Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.
Parachute
By: KitsuShel
Traducción: luzalejatb
Beta: Melina Aragón
Capítulo 9
11 de junio de 2010
Charlie lanzó su caña de pescar hacia el lago, observando a Jack por el rabillo del ojo. Era obvio que el chico tenía mucho en mente.
—Bueno, chico —comenzó Charlie—, pareces necesitar a alguien con quien hablar, por eso estamos aquí, nada como la paz y la tranquilidad de la pesca para ayudarte a despejar tu mente. He venido mucho más seguido desde que tu madre y tú se mudaron a su propia casa.
Charlie notó que Jack se estremeció un poco cuando mencionó a Bella. Jack suspiró y siguió contemplando el agua.
—¿Lo seguirá siendo? —preguntó Jack. Charlie levantó una ceja.
—¿Qué seguirá siendo?
—¿Seguirá siendo mi mamá si vamos a Chicago para conocer a mi familia?
Cuando Jack se volvió hacia él, el corazón de Charlie se rompió cuando vio que los ojos del chico estaban llenos de tristeza. Se aclaró la emoción de su garganta.
—Bella te amará y te considerará su hijo hasta el día de su muerte. Tienes que aprender una cosa sobre nosotros los Swan, Jack, es que cuando amamos, amamos para siempre, al igual que los pájaros reales. Siempre serás parte de nuestros corazones.
Charlie pestañeó mientras Jack examinaba su rostro.
—No quiero dejarte a ti ni a mamá, abuelo, ¡por favor, no dejes que se queden conmigo! —gritó.
Charlie se estiró y tomó al niño en sus brazos y lo abrazó fuertemente. Se aclaró la garganta.
—No te preocupes, muchacho, no dejaremos que te ocurra nada malo, pelearemos por ti, Jack, si eso es lo que quieres.
Sintió el estremecimiento de la respiración de Jack mientras intentaba calmarse. Retiró los brazos de Charlie y se frotó la cara. Miró hacia arriba y sonrió, el borde rojo alrededor de sus ojos hizo que parecieran más verdes que nunca.
—Estoy cansado de llorar por esto —dijo firmemente—. No importa lo que pase, voy a volver a casa con mamá, aunque tenga que esconderme en su maleta.
Charlie soltó una carcajada y peinó el cabello del joven.
—Ja, suenas como tu mamá, ella dijo casi lo mismo cuando fuimos a visitar a su abuela en Portland, cuando tenía más o menos tu edad. La abuela Swan bromeó sobre quedársela y ella rápidamente dijo: no gracias. Esa tarde, la encontré escondida en mi maleta, diciendo que ella estaba escapando y que la abuela no podía quedarse con ella porque ella me pertenecía, no creo que me hubiera reído tanto en años.
Jack sonrió. Le encantaba cuando su abuelo le contaba historias sobre cuando Bella era más joven. Realmente eran muy parecidos.
—Hablando de tu madre —comenzó Charlie—, ¿por qué no le haces una llamada y le dices que vamos a tener pescado para la cena? Estoy seguro de que le encantaría oír tu voz.
Jack asintió rápidamente y sacó su Firefly* de su bolsillo y le hizo una llamada a Bella.
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Más tarde esa noche, Bella se sentó en el sofá con la cabeza de Jack descansando en su regazo. Ella pasaba los dedos por el pelo de Jack mientras discutían sus planes de viaje con Charlie después de la cena.
—Entonces, ¿qué sigue, nena? —preguntó Charlie, tomando un trago del té helado que estaba sosteniendo. Bella pensó por un momento antes de responder.
—Tanya me dio el número de uno de sus "chicos". —Bella rió y sacudió la cabeza, usando sus dedos para hacer comillas en el aire—. Llamé al señor Jenks hace poco y dejé mi número para que me devuelva la llamada, es un investigador privado y puede conseguirme la dirección exacta y la ubicación de toda la familia Cullen en Chicago, según Tanya. Ahora la idea es averiguar todo lo que pueda, me gustaría ver si podemos hacer arreglos para ir la próxima semana, después del último día de clases de Jack.
Charlie tiró ligeramente de su bigote, pensando las cosas.
—¿Estás segura de que es una buena idea? ¿Qué vas a hacer? ¿Sólo aparecer en su puerta y tocar?
Bella asintió y él la miró incrédula.
—Esto es algo que ellos deben averiguar en persona, se siente tan frío que mi abogado se ponga en contacto con ellos para arreglar una reunión. Su familia no lo dejó ir voluntariamente. Lo buscaban y esto tuvo que haber roto sus corazones.
