Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.


Parachute

By: KitsuShel

Traducción: luzalejatb

Beta: Melina Aragón


Barrel of a Gun: EPOV de los capítulos 31/32

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18 de agosto de 2010

Mis dedos tocaban ansiosamente el teclado mientras miraba por la ventana. Echando un vistazo al reloj, era solo un minuto más tarde que la última vez que lo había visto. Maldije por lo bajo y volví a mi búsqueda de apartamentos en Seattle, decidiendo que necesitaba una distracción. Bella debería llegar en menos de una hora y James estaba llegando tarde a nuestra reunión.

Después de volver a mirar a la pantalla del computador, dejé escapar un suspiro. Realmente no quería pasar ni un momento lejos de ellos mientras viviéramos en el mismo estado, pero todo era tan nuevo que no quería arruinar nada apresurándome. La expresión de decepción en sus ojos me hizo sentir terrible, pero me aseguró que, aunque estaba triste por eso, entendía mis razones.

Mientras chequeaba una y otra vez las cosas por hacer, me aseguré a mí mismo que no sería por mucho tiempo. Tal vez de tres a seis meses, mientras salíamos y nos conocíamos aún más. Mis pensamientos se fueron rápidamente al anillo que estaba en la caja fuerte de mi padre en casa. Era un simple anillo de compromiso de diamantes de dos quilates que había sido de mi madre biológica. La idea de dárselo a Victoria nunca se me había ocurrido, ya que siempre había sido para Bella.

—¿Señor Cullen? —La voz de mi secretaria llegó por el intercomunicador.

—¿Sí, Gianna?

—El señor Brooks está aquí para verlo.

—Dile que pase.

La puerta se abrió de inmediato y James entró pavoneándose. Engreído, seguro, fresco; no había cambiado mucho desde nuestros días en la universidad. Se sentó frente a mí y abrió su maletín, sacando algunos documentos.

—Lo siento, no quería decírtelo por teléfono. Tengo los borradores finalizados de la petición de custodia —dijo, entregándome una hoja de papel.

Mi mandíbula cayó en estado de shock, mirando hacia abajo al papel en mi mano.

—¿Qué es esto? —pregunté incrédulo.

Su ceño se frunció en confusión.

—Cuando la chica apareció con Jackson, me pediste que hiciera esto, ¿recuerdas?

La vergüenza me llenó cuando recordé esa conversación en particular. Gimiendo me pasé una mano por el cabello.

—Estaba molesto y no entendía la situación claramente. No puedo alejar a Jack de su madre.

James levantó una ceja.

—¿Su madre? Edward, en serio. Piensa esto.

—Lo hice, James. Ella es la madre de Jack en todos los sentidos. No puedo arrancarlo de ella. Además, yo... me he enamorado de ella.

Su boca se abrió y ensanchó sus ojos.

—Edward, no sé qué es lo que te pasa, pero como tu abogado, te aconsejaría dar un paso atrás y pensar esto mejor.

Me enderecé y le dirigí una mirada fulminante.

—Ya lo hice. Lo he pensado profundamente y por largo tiempo.

Mi teléfono sonó y no pude evitar la pequeña sonrisa que se formó en mi rostro cuando eché un vistazo al mensaje de texto.

Le dije a G que no interrumpiera tu reunión, pero quería que supieras que ya estoy aquí para cuando te desocupes.

besos ~ B.

Miré a James directamente a los ojos y le devolví los papeles.

—Deshazte de eso.

Sus ojos brillaron con fastidio.

—Edward, en serio. No demandarla sería un terrible error.

—Somos amigos, James, pero cuando te pones el sombrero de abogado, trabajas para mí. Haz lo que yo digo. Deja el tema de la custodia.

Él arrebató el papel de mi mano enojado.

—Te vas a arrepentir de esto, Edward. —Dio media vuelta y se dirigió a la puerta, antes de recomponerse.

Suspiré y me pasé las manos por la cara. Así no era como había imaginado que saldría esta reunión. Después de unos minutos para calmarme, tomé una respiración profunda y la dejé salir lentamente.

...
What do you expect of me
What is it you want?
Whatever you've planned for me
I'm not the one
...

