Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.
Parachute
By: KitsuShel
Traducción: Itzel Lightwood
Beta: Flor Carrizo
Capítulo 8
11 de junio de 2010
La lluvia pegaba contra el cristal mientras los relámpagos iluminaban el cielo. Era pasada la medianoche y Bella estaba sentada en su escritorio, mirando la pantalla de su computadora tratando de digerir la información frente a ella. Cuando Angela la llamó más temprano, Bella rápidamente caminó hacia su auto y abrió la puerta para que pudiera sentarse durante esta conversación.
—¿Qué? ¿Cómo? ¿Quién? ¿Dónde? —comenzó a disparar Bella, mientras su corazón latía con rapidez. Estaba asustada y emocionada ante la posibilidad.
—Bueno, si me das un momento, puedo explicar todo. —Angela rio un poco.
—Bien, bien, me callaré. Por favor, continúa —respondió Bella temblorosamente.
—De acuerdo, hoy en la mañana Mike Newton me pidió que investigara a alguien que él entrevistaría esta semana, un gran hombre de negocios de Chicago. Su nombre es Edward Cullen. Después de la investigación básica, encontré una mierda enorme una vez que investigué más a fondo. En septiembre de hace cinco años, su hijo de tres años, Jackson, fue secuestrado en Phoenix, Arizona, mientras la esposa visitaba a su madre. Nunca fue encontrado.
El corazón de Bella, que apenas comenzaba a calmarse, comenzó a acelerarse de nuevo. Algo estaba en su mente acerca de Phoenix. Algo sonaba familiar, pero no podía recordarlo del todo.
—Así que, espera, ¿este es el padre de Jack? ¿Qué estaba haciendo en Seattle si él fue secuestrado en Phoenix? Él le dijo a la policía que estaba con su madre cuando lo dejó, ¿ella lo secuestró? Oh por Dios, ¿finalmente podemos aclarar algo de este desastre? —exclamó—. ¿Qué clase de personas son, Ang? ¿Tratarán de llevárselo si intentamos contactarlos?
Bella sintió su pecho contraerse y trató de calmar el ataque de pánico que se imaginó venía.
—No lo sé, Bella —contestó Angela con tristeza—. No pude investigar más antes de que Newton me llamara para algo más. Aunque, sí sé que la madre no fue acusada de secuestro y que fue parte de la campaña publicitaria que hicieron para pedir información de su hijo perdido. Algo no se siente correcto. Creo que está pasando algo mucho más grande. Mi sugerencia es que llames a tu padre y Jasper y les avises. Quizá ellos pueden averiguar más que yo.
—Muchas gracias, Ang —contestó Bella—. Aprecio mucho que me hayas llamado de inmediato. Prometo que los llamaré a ambos tan pronto como terminemos la llamada. Ahora que lo pienso, también llamaré a Tanya. Ella quizás pueda mover algunos hilos y conseguir más información.
—Suena como un plan, Bells. Hazme un favor, ¿sí? No hagas nada imprudente. Jack es importante para todos y lo que necesitas es un plan antes de decirle a Jack o tratar de contactar a los Cullen.
Bella asintió antes de darse cuenta de que su amiga no podía ver el gesto a través del teléfono.
—Lo entiendo, Ang —contestó—. Prometo que no haré nada sin discutirlo con Jazz y papá primero. Tengo que irme ahora, ya casi es hora de recoger a Jack de la escuela. Te quiero.
—¡También te quiero, Bells! Todo se resolverá. Estoy segura.
Tomando las palabras de consuelo de Angela en serio, Bella tomó un profundo respiro y comenzó a realizar algunas llamadas.
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Otro relámpago sacó a Bella de sus pensamientos y miró las fotografías en la pantalla. El joven hombre era alto con cabello cobrizo, casi de color cobre y ojos verdes. La mujer también era alta, con largo cabello rojo e impresionantes ojos azules. Victoria y Edward Cullen. Fue tomada seis años atrás en un baile de caridad para el hospital en donde su padre era jefe de cirugía. Ella miró a los ojos del sonriente hombre y no había duda de que era el padre de Jack. Él tenía la estructura facial de su madre, pero su color y sonrisa eran todo de papá.
