Puees, ¡Feliz año nuevo el 21 de enero xD! Y como prometí, nuevo capítulo en enero ^^.

Dyeson – no te preocupes, que tendrás lemon en el capítulo 14 y luego ya vendrán más después de ese, una vez que arranca el coche ya tira solo xD, muchas gracias como siempre por acompañarme ^^, un abrazo y saludos ^^

Krishellsolis – por desgracia Nico se metió en un mundo que te hace ser peor cada día que pasa, pero ahí esta Maki, una esperanza dentro de tanta oscuridad ^^, muchísimas gracias por tu review ^^, un saludo y un abrazo ^^.

Love Live no me pertenece.

Nico estaba empezando a perder todas las fuerzas y a sucumbir ante su cruel destino y el que iba a ser su verdugo, cuando un fuerte sonido la dejo sorda y algo espeso y rojizo la empapo todo el rostro, hombros y parte del pecho…

Cuando aquel hombre estaba a punto de matar a Nico dejándola sin aire mientras el disfrutaba haciendo daño aquella preciosa muchacha, algo impidió que la rematara, notando como un frio acero se posaba detrás de su cabeza y antes de que pudiera decir ni un solo quejido, toda su cabeza exploto de un solo disparo…

- Se me ha ido de las manos… - descargo Momoka la escopeta con la que recién había volado la cabeza de aquel degenerado – aunque esto convencerá a Chary-chan – se acercó a Nico después de quitar el cuerpo de encima de la pelinegra – ¿Sabes? Creo que necesitas entrenar más… - se sentó en el suelo y coloco la cabeza de Nico sobre sus piernas – ya está… - la murmuro bajito y sujetando la mano de la débil pelinegra.

- Mo…moka

- Estoy aquí, así que descansa un poco – la hablaba la peliceleste bajito mientras sacaba su móvil y marcaba el número de Charlotte.

- Eres… una idiota… - la dijo Nico con algo de rencor en su voz a la vez que sujetaba fuertemente su mano agradeciendo que acabase con la vida de aquel hombre.

- Puede ser – se llevó el móvil a la oreja derecha – pero esto queda entre nosotras

- …gracias… - murmuro cerrando los ojos y descansando entre las piernas de la peliceleste, no era un buen lugar donde echarse una siesta, pero se sentía protegida con Momoka cerca de ella, bien es cierto que se había confiado y de nuevo la habían vuelto a pillar saliendo ella mal parada, pero también era cierto que Momoka la había salvado dos veces, ya fuera por obligación o no, pero con Momoka cerca, su vida no peligraba.

(No lo he hecho por ti… está claro que no…) apretó con fuerza el móvil mientras escuchaba como sonaba el segundo tono de llamada (…no lo he hecho por ella…) se repetía Momoka asegurándose internamente de que no sentía empatía con la pelinegra y seguía siendo la misma fría e insensible chica de siempre (lo hago solo por mi…) apretó la mandíbula hasta que escucho a Charlotte descolgar la llamada.

- Dime Momoka, ¿Ya tienes la información que te pedí sobre las amigas de Nico? – pregunto una pelirrosa disfrutando en su enorme bañera de un relajante baño de espuma.

- No, eso… - miro el descansado rostro de Nico – me va a llevar un poco de tiempo, te llamo por otra razón Chary-chan

- Espero que sea una buena noticia, al fin he conseguido relajarme y no me gustaría…

- Ya está hecho – interrumpió la peliceleste.

- Se más específica, Momoka

- Nico ha cerrado el caso

Charlotte se levantó de golpe de la bañera cubierta casi todo su cuerpo de espuma - ¿Ha sido ella?

- Si, Nico lo ha matado

Una siniestra sonrisa se dibujó en el rostro de Charlotte - ¿Cómo esta ella?

- Ella… - siguió mirando el rostro de Nico y después desvió su mirada al descuartizado cuerpo – está un poco en shock

- Entonces, venid a casa, quiero consolarla en persona – (ya ese muro está roto, solo falta seguir rompiéndolo hasta que pueda atravesar con mis manos su precioso y delicado cuerpo) se mordió medio labio imaginado tener a Nico entre sus brazos y lo que no eran los brazos…

- Espera Chary-chan, hay algo más que tienes que saber, no ha salido como creíamos que saldría y he tenido que improvisar…

- Solo me importa saber si lo ha matado ella, o no – respondió Charlotte en un indiferente tono de voz, le daba igual los métodos, solo le importaba el resultado.

