¡Saludos, queridos lectores!
Hoy vengo con la mala noticia de que no he podido abrir mi cuenta de Wattpad para actualizar esta historia. Me marca que el correo que uso, no está registrado, sin embargo mi perfil sigue en existencia.
Como no sé si podré recuperar esa cuenta, he creado una nueva llamada SaKaSu_SK. Eventualmente, estaré pasando todas mis obras a esa cuenta aún si recupero la original, de esa manera tendré un respaldo, pero si no logro recuperarla, entonces esa será mi cuenta.
El anuncio lo dejo en Fanfiction y mi página de facebook SaKaSu Fanfiction para que si algún usuario pone en duda el nuevo perfil, pueda revisar que en efecto, soy la misma persona quien actualiza y no alguien que se está robando el perfil.
Mañana haré un nuevo intento de recuperación, si no lo logro, me rendiré y me quedaré únicamente con la cuenta nueva.
Sin más por el momento, mas que decir que estoy desanimada y algo abrumada con la idea de pasar todo a la nueva cuenta, los dejos con la actualización de este capítulo que espero, les de un buen rato de intriga, pues Sasuke comentará aquello que estuvo leyendo en los pergaminos. Algo que será muy interesante y preocupante.
Antes de que alguno de los adultos pudiera decir algo, Kaori y Raiden comenzaron a tironear a su padre fuera de la casa mientras pedían entusiasmados ir a la feria. Si no se dejaran llevar por sus emociones, seguramente habrían sentido en el chakra de los adultos que había cierta incomodidad entre ellos.
—Niños, su padre acaba de llegar, dejen que salude a sus amigos —Karin les indicó a los gemelos— Aún hay suficiente tiempo para ir a la feria.
—¡Papá, yo quiero ir a la feria también! —Akemi seguía tirando del pantalón del rubio.
En otras circunstancias, Karin se habría ofrecido a llevar a su sobrino con ellos a la feria y de esa forma habría sido sencillo llevarse al niño para dejar a los demás hablar en privado, el problema era que no quería proponerlo enfrente del niño para no ilusionarlo en vano. Es decir, si Naruto se negaba a dejar que su hijo se acercara a esa zona, que sería lo más coherente cuando no sabían lo que estaba ocurriendo con ese circo, ofrecerse a llevarlo sería darle falsas esperanzas al niño. Por otro lado, llevar a tres niños a un lugar potencialmente peligroso haría las cosas más difíciles si algo pasaba, porque aunque eran cuatro adultos, no sabían a lo que se podrían enfrentar.
—Ya hablamos sobre la feria y dijimos que te dejaría comer todos los dulces de Halloween sin decirle a tu madre si no íbamos —respondió el rubio temeroso del espectáculo.
—Pero si mis primos van a ir, yo también quiero ir —protestó el niño haciendo un puchero.
—Ninguno va a ir a la feria hasta que se repare la ventana —dijo Karin cuando se le ocurrió una forma de sacar a los niños de allí y dejar que el grupo hablara— Ahora mismo, nos vamos a comprar el vidrio.
—¡Pero mamá! —protestaron los gemelos.
—Entre más protesten, más tiempo perdemos, así que vámonos ahora —Karin fue bastante firme y sus hijos, sabiendo que su madre hablaba en serio, bajaron la cabeza descontentos.
—Papá, yo quiero ir…
—Tu también vienes con nosotros, ustedes tres rompieron el vidrio, los tres deben hacerse responsables —Karin interrumpió a su sobrino.
—No vayas sola con los niños —habló Sasuke y antes de que alguien pudiera decir algo, el hombre hizo una invocación en la que trajo a Denka y Hina, los gatos ninja de Sora-ku— Cuiden de Karin y los niños.
—Deberías saludar antes de darnos órdenes —protestó Denka.
—No te preocupes, nosotros cuidaremos de tu esposa y tus cachorros —asintió Hina.