Charlie sacudió la cabeza y suspiró.
—Si sientes que eso es lo mejor, entonces yo apoyo tu decisión, solo asegúrate de esperar hasta que Jasper pueda comprobar que todos los puntos estén sobre las íes.
Jack giró la cabeza y le dirigió a Charlie una mirada confundida.
—¿Qué significa eso? —preguntó. Bella sonrió y siguió rascándole la cabeza ligeramente.
—Significa que necesitamos asegurarnos de que sabemos tanto como podamos y asegurarnos de no hacer nada malo —respondió.
—Oh, ¿por qué no lo dijiste así, abuelo?
—Eh, es sólo una expresión, chico —murmuró Charlie de buen humor.
—Tanya sugirió que alquiláramos una habitación de hotel por una semana más o menos para ver cómo van las cosas. Si todo va bien, entonces ella conoce a un tipo que puede alquilarnos una casa para quedarnos en el verano. —Bella puso los ojos en blanco ante la idea de Tanya y sus "chicos".
Charlie abrió mucho los ojos.
—Entonces, ¿podrías estar fuera durante todo el verano? —preguntó mientras se tragaba la ansiedad. No había pasado más de dos semanas sin ver a Bella o Jack durante los últimos cinco años. Incluso entonces, la mayoría de las veces estaban a sólo dos horas en coche. Dos meses y medio de repente le parecieron una eternidad.
—Realmente no sé lo que vamos a hacer, estamos actuando con la información que tenemos, esperaba que tú y Sue fueran a visitarnos una o dos veces, después que conozcamos a los Cullen. Tal vez volvamos por un fin de semana o algo así, claro, eso si terminamos allí, no estoy segura de cómo va a salir esto, papá.
—Bueno, no importa lo que elijas, tienes mi apoyo, nena —dijo, asintiendo.
—Gracias, papi. —Ella sonrió—. Creo que Jack y yo volaremos allí y alquilaremos un auto. Jasper mencionó que a él y a Alice les gustaría venir con nosotros al principio, para ayudar a suavizar las cosas si lo necesitamos. Pienso que podría ser una buena idea. Sabes lo fácil que Allie envuelve a la gente alrededor de su dedo y la presencia de Jazz como un abogado podría ser útil. Había pensado en pedirle conducir mi Aston y luego podrían rentar uno. Jazz se ha estado muriendo por poner sus manos alrededor del volante del Nevaeh.
—Todavía no tengo ni idea de por qué nombró tu coche así. —Charlie rió entre dientes.
—Nevaeh es cielo* deletreado hacia atrás. Pensé que era un nombre perfecto para ella. —Bella sonrió mientras Charlie asentía.
—Bueno —dijo Charlie cuando se levantó de su asiento—. Me voy a ir a casa, Sue debería estar saliendo del trabajo pronto, parecía bastante emocionada por la idea de una comida casera esperándola en casa. Gracias por empacar un plato de comida para ella Bells.
Jack se levantó y se acercó a Charlie, abrazándolo con fuerza.
—Gracias por llevarme a pescar hoy, abuelo. Disfruté de la paz. —Sonrió. Charlie lo apretó antes de soltarlo.
—En cualquier momento, chico, tienes un don. —Le guiñó un ojo.
Bella entró en la cocina y agarró el plato que había hecho para Sue. Volvió a la sala de estar y se lo dio a su padre y luego se acercó para abrazarlo por el costado.
—Gracias, papá, y no te preocupes por la cena, estoy feliz de poder darle un descanso a Sue de vez en cuando.
Bella y Jack se pararon en la puerta y vieron cómo Charlie se alejaba. Jack la miró y sonrió. Él extendió una mano y apretó la de ella.
—Todo va a salir bien —dijo él con convicción en su voz—. Te lo prometo.
Bella sonrió y se quedaron mirando las estrellas por un momento.
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14 de junio de 2010
—Hola, Odds and Ends, habla Bella ¿Cómo puedo ayudarle?
—¿Señora Swan? Es Jenks, tengo la información que me pidió el viernes.
Bella sintió que las mariposas en su estómago empezaban a revolotear.
—Claro, señor Jenks, solo deme un momento para ir a mi oficina —respondió Bella antes de ponerlo en espera.
—¡Laurent! —gritó mientras se alejaba del mostrador.
Steve sacó la cabeza de atrás de una pila de libros que había estado poniendo en estanterías.
—¿Sí, patrona? —Él rió.
