Bueno, después de muchos días de organización con respecto a mis historias, traigo el nuevo cap.
Había ocasiones en los que uno debía tragarse su orgullo y admitir algo que no le hacía gracia, pero que sería deshonesto no decir, como este momento, está era una de las muy raras ocasiones en las que Winter Schnee se veía en desventaja frente a un oponente.
Winter desde que entro a la academia de Atlas fue consciente de que el mundo no giraba alrededor suyo, que había gente igual o más talentosa que ella en determinadas cosas. Pero en este caso, su objetivo distaba de representar un problema genuino por muchas cosas.
Primero, era viejo, a pesar de notar en él la experiencia en batalla, sus movimientos eran lentos y le costaba mantener el ritmo.
Segundo, estaba desarmado, ninguna pelea iba a ser justa cuando solo uno portaba un arma.
Tercero, el no poseía aura, aquel tipo era un caso especial y por eso su jefe se interesó por él.
Y aún con todas esas desventajas, aquel sujeto le estaba pateando el trasero.
Un hombre viejo, sin aura y vestido cómo lo que parecía ser un murciélago le estaba generando problemas a la mano derecha del general del ejército de Atlas.
Lo peor es que ella debía medir sus golpes y no usar su semblanza, algo que habría facilitado las cosas, pero Ironwood fue muy claro y restrictivo con ella, no podía ser demasiado brusca porque podía matarlo por accidente.
Y en las palabras de su jefe "Un espécimen tan inusual cómo el debe ser investigado", a veces Winter olvidaba el lado científico de su jefe y eso le hacía recordar porqué prefería su lado militar. Nunca cuestionaba a Ironwood, pero esa era la primera vez en la que estaba tentada a cuestionarlo.
Pero no había mucho tiempo para reflexionar sobre las desiciones de su superior, porque un buen golpe dado en su abdomen fue suficiente para devolverla a la realidad, dándose cuenta de que aquel tipo había logrado quitar su espada y arrojarla lejos de ella.
No tuvo tiempo para recuperarse porque inmediatamente recibió otro golpe, esta vez directo a su cara, luego otro, luego otro y luego otro. Rápidamente fue embestida por una serie de puñetazos y siendo incapaz de reaccionar ante ellos.
"¿Cómo es esto posible?" Pensó mientras caía al suelo derrotada, solo para levantarse en cuestión de segundos enfurecida. "No tiene nada, es solo un maldito hombre ¿Por qué es tan difícil?"
Aquella situación tampoco era fácil para el caballero oscuro, cuyo traje hacía un buen trabajo en ocultar su cansancio y sudor, estaba dando toda su fuerza en tratar de dañar a aquella mujer de pelo blanco, pero por cada golpe que daba solo parecía significar un pequeño contratiempo para ella antes de volverse a levantar.
Aquellos humanos poseían una fuerza abismal, comparable a la de las amazonas de su universo, incluso estaba dispuesto a admitir que podían ser más fuertes que ellas. Thomas sabía que no tenía ninguna oportunidad, por lo que solo le quedaba la opción de encontrar el momento adecuado para huir.
"Está enojada, no es difícil de adivinar."
Ella arremetió contra él con cierta torpeza, propia de alguien que lentamente va perdiendo la paciencia y solo quiere terminar con su trabajo, en pleno acto logro agarrar su brazo y nuevamente tirarla al suelo con mucha dificultad.
"No piensa, solo ataca, como un animal rabioso. Piensa que todo terminará con un solo golpe. No está equivocada."
Esta vez ella no va contra él, lo ignora y centra su atención en algo más, Batman logra agarrar su traje y la frena, sabe que va a buscar su espada y no se lo va a permitir.
"Se me acaban las opciones, debo..."
Winter logra darle una patada en su estómago, con la suficiente fuerza como para mandarlo a volar hasta chocar contra un árbol. Ya estaba harta de reprimir su fuerza, eso solo golpe iba a bastar.
"Diablos, levántate Wayne, no te rindas ahora."
El dolor lo nublaba, su cuerpo no iba a resistir un golpe más, a duras penas podía lograr mantenerse de pie, necesitaba un milagro para salir de ahí.
—Se acabó señor Thomas.— Sintió el frio filo de la espada de Winter sobre su garganta, no supo en que momento logro recuperarla, pero sabía que no iba a lograr quitarsela otra vez. —Esta rodeado y herido, venga conmigo y obtendra ayuda.— Con eso dicho, los guardias que solo se limitaron a observar ahora estaban con sus armas sobre él.
—...No.
—Bien. Quería hacerlo de forma amable, pero tal parece que no es muy cooperativo, usted vendrá quiera o no.
"Demonios...No puedo hacer nada, no tengo nada, talvez sea lo mejor..."
—¡Señora Schnee cuidado!— Uno de los guardias grito y comenzó a disparar. Seguido de un sonido similar al de un montón de huesos siendo quebrados.
