Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.
Parachute
By: KitsuShel
Traducción: Flaca Paz
Beta: Melina Aragón
Capítulo 3
A finales de septiembre de 2005
Los días fueron pasando, sin embargo nadie reclamó a Jack. Sue y Charlie finalmente se decidieron a anunciar su compromiso. Ellos optaron por casarse en año nuevo, solo tres meses más tarde. Su explicación para tan poco tiempo fue que se conocían desde hacía más de una década y estaban profundamente enamorados. No había ninguna razón para esperar más. Sue comenzó a pasar más tiempo en la casa Swan. Conocerla bien y verla con frecuencia haría más sencillo dejar solo a Jack con ella los días que Bella tenía que ir a clases.
Jack se vinculó rápidamente con todos, especialmente con Seth. Era como si tuviera el hermano que siempre había querido. Jack tenía también a todas las mujeres envueltas alrededor de su meñique, incluida Leah, aunque eso no ayudó a disminuir el rencor que tenía hacia Bella.
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Octubre de 2005
Pasaban las semanas y todavía no sabían nada de la familia de Jack. Bella y Charlie acudieron a los tribunales en Seattle y se les concedió la custodia temporal oficialmente. A mediados de octubre, Alice diseñó los disfraces a juego de Bella y Jack para Halloween. Al parecer, toda la idea había sido de Jack y Bella fue ignorada. Cuando el 31 de octubre llegó, Alice se presentó con los trajes. Ella puso una bolsa sobre la cama de Bella, antes de ir a la habitación de Jack para ayudarlo a ponerse su atuendo. Jack estaba muy emocionado y había estado saltando por las paredes todo el día entusiasmado por pedir dulce o truco.
Bella se acercó a la bolsa de la ropa sobre su cama y tomó una respiración profunda, sin saber qué esperar mientras abría la cremallera. Mirando hacia abajo a las prendas de vestir en frente de ella, ladeó la cabeza hacia un lado, tratando de averiguar lo que se suponía que era. Había un par de pantalones vaqueros ajustados, un par de chaparreras de estampado de vaca en blanco y negro y una blusa blanca con el ajuste amarillo alrededor de las muñecas y el cuello. En la parte inferior de la bolsa estaba un sombrero rojo y un par de botas rojas.
—¡Alice! —gritó Bella mientras caminaba a la sala. Alice sacó la cabeza del cuarto de Jack, sonriendo inocentemente.
—¿Sí, querida Bella?
Bella entrecerró los ojos a su amiga.
—¿Qué demonios es esto? —preguntó, haciendo un gesto al disfraz en sus manos.
—¡Esa es Jessie! —saltó Jack, caminando al lado de Alice. Bella no pudo controlar la sonrisa en su cara cuando ella vio su traje.
Vestía unos pantalones vaqueros color azul intenso y botas de vaquero marrones. Llevaba una camisa a cuadros de color amarillo, un pañuelo rojo alrededor de su cuello, un chaleco con estampado de vaca que hacia juego con sus chaparreras y una estrella de sheriff clavada en el pecho. Bella juntó las manos cuando él se quitó el sombrero de vaquero marrón hacia ella. De inmediato se cubrió la cara con las manos y se rio. Alice rio y negó con la cabeza.
—Él ha estado practicando desde que Jasper le enseñó eso el otro día.
—¡Vamos, Bella! ¡Vístete para que podamos sacarnos fotos y conseguir un poco de caramelos! —le gritó Jack.
—¡Está bien, está bien, voy! —Rio Bella mientras volvía a su habitación a cambiarse.
Unos minutos más tarde, entró Alice para ayudarla a trenzarse el cabello en dos trenzas y poner algunas pecas en su rostro. Una vez que Bella estuvo con todo el traje puesto y con su sombrero en su lugar, se echó a reír suavemente. Parecía que tenía doce años. Captó la mirada de Alice en el espejo y se dio la vuelta para abrazar a su mejor amiga.
—Gracias, Allie —susurró en su pelo—. Lo has hecho tan feliz. No puedo agradecerte lo suficiente.
Alice sacudió la cabeza.
—No tienes que darme las gracias. ¡Realmente fue un placer! Él es un gran chico y muy divertido. Puedo entender perfectamente cómo te enamoraste de él tan rápido.
Bella contuvo las lágrimas y se aclaró la garganta.
—De acuerdo, bien. Entonces, manos a la obra.
Las chicas bajaron las escaleras y encontraron a Jack sentado al lado de Charlie en el sofá, viendo la televisión. Una vez que se dio cuenta que Bella había bajado, se levantó de un salto.
—¡Caramba! ¡Bella, te ves increíble! —Bella sonrió y le dio las gracias.
