Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.
Parachute
By: KitsuShel
Traducción: luzalejatb
Beta: Melina Aragón
Leave Out All The Rest
POV Jack
Septiembre de 2005
El cielo se oscurecía y el sol se ocultaba detrás de las nubes. El pequeño niño envolvió sus brazos alrededor de sus piernas y se estremeció violentamente. Mami volvería pronto y lo llevaría con papi. Todo lo que tenía que hacer era quedarse allí como ella le dijo. Su estómago gruñó enojado y sus pantalones estaban húmedos donde las lágrimas los habían empapado. Sintió que la primera gota de lluvia golpeó su cabeza, y levantó la vista. Las gotas comenzaron a llegar más rápido y comenzó a entrar en pánico y se arrastró debajo del banco para tratar de mantenerse seco. El cielo se abrió y comenzó a llover de verdad. El agua empapó su piel, a pesar de que trató de mantenerse cubierto. En ese punto, no pudo evitar sollozar. Todo lo que quería era a su papá.
Poco después, la lluvia cesó y el chico salió de abajo del banco. El cielo estaba realmente oscuro en ese momento y se encontraba más asustado que nunca. Se puso de pie y miró alrededor del parque. No había nadie y comenzó a caminar, lo que se convirtió en correr. Pronto, se encontró en un callejón oscuro con su cuerpo presionado lo más cerca posible de la pared. Había personas extrañas gritando y haciendo ruidos fuertes, por lo que se cubrió las orejas e intentó dormirse nuevamente.
No sabía cuánto tiempo había pasado, pero escuchó ruidos una vez más. Esa vez estaban más cerca. Comenzó a llorar y enterró su rostro en su regazo, tratando de no hacer ningún movimiento. El sonido de alguien caminando por el callejón se hizo más fuerte.
—¿Hola? ¿Estás herido? ¿Necesitas ayuda?
La voz sonaba reconfortante, pero no podía moverse. Estaba congelado y asustado. Sintió una mano suave tocar su cabello. Fue en ese punto de sus recuerdos cuando levantó la vista y vio un ángel. Sin embargo, esa vez en lugar de cabello castaño y ojos cálidos, los relámpagos destellaron e iluminaron el cabello rojo fuego y fríos ojos azules. La cara enojada de su madre le devolvió la mirada.
—Te dije que te quedaras quieto, chico. ¿No escuchas una sola palabra de lo que digo? —le gritó. Ella extendió la mano y lo agarró bruscamente por el brazo y él chilló.
—¡No! ¡No! ¡No me hagas daño!
Empezó a temblar y sintió que las lágrimas corrían por su rostro.
—¡Jack! ¡Jack! ¡Despierta, cariño!
Los ojos del pequeño niño se abrieron de golpe y se encontraron con los cálidos ojos marrones que había estado desesperado por ver en su sueño. Se arrojó contra el pecho de Bella y sollozó. Ella pasó los dedos por su pelo y lo meció suavemente.
—Ssh, te tengo, pequeño. Nadie va a hacerte daño, bebé —susurró una y otra vez.
Después de unos minutos, sus lágrimas comenzaron a disminuir y su cuerpo dejó de temblar. Jack se echó hacia atrás y se secó las mejillas con las mangas de su pijama. Bella acunó su rostro y se inclinó para besar su frente. Se acomodó junto a él en la cama y el niño se acurrucó contra su costado, apoyando la cabeza en su hombro. Ella frotó suavemente su espalda y él sintió que sus ojos se volvían pesados.
—¿Quieres hablar de esto?
—No —murmuró somnoliento—. ¿Me cantarías?
Bella murmuró en acuerdo y comenzó a cantar suavemente.
...
I've heard there was a secret chord,
That David played and it pleased the Lord.
But you don't really care for music, do you?
Well it goes like this the fourth, the fifth,
The minor fall and the major lift.
The baffled king composing Hallelujah.
Hallelujah
Hallelujah
Hallelujah
Hallelujah
...
Su respiración era profunda y estable antes de que Bella terminara el coro.
.
.
