Ningún personaje de Saint Seiya me pertenece, son de su creador Masami Kurumada y en algunos casos es propiedad de Toei Animación o de quien creara.

Último capítulo.

- En este punto de la historia solo puedo decir una cosa: fue un placer conocerlos.

- ¿En serio Shura? - Camus entre cerró los ojos - es la frase más trillada de todas.

- ¿Qué tal "nos veremos en el infierno"? - interrumpió Aioria.

- Esa es cuando veamos a Death Mask - habló Milo mientras fumaba.

- ¿Y si mejor nadie dice nada? - Camus encendió otro cigarro.

- Camus ... es tu tercer cigarro - Aioria se alejó de donde Camus estaba sentado.

- Fuma cuando está nervioso - contestaron Milo y Shura al mismo tiempo.

- Además ... si no mal recuerdo tú también fumabas - Milo tiró la colilla del cigarro al suelo.

- Sí, y después me casé con una enfermera que ni siquiera me dejaba comer comida chatarra.

- Chicos ... - Shura estaba mirando la mansión de Death Mask, cuando vio a la esposa de este salir, rápidamente se puso en alerta.

Los cuatro vieron como la mujer se subía a un auto a lado de Shun, se mantenían cerca de la casa esperando que ella saliera, escondidos entre unos arbustos que se encontraban frente a la mansión, esperaron a que el auto saliera.

El complejo era grande, dos pisos, diez habitaciones con un baño cada una y tres más, comedor, sala, dos despachos y cocina. Con una mansión así más de una persona se preguntaba cómo era posible que Death Mask nunca haya pisado la cárcel; él alegaba que toda su fortuna se debía a su negocio en la chatarrería, pero todos en la ciudad sabían de sus negocios ilícitos. Ni siquiera los gemelos se atrevían a despilfarrar su dinero igual que lo hacía él. Tal vez lo más lamentable del asunto fue que aún con Death Mask siendo tan evidente la policía no podía llevarlo tras las rejas por falta de evidencias.

Shura miró como se iba el automóvil, una vez que lo perdió de vista miró a sus amigos, que lo miraban también, un suspiro salió de sus labios, miró al suelo pensando en la posibilidad de que nunca más volvería a ver a la hermana de Milo, eso era algo que lo carcomía por dentro; y lo que más que dañaba era el saber que sí sobrevivía, no estaría con ella de la forma en la que quería.

Aioria también estaba pensativo; miro hacia el suelo pensando en Marín, le hubiera gustado tener otra despedida, había muchas cosas que quería decir y pensaba en las cosas que le hubiera gustado cambiar. Después de Marín pensó en Aioros, su hermano siempre lo había acompañado y apoyado; desde que comenzaron los planes del robo, sabían que de cierta forma decepcionaría a Aioros pero no podían abandonar sus amigos, sus hermanos de otra familia. Dejó de pensar cuando sintió la mano de Milo en su hombro, al mirar a su amigo sonrió de la misma forma en que Milo lo hacía.

Al tomar el hombro de Aioria, Milo logró dejar de pensar en su hermana y sobrina. Siempre se sintió culpable porque nunca había sabido como controlar la situación de su sobrina, nunca supo que hacer cuando Sonia tenía ataques o recaídas. Tal vez por eso se molestó cuando Camus decidió tomar las riendas de la situación. Milo no era tonto, sabía que a Shura le gustaba su hermana mucho antes de que Shura se diera cuenta de sus sentimientos; lo único que paso por alto fue a Camus, siempre había pensado que Camus la quería como a una hermana menor, nunca sospechó que Camus la amara y, aún más difícil, no sabía lo que sentía su hermana y era probable que nunca lo supiera.

Al igual que Milo, Camus también pensaba en su ahora familia. No se arrepintió de lo que hizo porque sabía que había hecho lo correcto y también lo había hecho por amor. Si había algo de lo que se arrepentía era el nunca haber escuchado de ella que también lo quería, aunque sea un poco.

Los cuatro miraron cuando la reja de la mansión se cerró, Aioria suspiró al ver a Aldebarán parado en la reja, no podia aguantarle otra paliza, por suerte, Camus y Shura eran tan metódicos que habían pensado en un plan b.

Los cuatro se miraron entre sí, era el momento.

