—.1. —
¿Era verdad? ¿Las cosas podían ir bien para él al menos una vez? ¿Podía permitirse confiar en Dumblendore?
—Ve a comer algo, que has estado fuera todo el día. —animó Dumblendore a seguir su camino. Harry cerro la caja de entre sus manos y la apretó contra él.
—Sí, eso hare. —Inclinó su cabeza en una pequeña reverencia antes de dirigirse a la salida del despacho del director.
—Cuídalo bien, es una herencia muy importante de parte de tus padres. —Le escuchó decir en despedida.
—Gracias señor.
Iba a cerrar la puerta cuando salió pero Snape estaba esperando afuera del despacho. Se despidió con una inclinación a su profesor de pociones y empezó a ir rumbo al gran comedor. Llevaría la caja con él por ahora, tenia la duda de cómo contactar con la muerte pero supuso que Accom le explicaría después.
La hora de la cena casi había acabado cuando llego a la escuela, había esperado tardar más afuera pero las cosas fueron más que rápido. Fue ha sentarse en la mesa cerca del rincón ya que no esperaba encontrarse con nadie, pero la voz de Draco lo llamó para que fuera con él.
Pensó en ignorarlo, pero prefirió ir a con él.
—¿Dónde estuviste todo el día? —cuestionó Draco en cuanto se sentó a su lado.
—He salido de la escuela —explicó—. Un asunto importante.
—¿Qué hay en esa caja? —preguntó cambiando de tema. Las manos de Draco apuntaron a la caja de sus piernas.
—No es de tu incumbencia. —El rubio no debía meterse en sus asuntos.
—Como digas —dijo— Tampoco es para exaltarse.
Apretó aún más la caja contra él. Tal vez para Draco no era algo por lo que exaltarse, pero para él era el motivo por el cual estaba ahora con vida. Si las reliquias no hubieran existido ¿Dónde estaría él ahora?.
Harry no comió mucho, estaba cansado, y Draco y sus siempre fieles "amigos" ya habían comido y sólo esperaron a que él terminara su plato para marcharse. No se llevaba bien con nadie de Slythering, tal vez era por su antigua vida o porque sabía de las futuras traiciones, fuera lo que fura no se mesclaba con los Sly.
En cuanto llegaron a la sala común Harry fue corriendo a su habitación ignorando de nuevo a sus compañeros. Aunque era uno más de ellos, no tenía la obligación de convivir con el resto así que se marcho sin dar una explicación por su parte.
En cuanto entró a su cuarto fue inmediato el cambio de ambiente en ella, sintió el aire enfriarse con esa familiar presencia apareciendo lentamente en el lugar. Pero aunque sabía que la muerte estaba allí nunca apareció en su radar.
—¿Cómo has sabido que quería hablarte? —preguntó al aire porque estaba convencido de que había llegado.
—Era demasiado obvio. —Escuchó su espectral voz en su cabeza, el aura se volvió más pesada. —La esencia de la capa resonó en el momento en que la tocaste —explicó—. Al parecer te reconoce como mi heredero.
—Un logro que he ganado en el momento de renacer —murmuró molesto—. ¿Y si deseo quedarme con ella?
—Tu trabajo es regresarla —siseó, estaba seguro que se había acercado a él aún sin verla.
—Te daré la capa —confirmó, ¿Por qué no podía sentir fácilmente su presencia como con Accom?—. Disfruta de ella pues me tomara un poco más conseguir el resto.
—Tengo toda una eternidad esperando por su regreso, unos años más pasarán desapercibidos. —Hubo un pequeño momento de silencio. —Ahora debo decirte algo que no te gustara —dijo—: Eres una decepción.
—¿A que se debe eso? —preguntó molesto.
—Cuando contacte contigo esperaba la grandeza que había visto en tu vida pasada: Un hombre entregado a su misión. —alabó—. Pero en su lugar me han entregado a un niño miedoso que no deja de retorcerse buscando ver.
—¡Eso es sólo tu culpa! —afirmó molesto—. ¿Crees que es fácil adaptarse a estar ciego?.
—Si sólo fuera eso estaría bien, pero has estado una temporada olvidándote de tu misión confiando en que las cosas se resolverán después. No te concentras ni te interesas en la magia que te he regalado. No te has molestado en descubrir la utilidad del polvo negro. —Harry prefirió callarse y escuchar. —La magia que te ofrezco es más eficiente cuando tratas de aprenderla. Si usas mi magia veras que todo es mas fácil. Pero anda y vuelve a jugar a cambiar el futuro.
Sintió como la caja que sostenía entre sus manos perdía un peso, el ambiente a su alrededor empezó a regresar a su usual frio. Abrió la caja que hace unos momentos contenía la capa de invisibilidad en su interior sólo para sacar la pequeña llave que era la única que seguía dentro.
Arrojó la caja a alguna esquina de su cuarto y tomó asiento en su escritorio. Aún tenía que hacer la carta a Raven explicándole su plan para volverlo reconocido. Agrego al final de la misma una nota para que revisara sus posiciones dentro de la bóveda Pottrer. Tal vez Dumblendor no estaría en su contra ahora, pero estaba seguro que debía cuidarse de sus posibles futuras manipulaciones.
—.2.—
Era ya un poco y la hora de salida se acercaba con rapidez. La sala común se estaba llenando con los estudiantes de Slytherin que no quería tentar a la suerte de permanecer más tiempo del debido afuera. Pero no era tan tarde como para no ir afuera para mandar su carta. Salió de la sala común sin importarle mucho incluso si no regresaba a tiempo.
Caminaba en por los pasillos del castillo con Accom acompañándolo como de costumbre. En el silencio del pasillo y cuando estaban por llegar a su destino, escuchó el chillido de un raedor fuerte y claro que le hizo recordar.
La rata que tan deseosamente debía atrapar aún paseaba libre por Hogwarts. Eran ciertas las palabras de la muerte, se distraía de sus deberes muy fácilmente. ¿Pero quien puede culpar a un chico atormentado cono él?. Al parecer la muerte.
—Necesito que me hagas un favor. — Ahora mismo Accom era la única opción.
—Lo que mi amo ordene —siseó desde el suelo.
—¿Puedes encontrar un animago en su forma animal? —preguntó. Lo que menos quería era enviarlo en una búsqueda inútil si la respuesta era negativa.
—Si su peste sigue siendo la de un mago lo encontrare en unos segundos —confirmó la serpiente.
—Entonces ve a buscar a una rata animago para mí —Le ordenó a Accom.
—¿Lo quiere vivo?.
—Sí, es preferible que siga vivo. —Una rata no merecía la piadosa mordida letal de Accom. —Se encuentra en los alrededores de los dormitorios Gryffindor.
—Lo traeré en seguida.
La serpiente repto fuera de su rango y mientras tanto él siguió su camino a la lechuceria.
