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Una tarde de estudios

Oneshot

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Como no me había dado cuenta antes ¿Cuándo fue que el rostro de Akane había cambiado? Estos dos años no han pasado en vano y yo he perdido demasiado tiempo escondiéndome de ella como un cobarde. Mientras trata de resolver un ejercicio matemático, examino cada una de sus líneas de expresión, aquellas pequeñas marcas en su frente al sorprenderse, los hoyuelos que se forman cuando sonríe o hasta esa manía que tiene de morder la punta del bolígrafo mientras estudia.

Mi mirada acaricia cada centímetro de ella. Su cabello está un poco más largo, doy cuenta además que lleva el pelo recogido a un costado por un pequeño moño ¿Quién se lo habrá regalado? Fruncí el ceño y me alejé girando el rostro hacia la pared. Llevé mi mano derecha y apoyé una de mis mejillas en ella, de pronto un extraño sentimiento de enojo me invadió ¿Quién se habrá atrevido de regalarle eso? ¿Por qué no me enteré? Tenía que saberlo, pero no podía dejar que notara mi interés en esa bobería ¿Cuántas otras cosas no sabía de ella? ¿Cuántos otros secretos me tendría guardado? Oh, no, calma Ranma Saotome, ella no sería capaz de ocultarte algo como eso, es demasiado torpe, lenta y sincera como hacerlo. Nuevamente me giré para verla aún más enojada con el lápiz, al parecer el ejercicio era más difícil de lo que creía, pero me daba tiempo de observarla sin miedo y sin interrupciones.

Este último tiempo han sido pocas las oportunidades para estar tranquilos como estamos ahora al estar preocupados de terminar bien el último año escolar, mientras seguimos enfrentando a cada lunático que llega a la ciudad. Sin embargo, después de terminar este periodo, no tengo idea qué ocurrirá. No he podido conversar con ella sobre el futuro…sobre nuestro futuro ¿Acaso realmente querrá hacerse cargo del dojo? El otro día escuché a Yuka conversar sobre sus posibilidades de estudiar en el extranjero y a la marimacho le brilló su mirada, tal vez…también quiera algo como eso. Me dejaría ¿Sería capaz de dejarme? Rayos, dejé salir un suspiro y Akane dio cuenta de ello. Vuelta a la realidad.

-Hey Ranma…me está costando un poco más ¿Me esperas? Iré a preguntarle a Nabiki, tengo algunas dudas.

Vi como fugazmente se levantó de la silla y se alejó de su habitación. Solo en su habitación. Perfecto, es el momento perfecto para descubrir que otros secretos tiene Akane Tendo. Di vuelta en la silla giratoria, levantando mi mirada al techo de la habitación. Por dónde será mejor comenzar. El escritorio es lo más rápido. Abrí el primer cajón y encontré desorden. Nunca creí que Akane guardará todo tipo de cosas, papeles, facturas, dulces…moviendo rápido y escarbando, entre lo que yo llamaría "basura", encontré una pequeña caja de madera con flores de sakura pintadas en tonos pasteles. Tenía miedo de abrirla, pero la curiosidad me ganó.

Con inseguridad, mientras daba veloces miradas a la puerta principal, tomé la pequeña caja entre mis manos. Al ver lo que tenía en su interior mis pensamientos se bloquearon. Los pañuelos, el oso de felpa, la caja musical y las tarjetas que le regalé en nuestra primera navidad ¿Tan especial fue para ella que los guardó durante todo este tiempo? Sacándolos con cuidado noté que bajo ellos en una papel de regalo se encontraba el clavel que le di, estaba seco pero mantenía sus colores en perfecto estado. De mi boca salió su nombre y mi corazón comenzó a latir con fuerza. Esa boba…¿Realmente era tan importante para ella? Me sentí mal conmigo por estar haciendo esto. Cómo era capaz de dudar de ella. Finalmente, aparté la caja para comenzar a guardar las cosas. En ello doy cuenta que al tomarla cayó al suelo una hoja doblada, estaba arrugada y maltratada ¿Para qué la guardaría? Una vez más la curiosidad pudo con mi voluntad. La recogí y comencé a leer.

