Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.


Parachute

By: KitsuShel

Traducción: luzalejatb

Beta: Yanina Barboza


Esto es Halloween

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30 de octubre de 2009

Jack miró a Bella y sonrió.

—¿Y bien, qué piensas?

Su cara estaba pintada de un color verde pálido con algunas sombras negras, pero lo que lo hacía ver realmente horrible era la sangre falsa que goteaba por su mejilla y por una comisura de su boca. Vestía ropas desgastadas y desgarradas, así como sangre salpicada.

Bella hizo una mueca y negó con la cabeza. Le recordó un poema del libro de cuentos que habían leído unas noches antes.

Zombie Samba Zombie Mamba Mamba Mambo Zombie Zoo Rumba Rhumba Zombie Samba Zombie zimbie Bambi boo.

—Bueno, Alice ciertamente hizo un buen trabajo convirtiéndote en un zombi. —Ella arrugó la nariz—. ¿Seguro que quieres hacer esto?

Jack asintió con entusiasmo y corrió escaleras arriba para mirarse en el espejo. Alice se rio en voz alta cuando vio a Bella estremecerse cuando Jack pasó corriendo junto a ella.

—¡No es gracioso, Allie! —Bella se rio.

—¡Oh por Dios, Bells! Deberías haber visto tu cara. No tenía precio.

—No puedo evitarlo. Se ve tan espeluznante. Me alegra que esto sea solo para la escuela y no para mañana, cuando vayamos a pedir dulces.

Alice aplaudió emocionada.

—Todavía no puedo creer que lo hayas convencido de ir como Sally y Jack. Estaba totalmente en contra de eso el año pasado.

Bella se rio ligeramente.

—Me lo debe. Él elige los disfraces cada año. ¿Recuerdas los últimos años?

Niños, niñas y los demás, vengan pues yo les voy a enseñar
un extraño y gran país, que se llama Halloween,
esto es Halloween, esto es Halloween.
Gritos en la oscuridad. ¡Esto es Halloween!

31 de octubre de 2008

—Jaaaack —gimió Bella desde lo alto de las escaleras—, no quiero ser Robin. ¿Por qué no podría haber sido Gatúbela?

—Oh, ven y deja de quejarte, mamá. Soy Batman, Alice es Harley y Jasper es el Guasón. Gatúbela habría arruinado por completo el balance entre héroes y villanos, así que silencio.

Bella rodó los ojos y bajó las escaleras, tirando de la falda demasiado corta que Alice la había obligado a ponerse. Al menos había cedido y dejó que Bella usara un par de leggins verdes debajo. Este año hacía demasiado frío.

Cuando Charlie vio a su pequeña niña con un traje de licra rojo y verde, sus ojos casi se salen.

—¿Qué diablos estás usando? —preguntó bruscamente—. ¿Qué se supone que eres? ¿Un elfo?

Jack se puso las manos en las caderas y rodó los ojos.

—¿No acabo de decir que ella era Robin?

Charlie miró al chico con incredulidad.

—Lo último que supe fue que Robin era un hombre, niño.

Jack negó con la cabeza.

—No todos. Stephanie Brown fue Robin por un tiempo. Ahora es Batichica.

Bella se giró y le dio a Jack una mirada molesta.

—Entonces, ¿por qué no podría haber sido Batichica?

El chico se encogió de hombros.

—Batman necesita un Robin.

Jasper hizo todo lo posible por reprimir su risa, cuidando de no correr la pintura en su cara.

—Bueno, el niño tiene razón —soltó una risita y Bella puso los ojos en blanco.

Alice revoloteó para ajustar su falda y la parte superior del disfraz de Bella.

—¡Te ves genial, Bells!

—Está bien, está bien —se quejó Bella—. Que empiece el espectáculo.

Esto es Halloween, esto es Halloween, Halloween, Halloween, Halloween, Halloweenn…
Qué lugar, que emoción, todos cantemos esta canción.
Mi ciudad, te fascinará, y si te descuidas te sorprenderá.

31 de octubre de 2007

—¡Jack! —gritó Bella—. ¡Ten cuidado con ese bate!

