–1–

Cuando se trataba de confiabilidad siempre la contactaban a ella, por ello no se sorprendió cuando le pidieron que confirmara la historia de un niño de 11 años que amenazaba con darle mala publicidad al ministerio. Aunque si se sorprendió al enterarse que ese niño era Harry Potter.

Los hombres del ministerio encargados en contratarla parecían no saber como actuar para no verse como los incompetentes que fueron al dejar al héroe del mundo mágico a merced de unos muggles abusadores, así que solicitaron su máxima discreción.

–De forma inevitable he concluido que si no terminamos hoy mismo con todo esto la mala publicidad que llegara al ministerio será inevitable, el daño ya ha sido hecho y tratar de evitar que el joven Potter de el siguiente paso es una perdida de tiempo.

Había confirmado con su equipo que el niño había sido maltratado desde que tenia sólo 2 años de edad. Que un niño tan famoso fuera tan maltratado sólo porque nadie quiso ocuparse debidamente de él.

–El diagnostico original que se nos presento se ha quedado corto, se estiman 4 ocasiones en las que el niño estuvo apunto de morir.

Además estaba segura que había algo extraño en Potter, actuaba demasiado maduro. No era por sonar mal, pero uno esperaría ver a un niño frágil y dependiente o vengativo y cruel. Pero el muchacho aunque parecía contrariado no parecia ser vengativo y tampoco inestable emocionalmente.

–Lo mejor que podemos hacer es apoyar al niño y rogar porque no haga quedar mal al ministerio.

Incluso pensó que podría estar siendo manipulado así que lo examino ante cualquier posesión o manipulación en él y todos sus artefactos mágicos. Pero ambos dieron el mismo resultado; Harry no portaba ningún encantamiento y sus artículos mágicos, aún cuando algunos parecían emitir un aura obscura a su alrededor: no tenían ninguna magia fuera de lo normal. El bastón y pulsera tenían sólo protecciones sobre ellos y runas avanzadas pero legales, y los objetos tenían fuertes encantamientos anti-robo unido a Potter.

–Mi recomendación a ustedes es liberarlo por completo cualquier tutor legal.

–2–

Raven como buen oportunista había aprovechado para llamar a un reportero para cubrir el caso de Harry.

–Creo que debemos esperar hasta que terminen el caso –demostró preocupación Remus.

–Remus tiene razón –dijo Harry–. Tengo una idea mejor, sólo hay que esperar el momento adecuado.

–Pero he vendido la primicia –se quejó Raven–. ¿De que sirve ser el abogado mágico de Harry Potter si no obtengo provechó?

–Ya llegara –se rio Harry, era increíble que se comportara tan inmaduro.

–Bien cancelare.

Raven se aparto de ellos, el entrevistador los encontraría en la cafetería así que ahora tenia que ir él a cancelar.

–Tiene suerte de ser bueno en su trabajo –comentó Remus a su lado–. ¿Quieres tomar asiento?

–Estoy bien, gracias –negó el ofrecimiento–. Estuve sentado un buen rato allí dentro, quiero estar de pie un poco más.

–Si es lo que gustas.

–3–

–Señor Potter. –Escuchó la voz de Sophy en la distancia.

–Señorita Sophy –Saludó Remus–. ¿Esta todo listo?

–Así es, pueden pasar que el consejo ya a decidido su nueva tutela joven Potter.

–Gracias –dijo Remus–. Aunque debemos esperar a Raven, ha ido a la cafetería y regresa en un minuto.

–Me parece bien. –Se despidió para empezar a ir a otra puerta–. Esperare adentro, no hagan que esperemos mucho.

–Muchas gracias –despidió Remus.

–¿No lo vez venir? –preguntó Harry

–… –Remus pareció buscar a lo lejos, Severus solo estaba de pie en algún rincón de su radar pero no había ni rastro de su abogado. –¡Allí esta! –gritó de pronto.

–¡Hey! –Saludo desde lejos. Harry entonces tomó la iniciativa de caminar a la sala de juicio, o como cada quien quiera llamarla.

Antes de entrar escuchó como Remus le preguntaba a Snape "¿Entras?" pero después no lo sintió caminar hacia adentro.

El lugar le recordaba algo, pero la situación era más acogedora. Había varias personas dentro de la sala, pero él solo veía a dos, una mujer y un hombre. Supuso que la mujer era Sophy, aunque no lo iba a poder comprobar.

Raven estaba sentado a su lado y Remus justo detrás de él, y si su profesor había entrado se encontraría alejado.

–Después de comprobar las declaraciones, hoy daremos por concluido el juicio por la tutoría de Harry Potter. –La voz del hombre sonó por todo lo alto en la sala.

–Después de confirmar todas los datos entregados por el defensor mágico de Harry Potter, he entregado un informe detallado a los miembros del consejo y les otorgo uno a ustedes. –Sophy se acerco a ellos entregándoles un sobre, y no, no era la mujer que veía. –Con esto concluyo mi participación.

