Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.
Parachute
By: KitsuShel
Traducción: luzalejatb
Beta: Yanina Barboza
Capítulo 10
Bella y Jack estaban de pie en el porche delantero de la casa Cullen, esperando a que alguien contestara la puerta. En un acto de nerviosismo de última hora, Jack se puso detrás de Bella, ocultándolo parcialmente de la vista. Cuando la puerta se abrió, una hermosa mujer, que parecía que tenía unos treinta años, con el pelo color caramelo y los ojos verdes se paró ahí. Ella sonrió brillantemente a Bella, que sintió un calor instantáneo, pero inexplicable.
—¿Señora Cullen? —preguntó Bella. La sonrisa de la mujer creció.
—Isabella Swan, es un placer conocerte, ¿a qué debo este honor? —respondió su voz suave.
Los ojos de Bella se ensancharon y su boca se abrió en shock.
—¿Có-Cómo sabes quién soy? —preguntó ella, confundida.
Esme inclinó ligeramente la cabeza hacia un lado, la confusión también se asentó en su rostro.
—Yo trabajo con la filial de Tesoros Perdidos de Chicago, te reconozco por la literatura que la fundación da durante los eventos de caridad, perdí a mi propio nieto hace unos años, así que es una causa cercana a mi corazón —le sonrió tristemente.
—No puede ser —susurró Bella, su mandíbula aún abierta.
Esme le lanzó una sonrisa desconcertada, volviendo su atención hacia un movimiento en el lado izquierdo de Bella. Estaba a punto de decir algo cuando una voz que la llamaba desde dentro de la casa la interrumpió.
—Esme, amor, ¿quién está en la puerta? —gritó una profunda voz masculina. Un hombre guapo, de la misma edad de Esme, con el cabello rubio oscuro y los ojos azul-grisáceos apareció a la vista. Él sonrió amablemente a Bella antes de mirar interrogante a su esposa.
—Carlisle —respondió Esme—, ella es Isabella Swan, la autora que creó la Fundación Tesoros Perdidos con la que trabajo.
Bella sintió una emoción desconocida tirar de su pecho cuando esta mujer, que ni siquiera conocía, le lanzó una mirada de inmenso orgullo.
—Bueno, es un placer conocerla, señora Swan, ¿qué la trae a nuestra puerta? —preguntó.
—¡Oh! —Esme preguntó—: ¿Dónde están mis modales? ¿Te gustaría entrar, querida?
Bella sintió que Jack agarró la parte de atrás de su chaqueta, antes de caminar ligeramente hacia la vista, para mirar alrededor de su cuerpo. Esme estiró ligeramente el cuello para ver al chico que estaba actuando tan tímidamente.
—En realidad, eso sería maravilloso, creo que podríamos entrar un rato —se rio nerviosamente.
Esme le lanzó otra mirada confundida.
—No lo entiendo —dijo Carlisle.
—Este es mi hijo, Jack, estamos seguros de que es su nieto.
Jack salió de detrás de Bella y sonrió nerviosamente a sus abuelos.
—Hola —dijo en voz baja.
Tanto la mandíbula de Esme como la de Carlisle cayeron dramáticamente. Los ojos de Esme rodaron a la parte de atrás de su cabeza y se desmayó en los brazos de Carlisle. Él tomó a su esposa rápidamente y la arrastró hacia adentro, sin apartar nunca los ojos de Jack. Su ceño se arrugó y miró a Bella.
—Creo que ustedes dos deberían entrar.
.
.
Bella y Jack siguieron a Carlisle a través de un gran vestíbulo de mármol blanco y entraron en una enorme sala de estar. Era amplia y abierta, con una alfombra blanca y un gran sofá al lado de un mueble individual negro, así como de algunas sillas. Había una intrincada escalera en el centro de la parte de atrás de la habitación. A la izquierda de ellas había una gran mesa de billar. Bella y Jack se sentaron en la parte más pequeña del sofá mientras Carlisle colocaba a su esposa en la sección más grande del centro.
Los miró y sonrió suavemente.