Sonrió tímidamente y dejó de mover el pequeño bate que llevaba como parte de su disfraz de Halloween. La camiseta de los Mariners de Seattle que usaba era dos tallas más grande y colgaba de él, cayendo casi hasta las rodillas, en las que traía puestos unos pantalones de béisbol. Los botines que llevaba sonaban ruidosamente contra el pavimento mientras iban de puerta en puerta. Charlie, que caminaba delante de ellos, se dio vuelta y se rio entre dientes. La adoración de Jack por su héroe, Charlie, lo llevó a elegir béisbol como disfraz de este año. Charlie llevaba una camiseta negra de los Mariners y un par de jeans, con un guante de béisbol y un gran saco en el que Jack vaciaba su cubo de dulces cuando se llenaba.

Bella rodó los ojos y se estremeció en su chaqueta negra, que cubría en parte su traje de béisbol a rayas blancas y negras. A diferencia de los trajes de Jack y Charlie, el de ella era genérico, de los que se compran en una tienda de disfraces. Ella no era tan aficionada al deporte como ellos, por lo que estaba muy bien con la falta de originalidad. Quince minutos y una docena de casas más tarde ya casi estaban en su destino final, la casa de Alice y Jasper. Bella se quedó un poco atrás y vio como Jack comenzaba a mover el bate de un lado a otro frente a él.

—Jack, si tengo que decírtelo una vez más, tomaré el bate y lo arrojaré al bosque —gruñó. Los ojos de Jack se agrandaron e inmediatamente puso el bate contra su pecho.

—¡Lo siento!

Charlie se rio una vez más y la molestia de Bella creció.

—¿Crees que es gracioso? —gritó ella.

—Tienes toda la razón, pequeña. Recuerdo haber hecho esto contigo cuando eras pequeña. Un año tenías esta varita mágica y seguiste dando vueltas y golpeándome en la pierna con esa cosa. Al final de la noche, quería partirla a la mitad. Al día siguiente, la escondí y te dije que el hada de Halloween la recuperó.

Bella negó con la cabeza y se rio.

—Eso fue cruel, no recuerdo eso —reflexionó.

Él se giró, le lanzó una mirada penetrante y sacudió su cabeza en dirección a Jack.

—A veces no recordar cosas es una bendición.

Bella sonrió tristemente y asintió en comprensión. Habían estado discutiendo recuerdos hacía unos días en una sesión de terapia familiar. Ella no pudo evitar estar de acuerdo en que algunas cosas estaban mejor si se dejaban así.

Cuando llegaron a la puerta Whitlock, Alice la abrió antes de que tuvieran la oportunidad de tocar. Estaba usando un vestido negro con colmillos de vampiro.

—Bienvenidos a nuestra guarida —habló mientras les hacía señas para que entraran. Jack soltó una risita y Bella puso los ojos en blanco.

—¿Cómo es que tú puedes ser un vampiro y yo me quedé atrapada como jardinero? —refunfuñó Bella.

—No, mamá, eres un receptor, no un jardinero.

Bella se giró y miró al niño como si hubiera perdido la cabeza.

—¿Cuál es la diferencia? Estamos disfrazados.

—¿En serio, mamá?

—¿Sí, en serio, Bells? —Jasper se rio cuando salió de la cocina.

Bella levantó las manos en el aire y se acercó para consolarse con Alice, quien sacudía la cabeza en señal de simpatía.

—Hombres, no puedes vivir con ellos y no los puedes cambiar por zapatos.

Los ojos de Bella se abrieron de par en par y miró boquiabierta a su mejor amiga.

—Dios mío, estoy rodeada de locura.

Vamos a aclamar al señor de este lugar,
el rey Jack gran rey de nuestra ciudad,
todos de pie ante el gran rey Jack.
Esto es Halloween, esto es Halloween
Halloween, Halloween, Halloween, Halloween
Qué lugar, que emoción,
todos cantemos esta canción

31 de octubre de 2009

—Mamáááá —gimoteó Jack—. La cabeza no encaja bien.

Bella cerró la puerta de su auto y miró a su hijo. Ladeó la cabeza hacia un lado, tratando de no estropear la peluca de muñeco de trapo al mismo tiempo.

—Se ve genial, Jack. No es mi culpa que tengas la cabeza grande.

—Ja, ja, ja —respondió el chico con voz monótona—. ¿Realmente tenemos que disfrazarnos de esto?

Bella caminó hacia el otro lado del automóvil y le sonrió.

—Vamos, pequeño, será divertido. Prometiste que te portarías bien. —Ella sacó su labio inferior y le hizo un puchero.

Jack resopló y soltó una risita.

—Está bien, ¡pero deja de hacer esa cara!

