Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.


Parachute

By: KitsuShel

Traducción: Flaca Paz

Beta: Yanina Barboza


Capítulo 25

A pesar de que nadie, excepto aquellos de su entorno más cercano, sabían que pasaba algo, Bella sintió que la habitación se había vuelto misteriosamente silenciosa. Parada ante ella estaba la mujer que frecuentaba sus pesadillas y más sangrientas fantasías. Allí estaba ella, mirando con aire satisfecho y confiado, cuando debería haber estado tras las rejas o en el fondo de alguna zanja en alguna parte. La sangre de Bella comenzó a hervir y sentía su furia burbujeando mientras se levantaba y se acercaba a esa misma mujer. Notando la aproximación de Bella, Victoria levantó una ceja desafiándola y tomó todo el autocontrol que había en Bella, para no darle una bofetada a la sonrisa de satisfacción en la cara de la otra mujer.

—¿Qué demonios estás haciendo aquí? —siseó Edward. La mirada de Victoria estaba fija en él, y sonreía ampliamente.

—Edward, cariño, qué guapo estás —respondió con voz melosa.

—Corta la mierda, Victoria. ¿Qué estás haciendo aquí? —dijo él entre dientes con rabia, lo que la hizo reír ligeramente.

—¿Por qué, Eddie, esta noche es honor a nuestro hijo, no? ¿Qué clase de madre sería si no expreso mis respetos?

—Victoria Anne —reprendió Marcus a su hija. Tenía su cara roja y manchada, una clara indicación de su ira y la vergüenza hacia su hija mayor.

La frente de Bella se frunció ligeramente. Había asumido automáticamente que había sido el primero en informar a Victoria de la reaparición de Jack. Si él no había sido, ¿entonces quién había sido? Su mente comenzó a dar vueltas con posibilidades e improbabilidades. Miró alrededor de su grupo rápidamente antes de notar a James de pie justo a un lado, mirando muy molesto y un poco enojado. Al principio, ella pensó que era debido a la preocupación de Edward, pero entonces lo vio llamar la atención de Victoria y sacudir su cabeza imperceptiblemente, como en señal de advertencia. Victoria frunció los labios y le guiñó antes de poner su atención de nuevo en Edward. Bella parpadeó y rápidamente desvió la mirada antes de que cualquiera de ellos la atraparan viendo. Las ruedas en su mente empezaron a girar a la velocidad de la luz.

¿Por qué James se comunicaba con Victoria? ¿Qué ocurría? Parecían muy familiarizados entre sí. ¿Fue él quien le informó acerca de la gala? De repente, los sentimientos de inquietud que tenía antes al encontrarse con él tenían sentido, mientras los recuerdos inundaban su cerebro.

...

(Flashaback del Capítulo 2)

No lo sé. Fue cuando el hombre nos encontró en el parque y le dijo a mamá que tenía que abandonar al niño, o ella no lo conseguiría. Ella me dijo que me quedara en la banca y que regresaría pronto. —Sus pequeños ojos se llenaron de lágrimas.

Al escuchar eso, Bella jadeó y miró a su padre, cuya cara estaba grabada con asco.

¿Qué hombre era ese, Jack? —preguntó Zafrina—. ¿Tú padre? —Él sacudió la cabeza rápidamente.

No, mi papi estaba en casa cuando nos fuimos en el coche.

Cuando le pidió a Jack que describiera los rasgos físicos de cualquiera de las personas que había mencionado, les dijo que el hombre era grande, con el pelo largo y amarillo y que su mamá era alta con el pelo de color naranja y ojos azules.

...

Bella miró una vez más a James y su pelo rubio y se preguntó si el color de su pelo era demasiada coincidencia para pasar por alto. ¿Qué pasaba si Victoria había estado teniendo un romance con el abogado de su marido? ¿Qué los habría traído a Seattle? Ella parpadeó y sacudió la cabeza. Se reprendió a sí misma por inventar una historia así de la nada. Sin embargo, ella hizo una nota mental para que Jenks investigara al señor Brooks lo antes posible. Charlie siempre le enseñó a confiar en sus instintos; ser prudente y que más valía prevenir que lamentar.