—Ella estará bien, ya vuelvo, voy a traerle un poco de agua —dijo. Se levantó y se acercó a las puertas dobles de cristal del lado derecho de la habitación. Cuando las abrió y entró en la cocina, Bella se sentía como si hubiera entrado en un sueño. Por lo que podía ver, era el sueño húmedo de un chef. Una barra de mármol muy grande, gabinetes de un metro ochenta de altura y sillas de felpa, todo hecho en tonos de bronce. Era increíble. Apartó los ojos de la cocina para mirar alrededor de la sala.
Justo enfrente del sofá había una enorme pantalla colgada en la pared y una chimenea camuflada a la izquierda de la misma. En el otro lado de la habitación había un piano de media cola blanco y lo que parecía ser un proyector en el techo. Las plantas y la vegetación dispersas alrededor de la habitación daban una sensación acogedora.
Carlisle regresó a la habitación con un vaso de agua y se sentó junto a la cabeza de Esme. Empezó a tocarle suavemente la cara y le susurró al oído. Bella miró a Jack, sintiendo como si se estuviera inmiscuyendo en un momento privado. Jack la miró, preocupación por su abuela escrita en su rostro. Contempló su rostro, notando las similitudes con la mujer que descansaba en el sofá. Los ojos de Jack eran del mismo color verde y su cabello era apenas un tono más oscuro con la adición de sus resaltes castaños. No había duda en su mente de que estas personas eran la familia de Jack.
—Oh, Dios mío —escuchó decir a Esme—. Lo siento mucho, debes perdonarme.
Bella se volvió para mirar a la mujer mayor. Estaba un poco más pálida, pero por lo demás parecía estar bien. Ella se sentó al lado de Carlisle, la mano derecha de él frotaba círculos sobre su espalda mientras su izquierda tenía una de sus manos firmemente. Bella sonrió y sacudió la cabeza.
—Por favor, no te disculpes —dijo ella—. Me temo que esto es mi culpa, no me sentía cómoda compartiendo algo de esta magnitud por teléfono, queríamos decírtelo en persona. —Bella miró a Jack y él asintió, animándola.
La mirada de Esme iba y venía entre Bella y Jack. Podía ver claramente el amor que los unía y un millón de preguntas comenzaron a girar alrededor de ella.
—¿Cómo? —preguntó, mientras las lágrimas empezaban a escapar de sus ojos verdes—. ¿Qué sucedió?, ¿cómo lo encontraste, cuánto tiempo has sabido que éramos su familia? —Tanto ella como Carlisle miraron a Bella expectantes.
—Es una historia muy larga. —Bella rio, sin humor—. Déjenme empezar por el principio.
Bella comenzó a contarle a los Cullen su historia, empezando por encontrar a Jack en el callejón y llevarlo a la comisaría. No llegó muy lejos. Fueron interrumpidos con el sonido de la apertura de la puerta principal y una voz alta llamando desde el vestíbulo.
—¡Mamá, estamos aquí!
Bella sintió algo tenso en su estómago mientras se preparaba para enfrentarse cara a cara con el padre de Jack. Sus nervios estaban en el máximo de todos los tiempos y se preguntó brevemente si el doctor Cullen podría prescribirle algo para ayudar a prevenir la formación de una úlcera. Se volvió para mirar en la dirección de la voz, pero en lugar de verse con Edward Cullen, se encontró con uno de los hombres más grandes que había visto. Tenía que medir por lo menos un metro noventa y pesar más de noventa kilos, pero era todo músculo, tenía el mismo color de pelo que Esme, pero el color grisáceo de los ojos azules de Carlisle. Cuando entró en la habitación y se dio cuenta de que tenían compañía, le lanzó a Bella una sonrisa de disculpa, sacando un par de hoyuelos muy lindos, a su lado había una rubia impresionante de ojos azules zafiros, solo unos centímetros más pequeña que el hombre, probablemente de un metro ochenta más o menos. Ella miró a Bella y a Jack desinteresadamente.
—Emmett, Rosalie —dijo Esme—. Ella es Isabella Swan y... —se interrumpió y miró a Bella y Jack con impotencia. Respiró hondo y se puso de pie.
