Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.


Parachute

By: KitsuShel

Traducción: Flor Carrizo

Beta: Melina Aragón


Capítulo 18

—¿Cómo consiguió mi número?

Su editorial, mi querida.

Incluso aunque él no podía verla, ella sacudió la cabeza de lado a lado en confusión.

—Espere, espere… ¿Cómo sabe usted quién soy? —preguntó confundida.

Isabella… —comenzó él—. ¿Puedo llamarte Isabella?

—Seguro, como usted quiera —replicó. Marcus se rio ligeramente.

¿No creerás que Esme es la única que trabaja con Tesoros Perdidos? Te reconocí casi inmediatamente cuando estabas almorzando hoy más temprano, así que llamé y hablé con un conocido, Brian Murray, para saber más sobre tu estancia en Chicago y sobre cómo podría ponerme en contacto contigo para hacerte una propuesta de negocios. Tal vez no conozcas el nombre, pero él es el presidente de HarperCollins. Él estaba muy interesado en lo que tengo que ofrecer.

—¿En serio? ¿Y ellos solo le dieron mi número privado? —preguntó incrédula.

Bueno, no fue así de fácil. —Él se rio entre dientes—. Tuve que llamar para pedir un par de favores y tener una charla con un interno que trabaja para la señora Denali para conseguir tu número. Valió la pena.

—Eso es un poco perturbador, señor Preston. No puedo, por mi vida, entender por qué necesitaría hablar conmigo directamente. Tanya maneja todas las cuestiones de prensa y publicidad.

Mmmm… aunque esta es una propuesta de negocios, también incluye un tema personal. Apreciaría si podemos encontrarnos en persona para sentarnos y discutirlo en profundidad. ¿Tal vez un café?

Bella tomó un respiro profundo y sintió como su ceño se fruncía mientras pensaba. Ella se preguntaba de qué se trataba ese tema personal. ¿Él sabía sobre Jack? Realmente no pensaba que su tono de voz transmitiera esa idea. Suponía que tenía más que ver con usarla para limar asperezas con Esme, pero no estaba completamente segura.

—¿Esto tiene algo que ver con su relación con Esme? Lo siento, pero no seré utilizada como un peón de ninguna manera, señor Preston.

Isabella, es Marcus, por favor. No tengo deseos de utilizarla como un peón de ninguna forma, querida, pero sí, el tema personal de este negocio también afecta a Esme y su familia. Realmente me sentiría más cómodo discutiendo esto en persona. Por favor, ¿podría encontrarse conmigo y estaría feliz de contarle cada detalle de mi proposición?

Bella suspiró, sintiendo como se relajaba. Ella estaba bastante segura de que esto no tenía nada que ver con Jack. Su floreciente curiosidad surgió sobre su sentido común.

—Está bien, creo que es posible.

Entonces, ¿te encontrarás conmigo? ¿El viernes? —preguntó, sonando esperanzado.

Bella tragó y cerró los ojos, dejando atrás sus miedos e inseguridades para responder su pregunta.

—Sí, me encontraré con usted.

Hay una cafetería en el Drake Hotel, llamada Lavazza. ¿Las dos de la tarde suena bien para ti?

—Seguro, estaré ahí entonces.

Gracias, señora Swan, no se arrepentirá.

—Espero que no —susurró para sí misma después de colgar.

Ella se paró en silencio, mirando el paisaje antes de tomar una respiración profunda y marcar el teléfono.

Háblame, nena —contestó una voz femenina ligeramente ronca.

—Oye, Tahn, necesito un consejo. —Bella suspiró.

Guau, tu tono de voz suena serio. ¿El papá sexy te está haciendo pasar un tiempo duro otra vez? Quiero decir, solo con ver sus fotos, nena, él puede darme duro cualquier día.

Bella sacudió la cabeza y rio suavemente ante el comentario de mal gusto de Tanya.

—No, no es él. En realidad es su exsuegro, Marcus Preston.

Ella le explicó a Tanya sobre el encuentro con los Preston en el almuerzo y el resentimiento entre ellos y los Cullen. Cuando terminó diciéndole sobre la conversación telefónica que había terminado recién, Tanya estaba furiosa.