Se tragó su aprensión hacia James y se centró en la confrontación que tenía lugar enfrente de ella. Victoria se colocó las manos en las caderas y puso los ojos en blanco.

—Tienes que irte, Victoria, antes de que te eche.

—¿No te parece que estás siendo un poco grosero? Quiero decir, han pasado cinco años desde que he visto a mi hijo. ¿Nadie pensó en informarme que estaba vivo y sano? Tuve que enterarme por terceros. Nunca pensé que cayeras tan bajo.

—Él ya no es más tu hijo. Firmaste la renuncia a tus derechos paternales y te lavaste las manos de él —gruñó Edward con rabia.

—Yo no tocaría ese tema si fuera tú.

—¿Y por qué no, Vic? Es blanco o blanco. Yo estuve ahí cuando firmaste los papeles. No puede ser más sencillo.

Victoria sonrió.

—Estaba drogada en ese momento. Tú lo sabías, tu abogado lo sabía, qué diablos, el mío, también. No estaba en mi sano juicio, y te aprovechaste de eso. Se llama complot. Si tuviera que forzar la situación, podría conseguir ese pequeño pedazo de papel invalidado.

Los ojos de Edward se abrieron y sus fosas nasales se ensancharon de furia.

—¿Por qué? ¿Por qué diablos incluso intentarías algo por el estilo? ¡Nunca quisiste ser madre en primer lugar!

Dio un paso más cerca y lo miró.

—Exactamente. Tú me obligaste a eso.

Su rostro perdió todo su color y se quedó boquiabierto.

—Yo-Yo nunca te forcé a nada.

—No físicamente, no. Emocionalmente, sí. Si hubiera escapado y tenido un aborto como quería, mis padres no me hubieran repudiado gracias a ti. No tuve elección. Bueno, ahora tengo otra oportunidad.

Edward se irguió por completo y miró a su ex esposa, preguntándose qué le había visto de atractivo.

—Esta no es una pelea a que vas a ganar, Victoria.

La mirada de Victoria cayó en la temblorosa silueta de Jack, se formó una sonrisa malvada en su rostro. Bella sintió una ira incontenible y una actitud protectora corrió por sus venas. Ella se puso rápidamente delante de su hijo, cortando la visión de Victoria y poniéndose directamente en la línea de fuego, encontrándose con la mirada de sorpresa de Victoria. No le importaba que la sangre de ella corriera a través de las venas de Jack, era su hijo y lo protegería hasta su último aliento.

La bruja pelirroja ladeó la cabeza y miró a Bella especulativamente, como si fuera una cazadora analizando a su presa. Los helados ojos azules de Victoria se estrecharon y dio un paso adelante. Bella cambió a una postura defensiva y apretó los puños a los costados, agradecida por las lesiones de defensa personal de su padre. Esta perra no iba a poner una mano sobre la cabeza de su hijo.

Esme dio medio paso hacia adelante y puso su mano enfrente de Victoria, deteniendo su movimiento.

—No avances más —habló la mujer mayor con autoridad.

Victoria se giró con los ojos como plato hacia Esme.

—¿Y quién crees que va a detenerme, Esme? —preguntó petulante.

—Yo. —Los furiosos ojos verdes de Esme nunca se apartaron—. No volverás a ponerle una mano encima a mi familia de nuevo. Nos veremos en el infierno primero.

Marcus se acercó a su hija y colocó una mano sobre su codo.

—Victoria, creo que es hora de que te vayas.

Ella miró a su padre con la confusión escrita en su cara.

—¿Papi? ¿De verdad vas a echarme? —Ella batió sus pestañas e hizo un puchero.

