.
.
.
- Un reto durante Tanabata-
.
.
.
Con pesadez trataba de abrir mis ojos, pero me era imposible, solo lograba sentir la fuerte respiración del viejo panda que dormía a mi lado ¿La razón? No pude pegar pestaña durante la noche tras la sorpresa de Ryoga. Quién se cree ese cerdo a desafiarme. Me giré de un lado a otro, tratando de alejar mis pensamientos y concentrarme en dormir un poco más. Pero no podía. Las palabras de Ryoga retumbaban en mi mente.
.
.
.
¡Saotome Ranma! ¡No perdonaré tu poca valentía! En este momento te desafío, si no eres capaz de declararte a Akane, seré yo quien lo haga.
-¿TÚ? Nunca tendrías el valor, además no me interesa esa fea marimacho.
-No hables de esa manera de mi bella Akane. Yo mismo te escuché cuando dijiste que la amabas para luego rechazarla en su boda ¿Qué pretendes?
-YO…yo no pretendo nada, no quiero casarme…aún…
-Akane te podrá haber perdonado porque en su corazón solo hay bondad, pero yo no Ranma. Y antes de ir junto a mi bella Akari, le diré mis sentimientos a Akane. Me confesaré durante el festival de Tanabata, este miércoles ¡Esto es una guerra Saotome! Quién declare primero su amor tendrá el derecho de estar a su lado.
-No me intimidas! ¡Ranma Saotome gana cualquier batalla! Ya verás que haré la mejor confesión de amor de la historia.
.
.
.
-¡Ahh! – grité de furia y tapé mi cabeza con la almohada. Qué se cree al desafiarme de una forma tan absurda, por supuesto que no caeré en su juego. Pero si se declara primero a Akane…entonces yo…Imposible, ese cerdo es un cobarde. Nunca tendría el valor de hacerlo. En ello escucho una oscura voz que sale tras la puerta de mi habitación.
"Akane…quiero decirte que en verdad, todo este tiempo eres la única mujer que he amado. Eres realmente bella Akane, por favor casémonos lo más pronto posible. Sé que tu hermana Nabiki nos puede ayudar con los preparativos por un bajo precio"
De un salto salí del futón para hacer frente a Nabiki quien sostenía en sus manos un micrófono, el corazón me corría a mil por hora y mi rostro estaba de todos colores. Como se atrevía a burlarse de mí.
-¡Nabiki! ¡Qué estás diciendo!
-No te pongas así cuñadito. Los escuché ayer hablar, al parecer Ryoga sonaba bastante convencido.
-¡Bah! Para lo que me importa lo que haga ese cerdo. Está claro que diga lo que diga, Akane no le hará caso.
-¿Eso crees? Encuentro que Ryoga siempre ha sido un buen partido para mi hermana ¿Recuerdas cuando aceptó ser su cita o cuando se nombró como futuro heredero del dojo Tendo cuando te peleaste con tío Genma? Ryoga es un rival fuerte, mejor prepárate Ranma. Además escuché perfectamente cuando aceptaste el desafío, mi hermanita no estará para nada de contenta si lo sabe.
Desgraciadamente Nabiki tenía razón, no sé cómo pude caer en este tonto juego. No tengo por qué decirle a esa niña boba lo que siento, no antes de que ella me lo diga…pero ¿Y si no siente nada por mí? ¿Si me rechaza? Inconscientemente giré mi rostro de un lado a otro. Ranma Saotome tienes miedo y debes admitirlo.
-Parece que te preocupa más de lo que crees Ranma. Si quieres te puedo decir cuáles son los planes de mi hermanita para el día de Tanabata por una módica suma de 5 mil yenes.
-Olvídalo Nabiki, no los necesito.
-Está bien, lástima que Ryoga si los aceptó…
¿De verdad ese cerdo iba tan en serio? Increíble que me rebaje a hacer esto. Pero un reto es un reto, y como artista marcial debo enfrentar cualquier desafío de frente, con valor.