—Yo los acompaño —se ofreció Juugo, pues Sasuke, le había hecho una señal al respecto. Es decir, Uchiha también quería poner al tanto a su compañero de lo que había leído, pero era precisamente por lo que había leído, que tenía el pendiente de que Karin se fuera sola con los tres niños cuando aún tenían dudas sobre si aún estaban bajo la influencia de las rosas.
A Karin le extrañó que su esposo enviara a los Ninneko a acompañarlos, pero no hizo preguntas porque ya se imaginaba que no los estaba enviando por nada. Algo debió haber leído en esos pergaminos que tenía la necesidad de tomar esa precaución.
—¡Hola! —Raiden abrazó a Hina emocionado.
—Buenas tardes —Kaori hizo una reverencia a modo de saludo a cada uno de los gatos.
Akemi se distrajo viendo a las invocaciones, era la primera vez que veía gatos ninja, pero en cuanto recordó la feria, quiso protestar un poco más sobre tener que ir a comprar el vidrio de su ventana, por lo menos hasta que su padre accediera a llevarlo a la feria.
—¡Papá! ¡Quiero ir a la feria!
—Primero la ventana y luego la feria —Karin fue la que respondió en un tono bastante firme— Estamos perdiendo tiempo.
Por tercera vez, Akemi iba a suplicar ser llevado a la feria, pero al final no lo hizo porque su tía le transmitía un aura muy particular que le evitaba rehusarse a obedecer.
—Volveremos en cuanto podamos —anunció Karin, para luego acercarse a su esposo y murmurarle— Aprovecha bien el tiempo.
La pelirroja hizo una señal a los niños y todos salieron de la casa junto a Juugo y los gatos.
Una vez que la puerta se cerró, lo más natural habría sido que todo quedara en silencio por la tensión que habría entre ellos, pero ahora que habían quedado a solas, Naruto no pudo pasar por alto el hecho de que Sasuke llevara puestas unas orejas de gato.
—No creí verte con algo como eso de nuevo —Naruto empezó a sonreír burlón mientras señalaba las orejas, pero en cuanto notó la cola, se echó a reír— ¡Te faltaron los guantes afelpados!
Con la premura de leer los pergaminos, Sasuke había olvidado por completo que llevaba esas cosas puestas y la burla de su ex compañero lo hizo avergonzarse. Sin embargo, no iba a darle el gusto de demostrarlo, así que se arregló la voz discretamente para retomar los temas serios.
—Sakura, Naruto y yo tenemos que…
—Sakura-chan también estará con nosotros en la misión —Naruto lo interrumpió entre risas y el azabache sorprendido, miró a la aludida— Recuerda que ella también quiere proteger la aldea.
—Estoy encantada de poder ayudarlos —dijo Sakura obligándose a sonreír pues aunque ver al azabache con ese disfraz le traía viejos recuerdos y las emociones de aquél momento, también le hacían recordar su pena. Ella quería tratar de demostrarle a ambos y también a ella, que podía superar esa situación— Naruto me estaba hablando sobre ello.
Sabiendo cómo Sakura había estado actuando desde que él la rechazó, Sasuke no estaba muy seguro si podría confiar en que su ex compañera de equipo fuera a actuar adecuadamente en esa misión donde su esposa e hijos estaban en peligro, pero accedió a hablar del tema con ella porque sabía que podría ayudar a los demás niños de ser necesario.
—No sé cuánto tiempo Karin pueda entretener a los niños, así que seré muy conciso —dijo el azabache— Pero antes quisiera saber si Naruto ya te ha contado todos los detalles.
—Sólo me han faltado algunas cosas por decirle —respondió el rubio y enseguida se los dijo a la pelirrosa para que Sasuke pudiera seguir con lo que tenía que decir.
—La información que Kakashi me envió, no parece estar relacionada con el circo, pero sí hay dos datos que podría vincularlos. Quizá sean sólo una coincidencia, pero hasta no confirmarlo, debemos tener cuidado —Sasuke comenzó la explicación— Uno de los datos, es que comenzaron a haber desapariciones en el continente unas fechas después de que el circo llegara. El segundo dato, es que hay un reporte de un desaparecido que fue visto en el circo.