Había hecho una búsqueda en Google para estar lista para el almuerzo del día siguiente con Jasper. Él investigaría todo lo que pudiera antes de encontrarse con Bella en el café donde ella había almorzado con Tanya la primera vez, quien también se uniría a ellos con lo que sea que hubiera podido investigar. Por lo que Bella había encontrado en internet, los Cullen habían hecho algunas entrevistas en canales locales de televisión y habían tapizado el área con pósteres de Jack. No encontró ni una mención de Seattle. Angela tenía razón, algo no se sentía bien acerca de toda la situación. La madre sabía más de lo que decía. Esa era la única respuesta que se le ocurría.
Aparentemente, seis meses después de que Jack se perdiera, sus padres se divorciaron y Edward se arrojó al trabajo, rápidamente logrando que su compañía, Cullen Corportation, se convirtiera en una de las mejores firmas de adquisiciones de Chicago. Victoria se mantuvo en la mira como una mariposa social, apareciendo como adorno del brazo de diferentes hombres poderosos a través de los años. Mirando su rostro sonriente en línea, uno nunca se imaginaría que el hijo de esta mujer fue arrancado de su vida tan solo unos cuantos años atrás. No, Victoria Preston-Cullen no tenía corazón o era una muy buena actriz. Bella estaba apostando a que lo primero era el principal problema, con un poco de lo segundo al lado.
Se recargó en su silla. Algo no estaba bien y la estaba molestando demasiado. Algo acerca de Phoenix seguía resonando en su cabeza. Cerró los ojos y suspiró.
Un particular rayo de luz la despertó de golpe. Estiró el cuello y se frotó los ojos para quitarse el sueño.
Escuchó un ruido y sus ojos viajaron a la puerta. Una mujer alta con el cabello profundamente rojo estaba ahí, mirándola. Bella sintió un escalofrío recorrer su columna mientras los fríos ojos azules de la mujer la miraban.
—Él nunca será tuyo —habló en una hermosa voz mientras se acercaba un paso a Bella.
El corazón de Bella comenzó a latir con rapidez en su pecho y sintió el sudor en su frente.
—No puedes tenerlo de vuelta. ¡Lo dejaste! —le gritó Bella a la mujer—. ¡Sal de mi casa!
Captó un movimiento por el rabillo del ojo y vio a Jack de pie en la esquina de la habitación. La mujer siguió la mirada de Bella y ladeó la cabeza.
—¿Jackson? —llamó y extendió su mano. Jack caminó obedientemente hacia ella, sin dedicarle otra mirada a Bella. Se giraron y comenzaron a salir de la habitación.
—¡NO! —gritó Bella—. ¡Victoria, no! ¡No te lleves a mi hijo!
La mujer se giró y miró a Bella, sonriendo.
—Él nunca estuvo en Phoenix —susurró mientras la puerta se cerraba detrás de ella.
—¡NO! ¡JACK! —gritó Bella.
Sintió unos brazos enredándose a su alrededor y escuchó unos sollozos. Sus ojos se abrieron para ver a Jack en su regazo llorando. Miró alrededor de la habitación en pánico, pero nadie estaba ahí.
—Oh, Dios, mamá, ¿ya estás despierta? Te escuché llorar y me llamaste. ¡Cuando llegué estabas dormida y no despertabas! —lloró Jack desesperadamente, aferrándose a ella. Ella descansó su mejilla en su cabeza.
—Ssh, bebé, está bien —susurró—. Mamá estaba teniendo un mal sueño. Todo está bien ahora.
Jack se calmó y limpió las lágrimas de su rostro.
—Bueno, no me vuelvas a asustar así, ¿bien? —la regañó. Bella sonrió y asintió.
Cuando Jack bajaba de su regazo, su mano rozó el teclado, lo que desactivó el protector de pantalla. Sus ojos se ensancharon cuando se encontró con la sonriente fotografía de Edward y Victoria. Estiró la mano y pasó sus dedos ligeramente por el rostro de Edward.
—Papi… —susurró. Su cabeza se giró con rapidez. Bella no pudo descifrar la expresión en su rostro. Casi parecía decepcionado—. ¿Lo encontraste? ¿Y no me dijiste? ¿Por qué no me lo dijiste? —preguntó acusatoriamente.