- Si, ha sido ella, pero he tenido que soltar al hombre para obligarla a actuar, lo que significa que…

Suspiro Charlotte notoriamente – ha salido herida de nuevo – termino la frase por la peliceleste.

- Así es

(Empieza a ser costumbre, aunque tampoco me quejo) - está bien - volvió a suspirar – no os mováis de ahí, iré enseguida, así me aseguro de que es verdad que lo ha matado ella

- Pero Nico… - acaricio la herida de la sien de la morena, con cuidado de no hacerla más daño – necesita atención

- La única atención que necesita – oscureció su rostro y su tono de voz – es la mía

- … - Momoka trago pesadamente ante la voz de Charlotte, sabiendo lo que significaba ese tono.

- No toques nada hasta que llegue

- De acuerdo Chary-chan, aquí te esperamos – dijo Momoka colgando a la pelirrosa y tirando a unos metros su móvil, no parecía contenta la de ojos verdes…

3 de noviembre del 2022, 22:30 de la noche del viernes, bahía de Sagami.

Eli estaba sorprendida por la iniciativa de Umi, sin embargo, la rubia no tardó en reaccionar, correspondiendo al beso que tanto tiempo habían esperado las dos y transformando un tímido beso en uno apasionado, las manos de Eli se quedaron descansando en los hombros de la menor, mientras que Umi necesitaba seguir sintiendo el cuerpo de la ojiceleste, abrazándola casi con necesidad mientras con su lengua pedía paso a los labios de Eli, quien hizo caso haciendo lo mismo y besándose con un tremendo amor durante pocos minutos, hasta que la falta de aire reclamo a las dos chicas algo de espacio.

- … - Umi apoyo su frente junto con la de Eli y se quedó mirando esos labios que dibujaban una enorme sonrisa.

- Yo también te amo, Umi – la dijo Eli en un bajo y cálido tono de voz.

Umi soltó una pequeña y satisfactoria risa, después de ese apasionado beso no tenía dudas de lo que pudiera sentir Eli, sin embargo, necesitaba escuchar esas palabras para quedarse más tranquila.

- Ahora solo falta… - cerro sus ojos y humedeció sus labios rozando de nuevo los de Umi - ¿Quieres salir conmigo?

- E-Eso debería de haberlo dicho yo – murmuro la peliazul con un lindo puchero en su rostro.

- Deberías de aceptar… - dio un pequeño beso en cuello de Umi – que soy top – dijo Eli en un tono burlón y notando como el cuerpo de Umi cogía temperatura.

- E-Eso… - acaricio la espalda de la rubia hasta dejar su mano en la curcusilla de esta – ya se verá – la devolvió el tono burlón y sonrojándose hasta las orejas.

(No hay discusión mi querida Umi, yo voy arriba) dibujo la rubia una picaresca sonrisa en sus labios- aun no me has respondido Umi – siguió dando pequeños besos en el cuello de esta, ahora que al fin había destapado sus sentimientos y era correspondida, no sentía la obligación de detenerse, Eli estaba inundando con besos y caricias el cuerpo de Umi - ¿Somos pareja o…

- ¡C-Claro que sí! – respondió Umi sin dudarlo y enterrando su cabeza en el cuello de Eli, intentando interrumpir las acciones de esta al aire libre.

(¿No habías dejado la timidez?) sonrió Eli maliciosamente - ¿De qué te avergüenzas Umi? Has empezado tu – dijo en un tono provocativo y recordando quien beso primera a quien.

- N-No hace falta ir tan lejos en un sitio como este – dijo Umi avergonzada al saber que había gente a los alrededores.

Eli se apartó unos centímetros del cuerpo de Umi y miro a todas las direcciones recordándose donde estaban - ¡Oh! Cierto, hay mucha gente aquí - miro el sonrojado rostro de Umi y siguió sonriendo maliciosamente – entonces, ¿Nos vamos a otro lugar para poder…

Umi tapo rápidamente con una mano los labios de Eli y la alejó unos centímetros de su cuerpo - ¡N-No hace falta hacer n-nada mas hoy! – dijo totalmente sonrojada y desviando su mirada hacia el mar.

- Eso significa, ¿Mañana? – siguió la rubia burlándose de Umi.

- ¡E-Eli-chan! ¡Mañana tenemos la cena con Nico-chan! – regaño la pequeña empezando a perder la paciencia con la picaresca rubia.

