DISCLAIMER: Sólo los personajes pertenecen a la maravillosa Stephanie Meyer; la trama de la historia, los lugares y algunos personajes son de mi propiedad.

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Hola a todas/os:

Aquí os dejo un nuevo capítulo. Espero y os guste.

Este capítulo no está beteado, lamento las posibles faltas de ortografía.

El link de la soundtrack del fic lo tenéis en mi perfil

Las canción del capítulo:

Nocturne — Brunuh Ville


De Mi pequeña Niña A Mi Gran Amor

Capítulo 21

¿Nuevas Alianzas?

Edward Pov:

—No será… Un vampiro con una melena rubia recogida en una coleta baja, alto, musculoso, simpático, y con una sexy sonrisa —indagó mi pequitas con una traviesa sonrisa

—Exacto, no pudiste describirle mejor —le contestó divertida Gianna siguiéndole el juego, y más al ver la cara de celos de mi primo Félix.

—James, ha llegado puntual a nuestra cita—me dijo Lexie—. Tranquilo Félix, que James está enamorado de su mujer, y tu chica sólo tiene ojos para ti. No hace falta que marques terreno como un perro —todos rompimos en carcajadas al ver la cara de sorpresa del grandote de nuestro primo.

—Voy a dar los buenos días a Bella y enseguida me reúno con vosotros —le avisé a Lexie y a Nathan.

—Tranquilo hermanito, ve con Bella. Y aprovechad vuestro tiempo poniéndoos al corriente de todo lo que ha sucedido mientas dormía. Luego ya es cosa vuestra, lo que queráis hacer a solas —se río—. No te preocupes, te mantendremos al tanto de todo, y luego ya, nos reuniremos todos juntos —me aseguró con una tranquilizadora sonrisa el pequeño terremoto. Luego de que ambos se despidieran de la familia, se fueron a reunir con James.

—No es que no aprecié vuestra compañía, pero mi hermosa prometida, me espera en nuestros aposentos —me despedí de ellos con una reverencia y una pequeña sonrisa, mientras me alejaba escuchaba sus risas y varios comentarios calientes por parte de Demetrie y Félix.

Una enorme paz me embargó al entrar a nuestra habitación y contemplar a mi pequeña durmiendo placidamente. No tardé ni medio segundo en despojarme de mi ropa y meterme en la cama junto a ella, quien al percatarse de mi presencia se acurrucó rápidamente en mis brazos y una dulce sonrisa surcó sus labios. Besé su frente y disfrute de la paz que estar a su lado me brindaba.

Narrador Pov:

Apenas estaba por amanecer cuando los tres hermanos Vulturi, salieron del castillo acompañados de sus más antiguos y fieles compañeros de batalla. No sabían que esperar de está improvisada reunión con Eleazar, ya que siempre fue un gran amigo, para ellos. Pero cuando él, tomó la decisión de marcharse junto a su amada esposa, creo un enorme lazo fraternal junto a Carlisle y su clan, convirtiéndose en una gran familia. Eso era lo que pensaban los hermanos mientras perdidos en sus pensamientos ponían rumbo a su nuevo destino, Venecia.

Nadie aparte de la familia, y sus más leales compañeros, sabían de las propiedades, que varías décadas atrás habían adquirido en esa ciudad. Querían un lugar seguro y que nadie conociera, por si de una emboscada se tratase, no querían sorpresas, la familia completa, lo que también incluía a toda la guardia, merecían sobrevivir a esta batalla y, los

hermanos Vulturi iban a luchar por ello.

Decidieron hacer el viaje en tren, como si fueran unos simples humanos, no querían levantar ni la más mínima sospecha, por si estaban siendo vigilados.

Quedaron en encontrase en la estación de Santa Lucia cuando las últimas luces del día, comenzaban a desaparecer. En cuanto percibieron el aroma del vampiro, le hicieron una pequeña y apenas visible señal para que les siguiera, junto a su esposa Carmen, quien había decidido acompañarle, no pretendía separase de él, ya que no sabía que podía deparar está guerra, ambos podían morir y no pensaba desperdiciar ningún momento a su lado.

Bajo el manto de la noche veneciana se adentraron en los suburbios de una ciudad, que se llenaba de almas en pena ancladas a este mundo. Atravesaron sus calles vagamente iluminadas hasta que llegaron a una de las criptas subterránea de la capital del Véneto.