—Jack, Jackson Swan —dijo él con confianza. Los ojos de Emmett se abrieron de par en par mientras miraba al muchacho con más detenimiento. La mano de Rosalie se acercó a su boca y las lágrimas le llenaron los ojos.
—No puede ser —susurró él. Esme se aclaró ligeramente la garganta.
—Isabella y Jack, este es nuestro hijo, Emmett y su esposa, Rosalie —dijo Esme con una voz un poco temblorosa. Bella sintió pena por la mujer, que debía estar casi completamente abrumada por la emoción en este punto.
—Solo Bella está bien —sonrió y asintió.
Emmett y Jack se quedaron mirando el uno al otro. Jack inclinó la cabeza hacia un lado y sonrió suavemente, antes de cerrar los ojos.
—¿Has llenado una piscina con crema de chocolate? —preguntó Jack, entrecerrando los ojos a Emmett. Esme soltó un pequeño sollozo y Emmett sonrió a través de las lágrimas que le caían por la cara.
—Sí, tu abuela estaba tan enojada conmigo que nos hizo limpiarnos afuera antes de que nos dejara entrar en la casa.
Emmett cayó de rodillas y comenzó a llorar más fuerte.
—Jack —susurró en un gemido estrangulado.
Bella observó cómo los ojos de Jack se ensancharon y se llenaron de lágrimas antes de volar hacia su tío y arrojarse a sus brazos.
—¡Tío Em! —exclamó.
Bella se cubrió la boca para contener sus propios sollozos mientras sus lágrimas fluían libremente. Estaba tan enfocada en la escena frente a ella que no notó que Rosalie se movía, hasta que sintió el sofá hundirse junto a ella. Bella miró a la chica que ahora estaba sentada a su lado. Rosalie le dio una cálida sonrisa y tomó su mano, apretándola fuertemente.
—Todavía no sé toda la historia —dijo en voz baja—, pero usted acaba de devolverle a mi marido un pedazo de su corazón y por eso siempre estaré en deuda con usted. —Se levantó y se acercó a Emmett, colocando su mano en su hombro. Jack se apartó, solo para ser abrazado por sus dos abuelos. Emmett envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Rosalie mientras trataba de secar sus lágrimas. Cuando estuvo más compuesto, se acercó y buscó la mano de Bella, ayudándola a levantarse. La apretó con fuerza y le susurró al oído.
—No sé quién eres ni cómo ha sucedido, pero muchas gracias.
Se apartó y miró sus ojos rojos e hinchados y la besó en la mejilla, antes de tomar la mano de su esposa y sentarse al otro lado del sofá. Bella se sentó y volvió su atención hacia Esme y Carlisle. Jack captó su mirada y sonrió. Se alejó de sus abuelos y comenzó a caminar hacia Bella.
—Creo que mamá debería terminar de contarles nuestra historia —dijo mientras tomaba su lugar a su lado.
—¿Mamá? —preguntó Emmett. Los cuatro pares de ojos de los Cullen miraron a Bella con curiosidad. Ella sonrió levemente mientras Jack asentía.
—Sí, ella es mi mamá.
—Lo adopté hace casi tres años, aunque él ha estado conmigo más tiempo —explicó Bella.
—¿Cómo es eso posible, cómo puedes adoptar a un niño al que sus padres no querían dar en adopción? —preguntó Emmett, con la confusión claramente escrita en su cara.
—Fue encontrado vagando solo por las calles de Seattle, nadie lo estaba buscando, así que me dieron la custodia temporal de él. Dos años después, fue declarado bajo custodia del estado y legalmente pude adoptarlo.
Ella sabía que iba a ser duro y difícil que ellos creyeran, así que estaba preparada para esto.
