¡Hola! ¿Cómo han estado?

Aclaraciones:

-Demashitaa! Powerpuff Girls Z no me pertenece, sólo la historia es de mi propiedad;

-Los personajes que aparecerán aquí fueron sacados de mi imaginación;

-Universo Alterno;

-Posibles cambios de personalidades;

-Un leve pero leve lenguaje inapropiado;

-Perdonen los errores que puedan encontrar.

Sin más aquí les dejo.


8 de marzo del 2011

Brick miraba por la ventana del lugar distraído. Hoy era 8 de marzo y su novia no lo había llamado ni buscado desde que habían tenido una pequeña discusión el 24 de febrero. Ni un maldito mensaje le había enviado.

― ¿Brick? ¡Tierra Noryko llamando al planeta rojo que esta en la galaxia Pichu! ― decía la castaño.

―Ni siquiera existe una galaxia así... ― murmuraba Kaito divertido.

Brick miró a la castaña y rodó los ojos.

Desde que empezaron las clases en la universidad, Noryko los había unido a los tres, ahora podían decir que eran buenos amigos aunque sólo hayan pasado pocos días desde el "suceso". Se volvieron un pequeño grupo; Kaito era el reservado, Koga el divertido, Noryko la parlanchina y Brick el burlón. Aunque Kaito era igual de divertido cuando quería o la situación lo ameritaba.

―Alguien que vaya a buscar los cafés, joder necesito usar el baño ― dijo Koga apareciendo de repente.

Le entregó un papel a la castaña y se fue corriendo al baño del lugar. Habían salido antes de la universidad por el hecho de que el último profesor con el que tenían no iba a poder ir, por lo que Noryko sugirió que fueran por un café. Casi lo obligó a ir, después de que le prestará su celular para llamar a sus hermanos y decirles que iba con ellos, Boomer y Butch le pidieron una magdalena.

―Voy yo ― dijo y le quitó el número de la mano de la chica.

Brick fue hacia el mostrador donde habían otras tres personas esperando. La castaña frunció el ceño.

―Ah no, eso no ― se levantó y fue tras del pelirrojo.

Kaito suspiró y negó lentamente. Sacó su celular e ingresó a una de las cuentas de sus redes sociales.

Mientras tanto en el mostrador...

― ¿Por qué viniste? ― le preguntó Brick mirándola.

―Porque a mi me dieron el número, niño bonito ― dijo desafiante.

―Haz lo que quieras... ― se fue callando cuando vio que en la puerta estaba su supuesta novia con otro tipo de traje.

Frunció el ceño molesto cuando vio que se estaban riendo. Al parecer ella no había estado pensando tanto en su distanciamiento.

―Eso estoy haciendo ― contestó Noryko mientras se sentaba en el asiento que estaba al lado de Brick.

Al ver que Brick no le seguía discutiendo como siempre, volteó a verlo y vio que estaba mirando hacia la entrada. Trato de ver lo que él veía pero sólo vio a una chica con un hombre que parecía unos años mayor que ella aunque no debía pasar los treinta o eso parecía. Volteó a ver a su amigo y le gritó:

― ¡Brick!

El pelirrojo la miró. Frunció el ceño confundido.

― ¿Qué?

― ¿Usas lentes de contacto? ¡Tienes unos lindos hijo de pato!

Brick se rió ante el comentario. Noryko y sus apodos extraños.

―Primero soy Brick, luego soy cuchuleto... ― enumeraba ignorando la penetrante mirada que lo estaba observando.

―Cuchufleto.

―Eso, luego pasé a ser un muto y ahora ¿hijo de pato? ― preguntó divertido.

― ¡Es porque te adoro, por eso busco apodos sensasionales! ― exclamó abrazandolo de repente.

Brick sonrió divertido. Noryko era demasiado cariñosa, al principio ni él ni Kaito se acostumbraban a sus demostraciones de afecto pero ya se iban acostumbrando.

Noryko lo soltó cuando escuchó como carraspeaban detrás suyo. Ambos miraron en su dirección y se encontraron con la misma chica que Brick había estado mirando. La chica los estaba mirando molesta.

