Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.


Parachute

By: KitsuShel

Traducción: luzalejatb

Beta: Flor Carrizo


Capítulo 24

A pesar de que ella y Esme habían visitado anteriormente el salón Crystal en el Hotel Blackstone hacía unas semanas, mientras exploraban los lugares para la gala, entrar en el lugar volvió quitarle el aliento a Bella. Esta vez, en lugar de una magnífica sala vacía con una alfombra al estilo Warhol con una flor roja con tonos anaranjados que ocupaba todo el espacio del piso, la habitación estaba llena de gente alrededor de unas cuantas mesas y sillas. Una parte había sido reelaborada para incluir una pequeña pista de baile y un pequeño escenario. Bella tragó nerviosamente y apretó el brazo de Edward mientras unas pocas personas volvían sus miradas inquisitivas hacia la familia que acababa de entrar en la habitación.

Sintió a Jack de pie justo detrás de ella, escondiéndose de la atención por ahora. Puso su mano ligeramente en su espalda y su hijo la tomó automáticamente. Él respiró profundamente y caminó lentamente a su lado. Los murmullos que se escuchaban a su alrededor se hicieron más fuertes al hacerlo. Su mirada asustada se dirigió hacia su madre, quien le dirigió una cálida y reconfortante sonrisa. Edward atrapó su mirada y le lanzó un guiño juguetón, que ayudó a calmar sus mariposas. Jack enderezó sus hombros y sonrió a sus padres. Carlisle y Esme condujeron la pequeña procesión hacia el salón y se dirigieron a la gran mesa frente al escenario.

Mientras el grupo se acomodaba en la mesa, Marco y Diane caminaron con un hombre alrededor de su edad con el pelo blanco, se lo presentaron a Carlisle y Edward mientras Diane apretaba la mano de Esme antes de abrazar a Bella suavemente.

—Mi querida, ¡te ves impresionante! —exclamó, retrocediendo para admirar el vestido de Bella. Era ajustado en la cintura, blanco y negro, Alice Whitlock original, con una abertura oval en el valle de sus pechos y correas que cruzaban su pecho.

—Gracias, Diane, te ves preciosa también —replicó ella tímidamente.

—¿Y quién es esta hermosa dama? —preguntó la nueva persona, dirigiéndose a Bella.

Marco sonrió orgullosamente y buscó la mano de Bella.

—Dick, esta es la señorita Isabella Swan, la escritora que creó la fundación de Tesoros Perdidos y la increíble mujer que adoptó a mi nieto. Bella —continuó Marcus—, este es Richard Daley, el alcalde de Chicago

—Señorita Swan, es un honor conocerte. —Bella se sonrojó ligeramente cuando el hombre tomó su mano y la besó ligeramente.

Cuando la atención del alcalde Daley se distrajo en otro lugar, Tanya se acercó al lado de Bella.

—¿Su nombre es Dick Daley*? Sus padres deben haber sido un poco retorcidos. Esa es mi clase de gente.

Ella movió las cejas, lo que hizo que Bella mordiera su labio para sofocar las risitas que querían salir.

—¿Oye, Bells? —preguntó Tanya.

—No creo que quiera oírlo, pero, ¿qué?

—¿Qué diría su mujer si le preguntan si ama a su marido? "¡Oh, sí, me encanta Dick Daley!" respondería y diría: "Sí, a mí también, cariño".

Bella hizo un sonido ahogado mientras reprimía la risa. Le dio al alcalde una sonrisa tímida y le dio un codazo a Tanya en el costado cuando él se giró para asegurarse de que estaba bien.

—¿Estás bien, nena? —preguntó Edward en voz baja en su oído.

Ella no pudo evitar sonreír al verlo en su esmoquin.

—Estoy bien, Edward, aunque Tanya está siendo una perra

Tanya bufó y sacudió la cabeza.

—Me amas por ello.

—Eso hago, Tahn. Eso hago. —Bella suspiró, antes de guiñar un ojo a su amiga.

Tanya envolvió su brazo alrededor de los hombros de Bella.