—Jack —comenzó con una voz suave—. Me acabo de enterar hoy. Iba a decirte tan pronto como tuviera más información. Todo lo que sé son sus nombres y que viven en Chicago.
Notó cómo se relajaba. Su mirada fue de nuevo a la fotografía. Después de un momento, le dio una pequeña sonrisa.
—Lo sabía, ma —susurró mientras tocaba la pantalla de nuevo—. Sabía que lo vería otra vez. No puedes darte por vencido en el amor. —Se giró y la miró con lágrimas en los ojos—. Tú me enseñaste eso, mamá —afirmó y se frotó los ojos—. ¿Qué hacemos ahora?
Bella respiró por la nariz y exhaló con lentitud.
—Primero lo primero, almorzaré mañana con el tío Jazz y Tanya para juntar más información acerca de la situación. Sé que quieres saber más, pero tengo miedo de que si apresuramos esto, entonces te perderé.
Parpadeó para contener las lágrimas y Jack arrojó los brazos alrededor de su cuello con fuerza.
—Tanto como quiero ver a mi familia de vuelta, te amo más. Nunca me perderás —susurró Jack en su oreja.
Se quedaron así por un rato antes de que Bella apagara la computadora y llevara a Jack a la cama. Eventualmente, los pensamientos corriendo en su cabeza se detuvieron lo suficiente como para que ella cayera en un exhausto sueño.
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Al día siguiente, después de dejar a Jack en la escuela, Bella se dirigió a la cafetería. Cuando llegó, Jasper ya estaba en la mesa, revisando algunos documentos que ya tenía en ella. Se dejó caer en la silla y miró algunos de los papeles.
—¿Qué encontraste, Jazz? —preguntó. Él le sonrió con tristeza.
—Bueno, la información que hay es un completo desastre. Es demasiado extraño. Victoria y Jackson Cullen dejaron Chicago el sábado 17 de septiembre para visitar a su madre en Phoenix. De acuerdo con la declaración de la madre, Victoria y su nieto estuvieron ahí todo el tiempo. El 24, la madre llama al Departamento de Policía de Phoenix para reportar a su hijo como desaparecido. Dijo que habían estado en un parque y que ella se giró para hablar con otra madre por unos minutos. Cuando se giró de vuelta, Jackson se había ido. Juró que habían sido menos de cinco minutos.
Jasper recargó los codos en la mesa y colocó sus dedos bajo su barbilla.
»No concuerda. Tú lo encontraste en Seattle el 24. La única manera en la que pudo haber pasado es si el secuestrador se lo llevó en la mañana y manejó a Seattle. Pero eso no concuerda con la hora en la que ustedes lo encontraron. O el hecho de que él afirmó que su madre estaba ahí con él. No hay manera en la que él estuviera en dos lugares al mismo tiempo.
—Porque no lo estuvo —habló Tanya mientras dejaba caer un grueso fólder en la mesa. Jasper se estiró y comenzó a revisar su contenido mientras Tanya se sentaba. Incluso después de algunos años, la confianza que emanaba aún sorprendía a Bella.
—Santa mierda —dijo Jasper en voz baja. Rápidamente miró a Tanya y de nuevo al fólder—. ¿Cómo demonios conseguiste esto?
—Conozco a un chico que conoce a un chico —ofreció, presumidamente—. Entraría en más detalles, pero luego tendría que matarte.
Viendo la mirada en sus ojos, no podías evitar creerle. Dándose cuenta de eso, Jasper lo dejó ir y volvió a revisar los documentos. Bella se mantuvo ahí, inquieta, mientras esperaba que alguien la pusiera al corriente.
—¿Y bien? ¿Alguien me dirá qué es lo que pasa? —preguntó con impaciencia. Tanya la miró y le dio una sonrisa triunfante.
—Mamá tiene un problema con el dulce para la nariz. Hace cinco años, fue arrestada por posesión ilegal de analgésicos y marihuana. Su familia es poderosa en Chi-Town, así que encubrieron todo. Éxtasis, cocaína y Valium parecían ser las drogas de su elección en ese entonces. Mi apuesta es que estaba huyendo de su marido para ir con el distribuidor o estaba huyendo a rehabilitación. Mi dinero está con el distribuidor. No tengo duda de que ella estaba en Seattle para algo y su madre la estaba cubriendo.
Tanya recargó la barbilla en su mano y miró contemplativamente.