Así que, ¿estás diciéndome que tengo alguien que me apuñaló por la espalda trabajando como interno? Esa mierda no está bien. Dar información personal de un autor es claramente un incumplimiento de la confidencialidad. Confía en mí, Bella, descubriré quién fue y patearé su trasero.

—No te dije que despidieras a nadie, Tanya. Me siento mal ahora —gimoteó Bella ligeramente.

Bueno, mierda. Si rompes las reglas, eres castigado. ¿Qué si le vendía tu número o el de alguien más a un psicópata? No tienen derecho a hacer eso. Fin de la discusión —declaró Tanya con determinación—. Eres demasiado buena para tu propio bien, Bella. Juro que a veces no tienes sentido.

Bella se encogió ante la brusquedad de su amiga, pero sabiendo que solo era la forma de ser de Tanya, se lo tomó con tranquilidad.

—Bien, considéralo terminado. Ahora, ¿qué debería hacer con esta situación en la que me encuentro? No quiero mentirle a nadie, pero tampoco quiero decirles hasta que sepa toda la historia. ¿Cómo puedo salir de eso y no ser la mala?

Tanya suspiró y tarareó.

Bueno, para empezar, me aseguraría de decirle a Alice y a Jasper.

—Ya estaba planeando eso. Tal vez sea ingenua a veces, pero no soy tan estúpida como para meterme en esto sin un respaldo. He aprendido de mis acciones anteriores. Jasper me cortaría la cabeza. —Bella hizo una mueca.

Está bien, entonces. Yo los llevaría contigo y los sentaría a un poco de distancia de ti, pero a plena vista, solo en caso de que el abuelo intente algo sombrío. No suena como algo horrible, pero sabes que me gusta mantener cubiertas todas las bases. Voy a ver qué información puedo averiguar. Tal vez puedo descubrir qué le ofreció el señor Preston a Brian. Tal vez él necesita un riñón o algo así.

Bella rio.

Creo que eso estará bien, chica. —Tanya suspiró—. Aunque me aseguraría de decirle a PS cuando termines. No quieres que él piense que estás escondiéndole algo o siendo sospechosa. Eso podría volverse en tu contra a largo plazo.

—¿PS? —preguntó Bella.

La abreviatura para papi sexi. Dios, te extraño. Ha pasado mucho tiempo. Maldito trabajo que me tiene yendo y viniendo. Creo que estaré pronto por Chi-Town para una cita. ¿Vas a pasar un buen rato con una chica, BellaBee?

—Veré qué puedo hacer, Tahn. También te extraño. —Bella suspiró.

Bien, te dejaré ir. Tengo un interno al que perseguir. Dale a Jackie un beso por mí y dile que la tía Tanya dice hola, ¿está bien?

—Seguro, seguro. Será extra baboso. —Bella se rio.

¡Esa es mi chica! ¡Hasta luego, nena!

—Chau, Tanya.

Bella cerró su teléfono y se apoyó contra la barandilla del patio. Trataría de hablar con Alice y Jasper antes de que se fueran y les dejaría saber lo que estaba pasando. En su mente continuaban girando pensamientos, preguntándose qué era lo que Marcus Preston necesitaba de ella.

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Los próximos días fueron un borrón de salidas en grupo y visitar varios lugares en Chicago. Edward todavía estaba un poco dolorido de su caída del martes, así que ellos calmaron sus actividades. Emmett y Carlisle continuaron molestándolo sin piedad, mientras Jack expresaba su orgullo por el hecho de que lo había intentado. Eran esas palabras las que hacían que las molestias y dolores valieran la pena.

Bella se las arregló para apartar a Alice y Jasper antes de que se fueran y darles un breve resumen y lo hablaron con más detalles por teléfono al día siguiente. A Alice se le ocurrió la idea de que Jasper podía quedarse cerca mientras Bella y Alice iban a Lavazza. Por una vez Jasper estuvo de acuerdo con una de las ideas de Bella. Él también pensaba que descubrir qué quería Marcus antes de molestar a los demás era una buena idea. La noche del jueves, Alice compartió que pensaba que sería mejor si le pedían a Rosalie que fuera con ellos. No solo atenuaría cualquier sospecha de la familia, sino que tener a un Cullen ahí también funcionaría a favor de Bella si alguien se enojaba porque ella no les contó antes.