"Ranma es un tonto, lo odio. Hoy se cumple un año desde que llegó a casa y arruinó la sorpresa que tenía para él. Nunca lo perdonaré. Como no es capaz de entender lo importante que es…sé que no soy buena en las manualidades, menos en la cocina ¿Por qué no se da cuenta de mis esfuerzos? Él tiene razón, soy poco femenina, no soy bonita ni soy mejor que las demás. Lo mejor sería que todo esto terminara…

Al leer cada palabra escrita por Akane, sentí rabia conmigo. Nunca creí que se tomara tan en serio todo, ella realmente es más sensible de lo que pensé. Eres un desgraciado Ranma Saotome. No había nada más escrito, la carta terminaba allí. Amargado la cerré ¿Por qué guardaría algo como esto? Sin embargo al darla vuelta, noté que por el otro lado, había más.

"No sé si algún día pueda entregarte esto en persona, no quiero que te termines burlando como siempre y sé que eres demasiado egocéntrico como para tomar en serio mis sentimientos. Pero, me alegro que hayas vuelto a vivir con nosotros, conmigo. Cuando llegó tu madre a buscarte, sentí que lo mejor era apoyarte ¿Era lo que tanto buscabas, verdad? No podía ser egoísta, pero en realidad, no estaba feliz de que te marcharas. Cuando supe que volverían, que volverías, estaba realmente contenta. Tu llegada al dojo fue como un torbellino, cambió todo: nuestra rutina, nuestra vida y también me cambió. Soy feliz que estés acá. Muy feliz"

Sentí como mi corazón dejó de latir. No respiraba. Me sentí débil y mi mente quedó en blanco. Unas aceleradas pisadas comenzaron a acercarse a la habitación. Demonios es ella. Rápidamente guarde las cosas como pude y cerré con fuerza el cajón. Mis latidos volvieron y pude dar cuenta como un sentimiento cálido me invadió. Si supiera que también soy feliz de estar acá.

-¡Disculpa la tardanza! Ahora podemos continuar estudiando ¿Ranma? – No podía verle de frente, de hacerlo no me contendría y la abrazaría con todas mis fuerzas, dejando ver lo que tanto tiempo he mantenido oculto. Esa tonta no sabe lo feliz que soy acá, desconoce completamente lo que su presencia ha logrado cambiar en mí. Me quede mudo y solo asentí con mi cabeza. Soy realmente un miedoso, un indeciso, un débil.

Akane se sentó a mi lado y tomó los apuntes, para luego verme al rostro. Trataba de esquivar su mirada, pero estábamos demasiado cerca como para que no se diera cuenta de mis intentos. Su hombro rozaba con el mío. Y entre miradas furtivas noté lo extrañamente linda que se veía. Un chaquetón amarillo mucho más grande que su talla abrazaba su figura, mientras su cabello alborotado caía en sus hombros. Sin duda Akane era bonita al natural y me sentía afortunado de verla, de tenerla cerca y de compartir estos momentos de paz.

-¡Oye Ranma! ¿Qué te ocurre? ¿Me estás escuchando? – con ambas manos tomó mi rostro para encontrarme con sus ojos y su ceño fruncido – Mañana tenemos el último examen y si no te concentras… - Soy un bobo, ¿Cómo puedo decir que Akane no es bonita? Sus mejillas perla, sus pestañas tupidas y sus pequeños labios…¡Basta! Debo detener esto.

-¡Yaa! Ya lo sé- No pude contenerme más y giré bruscamente mi cabeza hacia un lado – Pero...pero ¡eres pésima profesora! No entiendo nada, será mejor que estudie por mi cuenta- Una vez más mentía.

-¿Qué? Fuiste tú quién buscó mi ayuda y sabes bien que matemáticas no es tu fuerte ¿Quieres perder contra la profesora Hinako?