—Déjenme empezar de nuevo —dijo ella—. Mi nombre, como ustedes saben, es Bella Swan. Cuando tenía diecinueve años, encontré a Jack en un pequeño callejón oscuro de Seattle, sucio y hambriento, mis amigas y yo tomamos fotos para mostrarle a la policía y luego lo alimentamos y lo limpié. Mi padre, Charlie, es el jefe de policía de nuestro pequeño pueblo, lo llamé y se encontró con nosotros cuando fuimos a la comisaría. Umm, no había informes de niños desaparecidos ni alertas amber* en ese momento que coincidieran con las características de Jack. Él estaba solo y asustado así que mi padre movió sus influencias para que pudiéramos llevárnoslo como sus guardianes temporales mientras buscábamos a su familia. Después de dos años de buscar y fracasar, su custodia fue concedida al estado. Con el apoyo de mi padre y su esposa, pude terminar la universidad y trabajar medio tiempo mientras mantenía a Jack. Una vez que mis libros comenzaron a publicarse y ya no teníamos que preocuparnos por el dinero, nos mudamos por nuestra cuenta. También comencé la fundación Tesoros Perdidos para ayudar a los niños como Jack y sus familias. Había una pequeña esperanza en que pudiéramos encontrar a su familia perdida a través de la caridad.
Se detuvo un momento y respiró hondo.
»Una de mis amigas trabaja en el Seattle Times y estaba investigando información acerca de Edward Cullen para un artículo que estaba escribiendo sobre él. Hizo la conexión de que mi hijo era suyo. Hice algunas llamadas y me reuní con mi abogado, mi agente y un investigador privado. Una vez que se confirmó que Jack era de hecho el mismo niño, hice arreglos para el vuelo. El último día de la escuela fue ayer, por lo que viajamos hoy. Eso sucedió en el lapso de una semana, así que estaba nerviosa y para ser honesta, un poco asustada, por eso no llamé por adelantado ni nada, quería compartir esto con ustedes en persona.
—No lo entiendo —comenzó Esme—, ¿cómo es que no lo pudimos encontrar? Cuando desapareció en Phoenix, su madre presentó un informe de desaparecidos, aparecíamos en las noticias locales y pedíamos que lo devolvieran.
Bella tragó el bulto en su garganta que la agonía de la mujer mayor había causado.
—Después de una investigación más profunda, estamos bastante seguros de que Jack nunca estuvo en Phoenix.
—Espera —interrumpió Emmett, enojado—, ¿cómo es eso posible?
—No hubo registros de vuelo para Victoria Preston o Cullen el día en que supuestamente se fue. Había, sin embargo, una Millie y un Carter Preston en un vuelo ese día a Seattle. De la información que nos dieron, esos son los nombres de los padres de ella, pero Carter fue registrado como de tres años de edad. Ella fue a Seattle por cualquier razón y lo dejó allí antes de ir a Phoenix y reportar su desaparición dos días después.
Esme se cubrió la boca con las manos.
—No —dijo Carlisle, meneando la cabeza con incredulidad—. Eso no pudo haber pasado, Victoria tenía problemas, pero no creo que pudiera haber abandonado a su hijo.
Esme volvió la cabeza bruscamente hacia su marido y comenzó a hablar en un tono severo.
—¿De verdad? ¿No crees que la perrita mimada podría haber hecho algo tan atroz? ¿Has olvidado cómo apenas le interesaba su hijo cuando era un bebé?, ¿cómo Edward trabajaba hasta el cansancio, no sólo en su trabajo, sino para ser mami y papi de ese pequeño muchacho mientras su madre estaba de fiesta? ¿Te has olvidado lo mal que se comportó cuando su hijo desapareció? Ella actuó como si no pudiera preocuparse menos. Se acostaba con cualquier cosa que tuviera dinero y destruyó a mi hijo.
Se levantó con furia y caminó hacia las ventanas de cristal que daban al fondo de la casa. Tanto Rosalie como Emmett parecían sorprendidos y Carlisle parecía un niño que acababa de ser regañado. Bella miró a Jack, cuya cara estaba completamente en blanco, pero ella podía ver la ira y el dolor girando detrás de sus ojos. Ella capturó su mirada y le sonrió suavemente y le apretó la mano, tratando de transmitirle una sensación de consuelo. Él asintió ligeramente, haciéndole saber que lo entendía.
Cuando Esme se calmó, regresó al sofá, sentándose de nuevo junto a su marido. Ella miró a Bella a los ojos con una mirada endurecida.