—Chica, no puedes encontrar una mejor amiga.

Bella se echó a reír.

—Por supuesto, sé que siempre estarás ahí con el dinero de la fianza.

Tanya soltó una carcajada.

—¿El dinero de la fianza? Demonios, probablemente estaré en la celda a tu lado.

Edward rio y sacudió la cabeza.

—Nunca es un momento aburrido contigo, ¿verdad, Tanya?

Ella sonrió descaradamente.

—No, señor Cullen, nunca lo es.

Bella miró alrededor de la habitación, su mirada cayó sobre Demetri, y sonrió.

—Oye, Tahn, hay alguien que quiero que conozcas...

.

.

Dejando a Jack en la mesa con Esme y Alice, Edward guió a Bella por la habitación para hacer presentaciones, con la mano apoyada en la parte baja de su espalda todo el tiempo.

Se detuvieron delante de un hombre alto con el pelo rubio oscuro que necesitaba desesperadamente un corte de pelo. Sus ojos color avellana eran fríos y depredadores mientras observaba su acercamiento. Bella sintió que un escalofrío corría por su espina dorsal y tragó nerviosamente. Algo sobre este hombre disparó cada alerta de advertencia que residía en su cabeza.

—Bella, me gustaría que conocieras a mi amigo y abogado, James Brooks.

James tomó su mano y Bella luchó contra el deseo de retroceder ante su toque.

—Es un placer conocerte finalmente, Isabella —dijo con una voz petulante—. Edward me ha contado todo sobre ti.

Bella había aprendido hace mucho tiempo a confiar en sus instintos y ahora cada uno de ellos le decía que se alejara de ese hombre.

—Entonces, me temo que estoy en desventaja, señor Brooks, no sé mucho de usted. —Trató de mantener su voz fuerte y firme, pero ella notó que sus ojos se abrieron y él sonrió ampliamente, mostrando sus dientes. En su mente, ella comparó esa mirada con un tiburón que probaba sangre en el agua.

—Dios mío, no eres nada tímida, ¿no? —James se volvió hacia Edward y le estrechó la mano—. Ed, que bueno verte, si me disculpan, tengo algunos negocios que atender.

Justo cuando cruzó fuera de la línea de visión de Edward, le lanzó a Bella una sonrisa que hizo que su corazón martillea de miedo.

—Oye, ¿estás bien, cariño? Tu rostro está enrojecido —dijo Edward en un tono preocupado.

Sus amplios ojos miraron a los suyos y sintió que su paranoia disminuía. Respiró hondo por la nariz y asintió.

—Sí, estoy bien, solo que es mucho para procesar —respondió mientras señalaba la habitación.

Él sonrió amablemente y tomó su brazo.

—Vamos a volver a la mesa entonces. Me vendría bien un descanso

Cuando llegaron a la mesa, Emmett tomó a Edward a un lado para hablar con un viejo amigo, así que Bella tomó el asiento vacío entre Alice y Jack.

Jack estaba absorto en un juego en su iPhone, así que se reclinó y suspiró. Alice apoyó su barbilla en el hombro de Bella y le dio un pequeño codazo.

—Oye, Bell, ¿quién era ese tipo?

Bella le lanzó una mirada confundida.

—¿Cuál? Hay una habitación llena de ellos.

Los labios de Alice se fruncieron y su rostro estaba grabado en preocupación.

—El último.

Las fosas nasales de Bella se agradaron y ella hizo una mueca.

—James Brooks, el amigo y abogado de Edward.

Los ojos de Alice se nublaron y una mirada lejana cruzó su rostro. De repente, parpadeó y miró directamente a los ojos de Bella.

—Aléjate de él, es una de esas personas que solo trae malas noticias

—¿Allie? —preguntó Bella, confundida—. ¿Lo conoces o algo así?

Alice sacudió la cabeza.

—No, solo tengo un mal presentimiento de él, te miraba como si fueras algo de comer, era espeluznante

—Huh… —Bella reflexionó mientras examinaba sus uñas—. Tuve la misma reacción, sentí como si mi piel se me encogiera, no entiendo cómo Edward es amigo de alguien como él.