(¡Maldición! Me había olvidado que mañana nos juntaremos en el restaurante de Honoka…) al recordar el nombre de la pelinaranja, el rostro de Eli se puso serio – mañana… - se acercó de nuevo a Umi y llevo una mano al rostro de esta – me gustaría centrarme en que todo salga bien con Nico – apoyo su frente junto a la de Umi – por eso quisiera… - acaricio el rostro de la peliazul – mantener solo por un día lo nuestro en secreto – (no me gusta esconderlo, pero necesito hablar con Honoka, no se puede enterar de golpe en la cena, eso sería cruel…) miro fijamente y con mucho amor los orbes de una Umi que la miraba con el mismo amor – ¿Estás de acuerdo con esto? – pregunto Eli en un preocupado tono de voz y con temor a que Umi se lo tomara a mal y retrocedieran en la reciente relación.

- Si – sonrió llevando ella también una mano al rostro de Eli – pienso lo mismo que tú, mañana tiene que salir todo bien para no ahuyentar a Nico-chan – (además, me preocupa más Nozomi-chan y Maki-chan) dio un pequeño beso en los labios de Eli – ocultarlo un día no nos hará daño – la dijo en un tierno tono de voz.

(No, a nosotras no…) pensó Eli preocupada – así es – la respondió en un tono bajo y acariciando sin parar ese rostro que no se cansaba de mirar.

A pesar de la interna preocupación de cada una, la reciente parejita se quedó durante una hora más en la bahía y sentadas en la orilla del puerto, disfrutando de las preciosas vistas mientras se acurrucaban, abrigándose con sus cuerpos del frio otoño y con la mutua sensación de que lo difícil ya había pasado…

3 de noviembre del 2022, 23:30 de la noche del viernes, viejo almacén de alimentación.

Cuando Charlotte llego al almacén, se encontró con una verdadera escena de crimen, el suelo teñido por completo de rojo con trocitos de carne de lo que parecía haber sido una cabeza, un cuerpo descuartizado en el suelo y su querida morena descansando en las piernas de Momoka y con una escopeta en su mano izquierda, al principio se enojó con Momoka por salir Nico de nuevo herida, pero después de verificar que toda la escena correspondía a la primera matanza de la morena, se le paso el enojo, colocándose ella en la posición donde estaba Momoka, colocando con cuidado medio cuerpo de Nico encima de sus piernas y ordenando a Momoka que limpiase todo el almacén y después se deshiciera del cuerpo, al principio Momoka fue reacia de dejar a Nico sola con Charlotte y más en ese estado en el que se encontraba, pero las ordenes de la pelirrosa tenía que seguirlas si no quería un problema mayor con ella, así que lo único que pudo hacer la de ojos verdes era limpiar todo rastro de sangre y después deshacerse como siempre de los cadáveres que tanto ella como Charlotte dejaban a su paso…

Después de varias horas, Nico pareció al fin recobrar la cordura, sintiendo a su vez una notoria brisa en su torso y algo empapado en su rostro, su mente a pesar del golpe, recordaba lo sucedido aunque las visiones eran borrosas, sabía que ella estaba viva y aquel hombre muerto a manos de Momoka, lo que quería decir que ella seguía sin matar a nadie, aunque eso no la quitaba de culpas, ya que ahora era cómplice de asesinato, aunque lo importante era que el caso estaba cumplido y ahora tenía que fingir con Charlotte, lo cual le hizo recordar que seguía estando en aquel frio y siniestro lugar con una peliceleste que seguramente estaba enojada con ella…

- M-Mo… moka… - murmuro bajito Nico mientras recuperaba su voz y abría lentamente sus orbes.

- … - Charlotte no respondió y con una sonrisa victoriosa en su rostro, siguió limpiando el rostro de la morena con unas toallitas mojadas.

Nico levanto despacio y bastante débil su mano derecha para llevarla al borroso rostro que sus orbes recién estaban visualizando – lo siento… - murmuro acariciando el rostro, se sentía mal con la peliceleste por obligarla a hacer lo que tenía que haber hecho ella, pero debido a su nula experiencia en combate, acabo de nuevo herida y creándole problemas a Momoka.

- Por qué te disculpas – no estaba preguntando la pelirrosa.

(Esa voz…) Nico pestañeo varias veces para poder aclarar bien su visión, visualizando todavía algo borrosa la imagen de Charlotte (¡¿Q-Que hace ella aquí?! ¡¿D-Donde esta Momoka?!) intento reincorporarse de golpe, pero con una sola mano Charlotte la mantuvo tumbada sobre sus piernas.

