Un día más que Naruto llegaba a la casa pasó algo inusual al despedirse, Hinata no pudo ocultar decirle que soño con él, y con lo impulsivo que era la distancia de fue acortando
-N-no te lo diré Naruto-kun- insistía la ojiperla tratando de alejarse pero la pared se lo impedía
-Si- fue lo último que le dijo antes de unir sus labios
La cara de la ojiperla no podría ser más roja, estaba pasmada, había sido su primer beso, tenía ilusión y miedo, aunque a veces no lo pareciera era una chica demasiado infantil, que veía películas dodne el primer beso significa beso de amor verdadero, al separarse ella no pudo verlo a los ojos y esperó que él dijera algo.
-Bueno, mañana vengo y me cuentas- comento antes de salir y dejar a la chica sorprendida y confundida.
Ella rápidamente fue a su casa y empezó a divagar entre sus pensamientos, nerviosa, asustada y feliz. Cuando su madre la descubrió suspirando y casi pegada a la ventana esperando a Naruto la hizo sentar junto a ella.
-Hija…¿Qué pasó?-
-Nada, okaa-san-
-Hinata, te conozco..se besaron-
-¿Nos viste?-
-Si, se besaron en la sala-
-Cla-claro que no- insistió ella, pues aquel momento de la sala apenas rozaron sus mejillas, el beso había sido en la planta baja de la casa, el callejón que daba a la puerta principal.
-Hinata, ¿Ya son enamorados?-
-no…ni sé si lo seremos…-
-No pueden besarse sin ser enamorados-dijo con una fría mirada en su rostro
-Hai, okaa-san- dijo seria y pensativa ¿Era necesario una relación formal?
Y apenas teminaron de hablar llegó el rubio de radiante sonrisa y se acercó a darle un beso sin embargo, ella se alejó, algo triste le comento lo que habló con su madre y él como si fuera lo más normal del mundo le dijo para ser enamorados, ella no podía creerlo, era muy feliz aunque le parecio que lo presiono para ser algo.
Contar todo lo que sucedió en ese mes sería imposible, es muy largo pero ella definitivamente se sentía feliz, aunque su padre estaba enojado, aunque su madre la sobreprotegiera, pero lo fue. Naruto fue el primer beso e Hinata, el primer abrazo de amor, la primera y única ilusión e incluso la primera vez de la ojiperla, que aunque no se enorgulleciera fue con todo el amor que pudo darle al rubio muchacho.
Sin embargo no todo es eterno, las cosas son efímeras y un día su madre, harta de tanta rebeldía de la chica…la enfrentó.
-¡Ya van varios días, Hinata!-
-Pero, mamá…-
-¡Callate! ¡No puedes seguir con ese revoltoso! ¡Le terminas hoy mismo!-
-¡No lo haré!-
-¿Quieres que tu padre sepa cómo los encontré aquel día? ¿Prefieres que tu padre se encargue e él a pesar de todo?-
-No…no tengo la fuerza e terminarle…le quiero mucho…-
-Yo iré…terminaré esto de raíz… Así como deje que iniciara –
-Déjame decirle adiós…es lo único que te pido-
Sin una respuesta ambas fueron a la casa de los uzumaki, la chica no pudo soportar a que la puerta abriera y corrió a llorar en la esquina, donde la oscuridad que empezaba a descender cubriera de tranquilidad su corazón, pero llegó el momento, donde lo vio, con los ojos llorosos y esa enorme sonrisa parecía una ilusión perdida en ese momento.
-Tranquila…esto pasará…-
-Volveremos cuando sea profesional, cuando no tengamos que rendirle cuentas a nadie-
Lloraron en el hombro del otro hasta que la matriarca Hyuga los interrumpió sin reparo, ella lo dejó y con él su corazón. Apenas llegaron a casa la Hyuga rompió todo lo que tenía a la mano, su celular voló al igual que sus perfumes, la pobre Hanabi veía a su onee san sufrir a gritos y con el corazón destrozado por primera vez, pero no solo eso, vio como ella cambiaba radicalmente, nunca más sería la chica dulce que fue.
Decir que no se vieron más sería mentir, se vieron a escondidas un par de veces hasta ser encontrados, tal parecía que el rubio no quería más dolor para su dulce amiga y cortó la amistad, de una manera dura.
-No te veré más-
Fue lo único que escucho, no le importaba si tenía excusas, razones, planes para futuro que iniciaban con eso; la chica solo guardaba las lágrimas y se retiró, digna como la heredera Hyuga que era.
Pero como todo, las personas están destinadas a reencontrarse y a pesar que ya había pasado un año, y que estaba con Sasuke Uchiha su nuevo amor, se atrevieron a hablarse.
-¿Y?-
-Tranquila, Hinata…solo vine a…disculparme por cómo me comporté-
Él habló más, ella lo escucho como siempre pero algo fallaba…ella no dejaba de pensar que debía retirarse y lo más pronto que pudo luego de perdonarlo desde lo más dentro de su corazón, a pesar de haber tenido ganas de dejarlo inconsciente en el piso por todo lo que sufrió por él, lo logró para encontrarse con su novio, Sasuke a pesar de parecer confiado era celoso y lo demostró al seguirla en su "Reunión" con su antiguo amor.
¿No es fácil cómo las personas se equivocan? ¿No es así como el amor se acaba?
