Harry se encuentra con Raven. Hablan sobre el progreso que ha hecho para reunir tantos datos como le sea posible sin levantar sospechas. Le explica a Harry como a pesar de todas las pruebas que tiene aún es posible que no pueda sacarlo de Azkaban tan pronto, y en el mejor de los casos solo podría reducir su sentencia por algunos años. Entonces Harry explica cómo sucedieron las cosas en ese momento, como fue Peter el único culpable.

-¿Cómo sabes eso? -pregunta-. Y más importante aún ¿Cómo lo probamos?

-Eso es sencillo, el mismo Peter es quien me ha contado todo.

Harry explica cómo es que se encontró con un pequeño ratón en la escuela, modificó su historia de los hechos y dice que el hombre se encuentra arrepentido de su anterior acusación y que buscaba el perdón de Harry. Le dice que lo ha hecho hacer un juramento inquebrantable para que Pettigrew se entregue. Claro que vio la expresión perpleja e incrédula de Raven, pero lo ignoró y empezaron a planear su próximo movimiento, en cuanto Peter regrese su padrino podrá ser liberado.

Después de hablar se dirigieron con los oficiales, su venganza estaba a la puerta de la esquina así que después de recibir una aprobación para que Harry lanzará un perdurable hechizo sobre los Dursley, tanto Raven como Remus y esa señorita Sophy que reviso su condición física para los hombres del ministerio. Ella sería la representante que revisará que no cometamos actos prohibidos con mis tíos y que no utilicemos ningún encantamiento perjudicial.

Llegaron a la casa en un parpadeo y Harry retiró su encantamiento para ubicarse, ese encantamiento después de todo dificulta su magia de tipo muerte. Harry se quedo en los perímetros de la casa, su hechizo a simple vista parecería una cúpula, él lo explicó como una inocente venganza de un niño: causaría pesadillas a las personas que estuvieran dentro cuando era lanzada.

Así que cuando lanzó el encantamiento, para los ojos de los espectadores era algo inofensivo, incluso podían llamarlo una magia débil. Pero si uno tuviera los sentidos de la muerte, podría ver como una gran cantidad de polvo negro se empezó a arrimar y pegar sobre la magia lanzada y cada superficie dentro de esa cúpula. Su trabajo no era dañar a nadie, eso era demasiado simple, pero una pequeña aura de muerte será emanada de esa casa.

Claro que los sueños que tendrán serán pesadillas vividas, y cada cosa que los Dursley toquen dentro de esa casa hará que sus pesadillas se intensifiquen. Lo mejor de todo es que solo tuvo que usar más que una gran cantidad de su magia de muerte para que ese polvo negro nunca desapareciera de sus cuerpos. Dentro de un año o dos aún si se van de esa casa seguirán acumulando polvo negro sobre ellos, en ese momento tendrán sueños tan vívidos que no le extrañaría que empezaran a alucinar y volverse paranoicos.

-¿Seguro que solo quieres usar ese hechizo? -preguntó uno de sus acompañantes, no notó quien fue el que hablo ya que estaba imaginando como sería el futuro de esas desdichadas personas. Rogaba porque ellos mismos se mataran entre sí en un ataque de locura.

-Ese encantamiento será más que suficiente -asintió conforme con el resultado que solo él podía ver-. Ya es hora de dejar mis resentimientos por ellos en el olvido. -Harry se dio la vuelta para mostrar que ya no le interesaba.

No podían culpar a los adultos por ser ignorantes del futuro destino de los Dursley, la magia que lanzó Harry apenas fue percibida por ellos. Al imaginar que el niño quería venganza esperaban ver algo llamativo frente a sus ojos, pero solo unas leves partículas de luz salieron de su varita y cubrieron la casa para después desaparecer. Eso no parecía para nada una venganza.

Pero si supieran cual era la verdadera naturaleza de esa magia seguramente estarían aterrados o impresionados. Después de todo ellos no sabrían que hay algo mal sobre ellos hasta que notaran que se estaban volviendo locos con las pesadillas y su percepción de la realidad se altera hasta que no podían diferenciar un sueño de la realidad. Para entonces pensarían en formas de librarse de la magia sobre ellos, pero sin a parte de Harry, nadie podría quitarlo.

Interesante forma de tortura...

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Esta parte anterior no me gusto así que la resumí, ¿Fácil de leer?.

¡Por fin! Un capitulo largo.

