Shuichi se sentía tranquilo estando al lado de Yuki, había deseado verlo desde la noche anterior, aunque al recordar lo sucedido con Sakuma, se sentía avergonzado. Al principio pensó en contárselo a Yuki, pero, sabía que era un tema delicado y podría malinterpretarlo. Además, no quería saber nada con Ryuichi, estaba seguro de querer tratar más a Yuki por muchas razones, y no quería tener ningún tipo de problema con el escritor. Shuichi trató de olvidar aquel momento, si bien Ryuichi era una persona alegre y animada, siempre supo en el fondo de su ser, que aquel escritor de mirada seria y fría, que le daba miedo al principio, era diferente y en cierto modo especial para él, aunque en esos momentos no sabía por qué, pero, ahora conociendo un poco más de la historia de su relación, quería sacar sus propias conclusiones y como lo habló con Hiro, proponerle empezar desde cero.

Aquella salida era una gran oportunidad para charlar, solo esperaba que Yuki le tuviera paciencia para que pudiese explicarse mejor. Lo que no sabía, era que Yuki había tenido que pensar mucho antes de salir de casa, pensar y tranquilizarse por haber recibido aquellas fotografías, pero el escritor era inteligente, era obvio que se las habían enviado solo para molestarlo y tratar de separarlo del cantante. Además, conocía las mañas de Ryuichi, porque antes ya había pasado algo similar, él ya había presenciado un beso entre los dos, y todo había sido para que terminase con Shuichi. Yuki trató de dejar las cosas en frío, mantenerlas aisladas, pero no dejaría que ese hombre volviera a acercarse al departamento o le daría un golpe.

- ¿A dónde te gustaría ir? - preguntó Yuki.

- A dónde tú desees… después de todo, esta salida es para que te distraigas y puedas tomar aire fresco.

- Conozco un restaurante cerca del malecón, podríamos cenar ahí después de dar un paseo por la orilla. ¿Qué te parece?

- Me encantaría ver el mar - dijo Shuichi sonriendo.

Yuki llevó a Shuichi al malecón y después de dejar el auto en el estacionamiento, bajaron hasta la playa y llegaron a la orilla, a esas horas corría viento fresco y Yuki no deseaba que el joven se resfriase, pero, Shuichi estaba tan emocionado de ver el mar que rápidamente se quitó los zapatos y se puso a corretear por la orilla, jugando con el agua como si fuera un niño. Yuki lo contempló a la distancia, él permanecía en la arena seca mientras trataba que sus caros zapatos no se ensuciaran demasiado, pero en eso, sintió agua salpicándole la cara y al voltear el rostro, notó que se trataba de Shuichi, él lo había mojado para provocarlo y animarlo a que caminase por el mismo lugar y sintiera el aroma del mar.

- ¡Ven por aquí!, quítate esos zapatos y ven a caminar a mi lado.

- No gracias, no me gusta sentir la arena fría y el agua salada en mis pies - dijo Yuki tratando de usar un tono de voz tranquilo.

- ¡Vamos! ¡Sé que te gustará!

Shuichi volvió a salpicarle el rostro y esta vez mojó parte de su camisa, tuvo que ignorar aquel rostro serio del escritor y volvió a mojarlo entre risas. Yuki estaba aguantándose, pero al final no pudo evitar ir directamente hacia él y empujarlo al agua, Shuichi cayó sentado cuando una ola venía y terminó completamente empapado, Yuki rió levemente, hace mucho tiempo que no hacía esas cosas y menos con el cantante. Shuichi puso cara de berrinche, por unos momentos parecía el antiguo Shuichi y eso hizo que el corazón de Yuki se agitase, lentamente lo ayudó a levantarse y luego de eso, ambos caminaron por la orilla disfrutando el atardecer, aunque Yuki temía que el chico se resfriase, Shuichi le aseguró que después de la cena estaría como nuevo, pero sabía que en ese estado no podría entrar al restaurante.