-Chicos ... -comenzó Aioria - creo que debo decir adiós ...

-Nunca digas adiós Aioria - Camus comenzó a caminar.

Todos estaban armados con al menos cuatro armas cada uno, Milo y Shura llevaban un rifle mientras Camus y Aioria una semiautomática; además de cuatro bolsas grandes llenas de armas cortesía de Minos y algunos hombres de Death Mask.

Camus caminó hacia la reja donde estaba Aldebarán, mentalmente agradeció que estuviera solo.

- ¿Camus? ¿Qué haces aquí? - Preguntó Aldebarán sorprendido.

-Vete - Camus le apunto con el arma - no tienes nada que ver en esto.

Aldebarán estuvo a punto de sacar su arma, pero un golpe en la espalda y uno en la cabeza fueron suficientes para desmayarlo.

Cuando Aldebarán cayó al suelo dejó al descubierto a su agresor. Para que el robo funcionara era necesario ayuda desde dentro de la organización de Death Mask, esa ayuda era Baian. El chico había trabajado para los Solo, incluso era amigo del heredero de la compañía de narcóticos ilegales; pero después de la muerte del padre de la familia todo se había salido de control. Baian le había prometido a Julián que vengaría la muerte de su padre y una forma de hacerlo era robarle al hombre que había matado a la cabeza de los Solo; Milo lo sabía, por eso había recurrido al joven.

- ¿Qué hacen aquí? - Preguntó Baian mirando a los cuatro; Milo, Shura y Aioria habían salido de su escondite.

-Death Mask mandó a atacar mi casa -Aioria caminó hasta quedar frente a Baian -vamos a matarlo.

-Eso no era parte del trato ...

-No te pedimos que te involucres -Camus avanzó hacia la reja -después de todo nadie sabe que nos ayudate.

-Pero-interrumpió Shura -podrías obtener más de lo que ganaste, y podrías decir que tu venganza fue mucho mejor que sólo robarle un poco a ese desgraciado.

Baian se quedó en silencio, miró a los cuatro meditando las palabras; Después de todo la única razón por la cual se había metido a trabajar con Death Mask era para vengarse.

Varios minutos después la reja principal fue abierta; los cuatro entraron lentamente, miraban hacia todos lados buscando que no hubiera hombres en los alrededores.

Al llegar a la casa vieron a Afrodita caminando por el jardín.

- ¿Todos recuerdan el plan? - susurró Camus.

Sus tres amigos asintieron y se separaron, Camus y Shura caminaron hacia el lado derecho de la mansión y Milo y Aioria hacia el izquierdo; todo estaba en silencio, sin entrar a la casa se asomaban por cada una de las ventanas por las que podían ver algo para saber un número probable de hombres en el lugar. Recorrieron todo el alrededor de la mansión en menos de cinco minutos. Milo y Aioria llegaron primero a la parte posterior de la mansión, poco después Shura y Camus hicieron acto de presencia.

-Vi a tres - dijo Shura viendo a sus amigos.

-Cinco - contestaron Aioria y Milo al mismo tiempo.

- ¿Alguno vio a Death Mask? - Camus los miró preocupado.

-No - contestaron los tres al mismo tiempo.

-En ese caso es hora de terminar con esto - ante las palabras de Camus todos asintieron.

Milo y Aioria regresaron a la entrada mientras que los otros dos entraban por la parte trasera.

Había un hombre en la cocina al que Camus le apuntó con su pistola y le dio justo entre los ojos, el ruido del disparo hizo eco en toda la casa que estaba en silencio, esa fue la señal para la que Milo y Aioria empezarán a disparar y los hombres que estaban en la mansión se pusieron alerta; Afrodita, que estaba afuera, escuchó los disparos de uno de los rifles por lo que desenfundo su pistola y corrió hacia la mansión.

Mientras eso pasaba Aioros entraba en la jefatura de policía, caminó hacia una de las oficinas, ahí vio a su compañero Orfeo sentado frente a una computadora.

- ¿Lo tienes? - le pregunto.

-Hay varios videos del auto paseando por la ciudad, pero no se puede apreciar bien a las personas que están dentro de él; hay que agradecer que el gobernador implementar un buen programa de vigilancia - Orfeo dejo de ver a la pantalla para mirar a su amigo - te ves terrible.