―¿Qué se te ofrece? ― preguntó Noryko sonriendole a la chica.

― ¿Por qué...? ― preguntaba.

―Aquí tienen sus pedidos ― interrumpió una chica dejándo cuatro vasos de cafés, cada uno con una magdalena diferente y una bolsa con la marca de la cafetería con las magdalenas para los hermanos de Brick.

Brick se dió la vuelta y tomó dos y la bolsa con las magdalenas, mientras que los otros dos los tomaba Noryko con la bandeja con las magdalenas de los cuatro.

―Ya pueden pedir, vámonos Noryko ― dijo Brick sonriendoles irónico.

La castaña asintió alegre y fue hacia donde habían dejado a Kaito. Brick la seguía por detrás. Podía sentir la mirada de la chica sobre él.

― ¿Quién era ella Brick? ― preguntó Noryko dejándo un vaso enfrente de Kaito y el otro al lado del chico que era donde se había estado sentado Koga.

― ¿Cómo dices? ― pregunto confundido mientras le entrega a ella el suyo.

―No creas que no me di cuenta, esa chica me estaba apuñalando con la mirada.

―¿Quién te miraba así? ― pregunto Kaito confundido y mirándo a los dos chicos.

―Una tipa que estaba detrás de nosotros...

― ¿Cómo sabes que me conoce? ― pregunto Brick interrumpiéndola.

―Lo vi en tu mirada, tus ojos se oscurecieron cuando la miraste con el hombre que la estaba acompañando.

Brick suspiró y le dio un sorbo a su café mientras Noryko seguía sin quitarle los ojos de encima.

―Es mi novia ― contestó antes de vovler a darle un mordisco a la magdalena de arándanos.

Noryko y Kaito lo miraron confundido.

― ¡¿Y por qué actuaste así?! Como si no la conocieras...

―Porque ella me trato así cuando fui a buscarla en su trabajo, en parte es por eso que discutimos y ella dejó de hablarme. No la había visto hasta hoy ― contestó.

Noryko se quedó callada y empezó a tomar de su café. Kaito quería decir algo, pero no encontraba las palabras exactas para expresarse.

― ¿De qué me perdí? ― pregunto Koga mientras se sentaba al lado de Kaito.

Los tres se miraron. Noryko frunció los labios y miró a Brick. Él por su parte, le asintió, como dándole permiso para que relate lo acontecido.


Brick ingresó a su casa a las nueve en punto. Escuchó la radio en la cocina, se preguntaba que podía hacerles de cenar a sus hermanos.

― ¿Butch? ¿Boomer? ¡Aquí tengo lo que me pidieron! ― dijo y miró sorprendido a la chica que estaba sentada en una de las sillas de su comedor.

― ¿Qué diablos haces aquí? ― preguntó serio.

Butch miró incómodo a su hermano mayor y se levantó de su lugar para salir rápido de la cocina. Cuando estuvo al lado de Brick, tomó la bolsa y se la llevo hacia una de las habitaciones de la casa.

― ¿Qué hacías con esa chica en la cafeteria? ― preguntó poniéndose de pie y cruzando sus brazos.

Brick la mira incrédulo.

―Primero me tratas como si fuera un puto desconocido, segundo dejas de hablarme y buscarme por unas malditas semanas y ¿ahora estás aquí preguntándome que mierda estaba haciendo con ella?

La chica se removió incómoda pero siguió mirándolo directamente a los ojos. El pelirrojo bufó y empezó a caminar de un lado para el otro, mirándo a todo menos a la chica que tenía en su cocina.

― ¿Quién era esa? ― volvió a preguntar.

Brick dejó de caminar y la observó seriamente. Alguien debería inventar un manual sobre como entender a las mujeres.

―Ella es una amiga y compañera de la carrera ― le dijo en un tono más brusco del que pretendia.

― ¿Todavía sigues yendo? ― pregunto entre sorprendida y decepcionada.

―Claro, no veo porque debería dejarlo.

