TRES AÑOS DESPUÉS

-papá tengo miedo..y mucha hambre..no comí en todo el día- dijo la ojiperla bajando la cabeza, sabía que aquella revisón médica era por su salud sin embargo tenía miedo, ya le habían dicho que tenía problemas pero nunca pensó que tan graves. Los doctores le decían que moriría a los 18 años y eso le dolía ¿No podría conocer el amor algún día?

-Ahora vengo-dijo sin más Hiashi, dejando a la Hyuga por largo rato, hasta que la niña ya cansada se acercó a la puerta y logró ver a su padre hablando con otros padres y un niño de su edad- ¡Hija! Acércate, saluda a la familia Uzumaki

-Hai, Otto-san-dijo caminando mirando a una única persona: Naruto, ella extendío la mano formalmente pues hace mucho no vtenia contacto con un niño pero él le dio un beso en la mejilla que hizo que Hinata se pusiera sonrojada

-¿A qué vienen?-dijo la madre de Naruto sonriendo

-Hinata tiene una pequeña revisión ¿Y Naruto?-

-Pues al dermatólogo por la adolescencia-

Hinata no lo podía creer, ella veía al muchacho de una manera perfecta ¿Acaso necesitaba de un doctor? Y más importante ¿Qué era un dermatólogo?

-Bueno ya nos vamos porque la cita es ahora mismo- interrumpió Hiashi a pesar de saber que faltaba mucho para que la atendieran

Y así la pequeña niña quedó penativa en aquel chico, no tenía a nadie a quien contarle, después de la traiciónde Ino no podía confiar en nadie así que solo lo guardó en su corazón y en una parte de su diario como "El lindo rubio"

TRES AÑOS DESPUÉS

-¡Tendrás tu fiesta!-grito de emoción la madre de la azabache ganándose una mueca de disgusto de parte de ella, no tenía muchos amigos a quien invitar- Tu padre hizo una lista de tus amigos desde que tenías tres años

-¿Tanto? Ya no me recordará nadie-

-No seas terca y busca a tus amigos-

La futura quinceañera de mala gana tecleo los nombres de pocos de ellos, de pronto una cabellera rubia en la pantalla atrajo su atención "Naruto Uzumaki" aquel nombre le sonaba familiar, después de no pensarlo mucho le mando la solicitud y empezó a divagar en sus pensamientos.

DÍAS DESPUÉS

-¿Vienes ahora por la tarjeta?- dijo en voz alta la ojiperla, aunque no estaba nadie en casa y solo estaba chateado con Naruto, rápidamente se alisto como pudo, no era una chica de moda ni que sea arreglaba así que quedó apenada con la situación

-¡Hinata!¡Vinieron por ti!-gritaron los familiares de ella desde la planta baja de la casa

-¿Tan pronto?- a paso veloz bajo por las escaleras tropezándose un par de veces hasta llegar frente a la puerta de la sala donde "Él" la esperaba- Preparate Hinata..él es solo un chico..no debes temer…

Apenas entró Hinata con una enorme sonrisa esta se desvanecio y apareció un sonrojo, era más lindo de lo que recordaba, pero tambien le lleno un poco de tristeza pues no estaba solo, vino con su hermano y por alguna razón le entristecio pues ella quería recordar su niñez y saber qué pasó con él

-Hinata- el efusivo rubio la abrazó dejando a la chica a punto de desmayo

-Na-naruto-saludo ella apenada separándose lentamente y saludando al hermano de Naruto, Menma Uzumaki, del cual casi nada sabía y eso la ponía más nerviosa

-¿Tienes mi tarjeta?- dijo con su típica sonrisa, aquella que irradiaba el cuarto en un segundo

-¿Tarjeta?¿Cual?- dijo despistada la chica

-De tu cumpleaños-

-¡Oh esa!-Torpemente sacó de su bolsillo una carta naranjay se la entregó

-Mi color favorito-susurró el rubio- Espera….¿Justo es este día?—señaló la fecha lo cual no extraño nada a la muchacha pues no le veía nada de malo, además ya todo estaba planeado

-Si¿por?-

-Es mi cumpleaños-

Hinata sentía que sus ojos querían llorar ¿Entonces no vendría a su fiesta?

-Iré-Dijo animado el chico tomando la mano de la chica pues aunque ella no hubiera prestado mucha atención su padre los invitó a la casa a ver un video de la vida de la chica, el cual no estaba listo- ¿Subimos?

-Hai…-

Cuando subieron vieron el video y ella se apenó, sin embargo a pesar de todo fluyó la conversación normal, e incluso agradable hasta un fatídico error

-¿Tienes novia?-

-Si, tengo dos, una para cada brazo- contestó el chico sin saber el daño que le acababa de hacer a la chica, ella no esperaba tales palabras que le rondarían por la mente mucho tiempo más

-Oh…bueno..ya es tarde-dijo la ojiperla intentando quedarse sola y lo logró

UN MES DESPUÉS

-No viene…no vendrá…quizá solo disfrutará su día…- comentaba, mientras caminada de un lado a otro de la sala, una chica que más parecía un pastelito con el incómodo y abultado vestido naranja

-Ya calmate onee-chan- dijo Hanabi a su hermana mayor que la tenía cansada hablando de si vendría o no aquel rubio

Ella la ignoró y vio desde la ventana como media hora, estaba aburrida arriba, no habían venido sus mejores amigas aún y el chico que quería que llegara aún no se presentaba hasta que pasó. Sonó su celular.

-Hola¿Dónde estás?-

-En un rato bajo…-

-Ya llegue, te dije que vendría-

Ella cortó por nervios sin que el chico escuchara una palabra de sus labios "Gracias", rato después la anunciaron y la ceremonia ocurrió tranquila como esperaba e incluso bailó vals con él, sin embargo algo que nunca pensó ocurrio, lanzó el ramillete y le cayó a Naruto.

-Parece que soy tu chambelán, Hina-chan-

-Eso parece- comento fingiendo molestia golpeándolo con el ramillete y escuchando atenta las palabras del chico hacia ella.

Luego simplemente se cambió y al bajar vió al chico bailando con una amiga, Tenten, quien parecía encantada hablando con el ojiazul

-Disculpa, Tenten, quiero hablarte-

-¿Qué pasa?- dijo apartándose del chico caminando hacia las mesas

-No bailes más con él…-

-¿Por?-

-Porfavor…- dijo poniendo cara de suplica y sin más se volteo para ver que aquel chico no perdía el tiempo y ya estaba bailando con otra, la cual no toleraba y ahora que lo pensaba ¿Qué hacía esa zorra en su fiesta?

-Naruto, vamos con los demás- dijo agarrándolo y apartándolo de la chica, mirándola como si en algún momento le fuera a pegar

El resto de la noche se la pasó bien, ella era la princesa y se sentía bella, querida y hasta sentía que volaba, pero todo tenía su fin y este se veía venir, la gente se iba despidiendo y ella cordialmente correspondía, hasta que quedo un momento el que solo bailaban ella y él, hablando de cosas triviales, conociéndose y ella quedando sorprendida por cada cosa ¡Tenían cosas en común!

-Entonces luego voy a tu casa a ver ese anime-

-Claro, tengo el episodio donde aquella chica le confiesa su amor al protagonista-

Y se despidieron solo para verse luego, aquel día no sucedió nada y sucedió todo, fue el comienzo de una amistad renaciendo, y así siguieron algunas salidas más, llamadas, conversaciones virtuales donde Hinata no podía dejar de sonreír como boba hasta un día en específico donde todo cambió para siempre. Ya nada sería igual