Shuichi se sintió algo incómodo cuando llegaron al lujoso restaurante a donde Ryuichi lo llevó, ambos bajaron del taxi y cuando entraron por aquella puerta decorada con flores plateadas, no pudo evitar sonrojarse y lanzar una mirada rápida a sus zapatillas y al aspecto que tenía en esos momentos. El joven sabía que no estaba vestido adecuadamente para aquel lugar, aunque Sakuma tampoco, pero la marca de ropa que llevaba puesto, costaba mucho más. Por algunos minutos, quiso encontrarse con Hiro en el departamento o en su casa, comiendo algo rico y sencillo, pero no podía marcharse en esos instantes, sería algo muy grosero después de la invitación de Ryuichi, por ello trató de calmar sus nervios y siguió al cantante con la mirada baja, tratando de parecer normal y que nadie notase su ansiedad por estar en ese restaurante, que, si bien era muy bonito y lujoso, hubiese preferido ir a comer hamburguesas con Sakuma.

Ryuichi lo llevó como si se tratase de una dama, fueron al segundo piso en donde no había muchas personas y se sentaron cerca a la ventana, en donde se podía contemplar un bonito paisaje de los jardines del lugar.

- ¿Y qué vas a querer para almorzar Shu-chan? - preguntó Ryuichi cuando estuvieron leyendo la carta en donde estaban todas las comidas que servía el restaurante.

- La verdad, no sé - dijo Shuichi riendo nerviosamente - me gustaría algo sencillo.

- ¿Qué tal pasta con salsa roja?, y podemos pedir algo de vino, combinará a la perfección.

- Estoy de acuerdo con la pasta, pero preferiría no beber nada con alcohol…

- Bueno, como gustes, entonces ¿un refresco?

- Eso me encantaría, muchas gracias Sakuma-san.

- Por cierto, tú solías venir seguido a este lugar… sé que no lo recuerdas, pero, también eres cantante y muy conocido en el país.

- ¿Cantante? ¿Yo? No puedo decir nada al respecto porque no lo recuerdo, pero, si fuese cierto no creo que frecuentase mucho este lugar – dijo el joven sintiéndose intimidado.

- Solías venir con Eiri-san… ¿No te ha traído aquí? También venías con tus amigos después de los conciertos.

- No… no lo sé.

Ambos almorzaron en silencio, si bien Ryuichi cambió el tema y habló sobre varias cosas, Shuichi solo respondía con monosílabos, aún se sentía nervioso por estar en ese lugar, le dolía la cabeza por tratar de recordar su vida, por momentos miraba alrededor, en busca de algo que le hiciera recordar una reunión, una celebración o una cita con el escritor, pero no había nada, el dolor aumentaba por forzar a su memoria, por un segundo sintió un pequeño mareo, pero no le dio importancia, no quería ser maleducado y trató de seguir la charla con Sakuma para pensar en otras cosas y relajar un poco la mente. Cuando terminaron de comer, Shuichi pensó que era el momento de regresar al departamento, se lo dio a entender a Ryuichi cuando pidió los postres para llevar, y cuando la mesera se fue, el cantante inmediatamente le sujetó la mano al joven, Shuichi se sorprendió por ese gesto.

- Sa-Sakuma-san… ¿sucede algo?

- Quise almorzar contigo porque te he extrañado todo este tiempo, pero, quería hablarte de un tema importante… de seguro nadie te ha dicho nada de ello, y menos aquel escritor…

- No sé a qué te refieres…

- Hablo de tus problemas y conflictos con Eiri-san.

- Pero, todo el mundo tiene problemas de vez en cuando, solo es cuestión de hablarlo ¿no?

- Sé que tu amigo no será honesto contigo, mucho menos Eiri-san, ellos no serán capaces de decirte la verdad. Yo no quise tocar el tema antes, no quise entrometerme en tu relación… pero debo decirte la verdad, alguien debe ser honesto contigo. Debes saber todo lo que sucedía con él antes que perdieras la memoria.

- Yo… no sé si deba hablar de mi relación con Yuki, nosotros estamos bien, nos llevamos de maravilla y…

- Eso es porque no sabes la verdad Shu-chan, yo te quiero demasiado, por eso debo decirte lo que sucedía con Eiri-san.

- Pero…

- Solo te pido que me escuches, luego sacas tus propias conclusiones… ¿está bien?

- Está bien.

Ryuichi le contó absolutamente todo lo que sabía de la relación, claro que, exagerando varias situaciones, al principio Shuichi lo escuchaba solo por cortesía, creyendo que le contaría peleas típicas de parejas que no tenían importancia en realidad. Pero, poco a poco, las cosas que le fue contando hicieron que Shuichi se sintiera muy confundido. Tanto fue lo que escuchó de aquella "tormentosa relación" como Ryuichi lo nombraba, que, al terminar, la cabeza le dolía horriblemente, no podía decir nada, y el cantante satisfecho con ello, se ofreció a llevarlo al departamento. Cuando Shuichi estuvo a solas, se encerró en su habitación, ignorando la cantidad de llamadas y mensajes que tenía de Hiro, quien estaba preocupado por él, pero le era imposible olvidar las palabras de Sakuma. El cantante le había contado sobre todos los problemas, peleas y demás que habían tenido, al principio pensó que estaba exagerando, pero, había algo en sus palabras que hacía que no pudiera contradecirlo, y eso era lo que le daba escalofríos.

Shuichi se recostó sobre la cama, se sujetó la cabeza sintiéndose cada vez más confundido, no quería hacer caso a esas palabras, pero había algo dentro de él que no le permitía dejarlas a un lado. El joven sintió como las lágrimas caían por su rostro, sentía mucha ansiedad y miedo, toda su felicidad se había esfumado y ahora solo tenía una sensación de vacío en el interior. Yuki aún no regresaba, y era mejor porque en esos momentos no deseaba verlo, mucho menos hablar con Hiro, quería aclarar sus pensamientos, y estaba tan estresado que se forzó a dormir, teniendo sueños sobre su vida pasada con el escritor, recuerdos que no sabía si eran reales o solo producto de las palabras de Ryuichi.

Cuando Shuichi despertó, su expresión era diferente, al parecer aún no había regresado Yuki, eran las once de la noche y todo estaba demasiado silencioso, todo menos su corazón acelerado, Shuichi avanzó lentamente a la ventana, contemplando las luces de la ciudad sin expresión alguna a pesar de sus ojos rojos. Lo único que hizo fue que sus labios se moviesen lentamente, susurrando unas palabras que solo él sabía que significaban, unas palabras que estaban cargadas con demasiadas emociones chocando entre sí, logrando mencionarlas antes de caer inconsciente.

- Yuki… sé lo que pasó esa noche…

Continuará…