—¿Gianna? —hablé a través del intercomunicador.

—¿Sí, señor Cullen?

—¿Puedes dejar entrar a la señorita Swan?

Después de un momento de silencio, Gianna respondió.

—Ella no está aquí, señor Cullen. ¿Debería revisar si está en el baño?

—No, está bien. Gracias.

Saqué mi celular para enviarle un mensaje de texto.

..

Bebé, estoy listo y esperando. ;-)

Besos, E.

..

—Señor Cullen, el señor Braley está en la línea uno —dijo la voz de mi secretaria por el intercomunicador.

Gruñí. Braley era uno de nuestros mayores clientes, así que no podía ignorar la llamada.

—Bien, pero cuando la señorita Swan regrese, hágale saber que estoy en el teléfono, pero que entre a mi oficina.

—Sí, señor.

Después de quince insoportables minutos, finalmente pude colgar. No había recibido respuesta de Bella todavía, así que traté de llamar a su número.

Después de sonar por un rato, me envió al correo de voz.

—¿Gianna?

—¿Sí, señor Cullen?

—La señorita Swan no regresó, ¿verdad?

—No, señor.

—¿Le importaría revisar si está en el baño?

—Por supuesto que no, solo deme un momento.

¿Por qué se iría? ¿Sería que ocurrió una emergencia? Los peores escenarios de casos comenzaron a pasar por mi cabeza.

—¿Señor Cullen?

—¿Sí, Gianna?

—Ella no está allí, señor.

—Gracias.

Golpeé mi puño ligeramente en el escritorio con frustración antes de levantar el teléfono para llamar a mi madre.

—Hola, querido hijo mío —respondió su voz lánguida.

—¿Mamá? ¿Bella está allí? ¿Has hablado con ella recientemente?

—No, no lo he hecho. Se supone que debe estar allí contigo. ¿Por qué? ¿Pasa algo, Edward? —interrogó rápidamente preocupada.

—No sé, mamá. Primero estaba aquí y ahora ya no está. Antes mencionó ir a almorzar comida china, así que tal vez pase por donde íbamos a ir. Quizás ella prefirió pedir para llevar.

—Ok, cariño. ¡Avísame si todo está bien!

—Por supuesto. Gracias, mamá.

Deslicé el celular en mi bolsillo y me dirigí a la puerta. Al ponerme la chaqueta, le avisé a Gianna a dónde me dirigía por si Bella volvía. El viaje al estacionamiento fue rápido, a diferencia de la mayoría de los otros días. Bajé del ascensor y caminé hacia mi auto, solo para detenerme en seco al ver el Aston Martin de Bella estacionado al lado de mi auto. De repente, el tono de llamada de Bella para Esme comenzó a resonar en el estacionamiento.

...
I'd like to make myself believe
That planet Earth, turns, slowly
It's hard to say that I'd rather stay awake when I'm asleep
Cause everything is never as it seems.
When I fall asleep.
...

Corrí por algunos autos y vi su bolso abierto en el suelo. Caí de rodillas en estado de shock y miré a mi alrededor, pero no se podía encontrar a nadie. Recogí sus cosas y volví corriendo a la oficina. Gianna levantó la vista, sorprendida de verme en ese estado.

—¿S-señor Cullen? ¿Está todo bien?

—¡No!gruñí—. Ponga a alguien de seguridad en el teléfono. Ahora.

Diez minutos más tarde, me encontré haciendo un agujero en la alfombra de mi oficina antes de que Daniel, de seguridad, me llamara después de revisar las cintas de vigilancia.

—Señor Cullen. Creo que querrá venir aquí y ver esto.

Como una patada en el estómago, eso era exactamente lo que sentí al mirar esa cinta.

Bella entró al elevador, sonriendo y feliz, pero regresó menos de diez minutos después, enojada y molesta. Hice una mueca cuando golpeó la pared del ascensor. Algo debe haber salido realmente mal. En el momento en que se enderezó y pulsó el botón del décimo piso, se podía ver que tenía una determinación con respecto a su postura. No pude evitar preguntarme qué estaba pasando por su cabeza. Ella miró su teléfono antes de contestar. La conversación fue breve, pero parecía enojada de nuevo.