- No hagas movimientos bruscos, tu cuerpo se está recuperando de un fuerte golpe en la cabeza – acaricio el desnudo torso de Nico, debido a que tenía la camiseta empapada de sangre, Charlotte decidió quitársela dejando solo el sujetador de Nico tapando sus senos y deleitándose de nuevo con aquella imagen – descansa hasta que vuelva Momoka

(Ella está bien, pensaba que…) noto como su mano izquierda sujetaba un objeto y desvió su mirada hacia aquello que sujetaba (ya veo, Momoka me puso el arma en la mano…) miro a una contenta Charlotte (para engañarla) sonrió levemente (lo tenías todo pensado Momoka-san) - ¿Por qué… estoy sin mi camiseta? – pregunto la débil morena al notar tanto frio en su torso.

- No podemos volver a casa contigo llena de sangre, por eso te he quitado la camiseta – no paraba de acariciar el torso de Nico – aunque, si tienes frio… - miro el plano vientre de la ojicarmin – yo te puedo abrigar - la dijo con una lujuriosa voz.

Nico sintió un fuerte escalofrío recorrerla todo el cuerpo, no se imaginaba a esa mujer tocando su cuerpo más de lo que ya estaba tocando – e-estoy bien – respondió rechazando rápidamente el calor que le ofrecía Charlotte, aunque dejando que esta la siguiera tocando el vientre…

(Una pena, pero al menos, ya me estoy acercando) siguió sonriendo siniestramente – ¿Cómo te encuentras después de matar por primera vez? – pregunto Charlotte sin mirar el rostro de Nico y desviando su mirada donde había estado el cuerpo del hombre.

- … - Nico desvió su rostro hacia aquella escopeta que seguía sujetando – … yo… - (no tengo ningún sentimiento, no he sido yo quien lo ha matado, aunque impacta saber que han matado a alguien delante mía…) – me encuentro extraña…

- Es normal, al principio estarás extraña y experimentaras sentimientos nuevos, pero según vayas cogiendo el ritmo… – se mordió medio labio mientras sus golosos orbes devoraban a Nico – tus sentimientos cambiaran, estoy segura de que acabaras siendo como Momoka-san – dijo la siniestra pelirrosa dejando al fin sus dos manos quietas y apoyadas en el vientre de Nico.

- Eso… no creo que sea posible, ella es una experta y yo sin embargo… tuve suerte cuando dispare la escopeta – murmuro Nico soltando el arma y con mucho cuidado sentándose en el suelo a la vez que apartaba con delicadeza y sin que se sintiera rechazada, las manos de Charlotte de su cuerpo.

- Los años la dieron la experiencia, pero ella también fue inexperta como tú, e incluso… - sonrió Charlotte por primera vez cálidamente al recordar cómo era antes Momoka – la primera vez que mato a alguien fue por necesidad

Nico frunció el ceño confundida - ¿Por necesidad? ¿Cómo yo…

- No, lo tuyo fue por desesperación, lo de Momoka fue distinto – interrumpió una tranquila Charlotte – cuando ella mato por primera vez, éramos unas niñas… - murmuro esa última frase con su rostro ensombrecido y recordando algo que parecía dolerle.

- ¿Cuántos años teníais cuando… - se aclaró la garganta, no era fácil esa pregunta – cuando matasteis por primera vez? ¿Quién de las dos fue la primera? – pregunto con mucha curiosidad, cuanto más supiera de ellas, más podría entenderse con las dos y más fácil seria para ella llevar a cabo cada trabajo que le pidiera la mayor.

- Momoka y yo nos criamos juntas desde que éramos unas crías, nunca nos hemos separado e incluso inconscientemente cogimos el mismo destino, aunque yo fui la primera en manchar mis manos – apoyo sus manos en el suelo y con la mirada perdida la llevo al techo del viejo almacén, hacía años que no hablaba de su pasado, pero la pelinegra la daba esa confianza – con 14 años mate a… - apretó su mandíbula – unas personas, soy 4 años mayor que Momoka, así que ella tenía 10 años cuando hice aquello

- ¿Y Momoka? ¿Qué edad tenía ella?

