hechizo. Nada ocurrió. -Mens Map. -Nada ocurrió.

Arrojo su varita a lo lejos enojado, esa varita que había querido conseguir con tanta alegría ahora sólo la escuchó rebotar en alguna parte del suelo. Saco de entre sus ropas su otra varita, su verdadera varita.

-Mens Map. -Pudo o no ser una coincidencia por haber estado practicando lanzar el hechizo antes, pero esta vez funciono.

Se abrumo por la nueva imagen en su cabeza, la cantidad de cosas que se marcaban con ese hechizo era más de lo que esperaba. Había tratado de lanzar el hechizo Procul faciem que debía dominar antes que este, pero cada que lo intentaba nada ocurría así que un día simplemente se rindió.

Pero ahora que más que nunca necesitaba sentirse seguro simplemente se puso a conjurar Mens Map una y otra vez.

Ahora no solo sabia donde estaban las cosas en la habitación, podía distinguirlas en una pequeña área a su alrededor. Era lo más similar a "ver" que tenia, distinguir una pared de una puerta aún sin ser capaz de ver ningún color.

Y por alguna razón... lloró.

-2-

Al final no durmió nada más por la noche, se preparo como era su costumbre para salir tomando sus medicinas y untando sobre su cuerpo esa pastosa pomada que estaba desapareciendo sus cicatrices con lentitud.

Tocó su rostro oculto, las quemaduras que quedaban sobre él casi habían desaparecido. Deslizó sus manos sobre su pecho, sus costillas ya no estaban tan marcadas, los huesos aún se sentían pero ya no era alarmante. Al terminar simplemente se vistió y se enredo a Accom en la cintura, ya era tanta la costumbre de tenerlo con él que lo hacía sin pensar.

Abrió la puerta de su cuarto y salió a la sala común, las personas que estaban allí se callaron un momento al verlo caminar y el observó sus figuras amorfias que se proyectaban en su mente. Se quedo apartado del grupo hasta que Draco lo encontró, el niño rubio lo tomo de la mano y lo llevo hasta su grupo.

Ellos hablaban de las clases que les gustaría tener y los puntos que obtendrían durante el día, Harry solo estaba emocionado distinguiendo que a su alrededor había mesas, sillas y sillones; cuadros colgados y lámparas, pero esas últimas cosas no tenían ningún significado cuando Harry no podía ver un sólo color.

Los prefectos les entregaron las asignaturas y guiaron a los alumnos de primer año al gran comedor para desayunar. Draco no le alejaba de Harry e incluso parecia querer guiarlo de la mano por todo el camino, Harry solo se dejo ser, le convenía tener un aliado en la casa aunque ese fuera Draco.

Dictados, preguntas y practicas. Todo eso se le daba bien durante las clases, pero cuando a algún profesor escribía en la pizarra en lugar de pedir ayuda simplemente había encantado las tizas de los profesores sin que lo notaran.

Se preguntaba cuando el rubio preguntaría por esto.

-3-

Escuchaba cuchicheos mientras caminaba, las personas no habían dejado de hablar de él. Y en lugar de acercarse ellos mismos y preguntar cualquier cosa a Harry se quedaban a lo lejos esparciendo rumores de su condición.

Mientras que los Slytherin habían escuchado por la voz de Draco sobre su ceguera presumiendo haber sido el primero en descubrirlo y explicando que usaba su bastón para caminar y sus manos para leer. Como si el fuera el más inteligente por saberlo.

Las demás casas en cambio se debatían entre si Harry era ciego o solo presumía su bastón. Que puede ver ya que nunca ha pedido ayuda para leer o que solo caminaba con ese bastón para alejar a las personas a su alrededor. Simples rumores que se expanden ya que no quieren preguntar por ellos mismos.

Descubrió a los gemelos Weasley tratando de hacer que se tropezara dejando cajas zapatos o rocas en su camino, claro que no lo habían conseguido ni una sola vez.

La primera vez Draco aparto las cosas del camino, pero mientras estaba distraído lo volvieron a intentar, pero fue fácil retirar muchas de sus cosas con el bastón y el resto simplemente las esquivaba. No los podía culpar por tener curiosidad, pero eso no excusaba su comportamiento infantil.

-4-

La primer clase de pociones fue en medio de la semana, Snape el hombre que había odiado por tantos años estaba allí frente a él a pesar de haberlo visto morir en sus brazos.

-Harry Potter. -Se detuvo en su nombre. -Veo que tenemos una celebridad entre los Slytherin.

Las palabras sonaban amigables, pero ya a conocido suficiente a ese profesor como para saber que planeaba algo.

-Pero por favor podría quitarse ese pelo de la cara, su mala educación me parece aborrecible -comentó el hombre.

Allí estaba, eran distintas las palabras pero era la misma situación: "Demasiado popular como para seguir las reglas" que el propio profesor había auto impuesto en Harry desde la primera vez que lo vio.

-Discúlpeme profesor, pero no me siento cómodo atando mi cabello -respondió, aunque era obvio que el hombre no aceptaría esa excusa.

-Tal vez es por eso que tiene una pésima vista. -Seguía con su tono casual. -Estoy seguro que vera mejor una vez se retire ese mechón.

El profesor era demasiado insistente, pero su comentario le hizo darse cuenta que el hombre pensaba que Harry podía ver. El director Dumblendor ¿Que dijo exactamente sobre Harry a los maestros?

-Le aseguró que no tiene nada que ver una cosa con la otra -contestó Harry.

-Por favor Sr Potter, estoy siendo amable por ser parte de mi casa pero es una orden -dijo esta vez con su típico tono-. Retire el cabello de su rostro o tendré que quitarle puntos.

-¿Quieres levantarte el cabello Potter? -recriminó esta vez Draco.

Harry suspiró, sabia que si el rubio se había metido era por no querer quedar mal frente a su padrino. Pero seguramente más alumnos de Slytherin también le estarían reprochando con la mirada a pesar de saber que era inútil, y podía escuchar claramente los murmullos de los Gryffindor que se dividían entre temor, burla e interés.

Desato su cabello por completo para tomar el lazo entre sus manos y tomando todo su cabello lo ató sin mucho cuidado de que estuviera bien peinado.

Escuchó a algunos Gryffindor ahogarse o toser, pero no hubo más comentarios por parte de Severus dirigidos a Harry. ¿Tal vez lo veía como una falta de respeto?

Las quemaduras en su rostro era mucho menores y su piel se sentía suave, pero las marcas seguían allí deformando su piel de manera preocupante a la vista de los demás.