-No he dormido en toda la noche, lo busqué en hospitales y en las casas de sus amigos, hasta busqué a la hermana de Milo, pero nadie sabe dónde están.

-Se que te molestaras, pero te recuerdo que Shion dijo que no te metieras en esto, tu tienes tu caso y quien se está encargando de esto es Suikyō - Orfeo se levantó de su silla y se acercó a la cafetera.

- ¿Dónde fue visto el auto por última vez? - preguntó Aioros ignorando el comentario de su compañero.

-Aioros ...

- ¿Dónde, Orfeo? Por favor, dime en dónde.

- ... Lleva casi dos horas estacionado frente a una cafetería, incluso tiene una multa por estacionarse en un lugar prohibido. El lugar está cerca de la casa de Death Mask.

Aioros no contestó, salió corriendo de la oficina teniendo un mal presentimiento.

En la mansión todo estaba destruido; había más hombres de los que esperaban, pero tenían armas y balas de sobra para controlar la situación; mientras Shura se ocultaba en la cocina y trataba de matar a uno de los hombres, que se encontraba en la puerta de la misma, pensaba seriamente en que besaría a Minos si sobrevivía.

Camus ya había matado a cerca de cuatro hombres, en esos momentos se encontraba cerca de las escaleras, no había hombres a la vista, pero no podía sentirse seguro; había visto a Afrodita cerca de la puerta de entrada, a la que Milo había disparado para entrar. En las otras escaleras, justo frente a él, Milo también subía lentamente, ambos se cuidaban.

Aioria estaba en la sala, acababa de matar a dos hombres y en esos momentos se preparaba para seguir a sus amigos escaleras arriba, pero escucho un disparo a sus espaldas, al voltear vio a uno de los hombres que había dado por muerto. Ambos corrieron hacia la misma dirección, Aioria pudo golpear al hombre en el estómago, pero este le dio un golpe en la cara; Aioria lo golpeó más fuerte y cayeron al suelo, la persona lo sujetó por el hombro provocando un grito por parte de Aioria que terminó en el suelo, situación que aprovechó el sujeto para subirse arriba de él y comenzar a golpearlo, ya que ambas armas estaban lejos de la pelea. Shura apareció y empujó al sujeto, cayendo arriba de él, Shura logro sacar una de sus armas y le disparó en el cuello; se volteó para ver a Aioria que aún seguía en el suelo.

- ¿Estas bien? - le preguntó mientras lo ayudaba a levantarse.

-Aldebarán golpea más fuerte -contestó mientras sonreía.

Shura también sonrió y levantó el arma de Aioria para entregársela, aún faltaba mucho por hacer y tenía que darse prisa antes de que más hombres llegaran.

Al llegar al piso de arriba Milo y Camus se sorprendieron al ver que todo estaba en silencio, Milo se colocó a espaldas de Camus mientras ambos avanzaban. Tres hombres aparecieron frente a Camus y otros dos frente a Milo, uno de ellos era Albiore, que había llegado en un auto junto con otras personas a las que les había avisado Afrodita, en su mejilla tenía una gasa manchada levemente de sangre.

-Entonces es cierto ... hierva mala nuca muere -Milo miro a Albiore.

- ¿Cómo está tu linda hermana? Escuche que se casó con Camus -Albiore movió la cabeza buscando que Camus lo volteara a ver, cosa que no hizo - supongo que no me equivoqué al suponer que ella me mintió cuando me dijo que esa niña era mía. Me sorprende que dejaras que Camus se metiera con tu hermana justo debajo de tus narices.

Milo no contestó, miró seriamente a Albiore mientras sujetaba con las manos el rifle su rifle.

Al fondo de uno de los pasillos del lado izquierdo estaba en la oficina de Death Mask, él estaba ahí junto con Afrodita, que había llegado por los pasillos secretos del lugar, ambos cargaban un par de armas que tenían dentro de la oficina.

-Eres un idiota - Death Mask miro a Afrodita - esto es tu culpa.

-Mátame si quieres - Afrodita se acercó a la puerta -es claro que fallé.