La chica rodó los ojos y se descruzó de brazos, para posarlos en su cintura.

― ¿No crees que deberías seguir otra carrera? ¿Algo que de más dinero? ¿Qué futuro puedes tener como fotógrafo? No les pagan mucho por sacar fotos.

Brick la miró sorprendido. Él no había pensado en cuanto dinero sacaria de eso, al contrario, había elegido eso porque le gustaba, no por otra cosa. Apretó los puños y frunció el ceño.

―Al contrario de ti, no la elegí por el puto dinero. Lo hice porque me malditamente me encanta... ― puso sus manos en su cintura, imitando su postura. ― No soy como tú, que desde que empezaste a trabajar en ese maldito lugar has estado convirtiéndote en una jodida persona diferente.

―Si he cambiado es porque abrí los ojos... ¡el amor no nos dará de comer en un futuro! No podremos comprar lo que necesitemos con amor y felicidad. No quiero eso para nosotros...

―¿Piensas en nosotros? Desde hace un tiempo empiezo a creer que no piensas en nosotros...

―Por el amor de Dios ¿todavía sigues pensando en lo que pasó en la oficina? Lo siento, ya está, sólo olvidalo...

―Para ti es fácil decirlo, a ti tu maldito novio no te trató como una jodida desconocida ― replicó molesto.

La chica no sabía como responder. Brick nunca la había tratado del modo en que lo estaba haciendo ahora.

― ¿Quieres dejar de decir tantas malas palabras?

―Yo puedo decir cuantas putas malas palabras que se me antojen maldita sea.

La chica frunció el ceño y guardó silencio. Sacó su celular de su bolso y tecleo un mensaje. Brick, ya molesto por su actitud, dijo:

― ¿Sabes qué? Sólo vete, no tengo ánimos para soportar tus estúpideces ― camino hasta la puerta.

La pelirroja ofendida lo siguió y se detuvo en el umbral de la puerta. Lo miraba furiosa.

―Si no quieres soportar mis estúpideces... bien, no lo harás más ¡terminamos! ― dijo furiosa y salió de ahí.

Brick se quedó sorprendido ante la reacción de su novia... o ex novia. Salió de su casa y vió como se subía en un auto.

Antes de que él pudiera decir algo, el vehículo arracó y se perdió entre las calles de su barrio. Se quedó ahí parado observando por donde se había ido. Seguía sin creer que su novia de años lo hubiera mandado por un tuvo.

― ¿Brick? ¿Qué haces ahí? Entra ya, hace frío... ― dijo Boomer entrando en la cocina y limpiándose las migas que tenía en su boca.

Brick entró y cerró la puerta en silencio. Boomer salió de ahí a los pocos minutos y se le quedó mirándo extrañado y curioso.

―¿Qué sucede?

El pelirrojo levantó la vista y miró a su hermano menor. Boomer se quedó quieto cuando vio los ojos de Brick, estaban vacios.

―Himeko me terminó ― contestó quedándose inmóvil en su lugar.

Boomer lo miró comprendiendo todo y sintiendo lástima por su hermano mayor.


Notas de autora:

¡Joder lo que daría por ver sus caras!

A que no se esperaban que Himeko fuera la adorada novia Brick y que mi bello pelirrojo se enamoró de ella...

Díganme que los tomé por sorpresa, sino mi corazón se destruirá y ustedes serán los culpables de mi estado de depresión y del mar de lágrimas(?).

Espero que les haya gustado el capítulo.

¡Muchas gracias pos sus comentarios! La verdad me rio cuando los leo... son tan graciosas... ¡por eso las amodoro!

¡Casi me olvidaba! Sólo me falta una semana y saldré de vacaciones... veré si mis queridas amigas (Nadia, Mili y Belu) me dejan ponerme al día con Forced Marriage, aunque no avanzaré mucho porque estás niñas están planeando algo para mi cumpleaños... hablando de cumplaños... ¿qué me regalarán ustedes? Jajaja.

¡Les mando besos y abrazos asfixiantes!

¡Nos leemos!

Eliih Him