Siendo acompañados por la tenue luz de una antorcha se internaron en un laberinto de túneles, los cuales habían permanecidos abandonados durante siglos. Pasaron junto a macabras calaveras y los esqueletos dibujados en las paredes, que se encargaban de guardar este lugar y sus secretos de ojos extraños. Carmen y Eleazar no dejaban de contemplar fascinados los pasadizos, los cuales debían albergar grandes historias.

Una vez salieron de nuevo al mundo exterior, penetraron en uno de los barrios más siniestros de Venecia: Santa Croce. A medida que iban paseando por sus callejuelas, Eleazar no había podido evitar narrarle a su esposa las inquietantes historias sobre fantasmas y vampiros, que albergaban y que eran completamente verídicas.

—Nunca imaginé que está ciudad albergara tantos misterios —comentó asombrada por las narraciones Carmen.

—Venecia, tiene su lado oculto y oscuro, que es bastante mayor, que lo que creen los humanos con respecto al romanticismo —dijo con tono sombrío Aser, sin quitar su mirada del camino.

—Un buen lugar para mantener una reunión, que puede cambiar el rumbo de esta historia, que estamos viviendo —añadió Fred como advertencia al matrimonio y ocasionando que los tres hermanos Vulturi sonrieran imperceptiblemente.

—Ya estamos cerca, será mejor que me adelante para asegurarme de que el camino esta despejado. No quiero encontrarme con visitas indeseables —avisó Aser a los hermanos Vulturi antes de alejarse rápidamente y dejando que un incomodo silencio en el ambiente.

Una vez pasaron el puente de Rialto y dejaron atrás el gran canal, llegaron al Campo di Mori mientras lo atravesaban la voz de Marcus rompió el incomodo silencio que los rodeaba.

—Señora Carmen, ¿conoce la historia de los hermanos Mastelli y su criado Antonio Rioba? —preguntó mientras la vampira respondía con una negativa— Miré esos tres cuerpos petrificados en la piedra Istra. Se dice que no son estatuas, sino que una hechicera a la que estaban tratando de estafar, los transformo en piedra, a causa de su enorme codicia. Y la cuarta estatua que vimos al salir, era la de su criado, que obtuvo el mismo final. Esta ciudad esconde oscuridad en las mayores partes de ella. Los crímenes, robos y asesinatos estaban al orden del día —finalizó su relato mientras entraban en la iglesia de Simeone Piccolo, donde Aser les esperaba en el lado derecho cerca del altar donde se encontraba una pequeña puerta en la piedra que para la vista humana era inexistente.

—Podemos continuar tranquilamente, el camino esta despejado —les aseguró con voz dura Aser, antes de abrir la puerta y encaminarse a la a la oscuridad, seguido de los hermanos Vulturi, Eleazar, su esposa Carmen y en último lugar un vigilante Fred.

Se deslizaron por una pequeña escalera de mármol brillante con unas pequeñas vidrieras góticas a sus laterales, que mostraban lo estrecho del lujoso pasadizo, que según avanzaban por la escalera la luz quedaba atrás hasta que llegaron a un pasillo igual de elegante iluminado por antorchas colgadas en los laterales de las paredes dando un aire misterioso al lugar. Caminaron varios kilómetros más por ese pasadizo hasta que se encontraron con unos empinados escalones que se perdían en una profunda oscuridad, la cual daba paso a un estrecho sótano de piedra apenas iluminado con unas pequeñas antorchas que decoraban las vacías paredes, las cuales unos metros más adelante daban la entrada a una majestuosa cripta, que contenía frescos, que representaban escenas del Via Crucis, y del Antiguo Testamento, que acompañaban a dos largos pasillos que se cruzaban en una estancia octogonal, que tenía un altar en medio, donde salían veintiuna capillas a cada cual más elegante y lujosas llenas de sepulcros. Pero se internaron en una pequeña capilla, la cual carecía de todo lujo con un largo túnel ennegrecido, que parecía que jamás había sido explorado, por las piedras se escuchaba el correr el agua de los canales de la ciudad, que parecían los gritos de las pobres almas ahí enterradas. Según avanzaban se notaba como el oxigeno escaseaba al ir internándose cada vez más en esos húmedos, terrenosos y diminutos pasadizos. No tardaron en llegar a unas galerías subterráneas, las catacumbas, las cuales eran un laberinto de piedra, barro, y tierra, con nichos rectangulares excavados en sus laterales tapiados en mármol, donde el agua para de correr y se escuchan llorar a las almas de los pobres paganos, y judíos… Seguidamente llegaron a unas arcillosas y oscurecidas escaleras de piedra y barro, las cuales subieron hasta llegar a unas siniestras y oscurecidas mazmorras, donde todavía se podían oír los gritos de tortura de los visitantes que ahí se encontraron. Rápidamente las dejaron atrás con su olor a moho, y giraron hacía la izquierda encontrándose con otras escaleras de piedra más brillantes en forma de caracol. Subieron unos cuatro pisos dejando atrás la suciedad, oscuridad, y humedad.