Bella le contó a Rosalie sus planes durante el viaje para recoger a Jazz y Allie de su hotel, que no estaba muy lejos de The Drake. Rosalie estaba un poco molesta porque Bella no mencionó el plan antes, pero entendió las razones detrás de eso. Rose también le dejó saber que ella la apoyaría si lo necesitaba cuando le contara al resto de la familia lo que había pasado.

Las tres mujeres entraron en la cafetería justo antes de las dos y notaron que Marcus ya estaba sentado allí, esperando a Bella. Él alzó las cejas cuando notó que sus amigas estaban con ella. Alice y Rose se sentaron al otro lado de la habitación, dándole privacidad a Bella, pero también quedándose en la línea de visión. Cuando Bella se acercó a la mesa, Marcus se paró y sacó la silla para ella.

—Gracias —dijo ella en voz baja.

—Veo que trajiste refuerzos contigo. Muy inteligente —remarcó.

—¿Está sugiriendo que los refuerzos son necesarios? Eso no inspira mucha confianza respecto a esta reunión, señor.

Bella se tiró para atrás en su silla y no pudo contener la pequeña sonrisa en su rostro. Marcus le sonrió cálidamente y ella pudo sentir como sus defensas bajaban.

—No, para nada, mi querida. Solo pienso que ese fue un movimiento inteligente. Siempre deberías estar preparada cuando te enfrentas a una situación desconocida. Mi ya alto respeto hacia ti ha aumentado exponencialmente. Sin embargo, puedo asegurarte que tus amigas no son necesarias en este caso, pero estoy feliz de ver que te apoyan.

Ella se mordió el labio, estudiándolo cuidadosamente. Su cabello plateado estaba corto y sus ojos eran de color azul. Tenía arrugas alrededor de sus ojos y una sonrisa amable. Ella suspiró y junto sus manos sobre la mesa.

—Está bien, vayamos a los negocios entonces. ¿Qué quiere de mí?

Él sonrió de manera brillante.

—¿Directo a los negocios? ¿Por qué eso no me sorprende? —Se calló por un momento antes de continuar—. Celebraré una gala de caridad aquí en Chicago, en beneficio de Tesoros perdidos. Necesitaría tu ayuda para organizar lo que tiene que ver con la publicidad, incluyendo el uso de tu nombre y una sesión de fotos.

—No entiendo por qué tenía que hablarlo conmigo directamente. Tanya maneja todos los comunicados de prensa y cosas de ese estilo. —Bella le dio una mirada confundida. Marcus juntó sus manos y descansó su barbilla sobre ellas.

—No sé cuánto sabes de mis lazos familiares con Esme, pero compartimos un nieto, que ha estado perdido por cinco años. Mi hija, Victoria, estuvo casada con el hijo de Esme, Edward. El divorcio fue complicado y doloroso, ya que ellos estaban lidiando con la pérdida de su hijo. Las conductas infantiles de Victoria hicieron todo peor. Ella era mimada y tuvo, ahem, problemas. Cuando todo terminó y las cosas se calmaron, Esme puso la culpa por las acciones de Victoria sobre mis hombros por consentirla por tanto tiempo. Estos años que pasaron fueron difíciles, no solo tuve que lidiar con la pérdida de mi único nieto, sino también con la de amigos cercanos de la familia, Esme y Carlisle. Diane tenía el corazón roto porque Esme la rechazó, aunque ella no tenía nada que ver con la situación, solo la culpa por asociación. He visto a mi esposa sufrir sin su mejor amiga por mucho tiempo y creo que tú podrías darme la oportunidad de tratar de hacer las paces.

Bella entrecerró los ojos.

—Así que está planeando usarme —acusó.

Marcus suspiró.

—No, Isabella, quiero usar la gala como un medio para un fin. Tú solo eres parte del viaje.

Él le sonrió de forma triste a ella. Por alguna razón, Bella le creía cada palabra que había dicho. Ella sacudió la cabeza.

—No veo cómo algo de eso ayudaría. Si ella no le dio ni la hora unos días atrás, ¿qué le hace pensar que cambiará de idea ahora?

—Le pediré públicamente que sea co-anfitriona del evento conmigo. Se verá forzada a aceptar y así tendrá que pasar tiempo con nosotros. No pensé el resto todavía. —Él la miró con una adorable mirada confundida, una que ella había visto en Jack muchas veces.

Bella sacudió la cabeza.