El rostro de Marcus vaciló por sólo un momento antes de amarse de valor.

—Sí, lo haré. No voy a elegirte por encima de mi nieto, Victoria. Tuviste demasiadas oportunidades ya. Edward tiene razón, no vas a ganar esta pelea.

Victoria se quedó boquiabierta.

—¿Me estás jodiendo? —Ella señaló por encima a Jack y comenzó a levantar la voz—. Eso es mentira. Ese de allá es mi hijo; yo fui la que lo llevó y lo dio a luz. ¡Tengo todo el derecho de verlo!

Edward la miró severamente.

—Legalmente, no tienes ningún fundamento. Tú firmaste la cesión de tus derechos. Eso significa que no eres más que la donante de óvulos de mi hijo.

La mano de Victoria voló y golpeó a Edward en la mejilla con la fuerza suficiente para girar su cabeza.

—No me jodas, Edward. No sabes de lo que soy capaz —habló Victoria en una amenazadora voz baja. Bella se movió rápidamente hacia adelante, pero Tanya la retuvo por el brazo.

—No, Bella, no —le dijo su amiga al oído—. Sé que quieres atacar como una mamá osa a Victoria por poner sus manos sobre tu hombre, pero mírala. Lo hace para conseguir una reacción. Está tratando de incitarte a hacer algo que podría costarte a Jack. No caigas en la trampa. Está sacando a relucir la cuerda, déjala que se ahorque sola.

Bella estaba furiosa, pero entendió exactamente lo que Tanya estaba diciéndole. Ella sólo tendría que encontrar una manera de envolver sus manos alrededor del cuello de la pelirroja sin público. Ella asintió bruscamente, y Than le soltó el brazo.

Bella se acercó a Edward y colocó su mano sobre su espalda. Él le devolvió la mirada rápidamente e hizo una mueca. Un ribete de color rojo brillante ya se le estaba formando en la mejilla y sintió que su ira subía a un nivel excesivo. La mirada de Victoria se centró de nuevo en Bella y se burló.

—Y no me hagas comenzar a hablar sobre ti, princesa. La inocente y santa Isabella Swan. —Victoria rio maliciosamente cuando se dio cuenta de que los ojos de Bella se abrieron—. Oh, sí, sé todo sobre ti, mosquita muerta. Te haría mejor recordar que estás jugando a la casita con mi familia. Un pedazo de papel nunca te hará la madre de Jackson. Eres sólo un cuerpo caliente en la cama de su padre; una simple puta.

Jack levantó bruscamente la cabeza y miró en su dirección.

—BASTA —gruñó, un sonido similar a un animal herido—. Deja en paz a mi mamá.

Victoria levantó una ceja y sonrió con superioridad, malentendiendo la petición del niño. Bella se enderezó y sonrió dulcemente, lo que causó que la confianza de la otra mujer vacilara.

—Está hablando de , idiota. Soy su madre, no tú, y no hay una mierda que puedas hacer al respecto.

Bella le dio la espalda a Victoria y se acercó a Jack, que la miraba con ojos grandes y asustados. Tenía un brazo alrededor de la cintura, como si estuviera tratando de mantenerse íntegro. Sonrió con tristeza, y voló a ella tan pronto como abrió los brazos hacia él. Abrazó a su hijo fuertemente mientras que su pequeño cuerpo temblaba.

—Está bien, pequeño, nadie va a hacerte daño —murmuró en voz baja en su oído, mientras frotaba su espalda.

—Bella, ¿por qué no llevas a Jack a tomar un poco de aire? —ofreció Esme.

Jack le suplicó a su mamá con ojos tristes y cansados.

—Sólo quiero ir a casa. ¿Por favor, mamá?

Bella asintió rápidamente y miró a Edward, que todavía estaba enfrascado en una discusión con Victoria y Marcus. James caminó hacia Bella y sonrió.

