¡Hola corazones!

Aclaraciones:

-Demashitaa! Powerpuff Girls Z no me pertenece, sólo la historia es de mi propiedad;

-Los personajes que aparecerán aquí fueron sacados de mi imaginación;

-Universo Alterno;

-Posibles cambios de personalidades;

-Un leve pero leve lenguaje inapropiado;

-Perdonen los errores que puedan encontrar.

Sin más aquí les dejo.


2 de julio del 2016

Momoko se estiró. Odiaba levantarse temprano pero Brick tenía que organizarse con las personas que ornamentaban el lugar donde se llevaría a cabo la fiesta de compromiso para la que lo habían contratado. Por lo que, no queriendo quedarse sola en la habitación decidió acompañarlo.

Se sentó en la cama y observó que Brick aún dormía plácidamente. Se acercó a su rostro y le acarició su mejilla. Se veía tan pacífico e indefenso, nada que ver con el hombre burlón, cariñoso y protector que solía ser.

―Brick... se te hará tarde ― le dijo suavemente, aunque no tenía ni la menor idea de la hora.

Él se removió, colocándose completamente de costado quedando frente a ella. Una sonrisa traviesa cruzó por el rostro de ésta.

―Aunque si quieres, podemos quedarnos un par de horas más acostados... ― Brick abrió uno de sus ojos y una sonrisa soñolienta apareció en su bronceada cara.

Momoko sonrió aún más al haber captado su atención.

―Aunque estoy casi segura de que no querrías que tu contratista se molestará contigo por falta de profesionalidad... ― al terminar de decir eso, Brick ya se había sentado sobre la cama y se estiraba.

―Odio cuando tienes razón rosadita... ― dijo mirándola de reojo y observando la ropa interior rosada de la chica.

Se levantó antes de que la chica lo golpeará, pero no logró esquivar que una almohada lo golpeará detrás de su cabeza. Momoko sonrió victoriosa.

―Perdón rojito...

Brick rio ante el apodo e ingresó en el baño de la habitación. No sabía cuándo fue que comenzaron a llamarse rosadita y rojito, suponía que fue después de saber que era el color preferido del otro y usaban algunas ropas de ese color casi siempre.

Momoko se estiró una vez más y se levantó de la cama. Fue hacia el armario que había en la habitación donde estaban sus ropas y buscó que podría ponerse ese día. Observó la ventana y decidió ir a abrirla y de paso correr las cortinas. Había un hermoso sol en el cielo, era temprano y se sentía un poco el frío.

Podría ponerse un jean blanco que había puesto en su maleta junto a una musculosa de tirantes negra que se ajustaba a su figura.

―Creo que coloqué la camisa de jean... ― murmuró para sí misma pensativa.

―Oh bien podrías ir así como estás... ― interrumpió Brick sus pensamientos.

―Claro, estoy segura de que atraería la atención de varios vestida así.

Momoko estaba sacando la ropa que había estado pensando cuando sintió los brazos de Brick rodeándola por su cintura y pegándola a él. Sentía todavía su piel húmeda y un poco fría.

―Pensándolo bien podríamos ir de compras para comprarte un vestido largo tanto de la falda como en los brazos y que sea suelto ― murmuró en su oído.

La pelirroja se giró y lo observó divertida. Le resultaba gracioso como Brick podía ser posesivo como despistado. Ya debería saber que ella no andaría así en la calle aunque le pagaran millones de dólares.

Pasó sus brazos por su cuello y tocó sus cabellos mojados.

―Mejor pasemos a comprar una túnica tanto para mí como para ti ¿no lo crees? ― preguntó siguiéndole la corriente.

―Me parece bien.

Momoko sonrió tiernamente antes de depositar un beso sobre sus labios. Pero sabía que Brick no se conformaría sólo con eso, por lo que cuando sintió que la atraía más hacia él sonrió entre medio de los besos.


―Odio cuando haces eso ― susurró Momoko mirándose en su espejo.

Brick sonrió inocentemente. Su novia recién se había dado cuenta del chupón que le había dejado la noche anterior después de haber estado juntos. Momoko se olvidaba de todo a su alrededor, lo cual él aprovechaba para marcarla porque sabía que eso la molestaría luego.

―Son impulsos mi vida ― se justificó.

Momoko rodó los ojos y siguió maquillándose esa área de su cuerpo, mascullando algunas palabras en su contra.

Las puertas del ascensor se abrieron mientras Momoko guardaba su maquillaje. La tomó de la mano para luego salir del ascensor.