—Estoy tan tentada a poner una orden en su contra. Después de dejar a tu hijo en un parque para ir a drogarte, especialmente con un niño tan genial como Jack, no mereces respirar.
Jasper le lanzó una mirada a Tanya y señaló al fólder.
—¿Puede tu chico encargarse de eso, también? —preguntó sarcásticamente. Ella le dio una astuta sonrisa.
—No, ese sería mi otro chico de Jersey Shore. —Le guiñó el ojo. Jasper palideció y volvió a leer.
—Si Jack fue reportado como desaparecido, ¿entonces por qué no apareció en el sistema? —preguntó Bella, su confusión crecía en lugar de desaparecer—. Mi padre es policía. Debimos haber sido capaces de encontrarlos desde antes.
—Hay una copia del reporte de policía de Phoenix aquí. Léelo y luego tú dime. —Tanya señaló los papeles. Jasper lo terminó y sus ojos se ensancharon mientras lo leía.
—De ninguna jodida manera —susurró.
Miró a Bella y le tendió el papel. Después de escanearlo, tres cosas resaltaron por completo: Carter Cullen, pelirrojo y de ojos azules.
De repente, fue absorbida por sus recuerdos. Volvió a la noche en la que encontró a Jack y él estaba dormido en su regazo en la estación.
Había un reporte reciente en Phoenix, Arizona, acerca de un niño de alrededor de tres años llamado Carter, quien se había alejado de su madre en el parque, pero el niño fue descripto como pelirrojo y de ojos azules. El cabello de Jack era más café con reflejos castaños y sus ojos eran verde pasto.
—¿Estás bromeando? —casi chilló Bella—. ¿Describió mal a su hijo? ¿Quién carajos hace eso?
—¿Mi opinión? Aún estaba drogada por lo que sea que consumió y la policía confundió su incoherencia con dolor. Su nombre completo es Jackson Carter Cullen. Ella se confundió y utilizó su segundo nombre y les dijo que se veía como ella, así que ellos pusieron pelirrojo y de ojos azules. Nadie pensó en verificar su reporte porque ella es su madre.
Tanya sacudió la cabeza con lentitud. Jasper cerró los ojos y se pellizcó el puente de la nariz.
—Eso significa que si ella fue a Phoenix después de perderlo en Seattle, él tuvo que haber estado solo en las calles ¿por cuánto? ¿De dos a tres días? —preguntó, su voz temblando con furia apenas contenida. Bella se mordió el labio y sintió las lágrimas picarle los ojos.
—Me temo que sí —afirmó Tanya con tristeza—. Hay algo que aún no está bien aquí. ¿Cómo es que ella sabía que tenía que ir con su madre, si estaba lo suficientemente ida como para dejar a su hijo en el parque? Alguien tuvo que haber estado con ella. Quizás ella no recuerde haber estado en Seattle, pero apuesto que el cómplice sí.
Tanya se quedó pensativa por un momento antes de continuar.
—Probablemente fue alguien que ella se estaba follando y no quería meterlo en problemas. No solamente con su esposo y su familia, sino también con los policías. Es decir, ¿quién demonios solo se olvida de su hijo? ¿Qué clase de mujer hace eso? —preguntó disgustada.
Jasper sacudió la cabeza. Miró hacia Bella, quien había estado más que callada durante la conversación. Demasiado callada.
—¿Bells? —preguntó él—. ¿Estás bien?
Ella se giró y lo miró con sus ojos castaños torturados. Sonrió débilmente y sacudió la cabeza.
—No, ¿cómo puedo estar bien? No podría amar más a ese pequeño aun si lo hubiera llevado nueve meses conmigo. No puedo imaginarme lo perra que es su madre biológica. —Tomó un profundo respiro—. Todos sus recuerdos de cuando era más pequeño son felices y amorosos rodeado de su padre y sus abuelos. No me sorprende que nunca hablara de su madre. Es un monstruo.
Sus ojos se volvieron determinados y asintió para sí.
»Tenemos que contactarlos. Merecen saber que Jack está vivo y está bien. No creo que con llamarlos y decirles "Hola, ¿cómo están? Acabo de descubrir que mi hijo adoptado es su hijo" esté bien. Necesitamos hacerlo en persona.
