Mas de dos meses ausente, dios, me merezco la muerte.
Mis "excusas", al final del capitulo. Gracias.
.
.
Dos identidades
.
.
.
.
Shin gruñó con frustración, viendo su único entretenimiento irse por la coladera de las rendijas de la calle. La mallugada lata que le estaba sirviendo de distracción al pensar cosas estúpidas lo había abandonado, o quizá él había pateado lo suficientemente fuerte para haberla perdido.
.
Miró al cielo, el cual no le estaba dando un regalo agradable.
.
—Tsk —emitió pasándose la mano por el rostro para quitarse las gotas de lluvia que se le habían acumulado en esos pocos segundos. Las aceras estaban igual de infestadas de gente, todos bajo la protección de su sombrilla, excepto él, la rebeldía en su estado puro, diría Kent. Shin rió con sorna, colocándose el gorro de su sudadera negra aunque a estas alturas no serviría de mucho.
.
Luego de haberse presentado en la universidad, fingió prestar atención en aquel -innecesario, a su pensar- curso de pre admisión. Parecían que sus dieciocho años no eran lo que él había esperado. Libertad.
.
La presión de todos cayó en él, como si esperaran grandes cosas del hijo más joven, además de que todos se volvieron insoportables, según él.
.
Cuidándolo, prestándole exagerada atención, Shin creía que era un fastidio tener a todos sobre él junto a regaños absurdos. Era su vida, y si todos esperaban que fuera tan recta, sin errores, a lo que llaman perfecta, estaban equivocados.
.
Si el mundo le fastidiaba, él fastidiaría al mundo de igual manera, comenzando con los más cercanos a él que, en lugar de darle el espacio y la confianza que se creía merecer, parecían enjaularlo, apresarlo a las aspiraciones que otros tenía sobre él, restringiéndole mil cosas, diciéndole lo que estaba bien y lo que estaba mal.
.
—Un tremendo fastidio —se quejó en medio de la multitud que iba y venía a su alrededor. Todos con las vidas arregladas y él haciendo de la suya un desastre, pensó. Nadie era como él y él tampoco esperaba copiarle a alguien, de ese mismo modo no obedecería ni se dejaba 'domesticar'. Nadie era capaz de hacerlo recapacitar, el más cercano quizá sería Luka, al que veía originalmente como a un padre en vez de a Waka—, un padre que abandona —rió con sarcasmo.
.
Cuando Luka se presentó ante Waka aquel día en su oficina tenía solo diez años. Era el mayor y quien había asumido el rol de hermano mayor de los otros cinco niños. Maduró a pasos agigantados y aunque Waka ya había asumido aquella figura paterna para los seis, ante los ojos de Shin, el niño de mirada verdosa, tan seria y casi hostil le causaba intriga en todos los aspectos.
.
Luka creció y fue el primero en hacer uso de las posibilidades que Waka, como su padre legal, tenía para él. Voló por si solo y eso, para Shin, fue el abandono.
.
La sensación de su teléfono vibrar en su bolsillo lo hizo detenerse. Miró la pantalla con fastidio. Era un mensaje de Toma.
.
¿En dónde estás? Papá tiene algo importante que decirte, apresúrate a llegar antes que él.
.
—¿Algo importante? Tsk, prefiero dormir en la calle que verlo —masculló volviendo a meter el teléfono en el bolsillo de su pantalón. Miró la hora en uno de aquellos relojes del aparador de una tienda de electrónica, eran casi las siete de la noche, usualmente Waka no los visitaba tan tarde, esa había sido una de las razones por las que había salido antes de casa, para no tener que toparse con una visita molesta. Pero entonces recordó a Kuro, el pequeño gato negro que había recogido de la calle hace casi una semana a escondidas de todos— mierda, seguramente tiene hambre —apresurándose a llegar con la idea de solo encerrarse en su cuarto, haciéndose el desentendido para no ver a nadie, Shin desconocía que su mundo iba a cambiar de ahora en adelante.
.
/ - / - /
.
Heroine era de corazón sensible, era asustadiza y vulnerable ante emociones fuertes. Más de una vez hizo sentir mal a Mine al llorar tras ver una película de terror en su infancia. Pero aquello que ahora sentía no era terror, era misterio junto a un leve estremecimiento el cual la hizo casi soltar las toallas que tenía en brazos.
.