- Ella tenía 15 años cuando arrebato la primera vida

(14 una y 15 la otra… eran unas niñas, ¿Por qué se destrozaron tan pronto la vida?) sintió como una enorme pena se apoderaba de su pecho- ¿Tan jóvenes trabajabais ya para esta empresa? – pregunto Nico sorprendida a la vez de apenada.

- No, Nico - Charlotte soltó una notoria risa – esta empresa de asesinas a sueldo, la cree yo con 22 años

- ¡¿Eeeh?! – se giró de golpe sentándose enfrente de Charlotte, esas palabras la sorprendieron bastante - ¡¿E-Entonces porque…

- ¿Te acuerdas cuando aceptaste mi oferta? – pregunto de la nada Charlotte sorprendiendo a Nico.

- Eso es algo que no olvido, pero ¿Qué tiene qu…

Interrumpió de nuevo Charlotte con una notoria risa y sin apartar su mirada del techo - ¿Qué te empujo a tomar esa decisión?

- Creo que… - Nico se quedó pensando durante unos segundos – la situación en la que estaba me forzó a aceptar el cambio

- Así es, circunstancias de la vida te obligaron a tirarte de cabeza a un pozo sin fondo - asintió levemente con la cabeza y borrando su sonrisa – digamos, que algo parecido paso conmigo y con Momoka – apretó de nuevo su mandíbula – algunas cosas nos obligaron a actuar

- No sé qué paso antes de que crearas esta empresa, pero podíais haber intentado otra profesión, erais muy jóvenes, todavía teníais opciones de cambiar de vida

- A la gente como Momoka y yo, no nos dan opciones - bajo su mirada hacia la confusa pelinegra – y el camino que elegimos, ha sido el único que no nos ha fallado, nos trajo riquezas y poder, teniendo eso, el resto no importa – dijo Charlotte en un helado tono de voz, dejando claro que no le importaba nada la vida de otras personas que no fuera ella y Momoka.

(Eso no lo dudo, aun así, 14 años…) pensó Nico apenada, no podia ni imaginarse como una chica de 15 y otra de 14 años, habían tenido una razón para arrebatarle la vida a alguien – pero… ¿No se necesita dinero para levantar este negocio? De hecho, me sorprende que la gente contacte con vosotras y la policía pase de largo, ¿Acaso tenéis un cartel promocionando vuestros asesinatos por todo Japón? – pregunto Nico aún más confundida e imaginándose un gigantesco cartel en medio de las carreteras con Charlotte como modelo promocionando a las asesinas a sueldo…

(Esta chica, sabía que iba a ser especial, hacía tiempo que no me divertía así con alguien) Charlotte volvió a soltar otra carcajada – no querida, la gente no viene a través de publicidad y tampoco tenemos carteles publicitarios – pudo adivinar lo que pensaba Nico…

- ¿Entonces? – sentía Nico que le iba a estallar la cabeza, no sabía si por el golpe que tenía en la sien o por lo tanto que estaba pensando.

- ¿Conoces la Deep web?

Sintió un enorme escalofrío recorrer su cuerpo al escuchar esa palabra – sí, esa página es… - se le encendió la bombilla a Nico - ¡Claro! ¡Ahí pones la publicidad!

- No, ahí no, más a fondo, está la Deep web y después la dark web

- Las dos son igual de malas…

- No puedes ni imaginarte la de gente que se mete en esa página, cuando empecé con todo, me metí ahí, donde encontré a gente pidiendo asesinatos a cambio de una buena cantidad de dinero

- Y ahí empezó todo, ¿No?

Volvió a asentir Charlotte con la cabeza – Momoka y yo empezamos a coger todo lo que veíamos en la Deep web, hasta que un día quise acceder aún más profundo, en la dark web y lo que vi ahí me dio la idea de levantar mi propio imperio de asesinas, primero empecé por conseguir el suficiente dinero y la tapadera con la que poder esconder la verdadera fuente de nuestros ingresos, después de eso, dentro de la Deep web contrate a las fieles asesinas que trabajan hoy en día para mí, mientras que en la dark web es donde cuelgo la publicidad del negocio y donde la gente contacta con nosotras

- Entonces, ¿Todos los clientes vienen de esa página?

- Correcto – contesto Charlotte en un tono de voz relajado.

- ¡Wow! E-Eso es… aterrador, pero impresionante – admitió Nico impresionada ante la sinceridad de Charlotte y sabiendo como levanto una sola persona de la nada algo poderoso y a la vez tan peligroso.