—¿Entonces si han desaparecido niños? —preguntó Naruto enojado y preocupado.
—Si, pero lo misterioso de esas desapariciones, es que fueron los padres de los niños quienes los desaparecieron.
—¡¿Qué?! —exclamaron Sakura y Naruto en coro muy sorprendidos— ¿Por qué?
—Los reportes dicen que los padres no recuerdan lo que hicieron, pero fueron vistos por algunos vecinos llevar a sus hijos fuera de casa a altas horas de la noche. Como iban con sus padres, la gente que los vio no prestó mucha atención. Al día siguiente, eran los propios padres quienes reportaban la desaparición de sus hijos —explicaba el azabache— Lo que cuenta la mayoría de los padres que desaparecieron a sus hijos, es que se fueron a la cama como normalmente lo hacen y al despertar por la mañana para buscar a sus hijos para despertarlos, los niños ya no estaban en la casa. También hay algunos casos en que los padres desaparecieron con los hijos.
—¿Qué dijeron los padres que no estaban durmiendo que pasó? —preguntó Naruto.
—Dijeron que estaban haciendo sus labores normales hasta que se perdieron en el tiempo. Lo describen como si hubiesen parpadeando y al hacerlo, ya habían pasado varias horas y sus hijos ya no estaban en la casa.
—¿Fue durante el tiempo en que el circo estuvo en sus aldeas? —preguntó Sakura para demostrar que prestaba atención a los detalles, a pesar de que ver a Sasuke con las orejas y la cola la distraían.
—No, al menos la mayoría de las desapariciones ocurrieron cuando el circo aún no estaba o ya se había ido de las aldeas —respondió Sasuke— Cuando las desapariciones ocurrieron con la presencia del circo, las aldeas enviaron a registrarlo. No encontraron nada.
—¿Ni una sola pista? —preguntó Naruto y el azabache negó en silencio.
—Dijiste que hubo un reporte de que alguien vio a uno de los padres desaparecidos en el circo después de su desaparición. ¿Qué hay de eso? —preguntó Sakura.
—En Taki, desapareció un padre de familia junto a sus dos hijos mientras el circo estaba en Hoshi. Dos semanas después, una tía de los niños que visitó el circo en Ishi, vio al padre de sus sobrinos como tramoyista en el circo. En ese momento ella no sabía de las desapariciones y aunque quiso hablar con su cuñado, no lo encontró tras la función —explicaba Sasuke— Cuando la mujer se enteró de las desapariciones y reportó lo que vio, se volvió a investigar al circo, pero no había señal ni del hombre ni de los niños. Según las declaraciones del circo, mucha gente se une y se va todo el tiempo y aunque reconocieron al hombre como un trabajador, dijeron que nunca vieron a los niños.
—¿Dijeron algo más sobre ese hombre? —preguntó Naruto.
—El encargado del circo dijo que el hombre llegó a pedir trabajo y lo aceptaron. Dijo que nunca habló de su familia ni el motivo por el que se fue de su aldea. La gente del circo no hace muchas preguntas sobre los que se unen —respondió Sasuke— Aparentemente, el hombre presentó su renuncia a los ocho días de haber iniciado a trabajar y de igual manera, el circo no indaga mucho con aquellos que deciden irse, así que simplemente lo dejaron ir sin saber los motivos.
—Es sospechoso que no indaguen en el pasado de sus trabajadores —señaló Naruto.
—Si, es peligroso para ellos mismos viajar con desconocidos —apoyó Sakura.
—El circo declaró que ellos no juzgan a la gente por su pasado si lo único que quieren es trabajar, así que mientras cumplan con el trabajo y sigan las reglas del circo sin meterlos en problemas, no hacen preguntas ni indagan de otras formas —explicó Sasuke— Aparentemente, este tipo de ideas es común en otros circos, aunque no se aplique en todos y aunque en primera instancia suena extraño que la mujer buscara a su cuñado sin hallarlo, tampoco es extraño si el hombre pretendía desaparecer.