Bella se dio cuenta que el bigote de Charlie se sacudía, como si quisiera sonreír pero se estaba conteniendo.
—Ríete, papá. Tienes suerte de que no te vistieron como el señor cara de papa.
Charlie parpadeó y Alice se rio.
—No, aunque casi le hice un traje de Buzz Lightyear.
Él palideció y en silencio se volvió hacia el juego en la pantalla. Bella se rió y recogió sus chaquetas en caso de que se pusiera demasiado frío y Jack agarró su cubo en forma de cabalaza.
—Trabajo el turno de noche, así que no nos veremos hasta la mañana —les dijo Charlie—. ¡Diviértanse y tengan cuidado!
—¡Lo haremos! ¡Gracias, papá!
—¡Buenas noches, señor Charlie! —dijo Jack con una voz cantarina.
Juntos caminaron de la mano por la calle.
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Noviembre-diciembre de 2005
El día de Acción de Gracias vino y se fue. Los Swan celebraron con una gran cena e invitaron a sus amigos y familiares a unirse a ellos. Sue llegó temprano en la mañana y ayudó a Bella a preparar la comida y los postres que podrían alimentar a un ejército, lo que esencialmente eran. Angela llegó con su padre y hermanos, Alice y sus padres y Jasper también se presentaron. Además vinieron Seth y Leah, como también Jacob y su padre, Billy, quién era el mejor amigo de Charlie. La cena fue un asunto ruidoso con todos, a excepción de Jake, que no se le caía la baba por Jack y su encanto rebelde. A Bella no se le escapó que Jake rechazaba la atención que el niño estaba recibiendo.
Apenas había visto a Jake en las últimas semanas y sus conversaciones telefónicas ocurrían con menos frecuencia también. La mayor parte del tiempo que Bella no pasaba en la escuela, ahora giraba en torno a Jack, con lo que Jake no estaba muy emocionado. No había dicho nada negativo todavía, pero Bella sabía que llegaría y temía esa conversación.
Ya que Leah tenía su propio apartamento, Charlie, Sue, Bella y Seth se sentaron a hablar acerca de cómo iban a cambiar sus arreglos de vivienda. Como una familia, decidieron no mudarse y en cambio optaron por la renovación de la mitad del gran sótano de los Swan en una habitación para Seth. También convertirían la habitación de invitados oficialmente en el cuarto de Jack. Alice la había pintado y redecorado hacía menos de una semana.
Dos semanas después del día de Acción de Gracias, Bella, Jack, Alice y Angela fueron de compras al centro comercial de Port Angeles, compraron un par de regalos de Navidad. Después de hacer una pausa para almorzar, el grupo pasó por delante de Santa Claus del centro comercial. Bella se detuvo y le preguntó a Jack si le gustaría sentarse en el regazo de Santa Claus. Debió haberle causado un recuerdo o algo más, porque empezó a tener una rabieta épica y comenzó a llorar y decía entre sollozos que quería a su papá. No era la primera vez que algo así sucedía, pero fue sin duda la peor hasta el momento.
Al día siguiente Bella llamó y pidió una cita con una psicóloga en Port Angeles. Jack comenzó a ver una terapeuta una vez a la semana. Kate Rhodes era una mujer joven con un gran corazón, que se especializaba en los niños que habían sido secuestrados o abandonados. Algunas de las sesiones serían solo, pero, por lo general, Bella estaba justo a su lado. Había estado teniendo pesadillas de vez en cuando desde que había venido a vivir con Bella y Charlie. Después de unas semanas de ver a Kate, las pesadillas disminuyeron lentamente, hasta que solamente ocurrían en situaciones de estrés, las cuales eran por suerte pocas y distantes entre sí.
Kate aconsejó a Bella que alentara a Jack a hablar de su familia y lo que era su vida antes de venir a vivir con ella. Le ayudaría a aliviar el dolor de perderlos y también sería una manera de mantener los recuerdos frescos en su corazón. Se acurrucaban juntos en su cama todas las noches antes de que Jack se quedara dormido. Bella comenzó a sentir como si realmente conociera a esas personas, bueno, tanto como podía sin saber sus verdaderos nombres y como serían. Meme era una cocinera increíble que le gustaba hornear galletas con él y olía a flores todo el tiempo. Su patio tenía un montón de flores y un columpio para él. PopPop era médico y él siempre besaba sus heridas después de ponerle una curita. Bella no sabía si él era en realidad un médico o si Jack estaba usando su imaginación, pero no iba a decir nada para disgustarlo.
