Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.


Parachute

By: KitsuShel

Traducción: Emotica G. W

Beta: Flor Carrizo


Capítulo 30

El domingo por la mañana llegó rápidamente y Bella se encontró disfrutando de un desayuno bullicioso junto a Edward, Jack, Esme y Tanya en un café cercano a su hotel.

―Entonces, ¿qué hay en el horario para hoy? ―preguntó Esme bebiendo su café.

Tanya colocó su servilleta sobre la mesa y sacó su Blackberry.

―Bueno, tenemos una firma de la 1:30 pm en Barnes and Noble en Union Square. Después de eso, estamos completamente libres hasta que nuestro vuelo salga mañana para Detroit.

Se volvió hacia Bella y sonrió maliciosamente.

―Estaba pensando, sin embargo, que podríamos salir esta noche. Hay este club al que quiero echar un vistazo. Nunca has estado en una discoteca, así que creo que sería divertido. ¿Por favor?

Tahn sacó su labio inferior en un puchero y batió sus pestañas. Bella gimió internamente. Cada vez que había salido el tema de ir a una discoteca con Tanya, Jack había sido su excusa. Ahora con Esme y Edward ahí, su excusa era discutible. Bella suspiró y miró a Edward, que parecía contemplativo.

―Eso suena encantador, Tanya ―respondió Esme―. ¿Por qué no salen los tres a divertirse mientras Jack y yo vamos a ver una película?

Bella se sintió mejor inmediatamente sobre salir con la perspectiva de Edward acompañándolas. Se volvió y le preguntó qué pensaba de ello.

―Estoy bien con lo que sea que quieras hacer, amor. Una noche afuera por bebidas y baile suena mucho como una cita. ―Él le guiñó un ojo.

―Parece que esta debería ser una noche divertida ―respondió Tanya con sarcasmo, rodando los ojos hacia Edward juguetonamente.

―¿Por qué no puedo ir a bailar? ―preguntó Jack―. Puedo mover el esqueleto.

Bella tragó una risa cuando todos se volvieron y le dieron a Jack una mirada sorprendida.

―¿Qué? ―preguntó él confundido.

―¿Cortar una alfombra? ―preguntó Edward―. ¿De dónde oíste eso?

Él le dio a su padre una mirada exasperada.

―Está en una canción de ese grupo que a mamá le gusta Hey, Soul Sister. Le pregunté qué significaba y dijo que eso significaba bailar. ¿Cierto, mamá?

Bella asintió y sonrió cuando Jack empezó a cantar suavemente.

...

The way you can cut a rug

Watching you is the only drug I need

So ganster, I'm so thug

You're the only one I'm dreaming of

You see, I can be myself now finally

In fact there's nothing I can't be

I want the world the to see you'll be with me

...

Edward y Esme rieron mientras Tanya sacudía la cabeza.

―¿En serio, Bella? ―preguntó ella―. ¿No puedes enseñarle al niño a escuchar música decente? ―Tahn extendió el brazo y despeinó el cabello de Jack―. No te preocupes, chico. La próxima vez que pase por tu casa a cenar, traeré mis CD de Jay Z.

―Eres tan sabelotodo, Tanya ―respondió Bella, conteniendo una risita.

Pocas horas después, Bella estaba sentada en una mesa larga en la parte trasera de la librería, firmando libros mientras Jack y Edward hacían compras. El evento fue sin problemas y antes de lo que esperaba, estaban empacando para irse cuando Jack caminó hacia ella con un libro en la mano.

―¿Hey, mamá? ¿Podemos tener este?

Ella miró el libro y alzó una ceja.

―¿Um, Jack? No creo que Cuéntame de nuevo sobre la noche en que nací sea algo que te gustaría.

Su ceño fruncido en confusión.

―¿Por qué? Es un niño adoptado. Como yo.

Bella se agachó frente a él y sonrió.

―Sí, pero se trata de una niña pequeña que fue adoptada cuando era bebé. Ella era de otro país y sus padres fueron ahí para recogerla.

―Todavía suena genial.

―Si lo quieres, Jack, lo compraremos.

Él asintió.

―Sí, por favor. ¿Podemos mirar y ver si hay algún otro libro sobre niños como yo?

Bella contuvo de un parpadeo lágrimas y su corazón dolió por su hijo.

