l ambiente alrededor de Harry se calmo un poco, sus inestables emociones por fin encontraron algo de paz. Neville y él charlaban al menos una vez al día, y empezó a tener verdaderas platicas con Draco. Había estado sometido por mucha presión auto impuesta desde que llego a Hogwarts, pero finalmente podía relajarse.

Buscó a Ron, pero no se atrevió a hablar con él. Su actitud infantil le parecia un poco molesta, pero seguramente maduraría algún día. Decidió buscar a Hermione, la chica era solitaria y pasaba gran parte de su tiempo en la biblioteca.

No pudo evitar recordar que durante el primer año la niña no le caía nada bien. Pero en algún momento aprendió a no sobre imponerse y dejarse llevar. Aún así esta Hermione le causaría un dolor de cabeza. No pudo evitar reírse de su tragedia, era una mandona cerebrito después de todo.

Decidió hablar con ella en la biblioteca, en ese lugar la chica no debería sentirse hostigada por la presencia de un Slytherin. Cuando se sentó junto a ella, la chica se puso cautelosa de su presencia. Tal vez había escuchado malos rumores sobre él, o su propia personalidad le advertía sobre algo. O simplemente tenía curiosidad y no se atrevía a preguntar nada por temor a ofenderlo.

Harry tenía un trato diferente por todos los profesores, y era fácil que lo notaran. Además Hermion era de los Gryfindor que le vieron el rostro quemado, mucha personas se incomodan con algo así.

Pero Harry decidió intentarlo, y llegar que la chica dejara de ser cautelosa era su meta. Las charlas normales no servirían con la Hermione de primer año, ella sólo tenía una cosa en mente a esta edad. Los libros y las reglas de Hoogwarts.

Así que Harry fingió un poco de demencia junto a ella para hacerla hablar. La chica cayó rápido en sus halagos y preguntas.

—Tú eres la Gryffindor lista —le dijo— ¿Puedes explicarme esto?.

Tal vez tenía muchos conocimientos, pero no notó que Harry solo fingía no entender. Se emociono hablando, explicando y citándole referencias de los libros, la Gryffindor se perdía hablando que hasta parecía que olvidaba su entorno.

Tal vez Hermione era un poco molesta ahora, pero creía que podrían ser buenos amigos si la chica cambiaba su exuberante actitud.

Pasaron unos días normales para Harry, claro que estaba evitando apropósito las cosas extrañas. Hablar con Remus o decirle a alguien sobre la cabeza extra de su profesor de defensa por ejemplo. Pero bueno, el es Harry Potter, si él no va a las cosas extrañas, las cosas extrañas vienen por él.

Eso fue particularmente cierto cuando el fantasma de Gryffindor, Nick casi Decapitado, se acercó a él durante la hora de la comida. El fantasma que por si solo ya llamaba la atención de todos, empezó a rogarle que lo decapitara.

Por supuesto que eso llamo mucho la atención de todos, no sólo los Slytherins estaban girados hacía él, si estuvieran los profesores seguro también lo observarían. Sin más remedio, salió del gran comedor llevando el fantasma tras él.

—¿Cómo sabes que yo podría hacer algo así? —le preguntó al fantasma con duda.

—Esa cosa que tienes de mascota, es peligrosa e imposible de conseguir para un simple niño —explicó—. No obedece a nadie que no tenga relación con la muerte.

—¿Y como sabes eso? —El excéntrico fantasma parecía saber mucho.

—Él me lo dijo.

—Accom

—"Es normal que deseé presumir un poco sobre mí y mi amo." —Se excusó. —"Y si alguno de esos fantasmas abre la boca me lo tragaré" —siseó.

—Debes ayudarme, llevo años queriendo entrar a un club de fantasmas decapitados y hasta ahora se han negado, dicen que si no estoy decapitado no puedo unirme. Cuanto tuve que sufrir para morir por esos cuarenta y cinco hachazos mal afilados y ahora en muerte no me conceden unirme a un club de decapitados —dijo dramático—. Pero con tu ayuda mi deseó se volverá realidad, tu relación con la muerte debe ser poderosa. —Alegremente alabo a Harry. — ¿Puedes tú decapitarme?

Dejando de lado todas sus habladurías, le parecía curiosa esa pregunta. ¿Podría él como heredero de la muerte alterar la apariencia de los fantasmas? Sabía que tenía una muy cercana relación, siendo los plateados seres sólo aquellos a los que puede ver sin necesidad de ojos.

—"¿Es posible?" —preguntó a Accom.

—"Sí, en la magia básica puedes cortar fantasmas" —le explicó—. "Solo que será doloroso para el."

—"¿Los fantasmas sienten dolor?."

—"No, pero con este hechizo lo harán."