Julio de 2008
El chico estaba parado en la ventana del hotel, mirando las luces que iluminaban la noche. Estar ahí en Disney World era un sueño hecho realidad. Sonrió cuando pensó en todo lo que habían hecho con su madre, su abuelo y su abuela. Volteó la cabeza cuando escuchó un golpe en la puerta. Se abrió y una sombra llenó la habitación. La mujer de antes se paró frente a él. La madre de Bella. Sus ojos se abrieron y dio un paso atrás automáticamente, golpeando el borde de la ventana.
—¿Qué-qué quieres?
La mujer sonrió extrañamente y lo señaló. Sacudió la cabeza.
—¡MAMÁ! —gritó. Otra figura entró en su habitación y él suspiró con alivio.
Cuando pudo ver mejor a la mujer, su corazón se detuvo. El rojo en lugar del marrón enmarcaba su rostro. Su respiración se aceleró y comenzó a temblar.
—No es real, estoy soñando —susurró y apretó los ojos cerrados. Sintió unas uñas afiladas clavándose en su brazo y sus ojos se abrieron de golpe.
La cara de su madre estaba a centímetros de la suya, sus fríos ojos azules lo miraban.
—Te has ido por mucho tiempo, Jackson —habló con una dulce y enfermiza voz—. Mami te extrañó.
Sacudió la cabeza.
—No, ya no eres mi mamá. Bella lo es. Ella me ama.
La mujer ladeó la cabeza hacia un lado.
—No, ella no te ama —respondió—. Vendrás conmigo. Renée se quedará y cuidará de su hija. Vas a casa conmigo. ¿No quieres ver a tu papá?
Su corazón comenzó a doler y se sintió tan triste pensando en su padre, tenía tantas ganas de verlo y abrazarlo, pero no si se tenía que alejar de Bella.
—Sí, quiero a papá —susurró—. Pero no iré contigo. Nunca más.
La ira brilló en su rostro y ella lo golpeó en la mejilla. Él se llevó la mano a la cara y frotó la zona que le ardía. Su mente giró y recordó los destellos de la última vez que ella lo golpeó. Llorando en un avión y mirando al cielo. Diciendo que quería a papá. Siendo arrastrado a un baño vacío. Siendo golpeado por no calmarse. Le bajaban los pantalones cuando lloró más fuerte.
Se cayó para atrás, abrumado por los recuerdos. Su madre lo alcanzó otra vez, pero él se alejó.
—¡No, no puedes tenerme! —le gritó.
De la nada, sintió unos fuertes brazos envolverse alrededor de él, olvidando que Renée estaba en la habitación. Su madre caminó lentamente mientras extendía la mano hacia él. Él luchó y las lágrimas comenzaron a caer.
—¡No, no, no!
—¡Jack! ¡Bebé! ¡Despierta! Por favor, mamá está aquí, bebé. ¡Por favor!
Los ojos de Jack se abrieron de golpe y se lanzó a los brazos de Bella antes de darse cuenta de dónde se encontraba.
—Pequeño. Cariño, está bien —susurró mientras le frotaba la espalda lentamente—. Era solo una pesadilla.
Él frotó su rostro contra la camisa de ella para secarse la cara discretamente, él respiró profunda y temblorosamente y se apartó para mirarla, con los ojos llenos de miedo. Bella suspiró y acarició su rostro.
—Lo siento mucho. Creo que ver a mi madre te trajo malos recuerdos, ¿eh? —Ella le sonrió tristemente.
Él asintió y se pasó las manos por el pelo. Como siempre, Bella se acomodó a su lado en la cama y se acurrucaron juntos.
Ella comenzó a cantar incluso antes de que él se lo pidiera.
...
When the rain is blowing in your face
And the whole world is on your case
I can offer you a warm embrace
To make you feel my love
When the evening shadows and the stars appear
And there is no one there to dry your tears
I could hold you for a million years
To make you feel my love
...
Ella lo sostuvo y le cantó suavemente hasta que ambos se durmieron juntos en paz silenciosa.
.
.
