—.1. —

Remus no parecía completamente convencido por sus palabras, pero no lo podía culpar. La historia era tan fantasiosa que si no le hubiera ocurrido a él mismo tampoco lo creería. Pero al menos no negaba la posibilidad, saber más de lo que deberías y demostrar el manejo de ciertas magias era una evidencia contundente.

En cuanto llegaron a su cita medica, el doctor Dominick apareció. No era la primera vez que Remus lo conocía, se presentó con el cuando estaban preparando los papeles para cuando Harry buscara independizarse.

—Te esperaba Harry. —Su voz sonaba cansada, tal vez había tenido un día ocupado pero los recibió con amabilidad.

Los tres se dirigieron al cubículo que correspondía a él. El ambiente se torno un poco más serio, todos estaban esperando saber el avance que había hecho a lo largo de ese mes. Sus cicatrices y su nutrición, era un tema que dejaba a los adultos sintiéndose mal. Era normal, no pudieron hacer nada por un niño que a los ojos del mundo es tan importante.

No lo retrasaron y simplemente lo examinaron, sus heridas, cicatrices y su nutrición. Fue inevitable que se quitara la ropa para que pudieran ver el estado de su cuerpo, seguro que se veía mejor que antes, él también lo sentía con solo tocar su piel, ahora más flexible.

—¿Te aplicas la pomada diario? —terminó preguntando.

—Todos los días, por la mañana y la noche.

Podía suponer que si había preguntado eso era porque el progreso hasta ahora no era el esperado. Suspiro, casi le hubiera gustado no saber que sus cicatrices eran más difíciles de tratar de lo esperado.

—La piel ha sanado, las nutrición es decente. Podrás dejar de tomar tantos medicamentos. —le dijo. Harry entonces regresó a colocarse la ropa.

—Es un alivio escuchar eso —contestó Remus.

—¿Y en cuanto a las cicatrices…? —preguntó Harry, era obvio que había un problema con eso.

—La pomada ha dejado de surtir efecto y tendremos que cambiar de medicamentos —explicó—. Tu profesor de pociones se contacto conmigo y ha estado trabajando para crear una pomada para ti, viendo que la crema que te he dado ha dejado de surtir efecto, tendremos que valernos de su trabajo. —añadió.

Claro que su doctor quería revisar primero su ungüento antes de dárselo a Harry, si el resultado no era el de ahora hubiera preferido dejar a su profesor fuera del asunto. No porque no confiara en él, pero cuando un niño es casi asesinado por descuido domestico, era mejor mantener un ojo sobre todo lo que caía en sus manos.

Después de un simple prueba para confirmar que el nuevo medicamento no le afectaba en lo más mínimo, le dio una nueva serie de medicamentos para sustituir todos aquellos que ya tomaba, por ahora los cinco medicamentos que tomaba todos los días se habían convertido en tres. No podía más que alegrarse, después de todo el sabor de esas pociones era horrible.

—Si el progreso va como se espera, pronto podrás dejar de usar ese pelo alborotado para cubrir tu rostro. —Sus acciones fueron completamente vistas por Dominick.

—No sé, creó que me empieza a gustar —respondió Harry, había dejado de pensar en eso cuando finalmente se empezó a relajar—. Gracias por el apoyo hasta ahora.

—Espero verte de nuevo en un mes. —le recordó de su próxima cita.

Si su vida fuera sencilla sería feliz de no tener que poner un pie en esa clase de lugares, pero su vida no era sencilla y él tenía que seguir con sus consultas medicas si quería salir de ese cuerpo débil. Sonrió amargamente, sabía que por ahora era imposible para él deshacerse de todo el daño que su cuerpo había sufrido.

—Nos veremos de nuevo en un mes —devolvió sus palabras asintiendo.

Los pensamientos de Harry se habían aclarado hace poco tiempo, si quería ser fuerte debía depender del poder que la muerte le ha otorgado. Cada que Voldemort era colocado en la misma habitación que Harry este último llegaba a estremecerse con terror. Cuando estuvo muerto no fue capaz de sentirlo, pero el hecho de ser asesinado lo volvió cauteloso y temeroso de todo lo que tenía que ver con él.

Ambos hombres regresaron a su casa.

Podía burlarse de Voldemort tanto como quisiera en su cabeza, pero la otra parte influía una sensación de terror en él. No podía hacer nada más que planear por ahora, Voldemort se había convertido en su debilidad, sin importar cuan seguro estuviera de que no iba a morir de nuevo bajo su mano seguía temeroso.

Iba a dejar pasar al mayor y sus planes por ahora, esperar hasta el último momento para actuar. Y después tendría que estar listo para asesinarlo, no podía fallar ni dejar ningún cavo suelto.

—¿Puedo hacerte una pregunta? —dijo Remus—. He entendido el asunto de Sirius, y aunque me cueste aceptarlo también entiendo que viajaste en el tiempo.

—Pregunta lo que quieras, ya lo dije, si hay algo que no debes saber no lo diré.

—Esta bien. —Planteó lo que quería decir antes de preguntar. — ¿Por qué no confías en Dumblendore?.

Dublendor era un gran mago, su fuerza era clara en el mundo mágico. Era normal que la otra parte se preguntara por la desconfianza mostrada. Pero no era algo de ahora, desde que Harry llegó a este mundo se alejó de la vista del mayor tanto como pudo, cuando contacto a Remus prácticamente le suplicó para que no fuera con Albus en ese momento.

—Sólo te he explicado una parte de todos los problemas futuros, es imposible que lo entiendas ahora aún si tratara de explicarlo —dijo, quería decirlo pero era una historia complicada y tendría que revelar la existencia de Tom y los horrocruxes—. Por ahora solo diré esto ¿Confiarías en aquel que selló tú muerte?

Tal vez los planes de Dumblendore cambiarían al saber los probables pasos futuros de Voldemort. Pero dudaba que el mayor confiara en las palaras de Harry, tambíen estaba el hecho de que cualquier acción ocurrida ahora podía cambiar todo el futuro y las cosas que Harry sabía no sirvieran de nada.

—¿Selló tu muerte? —Remus se sorprendió por la respuesta de Harry, o más bien la insinuación que venía con esa respuesta.

—Dumblendore es fuerte, pero no quiero volver a seguir sus planes.

Remus asintió, si las palabras de Harry eran todas como el menor afirmaba era mejor prepararse para una situación difícil. Aunque no entendía las cosas por las que su cachorro estaba pasando, podía distinguir su determinación, y estaba seguro de que él tenía que apoyarlo en el futuro. Si la muerte de su cachorro había ocurrido por los malos planes de Albus, entonces tenía que asegurarse de no confiar ciegamente en la otra parte.

Estaba seguro de que Harry le contaría más cosas con el tiempo y con aquellos nuevos conocimientos ambos podrían prepararse para el futuro, ¿por qué estaba seguro de que le confiaría más cosas? Si Harry no lo planeará entonces habría mentido en este momento, después de todo es más probable que le creyera una simple excusa que toda la irreal historia que le contaba.