-Está bien Nabiki, toma el dinero- al recibirlo solo noté su sonrisa pícara de siempre – ahora dime dónde estará Akane.
-¿Ah? Está claro que ahora debe ir de camino a la escuela ¿Acaso tu no vas?
De un salto, me acerqué a ver la hora en el reloj. Mierda, de seguro Akane ya se había ido hace unos 20 minutos. Tengo que alcanzarla e impedir que Ryoga intente hacer algo.
.
.
.
.
Corriendo a toda prisa, saltando entre los tejados, finalmente la vi. Caminaba sola mientras, al parecer, iba tarareando una melodía. Lamentablemente para mí hoy Akane se veía más linda que nunca. Tal vez era la primavera o por las palabras que dijo Nabiki esta mañana. Pero Akane, lucía distinta. Mucho más bonita que otros días. Maldita sea, eso lo hace todo más difícil, tonta marimacho. Vamos Ranma, no seas cobarde, recuerda un artista marcial nunca dice no a un reto ¡Vamos!
Rápidamente salté y dejé caer mi cuerpo frente a ella, impidiendo su avance.
-¡Oe! ¿Por qué no me levantaste esta mañana?
-¿Qué? Ranma intenté hacerlo, pero no reaccionabas.
Allí estaba. Akane Tendo. Frente a mí. Sus ojos avellanas me miraban directamente. En pocas ocasiones era capaz de verlos con tanto detalle. Su blanca tez, sus largas pestañas…sus labios…¡Ah! Debo concentrarme ¿Por qué estoy pensando de esa manera sobre ella? Ella es fea, torpe…No puedes estar enamorado, todo es por el reto. Es hora de concentrarse.
-¡Oe Akane! – sin darme cuenta hablé más fuerte de lo que debía. Ella solo arqueó una ceja confundida por mi actitud.
-¿Qué quieres ahora?
-Akane, solo quiero decirte que eres…- vamos, por qué no tengo el valor para decírselo. Siento como mis manos sudan de nerviosismo. Sin duda es uno de los retos más difíciles. Maldito Ryoga.
-¿Si…?
-Que…eres…que eres…
-Dime…Ranma…- Akane dio un paso y se acercó a mí, logrando que mi rostro tomará un color rojo intenso. Realmente era bonita. Sin embargo mi impulsividad e idiotez me ganó una vez más.
-¡Fea! ¡Akane eres fea! – grité. Sin duda soy el mayor de los cobardes cuando se trata de ser amable. Apreté mis puños enfatizando cada palabra. Después sólo sentí un gran golpe de parte de ella en mi cabeza.
-¡No tienes por qué gritarlo! Si eso era lo que querías decir, me voy. Estoy atrasada no tengo tiempo para tus juegos, maldito pervertido.
Rayos, no puedo perder esta oportunidad. Ryoga aún no aparece. No me puedo arriesgar. Una vez más tomé valor. Esta vez me declararía. Vamos Ranma.
-¡Akane! ¡Escúchame! – pude notar como detuvo su paso y se giró a verme nuevamente.
-Dime que quieres de una vez.
-Akane! Ore wa…daisuuuuuuuuuuu*- en ello veo llegar a Daisuke y Hiroshi tras de ella – ¡daisuuuuuuuukee!
¿AH? Qué por qué dices que eres Daisuke, no lo entiendo- me preguntó Akane. Noté un poco de molestia en su mirada. Mierda. Me equivoqué ¿¡Por qué debían aparecer en este momento!?
-¿Qué ocurre Ranma? ¿Por qué gritas mi nombre? ¿Por qué te estás haciendo pasar por mí? Eso es muy raro amigo, de seguro estás pensando algo asqueroso – preguntó el implicado. Ambos me miraban con miedo.
-Bueno Ranma, te dejo con tus amigos.