—Yo estaría feliz de llevarla a usted y el pequeño al hogar, señorita Swan.

Bella lo miró en estado de shock, cada parte de ella gritando, "ni lo sueñes, amigo". A pesar de que no tenía pruebas, no podía negar que su intuición le decía que James Brooks era peligroso.

Sintió a Jack tensarse y empezar a temblar intensamente cuando miró a James. El niño rápidamente volteó la cabeza y escondió la cara en su hombro.

—Eso no será necesario, señor Brooks —habló Demetri—. Estaré más que feliz de acompañar a Bella y Jack a casa.

Esme puso la mano en el hombro de Bella y le susurró al oído.

—Ve, yo le explicaré a Edward.

Bella asintió y luego le dio una mirada de agradecimiento a Tre. Recogieron sus cosas y salieron rápidamente de la sala sin ser detectados.

Bella y Jack se acurrucaron juntos en el asiento trasero del auto de Demetri mientras que él y Tanya se subieron adelante.

—No tenías que irte, Tahn —dijo Bella en voz baja. Tanya miró por encima del hombro y puso los ojos en blanco.

—Si hubiera permanecido en esa habitación, definitivamente hubieras recurrido a tus ahorros para el dinero de mi fianza, Bella. Alguien iba a ser mutilado, o bien el tipo raro o la pe... —Tanya miró a Jack y se tragó la maldición que estaba a punto de salir de su boca—. Bueno, alguien iba a salir herido.

Bella asintió y bajo la vista hacia Jack, cuya cabeza estaba apoyada contra su hombro con los ojos cerrados. Su corazón se rompió por su hijo. No sólo había estado lidiando con los nervios sobre la gala, sino que la aparición de Victoria debía haber arrojado su ansiedad a un nivel totalmente distinto. Jack suspiró y se movió, abriendo sus ojos y encontrando los de ella.

—Estaba asustado. Cuando la vi, estaba tan asustado. Yo-Yo he tenido pesadillas con ella. Que me lleva lejos de ti y papá. Que lastima a uno de ustedes o que me lastima. No quiero verla nunca más. Por favor, mamá, por favor. No dejes que me lleve.

El corazón de Bella se rompió en pedazos mientras escuchaba la angustia en la voz de Jack. En ese momento, podría haber cometido asesinato y sin pensarlo dos veces. Victoria Preston merecía estar sentada en las puertas del infierno ahora mismo, esperando que su alma sea juzgada. Bella besó el tope de la cabeza de Jack y frotó su espalda.

—Ssh, cariño. Está bien tener miedo, pero nadie va a dejar que te haga daño. Nadie en el mundo podrá alejarte de nosotros. Ahora que él ha vuelto, tu papá moverá montañas para asegurarse de que estás a salvo, y sabes que yo lucharía con el demonio por ti. Hay una fila muy larga de personas dispuestas a interponerse entre tú y Victoria.

Jack asintió y miró al vacío. Tanya se volvió en su asiento y le dio una sonrisa triste a Bella.

—Creo que deberíamos pedirle a Jazz que trabaje en una orden restricción tan pronto como sea posible —dijo en voz baja.

—Estaba pensando lo mismo —respondió Bella—. Vamos a tener que ver de conseguir copias de los documentos de su divorcio y donde se firmó la cesión de sus derechos hacia Jack. James es el abogado de Edward, y no sé cuál será su reacción a eso, pero todos tenemos que sentarnos a discutir qué hacemos ahora. Necesitamos un plan de acción para asegurarnos de que Jack estará a salvo, sin importar qué.

—Probablemente sería mejor hablar con Carlisle sobre eso —intervino Demetri desde el asiento del conductor.

—¿Qué quieres decir, Tre? —preguntó Tanya.

—Brooks tuvo algunos problemas familiares durante los trámites de divorcio y no fue capaz de manejarlos por Ed. Carlisle tenía su propio abogado, Felix Howard, se ocupó de todo por él. En lo personal, creo que Ed estaba mejor. Nunca me cayó muy bien ese hombre, y sé que no soy el único.

