¡Hola corazones!

Aclaraciones:

-Demashitaa! Powerpuff Girls Z no me pertenece, sólo la historia es de mi propiedad;

-Los personajes que aparecerán aquí fueron sacados de mi imaginación;

-Universo Alterno;

-Posibles cambios de personalidades;

-Un leve pero leve lenguaje inapropiado;

-Perdonen los errores que puedan encontrar.

Sin más aquí les dejo.


Brick observó embobado a su novia. Ella lucía un hermoso vestido rojo ajustado hasta su cintura y el resto era un poco más suelto, con un escote no muy pronunciado y con la espalda descubierta. No se distinguían sus zapatos de tacón negro pero la hacían lucir más alta. Su maquillaje era poco, pero el delineador que se colocó los ojos resaltaba sus hermosos ojos rosas.

― ¿Qué tal me veo? ― dijo mientras se daba una vuelta.

―Hermosa ― soltó Brick casi sin pensarlo.

Momoko sonrió feliz ante su respuesta, había conseguido lo que quería; que su novio babera por ella y no le quitara los ojos de encima.

Mientras él se quedaba observando ella aprovechó para darle una repasada. Brick estaba usando un traje negro, con la camisa blanca y una corbata roja. Su cabello lo seguía teniendo despeinado y le daba ese toque sexy que siempre le gustaba de él.

―Bien vamos, tienes que estar antes de que lleguen todos los invitados a la cena de compromiso ― apuró Momoko mientras tomaba del bazo a su novio para luego tomar su bolso de la cama.

Brick suspiró. Le hubiera gustado pasar tiempo con su novia, pero trabajo era trabajo.


Momoko observó como todo lucía tan perfecto y ostentoso, como sacado de un cuento de hadas.

― ¿Quieres una cena de compromiso así? ― preguntó Brick al ver a Momoko tan admirada.

La pelirroja dejó de observar todo y lo miró a él.

―No, todo es hermoso pero no me gusta, preferiría algo más sutil. Nada de todo esto, me parece tan falso ― comentó.

Brick le sonrió. Eso era algo que lo enamoraba de ella, que no era material y siempre buscaba lo sentimental.

El pelirrojo le dijo a su novia que se quedara con él en todo momento. Momoko no puso objeción alguna. Le gustaba estar cerca de él y admirar como trabajaba.

Brick comenzó a sacar fotos de todo y de distintos ángulos. Cuando todos los invitados llegaron, fue tomando las fotos de cada mesa. Eran 72 en total. Se quedó helado cuando vio que en la mesa donde se sentarían los familiares cercanos de los novios y éstos estaban la familia de Himeko. N los había vuelto a ver desde que la chica lo terminó. Momoko notó la tensión de Brick y se acercó para tratar de calmarlo.

― ¿Qué sucede cariño?

―Los padres y la hermana de Himeko están ahí ― le contestó para luego irse acercando.

No podía no cumplir con su trabajo, no sería la primera vez que se encontraba a algún conocido en las fiestas en las cuales lo contrataban.

―Buenas noches, con su permiso les tomaré una foto para el recuerdo de los novios ― saludó Brick con Momoko al lado suyo.

La familia Kyoyama se mostró amable y posaron, mientras que la familia Shirongane primero se sorprendió de verlo para luego recomponerse y posar para la foto.

Ninguno de los Shirongane se acercó para hablar con él, es más sólo lo trataron como si fuera un desconocido. Lo cual no le molestó, al contrario lo alivió.

Cuando los novios llegaron, empezaron a saludar a todos sus invitados, lo cual Brick iba con ellos para tomar las fotografías correspondientes.


3 de julio del 2016

Momoko observaba como Brick revisaba las fotografías que había sacado. Estaban sentados en el restaurante del hotel. El señor que lo contrató le dio la orden de retirarse, ya que no necesitaba de sus servicios, por lo cual Brick le había sugerido ir a cenar y disfrutar del resto de la noche. Ya habían ordenado y estaban esperando que les trajeran su pedido.

Mientras más lo observaba menos comprendía como Shirongane lo dejó ir. Brick era un hombre responsable, cariñoso, fiel, protector, se preocupaba por que sus hermanos estén bien y nada les falte.

A su parecer la chica se cegó por el dinero y por eso no podía ver lo valioso que era Brick a pesar de sus defectos.

Pero en el fondo se lo agradecía, porque de haber sido lo contrario ellos jamás podrían estar juntos ya que él la seguiría amando. Capaz que sólo lo hubiera podido ver de lejos y hubiera tenido un enamoramiento por él con la esperanza de que algún día la correspondiera aunque sabría que eso nunca ocurriría.

― ¿Te encuentras bien? ¿Te cansaste esta noche? ― preguntó el pelirrojo sacándola de sus pensamientos.

Momoko lo miró perdida.

― ¿Cómo?

―Te pregunté si estás bien amor ― Brick le sonrió divertido. ― ¿En qué pensabas?

―En que soy muy afortunada de que estés conmigo ― le tiró un beso.

