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Mentiroso
One Shot
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Los estallidos retumbaban en el pequeño bar cercano a la universidad. Un grupo de jóvenes celebraban el inicio del primer año universitario de la Facultad de Docencia con alegría. Una reunión planeada por la comitiva de segundo año para darle la bienvenida a los de primero y, como era usual, la comida y el alcohol abarcaban la mayor parte de la superficie de la mesas. Gritos, cantos y presentaciones para conocerse mejor y disminuir la ansiedad de los nuevos alumnos.
-Eh vamos, vamos, paren el boche. Es turno de la señorita Tendo! – Takeo, líder del grupo de segundo, se levantó con rapidez de la mesa para indicar a la peliazul quien se encontraba tímidamente sentada entre la multitud.
-Eh…bueno…Mi nombre es Tendo Akane, tengo 18 años -Sin saber qué responder, Akane comenzó a jugar con la pequeña trenza que llevaba a un costado del cabello, hasta que sintió el codazo de una de sus compañeras de año.
-Vamos no seas tímida… yo te ayudaré…¡Akane es dueña de un dojo!- dejó salir de su boca Sonoko quién tomó de la mano de la peliazul y la alzo al cielo. Su idea era darle valor a su compañera.
-¡¿Qué?!- El grupo quedó impresionado. La menor de las Tendo vestía unos jeans apretados y una blusa amarilla que acentuaba los reflejos azules de su cabello, el grito de expectación de todos logró que los colores se le subieran al rostro.
-Tendo, ¿es verdad?- preguntó el jefe de ceremonias.
-Ehm…bueno…sí- Akane se levantó del asiento, mostrando sus buenos modales al estar hablando con su superior.
-No podemos creerlo, te ves realmente delicada y femenina, no puedo creer que seas la dueña de un Dojo…y ¿Qué practicas?- preguntó Takeo, mientras el grupo esperaba que la peliazul se pronunciara.
Akane no pudo evitar sentirse molesta ante el comentario machista de su superior, frunciendo un poco el ceño y tratando de autocontrolarse antes de tomar la mesa y arrojársela por la cabeza, dio un gran suspiro.
-Soy experta en artes marciales categoría libre y practico desde que tengo memoria – dijo con seguridad. Ante su respuesta escuchó aplausos retumbar.
-Que increíble…y ¿a tu novio no le molesta?
-¡¿AH!? ¿A Ran…- Llevó sus mano a la boca antes de decir algo que después lamentaría.
-Eres realmente hermosa, creo que tu novio no debe gustarle mucho que su chica sea más fuerte que él.
Otra vez silencio, sin saber que responder y recordando la conversación que tuvieron con Ranma antes de dar inicio a las clases de la Universidad, ambos decidieron que su compromiso quedara solo entre ellos dos, no querían problemas, ni que los locos de Nerima los encontrarán.
-Primero, yo no tengo novio senpai y segundo si lo tuviese me molestaría mucho que se sintiera menos solo porque su chica es más fuerte o tener más agallas que él. De tener uno debe ser seguro de sí mismo y querer siempre superarse en todo lo que haga.
-Waaaaa…- aplausos felicitaban a Tendo. Finalmente Akane volvía a ser ella misma, segura y confiaba en lo que quería.
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En una de las esquinas del bar, separado del grupo y casi tratando de no ser encontrado, el azabache bebía un jarro de cerveza, quien al escuchar las palabras de su prometida sonrío ladino.
-Que suertudos son aquellos que pueden estudiar…¿Saotome? ¿Me escuchas?- un hombre bajo, barrigón y con un pañoleta amarrada en su cabeza trataba de llamar la atención de su compañero de trabajo.
-A quién le interesa estudiar, no digas estupideces, solo debemos concentrarnos en la próxima pelea y hoy, venimos a celebrar nuestra victoria anticipadamente – Ranma le dio un sorbo a su bebida y volvió a observar a la muchacha peliazul quien recibía los aplausos de su grupo – Esa boba…siempre llamando la atención…- molesto, se tomó el jarro de una vez.
-Parece que algo te molesta…
-¡Bah! Que me va a molestar, solo que tú eres muy lento para beber Hideo.
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-Akane Chan realmente eres decidida, si quieres yo puedo ser tu novio… – Habló Yamamoto Senpai quien con una copa en la mano le dirigió una mirada coqueta a la muchacha.
-¿Y tú quién eres? –preguntó la peliazul molesta.
