Esa noche tuvo pesadillas de su pasado.
Se vió a si mismo joven e inocente, deseando poder hacer reír a la niña que coloreaba junto a él. La ansiedad por lograr llamar su atención se volvió pánico cuando ella reaccionó a la entrada de alguien mas a la habitación, sonrió en grande mirándolo y salió corriendo a alcanzarlo. Quiso seguirla pero Edward se vió a si mismo sin poder moverse y lleno de ataduras, no pudo alcanzarla. Luego se vio en una playa de arena blanca, las ataduras se habían ido. Lo primero que hizo fue buscar a la niña, grito su nombre hasta que vio un grupo de niños jugando en la orilla. Confundido volvió a preguntar por ella pero las niñas que ahí estaba no respondieron al nombre. Se acercó mas para ver sus rostros y le parecieron familiares.
~ ¿Qué pasa tío, Edward? ¿Quieres jugar con nosotros?
Cuando escuchó a la niña se sintió incómodo. Se encontró preguntando poco después.
~ ¿Dónde esta tu madre?
La niña sonrió y le señalo una pareja en el mar.
Ahí estaba ella, ya no era una niña. Ya era la mujer que lo había lastimado. Se veía feliz mientras un hombre la abrazaba en el agua y saltaba cuando llegaban las olas. La mujer sintió su mirada y giro a verlo. Con mucha emoción quiso acercarse pero el hombre junto a ella la retuvo. Hablaron entre ellos y aceptaba todo lo que él decía, volvió a girar y su cuerpo había sido modificado, ahora un vientre de embarazo sobresalía.
~ Mamá, tendrá otro bebé.
Los niños a su alrededor comenzaron a comentar entre risitas cómplices. Edward los observó a todos, eran tres niños de menos de siete años y era obvio quienes eran sus padres.
~ Somos una familia feliz. No como tú, tío Edward. Estas solo como siempre.
La mujer se acercaba a él mientras sus hijos le hablaban. Poco a poco su semblante cambiaba de feliz a burlón.
~ Nunca podrás olvidarme, no lo permitiré.
Edward despertó agitado en su cama esa madrugada. Observó su entorno y recién fue consciente que estaba en su apartamento y no en una playa con una familia imaginaria.
- Mierda. - gruñó molesto.
Sus ánimos no fueron los mejores luego de la mala noche qué pasó. Estaba pensando en qué demonios haría para poder dormir una horas mas esa noche porque debía revisar unos documentos que su antecesor en el puesto dejó en suspenso mientras bajaba de su auto en el estacionamiento de la compañía. Un brazo lo tomó con fuerza y lo estampó contra la puerta de su auto.
- ¿Te la cogiste? - su agresor preguntó lleno de rabia. - ¿Ayer te abrió las piernas o sigues conformándote con sus mamadas?
Edward fue tomado por sorpresa por lo que no pudo evitar ser ahorcado con el antebrazo del hombre.
- No... - empezó y luego sonrió. - Prefiero su coño. Estaba apretado, supongo que la tienes muy pequeña...
- ¡Hijo de puta! - el hombre quiso darle un puñetazo pero Edward lo esquivó justo a tiempo.
- Haz empeorado con los años. - admitió Edward burlón mientras se quitaba de encima el brazo opresor. - Estas lento y torpe.
- ¡No vuelvas a tocarla! ¡Es mía! - le gritó con rabia.
- Bueno ahora es mía. - le recordó con una sonrisa. - Ayer solo gritaba mi nombre.
- ¡Bastardo! - el hombre quiso embestirlo pero Edward resistió y empezaron a forcejear.
- Me pidió que le haga un hijo. - le mintió con descaro y burla mientras lo empujaba con fuerza alejándolo. - No quiso que me venga afuera y no sabes como gritaba...
- ¡Cállate! ¡Mientes! - Embistió de nuevo pero terminó fallando el puñetazo.
- No quería que pare. - le mintió con seguridad.
- ¡Cállate! - ahora si logro tocar la quijada de Edward. El cobrizo cayó pero lo pateo desde el suelo logrando que él también cayera.
- ¡ Me suplicaba por más... ! - le aseguró subiendo sobre él y golpeó su rostro con fuerza.
- ¡Ella es mía! ¡Mía! ¡Mía! - Edward lo ahorcó en el suelo.
- Lloró cuando sintió mi semilla. - Le contó mientras este se asfixiaba. - Esta desesperada por darme un hijo... - le mintió apretando más. - No como al tuyo, que lo abortó...
- ¡Maldito! - el hombre sacó fuerza de lo mucho que le dolían esas palabras y empujó a Edward logrando zafarse de su agarre.
Edward cayó de espaldas pero tenía más energía que él que recién podía respirar. Así que se levantó para patearle el vientre.
- ¡¿Te duele no?! ¡Bastardo! ¡Eso es todo lo que eres! ¡Un maldito bastardo! - siguió pateando su vientre. - ¡No sabes como voy a gozar de ver tu cara cuando su vientre se ínflame! ¡Ahí comprobaras que no te mentí!
Debido a lo temprano que era no habían muchos autos pero no tardarían en llegar así que Edward necesitaba alejarse de la pelea porque sino habrían testigos y él era capaz de volver a denunciarlo por agresión. Dejó de patear al hombre y quiso alejarse pero este se levantó apenas tuvo fuerza y lo tomó de la cintura para lanzarlo al suelo junto con él.
Un auto apareció mientras seguían en el suelo forcejeando.
- ¡Hey! - Seth bajó de su auto acelerado. - ¡Deténganse!
Como pudo Seth tomó a Edward y lo alejó del otro hombre, luego se interpuso cuando este quiso atacar de nuevo.
- ¡Contrólate Dimitri! - Seth le gritó luego de su segundo intento por llegar a Edward.
- ¡Lo voy a matar! ¡Este hijo de puta tocó a mi mujer!
- ¡Basta Dimitri! ¡Estas fuera de control! - Seth lo empujó. - Si los ven serán sancionados.
- Deja de ser tan patético, Dimitri. - Edward escupió la sangre que tenía en la boca, se acomodó la corbata y mas tranquilo le habló a su peor enemigo. - Ella ya escogió.
Lo último hizo que Seth girara a ver a Edward intrigado.
- ¡Estas mintiendo! - Dimitri quiso acercarse.
- Ya te dije que cómo podremos comprobarlo...
- ¡Mal nacido!
- ¡Cálmate! - Seth soltó a Edward y tomó a Dimitri para llevarlo al ascensor. - Vamos a tu oficina, esto no puede seguir.
- ¡¿Qué haces defendiéndolo?! ¡Ayer ella te dejó por él! ¡Fue corriendo a buscarlo mientras tú comías solo!
- ¿Cómo sabes... ? - Edward estaba sorprendido de la información que Dimitri tenía hasta que llego a la conclusión adecuada. - Eres tan patético, Dimitri. Debí suponer que la acosas como un enfermo.
Seth aturdido no supo que responder.
- ¡Se fue a coger con él! ¡Anoche Isabella se acostó con Edward!
El cobrizo quiso reír por la expresión dolida de Seth pero prefirió el silencio mientras miraba fijamente a Dimitri.
- Este vez ganaré yo. - le aseguró sin dudarlo.
Actualizacion! AL FIN sabes quien es la ex esposa. Diganme si lo esperaban, creo que la pista que di antes era muy evidente.
Les doy un resumen de cantidad de acciones para que no se mareen con las cantidades.
Carlisle Cullen 35%
Edward Cullen (herencia de Esmerald Masen) 20%
Dimitri Cullen 20%
Isabella Cullen 20%
Otros Accionistas 5%