—Siga así, señor Laurent, y tendré que encontrar un nuevo gerente. —Se esforzó en decir con severidad pero fracasó en controlar sus risitas. Era difícil enojarse con una persona como Steven Laurent. Su personalidad era dulce y siempre era amable. También era muy guapo, con un color de piel marrón claro, casi bronceado y ojos verdes como el mar. Ella no había tenido un novio desde el fiasco de Jacob y solo salió a unas pocas citas. Steven le preguntó si quería salir hace un par de semanas atrás y declinó porque ella era su jefa, pero ahora estaba pensando en cambiar de opinión después de que regresaran de Chicago. Ella era una virgen de veintitrés años y empezaba a sentirse sola. Jack sólo podía llenar una parte de su corazón. Todavía quedaba un espacio vacío.
—Tengo una llamada telefónica en la oficina, no estoy segura de cuánto tiempo estaré ocupada, así que, ¿podrías vigilar el mostrador?
—Claro, Bell, no hay problema. —Sonrió.
Bella entró en su oficina y se dejó caer en su cómoda silla, antes de tomar la llamada de Jenks.
—Lo siento por la espera, señor Jenks.
—No hay problema, señora Swan —respondió—, y por favor llámame Jay o Jenks.
—Solo si me llamas Bella. —Ella rió.
—Sí, señorita Bella, ahora, entrando en el tema, he encontrado alguna información para ti, te voy a enviar una copia de todo por fax, así que no te preocupes por escribirla... Victoria Preston-Cullen actualmente vive en el centro de Chicago, en un ático que su padre, Marcus Preston posee. Es el presidente de un banco muy poderoso. No fui capaz de obtener una dirección de la casa de Edward Cullen, sólo su dirección comercial, que también está en el centro de Chicago. La corporación Cullen no es la mayor firma de adquisiciones de la ciudad, pero es la más lucrativa. Al parecer después de su divorcio en abril de 2006, el señor Cullen desapareció del mapa, solo apareció para temas relacionados con el trabajo. En los seis meses entre la desaparición de Jack y el divorcio, el señor y la señora Cullen hablaron con varios medios de comunicación en Chicago y unos pocos en Phoenix. La policía estaba trabajando bajo la suposición de que el niño fue secuestrado por rescate debido a sus padres ricos. Estaban seguros de que el secuestrador llevaría al niño a Chicago y trataría de chantajear a sus padres. A medida que pasaban los meses, no se descubrieron ni palabras ni pistas, un oficial de policía sugirió al señor Cullen que dejaran la búsqueda con la fuerte posibilidad de que su hijo no fuera devuelto. Ese fue el final de la relación de los Cullen con el departamento de policía de Chicago, en lo que respecta a Jackson. Se dirigieron a investigadores privados, que tampoco encontraron nada.
Él hizo una pequeña pausa.
»Si puedo dar mi opinión, Bella, me encuentro de acuerdo con la sugerencia de que la señora Cullen estaba con otra persona, una persona que sabía cómo cubrir sus huellas extremadamente bien. Después de obtener los registros del vuelo de la fecha que Victoria Cullen supuestamente salió de Chicago en septiembre de 2005, no pude encontrar nada más. Mi suposición es que viajó bajo un apodo falso para evitar ser atrapada a dondequiera que se dirigía.
—¿No se supone que las medidas de seguridad aeroportuarias son muy estrictas? ¿Cómo pudo haber logrado pasar con una identificación falsa? —preguntó Bella.
—Como dije antes, el señor Preston es un hombre muy poderoso, al igual que el señor Cullen. Estando vinculada a ambos, Victoria tenía acceso a lo mejor de lo que ella quisiera. Fácilmente podría haber tenido una documentación falsa perfecta, sin mencionar una gran cantidad de dinero para sobornar a cualquiera que la haya interrogado.
Bella sacudió la cabeza enojada. Cuanto más pensaba en Victoria Preston, más quería arrancarle los ojos.
—¿Y el resto de la familia? ¿Has averiguado algo sobre sus abuelos?
—Sí, de hecho, tengo una dirección para Esme y Carlisle Cullen, viven a unos cuarenta y cinco minutos de Chicago, en Highland Park, él es el jefe de personal del hospital Children's Memorial y ella es propietaria de una compañía de diseño de interiores. Ella también es conocida por su trabajo con varias organizaciones benéficas. Tienen otro hijo, Emmett Cullen, él y su esposa, Rosalie, son dueños de Cullen Customs, ubicado en el área de Edgewater, construyen autos personalizados y hacen restauraciones.
Bella dejó escapar un suspiro largo.
—Está bien entonces. ¿Algo más?