Bella se echó hacia atrás, un poco sorprendida por la revelación de que James no tuvo nada que ver con el divorcio. Se preguntó por un momento si él tenía otro motivo para mantenerse alejado. Como, ¿tal vez dormir con la esposa de su cliente? Él no hubiera querido estar cerca del divorcio, en caso de que Victoria tratara de usar su aventura contra él para sacar más provecho de Edward. Las piezas del rompecabezas estaban cayendo en su lugar y a ella no le gustaba la imagen que se estaba formando.

—Tre, esto va a sonar completamente disparatado, pero ¿recuerdas si James ha tenido el pelo largo?

Tre miró a los ojos a Bella en el espejo retrovisor, con la sorpresa escrita en su rostro.

—Sí, lo tuvo. Lo solía tener por el hombro, pero se lo cortó hace unos años. ¿Por qué preguntas?

Bella sacudió la cabeza y decidió mantener sus sospechas para sí misma por ahora. Sintió que su malestar con el papel de James en la desaparición de Jack crecía exageradamente. Su instinto le estaba diciendo que él estaba allí con ellos en Seattle. Ahora, sólo necesitaba averiguar por qué.

—No hay ninguna razón, simplemente curiosidad. —Bella atrapó la mirada interrogante de Tanya y negó con la cabeza ligeramente, intentando decirle que se lo explicaría más tarde. Tanya entendió y asintió en respuesta—. Tahn, ¿me puedes recordar más tarde que tengo que hablar con Jenks sobre algunas cosas?

Los ojos de Tanya se abrieron y ella asintió de nuevo, esta vez ató cabos y sacó su teléfono celular para enviar un mensaje de texto a Jenks para iniciar el proceso de conseguir secretos sobre Brooks tan pronto como fuera posible.

Un poco más tarde, el coche se detuvo delante de la casa de los Cullen. Jack se había quedado dormido y afuera estaba frío, así que Bella se quitó los zapatos y lo colocó en sus brazos para llevarlo a la cama. Demetri rodeó a su lado y se ofreció a llevar a Jack por ella, pero no podía dejarlo ir. Necesitaba hacer esto; sentirse conectada a su hijo en este momento.

—Unf, gracias —resopló—, pero lo tengo, Tre. Mierda, él es más pesado de lo que recordaba.

Bella movió al niño dormido y se dirigió hacia el interior de la casa, dejando a Tanya para recoger las pocas pertenencias que ella y Jack habían dejado en el interior del coche. Cuando llegó a la parte superior de las escaleras, ella tomó la decisión de acostar a Jack en su habitación, pensando que iba a ser una mala noche. Lo acostó sobre el cubrecama y se sentó para quitarle los zapatos y la chaqueta. Miró a su pacífico rostro y permitió que unas cuantas lágrimas se deslizaran. No era justo. No se merecía ser lastimado de esta manera. Le pasó la mano por la mejilla y suspiró, antes de pararse y llevar sus cosas hacia su habitación. Revisó su tocador hasta que encontró un par de pijamas y lo llevó de vuelta a su habitación. Cuando ella terminó de cambiarlo, retiró las mantas y lo cubrió.

Escuchó un suave golpe en el marco de la puerta y alzó la vista para ver a Tanya allí de pie.

—Hola —susurró mientras caminaba hacia Bella y apretaba su hombro. Bella sonrió tristemente y envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Tahn en un abrazo.

—Escucha, he comenzado con lo de la información de James y le envié un mensaje a Jenks. Creo que sé a dónde vas con esto. ¿Qué pasa si Victoria se estaba reuniendo con él y no un distribuidor al azar?

Bella asintió con la cabeza contra el estómago de Tanya.

—No le voy a decir nada a Edward hasta que estemos seguras.