Lo había arruinado, la mejor oportunidad que tuve en mis manos…me quedé en blanco. No pude decir más. Solo la vi alejarse y saludar a sus amigas tan amable como siempre. Siempre amable menos conmigo. Patié una piedra del camino y apresuré el paso para llegar a la escuela.
El día recién estaba comenzando, aún tengo tiempo pero no el valor suficiente para hacerlo. Sin embargo, no puedo permitir que Ryoga se acerque a ella. Eso será por encima de mi cadáver.
.
.
.
.
En Furinkan, Akane parecía no ser la misma. Conversaba alegre, reía fuerte con sus amigas y estaba...realmente…linda. Maldita sea no puedo dejar de verla. Menos mal no se ha dado cuenta que la he estado observando toda la mañana. Esa boba, ¡cómo no se da cuenta que yo…en realidad…! ¡Ah! Es ella quien debería decirme qué siente por mí, no al revés.
En ello siento como Uchan se acomoda a mi lado, mientras muevo mi cabello tratando de liberar tensión.
-Oye Ran-chan está distraído ¿qué ocurre?
-¿Ah? Nada, nada – dije mientras movía mis manos con rapidez. Espero y no haya notado lo bobo como veía a Akane. En ello siento un alarido de Yuka.
-¡Akane! ¿Esa es una carta de amor? – al escucharla no puedo evitar girar y ver a mi prometida. No sé que cara le habré puesto, pero los ojos de Akane se abrieron de sorpresa al ver mi reacción.
-No...no es eso. Es de un amigo – respondió con dudas ¿Es que Ryoga se habrá declarado en esa carta? Rápidamente me acerqué al grupo y se la arrebaté de las manos.
-Ja! Una carta para¿ Akane? ¿Quién fue el valiente que la envío? – con decisión la tomé. Ryoga no sería tan poco honorable como para haber confesado sus sentimientos en este papel ¡Maldito cerdo tramposo! Tenía que abrirla, leerla y salir de la duda. Pero y ¿si lo hizo? ¿Tendría que olvidarme de Akane?
-¡Ranma! ¡Devuélvemela ahora!- escuché el golpe de Akane quitándome la carta de las manos.
-¡Por qué tienes que ser tan bruta! Dime, ¿quién te la envío? – espeté con furia.
-Eso a ti no te importa.
No sé de dónde saqué la valentía, pero la tomé del antebrazo y la saque de allí, delante de todos. Tenía que impedir que la leyera, tenía que impedirlo a toda costa. Llegamos a la azotea y Akane de mala gana se soltó de mi agarre.
-¿Qué te ocurre esta mañana Ranma?
-Pásame esa carta
-¡No! Estás actuando como un lunático
-Entonces dime quién te la envío
-De seguro estás celoso, pero no te lo diré.
Como se atrevía a decir que estaba celoso. ¿Yo, Ranma Saotome? ¿Celoso? De una chica con tan poco atractivo, de una mujer bruta, torpe, necia, marimacho, pechos planos…No, no estaba celoso. Era más que eso. Tenía terror de perderla. Vi cómo se giró en dirección a la puerta de la azotea para retirarse, sin embargo de un solo movimiento le tomé la mano con fuerza.
-Por favor, Akane. No…no la leas- baje mi rostro, tratando de esquivar su mirada.
-¿Qué? ¿Tú sabes…quién la envió?
-Diga, lo que diga esa carta, Akane, no le hagas caso
-Pero Ranma, yo no entiendo…
-Deja hablar primero – de una bocanada inhale todo el aire posible para tomar valor.
No me importa si ya leyó la declaración de Ryoga, lo que piense de él o cuál será su respuesta. Tengo que decirle mis sentimientos. No perderé. No la perdería. Apreté mis puños con fuerza y levanté la mirada.