Yamamoto Senpai hizo un gesto y se cambió de asiento con uno de los compañeros de Akane, quedando al lado de la joven.
-Soy tu superior, podemos irnos conociéndonos en el camino y bueno, quizás…tú…yo…- Yamamoto tomó del mentón a la muchacha y antes que Akane pudiera actuar, una botella golpeó al joven en la cabeza logrando que cayera desmayado al piso. La peliazul buscó para ver quién la había arrojado…
-Será posible…- sin embargo su búsqueda fue interrumpida por el grito de Takeo Senpai.
-Jajajaja ¡Tu actitud nos gusta Akane! A ver si sigues pensando de la misma manera después de esto….
En un cerrar de ojos, Akane tenía frente a ella 5 botellas de cerveza y una de ellas era sostenida con seguridad por Takeo Senpai. La peliazul pensó lo peor, no era buena tolerando el alcohol y solo lo había probado una vez, una copa de sake junto a su padre la navidad pasada.
-Se que esto no será para ti ¡te desafío! No por algo me conocen como el bebedor más rápido de la Universidad de Tomoeda, quien caiga primero será el perdedor – El grupo atento a lo que estaba por comenzar, golpeaban la mesa con ambas manos a modo de tambores calentando aún más el ambiente.
-No…yo no soy buena para eso – Replicaba Akane tratando de negarse. Sin embargo su atención se desvío a un grito que provino del otro rincón del salón.
¡NOOO! – Ranma inconscientemente se levantó de la silla y su mirada se cruzó con la de Akane, para darse cuenta que su súper escondite había sido descubierto y que había metido la pata…una vez más –Mierda…
La peliazul lo miró con odio, personalmente le pidió esa mañana que no la siguiera hasta la reunión, que no quería pasar ningún tipo de escándalo por su culpa, que debían tratar de conocer a más gente y tener una vida normal. Él se lo había prometido, pero no cumplió su palabra. Akane molesta tomó una de la botellas de cerveza, amañó la manga de su blusa y dirigió su mirada a Takeo Senpai.
-¡Cuando quiera, Senpai!
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1, 2, …la competencia no se detenía, Takeo Senpai no desviaba su mirada de la peliazul y ella tampoco lo hacía. Era un combate real y su honor estaba en juego, impulsada por la rabia que sentía contra Saotome en ese momento. Debía ganar, debía demostrar que él no debía preocuparse más por ella ni ser su sombra…
3, 4… La cabeza de Takeo Senpai golpeó la mesa con fuerza, cayendo semi inconsciente al suelo y siendo socorrido por dos de sus compañeros, sin embargo Akane no se detuvo…
5…asombrados por la tenacidad de la muchacha, la peliazul finalmente levantó la última botella de cerveza al cielo y en un mareado grito dijo "victoria". Ranma la observó de lejos, su semblante serio y de enojo no pasó desapercibido por la muchacha, quien entre los aplausos de sus compañeros de universidad fue lentamente tambaleándose hasta quedar frente al azabache.
-¿Qué está haciendo Akane?...-preguntó una de las muchachas a Sonoko, quién también un poco ebria solo se le quedó observando con la mirada perdida.
La palma de la menor de las Tendo resonó en la mesa que compartía Ranma con su compañero de trabajo, quien al sentir el fuerte golpe despertó cayendo al suelo.
-¡TÚ! ¡Me mentiste!- Akane, roja de cólera, se topó con la mirada seria de su prometido, quien solo la observó de soslayo.
-No lo hice, fue coincidencia.
-¡Me mentiste!
-Fue coincidencia.
Ya aburrida de su respuesta, la peliazul tomó de la trenza del hombre y lo sacó del bar.
-¡Me mentiste! ¡Dijiste que no vendrías!
-¡Te dije que no vine por ti!
-Eres un mentiroso, ¿Es que acaso no puedes confiar un poco en mí…? BUAAAAAAAAAA– Akane, llevada por el alcohol comenzó a llorar desconsoladamente frente a su prometido.
La escena era observada por los transeúntes que pasaban por el lugar logrando que el azabache, nervioso y sin lograr detener el llanto de la joven, tratara de darle explicaciones a los espectadores, quienes entre cuchicheos lo tildaban de "golpeador" "insensible" "aprovechado" y otros adjetivo que tocaban su orgullo. De un sopetón tomó de la mano de la muchacha y se la llevó de allí.