- Aunque eso es algo que ha quedado en el pasado – se levantó Charlotte del suelo – el presente es este y de momento, no hay nadie que pueda pararme – dijo una pelirrosa con el orgullo alzado y un tono prepotente.

(Menudo ego…) pensó Nico al escuchar a la pelirrosa, aunque admitía que sus palabras no estaban equivocadas, llevaba años haciendo prácticamente lo que quisiera sin que nadie, ni siquiera la policía, la parase los pies, algo que no podia quitar merito a la joven líder.

- Este es el único bando donde vas a estar bien - se dirigió a Nico y la tendió su mano izquierda – siempre a mi lado

- … - Nico miro desconfiada la mano de Charlotte (dice que a su lado estaré bien, pero ayer no tuvo piedad amenazándome…) levanto su mano derecha (…sin embargo…) y la dirigió a la mano que Charlotte la había tendido, estando a punto de cogerla cuando…

- ¡Chary-chan! Ya me he desecho del cadáver y también traigo lo que me has pedido – la voz de una peliazul en la entrada del viejo almacén, dejo paralizada a la morena, la cual enseguida bajo su mano dejándola en el suelo y su mirada se posó en la peliceleste que se dirigía a ellas – una camiseta y un botiquín – se paró sin darse cuenta entre medias de Charlotte y Nico, dando su espalda a la pelinegra a la vez que anteponía su cuerpo por delante de Charlotte, para los ojos de Nico, parecía que Momoka la estaba protegiendo.

(Que oportuna has sido Momoka, o quizás… ¿Lo has hecho conscientemente?) frunció el ceño - … - y fijo su penetrante y furiosa mirada en la peliceleste, buscando algún motivo de porque la había interrumpido y porque se había tomado la osadía de anteponerse en el medio.

- ¿Ocurre algo? Chary-chan – pregunto la fría peliceleste.

- Eso intento averiguar – murmuro la pelirrosa acercando su rostro al de Momoka - ¿Por qué no has esperado afuera? – pregunto en un tono amenazante.

- Tus ordenes era traer esto y eso he hecho – respondió esta sin titubear.

- Podrías haber esperado en el coche, iba a llevar a Nico afuera

- Discúlpame Chary-chan, pero si Nico sale así… - señalo a Nico con una mano – pillara una pulmonía

(Si enfermara, la cuidaría en mi cama…) - …eso me habría beneficiado… - bajo bastante su tono de voz llegando solo Momoka a escucharla – ya sabes que yo os cuido cuando enfermáis – la murmuro en un bajo y muy furioso tono de voz.

- Lo siento Chary-chan, pero eso tendrá que esperar – la respondió algo desafiante y alejándose de la mayor para acercarse hacia una confundida Nico.

(No me digas que mi gatita esta celosa) sonrió pícaramente (hace años que no la veía así y todo es gracias a mi otra gatita, no puedo enojarme cuando he tenido tanta fortuna con estas dos) sus ojos se llenaron de lujuria mientras miraba a las dos chicas – imagino… - se acercó a la espalda de Momoka – que esta noche me compensaras esa espera – la susurro en el oído.

Momoka no supo la razón, pero cuando Charlotte la susurro aquellas palabras, su mente por unos segundos la visualizo el rostro de cierta pelimorada – así es, Chary-chan – la dijo con su frio tono de voz y sujetando con fuerza el botiquín y las prendas de Nico.

Charlotte dejo de tocar a la peliceleste - abriga a Nico y trata esa herida – se dirigió hacia la morena - descansa el fin de semana, te lo has ganado, el lunes os daré un nuevo caso a las dos – la dijo en un tono neutral y con una enorme sonrisa.

- … - Nico asintió mientras miraba de reojo a una seria y callada peliceleste.

Charlotte se quedó por unos segundos mirando a Nico y después de deleitarse de nuevo con la imagen de esta en sujetador, se dirigió a la entrada del almacén – te estaré esperando en mi habitación, Momoka-san – la hablo en un diablesco y pícaro tono de voz antes de abandonarlas.

Momoka se inclinó cerca de Nico y dejando en el suelo el botiquín, saco una pequeña gasa junto un esparadrapo blanco – no creo que te deje cicatriz, por suerte parece que solo ha sido un golpe – dijo Momoka echando un poco de jodo a la herida y seguidamente tapándolo con la gasa que había sacado.