―Claro, pero no creo que haya alguna historia muy similar a la tuya.

Su nariz se arrugó y él sacudió la cabeza.

―Eso apesta. Deberíamos escribir una, mamá.

Orgullo brotó en su pecho y ella tiró de él en un abrazo.

―Tal vez haremos simplemente eso, peque.

Salieron de la tienda treinta minutos más tarde con una gran bolsa llena de compras, incluyendo el libro que Jack había escogido originalmente, junto con otra historia de adopción, Una madre para Choco. Edward, Bella y Jack se dirigieron afuera para llamar un taxi y encontrarse con Esme en un restaurante para cenar. En su camino fuera de la tienda, Tanya le recordó a Bella estar lista a las ocho en punto para su noche afuera.

Cuando el taxi se detuvo en una intersección concurrida y los dejó afuera, Bella miró fijamente el gran letrero vertical que decía: MARS 2112*.

―¿Mars? ¿Eso es a dónde vamos a ir, Edward? ―preguntó ella con curiosidad.

Él miró alrededor por un momento antes de mirar por encima de una barandilla y sonreír. Señaló hacia abajo y ella vio una estatua de una nave espacial y la entrada del restaurante.

―Fantástico ―susurró Jack, mirando fijamente asombrado.

―¿Cómo demonios encontraste esto? ―le preguntó Bella.

Edward se encogió de hombros.

―Lo busqué en Google.

Esme estaba esperándolo dentro del restaurante cavernoso, el cual se veía en realidad como estar en otro planeta. Varios meseros y actores estaban vestidos como alienígenas, y literalmente lo hacía una experiencia fuera de este mundo.

Mientras estaban replegando sus respectivas cenas, Esme abordó un tema delicado.

―Entonces, ¿cuándo van a hablar conmigo acerca de mudarse ustedes dos?

Los ojos de Bella y Edward se ampliaron y el tenedor de Jack hizo un sonido metálico en su plato. Miró a su madre, sorprendida.

―¿Vamos a mudarnos? ―preguntó él, incrédulo―. Espera, ¿pensé que ya hablamos de eso?

Bella negó con la cabeza, tratando de consolar a su niño molesto.

―No, pequeño, no vamos a mudarnos.

―¿Entonces a qué te referías, MeMe? ―le preguntó él a Esme, que parecía avergonzada.

Edward se aclaró la garganta y le sonrió a Jack.

―Se refería a mí, Jack.

Sus ojos volaron hacia su padre.

―¿Tú? ¿Vas a mudarte? ¿Dónde? ―preguntó él, su voz poniéndose entusiasmada.

―Todavía no estoy totalmente seguro, pero posiblemente a Seattle.

Jack se levantó de un salto y lanzó los brazos alrededor del cuello de Edward.

―¡Papá! ¡Eso sería increíble!

El niño se apartó y miró a su madre.

―¿Puede venir a vivir con nosotros? ¿Por favor, mamá? ¿Pooor favooor?

Edward rio y palmeó ligeramente la espalda de Jack.

―Suficiente. Tu mamá y yo todavía tenemos mucho de qué hablar, ¿está bien? Solo quiero que sepas que voy a estar tan cerca de ti como pueda.

Jack asintió y abrazó a su padre una vez más antes de volver a su asiento. Edward le dirigió una sonrisa irónica a su madre y ella se encogió de hombros.

―Lo siento, no pensé bien eso, obviamente ―respondió ella con una sonrisa tímida.

Bella tocó su brazo suavemente.

―Está bien, iba a salir tarde o temprano.

Edward asintió en acuerdo.

―Iba a sentarme con papá y tú una vez que todos llegáramos a casa. Estoy seguro de que lo entiendes, pero no puedo solo dejarlos irse, ¿sabes?

Esme le sonrió amorosamente a su hijo.

―Lo sé, cariño. Lo supe desde el mismo primer día. Una vez que ustedes dos se acercaron, solo cimentó ese hecho en mi mente. Soy una gran creyente del destino.

Aplaudió y sonrió.

―Ahora, Jack, discutamos nuestras opciones de películas para esta tarde.

.

.

Dos horas más tarde, Edward entró en Greenhouse, un club que era bien conocido por ser respetuoso del medio ambiente.

―Vuelvo enseguida ―dijo Tanya en voz alta sobre la música―. Voy a conseguir la primera ronda.