—Te pido disculpas una vez más —dijo. Bella comenzó a negar con la cabeza, pero Esme levantó la mano para que ella se detuviera—. No, por favor, permíteme terminar. Para reiterar lo que estaba diciendo hace unos momentos, sí, creo absolutamente que Victoria fuera capaz de hacer exactamente lo que describes. Es triste y desgarrador, pero tengo una sensación en mis entrañas de que tienes toda la razón. —Ella parpadeó dejando caer sus lágrimas.
—Creo que es peor que eso —respondió Bella.
—¿Cómo es eso?
—Estamos bastante seguros de que ella voló a Seattle para encontrarse con alguien y que se trataba de drogas. Esa persona debe haberla llevado a Phoenix, porque estoy segura de que no estaba en condiciones de hacerlo. También creo que su madre la encubrió. Tengo copias de algo de esta información en mi maleta. Una de estas cosas es una copia del informe de la policía de Phoenix. Victoria describió a Jack como que se parecía a ella, por lo que pusieron pelo rojo y ojos azules. Lo verdaderamente molesto es que su nombre aparece como Carter Cullen. Cuando estábamos en la policía de Seattle esa noche, estoy bastante segura de que era uno de los nombres de la lista con la que compararon a Jack. No había ningún reporte de algún niño de cabello castaño y ojos verdes llamado Jack.
Todo el mundo parecía sorprendido cuando ella terminó de hablar. Esme parecía afligida y Carlisle no estaba mejor. Rosalie sonrió tristemente a Bella, que podía oír a Emmett crujiendo los nudillos. Se preguntó brevemente si estaba enfadado con ella por algo que había sucedido.
—Entonces, ¿quieres decirme —comenzó con enfado— que todo esto es culpa de Victoria? Cuando le ponga las manos encima...
—Emmett —le advirtió Carlisle severamente, llevando sus ojos hacia Jack—, ahora no es el momento ni el lugar para esto, discutiremos esto a profundidad más adelante, te lo prometo.
Emmett asintió nerviosamente, todavía tratando de controlar su rabia. Bella no podía culparlo en lo más mínimo. Ella misma quería estrangular a esta criatura Victoria hasta que ya no pudiera respirar. No solo le había causado a Jack una cantidad inconmensurable de dolor, sino también a toda esta familia.
—No puedo creer que he estado trabajando con la fundación que empezaste por mi nieto y ni siquiera lo sabía. Nunca hice la conexión entre Jack y Jack Ataca. La ironía es demasiado grande para pensarla en este momento —dijo Esme, todavía atónita.
—¿Qué pasa ahora? —preguntó Rosalie. Esa era la pregunta que estaba en las otras tres mentes de los adultos, pero estaban demasiado asustados para preguntar.
Todos los ojos se dirigieron a Bella. Se sonrojó un poco y trató de no tartamudear en sus palabras. Esta era la parte de la que ella estaba más asustada.
—Uh, um, tenemos reservas en el Hotel International Trump para la próxima semana. Pensamos que ya veríamos qué hacer después de eso.
Esme agitó la mano con desdén.
—Oh, no, eso simplemente no va a funcionar, eres más que bienvenida a quedarte aquí con nosotros mientras estés en la ciudad, lo cual espero que sea por un buen tiempo —dijo mientras miraba melancólicamente a Jack. Emmett se burló.
—Estás hablando como si simplemente la dejarías salir por esa puerta con él, si eso es lo que ella eligiera.
Bella lo miró, en pánico. Esto era lo que ella había estado temiendo. Sus manos empezaron a temblar ligeramente, incluso sabiendo que tenía documentación legal que le daría el derecho legal de llevarse a Jack con ella. Emmett la miró y sonrió tristemente.
—No me malinterpretes —dijo amablemente—. Me agradas e hiciste un trabajo impresionante al cuidar de este hombrecito aquí, pero somos su sangre. No puedes simplemente mostrarlo delante de nosotros y luego llevártelo lejos.
—Emmett McCarty Cullen —dijo Esme severamente—. No le hablarás así a ella, es su madre.
Él miró a su madre con incredulidad.
—Ella no es su madre, Victoria lo es... Tan mierda como es, pero ella es su madre.
Jack se puso en pie de un salto, temblando ligeramente.