—Nada por el momento, estoy trabajando para obtener información útil sobre conocidos y amigos de la familia.
—Gracias, Jay, aprecio eso.
—No hay problema, Bella, es por esto que me pagan. —Se rió ligeramente.
Bella colgó el teléfono después de despedirse y encendió su computadora. El último día de clases de Jack era en dos días, por lo que podía reservar un vuelo de ida a Chicago el viernes. Ella reservó una habitación para ella y Jack, además de reservar una para Alice y Jasper, que estaban planeando llegar a Chicago durante el lunes. Estaba muy agradecida de que trajeran a su bebé, Nevaeh, para que pudiera conducirla durante el verano. Jasper estaba emocionado de poder hacer un viaje por carretera con ella.
Cerró la computadora y recogió sus cosas para prepararse para recoger a Jack de la escuela. Ella planeó contarle sobre su viaje el viernes durante la cena. Tenía curiosidad por saber cuál sería su reacción. Fue difícil interpretar sus reacciones el fin de semana. Por un lado, parecía entusiasmado por verlos de nuevo, pero por el otro estaba reservado y callado sobre todo el asunto. Ella comprendió lo que él sentía ya que se sentía exactamente de la misma manera.
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18 de junio de 2010
Bella no debió preocuparse por la reacción de Jack. Estaba emocionado y nervioso por cómo iba a salir todo. Estaba totalmente de acuerdo en marcharse tan pronto como fuera posible para terminar con ese asunto, bueno o malo. Jasper les aseguró a ambos que incluso si los Cullen se pusieran agresivos con la situación, Bella tenía la custodia legal y obligatoria desde que Jack estaba bajo custodia del Estado. Podrían elegir llevarla a juicio y entonces sería un juez el que decidiera. Tanto Jazz como su padre estaban de acuerdo en que el peor escenario sería que Bella fuera relegada a visitarlo de vez en cuando, pero decidieron preocuparse por ello si llegaba el momento.
La noche antes de su vuelo, Bella y Jack entraron en su primera pelea real. Las tensiones estaban corriendo alto y ambos estaban nerviosos por el día siguiente. Después de asegurarse de que sus maletas estuvieran empacadas y listas para marcharse, entró en la habitación de Jack para revisar las suyas. Había hecho que su patineta se metiera en el centro de su maleta y Bella le dijo que la sacara. Ella y Jack discutieron hasta que se dieron cuenta de lo estúpida que era su pelea y empezaron a reír. Se abrazaron y Bella lo convirtió en una pelea de cosquillas, cayendo sobre su cama.
—Lo siento, mamá, estoy preocupado, emocionado y nervioso por mañana, no quería gritarte —se disculpó, después de que se acomodaran.
—Está bien, pequeño. —Le dio un beso en la frente—. Me siento exactamente de la misma manera. ¿Qué tal un acuerdo? ¿Voy a empacar tu patineta en Nevaeh junto con nuestra otra ropa que Jazz y Allie van a llevar para nosotros?
Él sonrió y asintió.
—Gracias, mamá —dijo mientras se acurrucaba junto a ella en su cama—. Te amo —susurró mientras sus ojos se cerraban.
Bella puso su mejilla en su cabeza y dejó que sus ojos se cerraran también, disfrutando de la comodidad que le provocaba el sostenerlo.
A la mañana siguiente, recogieron sus maletas y las guardaron en la parte trasera de la camioneta de Charlie, antes de entrar para ir al aeropuerto. Charlie los abrazó y los besó a los dos y prometió que iba a ir a visitarlos en algún momento durante el verano, si decidían quedarse. El vuelo en sí se sintió como si durara un abrir y cerrar de ojos. Cuando salieron del avión en O'Hare, se dirigieron a recoger las pocas piezas de equipaje que trajeron y luego fueron en busca del alquiler de coches.
Una vez que todo estaba situado en el Volvo XC60 negro, Bella y Jack condujeron en busca de comida antes de poner la dirección de los Cullen en el GPS. Una hora y media después, ambos se encontraron con sus corazones golpeando erráticamente mientras entraban en el área de Highland Park.
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I wanna take you with me
To life with no more yesterdays
We can start again awake and so excited
And change the way we always push We always pull
...
I'll open up and be your parachute
And I'll never let you down
So open up and be my human angel
And we'll only hit the ground
Running
...
And when the world gets sharp
And tries to cut you down to size
And makes you feel like giving in
Oh, I will stay, I will rain
I will wash the words and pain away
And I will chase away the way we push
The way we pull
You're beautiful
...