Bella asintió y miró alrededor incómodamente. El club era hermoso, con paredes de bambú y luces LED por todas partes.

―¡Aquí! ―Tahn le entregó a cada uno de ellos un vaso de chupito con líquido claro.

Bella olisqueó y miró a su amiga interrogativamente.

―¿Qué es?

―360 Vodka. Es la bebida especial aquí porque es orgánica.

Bella lo bebió rápidamente, sintiendo el licor quemar por su garganta y calentar su pecho.

―¡Mierda! ―jadeó ella.

Tanya sacudió la cabeza y rio antes de tirar de Bella hacia una zona de pista de baile.

―Vamos, Bells. ¡Bailemos!

Bella se contuvo un poco.

―Uh, ¿puedo tener un minuto para aclimatarme?

―¿Aclimatarte? ¿De verdad? ¡Suéltate el cabello y diviértete por una vez! ―persuadió su amiga.

Se volvió hacia Edward por algo de apoyo, pero él solo se encogió de hombros y rio.

―Podrías también entregarte. Ella solo te molestará hasta que lo hagas.

Bella le dirigió una mirada fulminante y él la acercó de un tirón. Él se inclinó y su hálito caliente contra su oreja la hizo derretirse.

―Tan pronto como ella acabe contigo, eres mía.

Él dio un paso atrás y Tanya entró y tiró de una Bella aturdida hacia la pista.

Tahn comenzó a bailar y presionarse contra ella. La música la rodeaba, girando como un tornado. Ella movió sus caderas y bailó junto al cuerpo ágil de Tanya mientras se perdía en el sonido.

―Disculpa ―dijo una voz profunda junto a su oído. Se volvió y vio a un hombre alto, guapo sonriéndole.

―¿Te importaría un compañero de baile? ―preguntó él.

―No, gracias ―respondió Bella―. Estoy bien con mi amiga.

Él miró por encima de su hombro y asintió hacia esa dirección.

―Parece que encontró a alguien más.

En efecto, cuando ella miró, Tanya estaba bailando con un joven rubio. Sacudió la cabeza y rio antes de volverse hacia el hombre.

―La respuesta sigue siendo no, pero gracias por preguntar.

―Ah, vamos. Estoy solo y tú estás sola. ¿Cuál es el daño?

―Creo que la dama rechazó tu oferta, amigo ―habló Edward, deslizándose contra Bella desde detrás.

El hombre miró a Edward cuidadosamente antes de responder.

―Tampoco la oí pedirte que la salves.

―Bueno, soy su novio, así que no necesito una razón ―gruñó Edward, alejándola suavemente de un tirón del hombre y más allá en la multitud de la pista de baile.

Ella envolvió sus brazos alrededor de su cuello y se presionó cerca contra su cuerpo.

―Bueno, ¿no eres el superhéroe esta noche? ―Ella rio ligeramente.

Sonrió y sacudió la cabeza.

―¿Qué si no soy el superhéroe? ¿Qué si soy el malo?

Ella apoyó la mano contra su pecho.

―Nunca podrías ser el malo, Edward. No está en ti.

La música empezó a acelerarse de nuevo y sus cuerpos se presionaron fuertemente el de uno contra el del otro mientras se movían al ritmo.

...

You know I know how

To make 'em stop and stare as I zone out

The club can't even handle me right now

Watchin' you watchin' me, I go all out

The club can't even handle me right now (yeah)

The club can't even handle me right now (yeah)

...

Noventa minutos después, Edward ayudó a ambas mujeres a salir de un taxi fuera de su hotel. El taxista le guiñó un ojo mientras le entregaban algunos billetes.

―¡Diviértete esta noche, amigo! Parece que tus manos estarán llenas.

Edward miró a las mujeres tomadas y se encogió de hombros.

―Gracias, hombre.

Después de dejar a Tanya a salvo en su cuarto, maniobró a una Bella un poco menos embriagada en la suya.

―Ehdwar ―susurró ella tambaleándose y lo empujó hacia la cama.

Él le sonrió indulgentemente y le permitió hacerlo caminar hacia atrás.

―¿Sí, Bella, querida?

―Te desheo.

Alzó una ceja.

―¿En serio? ¿Ahora? ¿Cómo me deseas? ―preguntó mientras la parte trasera de sus rodillas golpeaba la cama, haciéndolo sentarse.