—Bella es mi madre, no me llevarás. Quería conocerlos y encontrarlos de nuevo —comenzó a sacudir la cabeza de un lado a otro—, pero si crees que vas apartar a mi mamá de mí, entonces estás loco. —Se puso de pie desafiante frente a Bella, desafiando silenciosamente a quien quisiera discutir con él.
Esme se acercó a él y colocó su mano en su hombro, sonriendo ligeramente.
—Nadie va a apartar a tu mamá de ti, lo prometo —le habló suavemente.
—¡No puedes decir eso! —gritó Emmett—. ¡No puedes hacerle una promesa así! Edward es su padre... ¿Crees que él solo mantendrá la boca cerrada cuando se entere? ¿Dejar que esta desconocida se vaya con su hijo que ha estado llorando por los últimos cinco años?
Los ojos de Esme brillaron peligrosamente y se puso de pie en toda su altura.
—Ella es su madre en todos los sentidos que cuenta, es claro que ella lo ama y lo adora, y la sensación es obviamente mutua. Por mucho que extrañaba a mi nieto, lo amo lo suficiente como para no amenazar con arrancarlo de la única madre que conoce, sé que esto es difícil, pero es algo que puede resolverse, no permitiré que ni tú ni tu hermano pasen por encima de esta chica.
Emmett cerró los ojos y se pasó la mano por la cara.
—Tienes razón, mamá, lo siento, pero si me siento así, ¿puedes imaginarte cómo va a reaccionar Edward?, él va a enloquecer, tienes que empezar a pensar en alguna manera de decírselo suavemente.
La habitación se quedó en silencio, que pronto fue interrumpido por el sonido de la puerta de un automóvil cerrándose.
Esme levantó la mirada y se encontró con los ojos de Bella. Una mirada de puro terror los atravesó antes de cubrirlos con una máscara decidida.
—Bueno —suspiró Esme—, parece que no hay tiempo como el presente.
Los ojos de Jack se dirigieron hacia el vestíbulo mientras se sentaba junto a Bella. Él extendió la mano y apretó la de ella, nervioso. En el estómago de Bella parecía que había un millón de mariposas volando. Se mordió el labio inferior y también miró al vestíbulo cuando oyó cerrarse la puerta.
—¿Mamá, papá? —llamó una voz de terciopelo—. ¿De quién es el coche que está al lado del de Em?
Una figura ligeramente desgreñada, solo unos cuantos centímetros más baja que Emmett apareció en su vista. Su cabello color broncíneo era un desastre por pasar sus dedos por él y tenía la chaqueta del traje colgada sobre el hombro izquierdo. Los ojos verdes esmeralda se llenaron de curiosidad que conectó con la suya y ella sintió que su mundo giraba fuera de su eje. Su corazón comenzó a latir como un colibrí y su boca se secó. Los labios de él se curvaron y le lanzó una sonrisa torcida.
—Bueno, hola.
*Alerta AMBER: es un sistema de notificación de menores de edad desaparecidos, implementado en varios países desde 1996. AMBER es un retroacrónimo en inglés de America's Missing: Broadcasting Emergency Response pero que originalmente hace referencia a Amber Hagerman, niña que fue secuestrada y días después localizada sin vida
Pasaron muchas cosas en este capítulo, ¿qué les ha parecido?
Y el final... No nos maten, saben que la autora es la que decide dónde terminan los capítulos. ¿Cómo creen que reaccionará Edward?
¡Gracias por todos los comentarios, alertas y favoritos!
Gracias a: cavendano13, Loren, Merce, jhanulita, patymdn, Techu, crysty katy, florcitacullen, AngieSCullen, Bella Alexandra, Celinarofu, Alinita28, lizdayanna, solecitopucheta, Pili, Pam Malfoy Black, Melany, Lupita Pattinson Cullen, Hanna D. L, janneth, Andremr, lauritacullenswan, jupy, bellaliz, bbluelilas, blankitapia, Adriu, carolaaproboste v, Yoliki, Lady Grigori, Tata XOXO, Angeles Bzc, isakristen, somas, Sara, debynoe, Torposoplo12, Mnica, soledadcullen, freedom2604, Noelia, gloriacullen, javierashTY y rosy canul.
¡Hasta el próximo capítulo!