–Gracias –dijo el hombre–. Al recibir este informe confirmando los constante maltratos sufridos hemos llegado a una unánime opinión –continuó–. La emancipación de un menor tan joven es un deseo que no podemos otorgarte, en su lugar te permitiremos obtenerla a la edad de 15 años si aún la deseas para entonces –concluyó el juez.

–¿Entonces…? –Iba a preguntar Raven, pero el juez prosiguió.

–Es obvio para todos nosotros que dejar al joven Potter bajo la tutela de los Dursley sería una ofensa, por ello y después de haber comprobado su segunda opción hemos decidido que Remus Lumpin se convertirá en su nuevo tutor legal –sentenció–¿Estamos convencidos que sabrá controlarse en las noches de luna llena?.

–Por supuesto –afirmó Remus detrás de él.

–Si desean levantar cargos contra los muggles el ministerio ayudara en lo que pueda, pero el caso deberá ser tomado y juzgado por los muggles –siguió el encargado.

–Queremos venganza propia –interrumpió Raven.

–¿Venganza propia, seguros? –preguntó el hombre confundido.

–Totalmente –afirmó Harry.

–En ese caso se tomara la petición en consideración y se otorgara o negara dentro de un mes. –concluyó–.¡Damos por concluido este juicio!

–4–

Venganza propia era un castigo que el propio atacante podría dar a los muggles sin matarlos ni dañarlos severamente. Era poco efectivo ya que el daño que les puedes hacer siempre será menor a el daño que te hayan causado, pero si sabes el encantamiento correcto puedes causar más daño del esperado.

Y Harry sabía un buen hechizo que causaba pesadillas vividas a los receptores, sólo necesitaba el permiso y todo sería legal. No podrían quejarse con nadie para remover el hechizo y podría hacerles sentir en sus propias carnes lo que él vivió.

–Espero que no te moleste –dijo Remus–. Se que querías tu propia custodia.

–No hay problema –contestó apartando de su cabeza sus malos deseos–. Era posible que tu quedaras como mi tutor legal, por eso te busque en primer lugar.

–Este resultado no es el mejor, pero en definitiva no es malo –comentó Raven–. ¿Ya me dirás a quien más planeas demandar?

–Ejem –llamo la atención Severus–. Deberían esperar a tener privacidad para hablar de esos temas delicados.

–Yo opino lo mismo –respaldó Remus, sintió su mano en su hombro–. Otro día pueden hablar o mandarse cartas, ahora debes volver son Snape a la escuela.

–¿De verdad? –Se quejó, era extraño pensar en Remus como su nuevo tutor–. Esta bien, te mandare una carta con mis planes mañana Raven.

–Estaré esperando que cumplas tu parte de hacerme rico y famoso. –Harry sonrió por su comentario.

–Serás el abogado más famoso cuando terminemos los juicios abiertos –respondió arrogante.

–5–

Se despidió de Remus y le prometió escribir, camino siguiendo a Snape a las chimeneas para ir al despacho del director, primero fue Harry y le siguió su profesor de pociones.

–Harry, mi niño ¿Cómo fue todo? –La voz de Dumblendor lo recibió en la oficina. Harry no contesto, se limito a limpiar el polvo y comprobar que Accom hubiera llegado con él. –Severus, ¿puedes dejarme sólo con el muchacho? –preguntó / ordenó.

–Claro –respondió el pocionista–. Me retirare entonces.

Su profesor desapareció de su campo de presencia y de su rango de audición cuando el director volvió a hablar.

–Harry, mi niño –llamó–. Me he enterado de tu tan mal estado de salud, No dudes en pedirme cualquier ayuda que necesites.

–Si… –No estaba muy cómodo con el mayor. –Gracias. Dio media vuelta cuando escucho la voz del mayor.

–Sabía que tu estado era malo cuando te vi, pero nunca supe hasta que punto te habían maltratado –explicó–. Si lo hubiera sabido nunca te habría regresado con tus tíos, supuse… –corrigió–. Supusimos que tu estado desnutrido se debía a que habías escapado de casa, nunca dudamos y debimos hacerlo. Así que perdón.

–… –¿Qué tanto era verdad y que tanto falso? El mejor mentiroso es aquel que miente mientras dice la verdad. –Investigando para el juicio descubrimos que mis padres me han dejado una bóveda, pero yo no he recibido ¿Usted sabe algo?

–Si, lo se –respondió–. Me fue entregada a mi hace ya 10 años, no te dije nada porque si eras tan terco como tu padre hubieras usado ese dinero para no volver con tus tíos. –Se excuso–. Lo que menos quiero es quitarte más cosas –dijo.

Harry volteo a él, Albus estaba buscando algo entre su escritorio. Una caja salió de sus manos y se la otorgo a Harry.

– Tus padres también me prestaron algo antes de que murieran, ahora puedo entregártelo.

Harry abrió la caja y metió su mano dentro, lo primero que encontró fue una llave. ¿La llave de su bóveda? Aparto la llave a un costado y sintió lo que había debajo, era la misma tela que ya había sentido tantas veces antes.

–Es una capa de invisibilidad –Le dijo Albus.