Bella rio y tomó su mano, antes de caminar por el sendero hacia Kingston Corn Maze & Pumpkin Patch en Sunrise Hill Farm en Kingston, Washington, que estaba a unos noventa minutos en auto de su casa. Planeaban encontrarse con Alice, Jasper, Ben y Angela ahí para asistir al concurso anual de disfraces de Halloween y luego echar un vistazo al carruaje de heno y al laberinto de maíz. Primero vio a Ben y a Angela, vestidos como un par de piratas. Tan pronto como Angela vio a Bella y a Jack, les hizo un gesto para que se acercaran. Sentado en el suelo junto a ellos estaba Jasper, en un traje marrón de múltiples tonos y una colorida bufanda alrededor del cuello, junto con un sombrero de copa marrón. Su cara estaba pintada de blanco con rosa alrededor de sus ojos de color verde lima y su cabello normalmente rubio ahora estaba rizado y de color naranja.

Bella se mordió el labio e intentó sofocar una carcajada.

—¿Qué se supone que eres, Jazz?

Se levantó lentamente y se sacudió el trasero.

—Soy el Sombrerero Loco, querida. —Se quitó el sombrero y se inclinó con una flor. Alice se paseaba con un vestido azul claro y blanco con una peluca rubia en la cabeza. Bella le lanzó a su amiga una mirada confundida y señaló el cabello de Jasper.

—Umm, ¿por qué naranja? —preguntó ella.

Alice dejó escapar una risa tintineante.

—Así es como se verá el nuevo Sombrerero. Hay avances en todo YouTube. ¿Dónde has estado, Bella? Johnny Depp lo interpretará —suspiró Allie.

—Está bien, entonces —dijo Bella y se volvió hacia Jack—. ¿Qué tal si nos registramos para el concurso de disfraces y luego vamos al laberinto de maíz?

Jack asintió con entusiasmo y se dirigieron a la carpa de registro.

Unas horas más tarde, los seis estaban en un carro con heno jalado por un tractor que recorría todo el terreno de la granja. El sol estaba a punto de ponerse cuando el conductor comenzó a contar historias de cómo el cultivo de calabazas estaba siendo atormentado por el fantasma de un granjero asesinado. Jack, que hacía mucho se había quitado la cabeza de Jack Skellington, apoyó su sien contra el hombro de Bella. Ella giró su rostro hacia él ligeramente y sonrió.

—¿Estás bien, pequeño? ¿No te estás asustando?

Cuando Jack no respondió, Bella lo miró por completo. Sus ojos miraban a lo lejos, sin enfocarse en nada en particular.

—¿Jack? —Ella le dio un codazo y sus ojos volaron hacia los de ella.

—¿Sí?

—Te pregunté si te estás asustando.

—Oh —respondió antes de negar con la cabeza—. No, estoy bien.

—¿De verdad?

—Sí. Quiero decir, hay cosas peores por las que temer además de una vieja historia de fantasmas, ¿verdad?

Bella lo miró pensativa, deseando en ese momento poder leer los pensamientos más profundos del chico.

—¿Estás bien, Jack? —preguntó ella en voz baja. Él le dio una sonrisa brillante y asintió.

—Estoy bien, mamá. Te preocupas demasiado.

—Es solo porque te amo, bebé. Es mi trabajo como tu madre preocuparme por ti.

Jack sonrió con nostalgia y asintió.

—Prometo que estoy bien. Lamento haberte hecho pasar un mal rato por el disfraz. Hoy me divertí mucho.

Bella lo golpeó en el hombro.

—Eso es solo porque ganamos el primer lugar.

Jack sonrió.

—Creo que mi ternura ayudó también, ¿sabes?

Bella se rio.

—Estoy segura de que así fue, encantador.

Ella pasó su brazo alrededor del hombro de su hijo y suspiró feliz, besándolo sobre su cabeza. Por mucho que ella odiara lo que le había sucedido cuando era niño, nunca cambiaría ni un momento de su tiempo con él.


¿Qué les ha parecido el capi? ¿Disfrutaron más momentos divertidos de estos dos?

¡Esperamos que nos cuenten todo en los comentarios!

Gracias por los comentarios: LOQUIBELL, patymdn, cavendano13, Pili, Hanna D. L, lauritacullenswan, Pam Malfoy Black, Tata XOXO, libbnnygramajo, libbnnygramajo, Nadiia16, bbluelilas, andreasotoseneca, rjnavajas, Yoliki, tulgarita, Lady Grigori, nydiac10 y somas.

¡Hasta el próximo capítulo!