(Al final, no ha salido tan mal como parecía, pero… ¿Por qué no está contenta?) desvió su mirada hacia la entrada del almacén asegurándose de que Charlotte ya no estaba ahí – siento que no haya…

- déjalo, era algo que ya tenía pensado, así que no te atormentes por ello, simplemente llévate el mérito y todo ira bien – respondió rápidamente Momoka sacando el esparadrapo de su caja y cortando con los dientes dos tiras.

- Tienes razón… - respondió Nico apagada y apretando sus puños, sentía la necesidad de agradecerla, pero sabía que la peliceleste era reacia a la demostración de cualquier sentimiento.

- Con esto… - puso el esparadrapo encima de la gasa – ya está, no soy médica, pero ha quedado perfecto – se alabó Momoka mientras se aseguraba que la gasa de Nico no estuviera suelta y pudiera sanarse bien esa herida.

Nico se llevó una mano a su sien notando otro vendaje más en su cuerpo (¿Cómo voy a explicar mañana esto?) pensó preocupada al saber que era inevitable esconder ese golpe.

- Ponte esto y vámonos, necesitas descansar y yo… tengo cosas que hacer, además – le dejo a Nico sobre las piernas una camiseta y un abrigo – mañana tendremos un día largo – (sobre todo para mi…) suspiro internamente al saber la tortura psicológica que le tocaba mañana, tenía que montar un buen papel con su nueva prima, algo que no era fácil para alguien antisocial…

Nico se puso su camiseta y después el abrigo, recuperando rápidamente la cálida temperatura en su cuerpo – mucho mejor – dijo bastante aliviada después de notar ese calorcito del abrigo.

- Vamos – repitió Momoka en un indiferente tono de voz y tendiéndole una mano a la morena.

Nico miro la manoy sin dudarlo, le dio la suya, ayudándola Momoka con cuidado a levantarse sin que esta se marease – gr-gracias – murmuro Nico agradeciéndole de nuevo a Momoka por todo.

- … - Momoka miro la mano que sujetaba - … - y la soltó – hace años, yo también tuve una herida parecida… – le dio la espalda a Nico y con tranquilidad se dirigió hacia la salida – al menos por unas horas, evita hacer movimientos bruscos con la cabeza – la seguía hablando en un indiferente tono de voz y de espaldas a la morena.

(Hace años… ¿Se referirá cuando mato por primera vez? ¿Y si la agredieron y ella se tuvo que defender? ¡Tengo demasiada curiosidad!) gruño mentalmente y se acercó con pasos firmes a la peliceleste que la esperaba a las afueras del almacén – espera Momoka, Charlotte-san me ha contado como fundo todo esto

(Impresionante, ha conseguido hacer hablar a Chary-chan de algo de nuestro pasado) admiro internamente la habilidad que no sabía Nico que tenía.

- Aunque, también me habría gustado saber cómo os conocisteis y que razón os llevo a…

- No hace falta saber nada más, ya sabes cómo Chary-chan fundo esto – se dirigió al vehículo mientras lo desbloqueaba a distancia – el resto de la historia… - abrió la puerta del piloto – es irrelevante, al menos para mi – la dijo en un frio tono de voz y una helada mirada, dando a entender a Nico que no iba a hablar de su pasado.

- ¡Bien, pues déjame con la intriga! ¡No me importa! - Nico gruño notoriamente y se metió al vehículo bastante enojada, manteniéndose un tenso silencio durante todo el viaje de vuelta a casa.

4 de noviembre del 2022, 10:00 de la mañana del sábado, residencia Toujou.

Una apagada y preocupada pelimorada se encontraba desnuda en el plato de ducha y dejando caer durante 1 hora el caliente agua sobre todo su cuerpo, mientras sus manos estaban apoyadas en la pared y su oscuro rostro lo tenía bajo y fijando el suelo de la ducha, desde que volvió ayer de la casa de Nico, Nozomi no paro de pensar en esos sentimientos que la estaba desgarrando el pecho y en esa peliceleste que se empeñaba en aparecerse en sus retinas cada vez que le apetecía a su subconsciente, la ojiturquesa estuvo toda la tarde y la noche anterior repitiendo su charla con Nico y prestando atención a cada señal que su corazón la enviaba, llegando a una sola conclusión, algo había cambiado…