Alice se enderezó y sacudió la cabeza.

—A veces no puedes ver lo que está justo delante de ti.

Bella asintió pensativamente antes de dejar caer su mirada sobre su hijo, que miraba fijamente al teléfono. Se inclinó para mirar por encima del hombro y lo vio pinchando en una pantalla oscura.

—¿Qué estás haciendo, pequeño?

—Estoy tuiteando.

Bella levantó y arqueó las cejas.

—¿Estás tuiteando?

—Sí, este lugar es un poco aburrido, he estado tuiteando con algunos amigos

—¿Cómo quién?

—Riley, Garrett, Bree, Dania, Ayden, Pika, Nic, Mal y algunos otros

—Espera, ¿son niños de tu clase? ¿Quién llama a su hijo Pika?

Jack puso los ojos en blanco.

—Sí, y Pika es su apodo, mamá

—Ah, bien.

Después de unos minutos de Bella mirando por encima del hombro, Jack cerró la aplicación y puso el teléfono en la mesa. Él la miró y sonrió.

—¿Te aburres también, mamá?

Bella bufó y se sentó de nuevo.

—Sí, así que demándame.

Jack miró alrededor de la habitación y luego de vuelta a su mamá.

—¿Qué tal si nos escapamos rápidamente?

Ella inclinó la cabeza hacia un lado.

—Sigue, has intrigado a mamá.

Jack se levantó y buscó su mano. Ellos furtivamente hicieron su camino a través de la multitud y se encontraron enfrente a un par de puertas que conducen a un balcón. Él hizo un gesto hacia adelante con su brazo.

—Después de usted, mi señora.

Bella hizo una reverencia y sonrió

—Gracias, buen señor.

Los dos permanecieron en el balcón unos minutos, dejando que el cálido y húmedo aire de Chicago se extendiera sobre su piel como una manta.

Jack suspiró.

—Echo de menos el aire en casa, siempre olía fresco y el sonido de la lluvia, también lo extraño.

Bella sonrió.

—Sé a lo que te refieres. Cuando era más joven odiaba a Forks, siempre era tan lluvioso y triste, pero a lo largo de los años, me empezó a gustar. También lo extraño.

—Mamá, ¿qué vamos a hacer?

Se volvió y miró a Jack con expresión interrogativa.

—¿Qué quieres decir?

—Cuando termine el verano, ¿qué vamos a hacer?

Bella suspiró tristemente y miró a la ciudad.

—¿Qué quieres hacer, Jack?

Se volvió hacia ella con los ojos muy abiertos.

—¡No puedes preguntarme algo así! —exclamó.

Ella casi se rio de su cómica reacción.

—¿Por qué no?

—Yo soy un niño, no puedes poner esa clase de decisión en mis hombros frágiles.

Ella resopló y sacudió levemente la cabeza.

—¿En serio, Jack? Es gracioso oírte hablar como si tuvieras 40 años mientras te llamas a ti mismo un niño al mismo tiempo.

Él se encogió de hombros.

—Eh, soy maduro para mi edad, además tengo un intelecto superior.

Bella rio y lo empujó suavemente con su hombro.

—¡Déjalo, mocoso!

Pasaron unos momentos de silencio antes de que volviera a hablar.

—Nos vamos a casa, eso es lo que pasa al final del verano, nos vamos a casa y nos mantenemos en contacto con todo el mundo aquí, venimos de visita o ellos van a Washington

Jack asintió pensativo.

—Me lo imaginé.

Bella lo miró con lágrimas en los ojos. Ella se agachó hasta que ella estaba a la altura de sus ojos, teniendo cuidado de no dañar su vestido.

—¿Qué quieres, Jack? Sé que la decisión es demasiado para ti, pero esta es tu vida también, quiero asegurarme de que seas feliz.