—Bell, no sé si es una buena idea. Ustedes dos acaban de empezar una relación y no deberías comenzar a esconderle cosas.

Bella se echó hacia atrás y miró a Tanya con una expresión suplicante.

—Si estamos en lo cierto, esto va a hacerle mucho daño. Significará que no sólo su mujer lo traicionó, sino que su buen amigo también lo hizo. James es abogado, él habrá cubierto sus huellas muy bien. No quiero decirle hasta que estemos seguras.

Tanya asintió a regañadientes.

—Si alguien puede encontrar algo sobre Brooks, es Jenks. Él debería tener algo para nosotros en la mañana.

Después de un momento, Tanya suspiró y abrazó los hombros de Bella.

—Eres mi mejor amiga, Bell. Siempre estaré de tu parte, ¿sabes? Mi silencio es tuyo.

—Gracias, Tahn. Escucha, ¿qué tal si nos vemos con Jasper y Alice mañana? Ellos no regresarán hasta el domingo.

Al darse cuenta de la fecha del domingo, Bella gimió.

—Maldita sea, mi padre viene el domingo.

—Que sincronización de mierda tiene Victoria. ¿No podría simplemente desaparecer de la faz de la Tierra o algo?

Tanya palmeó su hombro en consuelo.

—Míralo de esta manera, tal vez tener a Charlie alrededor ayudará a Jack a sentirse más seguro. Sabes lo cercanos que son los dos.

—Sí, eso es verdad. Uf, Charlie va a ponerse furioso cuando se entere lo que ha pasado esta noche.

—Bien.

Bella miró a su amiga con incredulidad.

—¿Bien? ¿Lo dices en serio?

Tanya sonrió y asintió.

—Él es el único de nosotros que legalmente puede dispararle a alguien, ¿recuerdas?

Bella resopló y sacudió la cabeza.

—Gracias por la imagen. Necesitaba eso.

—Siempre, bb. Escucha, me tengo que ir. Tre va a llevarme de vuelta al hotel. Estoy segura de que la caballería estará aquí pronto.

Bella le dio una sonrisa genuina.

—Muchas gracias por estar aquí, Tahn.

Tanya se inclinó y le dio un beso en la cabeza a Bella antes de caminar hacia la puerta.

—Cuando quieras, Bell.

—¡Oye, Tanya! —llamó Bella mientras la otra mujer estaba saliendo de la habitación. Tanya se detuvo y le lanzó una mirada interrogante—. Sé buena, Demetri es un gran tipo. ¡No hagas nada que yo no haría!

Tanya puso los ojos en blanco y sacudió la cabeza.

—Oh, Bella… esa sería una muy aburrida Tanya, y todos sabemos que la última cosa que yo sería llamada es aburrida. —Ella le guiñó el ojo y dejó a Bella riendo ligeramente.

.

.

Bella pasó la noche sin dormir unas horas más tarde. Jack tenía un brazo envuelto alrededor de ella y su vestido estaba metido en lugares que eran muy incómodos. Se dio vuelta y agarró su teléfono de la mesa de noche. Ella se sorprendió al ver que eran las tres de la madrugada y había quince llamadas perdidas, en su mayoría de Edward. Se incorporó rápidamente e iba a ponerse de pie cuando se dio cuenta de una figura oscura en la silla al lado de la ventana. Encendió la lámpara y Edward parpadeó, ajustándose a la luz.

Estaba sentado allí, con la corbata desecha y el saco del traje esparcido en el respaldo de la silla. Su pelo era un desastre, como si hubiera tirado de él con ansiedad, y sus ojos inyectados en sangre. Bella suspiró y se acercó a él. Abrió los brazos y se acurrucó en su regazo, apoyando la cabeza en su pecho, justo por encima de su corazón.

—¿Por qué no me has despertado? —preguntó en voz baja. Ella sintió que su cuerpo se movía con su risa.