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Sin saber cuánto tiempo estuvieron corriendo finalmente llegaron a un hermoso parque alumbrado por las luces de los faroles y los colores de las flores. Akane al ver que Ranma aún la tomaba de la mano con brusquedad la soltó.
-Mentiroso…
-Akane ¡ya basta!
-Solo reconoce que no confías en mí…maldito traidor…
-No es eso
-¡¿Entonces qué es!? – Ranma al escucharla, se giró y dándole la espalda a su prometida, mientras revolvía sus cabellos habló.
-Solo… quería estar contigo, nada más…
-¿Qué estás diciendo…- El corazón de la peliazul se detuvo por completo
-Lo que escuchaste boba marimacho, desde que llegamos acá y dejamos Nerima, nos hemos visto poco, entre viajes, competencias y tus estudios…pues…
-Ranma…tú…
-Ah , ya da igual si no entiendes, vámonos a casa… – El azabache, patió una piedra del camino y disgustado continuó avanzando, sin embargo la peliazul no lo siguió.
-Mentiroso… – Akane se giró y caminó hacia el lado contrario, con sus puños cerrados y tratando de mantenerse en pie, la peliazul se apartó de Ranma.
El azabache no se percató que la menor de las Tendo ya no lo seguía.
-Ah….vamos Akane no sigamos pelean…-giró su cuerpo y dio cuenta que la muchacha no estaba allí - ¿Dónde diablos estás ahora?
Corriendo por el parque tratando de dar con su extraviada prometida, Ranma revisó cada rincón del lugar y en su corazón se sentía en cierta parte culpable por la actitud de Akane. Ella se lo había pedido en la mañana, sabía que esto era importante para ella…pero ¿Cómo dejarla? Era cierto que la extrañaba, cada vez se veían menos, las rutinas los absorbían y si podía pasar hasta un segundo más a su lado, solo observándola de lejos o discutiendo, valía totalmente la pena. En ello, el azabache detuvo el paso al ver como dos tozudos hombres molestaban a una muchacha, enfocando mejor, era Akane, quien no podía ya sostenerse de pie.
De un saltó y dando una patada, derribó a ambos sujetos del lado de Akane para luego tomar de la delgada muñeca de la joven.
-¡Qué estás loca! ¿Qué pretendes? ¿AH? ¿Matarme de un infarto? Demonios Akane, deja de comportarte como una niña pequeña, qué hubieras hecho si yo no estoy contigo ¿¡AH?!
-De partida si no me hubieras seguido, no estaría enojada ni en estas...HIP...condiciones...
Ranma se giró, flexiono sus rodillas y con un gesto pidió que se subiera a su espalda.
-Vamos, sube. Asumo mi culpa, no hay nada peor que verte ebria.
Akane, avergonzada por su estado etílico, accedió sin pensar mucho.
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Camino a casa, la muchacha de ojos avellanos despertaba tras quedarse dormida al sentir el calor embriagante que provenía de la espalda de su prometido. Abriendo lentamente sus ojos, notó como las luces de las calles pesadamente alumbraban los pequeños rincones de lo que era su nuevo hogar.
-¿Ya despertaste?...
-Sí…
-Akane, pensaba, bueno… si querías salir conmigo…
-¿Eh? ¿Y a dónde quieres ir a esta hora?- Ranma detuvo el pasó al escuchar la tonta respuesta de su prometida.
-¡Eres una boba! ¡Te estoy preguntando si quieres ser mi novia!
-eh?...¿¡EH?!
-¿No tienes nada que decir?
-…No…¡eso es una mentira!- Akane apretó su cuerpo contra el de él, escondiendo su rostro
-¿Ah? ¿Qué quieres decir con que esto es mentira también? Entonces…- Ranma, se agachó y bajó a la peliazul de su espalda, quedando de frentes – entonces si te beso aquí en este momento ¿dejarás de creer que lo es?
-¿AHH? Be…sooo…No, no puedes hacer eso!
-Era una broma, no te preocupes tanto – Ranma rascó su cabeza y comenzó a recibir golpes de manos provenientes de Akane. Apretó la camisa del muchacho y agachó el rostro.