-Lo haré después de que nos deshagamos de esos imbéciles, por ahora llama a más personas, que la casa quedara destruida para cuando esto termine- Death Mask sacó un cigarro de su chamarra.

-Llamé a todos los que pude.

-Pues no es suficiente -Death Mask se acercó a la puerta aun con su cigarro entre los labios - es hora de terminar esto.

Afrodita abrió la puerta y ambos salieron, solo tenían un arma cada uno, pero confiaban en la ventaja del número de personas que se encontraban a su favor. Death Mask estaba enojado, una cosa era meterse en uno de sus bares y robarle y otra muy diferente era que se metieran en su casa y trataran de matarlo, sintió escalofríos al pensar en lo que había pasado si su esposa se encuentrara ahí.

Afrodita decidió guardarse el comentario sobre que sospechaba que alguien los había traicionado; cuando terminaran con el problema del robo se encargaría personalmente del traidor.

En otro pasillo no muy lejos de allí Milo se aventó en contra de Albiore arrojando la escopeta al suelo, los demás hombres se fueron contra Camus que pudo dispararle a un par en las piernas; y se agachaba para evitar que le dispararan; Shura y Aioria aparecieron en el inicio del pasillo, ambos dispararon dando la oportunidad a Camus de entrar en una de las habitaciones para protegerse; Milo y Albiore seguían rodando en el suelo, parecía que a nadie le importaba que estuvieran en el medio de la confrontación ya que todos se disparan, Shura y Aioria se apoyaron en una de las paredes que estaba cerca de las escaleras por las que había subido Milo, mientras que los hombres quedaron atrapados en la habitación que estaba frente a la de Camus.

Cuando Milo y Albiore se levantaron las balas se detuvieron, los hombres no querían dispararle a su compañero al igual que Shura y Aioria no querían dispararle a Milo. Ambos se estaban golpeando, Albiore lo golpeó en el rostro y cuando Milo dio un paso atrás Albiore lo pateó, Aioria iba a ayudar a Milo, pero al escuchar un par de disparos por parte de Camus decidió continuar con la confrontación, confío en que Milo podría resolver su problema.

-Debo admitir que eres fuerte- dijo Albiore mientras miraba a Milo, que estaba en el suelo.

-Dime algo - Milo se quitó la sangre que salía de su nariz - ¿Alguna vez la quisiste? ¿O solo fue un juego para ti?

- ¿Por qué me preguntas eso? - Albiore caminó hacia las escaleras tratando de ver el rostro de Milo.

-No te maté antes porque ella tenía la esperanza de que un día te dieras cuenta de tu error y reconocías tu hija, me di cuenta de que perdió la esperanza cuando se casó con Camus - Milo miró a Albiore a los ojos.

-En ese caso déjame decirte que ella es una idiota, al menos pudo superarlo rápido, aunque no me sorprende, siempre fue una zo ...

No queriendo escuchar la última palabra, Milo corrió hacia Albiore provocando que ambos cayeran por las escaleras; cuando llegaron al suelo Albiore comenzó a jalar a Milo por los cabellos con la poca fuerza que tenía; al sentir los jalones Milo trato de levantarse pero no pudo soportar recargar su peso en su mano derecha, no tardón darse cuenta de que la tenía fracturada y el hombro estaba dislocado, Milo vio que salía sangre de la nariz y boca de Albiore además de que tenía los ojos cerrados, estaba más inconsciente que consciente y era probable que sólo lo jalara como parte de sus reflejos. Milo comenzó a arrastrarse hacia donde estaba Albiore, al apoyarse en el pecho de este para poder estar frente a frente, sintió un objeto, al sacarlo de la bolsa de derecha que estaba dentro del saco Milo reconoció la navaja de Shura; comenzó a golpear a Albiore en el rostro, y cuando este abrió los ojos sólo vio cómo Milo le clavaba lentamente la navaja en su pecho. Milo no despegó su vista de los ojos de Albiore, quería ver cómo la vida salía de estos y cuándo eso sucedió simplemente se dejó caer a un lado del cadáver; cerró los ojos, se sentía cansado, pero con una gran satisfacción en su interior.