Ella dio un paso atrás y extendió el brazo detrás de ella, bajando el cierre de su vestido y dejándolo deslizarse hacia el suelo. Lo miró con ojos caídos, de pie delante de él, vestida solo con un par de bragas de encaje y tacones negros. Él tragó saliva y extendió el brazo hacia ella, tirando de ella entre sus piernas.

La empujó suavemente para sentarla en su regazo y apretó sus labios contra los de ella. Ella movió su cuerpo y se montó en su regazo, presionando sobre él. Continuaron besándose y tocándose. Edward comenzó lentamente a besar por su estómago y más cerca de su calor húmedo cuando oyó un pequeño ruido. Sus ojos se levantaron rápidamente y se recostó, sonriendo. Los ojos de Bella estaban cerrados y su boca parcialmente abierta. Estaba roncando.

Suspiró y miró la protuberancia de sus pantalones, decidiendo que una ducha ahora estaba a la orden. Quitó sus tacones y arregló las mantas sobre ella. Cuando terminó en el baño, se puso un par de pantalones de dormir y se acurrucó detrás de ella.

.

.

Bella se despertó a la mañana siguiente con un dolor de cabeza ligero y una boca seca.

―Ick ―murmuró para sí misma. Abrió un ojo y entornó los ojos hacia la luz. Sacó el cuerpo de debajo del brazo de Edward y caminó hacia el baño. Después de usar las instalaciones y cepillarse los dientes, notó que solo estaba en su ropa interior de anoche.

Hizo una pausa, tratando de recordar los acontecimientos de la noche anterior. Gimió cuando finalmente se dio cuenta de que se había quedado dormida durante el juego previo anoche. Solo había hecho el amor con él una vez, pero estaba dispuesta y deseosa de disfrutar de sus atenciones de nuevo. Se puso una bata que estaba colgada en la puerta del baño y regresó al dormitorio. Sonrió al notar que Edward ahora estaba despierto y sentado, su cabello un despliegue desordenado de color cobre.

―Hey ―habló él con una voz áspera, llena de sueño.

―Buenos días ―respondió ella.

―¿Cómo no estás con resaca? ―preguntó él sorprendido.

―Oh, fue el vodka orgánico. El barman dijo que era más amable contigo al día siguiente. Tenía razón completamente.

Se sentó a su lado y curvó una pierna debajo de ella.

―Hey, ¿podemos hablar por un minuto? ―preguntó ella tímidamente.

Él se inclinó y besó su mejilla.

―Claro, solo déjame usar el baño.

Unos minutos más tarde regresó y caminó a zancadas hacia la cama, sin molestarse en cambiarse de ropa aún.

―Querías hablar, así que hablemos ―comentó, apoyándose contra las almohadas.

Bella entrecerró los ojos y le dirigió a Edward una mirada fulminante enfadada.

―¿Cómo se supone que debo concentrarme contigo recostado allí, medio desnudo?

Él se encogió de hombros y frotó una mano sobre el pecho desnudo sonriendo.

―¡Edwaaaaard! ―gimió ella.

Él levantó la mirada inocentemente.

―¿Qué? ¿Qué hice?

Ella gruñó y se abalanzó encima de él, haciéndolo reír entre dientes. Sus cosquillas juguetonas y risas estridentes se convirtieron pronto en besos apasionados y manos en movimiento. Una hora más tarde, ambos estaban desnudos y agotados. Bella suspiró satisfecha y acarició con el rostro su cuello.

―No quiero dejarte hoy ―susurró.

―Yo tampoco, nena. Solo son tres días. Jack y yo estaremos esperándote en Chicago cuando termines con la gira.

―Lo sé, pero solo tengo un mal presentimiento que no me dejará ser.

Él frotó su espalda suavemente.

―Ssh, todo estará bien. Nos tenemos el uno al otro y eso es todo lo que importa.

Después de unos momentos de silencio, Edward movió sus cuerpos para que Bella estuviera sobre su espalda y él estaba tendido sobre su costado, mirándola.

―Entonces, tengamos esta discusión de la que te distraje antes. ―Meneó las cejas y ella golpeó ligeramente su pecho mientras reía.

―Eres tan malo. Te amo ―dijo antes de besarlo suavemente en los labios.