—¿Quién eres? —preguntó el hombre de pie frente a ella, con una voz rasposa, casi cargada de enfado. A contra luz de los focos empotrados en el suelo como parte del decorado del cuarto de baño, la imagen de Ukyo daría terror a cualquiera, con aquellos paños negros debajo de sus ojos, con el torso desnudo y una mirada molesta y casi psicópata.
.
—E-Esto…
.
—¡Te hice una pregunta! —Finalmente lo había logrado, le había infundido el miedo del que, la segunda personalidad de Ukyo, siempre prefería degustar. Heroine se puso de pie, retrocediendo un poco, quiso atribuir aquella manera de tratarla al pensar que quizá era una ladrona, pero no era así. Ella abrió la boca, pero solo para dejar salir balbuceos sin sentidos.
.
—A-Ah, yo…
.
La luz parpadeante de las duchas no ayudaba mucho. Solo le daba crédito a que fuera una escena de terror psicológico.
.
Ladrona. Intrusa. Las personas desconocidas y a las que el segundo Ukyo catalogaba como peligrosas para su noble y amable primera personalidad eran voluntarios a ser eliminados. Porque era, de alguna manera, una forma de mantenerse a salvo.
.
Heroine chilló, sintiendo la espalda dolerle cuando hubo sido atipujada a la pared más cercana en manos de él. Los utensilios de limpieza cayeron y ella solo se asustó más.
.
—Eliminaré a los intrusos… —fue la amenaza de aquel peliverde cerca de su rostro. Y entonces Heroine lo pudo notar, la herida que tenía él en su brazo. Demasiado expuesta a contraer una infección. Una herida que Ukyo se había provocado a sí mismo no estando consciente. Heroine se estremeció, ya no por el peligro que hubiese sentido, sino por salvaguardar la preocupación de otro. Así era ella y aquel acto inesperado y generoso, al tocar su brazo ensangrentado, desarmó las piezas del lado sádico y peligroso del Ukyo presente— ¿Q-Qué…?
.
—E-está herido…, ¿le duele? —una caricia cuidadosa, sintiendo la piel desgarrada junto aquella pequeña costra que se comenzaba a formar. Un tacto suave y divino que trajo al verdadero Ukyo a la realidad.
.
Cuando debajo de sus ojos se dejaron de ver los paños oscuros y sus ojos brillaron de manera natural, Ukyo descubrió a la criatura indefensa y temblorosa que tenía acorralada en sus brazos.
.
—¿E-Eh…? —se apartó con violencia de ella. Sintiéndose extraño y perdido, miró a su alrededor dándose cuenta de que estaba en las duchas. Miró sus manos temblorosas, las cuales se movían arrítmicamente cuando sufría otro episodio así y entonces miró a la chica de expresivos ojos y de semblante preocupado.
.
Sabía de su pecado, lo comenzaba a recordar y entonces se sujetó la cabeza con fuerza, tirando de sus cabellos con fuerza comenzando a gritar. Heroine se asustó, aun más que cuando había sido empujada con brusquedad.
.
Ukyo estaba siendo azotado por un caos en su mente. Perdía el control cada vez que dejaba a merced su cuerpo bajo el control de aquella segunda personalidad que poseía, y le asustaba. Le asustaba su propio ser. La chica hizo lo que sus impulsos le indicaron, sin sentir miedo, se agachó a su lado e intentó tocarlo. No sabía exactamente lo que estaba sucediendo pero aquellos gritos pedían auxilio, un desesperado deseo por detenerlo la invadió aun sin conocerse.
.
—Calma, por favor…, tranquilízate…—rogó ella logrando tomar una de las manos de él con fuerza.
.
—A-Aléjate…—pidió él pero de modo cruel, era más una súplica. Más de una vez había herido a sus hermanos al intentar ellos ayudarlo teniendo un episodio así, incluso había herido a Waka una vez. A la gente que se acercaba a él, la hería de gravedad— po-por favor…, puedo lastimarte…
.
A los oídos de ambos llegaron los pasos apresurados de alguien más. Waka había llegado y al no ver encontrar a su hijo en su habitación subió al último piso esperando encontrarlo, pero no de aquella manera.
.
—Waka-san…, yo… —El hombre se agachó frente a ellos. Ukyo luchaba por no dejarse vencer ante su lado oscuro.
.
—Maldición —gruñó el peli marrón al verlo en ese estado. No era necesario que le explicaran lo que sucedía, no por algo todos esos años él mismo había salvaguardado el estado mental de su hijo.
.
—P-Papá…, e-en la gaveta… —con dificultad, el peliverde señaló las gavetas blancas recordando que Kent había colocado un frasco con la mitad de sus pastillas ahí. El hombre asintió mirando a Heroine.