Brick le sonrió feliz ante lo dicho. Estuvo por decir algo pero se calló al ver que el mesero le traía lo que pidieron junto con una botella de vino.

El joven dejó todo sobre la mesa con profesionalidad y se retiró deseándoles buen provecho.

―Al contrario, yo me siento afortunado de que me ames tanto como te amo yo a ti ― le extendió la mano para que ella la tomara por encima de la mesa.

Momoko le tomó la mano sonrojada. Brick le sonrió al ver que sus ojos rosas brillaban. Tenía ese brillo especial que veía cuando las personas estaban enamoradas de verdad. Y ese pequeño gesto era lo que lo hacía sentirse afortunado de tenerla. Ya pocas personas podían encontrar el amor verdadero.

Cenaron en paz y charlaban cuando surgía un tema de conversación, después de eso sólo disfrutaban del silencio en compañía del otro.

Llegada la hora de retirarse a su habitación, Brick recibió el recado de que tenía una llamada en recepción, se había extrañado pero no le tomó importancia. Momoko lo iba a esperar ahí en la recepción mientras él atendía esa llamada.

―Brick.

El aludido se giró para observar a la que lo llamaba, se sorprendió al ver ahí a Himeko.

―Quiero hablar contigo...

―No puedo, tengo una llamada... ― la interrumpió.

―No hay tal llamada, yo lo mandé al empleado para que te dijera eso. Necesito hablar contigo.

Brick frunció el ceño confundió. No estaba atendiendo nada la situación.

¿Ahora qué tenía que decirle que no le dijera años atrás?

Brick observó como Himeko sonreía feliz al ver que él no huía de ella.

Se quiso acercar a él y abrazarlo pero sabía que no debía hacerlo ya que ahora estaba comprometida con otro. Con un hombre al cual no amaba pero sí amaba su dinero esa era la única razón por la cual se casaría con él.

No había amado a otro hombre como lo había amado al pelirrojo que estaba delante suyo. Desearía negar que él le era indiferente pero no podía hacerlo. Brick se había convertido en todo un hombre como ella se lo había imagino cuando aún eran novios.

Cuando lo volvió a ver en este mismo sitio, sintió un torbellino de emociones que creía olvidadas. Se había arrepentido tanto cuando lo dejó, pero su ambición por más y su orgullo no volvió a buscarlo. Ahora era un conocido y respetado fotógrafo, cuando vio su nombre en la lista que le pasaron para contratar a uno para que cubra su cena de compromiso y casamiento, lo eligió sin pensarlo.

― ¿Qué querías decirme? Date prisa que tengo a mi novia...

Ahí estaba la causa de su malhumor del día de ayer. La estúpida chica que era la nueva novia de su amado. Esa chiquilla no le había agradado en lo más mínimo desde que la conoció. Pero la envidiaba, porque era ella la que ahora lo tenía, pero eso podría cambiar.

―Quiero que vuelvas conmigo. Escapemos juntos antes de que me case con este estúpido.

Vio como la mirada fría de Brick se fue transformado en una sorprendida. Sonrió nerviosa. Quería que él aceptara su propuesta de huir juntos, esperaba que el amor que sintió por ella no lo hubiera olvidado y que fuera más fuerte del que sentía por la otra mocosa horrenda.

Brick lo estaba pensando.

Himeko alimentó la esperanza que crecía dentro de ella. Su amado lo estaba pensando. Entonces tenía razón, el amor que seguía sintiendo por ella era mucho más fuerte que el que pensaba que tenía por la pelirroja.

Ahora que Brick era alguien de dinero, ella sentía que podría completar su felicidad a su lado. Tendría al amor de su vida junto con una linda cuenta bancaria.

Brick le sonrió. La primera sonrisa que iba dirigida a su persona desde hacía años.

―Huyamos, anota tu número en mi celular y yo te diré el plan que idearé para escaparnos y que tu crédulo prometido nunca se entere antes.

Himeko sonrió feliz por haber logrado su cometido. Su felicidad estaba tan cerca que casi la podía tocar. Tomó el celular que le extendía su amado y anotó su número. Le sonrió coquetamente para luego volver al salón donde se celebraba su fiesta de compromiso.

Brick la observó hasta que la perdió de vista. Volvió con Momoko rápidamente antes de que ella fuera hasta su encuentro y preguntará porque estaba hablando con ella.


Notas de autora:

No me odien por el capítulo, yo que se que confían en Brick. No la dejará a Momoko por ella...

¿Ustedes que creen?

Yo opino (siempre opinando ella) que Brick si huirá... no esperen. Yo no tendría que opinar, se supone que la que esta escribiendo la historia soy yo por lo tanto decido para donde va la historia...

Mejor me callo.

Maite: Respondiendo a tus preguntas:

1. No creo que aparezcan, no lo tengo previsto. Lo siento(?

2. Aún soy una bebé como para escribir lemon(?. Bebe de 20 años jajaja.

3. Soy de Argentina.

Muchas gracias por tus palabras corazona. Te lo agradezco infinitamente.

¡Gracias por sus reviews!

¡Les mando besos y abrazos asfixiantes!

¡Nos leemos!

Eliih Him