―Yo también te amo ―contestó él―. Así que, vamos, ahora habla.

Ella asintió y jugó con la pizca ligera de vello en su pecho, tratando cuidadosamente de evitar mirarlo a los ojos.

―¿Qué sucede en unas semanas cuando Jack y yo volvamos a Washington? Sé que hemos abordado el tema y hemos hablado sobre ello, pero soy una planificadora y una preocupona. Necesito saber qué esperar.

Él la miró pensativo durante un momento antes de responder.

―No sé exactamente cuándo, pero sí sé que voy a seguirlos a los dos. De acuerdo, sí poseo la compañía, pero otras personas dependen de mí, así que no puedo solo dejar todo y mudarme a través del país. Tendré que sentarme y hablar con Tre y Al. Ver si podemos llegar a un plan de acción. Puede tomar un par de semanas, tal vez un mes, pero estaré allí.

Ella sonrió brillantemente y asintió.

―Puedo lidiar con eso. Siempre y cuando sepa qué esperar y lo que está pasando, puedo lidiar con cualquier cosa. Tú y Jack son mi mundo, Edward.

Él ahuecó su cara suavemente y le dio un beso dulce, pero apasionado en sus labios.

―Igual, Bella. Después de encontrar un lugar para vivir cerca de ustedes, no voy a dejarlos fuera de mi vista.

Ella lo miró tímidamente desde debajo de sus pestañas y le dedicó una sonrisa pequeña.

―O simplemente podrías venir a vivir con nosotros.

―¡Bueno, señorita Swan! ―jadeó él fingiendo indignación―. ¿Está sugiriendo que vivamos en pecado?

―Bueno, señor Cullen, parece que ya compartimos a un hijo, así que supongo que el decoro salió por la ventana ahora.

Él rio en voz alta y tiró de ella contra su pecho.

―Te adoro, Bella. Mi corazón late por nadie más aparte de Jack y tú.

―¿Siempre vas a ser tan romántico, Edward?

―Mientras Jack y tú estén en mi vida, entonces sí, Bella, lo seré.

―Bien ―murmuró ella contra su piel―, me gustas de esa manera.

―¿De verdad? ¿Qué si fuera un imbécil ignorante? ―preguntó él en broma.

―Entonces tendría que ponerte en forma con azotes.

―¿Azotes, Bella? ¿De verdad? Siempre son las tranquilas ―suspiró él―. ¿También debería invertir en una venda y unas esposas?

―Solo si quieres que se usen en ti ―replicó ella descaradamente.

Él rio y besó su frente.

―Me he enamorado de ti tan fuerte, tan rápido. Creo que estoy empezando a entender la creencia de mi madre en el destino.

―¿Cómo puedes pensar en tu madre mientras estamos acostados aquí desnudos?

―Silencio, deja de ser una pervertida ―se burló él.

―Bueno, entonces deja de tratar de hablar de Esme mientras no tengo ropa puesta. Carlisle, por otro lado... ―se fue apagando ella.

―Oh, pequeña ―gruñó él mientras extendía el brazo para hacerle cosquillas en el pie.

Bella chilló y salió corriendo deprisa de la cama, tomando la sábana con ella. Antes de que él tuviera la oportunidad de perseguirla, su teléfono comenzó a sonar. Extendió el brazo hacia la mesilla de noche y frunció el ceño cuando notó la persona que llamaba.

―Hey, James ―respondió él la llamada.

Bella entrecerró los ojos con irritación y se encaramó en el borde de la cama, escuchando sin vergüenza.

―Hoy, en realidad. No, eso está bien. Uh huh. Genial. Está bien entonces, te veré el miércoles.

Colgó el teléfono y le dirigió a Bella una mirada pensativa.

―Por curiosidad, ¿tu investigador privado ha descubierto algo?

Ella le dirigió una mirada de sorpresa.

―No, ¿por qué? ¿Algo pasa?

Él sacudió la cabeza.

―No, pero… ―Hizo una pausa y frunció los labios en pensamiento―. James ha sonado extraño las últimas veces que he hablado con él. Como si estuviera nervioso por algo. Solo pidió reunirse conmigo por algunos documentos el miércoles.

Suspiró y pasó una mano por su cabello ya despeinado.

