Hola! ¿Cómo han estado?
Aclaraciones:
-Demashitaa! Powerpuff Girls Z no me pertenece, sólo la historia es de mi propiedad;
-Los personajes que aparecerán aquí fueron sacados de mi imaginación;
-Universo Alterno;
-Posibles cambios de personalidades;
-Un leve pero leve lenguaje inapropiado;
-Perdonen los errores que puedan encontrar.
Sin más aquí les dejo.
1 de julio del 2016
Brick puso la última maleta en el baúl. El taxista cerró la puerta de éste con un poco más de fuerza que sobresalto al pelirrojo.
― ¿Lista? ― le preguntó a Momoko en cuanto se giró después de fulminar con la mirada al hombre que no se dió por aludido.
La pelirroja asintió y dejó de abrazar a Boomer, que estaba tratando de salir del efusivo abrazo de la pelirroja desde hace minutos.
El dueño de la compañía Kyoyama lo había contratado para que tomará fotos de la fiesta de su compromiso. Por lo tanto él tenía que viajar hacia la ciudad de Osaka para hacer su trabajo, tenía el permiso para que llevar un acompañante a la fiesta, así que le había preguntado al día siguiente a Momoko si quería ir con él.
―Bien. Ya saben, no metan la pata en lo que no estamos el fin de semana y no hagan ninguna fiesta ― dijo Brick mirándo seriamente a dus hermanos menores.
―Ya lo sabemos ― dijo Butch poniendo los ojos en blanco.
―Butch tienes una tarjeta, pueden usarla, pero NO abusen.
―Momoko llévatelo ya... ― dijo Boomer.
La pelirroja asintió y empujó a Brick hacia el taxi. Él bufó frustrado y subió; Momoko se despidió de sus cuñados con su mano mientras rodeaba el auto y para luego subirse en él.
―Estarán bien ― dijo al pelirroja mientras veía como los hermanos Him entraban en la casa.
El hombre arrancó el auto. Brick miró hacia la casa y vio como desaparecían sus hermanos en ella.
―Lo sé ― le contestó.
Brick observó como aterrizaban en el aeropuerto de Osaka. Despegó su vista de la pista para posarla en su novia. Momoko dormía plácidamente sin tener en cuenta su alrededor.
Encendió su celular mientras las azafatas comenzaban a despertar a los pasajeros anunciando la llegada. Sólo quedaba esperar a que abrieran las puertas.
El correo donde le comunicaba el hotel donde se hospedarían, el cual es el mismo en el que estarán el señor Kyoyama y su prometida. Según tenía entendido, Kyoyama se iba a casar con una joven y los familiares de la chica se habían mudado a esta ciudad por lo cual, a capricho de ella, harían su anuncio de compromiso aquí y la semana siguiente se celebraria su boda.
Casi una semana sin ver a sus revoltosos hermanos, esperaba que supieran comportarse y que no sea la primera que decidan descontrolarse.
Se giró para despertar a su novia. Ya había dormido las 3 horas que duraba el vuelo.
―Momoko, cariño despiértate ― la movió lentamente.
La pelirroja se removió pero no se despertó completamente. Brick lo notó ya que fruncía el ceño. Siguió moviéndola hasta que abrió uno de sus rosados ojos y lo observó fatigada.
― ¿Por qué no duró más horas? ― preguntó en un susurró.
―Porque el tiempo siempre querrá estar en tu contra ― le contestó sonriendo burlón.
La pelirroja lo fulminó con la mirada y se estiró perezosamente. Brick se quitó el cinturón de seguridad en cuanto vio que las puertas se abrían. Momoko lo miró perezosa, pero lo imitó a regañadientes. Tomó su mano y salieron junto a los otros pasajeros.
Se bajaron del taxi y esperaron a que el taxista bajara sus maletas. Uno de los botones del lugar se acercó a él, se inclinó sonriendo amablemente. Ellos hicieron lo mismo y el botón se levantó y se acercó para tomar las maletas.
―Es un hermoso lugar ¿no lo crees? ― dijo Momoko observando fascinada su alrededor.
Brick le sonrió y asintió. Momoko se veía adorable con esa expresión de asombro.
―Espérame aquí, voy a a buscar las llaves de la habitación.
Momoko asintió distraída mientras seguía observando el lugar. Se acercó al botón, que aún traía sus maletas, para preguntar sobre los lugares que él recomendaba visitar.
Brick caminó hasta la recepción y sacó su celular del bolsillo, había vibrado anunciando la llegada de un mensaje. Lo desbloqueó y observó que era un mensaje de Boomer, pregúntando cómo habían llegado y contándole brevemente sobre lo que pasaba la casa y con su hermano.
― ¿Se le ofrece algo más? ― preguntó la recepcionista a lo que la mujer que estaba parada a su lado.
― ¿Señor? ¿Qué se le ofrece? ― le habló otra chica dirigiéndose a Brick.
El pelirrojo se acercó rápidamente y le sonrió educadamente.
―Buenas tardes, hay una reservación a nombre de Him Brick.
―Permítame unos segundos.