-No sé cuál será tu respuesta después de leer esa carta, puedes aceptarla o no. Tampoco sé si quieres romper nuestro compromiso…pero, Akane yo no quiero…
No puedo creerlo. Finalmente ¡Se lo dije! ¡Se lo dije! Pero…por qué me mira así. Akane estaba frente mío con su ceño fruncido ¿Es verdad? ¿Akane lo prefiere a él? No, no, no.
-No tengo idea de lo que estás hablando Ranma. Encontré la carta dentro de mi casillero, pero no dice de quién es, solo tiene una dirección marcada.
No podía creer lo que escuchaba. Primero no prestó atención a mis palabras y lo segundo ¿esa carta no era de Ryoga? ¡Esa niña boba! De vergüenza mi rostro estaba de todos colores y rápidamente le quite la carta. En la entrada del Festival de Tanabata, hoy 7 de julio a las 19. Era la dirección y hora. Tal vez Ryoga la esperaría allí.
-¿Piensas ir?- Pregunté inseguro
-Claro que iré, no sé quién la habrá enviado pero es bastante emocionante, tal vez algún enemigo me está retando – sonrió.
-No vayas. Salgamos juntos, vamos al cine – tengo que impedir que asista.
-¡No puedo creer lo celoso que eres Ranma! De seguro algo hiciste y no quieres que lo sepa. Pero iré a encontrarme con esa persona aunque no quieras. Por eso no tienes que obligarte a salir con una mujer tan fea como yo.
Niña boba, por qué eres tan terca. Nunca crees en mis palabras, pero yo te demostraré lo serio que puedo ser. Me acerqué aún más a ella. Ryoga no me ganaría esta pelea. Mi orgullo estaba en medio. Finalmente con el valor de un guerrero la tomé de una de sus manos y la atraje a mi cuerpo.
-Akane, ¿no puedes entender como me siento? ¿Qué tengo que hacer para que puedas ver que…yo…te…
Vi como sus ojos brillaban ante mis palabras, sin duda había caído ante mis encantos…aunque ella no tenía idea que fui yo quién cayo primero por los de ella.
-Ranma…lo dices en serio?
-Eh...bueno..yo...este….- No pude continuar hablando, sus ojos brillaban y, en realidad, no sabía que estaba diciendo ¡Por qué soy tan arrebatado! Noté que sus labios estaban un poco abiertos, me fijé en su respiración agitada, invitándome a que me acercara aún más. Tal vez este era el momento, si la besaba todo acabaría, ganaría el reto y Ryoga la dejaría en paz…Sin embargo todo se fue por la borda al sentir un fuerte golpe en mi cabeza.
-Ayaaaaaa Airen ¿Qué hacer bajo shampoo?– La bicicleta de shampoo estaba encima de mi espalda, llegando en el peor momento.
-Sham…pooo, sal de encima….
-Shampoo ¿Qué haces en la escuela? – a lo lejos escuché el tono de disgusto de Akane.
-Vine invitar a Airen a cita.
Como pude, me libré y levanté quedando al lado de Akane, quien me vio con ojos de rencor y se apartó de nosotros.
-Puedes quedártelo, nosotros ya terminamos de hablar.
-No, ¡Akane! ¡Espera no vayas!
No pude decir nada más, Shampoo saltó encima mío y caímos al piso. Mientras acariciaba mi espalda y me daba besos en el cuello, yo solo podía concentrarme en como la silueta de Akane se alejaba de mi lado.
- Por favor…no puedo respirar…-Era imposible no ponerse nervioso con ella, realmente Shampoo era muy bonita.
-Aiyaaa, Airen tener cita con Shampoo, hoy ser festival del amor.
Cierto. Shampoo tiene razón. Hoy sería el día de la cita de Akane. Es lo mejor que me pudo haber ocurrido. Tomé de las manos de la amazona y le di una gran sonrisa.