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Harry regresó a la escuela por la tarde sin mayores dificultades, tenía una buena sensación en la boca, las cosas con Remus fueron mejor de lo que esperaba y en cuanto a los otros asuntos, no se podía quejar de los resultados. Pero este punto, este momento significo algo para Harry. Se ha dado cuenta de que necesita tener aliados que lo apoyen por sobre Dumbledore, ya que su única esperanza es que en el futuro no se vea traicionado por esas personas.

Accom se desliza por sobre sus manos, la sensación fría de su piel le da escalofríos. Cuando empezó a hablar con sus viejos amigos su único objetivo era divertirse, disfrutar el ser un niño por segunda vez. Pero ahora tenía que empezar a ganar fieles seguidores.

Se sentía mal por tratar sus relaciones actuales como nada más que un medio para un fin, pero las decisiones que debe tomar no solo afectarán su vida futura, también la vida o muerte de muchas personas. No podía seguir siendo egoísta y disfrutar de sus momentos de paz, es una lastima que su destino ya fuera tan firmemente decidido.

Suspiró cansado, en momentos como este extrañaba ser un joven ignorante. Abrió sus ojos como si pudiera ver algo, aunque sin el encantamiento para ubicarse sus sentidos estaban cegados. Pero aún así cuando lo retiró en la propiedad de los Dursley y lanzó su magia, pudo escuchar la tranquilidad en el caos. De alguna forma sus demás sentidos se agudizaron cuando la obscuridad lo rodeo, así que decidió permanecer así por un tiempo.

Ahora estaba en el bosque, después de experimentar la magia de la muerte de primera mano empezó a buscar nuevas formas de utilizarla. Le preguntó a Accom sobre cualquier hechizo que pudiera aprender ahora y se encontró con un muñeco. Una pequeña sonrisa se formo en su rostro cuando escuchó lo ese muñeco que era.

En cuanto se hizo de noche se escabulló de su cuarto, hacerlo durante la noche era una locura. No solo por cualquier peligro que existiera en el bosque, también estaba el hecho de que los prefectos y guardias nocturnos lo podían encontrar en cualquier momento. Claro que no obtendría un castigo severo ya que muchos profesores aún lo trataban con lastima, pero no quería llamarla atención sobre lo que hacía.

Su siguiente movimiento era el arte de hacer muñecos, o mejor dicho la transición entre un cuerpo normal y uno espiritual. Se necesitaba una gran cantidad de concentración en esto si quería avanzar algo, usar toda su conciencia en esto, junto con una gran cantidad de magia y años de vida. Agítelo todo sobre un montón de barro y después de unos minutos tendrías un muñeco de barro, más magia: mejor muñeco, más vida: mejor muñeco.

La cantidad de vida que tendría que tirar para crear uno solo de esos muñecos era exorbitante, y la broma le costaba más de los beneficios que obtenía. Pero claro, todo este trabajo le ayudaría a crear las bases para empezar a formar un cuerpo espiritual, y eso le ayudaría a ver las líneas de vida de las personas. Pequeños pasos que después le otorgaran su propia inmortalidad, cuando eso ocurra no necesitará temer a nadie nunca más.

Cuando estuvo listo cortó su mano, esta vez el cuchillo volvió a incrustarse sobre su mano y la tierra. No es que no sintiera dolor, pero esta era la forma más fácil de dar sus años de vida al polvo obscuro. La escena era muy similar a cuando esclavizó a Peter, solo que esta vez sus cejas se unían en un ceño fruncido para concentrarse en la sola imagen de su mente.

Decidió crear un conejo medio consiente, se vería casi como un animal real, pero estaría fijado a permanecer a su lado hasta que retire mis años de vida de él. Si se concentra lo suficiente puede hacer que su exterior se parezca a un conejo real, pero su interior seguirá siendo de frio barro.

Después de media hora finalmente se relajo, retiró el cuchillo de él y sintiendo como la herida se cerraba recogió una pequeña figura en sus manos. Cuando el pequeño conejo estaba en sus manos no pudo evitar suspirar, apenas era más grande que las palmas de sus manos, pero le había costado 10 años de vida. Al menos reaccionaba al tacto y se mueve por reflejo, su peluda cabellera era color marrón oscuro similar a la tierra que ahora falta en el suelo. Se sentía agotado, había estado muy concentrado en este muñeco así que no había notado lo cansado que estaba.