-¡Eres un idiota! Son…son por esas cosas que me ilusionas…y terminas mintiendo, terminas diciendo que es un broma. A veces eres amable conmigo sin razón, me das esperanzas pero siempre termino desilusionada…por eso…- La muchacha peliazul toma con fuerza de la camisa de Ranma, apretándola entre sus puños – por eso…después de pasar por esto cientos de veces, de repente me dices que te crea, que lo que dices no es mentira…que…
-Pero no es mentira, Akane. Además del poco tiempo que compartimos tengo que soportar que babosos se acerquen a ti, creyendo tener el derecho de ser tu novio o salir contigo. Estoy cansado. Quiero ser tu novio en todas partes, independiente del compromiso entre nuestros padres. Quiero que sepan que no estás sola.
-Pero...quedamos en ocultarlo para evitar problemas
-Es imposible evitar problemas si estoy al lado de una chica tan torpe como tú, los enfretaré, prefiero eso a volverme un desquiciado pensando que cientos de babosos se te acercan y yo no puedo hacer nada, porque ni siquiera saben que existo.
-Y…¿qué es lo que te podría gustar de una tonta boba marimacho como yo…?- Akane bajó su mirada, avergonzada por abrir sus sentimientos ante el ojiazul.
-Lo terca que eres…y contrariamente a tu dulce apariencia, eres fuerte, bruta y obstinada. El cómo te vuelves niña cuando ves algo que te gusta y lo quieres comprar, en la forma en que te preocupas de mejorar en las artes marciales y no quedarte atrás, como eres amable con los demás independiente si alguna vez te hicieron daño, siempre tratas de ayudar al resto, como quieres a Ofukuro e incluso me gusta tu asquerosa forma de cocinar…
…y tu sonrisa…
Realmente no sé qué significa que te guste alguien…
Pero me gusta tu cara cuando ríes y, cuando te veo llorar, siento unas ganas locas de querer ayudarte…
Akane abrió los ojos de impresión ante las inesperadas palabras de Ranma, cruzando finalmente sus miradas.
-Si esto no es razón suficiente para que dejes de decir que lo que digo es una mentira…dime que tengo que hacer para me creas, Akane.
-No…esto no puede ser real…- La peliazul llevó sus manos al rostro. Trató de contener el llanto, pero no lo logró.
-¿Por qué lloras otra vez? ¿Qué hice de malo esta vez? Niña llorona
-Es...solo que, estoy feliz…
Ranma sonrío tiernamente al ver la escena, Akane desarreglada con sus zapatos en la mano mientras la otra trataba a de tapar sus lágrimas, realmente cualquier lado de su personalidad estaba bien para él.
-Solo…que si dices que esto es una broma, me deberás pagar 10 millones de yenes…- replicó la menor de las Tendo, con cara de pocos amigos y apuntando al hombre con uno de sus dedos.
-Eso suena muy Nabiki…
El azabache se acercó a la muchacha para que dejara de llorar, posó una de sus manos en el hombro de ella y en un instinto alocado la acercó hacia él. Akane al notar la acción de su prometido, levantó la mirada y sus rostros quedaron a escasos centímetros de encontrarse. La peliazul preparada, cerró sus ojos para recibir aquello que tanto tiempo estuvo esperando.
Con el rostro colorado y sin poder sostener su nerviosismo, Ranma acarició bruscamente el pelo de Akane, rompiendo la tensión.
-¡Ranma! – Gritó la muchacha de enojo y tras arreglar su cabello, quedó atrapada por la mirada azulgrisácea que estaba frente a ella sonriéndole, como nunca lo había visto.
-Regresemos a casa, futura señora Saotome – Akane vió como el azabache le extendió una de sus manos y en una mezcla de alegría y timidez la muchacha la aceptó.
Y sonriendo para sí, como una boba, la peliazul dejó salir casi en un suspiro…
También me gustas cuando sonríes…bobo
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Un pequeño fanfic que nació de una idea loca, traté de hacer algo más relajado, la historia anterior me dejo con crisis hahaha.
En Japón es común hacer bienvenidas a los alumnos nuevos a la universidad con fiestas y bebidas alcohólicas de por medio. Akane pertenece a la escuela de docencia, creo que un buen futuro para ella es que vuelva a Nerima a ser profesora, siempre le gustó enseñar, además de hacerse cargo del Dojo.
Tomoeda no existe, en realidad estoy viendo CCS otra vez y esa ciudad fue creada por Clamp, asi que utilice el nombre en honor a la serie.
Bueno, me encanta Ranma, me encanta, no se qué hacer con tanto feels. Muchas gracias a quienes pasan por acá a dejar un mensaje, comentario y hacen feliz a este corazón.
¡Un abrazo a todos y todas!