—Ustedes dos se veían tan tranquilos; no podía despertarlos, así que me senté aquí a mirarlos. Por un lado, estaba dando gracias a Dios por traer a los dos a mi vida, pero por otro, maldiciendo su nombre por permitir a Victoria acercarse a menos de seis metros de ustedes.

Ella puso sus brazos alrededor de él y lo abrazó.

—Todo saldrá bien, Edward. Ella no va a acercarse a él.

Él se retiró y la miró intensamente a los ojos con una mirada ardiente.

—Tienes razón sobre eso. Si alguien viene a hacerles daño a ti o a Jack a causa de ella, únicamente la apertura del cielo me detendrá de descuartizarlo miembro a miembro.

Bella extendió la mano y le acarició la mejilla.

—Ssh, es tarde. Ven y trata de descansar. Hablaremos todo en la mañana, ¿está bien?

En lugar de responderle, sus manos se enterraron en su cabello y sus labios chocaron contra los suyos. Era un beso desesperado, lleno de emoción y deseo. Llevó la otra mano hacia la mejilla opuesta y acarició su rostro, mientras que el ritmo del beso disminuía y se suavizaba. Ella se retiró y vio como sus ojos se abrían lentamente. Una pequeña sonrisa se formó en sus labios y la besó suavemente por última vez.

—Gracias.

—¿Por qué? —preguntó ella, un tanto confundida.

—Por ser mi conexión a tierra. Gracias por amarme. Gracias por amar a nuestro hijo. Hay demasiadas cosas en la lista en este momento, pero todas y cada una ellas sólo se suman a mi eterno amor y agradecimiento por ti, Bella Swan.

Ella se derritió interiormente y suspiró.

—Nunca tienes que agradecerme por ninguna de esas cosas, Edward. Ahora, vamos a dormir.

Se puso de pie y tomó su mano, para ayudarlo a levantarse. Desabrochó lentamente su camisa y la deslizó por sus hombros, revelando la camiseta debajo. Ella iba a agarrar la hebilla de su cinturón pero se detuvo, ruborizándose.

—Eeehhh, puedes hacerlo tú. Voy a cambiarme. —Nerviosa, señaló al baño, lo que lo hizo reír.

Se dirigió rápidamente a su cómoda y agarró su pijama, yéndose hacia el baño. Cuando salió unos minutos más tarde, se encontró con Edward en camiseta y bóxer acostado al lado de Jack, profundamente dormido. Sonrió y se colocó al otro lado del chico, antes de estirarse para apagar la lámpara. Ella cerró los ojos y esperaba fervientemente que la mañana siguiente fuera más pacífica de lo que había sido la anterior, antes de dormirse profundamente.


¡Llegamos a los 1000 reviews! ¡Gracias!

¿Qué les pareció el capítulo? Victoria definitivamente es una perra. Menos mal que Jack tiene muchas personas para protegerlo. Las sospechas de Bella sobre James aumentan, ¿creen que él es el que estaba con Victoria y Jack? Cuéntenos todas sus teorías en un comentario.

Gracias por sus comentarios a: lizdayanna, Pili, Pam Malfoy Black, cavendano13, Melany, Noelia, Merce, patymdn, Hanna D. L, lauritacullenswan, solecitopucheta, jhanulita (Alejandra), soledadcullen, saraipineda44, rjnavajas, somas, Yoliki, tulgarita, bbluelilas, Nadiia16, VampireQueenR18, Torposoplo, Marie Sellory, Tata XOXO, Adriu, jupy, Florr, Aliceforever85, Vtzaa Hernandez, LOQUIBELL, carol, deisymoon2, Sara, crysty Katy, Carmenc03, Cary, LicetSalvatore, Sully YM, Lady Grigori, Brenda Cullenn, Janneth, terewee, freedom2604, Mel. ACS, GLORIACULLEN y los Guest.

¡Nos leemos en el próximo!