—No hay muchas pistas para vincular las desapariciones con el circo —comentó Naruto y no porque desconfiara de las sospechas de su amigo y de su prima, pero es que realmente no tenían suficientes pistas.
—¿Y si usan algún genjutsu para hipnotizar a los padres? —preguntó Sakura— Sé que sospechan de las rosas, pero podrían ser sólo una distracción.
—Antes de conocer esta información, Karin mencionó que pudo oler el aroma de esas rosas como los gemelos. Ella no fue afectada en el incidente con mis hijos, pero además de ellos, fue la única que pudo percibirlo —comentó el azabache muy serio y apesadumbrado— Con está información, sospecho que hay otros adultos que pueden oler las flores y al hacerlo, algo debe quedarse en su sistema para que la mujer que controla las rosas pueda manipularlos en el momento indicado.
—Aún así, un genjutsu sería más factible ¿no?
—Karin puede percibir si alguien está en un genjutsu por el flujo de su chakra. Aún si su sensor está dañado, usamos un disipador —respondió Sasuke— Creo que el hecho de que Karin pudiera oler esas flores, no es coincidencia. Cómo dije, temo que algo de eso se haya quedado en su sistema.
—Entonces Karin-chan…
—Es mi sospecha, así que me gustaría que en esta misión esto se resuelva. De lo contrario, me gustaría pedirte que alojes a mis hijos aquí una temporada —comentó Sasuke a su amigo— De esa forma, puedo monitorear a Karin si algo pasa e incluso podría llevarme hasta el circo para tratar de buscar evidencia y pistas sobre a dónde llevan a la gente.
—Ella se fue con los niños y…
—No creo que esa mujer use sus rosas ahora, pero si ocurre, por eso envié a Juugo y a los Ninneko con ellos —Sasuke interrumpió a Sakura sabiendo lo que iba a decir— Con su velocidad, Denka y Hina vendrán a avisarnos rápidamente y Juugo intervendrá mientras tanto.
—Si las cosas son así, no podemos estar cerca del circo durante la función que darán. Especialmente tu y Naruto, porque si son influenciados por esas rosas pondrán en peligro a sus hijos.
—Lo sé.
—¿Y cuál es el plan para la función de hoy? —preguntó Naruto, pues con esa nueva información habría que ajustar los planes.
—Iré con Karin a la función.
—¡¿Qué?! —exclamaron en coro Naruto y Sakura.
—Pero Sasuke-kun, si haces eso…
—Aún no tenemos la certeza de si ella y los niños pasan de alguna forma información al enemigo, así que cancelar la misión podría alertarlos. Si no hacen ningún movimiento por esa causa, será difícil atraparlos —respondió el azabache— Voy a seguir el plan original con ella, pero enviaré a Juugo y Suigetsu a la aldea. Si ella y yo no encontramos nada en la función, volveremos junto a Juugo y Suigetsu a Oto para que ellos nos monitoreen.
—Sigue siendo muy riesgoso —Sakura insistió.
—Naruto, como no sabemos cuánto puede durar el efecto de las rosas ni su alcance, me temo que tengo que pedirte que te quedes con los gemelos hasta que el asunto del circo se resuelva —dijo Sasuke muy serio— Por ningún motivo si Karin o yo venimos por ellos y parecemos normales vayas a dejar que nos llevemos a los niños sin esclarecer esto. No quiero arriesgarlos hasta que estemos seguros de que este caso se resuelva.
—¡Por supuesto que sí! ¡Cuenta conmigo! —Naruto sonrió y estiró el puño hacia su amigo y el azabache respondió— ¡Voy a mantenerlos a salvo y resolver este caso!
De nuevo, los viejos recuerdos volvieron a Sakura con esa escena y aunque al mismo tiempo volvieron aquellos sentimientos que estrujaron su corazón, respiró hondo para retener el llanto que sentía venir.