Brick se apoyó en el mostrador esperando mientras tecleaba una respuesta para su hermano. Aunque su tranquilidad se vio interrumpida cuando la mujer que estaba a su lado le tocó ligeramente el hombro. Dirigió sus rojizos ojos hacia ella observándola confundido.
― ¿No me reconoces? ― le preguntó directamente.
Brick la miró más confundido de lo que estaba. Pero había algo en ella que le resultaba familiar, aunque no podía decirlo con certeza.
―Soy Himeko ― se quita los lentes de sol, dejando ver sus inconfundibles ojos violetas.
Sus cabellos estaban teñidos de un color castaño con reflejos dorados. Le dio fin a su melena levemente pelirrojos al parecer. Debía de admitir que estaba mucho más hermosa de lo que lo estaba hace unos años atrás.
Brick se alejó de su toque al reconocerla, le sonrió pero de una manera fría, distante.
―Claro, Shirongane Himeko...
― ¿Qué te trae por aquí Brick? ― le preguntó acercándose lentamente e ignorando su frialdad.
―Asuntos laborales ― contestó simplemente.
―Aquí tiene su llave señor Him, habitacion número 270, cuarto piso ― interrumpió la recepcionista.
Brick le agradeció internamente, ya que Himeko lo estaba tratando como si fueran unos viejos amigos y no como novios que terminaron de una manera poco amistosa.
―Muchas gracias señorita.
―Que disfrute su estadía ― le sonrió amablemente.
Brick se dio la vuelta dispuesto a volver con su novia, pero Himeko lo sujetó del brazo antes de que se fuera. Él se dio la vuelta frunciendo el ceño ante su tacto.
― ¿Viniste solo?
Brick miró la pálida mano de la chica aún sujetando su brazo. Himeko observó su mano al ver que eso obtenia la atención del pelirrojo, lo soltó sonrojándose levemente.
El pelirrojo estuvo por contestar cuando sintió como alguien más lo tomaba del brazo. Esto se estaba volviendo una mala manía de las mujeres desconocidas. Rodó los ojos y miró a la desconocida, pero al ver que era Momoko sonrió aliviado.
― ¿Podemos ver los alrededores Brick? ¿Por favor? ― preguntó Momoko alegre, ignorando a la otra chica.
―No tengo ningún problema, pero primero hay que dejar las maletas.
Momoko asintió feliz y luego lo abrazó efusivamente desde atrás. Desvió la mirada de su chico para posarla en la chica que los miraba entre sorprendida y molesta. Podría decir que fastidiada por estarlo abrazando cariñosamente.
―Uh ¿interrumpo algo? ― preguntó desconcertada aflojando un poco su abrazo pero sin soltarlo.
Esa mujer tenía algo que no le agrada, tal vez su pose tan prepotente.
―Nada importante ― tranquilizó Brick y volteó a ver a Himeko. ― Como verás, no vine solo.
― ¿Quién es amor?
―Shirongane Himeko, su ex novia ― se adelantó a responder la chica.
La pelirroja ahora si frunció el ceño molesta. Soltó a Brick y se colocó delante del chico. Posó sus manos en sus caderas y la miró de pies a cabeza. Himeko la imitó con una ceja alzada.
―No tienes buenos gustos cariño ― habló primero Himeko.
Brick vio como Momoko se tensaba ante su comentario.
―Al contrario, creo que tiene buen gusto. Sólo mírame, desde lejos se ve que soy una mujer hermosa desde su nacimiento, en cambio tú parece que pasaste por muchas operaciones, aunque déjame decirte que con tu nariz te estafaron ― contratacó Momoko ligeramente ofendida.
Himeko llevó sus manos hacia su nariz para taparla. Frunció el ceño molesta.
―Al menos, soy mucho más delgada que tú.
―Pero los hombres no son perros para andar con mujeres esqueleticas.
―Como se ve que no tienes mucha experiencia con hombres ¿ninguno quiere estar contigo?
―Como se ve que te has volteado a varios tipos que por eso crees que tienes experiencia, pero déjame preguntarte ¿ninguno era casado verdad?
Brick se colocó entre las dos chicas incómodo ante su converzación. No quería saber la vida sexual de su ex novia. Tomó por la cintura a su novia que aún veía a la chica con molestia.
―Cariño, vamos a dejar nuestras maletas ¿no querías visitar la ciudad?
Momoko lo miró ceñuda, pero se relajo al ver que Brick ni siquiera la miraba a la castaña. Asintió y fulminó con la mirada a la mujer.
Se separó de él y lo tomó de la mano para irse hacia los ascensores. Empezaron a caminar hacia éste pero Himeko lo sujetó de nuevo al pelirrojo. Ambos voltearon a verla; él fatigado y ella molesta.
―Un gusto volver a verte ― le dijo y se acercó a su rostro para dejarle un beso en la comisura de los labios del chico.
Momoko lo estiró con fuerza para que ella lo soltará y alejara un poco al chico de ella. Brick la miró sorprendido y se alejó junto a su chica hacia los ascensores donde ya los estaba esperando el botón con sus equipajes.