Jack tenía un tío llamado Em, que siempre contaba chistes y jugaba con él. Era "enorme, al igual que una montaña", así lo describiría Jack. Sin embargo, la persona de la que hablaba con más frecuencia era su padre. Él le dijo que su papá era su mejor amigo, además de ella, por supuesto. Jugaban a la pelota, iban al parque a jugar en los toboganes o simplemente a pasear. Le leía una historia todas las noches antes de irse a la cama y le enseñaba a tocar el "pano". Ella no podía entender lo que era un "pano" basándose en su descripción (era blanco y negro y hacía ruido cuando lo tocaba), sin importar cuánto lo intentara.
Bella encontró extraño que voluntariamente nunca hablara de su madre. En cualquier momento en que ella la nombraba durante sus conversaciones nocturnas, Jack se callaba y no quería hablar de ella. Se abría un poco más durante sus sesiones de terapia. Bella empezaba a hacerse la idea de que su madre no estaba muy cerca de él. Cuando ella lo estaba, era mala y mezquina todo el tiempo. Solo pensar en la mujer, que lo más probable era que fuera la causa de todas las heridas con las que Jack estaba tratando ahora, hacía hervir la sangre de Bella. Hubo algunas veces donde agradecía que Kate tuviera una sala de juegos para que Jack vaya mientras ella compartía sus propios sentimientos con Kate, para que pudiera ser el apoyo que Jack necesitaba.
Cada noche, después de su conversación de costumbre, Bella le contaba un cuento a Jack, inventando a medida que avanzaba. Después de que él se quedara dormido, ella lo arropaba, besaba sus mejillas y se encaminaba hacia su computadora donde escribiría la historia que le había contado esa noche. Su plan era imprimirlos para que se los llevara con él cuando fuera el momento de irse. Esa línea de pensamiento todavía la deprimía un poco, de manera que Bella trataba de no pensar en eso y en su lugar se concentraba en el aquí y el ahora. Ella lo lograba la mayoría de las veces, pero de vez en cuando la tristeza se filtraba de nuevo.
A diferencia de su frenético día de Acción de Gracias, la Navidad fue un asunto discreto. Bella, Jack y Charlie pasaron la mañana abriendo los regalos de Santa y a continuación, prepararon el desayuno juntos. Sue y Seth se acercaron esa misma tarde, intercambiaron regalos y cenaron. Leah prefirió quedarse en Seattle con amigos, lo que a Sue la ponía un poco melancólica. Bella hizo lo posible para mejorarle el estado de ánimo cuando hacían la cena mientras los chicos hacían el tonto y veían los deportes en la sala de estar. Sue parecía perdida en sus pensamientos cuando Bella se acercó y colocó una mano en su hombro. Sue se volvió hacia su futura hijastra, sorprendida. Bella sonrió con tristeza.
—Sé que estás molesta porque Leah no va a venir y realmente lo siento mucho. No sé qué he hecho para no gustarle.
Sue empezó a interrumpirla, pero Bella la detuvo.
—¿Por favor, me dejas terminar? —pidió. Sue asintió y Bella respiró profundamente—. Te quiero, Sue. Eres maravillosa y amable y tratas a mi padre tan bien. —Su voz se quebró un poco al final, mientras las lágrimas brotaban de sus ojos—. No puedo agradecerte lo suficiente por amarnos como lo haces. Sé que vas a decirme que no debo hacerlo, pero tenía que sacarlo. Realmente es un honor tenerte como madre.
Sue se acercó y abrazó a Bella con fuerza.
—Yo también te quiero —susurró—. No te preocupes por Leah, ella volverá.
Bella retrocedió ligeramente y le dio a Sue una mirada escéptica y Sue se rió.
—Ella siente que estoy traicionando a su padre al casarme con Charlie. Ella es joven y apenas ha vivido. Ella va a aprender y crecer con esto. Tengo fe en mi hija. Ahora vamos a ver estos pasteles así los chicos no pasan hambre.
Sue le hizo un guiño y siguieron cocinando envueltas en un ambiente de satisfacción y paz que flotaba en el aire.
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31 de diciembre de 2005
El día de año nuevo resultó ser seco y soleado, a diferencia del clima nublado y la habitual lluvia de Forks. La boda de Sue y Charlie se llevó a cabo al atardecer y salió perfecta. Jack fue el paje y llevaba un pequeño traje negro con una camisa blanca y el lazo rojo que hacía juego con las que estaban usando Charlie y Seth. Billy había sido el padrino de Charlie, cuando se había casado con Renée, así que en esta ocasión prefirió pedirle a Seth que estuviera de pie junto a él mientras se convertía en su padrastro. Seth estaba honrado y felizmente tomó su lugar al lado de Charlie.