—Habrá que avisarle a Kakashi para que retire a los infiltrados que irán a la función del circo. Entre menos shinobis vayan, evitaremos que sean infectados y podrán ayudar a vigilar la aldea para que ningún niño sea sacado de ella hasta que concluyamos esto. Sólo iremos Karin y yo.
—¿Qué hay de los que estarán vigilando la aldea mientras esté desarrollándose el espectáculo? —preguntó Naruto.
—Sugiero que permanezcan tal y como estaba planeado. Si bien la hipótesis que tengo gracias a esta información es la más factible, no podemos descartar la primera aún.
—Entiendo. No bajaremos la guardia.
—También se me ocurre que enviemos a alguien para que se una al circo justo antes de que se vayan. Así tendremos un infiltrado entre ellos. Lo único que me preocupa, es que si lo aceptan, podrían lavarle el cerebro con esas rosas y delatar el plan.
—Planteemos la idea a Kakashi-sensei, quizá él pueda pensar en algo para prevenir esto —respondió Naruto y Sasuke se quedó un momento pensativo antes de seguir hablando.
—También podríamos pedirle a Ino Yamanaka que use su jutsu de transferencia de mente en alguno de los trabajadores, pero no sé si su chakra aguante lo suficiente para que pueda encontrar alguna pista. Además, no conozco su alcance.
—Está embarazada, así que podría ser un riesgo para su bebé —respondió el rubio.
Sasuke y Naruto intercambiaron algunas ideas más antes de que Sakura, que se había mantenido abstraída, intervino.
—¿Ya han revisado médicamente a Karin y los niños?
—Kakashi-sensei ordenó algunas pruebas con análisis médicos cuando el circo reportó el problema que tenían con las rosas para asegurarse —respondió Naruto para recordarle que era algo que él ya le había dicho— Tsunade-obachan fue quien hizo las pruebas y dijo que no había nada malo con los niños. Sólo detectó que les causaba un poco de sed.
—Lo sé, yo ayudé con esas pruebas, pero me refiero a si Karin y los niños tuvieron alguna revisión cuando hicieron el reporte.
—No. Hay que llevarlos al hospital —respondió Sasuke dando media vuelta para ir a buscar a su familia, pero ni siquiera llegó a la salida cuando ellos ya habían llegado.
—Todo lo que no es del festival de Halloween está cerrado —comentó Karin fingiendo fastidio, pero la realidad, era que ella y Juugo ya lo sabían. Sólo usaron la excusa para sacar a los niños de la casa.
—Si ya no nos necesitan, nos retiramos. También tenemos cachorros que cuidar —dijo Hina y después de que Sasuke asintiera, ambos gatos ninjas desaparecieron.
—¡Papá, ya vámonos a la feria! —exclamó Raiden cuando vio a Sasuke y corrió hasta él.
—Se nos hará tarde —Kaori quiso disimular su ansiedad por ir.
—¡Llévame a la feria! —pidió Akemi a su padre.
—No podemos ahora. Primero vamos al hospital —Sasuke le respondió a sus hijos.
—¿Al hospital? ¿Quién está enfermo? —preguntó Raiden extrañado y miró a su familia para buscar alguna pista.
—Ustedes y su madre olieron esas rosas y deben hacerse un chequeo —respondió el azabache— Los llevaremos a la feria después de eso si no tienen nada que los afecte.
—Eso fue hace días y nos sentimos bien —comentó Kaori.
—No pueden ir a la feria si no se hacen el chequeo. Es una orden de la aldea —comentó Sasuke eligiendo sus palabras, para que sus hijos no notaran alguna irregularidad— Sakura no sabía lo que les pasó y me acaba de decir que es necesario.
—Pero papi, si estuviéramos enfermos nos sentiríamos mal. ¿No?
—Además, cuando nos empezamos a sentir mal, mamá lo sabe por la irregularidad de nuestros chakras —secundó Kaori.
—Obedezcan a su padre. Vamos al hospital —ordenó Karin y los niños dejaron de protestar sin ocultar su desacuerdo.