Se dio unos golpes en la frente con una de sus manos para tratar de despertar, hacer el muñeco solo era el primer paso. Ahora debía enviar su conciencia al muñeco.

El muñeco de barro estaba hecho con magia de la muerte por lo que era muy susceptible a ella, una vez que entrara en su cuerpo Harry también podría sentirla sin restricciones. Claro que tendría que dejar su cuerpo inconsciente por ahora, si su magia fuera más fuerte podría controlar al conejo sin esta debilidad, pero con su estado actual lo único que podía hacer era resignarse a solo manejar el conejo.

Se sentó y se cubrió con una capa, colocó un hechizo de invisibilidad a su alrededor para esconder su cuerpo, con el conejo en sus manos empezó a concentrarse en su labor. Después de unos minutos su cuerpo se entumece y su conciencia fue arrastrada dentro del pequeño conejo. Sacudió sus patas, su cola y se deslizó de las manos de su 'yo' dormido.

Cuando salió debajo de la capa que lo cubría se quedo un poco petrificado cuando vio su alrededor. No esperaba que su primera experiencia con la vista desde que regresó a este mundo fuera atreves de los ojos de un conejo, y en un bosque medio de la noche. Solo él sabe lo mucho que extrañaba ver con ojos reales.

Podía ver el cielo estrellado, esa enorme cosa arriba de él que casi se había resignado a no ver. No importa cuánto sepa de su alrededor, el cielo nunca fue claro para él. Pero de pronto de nuevo esta al frente suyo, se quedo hipnotizado por unos minutos.

Empezó a caminar por el bosque para adaptarse a su cuerpo, de alguna forma ahora veía más cosas que nunca antes. El mundo desde una posición tan baja era más irreal. Y de alguna forma era consciente de todo a mi alrededor de una manera abrumadora.

Pronto se alejó a una gran distancia de su cuerpo cuando una presencia peculiar llamó su atención, se acerco a ella solo para descubrir una silueta humana en el bosque desgarrando la piel de un animal.

Su conciencia le grita el nombre de la persona frente a él junto con un fuerte sentimiento de peligro, pero no pudo más que quedarse quiero y verlo actuar. Era muy pronto para que empezara su caza de unicornios, pero aún así estaba allí rasgando la carne de ese animal para tomar su sangre.

Sus ojos se encontraron por una coincidencia cuando el hombre bajo la capa negra giró a verlo. Y tal vez porque el hombre se sentía solo o porque la imagen de un conejo quieto mirándolo le llamó la atención, el hombre lo llamó en voz alta.

-¿No estas asustado de mí? -fue su pregunta. Observó en su dirección por un minuto, Harry que había sido atrapado en su espionaje solo pudo mirarlo a los ojos. Se sintió cada vez más ansioso por la mirada del mayor así que planeó escapar, pero justo cuando decidió empezar a correr escuchó un murmullo-. Lo sabía.

No pudo sentir terror cuando el frío lo invadió y su conciencia se disipó. Su conciencia fue expulsada por la fuerza del cuerpo del conejo, entonces entendió que había sido asesinado por el hombre.

Cuando el encantamiento silencioso fue lanzado en su contra el muñeco de barro regresó a su forma original, nada más que un pedazo de barro. La imagen fue desconcertante para el mago oscuro, se acercó al montículo de barro para analizarlo. Era la primera vez que se encontraba con esa clase de magia, el barro no era diferente a otro y no había ni una sola pizca de energía mágica emanando de él. Si no hubiera matado al conejo nunca se habría enterado de que eso, no era un conejo. El hombre miró su alrededor buscando algo.

Harry esta vez había perdido los 10 años de vida cuando el conejo fue asesinado, era otra de las pérdidas que tenían los muñecos, si él no retiraba sus años de vida se perderían. Su cuerpo real se resintió por el súbito y forzado regreso de su conciencia. Retiró con urgencia la capa sobre él. A pesar de que su estomago estaba casi vacío eso no impido que vomitara lo poco que tenía dentro de él. Estuvo reclinado jadeando por aire durante un par de minutos.

-Maldito bastardo -maldijo en un susurro cuando por fin tuvo la fuerza suficiente como para hablar. Su estado no era el mejor, así que tuvo que esperar un par de horas en ese lugar, se movió un poco lejos y se cubrió con la capa de nuevo para quedarse dormido en ese lugar. Su cuerpo se sintió pesado, tirar tantos años de vida de golpe lo había agotado.