—Por mucho que lo sienta por usted, Marcus, no puedo traicionar a Esme de esa forma. Tan pronto como tenga oportunidad le contaré todo sobre esta reunión. Quiero que sea consciente de que no permitiré que ella sea tomada por sorpresa. Dicho eso, Tesoros Perdidos significa el mundo para mí y haré todo lo que pueda para ayudarlo para que su gala sea un éxito.

Marcus bajó sus manos a su regazo y le dio una sonrisa serena.

—No esperaba nada menos, Isabella. Que Esme esté advertida con anticipación no cambiará el curso de mis acciones. Esta mezquindad ha durado mucho tiempo. Es hora de que hagamos las paces.

—Tengo una pregunta, Marcus. ¿Cómo convenció al señor Murray de agregar esta gala a mi calendario? Se supone que no estoy disponible.

Él le dio una mirada avergonzada y metió la mano dentro del bolsillo de su traje.

—Le prometí esto —dijo mientras deslizaba un pedazo de papel doblado sobre la mesa hacia ella. Ella lo desdobló para encontrarse con un cheque por quinientos mil dólares para la Fundación Tesoros perdidos—. Además de otros quinientos mil en la gala.

Los ojos de Bella se ampliaron y lo miró con sorpresa.

—¿Un millón de dólares? ¿Está donando un millón de dólares a Tesoros Perdidos?

Él asintió y sus ojos brillaron ligeramente con lágrimas no derramadas.

—Dono una gran suma todos los años y no puedo pensar en una causa más digna. Si usted y esta gala también me ayudan a sanar viejas heridas, entonces es un pequeño precio a pagar.

Bella suspiró y se preguntó brevemente cómo demonios iba a decirle esto a Esme y no causar la tercera guerra mundial.

Marcus miró su reloj y sonrió.

—Esto ha sido esclarecedor, señorita Swan, pero necesito irme pronto para recoger a mi hija del aeropuerto.

Los ojos de Bella se ampliaron.

—¿Victoria?

Marcus negó con la cabeza.

—No he hablado con ella en casi dos años. Lo último que supe fue que entró en rehabilitación cerca de su madre en Phoenix. Estoy hablando de mi hija menor, Irina. Ella es mi hija y de Diane. Es exactamente lo opuesto a Victoria en todos los sentidos. Me siento terrible pensándolo a veces, pero ella es la hija buena. Victoria siempre fue una chica problemática y es cierto que lo hice peor consintiéndola para compensar mi ausencia en su vida.

Él suspiró y le dio a ella una sonrisa triste.

—Tienes un hijo, ¿no, Bella? —preguntó y ella solo pudo asentir lentamente.

Marcus se paró y tomó su mano.

—Valora el tiempo que pasas con él y nunca des un momento por sentado.

Él dejó un beso gentil sobre sus dedos y se alejó de la mesa.

—Fue un placer, señorita Swan. Estoy ansioso por trabajar con usted.

Él le sonrió una última vez, una sonrisa amable, antes de dejar la cafetería. Ella casi no tuvo tiempo de digerir lo que había pasado antes de que Rose y Alice se acercaran a ella con un millón de preguntas. Después pasaron otra hora en la cafetería, especulando y trazando un plan de juego, el consenso general fue primero contarle las novedades a Edward y después a Esme.

Alice se levantó y sonrió.

—¿Sabes qué necesitas, Bella? —preguntó entusiasmada.

—Oh, no —gruñó Bella—. ¿Ahora que, Al?

Alice intercambió una mirada maliciosa con Rose y ellas empujaron a Bella fuera de la cafetería.

—En serio, ¿a dónde estamos yendo, chicas? No estoy de humor para sorpresas. Solo quiero ir a casa y acurrucarme con Jack.

—Será rápido, lo prometo. —Rose sonrió—. Solo necesitamos hacer una rápida parada.

Una hora después, las chicas dejaban Victoria's Secret con una bolsa cada una. Por primera vez, Bella estaba emocionada por lo que había comprado.

.

.

Más tarde esa noche, después de que Esme y Carlisle se fueron a la cama, Jack se acurrucó con Bella en el sofá frente a Edward, que estaba apoyado sobre una pila de almohadas. Ella pasó su mano distraídamente por el cabello del chico y él tarareó un sonido feliz. Ella escuchó una suave risa venir desde Edward y miró hacia arriba para ver que él les estaba sonriendo con adoración a ella y a Jack.