Julio de 2010
Jack tiró de su corbata nerviosamente y miró su reflejo en el espejo. A veces, cuando se veía a sí mismo, sus ojos se veían más azules que verdes y su cabello más rojo que marrón. La cara de su madre biológica atormentaba sus sueños de vez en cuando, y últimamente, también había estado invadiendo sus pensamientos cuando estaba despierto. Sin embargo, era apropiado, estaba rodeado en este lugar lleno de recuerdos del pasado. Por mucho que amaba a su padre y a sus abuelos, en el fondo, no quería recordar su vida anterior. Quería dejar atrás siempre y para siempre la soledad y la tristeza que sentía cada vez que su padre se iba a trabajar y lo dejaba en casa el día entero con Victoria. Quería olvidar cómo ella lo ignoraba y lo dejaba solo durante horas; cómo ella solo lo limpiaba y alimentaba justo antes de que su padre llegara a casa. Recordó cómo esas eran las únicas veces que estaba feliz de verla, porque sabía que eso significaba que papá estaría en casa pronto.
Después de los últimos cinco años de vivir con Bella y empujar todos esos recuerdos detrás de una puerta, ahora sabía cómo debía ser una madre. Ella te amaba y te protegía, sin importar nada. Te mantenía caliente y te abrazaba cuando estabas asustado. Ella estaba a tu lado y te ayudaba a aprender a tomar las decisiones correctas. Él sabía que no lo había llevado en su interior durante nueve meses, pero sin lugar a dudas sentía que Bella era su madre.
Sus ojos se llenaron de lágrimas y vio que el labio inferior de su reflejo en el espejo temblaba mientras las emociones se disparaban sin control en su pecho. Durante mucho tiempo, se había esforzado tanto por crecer, pensando que tal vez si no era demasiado problema, Bella querría quedarse con él. Hubo momentos en que quería gritar y gritar y hacer una rabieta como la que había visto hacer a los niños normales, pero no lo hizo. Él no era normal y él lo sabía. Él era el niño cuya madre biológica no lo amaba y lo dejó solo en un lugar extraño. Necesitaba portarse bien para que Bella no lo dejara también.
Le había llevado años de terapia con la doctora Kate, pero lentamente esos sentimientos cambiaron. Esos sentimientos aún hervían a fuego lento bajo la superficie, pero él había aprendido a manejarlos. En secreto, estaba celoso de sus amigos. Riley y Garrett tenían sus propios problemas, pero podían responder y romper las reglas porque sabían que sí, serían castigados, pero el amor de sus padres era innato y nunca les fallarían. Por mucho que supiera en su corazón que el amor de Bella era incondicional, todavía quedaba esa pequeña parte en él que se sentía rota e indeseada.
Estando aquí, de pie en su habitación en Chicago, preparándose para ser un invitado importante para una gran fiesta en honor a la caridad de su madre, todos esos sentimientos colapsaron sobre él. La inquietud y el miedo pesaban enormemente sobre sus hombros, incluso si él mismo no podía nombrar esas emociones. Algo sobre esta noche no se sentía bien. Llamaron a la puerta y él respiró profundamente para tratar de calmarse.
—Adelante —gritó, alejándose del espejo. Alice entró, vestida con un lindo vestido negro que le llegaba a las rodillas; su pelo normalmente puntiagudo estaba suave y liso. Ella sonrió alegremente cuando lo vio listo.
—Guau, te ves muy guapo, Jack. ¿Estás listo?
Él asintió con un movimiento de cabeza y se pasó una mano por el pelo. Allie entrecerró los ojos e inclinó ligeramente la cabeza hacia un lado.
—Algo está mal. ¿Estás nervioso, bebé?
Parpadeó y debatió sobre si dejarlo salir todo o no. Al final, él decidió no hacerlo.
—Un poco, pero estaré bien —respondió, sacudiendo la cabeza. Él le dio lo que esperaba que fuera una sonrisa deslumbrante. Allie buscó su mano y lo acompañó escaleras abajo, donde todos estaban esperando para salir.
...
I dreamed I was missing
You were so scared
But no one would listen
Cause no one else cared
After my dreaming
I woke with this fear
What am I leaving
When I'm done here
...
Unas horas más tarde, Jack se encontró sentado en una gran mesa en un elegante salón de baile, rodeado por un mar de personas vestidas de blanco y negro. A su derecha, ambos grupos de sus abuelos estaban inmersos en una conversación en la que no tenía ningún interés. Buscó su copa de vino llena de jugo de uva y tomó un sorbo. Sus ojos vagaron por la pista de baile y encontró a sus padres abrazados, meciéndose. Observó sus labios moverse y las sonrisas que intercambiaron. Nunca había visto a ninguno de ellos tan feliz y vivo. No pudo evitar sonreír mientras imaginaba a su padre mudándose a Washington, casándose y algún día dándole un hermano o una hermana.