—Soy feliz, voy a extrañar a todos aquí, pero quiero volver a casa, a la lluvia, a mis amigos y al resto de nuestra familia

Jack la miró con sus amplios e inocentes ojos verdes. Él envolvió sus brazos alrededor de su cuello y apretó firmemente.

—Voy a donde quieras que vaya, mamá, eres mi hogar.

Bella en silencio le dio las gracias a Alice y su maquillaje a prueba de agua mientras sentía lágrimas correr por sus mejillas. Ella lo abrazó y se levantó, levantándolo de sus pies y manteniéndolo en sus brazos.

—Te quiero tanto, Jack, eres mi mundo, no sé qué haría sin ti.

Después de un momento, ella lo puso de nuevo en sus pies y se limpió los ojos. Una garganta se aclaró en el umbral del salón de baile y ella miró hacia la preocupada cara de Edward.

—¿Está todo bien?

Jack se incorporó y asintió.

—Sí, todo está bien, papá. Ya sabes cómo se ponen las mujeres cuando les dices que las amas.

Ella sonrió agradecida a su hijo por su sencilla y dulce explicación. Sabía que los tres necesitaban hablar de septiembre como una familia, pero ahora no era el momento ni el lugar adecuado.

Ella sonrió tímidamente a Edward y se encogió de hombros. Él sonrió dulcemente y metió la mano en el bolsillo de su traje y sacó un pequeño pañuelo blanco. Ella lo tomó de su mano extendida y se limpió la cara, tratando de eliminar cualquier rastro de lágrimas.

—¿Me veo bien? —preguntó suavemente.

—Sí, te ves maravillosa —respondió Edward sin quitar sus ojos de los suyos.

—Ugh, de acuerdo, ¿podemos volver a entrar antes de que ustedes dos se vuelvan a besar? —se quejó Jack sin entusiasmo.

Bella se echó a reír y asintió con la cabeza, antes de dejar el tranquilo balcón por el ruido constante de la sala llena de gente una vez más.

.

.

Un poco más de una hora después, Marcus subió al escenario.

—Buenas noches, señoras y señores. Primero, quiero darles las gracias por haber venido esta noche para apoyar una causa tan valiosa. Como algunos de ustedes saben bien, me llamo Marcus Preston y soy presidente de Northern Trust Co. Desde hace unos cinco años, la tragedia golpeó a nuestra familia cuando mi nieto, Jackson, desapareció. Fue un golpe que nos dolió a todos profundamente, a través de idas y vueltas que ninguno de nosotros podría haber esperado, nuestra historia tiene un final feliz. Fue encontrado y adoptado por la maravillosa mujer a la que escucharán esta noche. Pero no muchos otros niños recibirán ese tipo de final, por lo que estamos aquí esta noche para recaudar fondos para la fundación de Tesoros Perdidos, que ayuda a los niños desaparecidos y abandonados y sus familias. Por favor, abran sus corazones y sus billeteras esta noche.

Sonrió a su audiencia cautiva y miró alrededor de la habitación, antes de señalar hacia una gran mesa a su derecha.

—Además de nuestra recaudación de fondos esta noche, también tenemos algunos elementos dispuestos para una subasta silenciosa, así que por favor no duden en venir a echar un vistazo a algunas de las cosas que se subastan esta noche. Ahora, sin más preámbulo, me gustaría presentar a la escritora de fama mundial y mi nueva heroína personal, la señorita Isabella Swan.

Bella tragó nerviosamente antes de ponerse de pie y hacer su camino a la pequeña tarima. Todavía tenía un pequeño caso de pánico escénico, pero no era tan malo como solía ser. Tenía que gradecer a Tanya y a su primer acercamiento a la firma de libros por eso. Sonrió graciosamente a Marcus, que la ayudó a subir las escaleras para llegar al podio. Respiró profundamente y sonrió a la multitud.