-No...no me importa, te demostraré que…que puedo hacerlo bien sin tu ayuda

-¡Eres un obstinado! ¿De verdad no te interesa terminar bien tus estudios? – noté como su rostro se apagó, dejando ver un toque de melancolía en su mirada.

-¡No es eso, tonta marimacho! ¿No ves que eres tú quien me impide estudiar?

-¿Ah? ¿Pero que dices? Yo solo te trato de ayudar, dime por qué, en este momento, qué hago para que no puedas estudiar correctamente Ranma Saotome.

Molesto conmigo, me levanté de la silla y me dirigí con paso firme hacia la puerta. Tenía que salir de allí, dejar esa habitación. Akane me tiene embrujado y si me quedo por más tiempo me volverá loco. Sin embargo, esa terca no es capaz de leer entre frases. Noto como me toma del brazo, realmente estaba furiosa.

-¡Eres un desconsiderado! ¡Después no vengas a pedir mi ayuda otra vez!

Finalmente lo arruiné, todos mis esfuerzos se fueron y cedí. Perdí esta pelea contra lo que trato de esconder. Cerré la puerta de la habitación y dando un giro me posé frente a ella. Mi corazón se escaparía de mi cuerpo y no puedo creer la locura que estaba por cometer.

Mis brazos la apresaron con fuerza y note como mi respiración se agitaba. Escuché salir de su boca mi nombre y el silencio invadió la habitación. No sé cuánto tiempo estuvimos así, pero mi cuerpo se estaba acostumbrando a su calidez, los latidos de ambos tomaron el mismo ritmo y nos dejamos llevar por esa inquietante tranquilidad. Finalmente suspire, la aparte de mi cuerpo tomándola de los hombros y con decisión la miré.

-¿Ahora entiendes?- No dije más y me retiré de su lado. Al cerrar la puerta sentí mis piernas flaquear y el rostro de todos colores. Estaba mareado y embriagado por este sentimiento, finalmente me dirigí a mi habitación.


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Sentado en el tatami y apoyado en el pequeño mesón pegado a la ventana, mientras trataba de concentrarme entre los ronquidos del viejo y lo que recién había ocurrido, noté como alguien abría las puertas y dejaba en el suelo unas hojas, retirándose rápidamente. Con pereza me acerqué y los tomé. La letra era de Akane y en ellos habían correcciones y ejercicios. Esa tonta, inconscientemente sonreí al notar su amabilidad.

Volví al mesón para revisarlos con más tranquilidad. No sé qué horas eran, pero logré escuchar a lo lejos el canto de las aves, mientras los primeros rayos del sol se colaban por la ventana de la habitación. Con una gran bostezo, llegué a la última hoja de los apuntes que Akane me entregó.

"Sé que te irá bien en lel exámen, eres la persona más obcecada que conozco, después de mí. Y…dependiendo del resultado, quizás piense en repetir lo que pasó entre nosotros …así que…¡Esfuérzate! Gana esta pelea"

Una carcajada salió de lo más profundo, recibiendo instantáneamente el golpe del viejo panda pidiendo que lo dejara seguir durmiendo. Me tapé la boca con ambas manos y tras tomar aire, retomé los estudios con más energía que nunca. Sin importar la hora, ni el cansancio. Debía ganar esta pelea y obtener mi premio. Nadie puede contra el increíble Ranma Saotome, ni siquiera un tonto exámen de matemáticas.

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Hello again! otro oneshot, esperando que llegue la iluminación para continuar el otro fic. Muchas gracias a quienes pasaron a dejar un review durante este tiempo: Miztu of the moon, Maat Sejmet, AZULMITLA, Haruri Saotome, paulayjoaqui y andy-Saotome-Tendo.

Espero y disfruten de este corto relato, por mi parte, me encanta escribir desde el punto de vista de Ranma. Un abrazo y gracias por pasar, leer, comentar y estar acá.

Matta!

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