―Por mucho que quiera creer que estás equivocada, no puedo descartar tu aprehensión. Yo solo… Yo solo no puedo imaginarlo con Victoria. Siempre parecía que se odiaban.

Bella mordió su labio mientras pensaba, planeando cuidadosamente sus próximas palabras.

―El odio es una emoción muy poderosa. A menudo se dice que hay una línea delgada entre eso y el amor.

Extendió el brazo y acarició su mejilla con un dedo.

―Hey, no nos preocupemos por James ahora mismo. Llamaré a Jenks más tarde y veré si está más cerca de encontrar algo. Tal vez tenías razón y estaba leyendo demasiado en las cosas.

Los hombros de él se hundieron como si algo estuviera sobre ellos. Ella se levantó y extendió su mano.

―Vamos, tomemos una ducha antes de que tengamos que prepararnos para irnos.

.

.

Bella besó a Jack en la cabeza y abrazó a Edward fuerte mientras su vuelo de LaGuardia a Chicago era llamado.

―Los amo y los veré dentro de unos días.

―Adiós, mamá, también te amo ―murmuró Jack mientras la abrazaba con fuerza.

―Te amo, Bella ―susurró Edward, apoyando la frente contra la suya―. Cuídate, por favor.

―Lo prometo ―susurró ella de regreso.

Esme extendió el brazo y tomó la mano de Bella mientras observaban a sus muchachos abordar su vuelo. Tan pronto como estuvieron fuera de vista, Bella dejó escapar una lágrima.

―Oh, cariño ―dijo Esme con un suspiro mientras rodeaba los hombros de Bella―. Estará bien. Sé que es triste.

Bella secó su mejilla y le dedicó una sonrisa agradecida.

―Míralo de esta manera, ―pensó la mujer mayor―. Imagina cómo me sentiré cuando mi hijo se mude a través del país permanentemente.

Bella jadeó y lágrimas se acumularon en sus ojos una vez más.

―Oh, Esme, lo siento mucho. Nunca pensé en eso.

―Oh, tranquila, tonta ―rio Esme―. Sé que es para bien. Incluso antes de que Jack fuera llevado, un pedazo de Edward faltaba. Tú eres esa pieza faltante. Tú, él y ese nieto magnífico mío se completan mutuamente. Aunque otro pequeño no haría daño, sabes.

Esme le guiñó un ojo y Bella sintió sus mejillas ruborizarse.

―Ooooh, ¿qué dijiste para hacerla sonrojarse así, mamá Cullen? ―preguntó Tanya mientras se sentaba en uno de los asientos duros frente a ellas―. ¿Fue sobre el chico Eddie y ella teniendo sexo?

―¡Tanya! ―susurró-gritó Bella―. Jesús, ¿qué te pasa?

Tanya rio y sacudió la cabeza.

―Vamos, nena. No es como si las paredes del Marriott fueran tan gruesas, ¿sabes?

El rubor de Bella se intensificó cuando notó a Esme ahogando una risa.

―Nunca voy a librarme de ello, ¿o sí? ―murmuró.

―Nop ―respondió Tanya, remarcando la p al final de la palabra.

Ella entrecerró los ojos hacia su amiga.

―Remarcar la p, ¿de verdad, Tahn? ¿Quién más hace eso?

Tanya le guiñó un ojo.

―Al parecer gente increíble como yo.

Después de unos momentos de silencio, Tahn rompió el silencio.

―Entoooncesss, ¿quién va a contarle a la enana? ¿Tú o yo?

Bella gimió y puso la cabeza entre las manos, no anhelando la Inquisición española que surgiría cuando le dijera a Alice sobre perder su virginidad con Edward.

―Tenemos una hora para nuestro vuelo, lo haré ahora. Si lo oye de ti, estará cabreada.

―¡Diviértete! ―gritó Tanya mientras Bella caminaba hacia un rincón tranquilo, sacándole el dedo a su amiga por el camino.

La línea sonó dos veces antes de que Alice contestara.

―¡Bells! ¿Cómo te va? ¿Estás divirtiéndote? ―contestó su amiga con entusiasmo.

―¿Allie? ¿Estás sentada?


*MARS 2112: Fui uno de los restaurantes objetivo de los turistas ubicado en Times Square, basado en el viaje al espacio y lugares del futuro. Se pronuncia "Mars twenty one twelve".


¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo?

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