—Hola a todos. Gracias, Marcus, por sus bellas palabras, realmente las aprecio. Estoy aquí esta noche para hacer campaña por la fundación de Tesoros Perdidos. Empecé hace unos años, poco después de haber adoptado a mi hijo, Jack, para ayudar a los niños que estaban solos como él. Él estaba perdido y solo cuando me encontré con él hace cinco años, un niño de tres años que no podía decir quién era su familia o incluso dónde estaban. Los cómos y porqués de su aparición en Seattle ese día siguen siendo un misterio para todos nosotros, pero en el aquí y ahora, Jack está encontrando su final feliz. Hay millones de niños en todo el país que están perdidos y solos, que necesitan amor, comodidad y refugio. Esta fundación les ayuda a encontrar eso. También proporcionamos apoyo a las familias que están desesperados porque sus hijos están desaparecidos. No todo el mundo puede tener un final feliz, pero podemos tratar de subir el número de finales felices. Así que con melancolía, pero también con alegría les agradezco a todos y cada uno de ustedes por asistir y ayudar a hacer posible que la fundación continúe cambiando vidas.

Ella sonrió y asintió una vez antes de retroceder. Marcus se acercó rápidamente a ella y se apoyó en el micrófono

—Una vez más muchas gracias y disfruten de la velada.

Hubo una ola de aplausos cuando Marcus extendió la mano para ayudar a Bella a bajar las escaleras. Cuando estaba segura en el suelo, se inclinó para susurrarle al oído.

—Eres absolutamente maravillosa, Isabella.

Ella le sonrió tímidamente mientras regresaban a la mesa, donde se sentó una vez más entre Jack y Edward. Ambos la abrazaron, le susurraron felicitaciones y le dijeron que había hecho un gran trabajo. Ella sonrió y los besó en la mejilla. Después de unos minutos de charlar con su familia, Bella miró el vaso de vino de Jack especulativamente.

—¿Qué tienes allí, chico?

Jack rodó los ojos en broma y soltó una carcajada.

—Es jugo de uva, mamá, no te preocupes.

Ella soltó una carcajada y le revolvió el cabello ligeramente. Un momento después, sintió que Edward tiraba de su codo. Se volvió hacia él y no pudo evitar devolver su sonrisa impresionante.

—¿Bailas conmigo, por favor, Bella?

Ella asintió y colocó su mano en la suya, dejándolo llevarla a la pista de baile. Una nueva canción comenzó suavemente mientras ella colocaba sus brazos alrededor de su cuello.

The stars lean down to kiss you

And I lie awake and miss you

Pour me a heavy dose of atmosphere

'Cause I'll doze off safe and soundly

But I'll miss your arms around me

I'd send a postcard to you, dear

'Cause I wish you were here

...

Ella suspiró

—Me encanta esta canción, es tan bonita.

—Mmmhmm… —Edward estuvo de acuerdo en un zumbido—. Bella, ¿de qué estaban hablando en el balcón? Parecía un momento tenso.

—¿Podemos hablar de esto más tarde? No creo que este sea un buen lugar para esa conversación.

Él puso una mano en su mejilla y ella se inclinó en ella.

—Solo quiero saber si todo está bien, nena.

Se derritió al oír su voz llamándola así y miró a sus ojos sinceros.

—Todo va a estar bien, los tres solo tenemos que sentarnos y revisar algunas cosas en cuanto a qué va a ocurrir al final del verano.

Ella observó que sus ojos se entristecían mientras él asentía y apartaba la mirada.

...

I'll watch the night turn light-blue

But it's not the same without you

Because it takes two to whisper quietly

The silence isn't so bad

'Til I look at my hands and feel sad

'Cause the spaces between my fingers

Are right where yours fit perfectly

...

El incómodo silencio la estaba matando, así que trató de aligerar el estado de ánimo.

—Entonces, ¿qué piensas de Tahn y Tre?

Edward levantó una ceja y miró hacia donde estaban los dos sentados y hablando animadamente.

—Creo que tienen el potencial de ser perfectos juntos o de asesinarse entre ellos. De cualquier manera, definitivamente encenderán fuegos artificiales.

Bella echó la cabeza hacia atrás y se echó a reír.

—Creo que harían una pareja bastante interesante.

—Eso harían —estuvo de acuerdo Edward.

...