-Claro, Shampoo! Feliz de acompañarte! – Le respondí. Todo era perfecto. Si voy con ella, podría impedir que Ryoga se declare a Akane y yo no tendría que hacerlo…es el plan perfecto.
-¡Shampoo estar muy feliz! Mañana festival especial, caer lluvia de estrellas, dicen que si las vez y estás con persona que amas, siempre estar juntos, nada separar – No pude entender bien a qué se referían sus palabras, solo me importaba saber si efectivamente era ese cerdo tramposo quién le envío la carta o si fue otro sujeto…
-Y si fue otro hombre… ¿Quién fue…? ¿Lo conocía?
-¿Qué decir Airen?
-¡Oh, no nada Shampoo!- Me levanté veloz y me dirigí hacia la puerta de la azotea –¡Recuerda! Hoy a las 19 en el templo.
-Por nada del mundo faltar.
.
.
.
.
Bajé corriendo las escaleras y entré silbando al salón. Al llegar fue reprimido por la profesora Hinako, pero era lo de menos. Finalmente encontré una solución a esta tonta apuesta que hicimos, inconscientemente no pude sacar mi sonrisa del rostro. En ello veo como una mirada llena desprecio me observa. Era Akane ¿Pero por qué me mira así?
El timbre de salida sonó con fuerza y tomé mi bolso, en ello Hiroshi y Daisuke se me acercan.
-Oye, Ranma…supongo que irás al Festival de Tanabata con la linda de Akane ¿no?
-Por qué a todos les importa tanto ese tonto festival…
Del fondo del salón escuché la voz de Yuka, abriéndose paso entre los demás alumnos.
-Por supuesto que es importante, sobre todo si estás enamorado.
-Esas son cosas de niños – respondí escéptico.
-No te preocupes Yuka, un hombre tan bruto e insensible como Ranma nunca lo entendería, se crío en las montañas, qué puede saber del amor– tras la ofensa de mi fea prometida, no podía quedarme callado. Nadie se ríe de un Saotome.
-Nunca creí que las bobas con brazos de gorila se pudieran enamorar o que le interesaban esas cosas.
-Parece que te olvidaste que fuiste tú quien me acompañó hace un año bobo.
Lo recuerdo. Cuando escribimos nuestros nombres…yo en esa ocasión estaba dispuesto a declararme a Akane…aunque fuera una vez al año nosotros también podíamos ser como Orihime y Hikoboshi…reencontrarnos, al menos una vez al año alejarnos de las peleas y solo estar juntos…
-¿Qué le pasa a Ranma? – Daisuke mueve sus manos frente mío pero sigo absorto en mis pensamientos.
-Oye…Ranma…- Sin embargo al sentir la profunda mirada de Akane, como si fuera capaz de desnudar mis pensamientos, me aparto para que no note mi rubor.
-Pues…pues claro que ¡no lo volvería hacer! ¡Nunca volvería a ir a ese tonto festival contigo!
-¡Pues quién quiere ir contigo otra vez! De seguro esa colgada de Shampoo ya te lo pidió…
-¡Así es! Iré con ella y será mucho mejor que…
No pude continuar hablando tras salir volando por la ventana debido al fuerte golpe que me dio Akane. Tal vez me había pasado. Solo un poco.
La peliazul se quedó en la sala de clases, agachó la mirada y dándose ánimos se dirigió a Yuka.
-Chicas, ¿me acompañan a ver una linda yukata para hoy?
-¡Akane! ¡No me digas que realmente era una cita esa carta!
La menor de las Tendo solo asintió. No seguiría esperando que Ranma se decidiera. Tomaría sus propias decisiones como siempre lo había hecho.
.
.
.
.
.
Tratando de llegar al Dojo Tendo, el idiota de Mousse me persiguió desafiándome a una pelea al enterarse de mi cita con Shampoo y no solo él, Kodachi y sus gritos, los intentos de abrazos de Kuno, los reclamos de Uchan y para rematar… una lluvia inesperada y el viejo pervertido acosándome.