A Karin también le extrañó lo que Sasuke sugirió cuando llegaron, pues ella también era consciente de que ya habían hecho pruebas médicas a los afectados. Sin embargo, Sakura, fue la primera en darse cuenta que no podían confiar en esos análisis, pues habían sido dados voluntariamente.
¿Quién les garantizaba que el efecto que provocaron voluntariamente no era diferente del que Karin y los gemelos sufrieron por accidente? Si era así, quizá podrían encontrar alguna evidencia en sus cuerpos y si el sensor de la pelirroja también se vio dañado, eso explicaría por qué tampoco percibía alguna irregularidad en los chakras de sus hijos.
—¿Lo ves? Ellos irán primero al hospital —Naruto trataba de convencer a su hijos de no ir a la feria.
—Pero…
—Llevemos a Akemi-kun al hospital también para una revisión —propuso Sakura para ayudar— Como ya convivió con los gemelos, podría estar contagiado. ¿No?
Sakura le guiñó un ojo al rubio discretamente, pues se le había ocurrido una idea para evitar que el niño fuera a la feria y no ponerlo en peligro.
—¡No me siento mal! —exclamó Akemi.
—Es por prevención —dijo Sakura— Yo los revisaré.
—Mami, Haruno-san está min…
—Vámonos de una vez a la revisión —Karin interrumpió a su hijo, pues sabía que Sakura intentaba ayudar a Naruto con su hijo y no quería que sus hijos lo arruinaran.
El grupo se dirigió al hospital y enseguida fueron sometidos a la revisión estándar, así como a una un poco más profunda en su nariz y cerebro. Sin embargo, no hubo ninguna irregularidad o pista sobre algo extraño en sus cuerpos, más allá de una garganta irritada.
Cabe destacar que la revisión resultó bastante incómoda tanto para Karin cómo para Sakura, pues las habían dejado solas en el consultorio cuando los niños se pusieron inquietos. Sasuke realmente había querido evitarlo, pero habría sido más incómodo que se quedaran los tres solos mientras Juugo cuidaba a los gemelos.
Ambas mujeres se mantuvieron en el margen de la cordialidad fingiendo que, a la pelirrosa no le afectaba verla junto a Sasuke y a la pelirroja, que no le importaba que ella siguiera teniendo sentimientos por su esposo, pero Karin no podía quitarse de la mente el montón de cosas que había estado oyendo sobre ella en su estadía en la aldea.
—Sakura, quizá no sea el momento para hablar de esto con este asunto del circo, pero no sé si haya otra oportunidad de estar a solas en otra ocasión —Karin habló de repente mientras se vestía— ¿De verdad aún estás enamorada de Sasuke después de todo este tiempo? Y no me malentiendas, no te estoy juzgando, es una pregunta genuina.
Haruno se puso nerviosa desde que la pelirroja empezó a hablar, no tenía ganas de enfrentar sus demonios en ese momento.
—No… ¿Cómo crees?
—Sabes que no puedes mentirme ¿Verdad?
—No sabemos si tú radar sirve adecuadamente —la pelirrosa le recordó para defenderse.
—Pero tampoco lo necesito para saber que mientes, porque si ya hubieses superado a Sasuke, Naruto te habría pedido como primera opción para ayudar con la vigilancia de los niños.
Sakura quedó muda mirando el suelo, porque le avergonzaba decirle a la esposa de su gran amor, que seguía enamorada de él.
—No debes preocuparte por mí —respondió la mujer— Yo no haré nada para intervenir.
—No estoy preocupada por eso. Si decidieras intervenir, es responsabilidad de Sasuke detenerte y confío en él —señaló Karin— Lo que me preocupa, es que en Konoha piensan que yo soy la que intervine entre ustedes, y eso deja mal a mis hijos.
—Pero yo no he hecho nada para…
—Tampoco te estoy culpando por eso —Karin suspiró, pues aún en una aldea "buena", nunca faltaban los señalamientos— Mira, tienes todo el derecho de estar triste todo lo que quieras y también de amar a Sasuke por cien años más o lo que quieras, pero el hecho de que huyas de nosotros porque te duele vernos, es lo que hace que la gente piense que yo intervine o que incluso te intimido —explicaba la pelirroja y Sakura iba a protestar— Oigo a los aldeanos hablar.