I'll find repose in new ways

Though I haven't slept in two days

'Cause cold nostalgia chills me to the bone

But drenched in vanilla twilight

I'll sit on the front porch all night

Waist—deep in thought because

When I think of youI don't feel so alone

...

—Mira, lo siento por la incomodidad de hace unos momentos —le susurró él al oído, enviándole escalofríos por la espalda.

—No, es comprensible, acabas de recuperar a tu hijo, es difícil imaginarlo yéndose de nuevo.

Se apartó un poco y la miró a los ojos con pasión.

—No es solo él, Bella, tú también. Yo te amo, más de lo que nunca he amado a nadie aparte de Jack, no puedo perderlos a ambos.

Su garganta se cerró y sintió lágrimas brotar de sus ojos.

—No sé cómo vamos a hacer que esto funcione, Edward, pero yo también te amo, tanto. Nunca nos perderás, a ninguno de los dos, ni siquiera si estamos cruzando el país. Estamos aquí —dijo ella con seriedad, poniendo su mano sobre el corazón de él.

Él se inclinó y la besó apasionada pero rápidamente.

...

When violet eyes get brighter

And heavy wings grow lighter

I'll taste the sky and feel alive again

And I'll forget the world that I knew

But I swear I won't forget you

Oh, if my voice could reach

Back through the past

I'd whisper in your ear

Oh darling, I wish you were here

...

Ella abrió los ojos y sonrió amorosamente.

—Hablaremos de todo esto más tarde, lo prometo

Él asintió y puso sus labios contra su frente. Ella miró a su mesa y sintió que su corazón empezaba a martillear y que la paranoia fluía a través de ella. Jack estaba temblando y respirando erráticamente. Se apartó de Edward y corrió hacia el lado de su hijo. Edward permaneció inmóvil durante un minuto, sin entender qué demonios había sucedido, pero rápidamente se puso en movimiento una vez que se dio cuenta del destino de Bella.

Ella estaba al lado de su hijo en un instante, pasando sus manos por la cara y los brazos de Jack comprobando si algo estaba mal físicamente. Su respiración se hizo cada vez más laboriosa y sus ojos eran anchos como platos. Ella tomó sus manos y las frotó.

—¡Jack!, Jack, cariño, necesitas calmarte, respira profundamente, pequeño. Eso es, vuelve a mamá —hablaba ella suavemente en su oído, mientras pasaba su mano libre a través de su cabello.

Él giró sus amplios ojos para encontrarse con los de ella y abrió su boca para hablar, pero ningún sonido salió. Parpadeó y tragó saliva.

—¿Qué pasa, bebé? ¿Qué es lo que te tiene tan inquieto?

Sus ojos retrocedieron hacia la mujer con un vestido azul que estaba de pie a unos metros de distancia, frente a su mesa, sonriendo a Edward y a Esme.

—Victoria —susurró.


*Dick Daley: Tanya se refiere a que Dick significa polla en inglés, por eso piensa que los padres son retorcidos.


¡Qué capítulo!

¿Se imaginaban que James iba a aparecer en algún momento? ¿Ustedes también tienen un mal presentimiento sobre él?

Y ese final... pobre Jack, tenía que aparecer la zorra de Victoria. ¿Qué creen que pasará ahora?

¡Esperamos que nos cuenten todo lo que creen en los comentarios!

Gracias por los alertas, favoritos y comentarios: solecitopucheta, rjnavajas, Pam Malfoy Black, saraipineda44, Mary de Cullen, lauritacullenswan, bellaliz, patymdn, Hanna D. L, carolaaproboste v, Noelia, Pili, Aliceforever85, Melany, cavendano13, somas, terewee, Lady Grigori, Cary, Yoliki, tulgarita, Torposoplo, bbluelilas, jhanulita (Alejandra), soledadcullen, debynoe, lizdayanna, LOQUIBELL, GLORIACULLEN, Tata XOXO, Merce, Sara, floriponcio, Isabelle98, crysty Katy, Nadiia16 y freedom2604.

¡Hasta el próximo capítulo!