«¿Vale la pena?» pensó ella. «¿Enamorarme de él vale el corazón roto que obtendré al final del verano?»

Los ojos de él se movieron hacia los de ella y le dirigió una sonrisa brillante que la hizo dejar de respirar.

Una mejor pregunta sería si era posible evitar que pasara.

Después de unos minutos, Jack se durmió. Bella se movió hacia donde estaba Edward y suspiró. Él la miró interrogante.

—¿Qué pasa, Bella? Luces como si tuvieras muchas cosas en tu mente.

Ella suspiró y asintió.

—Necesito decirte algo, pero tengo miedo de que te enojes conmigo.

Su frente se arrugó y él inclinó la cabeza hacia un lado.

—Ahora estoy intrigado. —Él le dio una sonrisa vacilante, obviamente preparándose para lo peor.

Ella tomó una respiración profunda y la dejó salir lentamente antes de continuar.

—Hoy tomé un café con Marcus Preston.

Los ojos de Edward se ampliaron y su boca se abrió por la sorpresa. Él se recuperó rápidamente y estrechó los ojos con ira brillando en la superficie.

—Continúa, por favor. Necesito escuchar la historia detrás de esto —dijo, su voz temblando ligeramente.

—Él me llamó el martes. ¿Recuerdas la llamada que tomé afuera?

Edward asintió lentamente, sin apartar los ojos de ella.

»Dijo que tenía una proposición de negocios para mí que involucraba a la Fundación Tesoros Perdidos. Él ya había llamado y hablado con el presidente de mi editorial para obtener la aprobación del proyecto, así que estaba atrapada entre la espada y la pared. Sobornó a alguien para que le diera mi número de teléfono y así me contactó para preguntarme si podía encontrarme con él en algún lugar para tomar un café y podríamos entrar en detalles. No quería involucrar a ninguno de ustedes todavía, quería esperar y ver qué pretendía.

Ella observó como su nuez de Adam se movía mientras tragaba.

—¿Entonces? —preguntó—. ¿Qué quiere?

—¿Realmente? Él quiere acercarse a tu madre porque él y Diane la extrañan.

Edward se mofó y rodó los ojos.

—¿Entonces? ¿Dejarás que él te use para conseguir eso? —preguntó enojado.

Ella estrechó los ojos hacia él.

—Nadie me está usando. Gracias a que Marcus hizo un trato con el señor Murray, estoy obligada a ayudarlo. Él quiere organizar una recaudación de fondos para Tesoros Perdidos en honor a su nieto. Él espera no solo crear consciencia y recaudar para la Fundación, sino que ayude a reparar los lazos con Esme. Él quiere pedirle que sea anfitriona del evento con él.

Edward frunció los labios mientras pensaba.

—¿Le dijiste que eres la mamá de Jack?

Bella sacudió la cabeza.

—No, no quería tomar esa decisión sin ti.

—¿Pero fuiste y te encontraste con él sin decirme? —preguntó sarcásticamente.

Ella suspiró.

—Ya te dije que eran negocios. Y te lo estoy diciendo ahora porque esta es la primera oportunidad que tenemos de estar solos hoy. Por favor no te enojes por esto. No quise hacer ningún daño.

Él suspiró y sus ojos se suavizaron.

—Sabes le traerá consecuencias eventualmente. No quiero tener que lidiar con eso cuando pase. —Él suspiró.

Bella lo observó tranquilamente.

—¿Por qué? Él luce como un hombre bueno. Quiero decir, por lo que vi, hizo un mal trabajo criando a su hija pero no es del todo culpable por eso, ¿no? ¿Hay alguna otra pieza del rompecabezas que no conozco?

Edward sacudió la cabeza.

—No realmente. Solo hubo tanto rencor y calumnias durante el divorcio. Yo tenía mis demandas y Victoria las suyas. Ninguno de nosotros dio un paso atrás o se comprometió. Marcus sabía que lo que ella hacía estaba mal pero la apoyó y le pagó los mejores abogados que el dinero puede pagar. Eso terminó costándole mucho a nuestra familia, financiera y emocionalmente, sacarla de nuestras vidas. Mi mamá no olvida o perdona eso y realmente no puedo culparla.