Sentía el cuerpo adolorido, sin duda ha sido el peor día de mi vida después de caer a la pozas encantadas. Con desganó llegué al dojo con la idea de darme un baño y volver a buscarla. En la entrada encontré a Kasumi, quien me recibió con una sonrisa.
-Ranma, pero ¿qué te ocurrió?
-Nada nuevo. Me iré a dar un baño.
-Por supuesto.
Me saqué la ropa e ingresé a la tina. El vapor del agua ayudaba a calmar mis pensamientos. No sabía qué hora era, no tenía idea donde estaba Akane…estaba cansado de este juego. Debía hacer algo para terminar con todo esto. Si fue Ryoga el de la carta, de seguro llegará en una semana al encuentro. No debería preocuparme de todos modos.
Hundí mi cabeza bajo el agua. Estoy distraído y me siento débil. Nunca recibí algún entrenamiento para manejar mis emociones, tampoco mantuve relaciones sentimentales a lo largo de mi vida y con Ukyo, siempre creí que era hombre. Mi amigo. Por eso no puedo ser amable con Akane, aunque lo intente…con ella me siento distinto, me desconozco.
-¡Por qué esto es tan difícil! – sin darme cuenta di un gritó ensordecedor.
Caí de espaldas al agua y la vi. Akane fue la primera mujer que era amable conmigo y me sonría de esa manera. Dijo que fuéramos amigas, sin pensar que con quien hablaba era en realidad un hombre. Ya al descubrirlo, todo se fue por la borda. Aunque, con el tiempo pude entender el por qué de su reacción, siendo abordada todas las mañanas por un grupo de sujetos débiles y pervertidos, sin embargo, Akane sin duda tiene una fuerza única y a pesar de su mal carácter, bajo su rudeza y torpeza, hay una chica amable y…sí, bonita. Si bien no sabe cocinar y tampoco nadar, sea quejumbrosa, celosa, posesiva, irritante, marimacho…sin duda somos un excelente equipo. Sin pensarlo, mi rostro reflejaba una boba sonrisa de crío.
- ¡AH! No puedo con esto – Di otro grito y hundí mi cabeza en el agua. En ello siento la voz de una joven quién se despedía. Oh no, es Akane.
- Kasumi Onee-chan, voy al templo ¿Nos vemos allá?
-¡Akane te ves muy bonita! Esa Yukata te queda divina ¿Vas a una cita?
-Mmm ¡sí!
Cómo se atreve, cómo puede ser tan cara dura de salir con cualquiera y no tomarme en cuenta. Estaba colérico de rabia. Esa Boba…
-Bueno, pásalo bien hermanita. Nos vemos en el templo en un rato.
-¡Claro que lo haré! Por favor no le digas a Ranma, de seguro hará un escándalo…
¡¿QUÉ? Escándalo ¿Yo? Quién te crees marimacho, ya sabrás quién es Ranma Saotome. A mí nadie me deja atrás. Con decisión me levanté del lugar y salí corriendo del baño.
-¡AKANE! ¡Tú no vas a ninguna parte! – dije. Estaba seguro que al escucharme y al verme decidiría no ir a esa tonta cita. Sin embargo, noté como su rostro se teñía de rojo al igual que el de Kasumi.
-Ranma…eres un ¡PERVERTIDO!- El grito de Akane era ensordecedor, y allí estaba yo completamente desnudo en el pasillo del dojo frente a la familia Tendo y mis padres. De un momento a otro me encontré volando por los aires tras recibir un delicado golpe de mi prometida.
-Mi hijo es todo hombre- Fue lo último que escuché antes de perderme por los cielos.
.
.
.
Akane finalmente llegó al lugar de encuentro. Vestía una fina yukata color rosa pálido, con motivos de crisantemos y un obi que hacía juego iluminando el traje. Su pelo recogido hacia el lado derecho era sostenido por una pequeña horquilla con forma de gorrión. Para la ocasión, y emocionada de descubrir quién sería su cita secreta, para la ocasión se ruborizó las mejillas y coloreó un poco sus labios.