—No es mi intención que hablen mal de ti o que te tengan en mal concepto. Lo siento.
—Tampoco me importa lo que ellos hablen de mí. De hecho, sus insultos son muy suaves comparados con los que me hacían los presos de Orochimaru-sama —dijo Karin soltando una risita porque le causaba gracia lo blandos que eran en Konoha— Lo que realmente me preocupa es que mis hijos oigan esos rumores e insultos y que al ver el cómo actúas tú, ellos crean que son verdad. ¿Cómo crees que se sentirían?
—Lo siento —dijo Sakura avergonzada.
—Mira, puedo entender lo doloroso que debe ser para ti, así que tampoco espero que te obligues a actuar como una feliz amiga con nosotros sólo por mis hijos. Sería injusto para ti, pero si al menos dejaras de huir cada vez que estamos cerca, eso ayudaría mucho. Ni siquiera tienes que saludarnos si no quieres, sólo no huyas.
—Lo sé, lo intento, hoy he hecho hago mi mejor esfuerzo, pero…
Sakura comenzó a llorar, porque en efecto, tratar de cumplir con sus deberes como ninja en esas circunstancias le estaba siendo más difícil de lo que pensó y Karin había podido percibirlo, por ello la pelirroja decidió tomar la oportunidad para hablar.
—No sé qué es exactamente lo que piensas cuando nos ves y tampoco tienes que decírmelo, pero toma este consejo de alguien que por muchos años se torturó con el pasado y con lo que pude haber hecho para salvar a mamá: el pasado está en el pasado y no se puede cambiar, no importa las alternativas que se pudieron haber tomado. Hoy es el presente y desperdiciarlo viviendo el pasado, es sesgar el futuro.
—Lo sé, lo sé, pero es que no puedo dejar mis sentimientos.
—No tienes que deshacerte de ellos si no quieres, pero tampoco permitas que dominen tu vida de forma negativa —Karin se acercó a Sakura y le tocó el hombro suavemente a modo de consuelo, si fueran cercanas, quizá la habría abrazado— Si lo permites, no podrás conseguir tus metas en la vida y aunque las obtengas, no podrás disfrutarlas plenamente.
—Mis metas…
—Debes tener metas. ¿No? Eres una Kunoichi muy fuerte y dicen que eres la mejor alumna de Tsunade, así que me imagino que querrías ser como ella o mejor en el campo médico —comentó Karin— O tal vez te gustaría explorar otra área, no sé. No te conozco lo suficiente para darme una idea clara de tus metas. Si no las tienes, tampoco es tan malo, puedes buscarlas.
—No había pensado mucho sobre eso —confesó Sakura.
—¿Enserio? Podrías empezar revisando las metas que tenías antes de enamorarte de Sasuke —sugirió la pelirroja tras pensarlo un poco— A lo mejor las dejaste de lado por concentrarte en eso. Podrías retomarlas si no las has cumplido sin darte cuenta.
Sakura quedó muda, pensativa y sin mirar a Karin. De hecho, su llanto había parado cuando la pelirroja mencionó las metas aunque aún derramaba algunas lágrimas.
—Voy a pensarlo —dijo Sakura de repente.
—Si estás bien, me adelantaré a ir con los demás. Los niños deben estar muy impacientes por ir a la feria —comentó Karin, pues notó que ella necesitaba un momento a solas. Le dió algunas palmadas en el hombro antes de caminar a la salida— La verdad me alegra que estés en el equipo. Siempre es bueno tener un excelente médico cerca.
Karin salió del consultorio donde le habían hecho la revisión y sus hijos corrieron apresurados hacia ella.
—¿Qué dijo Haruno-san? —preguntó Kaori.
—Estás bien ¿verdad, mami? —siguió Raiden y aunque Sasuke no preguntó, su mirada y la de Juugo esperaban la respuesta.