I'll open up and be your parachute
And I'll never let you down
So open up and be my human angel
And we'll only hit the ground
Running
...
And if it feels like we might drop
It will stop
So don't look down
It wouldn't be the same without you
This life is too good to give up on
...
I'll open up and be your parachute
And I'll never let you down
So open up and be my human angel
And we'll only hit the ground
And we're gonna hit the ground
Running
...
Parachute ~ Train
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Tomando una respiración profunda a través de su nariz, Bella se detuvo al lado de la carretera justo antes de una gran autopista. Mirando por el espejo retrovisor, miró a su hijo de ocho años. Su pierna se movía mientras miraba por la ventana, un rasgo nervioso que había heredado de ella. Pasó la mano por un mechón de cabello castaño rebelde, que tenía reflejos de bronce. Sus ojos de color verde esmeralda se dirigieron hacia los de ella rápidamente, antes de mirar por la ventana. Conocía al chico como la palma de su mano. Él era su mejor amigo, después de todo.
—Jack, ¿estás bien? —preguntó Bella en voz baja.
Él asintió rápidamente.
—Solo nervioso, ma, ¿sabes? —respondió, mirándola de nuevo.
Bella asintió. Más de la mitad del país les alejaba de casa. Aquí, a pocos kilómetros de Chicago, estaba una familia que Jack no había visto en más de cinco años. Ninguno de los dos sabía qué esperar, ya que había estado demasiado nerviosa para llamar y hablar con alguien. Todo este viaje había surgido de improviso. Tan pronto como el investigador privado que contrató, Jay Jenks, había encontrado a los Cullen, Bella reservó sus pasajes a Chicago, sin pensar las cosas a fondo. En ese momento, ella estaba llena de dudas.
«Tal vez era mejor ir sola», se preguntó. Jack era legalmente su hijo. No había manera de prepararse para lo que podía suceder cuando llamaran a esa puerta. ¿Podría ella compartirlo? ¿Podría renunciar a él?
El corazón de Bella instantáneamente empezó a martillar en su pecho y supo que lo último no era una opción. No podría sobrevivir sin él. Él era su vida.
Encendió y volvió a poner el coche en marcha pero se sintió tentada a dar la vuelta, dirigirse al aeropuerto y volver a volar hacia su pequeña y acogedora casa de tres dormitorios cerca de Seattle. Ella sabía que no podía hacer eso, Jack merecía enfrentar su pasado y reconciliarlo con su presente. Subió por el camino de casi dos kilómetros de largo y se detuvo frente a la enorme casa de tres pisos. Con otra respiración profunda, Bella apagó el coche y se quitó el cinturón de seguridad, al igual que Jack. Después de salir del asiento del conductor, se acercó a su hijo que ya estaba de pie junto a la puerta trasera del pasajero.
Extendió la mano hacia su madre sin poder apartar los ojos de la casa. Ella envolvió su pequeña mano en la suya y comenzó a caminar hacia adelante, subiendo las escaleras que conducían a un gran porche que sostenía un columpio a un lado. La casa era blanca con marcos azules, con un aire muy sureño.
—¿Estás listo? —preguntó Bella, mirando a Jack.
Él asintió nerviosamente.
—Aunque siento que voy a vomitar —gimió ligeramente.
Ella se rió entre dientes, agradecida por la pequeña pausa en la tensión.
—Aquí vamos —susurró ella y presionó el dedo contra el timbre.
Ese fue el comienzo. Sus vidas cambiarían drásticamente después de eso; estaba segura. Ella rezó para que cambiara para mejor y no para peor.
Ya llegamos al prólogo. ¿Qué les ha parecido el capítulo?
Muchas gracias por todos los comentarios, alertas y favoritos. ¡Nos alegra muchísimo leerlas y que les esté gustando la historia!
Gracias: aide nuno, Pam Malfoy Black, solecitopucheta, Kjmima, Tata XOXO, crysty Katy, bellaliz, lauritacullenswan, blankitapia, patymdn, isakristen, Nadiia16, Alinita28, conejoazul, cavendano13, debynoe, carolaaproboste v, lizdayanna, Techu, Hanna D. L, Pili, Adriu, soledadcullen, somas, EmmaBe, terewee, jupy, Melany, Celinarofu, Yoliki, Merce, Gabriela Valdes 16, Sara, Marie Sellory, Skye Bennet Ward, Chayley Costa, nydiac10, Noelia, GLORIACULLEN, liduvina, Loren, bbluelilas y floriponcio.
¡Hasta el próximo capítulo!