Una vez llegaron a una estancia iluminada y decorada majestuosamente con estilo renacentista. Las paredes estaban cubiertas con telas de color damasco y, con tapices monumentales de paisajes. El techo estaba decorado con estucos y frescos de grandes pintores de la época. Un valioso friso decoraba la parte superior de las paredes, junto a una suntuosa chimenea, hermosas ventanas y una puerta adornada con columnas y un frontón coronado por mármoles.

—Por favor, tomad asiento, y ser bienvenidos al Palazzo Ca, Dario o como vulgarmente lo llaman el Palacio Maldito —les habló tranquilizadoramente Aro mientras con la mano les invitaba a unirse a ellos en la lujosa mesa mármol de mármol blanco con los bordes bañados en oro, que era acompañada por unas elegantes sillas de madera de roble con tapices de las mejores sedas venecianas.

—Sólo puedo agradeceros por reuniros con nosotros, en estas precarias circunstancias —les dijo Eleazar mientras se sentaba, luego de haber ayudado a su esposa a tomar a siento a su lado.

—Hemos sido grandes amigos desde hace varios siglos y, aunque nos sorprendieron no gratamente las últimas noticias que recibimos, siempre estamos dispuestos a escuchar e incluso a dar una segunda oportunidad —le respondió con voz seria y cortante Cayo.

—Así es. No somos los asesinos sanguinarios que los Cullen y los rumanos dicen. No me puedo creer que hayas caído en sus viles mentiras. —añadió Marcus con voz sumamente fría y calmada.

—Desde que Carlisle se puso en contacto conmigo y me pidió que nos reuniéramos con ellos por algo de suma importancia con respecto a Edward y los Vulturis, me pareció algo extraño, pero decidí junto a mi familia a reunirnos con ellos y escucharlos. —Eleazar relató todas las mentiras que los Cullen les habían contado, pero como no descubrió todo el engaño hasta que llegaron a la reunión de clanes, la noche anterior—. Si mi familia va a luchar, queremos hacerlo en el bando correcto, no seremos unas marionetas de unos vampiros, que son movidos por las mentiras, la venganza y, las ansias de poder —les aseguró con total convicción mientras tomaba la mano de su mujer y la acariciaba dulcemente.

—Necesitamos saber todos los detalles, hasta el más mínimo, de lo sucedido hasta la última conversación hayas tenido con ellos hasta venir a nosotros —les advirtió con voz dura Cayo, quería información primero y luego ya daría su veredicto.

Eleazar no dudó ni un instante y, rápidamente comenzó a contarles absolutamente todo lo sucedido, donde se encontraban alejados, sobre los entrenamientos, también todo lo relacionado con los clanes que los apoyaban y, los dones con los que contaban los vampiros, para finalizar con los metamorfos, hombres lobo, licántropos, lyncans e, hijos de la luna.

—Nos has dado una información muy valiosa, pero como sabrás necesito comprobar la veracidad, ahora mismo mi familia y su bienestar esta por encima de cualquier circunstancia y, amistad, ellos son lo primero —aseveró Aro con su rostro carente de alguna emoción.

Eleazar se incorporo sin titubear y acercándose a Aro le entregó su mano donde el hermano Vulturi pudo confirmar todas sus palabras a través de las imágenes de sus recuerdos. Seguidamente Carmen tomó su lugar, sin que nadie se lo hubiera pedido.