—Él la mencionó en la conversación y casi me da un ataque. —Ella se rio ligeramente, tratando de romper la tensión—. Aparentemente él cortó todos los lazos con ella y no han hablado en dos años.

Ella levantó la mirada y vio la sorpresa escrita en toda la cara de él.

—Huh —murmuró él—. Supongo que finalmente tuvo suficiente de ella.

Bella se acercó y tomó su mano. Sus miradas se encontraron y ella le sonrió.

—Sé que los lastimó, pero ¿no crees que tal vez él tiene razón? ¿Que tal vez es tiempo de sanar las heridas que todavía están ahí, bajo la superficie?

Su otra mano acarició el cabello de Jack, ella miró hacia él y suspiró. Cuando miró hacia arriba otra vez, Edward estaba estudiando sus manos unidas.

—Tal vez tienes razón —dijo suavemente—. Tener a Jack de vuelta en nuestras vidas, que te haya traído con él, me hace creer en los milagros. —Él sonrió suavemente y sacudió la cabeza—. Definitivamente no será de repente, pero podemos tratar.

Bella sonrió brillantemente y apretó su mano, feliz de que estuvieran un paso más cerca de curar las viejas heridas completamente.

Edward le sonrió e inclinó la cabeza hacia un lado.

—¿Qué? —preguntó ella.

—Tú serás la que se lo dirá a mi madre.

Bella se rio y le tiró una almohada, tratando de no despertar a Jack. Edward se rio en voz alta y después cubrió su boca rápidamente cuando Jack se movió.

—Huh, tal vez deberíamos llevarlo a la cama —dijo él tranquilamente, mientras se paraba. Puso sus brazos bajo el chico y fácilmente lo levantó. Él subió las escaleras y se dirigió hacia su habitación.

Bella suspiró y se inclinó para meterlo en la cama.

—Recuerdo cuando eso solía ser más fácil.

Ella se enderezó y notó la mirada triste en la cara de él. Rápidamente se dio cuenta de lo que acababa de decir y apoyó una mano en el brazo de él.

—Oye, lo siento. No quería recordarte todo y hacerte sentir triste.

Él sacudió la cabeza.

—No, no te disculpes. Tomará algo de tiempo, pero sanará. Quiero decir, no lo superaré completamente, pero un día seré capaz de escucharte hablar sobre los años que me perdí y estaré bien. Quiero saber todo lo que me perdí, realmente lo quiero. Solo duele, ¿sabes?

—Me siento muy egoísta a veces, considerando lo que perdiste, pero no puedo desear que nunca hubiera pasado. Él es mi vida entera —susurró, mirando hacia abajo al niño dormido.

Edward tomó la mano de ella y la guió fuera de la habitación y hacia la de ella.

—Buenas noches, Bella —dijo mientras él la atrapaba en un abrazo cálido. Ella apoyó su cabeza sobre el pecho de él y respiró profundamente. Ella lo abrazó fuertemente antes de dejarlo ir.

—Buenas noches, Edward —susurró en respuesta y después lo observó girarse para subir las escaleras hacia su habitación. Ella se apoyó sobre el umbral de la puerta y sonrió, antes de entrar en su cuarto para pasar la noche.


¡UF! ¡Por Jebus! Qué susto nos hizo pegar el señor Preston... Pero igual todavía faltan temas por cerrar.

Edward y Bella cada vez más cerca (¿no son lindos?). Esta vez extrañé a mi adorado Jack, pero sabemos que sirven para ir cerrando historias.

¿Quién no ama a PS? Tanya sabe ;)

Ohhhhhhh, por cierto, ¿qué creen que hará Esme? ¡Esa mujer es ruda!

Gracias por sus comentarios a: lauritacullenswan, ariyasy, LicetSalvatore, Yoliki, Kjmima, cavendano13, solecitopucheta, jhanulita, somas, soledadcullen, Pam Malfoy Black, lizdayanna, Noelia, Pili, rosy canul, GLORIACULLEN, jupy, debynoe, LOQUIBELL, saraipineda44, Tata XOXO, terewee, Isabelle98, crysty Katy, aliceforever85, Merce, Sara, nydiac10, Adriu, Sully YM, Brenda Cullenn, Natalia MerVel, Cary, javierashTY, LucyGomez y freedom2604.

¡Nos leemos en la próxima actualización!