"Quién podrá ser…" se preguntaba al jugar con sus dedos. Estaba bastante nerviosa y temía que fuera el lunático de kuno. Sin embargo, allí estaba. Frente a ella un tímido Gosunkugi se encontraba subiendo las escaleras. La peliazul lo saludó alegremente acercándosele.
-Gosunkugi! Que sorpresa
-Ho…hola…
-Así que fuiste tú quién me invitó.
-Sí, la verdad Akane es que me gustaría compartir esta ve…ve…ve...velada contigo…
Para las menor de las Tendo, Gosunkugi nunca fue un problema, más bien le simpatizaba a pesar de lo extraño que podía ser. Era amable con ella y por qué no, tener la oportunidad de conversar con él y conocerlo mejor no sería malo. Más aún si podía sacar de su cabeza al tonto de su prometido. Interrumpiendo sus pensamientos, frente a ella, el fantasmal muchacho le presentó una bella flor.
-Es…es…es…para ti.
Akane le sonrío y la tomó con ambas manos.
-Es bellísima Gosunkugi, gracias ¿Dime por dónde quieres comenzar?
-Me encantaría ir al paseo de los espíritus encantados, comer unos takoyakis, ver los fuegos artificiales…
La muchacha lo escuchaba con atención hasta que frente a ella, una conocida jovencita china apareció. Llevaba puesta una yukata color perla con motivos dorados y un obi azul grisáceo. Realmente Shampoo se veía hermosa, pero al recordar que su cita sería Ranma, tomó del brazo al tímido Gosunkugi alejándose de allí.
-Hoy haremos lo que tú quieras Gosunkugi- Al escucharla y de manera inmediata, escenas subidas de tono pasaban delante de los ojos del muchacho logrando que la sangre saliera a borbotones por su nariz.
Cerca de la pareja un despistado joven caminaba sostenido por un firme bastón. En su espalda cargaba una mochila con cientos de regalos.
-Querida Akane, falta poco para poder llegar a tus brazos y decir todo lo que siento. Sé que este desafío no lo perderé, porque mi corazón es solo para ti mi amada Akane…oh mi amada Akane – de los ojos de Ryoga caía una tímida lágrima - ¡Espérame que voy a verte ahoraaa!
En eso, sin darse cuenta una pequeña pelirroja, quien vestía una yukata mucho más grande que su cuerpo le arrojó una cubeta con agua fría transformando a su amigo en un pequeño cerdo.
-No tardaste en aparecer P-Chan "Cómo...se atreve jugar sucio, ese descarado. Muy bien Ryoga te felicito por esta maniobra. Pero ya verás quién es el vencedor"
El negro puerquito saltó al rostro de la muchacha atacándola ferozmente, por mientras que Ranma lo golpeaba sin preocupación, sin embargo ambos quedaron en shock al verla, frente a ellos, más radiante que nunca y acompañada por un avergonzado Gosunkugi. El azabache al ver la escena no pudo creer lo que estaba ante sus ojos.
-No…ese bastardo fue el que envió la carta! ¡Pe…pero cómo esa tonta se atrevió a aceptar venir con el raro de Gosunkugi!- rápidamente tomó la tetera que P Chan calentaba y la arrojó encima de él para recuperar su varonil forma.
-De…de..verdad ¿hay fantasmas por acá? La cara de terror de Akane no pasaba desapercibida.
-Claro! Hay una leyenda sobre una mujer enamorada que cayó en un profundo pozo y allí lentamente esperó que el amor de su vida llegara a encontrarla, pero él nunca lo hizo. Por eso para todas las fechas trata de separar a las parejas que se quier….quieren…por el odio que aún guarda en su interior.