—Quiero el bien estar de mi familia, por eso te brindo mis pensamientos, no deseo tener secretos ni ocultar nada —le afirmó con seguridad Carmen. Aró colocó sus manos encima de la suya y se perdió en sus pensamientos

—Muchas gracias a ambos, por mostrarnos su sincerad, nos alegramos que se hayan dado cuenta de la verdad —les dijo Marcus con una franca sonrisa en su rostro.

—¿Contamos con todos los integrantes de su familia? —quiso saber Cayo mirando fijamente al matrimonio, que tenía frente a él.

—Por desgracia, nuestra querida Kate, tiene depositada toda su confianza en los Cullen. Nunca dudaría de ellos. Siempre ha sido así. Nos da mucha pena, pero cada uno ha de tomar su elección, sea la acertado o no y acarrear con esa decisión, aunque ella te lleve a la muerte —les dijo con tristeza Eleazar, quien recibió de su mujer unas tiernas caricias en el brazo en señal de apoyo, aunque en sus ojos también se reflejaba la pena de la perdida de una de sus hijas.

—Nos pueden contar, como el resto de su familia tomó la decisión de no creer en los Cullen y, tomar la decisión de unirse a nosotros —les solicitó con curiosidad Marcus, aunque algo ya intuían por lo que sus sobrinos Alec y Edward ya les habían contado al respecto con lo sucedido con Maxwell y Tanya.

—En cuanto recibimos la llamada de los Cullen, nuestra querida Tanya comenzó a sospechar que algo extraño había. Ella siempre estuvo encaprichada de Edward desde el momento en que lo conoció incluso llegó a ser algo odiosa de lo pesada que se ponía a su alrededor, pero a pesar de eso eran buenos amigos y Tanya confiaba ciegamente en Edward. Nunca hubo mentiras entre ellos, siempre fueron con la verdad por delante por muy dura que esta fuera —una pequeña sonrisa surcó los labios Carmen al hablar de su hija, que por fin había encontrado el amor—. Una vez nos reunimos y Los Cullen nos contaron la historia, supe que mi niña no los creía, sus ojos la delataban, nadie aparte de Maxwell y, yo, nos dimos cuenta. Luego cuando nos reunimos en el hotel con ellos y Emmett, nos contó de la conversación que mantuvieron con Edward, y Alec, y de sus cada vez más fundadas sospechas, y de la verdadera realidad, que fueron confirmadas por el amor y la confianza de Edward y, Emmmett, a su nueva familia. Luego Emmett nos explicó como apareció Isabella en la vida de Edward y como sucedió todo. Eso nos confirmó más que habíamos tomado la decisión correcta. —Terminó su relato sin desprender su mirada de los tres hermanos Vulturi, para que pudieran apreciar la veracidad de sus palabras.

—Estamos a vuestro lado. Lucharemos junto a vosotros. Nunca pensé que mi mejor amigo, hermano, Carlisle Cullen, me engañara a tal grado. Os pido disculpas por dudar de vosotros, cuando nunca disteis indicios de ello, —se disculpó con total sinceridad Eleazar.

Los tres hermanos Vulturis se miraron entre si, decidiendo que hacer al respecto.

—Cómo bien sabes Eleazar, no sólo de nosotros depende la decisión final, sino también del resto de mi gran familia, —el matrimonio asintió, sin soltar sus manos. —Fred, Aser, nos gustaría saber cual es vuestra decisión, en nombre del resto de la guardia, —solicitó con voz calmada Aro, quería saber las opiniones de sus mas leales y antiguos compañeros de armas y confidencias.

—Maestros, creo que toda ayuda es buena, siempre que venga acompañada de la verdad, si ustedes dicen que en sus palabras no hay mentiras y, que la información es cierta… Entonces mi voto es… darles una segunda oportunidad brindándoles un lugar en nuestras filas. —Dio su veredicto Fred sin emoción alguna en su rostro.

—Maestros mi decisión está muy clara, cuantos más seamos para enfrentar a nuestros enemigos, mejor nos irá. No quiero perder a nadie de nuestras filas y si eso conlleva a depositar una milésima de confianza en este aquelarre, lo haré. Eso no quita que mantenga mis ojos en ellos en todo momento, a la menor señal de algo extraño…, ahí se llegó a su fin. — Aser, miraba de manera calculadora al matrimonio, estaba en su naturaleza, por eso era el jefe del a guardia—. Mi voto también es sí. —dictaminó cruzando sus fuertes brazos.