Brick miró la hora en su reloj y vio que iban un poco tarde para ir a desayunar con el hombre que lo contrató y su prometida.

Apresuró un poco más el pasó y suspiró aliviado cuando vio el restaurante del hotel. Se acercó al hombre que observaba que todo saliera perfecto.

―Disculpe ¿el señor Kyoyama Akira se encuentra aquí? Tenía una reunión con él.

El encargado se giró y le sonrió cordialmente.

―Todavía no mi señor, pero pase por favor, el señor Kyoyama reservó una mesa para su reunión.

El encargado los guio hasta una mesa algo alejada de las demás. Brick corrió la mesa para que su novia y se sentó él a su lado.

― ¿Se les ofrece algo mientras esperan? ― preguntó.

Brick miró a la pelirroja y ésta negó con la cabeza.

―No gracias, estamos bien así.

―Con su permiso ― dijo el hombre y se retiró.

Momoko observó el lugar admirada ante tanto lujo y un poco intimidada para que negarlo, Brick la miró mientras ella estaba contemplaba su alrededor.

―El señor que te contrató sí que debe ser alguien de dinero ― comentó sin apartar la vista del lugar.

―Tal vez ― le contestó Brick.

Estuvieron unos minutos de silencio mientras esperaban, Brick la miraba mientras sonreía. Le gustaba la expresión que tenía Momoko en esos momentos, le parecía adorable. Se sentía tan afortunado de que ella le correspondiera sus sentimientos y que lo amara con todo y sus defectos.

―Disculpen la demora, pero mi hermosa prometida se estaba poniendo más hermosa de lo que ya es ― comentó un hombre que parecía tener cuarenta años.

Brick y Momoko se levantaron de sus asientos para saludar a los recién llegados. Ambos pelirrojos se sorprendieron cuando vieron que la prometida del hombre era la ex novia de Brick, la cual también los miraba pero con diversión.

―No hay problema, no esperamos mucho. Me presento, soy Him Brick y ésta es mi novia Akatsutsumi Momoko que me anda acompañando en este viaje ― Brick le extendió la mano la cual Akira no dudó en estrechar amigablemente.

―Un placer señorita ― le dijo estrechando la mano de la pelirroja. Observó a su prometida con un brillo en sus ojos. ― Ésta hermosa mujer es la que me acompañará el resto de mi vida, Shirongane Himeko.

La aludida les sonrió alegremente cuando la presentaron. Brick le extendió la mano para estrecharla y la, ahora castaña, se la estuvo un poco más. Luego Himeko sólo le asintió a Momoko en forma de saludo.

―Muy bien, ordenemos y hablemos de su trabajo joven, admito que me gustaron las fotos que usted tomó de otros eventos. Son admirables.

Brick le sonrió cordialmente y le corrió la silla a su novia para que se sentara, Kyoyama hizo lo propio con la suya.

Estuvieron hablando por unas dos horas. Horas en las cuales Himeko aprovechó para tocar a Brick por debajo de la mesa en cada oportunidad que tenía. Cosa que para Momoko no pasó de ser percibido pero no podía hacer una escena debido a que arruinaría el trabajo de su novio y era lo menos que deseaba.

El pelirrojo no veía la hora en que todo quedara pactado entre Akira y él para luego irse con Momoko ya sea a la habitación o a donde ella quisiera ir. Su ex novia no perdía oportunidad de rozarlo y estaba seguro que lo hacía para molestar a su novia y ponerlo incómodo a él.

Se levantó muy rápido de la silla cuando el hombre lo hizo para retirarse luego de haber acordado todo. Se estrecharon las manos y Brick ayudó a Momoko a levantarse para luego irse de ahí lo más rápido que pudieran.

Estaba arrepintiéndose de haber tomado el trabajo.


Notas de autora:

¡Yo sé que me extrañaron! Sé que no pueden vivir sin mí y mis historias sacadas de mi hermosa mente.

¡Espero que les haya gustado el capítulo! Miren que me esforcé porque quedara así y noten que me costó un montón retomar todo. Tuve que volver a leer mis historias para acordarme y darle sentido a lo que había anotado de cada historia. Además de que ando por editar una historia para volver a subirla pero ahora si con más coherencia y menos relleno. Tipo que la leí y me reí de mi misma, era tonta en ese entonces aunque ahora lo sigo siendo pero con una ortografía mejor(?).

¡Les mando besos y abrazos asfixiantes!

¡Nos leemos!

Eliih Him