En el piso de arriba la confrontación continuaba, sólo quedaban tres y tres. Camus se quedaba sin balas y una de las mochilas que contenía más armamento se encontraba justo en medio de la balacera. Cerró los ojos pensando en su familia y lo que hizo por ellas, cuando escuchó que la balas se detuvieron levantó la vista, al parecer también se quedaron sin balas los hombres de Death Mask; se asomó por la puerta, uno de los hombres lo vio y no dudó usar su última bala para disparar, Camus levantó las manos tratando de proteger la cabeza y lo único que logró fue que la bala atravesara su mano derecha. Al inicio no sintió dolor pero cuando vio la sangre comenzó a temblar mientras las lágrimas se asomaban por sus ojos; el dolor abrió paso al enojo. Camus salió corriendo de la habitación, llegó a la otra y empujó al hombre, poco le importó su mano, estaba más preocupado en dejar el camino abierto para que Shura y Aioria pudieran cumplir con su misión. Los otros dos hombres miraban sorprendidos como Camus había atacado a su compañero, ninguno de los dos vio cuando Shura llegó a la habitación y les disparó justo en la cabeza.

Aioria también apareció para matar al sujeto y separar a Camus de él, cuando este se recuperó Aioria se acercó para ver su herida.

-Creo que la bala no toco ninguna arteria, de ser así y habrías muerto desangrado - le dijo en forma de burla.

-Eres un idiota.

-No hay tiempo para esto - Shura se asomó por la puerta, al final del pasillo por donde llegaron Baian apareció y corrió hacia donde se encontraban los demás.

- Solo quedan Afrodita y Death Mask.

- ¿Cómo estás tan seguro? - le preguntó Camus levantándose del suelo.

-Los únicos que respondieron al llamado de Afrodita fueron Albiore y los que llegaron con él, Misty está hasta el otro lado de la ciudad, aunque quisiera no llegaba a tiempo - Baian salió para asomarse por la puerta - Milo está en el piso de abajo, creo que murió.

- ¿¡Qué!? - los tres amigos salieron corriendo de la habitación para luego bajar las escaleras.

Milo aún se encontraba en el suelo, Camus se acercó a su cuerpo y le tomó el pulso, era débil pero aún seguía con vida. Camus miró a sus acompañantes con una sonrisa y antes de que pudiera decir algo el ruido de un arma disparándose lo interrumpió.

En el piso de arriba se encontraba Death Mask junto con Afrodita; Camus cubrió a Milo con su cuerpo, Shura y Aioria se agacharon y cubrieron su cabeza con las manos, Baian había desaparecido ya que tenía algo específico que hacer.

-Valla, así que finalmente tengo el gusto de ver a los responsables de mis dolores de cabeza de los últimos días - Death Mask comenzó a bajar las escaleras.

- ¿Y qué harás ahora? ¿Nos dispararas? - dijo Aioria.

-Aún no. Quiero disfrutar este momento, me divertiré mucho con esto.

Camus aún seguía protegiendo a Milo con su cuerpo, miraba a sus amigos pensando en un plan rápido para escapar con vida de la situación, pero la presión del momento no lo dejaba pensar con claridad.

-Tiren sus armas - Afrodita los apuntó con un rifle que habia encontrado en el suelo.

Todos obedecieron, Aioria dejo caer su rifle con pesar, miró las armas tiradas en el suelo y una idea llegó a su cabeza, era suicida, lo sabía, pero no tenía más opciones. Se aventó y tomó una vez las armas del suelo, se levantó y le disparó a Death Mask, una bala impactó en su pecho. Death Mask también disparo y, a diferencia de Aioria, su puntería fue más acertada por que le dio dos veces en el pecho.

Todos los presentes se quedaron estáticos por la sorpresa.

-¡Aioria!

Al escuchar el grito los cinco presentes se voltearon a ver a quien gritó. Aioros había llegado tarde a la casa de Death Mask. Esperaba poder ver a su hermano bien, en caso de que sus sospechas se confirmaran, pero lo único que vio fue como él y Death Mask se disparaban entre sí ante la mirada estupefacta de los demás.

Aioros corrió hacia donde estaba su hermano, su vista se nubló por las lágrimas, pero eso no le impidió disparar hacia las escaleras; Death Mask sólo se agacho ya que Aioros disparaba al azar sin apuntarle a un blanco en específico.