No tenía idea de cómo se desarrollarían las cosas cuando fuera hora de irse al final del verano, pero sabía que todo estaría bien sin importar nada. No quería dejar Port Angeles ni a ninguno de su familia ni a Riley y Garrett. Quería quedarse allí y ser feliz, y tal vez preguntarle a la chica de su barrio, Bree, si saldría con él cuando fueran mayores. Él quería esa vida, pero también quería a su padre. Mientras miraba a sus padres abrazarse estrechamente, sabía que esa era una posibilidad distinta. La sonrisa se convirtió en una sonrisa completa cuando vio a su madre echando la cabeza hacia atrás y riendo. Ella le había dado tanto, una vida nueva que estaba llena de tanto amor. Él haría cualquier cosa por ella o para protegerla. Si ella quisiera que se mudaran a Chicago, lo haría en un abrir y cerrar de ojos, sin importar a quién tenía que dejar atrás. Mientras ella estuviera a su lado, él sabía que todo estaría bien.
Sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal y sus ojos nerviosos recorrieron la habitación. Había una pequeña conmoción en la entrada y su corazón comenzó a latir con miedo irracional.
...
Don't be afraid
I've taken my beating
I've shed but I made
I'm strong on the surface
Not all the way through
I've never been perfect
But neither have you
...
Ahí estaba parada. La única persona que tanto temía y quería ver. Una parte no tan pequeña de él quería que ella viera lo feliz y amado que era; que nunca la necesitó, especialmente ahora. Sus manos comenzaron a temblar, así que las apretó en puños. Llevaba un pequeño vestido azul y destacaba en la multitud. Su pelo rojo era más corto de lo que recordaba, ondulado y sin llegar a los hombros. Ella se paró alta y majestuosa, mirando alrededor de la habitación hasta que sus fríos ojos azules se encontraron con los suyos. Una sonrisa pequeña pero aterradora adornaba su rostro mientras comenzaba a acercarse a su mesa. Su respiración comenzó a elevarse y el temor que había sentido antes regresó con toda su fuerza. Sacudió la mano ciegamente a su lado, tocando el hombro de su abuela.
—¿Sí, bebé? —preguntó Esme mientras se giraba hacia él. Ella rápidamente se preocupó, notando su respiración temblorosa y agitada—. ¡Carlisle! —gritó con pánico.
La cara de Jack estaba concentrada en un punto y Esme rápidamente siguió su mirada. Con una furia que le haría competencia al mismísimo Ares, se levantó rápidamente, derribando su silla.
—Oh diablos, no.
En un instante, Bella estaba al lado de Jack. Ella tomó sus manos y las frotó.
—¡Jack! Jack, cariño, necesitas calmarte. Respira profundamente, pequeño. Eso es, vuelve a mamá —lo tranquilizó Bella arrulladoramente en su oreja, mientras pasaba su mano libre por su cabello. Giró sus grandes ojos para encontrarse con los suyos y abrió la boca para hablar, pero no salió ningún sonido. Él parpadeó y tragó saliva—. ¿Qué pasa, bebé? ¿Qué es lo que te tiene tan inquieto?
Sus ojos se volvieron hacia la mujer que ahora estaba parada a unos metros de distancia, frente a su mesa, sonriéndole a Edward y Esme.
—Victoria —susurró.
...
Forgetting
All the hurt inside
You've learned to hide so well
Pretending
Someone else can come and save me from myself
I can't be who you are
¡Hola!
¿Qué les ha parecido el capítulo? En este vimos un poco de lo que ha pasado Jack, y fue muy triste.
¡Esperamos que nos cuenten todas sus opiniones en los comentarios!
Gracias por sus comentarios: Tata XOXO, ana mel, patymdn, rjnavajas, LOQUIBELL, Pili, cavendano13, Laury D, alejandra1987, Noelia, andreasotoseneca, Hanna D. L, Tary Masen Cullen, Yoliki, Lady Grigori, bbluelilas, Tulgarita, Nadiia16, somas, terewee, nydiac10, jupy, lauritacullenswan Sully YM.
¡Hasta el próximo capítulo!