.
—Sostenlo por favor —Ella asintió con firmeza. Aun sin soltar la mano de Ukyo, la cual temblaba sobre la suya, ella se desesperó, escuchando las blasfemas preocupantes de Waka al no encontrar rápidamente el frasco. El sufrimiento, Heroine hizo algo de lo que quiso luego de arrepentiría, o quizá no.
.
Lo abrazó con fuerza, sosteniendo su cabeza con la mano que le quedaba libre mientras la otra permanecía aun sujetada a la de él con fuerza. Y Ukyo tembló, ante la necesidad de apartarse porque sabría que podría herirla de todas maneras, pero ella no cedió.
.
—Ukyo-san, por favor…—El temblor perceptible en el cuerpo de él sorprendentemente fue aminorando en cuando ella comenzó a susurrarle palabras dulces— t-todo está bien…, así que por favor, no se haga más daño
.
Más pasos se escucharon, deteniéndose a una distancia prudente de lo que parecía una escena milagrosa. Waka finalmente había encontrado el frasco solo para quedar en el mismo estado que sus otros hijos. Ukyo había dejado de temblar, había vuelto a ser quien era mediante a un abrazo milagroso. Si, junto a aquella sonrisa de alegría, perteneciente a la chica desconocida, que lo dejó sin aliento.
.
/ - / - /
.
Heroine no había insistido en preguntar. Eran casi las nueve de la noche y ella seguía fuera de casa. Pensó en Mine y en las miles de explicaciones que le pediría tanto a ella como a Waka al llevarla tan tarde.
.
Era un ambiente diferente. Ya no era risas de videojuegos, ya ni siquiera las había. Ante lo acontecido hace un par de minutos, parecía que todos habían adoptado el mismo semblante, quizá unos lo demostraban más que otros. Waka suspiró, viendo de frente al peliverde cabizbajo, todavía con los cabellos húmedos debido a la ducha y con solo una cobija beige cubriendo la desnudez de su espalda.
.
—Ya llamé al médico, dice que con los calmantes dormirás bien, pero mañana sin falta irás a verlo ¿está claro? —Más que una orden Ukyo lo había percibido como un regaño, con decepción en su voz incluida. En todo el rato miró el suelo, sin atreverse a ver a alguien a la cara, en especial a la chica. Hizo el intento por hacerlo y Waka pudo notarlo. Suspiró nuevamente pensando que, de ese modo, Heroine ahora no estaría tan segura de permanecer ahí, y estaba en su derecho—. Ella es Heroine —la chica, quien estaba junto a Toma e Ikki atendió al llamado con cautela colocándose a un lado del hombre—, es la hermana de Mine ¿la recuerdas? —Ukyo solo asintió levemente—, yo…—Waka carraspeó—, bueno, esperaba que ella me informara de todo lo que sucediera aquí en el edifico en mi ausencia, sería algo asi como su tutora.
.
—¿Trabajará para ti? —Finalmente se atrevió a hablar con claridad, pero aun evitando mirar fijamente a la chica de mirada azul.
.
—Principalmente quiero que vele por la seguridad de Shin, aunque…bueno, si Heroine-chan no termina de aceptarlo, lo entenderé —Ukyo captó a lo que se refería. Bajó la cabeza, avergonzado.
.
—Yo… —apretó sus manos, en unión frente a él, con extrema fuerza—, lo lamento… —Alzó el rostro finalmente, dirigiéndose a ella— pe-perdón por lo de hace rato, no quise… —para sorpresa de todos, especialmente para él, ella sonrió alejando cualquier rastro de miedo que él hubiese creído haber difundido en ella.
.
—Esto…, no entiendo muy bien lo que sucedió pero no le tengo miedo si es lo que piensa, Ukyo-san.
.
—¿N-No…me temes? —Ella siguió insistiendo, negando con la cabeza sin borrar esa sonrisa dulce— ¿porque?
.
—Porque si fuera peligroso no me estuviese pidiendo perdón ni tuviera unos ojos tan sinceros —Las orbes verdes del muchacho se engrandecieron, perdiendo resistencia mientras su garganta comenzó a arderle seguido de un extraño palpitar acelerado, haciendo eco en su interior—, Ukyo-san es…una persona realmente amable ¿verdad? —Los dos hermanos menores sonrieron con perceptible alegría, por su parte Kent parecía prestar demasiada atención en los dulces gestos de la chica. Waka sonrió y Ukyo parecía el único consternado pero ha la vez aliviado.