-Por…por favor Gosunkungi no digas más …-Akane se aferró de la yukata del tímido muchacho para luego escuchar un alarido tenebroso tras su espalda logrando que la peliazul abrazara con fuerza a su cita.
-¿PERO QUE DEMONIOS HACES AKANE?
-Ra…ranma…
-¿Por qué andas con el raro de Gosunkugi, no me digas que esta es tu gran cita? – la joven al escuchar la manera despectiva con que Ranma se refería a su acompañante, actúo tomándolo del brazo con determinación.
-Sí, él es mi cita y déjame decirte que es mucho, mucho más agradable que un idiota insensible como tú.
-Yo…Saotome, de verdad, no sabía que vendrías acá…- interrumpió el fantasmal muchacho, quien al sentir la mirada desafiante del artista marcial se escondió detrás de Tendo.
-Tú, es mejor que no estés planeando nada raro ¡Me escuchaste!
Tras Akane, Gosunkugi temblaba sin vergüenza.
-No trates así a mi cita y a ti ¿Qué te importa? ¡Mejor anda a juntarte con tu bella Shampoo y déjanos en paz!
-¿Qué?
En eso Ranma siente como una atractiva mujer se apega a su cuerpo, abrazandolo por la espalda.
-Airen wo ai niiii
-Sham…shampoo- al verla el joven azabache se ruborizó llamando inmediatamente la atención de Akane, quien no pudo controlar su ira.
-Airen venir a cita…¿Qué hacer chica violenta acá?
-Yo también vengo a una cita Shampoo, pero no me interesa saber nada de ustedes dos. Y tú Ranma Saotome puedes olvidarte de nuestro tonto compromiso.
-Es...espera ¡Akane! – Sin embargo Ranma no pudo aflojarse del abrazo de la amazona, quien refregaba sus atributos contra su cuerpo.
-Vamos Gosunkugi, olvidémonos de ellos- La peliazul tomó de la mano del muchacho y ambos se perdieron en el camino.
Ranma los observaba en silencio y apretó con fuerza sus puños. Como se atrevía a romper su compromiso así como así, no se lo permitiría, nadie es capaz de rechazar a un Saotome, menos una fea mujer como Akane.
-¡Ja! ¡Pues si eso es lo que quieres! ¡Creéme que lo pasaré mucho mejor con Shampoo que con una mujer fea y violenta como tú!- gritó con fuerza el artista marcial.
Sin embargo sus palabras no llegaron a la menor de las Tendo o eso creía al no ver reacción de parte de ella.
Caminando a su lado tímidamente y notar que la muchacha iba aflojando el agarre, Gosunkugi dio cuenta del triste semblante de la joven.
-Akane…tú realmente…- Sin poder terminar su frase, Akane corrió delante de él e indicó con sus dedos hacia el camino, animándose.
-¡Vamos Gosunkugi! ¡Apresurémonos! ¡Vayamos a disfrutar del festival!
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Hace unos días me quede hasta tarde contemplando la lluvia de estrellas, realmente era hermoso se me ocurrió esta historia. Esta vez será un Two Shoot saliéndome de lo habitual, tratando que parezca lo más común a un capítulo del manga. Siempre me llamó la atención Gosunkugi, es un personaje que se puede explotar por su sensibilidad y me da ternura hahaha. Lamentablemente en el animé lo incorporaron muy tarde.
Espero les guste esta primera parte! Mañana publico el final ^^
Gracia a todos quienes siempre apoyan, leen, les gusta lo que escribo y dejan sus comentarios. La felicidad siempre llega a mí al leer sus comentarios!
Un abrazo a todos, ¡los quiero!
(Explicación * En japonés Ore Wa daisuki, significa me gustas o te amo. Cuando Ranma ve a Daisuke, se equivoca de palabra hahaha, cambiando todo el sentido diciendo "Ore wa Daisuke" Yo soy Daisuke xD)