Harry medito por un momento lo que le dijo, la tortura no era lo suyo y si podía no hacer sufrir a los demás —fuera de sus venganzas personales— preferiría no dañar. Pero aquí estaba Nick rogando ser decapitado, y Harry necesita practicar su magia heredada.

—Si lo hago vas a sentir dolor —le explicó lo que acababa de decir Acoom.

—No importa ¡Por favor! —insistió—. La asociación de decapitados no podrá negarse si soy decapitado.

—Esta bien —dijo—. Pero le negarás a todos los que te pregunten por ello, que yo te ayude.

Harry no se negó más, después de todo no quería que el fantasma se arrepintiera, solo advertirle. Los rumores se expandirían y las personas asumirían que fue Harry el que lo hizo, pero no tendrían pruebas si él y Nick lo negaba. Y nadie sabría como lo hizo, sólo que lo hizo.

Regresó junto con su plateada compañía a su sala común, cualquier persona que lo viera se extrañaría del fantasma de Gryffindor tan cerca de las mazmorras. Pero ignorándolos llegaron a su recamara. Siguiendo las indicaciones de Accom, buscó de nuevo el cuchillo que había usado antes.

Cuando estuvo listo cortó con el cuchillo la palma de su mano. Esperaba que al igual que cuando esclavizó a Peter la herida se cerrara una vez completada su magia.

Retiró la magia que le permitía ver, para asegurarse que pudiera ver al polvo negro. Era obvio que aquel polvo, era atraído a la sangre de Harry, es por eso que por ahora tenía que ofrecerla para utilizar ese polvo negro. Carne, vida y magia eran utilizados para atraer el polvo, había usado su vida para Peter y ahora su sangre para cortar a Nick.

—Cortaré a un fantasma —murmuró por lo bajo.

El polvo negro empezó a moverse, lentamente empezó a cubrir la hoja del cuchillo. No era solo un poco, su sangre y el polvo negro debían cubrir toda la hoja y si una sola parte quedaba sin cubrir no funcionaría, sólo él que podía ver el polvo negro servía para hacer esta magia.

Algunas partes quedaban expuestas y Harry tuvo que colocar más de su sangre sobre la hoja, pudo notar que Nick empezó a preocuparse por su sangre derramada. Decidió ignorarlo, el había accedido a ayudar y ya sabía lo que tenía que hacer. Una vez la hoja del cuchillo se cubrió por completo la cuchilla brillo un poco antes de volverse una vez más obscura.

—¿Preparado? —le preguntó al fantasma.

—¡Sí! —contestó de inmediato.

Nick casi decapitado se colocó firme levantando su cabeza, dejando aquel nervio de 3 milímetros quedara expuesto. Harry entonces movió su mano con cuidado, si iba a dolerle entonces no debería cortar de más y tenía que ser preciso. Entonces cortó.

En cinco segundos algo inicio y termino. El fantasma se quedo petrificado cuando Harry cortó, el polvo negro de su alrededor fue absorbido por el corte entrando al fantasma. Pero después de esos tres segundos el polvo se detuvo, la herida de Harry no sano pero el cuchillo que había estado cubierto e polvo se limpió.

El fantasma se quedo petrificado por un minuto más, de alguna forma Harry lo agradecía, era mejor eso que tener a un fantasma alborotado por el dolor. Era obvio que sea lo que sea que experimentaba, la experiencia lo había afectado.

Cuando finalmente comenzó a moverse lo primero que hizo fue inhalar, como si ese minuto lo hubiera dejado de aire. Pero era imposible, ya estaba muerto después de todo. Su actitud se volvió algo cautelosa y se alejó de Harry unos pasos.

—Gracias —dijo al notarse más bajo, su cabeza seguía en sus manos y ahora estaba sobre su estomago—. Pero debes prometer no volverá a hacerle eso a nadie.

—Esta bien. —Aceptó sin quejas, tampoco es que disfrutara torturando fantasmas. Pero decidió agregar. — Si ningún fantasma me molesta o traiciona. —Era una insinuación, ya que Nick parecia tan asustado quería ver a que podía llegar.

El hombre se colocó la cabeza algo alarmado, ahora parecía estar temblando levemente. Con voz algo suplicante dijo.

—Voy a esparcir el rumor de que nadie debe molestar a Harry Potter —aseguró—. Nadie va a molestarte, de eso me encargare yo.

—Entonces no lo hare —le confirmó.

El fantasma se fue de su cuarto como aquel a quien se le ha encomendado una mision, Nick ahora decapitado parecía más asustado de Harry que contento por ser decapitado.

—¿Me preguntó que le haría a un dementor? —preguntó al aire.

Después de ese día los fantasmas parecían cautelosos a él. Accom empezó a moverse por los pasillos y lo descubrió regodeándose de ser superior a ellos. Al parecer había aprovechado toda esta situación para dejar de ser tratado como una mascota por los fantasmas. Eso de hizo pensar que todo fue su plan desde el inicio.