Después de un largo paseo, ambos decidieron regresar al departamento y pedir comida por delivery, antes de eso pasaron por una tienda y compraron varias latas de cerveza. Mientras esperaban la comida, Shuichi fue a tomar un baño y a cambiarse de ropa, cuando estuvo listo, regresó a la sala en donde encontró a Yuki peleándose con el televisor, él estaba buscando alguna película interesante para que pudieran ver.

- ¿No vas a tomar un baño también? Debes tener arena en los zapatos - dijo Shuichi sonriendo.

- Sí, es verdad. Bueno, la comida ya está pagada, solo tienes que recibirla si llega antes que regrese ¿entendido?

- ¡Entendido!

Yuki dejó a Shuichi solo, el joven siguió buscando películas en la televisión hasta que encontró una que comenzaría pronto, y parecía perfecta porque tenía de todo un poco. En eso, sonó el timbre y Shuichi fue a atender, regresando en poco tiempo con las bolsas de la comida. Aprovechando que Yuki aún no salía de la ducha, se apresuró en preparar la mesa y sacó las bebidas del congelador, sacó también la comida y lo fue acomodando poco a poco, así todo estaría listo cuando Yuki regresara.

Pronto, ambos estuvieron sentados, riendo ante la película y bebiendo cerveza mientras disfrutaban de la comida. El paseo por la playa había hecho que Yuki suavizara un poco más su carácter, tanto que estaba riendo más seguido y disfrutaba el momento. Shuichi bebió cómodamente, se sentía demasiado a gusto con Yuki a pesar que no hablaran mucho, pronto sintió los efectos de la bebida, pero siguió sentado junto a él, en un momento, algo hizo que apoyase la cabeza contra su hombro, Shuichi no supo que decir, solo sabía que le gustaría estar más cerca del escritor. Yuki se quedó en silencio también, en aquellos instantes solo podían escuchar las voces que salían del televisor, pero, al levantar Shuichi la mirada, el escritor no pudo más y sujetando suavemente su barbilla, le dio un beso.

Shuichi iba a decir algo, pero sin darse cuenta pronto tuvo los brazos alrededor del cuello de Yuki y el beso se fue profundizando, tanto que al separarse ambos se quedaron viendo sin saber que decir. Ni siquiera se dieron cuenta cuando la película terminó, ambos volvieron a besarse y pronto, Shuichi se encontraba recostado en el sofá con Yuki sobre él. Sus manos temblaban, pero Yuki estaba siendo tan cariñoso que pronto se perdió en aquellos besos que le estaba dando en el cuello, besos que empezaron a bajar por su camisa, que Yuki desabotonaba con cuidado. Para Shuichi era la primera vez que estaba con alguien, tenía miedo, pero estaba seguro de querer continuar, y Yuki al ver ese temor en sus ojos, hizo lentamente las cosas, fue mucho más cuidadoso y cariñoso para no asustar al joven. Al sujetar su miembro lo masajeó hasta que sintió como todo el cuerpo de Shuichi se estremecía de placer. El escritor no estaba seguro de llegar hasta el final, pero a pesar del temor que podía sentir el cantante, podía ver que se lo rogaba con la mirada. Yuki se había contenido demasiado, entre besos y más caricias llevó a Shuichi a la habitación para que estuvieran más cómodos y ahí continuó, pronto se colocó sobre él y lo penetró varias veces sin poder contenerse más. Podía ver a Shuichi aguantando el dolor, Yuki lo embestía y empujaba dentro de él, y así continuó hasta que ambos cuerpos se estremecieron al llegar al límite.

- ¿Te encuentras bien? – le dijo en un susurro, el chico respiraba agitadamente y se mordía los labios por momentos.

- S… Sí…

- Discúlpame… creo que fui brusco al final…

- No, yo solo… yo solo quiero…

Yuki sintió como Shuichi se aferraba a él y pronto se quedó dormido, había sido un día largo para el cantante y la noche pasada no había podido dormir casi nada. El escritor no podía creer lo que había pasado, no se imaginó que pronto volvería a tener a Shuichi en sus brazos y se sintió feliz por eso, aquellas fotos quedaron olvidadas en ese instante, lo único que le importaba era lo que Shuichi sintiera y así, abrazado a él, se quedó dormido como hace tiempo no lo hacía.

Continuará…