.
—¿A-Amable? —ella asintió.
.
—Porque sus ojos son amables —Waka comprendió que las palabras de la chica habian tocado los oscuros pensamientos que su hijo tenía de si mismo, disipándolos.
.
—Ne, Heroine-chan, supongo que es demasiado tarde, creo que te llevaré a casa ahora mismo —la joven asintió y en todo momento Ukyo no dejó de mirarla—, que día, y yo que ansiaba a que conocieras a Shin —berreó el padre. Ikki y Toma rodaron los ojos con gracia.
.
—Ese niño evade toda responsabilidad que se le presente —espetó Kent en tono grave.
.
—Supongo que lo conoceré luego —aquella confesión asombró a todos, especialmente al de hebras verdes. Les había dado a entender que regresaría.
.
—¿Eso quiere decir que aceptas, Heroine-chan? —preguntó Waka con la ilusión en los ojos.
.
—Si —respondió ella sonriente virando un poco para mirar a todos y despedirse de ellos con una sonrisa. Por último miró a Ukyo, quien parecía fuera de lugar luego de haberla escuchado que regresaría a pesar de todo lo que había acontecido esa noche—. Hasta mañana, Ukyo-san —fue directamente para él y se sintió completamente extraño que, luego de que por años hubiese dejado de oír un 'hasta mañana', el que ahora ella le habia dedicado fuera el que más le hubiese templado el alma.
.
—Volveré en un rato —anunció Waka guiando a la de cabello melocotón a las puertas del ascensor para luego perderse ante ellas.
.
…
.
.
Permanecieron un rato en el lobby, esperando a que uno de los empleados trajera el auto de Waka a la entrada para únicamente salir y subir. Y, mientras el hombre atendía un par de asuntos con el velador del edificio, Heroine admiraba las gotas de lluvia caer desde la fachada de cristal principal, en donde dos puertas abatibles giratorias se movían cada vez que alguien entraba.
.
Buscó su abrigo en el bolso colgando en su hombro cuando escuchó el típico sonido del piso encharcándose por pisadas húmedas y toscas. Al alzar la mirada, un par de ojos rojos la veían con detenimiento.
.
Parpadeó repetidamente, como si hubiese perdido la visión de que vivían en un mundo donde era de mala educación mirar fijamente a las personas desconocidas como si fueran algo extraño. El chico encapuchado frunció el ceño ante el contacto visual. Tan serio que parecía violento. La joven se estremeció un poco ante aquella lacerante mirada carmín.
.
—¿Ah? —Waka lo distinguió—, ¡Shin! —el chico dejó de mirar a la chica para mostrar finalmente el color de sus cabellos al retirar el gorro de su sudadera, sin cuidado de empapar a alguien— ¿En dónde has estado? ¡Hemos esperado por ti toda la mañana y la tarde! —el pelinegro, tan pronto había pisado un pie en el edifico, ya se sentía fastidiado con tan solo oír la voz de Waka. Ni sus planes en hacer tiempo para evitar toparse con él habían funcionado. Chasqueo los dientes, ignorándolo—, vienes todo húmedo, ¿Qué hacías?
.
—¿Realmente importa?, lo que es más ¿Qué haces a estas horas aquí?
.
—Venía a decirles algo importante
.
—¿Y eso en qué me implica, si se puede saber? —Waka frunció el ceño ante aquel debate en el que su propio hijo nuevamente mostrada su desdén hacia el mundo.
.
—En mucho, y en este momento sabrás porque —el peli marrón alzó el brazo, haciéndole una señal a Heroine de que se acercase. Shin la miró con prudencia, a aquella chica desconocida e irrelevante para él—. Ella es Heroine-chan —el intento del hombre, en querer ver interés en su hijo, fue en vano. Suspiró—, ¿recuerdas lo que platicamos? Sobre la disciplina y…
.
—Ve al punto, Waka, muero de hambre —interrumpió Shin con clara muestra de no interesarle algo de lo que había dicho, ni siquiera el nombre de la chica.
.
—Como quieras —suspiró—. A partir de ahora todos los asuntos relacionados, específicamente sobre ti, serán primordiales para Heroine —Shin encarnó una ceja, mirando tanto al hombre como a la chica.
.
—¿Ah?
.
—A partir de mañana Heroine se encargara de ti —al pelinegro, aquella última parte, le puso los nervios de punta.
.
—¿Cómo que se encargará de mi? ¿Qué será, mi niñera? —Waka rió.