—Entonces, el veredicto esta claro…. —Cayo conectó la mirada con sus hermanos, los cuales asintieron a su muda pregunta. Su resolución era unánime—. Eleazar, Señora Carmen, el clan Denali será bienvenido a unirse a nuestras filas, a excepción de la señorita Kate Denali — sentenció mientras se incorporaba para estrechar la mano con el matrimonio Denali, seguido de los otros dos hermanos, firmando una nueva alianza.

No pasaron más que unos segundos para que ambos grupos se despidieran. Sabiendo que pronto ambos recibirían noticias de los próximos acontecimientos.

Mientras los hermanos Vulturis, junto a Fred y Aser, ponían rumbo a casa, todos se encontraban perdidos en sus pensamientos. Pero uno, de ellos, el más importante ocupaba la mente de los cinco vampiros.

Esperaban no haberse equivocado, por el bien de todos los Vulturis.

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En la puerta del castillo Vulturi, un apuesto vampiro con el cabello rubio, era acompañado por una hermosa vampiresa pelirroja, que esperaban impacientes a sus amigos.

—Lamentamos el retraso chicos. Edward no podrá acompañarnos, debe quedarse con Bella —les saludo Lexie mientras los abrazaba con cariño.

—Mejor no pensemos como va cuidar nuestro hermanito a su prometida— les soltó Nathan poniendo una mueca muy graciosa, que hizo que el trío de vampiros se riera, mientras se internaban por la callejuelas de Volterra.

Dieron varias vueltas sin rumbo fijo hasta que estuvieron seguros que ya habían despistado a los vampiros que los seguían.

—Nathan será mejor que ocultes nuestras esencias, así ya no podrán encontrarnos —le sugirió James, que era el que había descubierto a ambos vampiros vigilándolos desde que habían llegado a la ciudad—. Están controlando cada uno de vuestros movimientos—. Miró a ambos lados antes de adentrarse el la espesura del pequeño bosque que se encontraba a las afueras de Volterra.

—Listo, para ellos ya hemos desaparecido —les confirmó Nathan—. Vamos Vicky, dejemos a los mayores hablar y vamos a echar una carrera — le sonrío divertido antes de internarse en el bosque seguido muy cerca de su amiga.

Apenas habían dado un par de pasos cuando James se para en seco.

— ¿Qué es lo que sucede Lexie? —se notaba su semblante de preocupación—Sé, que la situación es grave, por todo lo que hemos escuchado, pero necesito saber la verdad—inquirió mientras miraba fijamente a su amiga.

—Todo viene por venganza y ansias de poder. Los responsables de esto: Son los Cullen y los rumanos, con engaños, torturas y amenazas han conseguido reclutar grandes aliados, entre ellos hay, metamorfos, licántropos, hijos de la luna y por supuesto vampiros. Quieren el poder a toda costa y les da igual de que manera llegar a ello. Pinta muy mal, quiero serte sincera, porque sé, que os vais a poner de nuestro lado y, mereces saber a lo que nos enfrentamos y la razón —Lexie comenzó a explicarle toda la historia desde el comienzo, como las mentiras que usaron los Cullen, sobre la nueva especie que los Vulturis querían crear para gobernar el mundo y, lo de que acabarían con los clanes de más de seis integrantes, y como unieron sus fuerzas con los rumanos y demás clanes.

No tardaron en llegar a un hermoso paraje rodeado de hermosos y grandes árboles, donde Nathan y Victoria con preocupación en sus rostros los esperaban, ellos también habían estado hablando de lo que les esperaba.

—Un día llegaron en busca de María, un par de vampiresas, no recuerdo bien sus nombres, pues mi esposa se puso bastante nerviosa, ya que le hizo revivir el infierno que tuvo que vivir con el malnacido de Jasper —una mueca de desprecio y odio se formo en el rostro del vampiro—. Ellas querían que las ayudáramos a crear un gran ejercito de neófitos para unirnos a la lucha contra el régimen cruel de los hermanos Vulturis—un suspiro escapó de los labios de James—. Debieron ver la negación en nuestros rostros, ya que se abalanzaron rápidamente para acabar con nosotros, menos mal que Victoria y Riley llegaron en ese momento y entre los cuatro acabamos con esas despreciables mujeres —les terminó de contar el rubio vampiro a sus amigos.