—Alto ahí un segundo, Bells —comenzó Tanya—, necesitas calmarte un poco. No puedes simplemente entrar ahí sin preparación. ¿Qué si ellos llaman a la policía y te quitan a Jack? Estoy bastante segura de que te daría un infarto ahí mismo. Francamente, estoy sorprendida de que siquiera lo estés considerando.
—¿Considerándolo? ¿Por qué no lo haría? Si ese fuera mi hijo que fue alejado de mí, me gustaría saberlo. Además, es decisión de Jack. No puedo ocultarle esto. Lo amo demasiado.
—¿Incluso si significa dejarlo ir? —Tanya la miró a los ojos. Bella cerró los suyos para evitar las lágrimas. Cuando los abrió, estaban brillando, pero fuertes.
—Me mataría en un segundo, pero es lo que él merece.
Por primera vez en su amistad, Bella vio una lágrima recorrer el rostro de Tanya. Ella la apartó con irritación y miró hacia otro lado.
—Supongo que hay una primera vez para todo —comenzó Jasper—, pero debo decir que estoy de acuerdo con Tanya, de algún modo. Dame un poco de tiempo para mirar las leyes de adopción y conversar esto con papá. Entiendo que quieras ir con los Cullen, pero necesito asegurarme de que estemos preparados para las posibilidades de nuestro lado, ¿de acuerdo?
Bella asintió y sus pensamientos comenzaron a viajar hacia los "¿y si?" antes de que el sonido de su teléfono la distrajera. Sonriendo, estaba feliz de ver que era Jack al otro lado de la línea.
—Hola, bebé —contestó.
—¡Hola, mamá! ¿Ya casi terminas con tu almuerzo? —preguntó. Pudo escuchar como Charlie se reía de él.
—Sí, señor.
—¡Genial, porque no puedo esperar para mostrarte el pez que el abuelo y yo atrapamos hoy! Él dijo que tú sabes felatarlos y cocinarlos. ¿Eso es cierto?
—Sí, es cierto, pero creo que te refieres a filetear y no felatar.
Tanya escupió su bebida cuando escuchó eso. Jasper se limpió el escupitajo de su mejilla y la miró. Ella se encogió de hombros sin estar arrepentida y sonrió.
—Oh, de acuerdo. ¿Supongo que te veré en un rato? —preguntó.
—Sí, pequeño. Me iré pronto. Me detendré en la tienda y compraré algo para el postre. ¿Suena bien?
—¡Sí! —gritó. Ella estaba riendo, imaginándolo con el puño en el aire—. ¡Te amo, ma! ¡Adiós!
—Adiós, cariño —dijo antes de colgar. Miró a Jasper.
»Haz lo que tengas que hacer. Comenzaré a realizar todo lo necesario para ir a Chicago. Asegúrate de que no pierda a mi bebé, Jazz.
Jasper asintió, solemne.
—Prometo que haremos lo mejor, Bella. Sabes que también amamos a Jack.
Bella sonrió un poco.
—Lo sé. Estaremos bien —susurró, rogando que fuera verdad.
¿Qué les ha parecido el capítulo?
Se van descubriendo las cosas. Edward es el papá de Jack (sí, todas sospechábamos, pero es bueno confirmarlo) y Victoria la mamá, y al parecer no una muy buena. ¿Qué opinan? ¿Qué creen que vaya a pasar? ¿Bella y Jack irán a Chicago?
Como algunas preguntan en los comentarios, las actualizaciones son tres veces por semana. El plan es lunes, miércoles y viernes.
Muchas gracias por todos los comentarios, alertas y favoritos. ¡Nos alegra muchísimo leerlas y que les esté gustando la historia!
Gracias: Loren, Kjmima, Pam Malfoy Black, cavendano13, Noelia, carolaaproboste v, debynoe, soledadcullen, solecitopucheta, Lady Grigori, somas, valery1, rosy canul, Skye Bennet Ward, Melany, Yoliki, Nadiia16, Pili, Tata XOXO, jupy, blankitapia, Celinarofu, isakristen, nydiac10, lauritacullenswan, Alinita28, Merce, AngieSCullen, patymdn, , lizdayanna, crysty Katy, Chayley Costa, Adriu, liduvina, Sara y los Guest.
¡Hasta el próximo capítulo!