- Hay algo en mí, que no quiere recordar viejos sentimientos… - cerro sus ojos y por segundos se mantuvo callada escuchando el agua correr y a su corazón bombear de tal manera que la hacía presión dentro de su pecho – más bien, parece que quiera sacarlos de mi interior… - llevo una mano a su pecho – como si no quisiera seguir sintiendo nada por Nicochi, o incluso… - abrió sus ojos y dirigió la mirada a su pecho – como si no quisiera esta con ella, al menos no de esa manera… - se mantuvo en silencio por unos largos segundos, los cuales aprovecho de nuevo su subconsciente para ponerle la imagen de aquella peliceleste que la abrió la puerta - … - soltó un frustrado gruñido - ¡¿Por qué pienso en ella?! Solo la he visto dos veces… - recordó de nuevo el rostro de Momoka - …pero… siento tanta curiosidad por ella… - apretó con su mano su pecho izquierdo al notar como su corazón dejaba de doler y latía tranquilamente – no hay quien te entienda - regaño a su propio corazón y cerrando el grifo, salió de la ducha al escuchar su móvil sonar – no puedo seguir evitándolas, aunque no me encuentro con ganas de ver a nadie - cogió su móvil y desbloqueo la pantalla – hoy en mi restaurante a las 20:00, ¡Viene Nico-chan! PD: Viene con su prima, no la conozco pero seguramente será igual que Nico-chan ;p – leyó Nozomi en alto el mensaje que envió Honoka - …su prima… - murmuro bajito mientras releía mentalmente el mensaje – debería ir a la cena y aprovechar para seguir descubriendo que es lo que en verdad quiere mis sentimientos – dejo el móvil en el lavabo y cogió una toalla para taparse el cuerpo – o al menos saber porque me duele tanto recordar cuanto la amaba… - dijo Nozomi apagando su tono de voz y apoyándose sobre el lavabo, cuando Nico la rechazo, Nozomi sintió como si algo le hiciera un buen boquete en el corazón dejando salir rápidamente unas lágrimas, pero después de pensar tantas horas en aquello, se dio cuenta que cuando termino de llorar en su casa, sintió un extraño alivio tanto en su cabeza como en su pecho, Nozomi no sabía si era porque necesitaba sacar esos sentimientos a la morena y empezar a conquistarla aun sabiendo que no sentía lo mismo, o porque podia al fin cerrar ese libro de tono carmín para poder pasar a otro libro con un color más azulón…

4 de noviembre del 2022, 10:00 de la mañana del sábado, residencia Minami.

Una apagada y derruida peligris se encontraba a oscuras y sentada en una esquinita de su cama, aquella imagen la golpeaba incesantemente su malherido corazón, siempre se decía que mientras Honoka fuese feliz la daba igual si no estuviera con ella, pero después de verla con Eli, se dio cuenta de que se estuvo mintiendo durante años, no deseaba a Honoka feliz con otra persona, quería ser ella esa persona que la hiciera feliz y la sacase esa sonrisa que solo Eli podia sacarla, una Eli que la peligris estaba segura que destrozaría en mil pedazos el alegre corazón de la energética pelinaranja y que después le tocaría a ella recomponer pieza a pieza, una idea que se mentalizo hasta que presencio aquella maldita imagen que no quería visualizar de nuevo y del cual tenía la intención de alejarse durante un tiempo de Honoka y de Eli, pero el destino era más caprichoso y la obligaría al menos una vez más, a juntarse con quien ahora mismo no era su amiga, si no la verduga de su herido corazón, Ayase Eli…

Kotori suspirando y con pocas ganas cogió su móvil para silenciarlo al escuchar sin parar la melodía del maldito WhatsApp, pero un mensaje de Honoka llamo su atención – mal momento para aparecer Nico-chan… - murmuro terminando de leer el mismo mensaje que Honoka había enviado a todas – no quiero ver a Honoka-chan y a Eli-chan haciendo oficial lo suyo… - tiro su móvil a la otra punta de la cama – pero Nico-chan no tiene culpa de nada… - se hizo de nuevo un ovillo en la cama – iré esta noche y después… - cerro fuertemente sus ojos dejando correr sus lágrimas – durante un tiempo me distanciare de Honoka-chan y Eli-chan, al menos hasta que sea capaz de verlas… - abrazo una almohada enterrando su rostro en ella – y sea capaz de alegrarme de verdad por ellas… - murmuro en una rota voz y rompiendo a llorar, aceptando en voz alta su amor no correspondido.

Puees aquí se queda, el siguiente capitulo aviso que será muuyy largo, así que tardare un pelín en subirlo (no más de un mes xD) un saludo y cuidaros ^^.