―Anda ya no estés molesta ― dijo Brick abrazando desde atrás a la pelirroja.
Desde que habían llegado a la habitación, Momoko empezó a caminar de un lado hacia el otro malhumorada y murmurando palabras inentendibles para él, pero estaba seguro de que eran palabras para su ex y que eran de todo menos alabanzas y cumplidos.
―Recién la conozco y ¡ya no la soporto! ― se quejó pero no alejó al pelirrojo.
Se dio la vuelta entre los brazos de su chico y lo observó atentamente.
― ¿Por qué nunca me hablaste de ella?
Brick suspiró. No es que le agradara hablar de su ex, pero sabía que debía hacerlo para evitar malos entendidos que se podrían producirse en su relación.
La soltó y Momoko quiso protestar por esa acción, pero Brick la tomó de la mano para guiarla hacia la cama matrimonial que había en la habitación.
―Cuando chocamos la primera vez, nosotros aún éramos novios, pero ya habíamos terminado cuando te vi por segunda vez.
Momoko se sentó a su lado y lo observó atentamente.
―Empezamos a tener problemas cuando ella consiguió un trabajo en una empresa. Comenzó a cambiar su forma de ser. Antes era una chica adorable, buena y honesta, en cambio en ese tiempo se volvió arrogante y prepotente. Incluso una vez que la fui a buscar ella me trato como si fuera un extraño, eso me cabreó y no nos hablamos por unas semanas, hasta que nos encontramos en una cafeteria, estaba con unos amigos y ella se molestó conmigo porque ella creía que había ido ahí con Noryko.
La pelirroja lo miró incrédula. Noryko era muy cariñosa, pero lo era mucho más con su novio. Sino la conociera llegaría a pensar que ella estaba enamorada de Brick.
―Así que ese mismo día ella fue a mi casa y ahí se terminó lo nuestro. Desde ese día ya no supe de ella, hasta hoy. Evitaba encontrarme con ella y ni siquiera quería tener noticias suyas.
Momoko asintió comprendiendo todo.
―Entonces... ¿ella no te buscó después de eso? Es que me parece increíble que ella no te buscará...
―Nunca.
Momoko se levantó para sentarse sobre las piernas del chico. Rodeó con sus brazos el cuello del pelirrojo y lo atrajó hacia ella.
―Pues no sabe lo que se perdió. Ahora puede joderse porque eres sólo mío. Mío de mí ― soltó una risa.
Brick se rió divertido ante eso. Cada ocurrencia que tenía.
― ¿Aún quieres ir visitar algunos lugares de Osaka? ― le preguntó rodeándola con sus brazos la cintura de la chica.
Momoko suspiró y asintió. Se separó levemente y le sonrió alegre, volviéndo a ser la misma que era antes del encuentro. Brick se acercó a ella para besarla suavemente, pero ella no se conformaba con eso, por lo que delineó con su lengua sus labios y Brick, sonriéndo en medio del beso divertido, abrió la boca para ser él el que profundice el beso. Momoko le mordió levemente el labio inferior y luego se separó de él.
―Hay que visitar los lugares, después seguiremos con esto ― le dijo divertida y un poco acalorada.
Brick se rió suavemente y asintió soltándola para dejarla levantarse luego hacerlo él.
Se acercó a la mesita de luz que estaba del otro lado de la cama y tomó su celular mientras que ella iba a buscar su bolso.
― ¿Lista?
Momoko salió de la habitación y se acercó a Brick que ya la estaba esperando en la puerta. Asintió feliz y luego pasó uno de sus brazos por la cintura del chico mientras que él cerraba la puerta detrás de ellos. Pasó su brazo por los pálidos hombros de su novia atrayéndola más a él y caminaban hacia el ascensor.
Estaba empezando a pensar que debería irse de vacaciones con sus hermanos y su novia. Luego lo consultaría con ellos.
Notas de autora:
Bien... se que debía haberlo publicado el viernes pero... ese día tenía que terminar un informe de un capítulo para una materia y cuando llegué a mi casa me fui a dormir jajaj... y el sábado tenía que ayudar en casa y después preparnos con mi hermana y mi mamá para un cumpleaños... y hoy me la pasé durmiendo hasta que vino una de mis mejores amigas a despertarme.
Aprovecho y publico hoy porque después dejaré pasar y lo olvidaré(?).
¡Vuelvo a insistir! ¿Que me regalarán de cumpleaños? ¡Miren que mañana es! ¡Espero mis regalos en la puerta de mi casa(?)!
Bueno a los que preguntan cuando actualizaré Forced Marriage será en cuanto vuelva a tomar el hilo de la historia, me siento como perdida en mi propia historia jaja. ¡Ustedes son testigos de como deje inconclusos La última vez y Las consecuencias del alcohol! Paciencia for me, please(?).
¡Espero que les haya gustado el capítulo!
¡Les mando muchos besos y muchos abrazos asfixiantes para que tengan de sobra hasta que vuelva a aparecer por aquí!
¡Nos leemos en otros 3 meses(?)!
Eliih Him