—Sí, los exámenes tampoco mostraron nada más allá de algo de cansancio —respondió la pelirroja.
—¡Lo ves, papi! ¡Estamos saludables! —exclamó Raiden apremiado— ¡Vamos a la feria o se acabará!
—Si sigues gritando se te seguirá irritando la garganta —le señaló su gemela.
—¡Quiero ir a la feria! —se oyó a Akemi llorar en otra habitación, pues Sakura le había dicho que no estaba bien y que debía quedarse en el hospital en observación un rato. Querían mantenerlo ahí hasta que cerraran la feria y después le darían el alta para que fuera con sus primos por dulces— Yo no me siento mal.
—¿Y Sakura? —preguntó Juugo sintiéndose mal por el niño, pero era por su seguridad.
—Está guardando algunas cosas. De todas formas, ella se quedará con Naruto y Akemi-kun —respondió la pelirroja.
—¡Se nos hace tarde para la feria! —insistió Raiden.
—Si nos van a llevar. ¿Verdad? —preguntó Kaori temiendo que los estuvieran entreteniendo, pues en algún momento de camino al hospital, su padre les había dicho que no desmintieran a Sakura cuando hablara con su primo, así que entendió de inmediato que al menos a él no lo iban a llevar al evento.
—Iremos. Sólo hablaré con Naruto para saber dónde nos veremos cuando su madre y yo vayamos al circo —respondió Sasuke a su hija, dándole una caricia en la cabeza, después miró a su esposa— ¿Podrías decirle a Sakura que vaya con Naruto en cuanto la veas? Volveré en un momento.
—¡Apresúrate, papi! —pidió Raiden.
—Mamá ¿por qué papá está tan raro? —preguntó Kaori cuando vio a Sasuke entrar al cuarto donde su primo estaba con su padre— ¿Es por los pergaminos que recibió?
—Quizá, pero no estoy muy segura porque no he hablado con él sobre eso —respondió Karin con sinceridad aunque entendía a lo que su hija se refería. La extrañeza estaba en su chakra— Pero tampoco me sorprendería que siga enojado por usar las orejas y la cola de gato.
Sasuke no tardó mucho en ponerse de acuerdo con Naruto sobre dónde lo verían para dejarle a los gemelos y Sakura no salió del consultorio, por lo que Karin no pudo enviarla con ellos. Sin embargo, Sasuke le encargó a Naruto decirle que sí había encontrado algo que no quiso mencionar frente a Karin o los niños, que se lo hiciera saber cuánto antes enviando un mensaje con su invocación.
En pocos minutos, la familia Uchiha se dirigió a la feria, siendo los niños los más entusiasmados.
¿Karin realmente podría ser propensa a llevarse a sus hijos? ¿Realmente es el circo quién hace todo esto? ¿Pasará algo durante la feria? ¿Qué otras preguntas les han nacido?
Me encantará saber sus dudas, teorías y opiniones en los comentarios n.n
Antes de cerrar el capítulo me gustaría hacer una pequeña nota: Yo sé que nunca se habló de que Sasuke pudiera convocar a los gatos ninja, sin embargo, comentaba con ManaKarin no sería alocado que pudiera hacerlo, ya que ellos tenían una estrecha relación con los Uchiha, por lo que me pareció adecuado agregar ese detalle, especialmente, porque con la sospecha que Sasuke tiene sobre su esposa, el enviar a los gatos a acompañarla, ayudará a que si pasa algo extraño, los felinos lleguen hasta a él a toda prisa para informarle de lo que ocurre.
Espero que les haya gustado ese pequeño detalle n.n
Como saben, actualizo dos historias cada fin de semana y aunque tengo listo el capítulo de la otra historia "Del amor al odio", me pensaré un poco sobre subirlo o no, principalmente porque quiero dedicar el día de mañana a tratar de recuperar mi cuenta original. Lo más probable es que sólo actualice en fanfiction, por lo menos hasta que decida qué será de las cuentas de Wattpad.
Sin más por el momento, me despido.
Hasta la próxima actualización n.n