Claire, la sobrina de seis años de Sue, fue la niña de las flores y se tomó muy en serio su trabajo. Esparció los pétalos de flores salvajes con precisión y de alguna manera cómicamente seria. Bella y Leah, ambas llevaban vestidos hechos de color rojo suave que combinaban con los lazos del novio y del padrino, despacio hicieron su camino hacia el altar al frente de la pequeña sala donde la ceremonia se llevaba a cabo. Sue las seguía no mucho más atrás, llevando un simple pero elegante vestido de color marfil que caía a mitad de la pantorrilla.
Jack cruzó el pasillo y se paró junto Bella, tomándola de la mano durante la ceremonia, ganándose la risa de casi todos los asistentes. Bella no les prestó atención y sostuvo su mano con fuerza mientras que su familia se agrandaba aún más.
Una vez que los "sí quiero" fueron dichos y la boda finalizó, la recepción estaba en plena marcha y Jack se encontraba de pie arriba de los pies de Bella mientras bailaban alrededor de la habitación. Nadie había visto antes al niño tan alegre y feliz. Él bailó con Sue mientras Bella bailaba con Charlie y después Seth. Jacob asistió como la pareja de Bella, pero no aparecía por ningún lado cuando lo buscaba. Muy a pesar de Jake, cuando regresó a la pista de baile, Jack ya había recuperado su lugar al lado de Bella.
Cuando llegó el momento de tirar el ramo de novia, Sue lo dirigió directamente hacia Bella, pero ella lo esquivó hábilmente. Alice saltó y lo atrapó con facilidad. Bella se aproximó a Jasper y le dio un suave codazo al costado. Envolvió su brazo afectuosamente alrededor de sus hombros y le guiñó el ojo. Bella sonrió, ya que sabía que Jasper le iba a proponer matrimonio a Alice el día de los enamorados. Mientras que ella todavía tenía sus momentos de envidia, estaba muy feliz por sus amigos. No podrían ser más parte de su familia si estuvieran ligados por sangre.
Charlie ni se molestó en tirar la liga. En su lugar, optó por acercarse y colocarla justo en la palma de la mano de Jasper, ganándose las bromas de los otros hombres que asistieron. A Jasper ni una vez pareció importarle, él sabía dónde pertenecían su alma y su corazón.
Juntos se rieron y bailaron hasta que Jack se quedó dormido en los brazos de Bella alrededor de las once y media de la noche. Había estado tratando de aguantar para ver los fuegos artificiales cuando llegara el año nuevo, pero había sido un día demasiado largo para el pequeño.
Diez minutos antes de la medianoche, Bella escaneó la sala buscando a Jacob, esperando tener un beso de año nuevo. Cuando sus ojos se posaron en él, estaba bailando muy cerca de Leah. Bella entrecerró los ojos cuando vio sus labios rozar su oreja mientras le susurraba algo. Leah se sonrojó y lo miró con adoración. Hasta donde Bella sabía, Jake y Leah no se soportaban, así que decir que este acontecimiento era extraño habría sido un eufemismo. Obviamente, había algo entre ellos dos y eso la enojaba.
¿Era por eso que Leah se llevaba tan mal con ella? ¿Porque ella tenía algo con su novio? Bella esperaba realmente que ese no fuera el caso. Si lo fuera, entonces Leah perdería el más mínimo respeto que Bella le tenía.
Lo que más le molestaba a Bella en ese momento fue que notó que no le importaba. No le importaba lo más mínimo la relación que Jacob tenía con Leah, aparte de sentirse enojada y morirse de vergüenza por ser tomada por tonta. No le interesaba Jacob, punto. Ella había demorado en terminar con él demasiado tiempo, por temor a quedarse sola. Mientras acariciaba suavemente el sedoso cabello de Jack, se dio cuenta de que ella nunca había sabido lo que era el amor verdadero hasta que él había llegado a su vida. Por supuesto, quería mucho a sus amigos y a su padre, pero no de esa manera. No como ella amaba a Jack. Se había convertido en su mundo entero y estaba decidida a no dejar que nada se interpusiera entre ella y la felicidad y alegría que trajo él a su vida.
Cuando el reloj dio las doce, se inclinó y presionó suavemente los labios contra la frente del niño dormido.
—Feliz año nuevo, bebé —le susurró en voz baja al oído, mientras lo abrazaba fuerte.
¡Y ya vamos por el tercer capítulo! Un poco de lo que están viviendo Bella y Jack en los primeros meses... ¿Qué les ha parecido?
Y este final con Leah y Jacob, Bella aceptando que no lo quiere, ¿qué creen que pasará ahora?
¡No se olviden de contarnos todo en un comentario!
¡Hasta el próximo capítulo!