.
—Si lo quieres ver así —se excusó dándole ahora prioridad a mirar a la chica, quien parecía un tanto tensa ante aquella última presentación—. Él es mi querido Shin, dulce Heroine, confió en que sabrás manejarlo —la muchacha tragó grueso mientras asentía y sonreía muy forzosamente.
.
—¿Es una broma, cierto? —preguntó el de ojos rojos con clara renuencia a creer aquella cosa tan absurda salir de los labios de aquel al que le debía respeto como padre.
.
—No bromeé cuando te lo dije, Shin, ¿no me creías capaz? —preguntó con claras intenciones de desmoralizar a su hijo menor.
.
—¡Eso precisamente! ¿¡Cómo se te ocurre hacerme esto?! —Shin miró a Heroine con, más que fastidio, molestia encarnada—, tú, más te vale que no aceptes ante lo que te conviene
.
—De hecho, Heroine-chan acaba de aceptar el empleo —el muchacho puso los ojos en blanco.
.
—¡Incluso le vas a pagar! —soltó el pelinegro con ironía. Estaba molesto, irritado, y quien sabe que emociones más—, no me importa, no voy a aceptar esto
.
—Vamos Shin, dices que no tienes la suficiente atención, pues bien, Heroine-chan estará para ti la mayoría del tiempo, pueden ser amigos y…
.
—Ella es una intrusa —masculló de forma colérica, mostrándole a la chica que sus ojos no eran amables en lo absoluto.
.
—Más respeto, Shin —carraspeó Waka, ya comenzando a irritarse ante la actitud de su hijo—, ya se lo he platicado a tus hermanos, incluso ya la conocieron y a todos pareció aceptable la idea de que…
.
—No me interesa —espetó él con rudeza para nuevamente reparar en la chica de cabello melocotón, con semblante de tonta a su opinión—, y deja de decir que ellos son mis hermanos —tras darle una última mirada a la temblorosa joven, comenzó a caminar hacia las puertas del elevador.
.
Sin tener oportunidad de haber intercedido a su favor, Heroine permaneció quieta y un tanto asustada por la actitud de, aquel al que debía cuidar, de ahora en adelante.
.
.
FIN DEL CAPITULO
.
Notas:
Hola (?) -se esconde-
Dios, creo que pasaron mas de dos meses, ¿no?, primero que nada, una disculpa enorme. La verdad, les seré sincera, había perdido el hilo y la inspiración con esta historia. Siempre me muestro mas activa en el fandom de Naruto que en otros pero ayer me llegó un review anónimo de una chica a este fic y entonces recapacite. No puedo abandonar nada a medias y de alguna manera recobré las ganas de escribir en este fic y bueno, AQUÍ TOY (?)
Se que este capitulo no compensara todo el tiempo que me tarde, pero ya estoy trabajando en el próximo. La verdad es que la ilusión que tenia sobre este fic volvió a mi. Ahora estoy mucho mas motivada que antes ya que me siento con mas experiencia al escribir que antes.
Les agradezco infinitamente a las personas que me dieron favs, follows y me dejaron un review. En serio. Escribir en un nuevo fandom y tener lectores de este nuevo fandom me hace muy feliz. Espero que siga así (:
Y gracias a esa personita anónima que me envió review. Verlo hoy en la mañana definitivamente me dio el impulso a continuar este fic. ¡GRACIAS! ¡ESTE CAPITULO ES DEDICADO A ELLA!
Y bueno, ya pasando a comentarios sobre este fic, ¡YA SE CONOCIERON TODOS! , Si bien he aclarado que este será un ShinxHeroine, también pienso crear drama, especialmente con Ukyo, ya que me encaaaaanta hahaha, será toda una guerra de amores. La escena de Ukyo en esta parte es fundamental, ya que empezarán a surgir ciertos sentimientos, y eso sera la salsa para los tacos (?) :v
Con respecto al nombre del capitulo, no quise llamarlo "Doble identidad" ya que me estaría refiriendo solo a Ukyo. Por eso le llamé "Dos identidades" refiriéndome a Ukyo y a Shin. Dos personalidades totalmente diferentes.
En fin, también finalmente Heroine conoció a Shin. Hermosas palabras se dijeron -v-
Nos vemos en el próximo, trabajaré arduamente para sacarlo en pocos días.
En mi perfil hay links para que me puedan contactar y estarme acosando (?) hahaha, solo si así lo desean.
¿Reviews? , me gustaría saber que piensan de la historia hahaha, besos.