Thomas logró alzar la vista para ver una gran criatura negra con los restos de aquel pobre diablo entre sus garras, la reconoció al instante, era una de las criaturas con las que se topó en el bosque.
—¡Todos atrás! ¡Usen fuerza letal!— Exclamó Winter arremetiendo contra el Ursa, para su infortunio, aquel Grimm no venía solo, ellos nunca atacaban solos.
Batman vio su oportunidad, aún malherido y desgastado tuvo la suficiente fuerza como para arrastrarse lejos de ellos, aquellos animales estaban más interesados en ellos que en él y esos tipos rápidamente habían sido rodeados. Era una oportunidad de oro que no iba a desperdiciar.
"Rápido Thomas rápido, no pares ni por un segundo."
Winter miró imponente como su objetivo se alejaba de ella, mientras los Grimms se encargaban de no dejarla ir por el. Se maldijo a si misma, esto no debía suceder, gracias a su inconsciencia había fallado en su misión.
No debió enojarse, sabía que esos miserable despojos se guiaban por ello, sabía que eso comprometería no solo a ella sino a sus compañeros. Pero aún así lo hizo.
Se dejo guíar por sus emociones, aquello por lo que siempre reprochaba a su hermana, aquello por lo que siempre sus superiores juraban que ella nunca iba a cometer.
—... Miserable.— Dijo entre dientes mientras decapitaba al Ursa sin piedad. Ella lo encontraría, lo juraba, aquella humillación no quedaría impune, ahora era personal.
—Fue raro, pero no mucho.— Mencionó Ruby no dándole tantas vueltas al tema. Mientras todos los demás estaban muy intrigados por lo sucedido.
No era cosa de todos los días que el general James Ironwood junto con sus hombres se presentaran en Beacon, mucho menos verlos involucrados en una persecución. Por lo qué todos los estudiantes empezaron a teorizar sobre lo sucedido en el campus en la mañana.
Ahora todos estaban en el comedor, a petición del director mientras ellos buscaban a aquel fugitivo. Dónde el equipo RWBY compartía una mesa y hablaban del tema.
—Estoy muy segura de que estaba involucrado aquel tipo.— Dijo fervientemente Blake mientras sus amigas se quejaban. Estaban cansadas de escuchar las conspiraciones de la faunus.
—Fuera quien fuera, estoy segura de que mi hermana lo logró capturar sin parpadear.— Comentó orgullosa Weiss, sin importarle que nadie hubiera pedido su opinión.
—Eso esperó. Ya tenemos suficientes criminales de los que ocuparnos.— Dijo cruzada de brazos Yang, con una inusual seriedad en su voz.
—Disculpen. ¿Podrían decirme que está pasando?— Una nueva voz se sumó a su conversación, curiosa e ignorante de lo que ocurriendo.
Se trataba de la estudiante de intercambio Cinder Fall, quién fue recibida con entusiasmo por parte de la chica de capucha roja.
—¡Hola Cinder! Es bueno verte.— Saludo sonriente la jóven, mientras no notaba como Cinder daba una sonrisa falsa. —Realmente no sabemos bien que ocurrió. Solo sabemos que alguien se metió en Beacon por la mañana.
—¿En serio?
—Seh. Probablemente un bromista o un idiota de la ciudad.— Dijo la rubia del grupo desinteresada del tema para la sorpresa de todas, en especial de la pelinegra.
—¿Tú crees? Bueno, entonces no es de nada de que preocuparse.
—Yo no lo diría así, no habría mucho alboroto si fuera el caso.— Expresó Blake desconfiada y segura de sus palabras.
—Por dios Blake, deja tus teorías a un lado.— Se quejó Yang, ya harta de la actitud conspiranoica de la faunus, quien se vió profundamente ofendida por sus palabras.
—Pues perdón por no tragarme la dudosa explicación del director, Yang.
Y con eso dicho, la conversacion entre ambas muchachas se tornó tensa y empezaron a discutir, mientras sus otras compañeras trataban de calmarlas sin resultado, fueron en esos momentos en los que Cinder se alejó lentamente de ellas.
Suspiró en el momento en el que las perdió de vista, era un grupo muy pintoresco y realmente no las veía como una amenaza para sus planes, pero aún no obtenía información clara de lo ocurrido.
Tanto sus compañeros como otros estudiantes estaban igual que ella y los profesores tampoco parecían estar al tanto de aquello, de lo poco que pudo escuchar fue que se trataba de un hombre con un raro traje de animal que había irrumpido en la habitación de unos estudiantes y que no poseía aura, lo que realmente llamó la atención de la mujer fue lo último.
Si eso resultaba ser cierto, entonces estaría más que interesada en conocer y experimentar con ese hombre para sus maleficos intereses, si es aquellos rumores resultaban ser ciertos.
De momento, se mantendría al margen y esperaría a que el tan querido director Ozpin aclarase las cosas.
Gracias por leer.