—Nunca más vino nadie a buscarnos, pero los compañeros del antiguo aquelarre de Riley también fueron llamados y al negarse los mataron sólo dos consiguieron escapar y ahora se encuentran escondidos, a la espera de nuestro aviso para unirse a nosotros —les dijo Victoria con tristeza en la voz al recordar como habían asesinado cruelmente a sus amigos.

—Están creando el caos. Únete a ellos o estas muerto —aseveró Nathan sin dejar de mirar el lago que tenían enfrente.

—Hay varios grupos nuevos de vampiros que, no se saben controlar, las muertes cada vez son mayores y los cuerpos aparecen destrozados. Está claro que son neófitos —declaró James, que abrazaba con fuerza a su hermana.

El silencio rodeaba el ambiente, el cual solo era interrumpido por el ruido del viento entre los árboles. Todos se encontraban sumergidos en sus pensamientos. La guerra estaba en puertas y era hora de pelear por lo que más amaban.

Una siniestra sonrisa apareció en el rostro de la rubia vampiro

— ¿Qué propones? —


Comunicaros que en el grupo de facebook "EL jardín de los hechizos de Maya" podéis encontrar los álbumes de los fics, así como adelantos, encuestas y muchas cosas más de mis historias. El link lo tenéis en mi perfil, Os esperamos.

Los tráiler de la historia los tenéis en mi perfil.

A mi querida y gran amiga Aliena Cullen que siempre está cuando la necesito, siendo mi gran apoyo.

A mi querida amiga Teresa (Tecupi) por su increíble tráiler y su gran ayuda siempre.

A mis queridas administradoras.

Gracias a mis lectoras por tomaros el tiempo de dejar vuestros reviews que me llenan de ilusión y me dan fuerza para continuar.

Dar las gracias a:

Aliena Cullen, Tecupi, Julieta Marques, Itzel Alejandra Vargas, Margie Carcache, DiAnA Fer, Desiblack, Rosy Canul, Beastyle, Roxy Masen C, yasmin-cullen, Gretchen Cullen Masen, Fefa Cullen W, Jade HSos, Maka Targaryen, Elizabeth, Vanessa love me forever, jupy, beakis, Issa Swan De Cullen, Maayraaykalebb, paosierra, Maze2531, Elizabeth22, Fernanda, Isabella Monse, Berenecita Cullen, Pauly Mp, Vallery Brandon, Vero Grey Cullen, Laura Katherine, carito, Ptmarfa21, Alicia Swan, angie cullen mellark, Ale74, Rebelde Bella, Chiki Garcia, Gaby Cullen Kattalakis, dina duran, mar91, AlecRobsten86, tany cullen, Maito, alma gomez, Danper´ jaz lirio, maleja twihard, chochidenalicullen, greihalecullen, Aliss Cullen, melina, Desiree, cintygise, BELLAGRIGORI, Lunagotik Masen Cullen89, danitta20, LoreMolina, karencita, Pili, Isabella Solorzano, Daii Miranda Cullen, EdwardKaname, ela fordyce, Nayita pd, Saha Denali, Maira, , mireca22, tere culle2597, Aleja Maggie, Natacha Rosario, kenissa, brujcullen, ruth roca, karenov 17, Renesmee Black1096, Rossy04, Lily Salvatore Volturi, paky32, Annie Pattinson, aledecullen2, Angelus Cullen, Gabytta, dark Alexandra, macamila 1231, Celina Ptzzon, Will Stweart de Pattinson, Abigail Robsten Cullen, Swan Isabella, Amy Swan, mirylion, namy33, Marie twightliter, Dulce Cullen Whitlock, V1V1, Zoe Hallow, yuli 09, Kjmima, rakelluvre, Alisea, Anita Stew Patt, kate9199, Katia-Cullen- Patzz, Melissa94 Cullen Black, annaira, Bluebell, alma de mexico, Ingrid Cullen, Yolabertay, Solecitopucheta, kimjim, SULY BLACK LUTZ, yolabertay, blueorchid02, Fallen Dark Angel 07, saraipineda44, Sambita 72, Liduvina, anytito, Car Cullen Stewart Pattinson, CelyJoe, Jhohana Cely, BreezeCullenSwan, , MARDELY, Aliss Cullen, Luna nueva meyer, Luz Collen, Beastyle.

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Muchos besitos y mordisquitos de Edward.