Al llegar a su hermano Aioros apoyó la cabeza de este en sus piernas; de su gabardina sacó su radio para pedir una ambulancia. Después de hablar miró a su hermano.

-Aioria ... ¿por qué? No te preocupes en lo más mínimo, la ayuda llegará pronto y estarás bien- las lágrimas de Aioros caían en las mejillas de Aioria que sólo lo miraba.

-Lo ... lo siento- Aioria colocó su mano en la mejilla de su hermano- perdóname ... tenía que hacerlo ...

-No hables Aioria, todo estará bien - dijo mientras lo levantaba para abrazarlo.

-Te quiero hermano- susurró Aioria en el oído de Aioros.

Shura está detrás de la pared que estaba pegada a las escaleras del lado izquierdo mientras que Camus seguía protegiendo a Milo. Afrodita usaba los barandales de las escaleras para protegerse. Cuando Aioros llegó con su hermano, Shura comenzó a disparar en dirección de Afrodita con el arma que había recogido del suelo.

Ambos se disparan, a diferencia de Shura, Afrodita era un poco más cuidadoso con sus disparos, poco le importaba si Death Mask estaba muerto o no. Se tomó un par de segundos después de que Shura le disparara, si no se equivocaba, se le habían terminado las balas a Shura, además de que el hecho de que Aioria había muerto, ponía nervioso al pelinegro, hasta el punto en que salió por completo de su escondite. Cuando esto sucedió, Afrodita se levantó y le disparó a Shura en la pierna derecha; Shura cayó al suelo mirando como Aioros abrazaba a Aioria. Afrodita estuvo a punto de rematar a Shura pero sintió un arma apuntarle directo en la cabeza.

-Baja el arma -Baian estaba parado a un lado de Afrodita.

-Sabía que tenía un traidor, debí haberte recordado, pero eres tan insignificante que fuiste el único en el que no pensé -Afrodita tiró su rifle.

-Esa es la ventaja de ser insignificante- Baian golpeó a Afrodita con el mango de su arma dejándolo inconsciente.

En las escaleras izquierdas Death Mask miraba como la sangre salía de su pecho, tenía la mano en la herida, pero esto no ayudaba mucho, levanto la vista y vio el escenario de Aioros abrazando a Aioria, sonrió al pensar en que al menos había podido matar a uno y no se iría solo.

Camus aún estaba al lado de Milo, se sentía desorientado, miraba su mano herida como si no hubiera pasado nada de lo que sucedió. Miró a Death Mask, que se encontraba frente a él, pero no hizo nada ya que la cabeza le daba vueltas.

Ambos se miraron a los ojos, Camus estiró su mano para tomar su arma y Death Mask revisó si todavía le quedaban balas a la suya. Cuando se aseguraron de que todo estuviese en orden se apuntaron.

Los dos últimos disparos del día hicieron eco en toda la casa.

Al levantar la vista, Shura vio como el arma de Death Mask caía por las escaleras. El disparo de Camus había sido perfecto, le había dado justo en la frente.

Camus volteo a ver a Shura y cuando sus miradas se encontraron Camus sonrió mientras levantaba el pulgar izquierdo. Bajo la mirada para ver su cuerpo, todo el ruido de las armas no había hecho que Milo abriera los ojos; Camus se recostó en el suelo a un lado de Milo, se llevó una mano a su costado derecho, al quitar la mano y verla confirmó sus sospechas: Death Mask tampoco había fallado.

El silencio reinó en toda la mansión, ni siquiera Aioros se atrevió a interrumpirlo ya que sólo lloraba en silencio. Varios minutos después el sonido de patrullas y ambulancias, hicieron eco en todo el lugar.

El cordón policial y las personas saliendo de sus autos fue lo primero que apareció. Todo ese escándalo marcaba que todo había llegado a su fin. Los resultados no han sido los esperados pero el inicio del anochecer y la llegada de los paramédicos fueron una señal de esperanza; a pesar de que es normal que la luz sea señal de esto en esta ocasión fue la oscuridad que también les recordó que tal vez habían perdido más de lo que ganaron. Les reconcilio saber que Aioria cumplió sus palabras, se despidió y tanto Shura como Camus, e incluso Milo,sabían que lo volvería a ver, como lo había dicho el propio Aioria, probablemente en el infierno.