Si volvió a subir, entonces ¿a dónde fue?

Cuando las puertas del ascensor se abrieron y ella voló hacia James, mi mandíbula cayó. No podía entender por qué ella lo atacaría, pero cuando él la golpeó contra la pared del ascensor, mi pecho estalló en furia. Su brazo presionó su garganta y yo quería rompérselo por tocarla. Una llamarada de orgullo se disparó a través de mí cuando ella trató de usar su distracción contra él y patearlo. Luego la agarró por el pelo y la golpeó, dejándola inconsciente. Mientras la veía deslizarse hacia el piso, escuché un sonido salvaje e inquietante. Solo me llevó un momento darme cuenta de que provenía de mí.

Me pasé las manos bruscamente por el cabello, incapaz de apartar mi mirada conmocionada de la pantalla.

—¿Señor Cullen? ¿Qué le gustaría que haga? —preguntó Daniel nerviosamente.

Le lancé una mirada incrédula.

—¿Qué me gustaría que hicieras? ¡Llamar a la maldita policía!

Ella había tenido razón todo el tiempo y yo había estado ciego. ¿Había estado durmiendo con mi esposa a mis espaldas también, todos esos años atrás? ¿Qué diablos quería con Bella?

Un dedo frío de terror descendió lentamente por mi espina dorsal, ahogando mi furia inmediatamente. ¿Qué iba a hacer con ella?

—Daniel, llama a la policía ahora e informa un secuestro. Dales esta dirección, es la casa de James. —Garabateé la calle y los números en una nota antes de dársela.

—¿A dónde va, señor Cullen? —preguntó con preocupación, la cadencia de su voz me dijo que ya sabía la respuesta.

—Voy por Bella.

.

.

Creía que había roto todas las leyes de tránsito existentes mientras me dirigía a la casa de James. La única vez que habría recibido con agrado la atención policiaca y no me había cruzado con ninguno. Me detuve frente a la casa victoriana de tres pisos y aparqué sin mucho cuidado. Después de correr por las escaleras del porche, silenciosamente abrí la puerta y en silencio entré a la casa.

Mi corazón comenzó a latir frenéticamente cuando pasé por delante de la puerta abierta del estudio y vi un charco de sangre que se filtraba lentamente por el suelo. La bilis me subió por la garganta, pero me obligué a caminar.

Por favor, no ella. Por favor, no ella. Por favor, Dios, que no sea Bella.

Cuando el río carmesí fluyó en un cuerpo más alto y delgado que el de Bella, todo mi ser dejó escapar un suspiro tembloroso. Me temblaban las piernas y tuve que apoyarme en el escritorio para mantenerme de pie. Con mi cabeza en un ángulo diferente, pude ver el rostro de la mujer y mi corazón se sacudió una vez más. Los ojos sin vida de Victoria me devolvieron la mirada. Tan enojado como estaba y por más resentimiento que le tuviera, nunca podría llegar a odiarla. Ella fue mi primer amor y me dio el mejor regalo de mi vida, Jack.

Después de un momento de luto por la chica que solía ser, escuché la voz de James que venía de lo más profundo de la casa, llamando el nombre de Bella. Al darme cuenta de que ella debía haberse escondido de él, supe que necesitaba distraerlo para darle una oportunidad de luchar. Mientras ella tuviera la oportunidad de escapar, yo tomaría lo peor sin pensarlo.

...
An unbearable pain
A beating in my brain
That leaves the mark of Cain
Right here inside
...

—¡Bella! —grité, tratando de enviarle una advertencia—. ¡James! ¿Dónde estás?

Mi estómago quería salirse mientras estaba junto al cuerpo de mi ex esposa, esperando a que mi supuesto mejor amigo apareciera. ¿Dispararía primero y luego haría preguntas? ¿Qué tan lejos había llegado él?

Unos momentos más tarde, James entró en la habitación con su rostro retorcido de ira.

—¿Dónde está? —pregunté. Él solo inclinó la cabeza hacia un lado y me miró sin comprender—. ¿Dónde está? —grité—. ¡No te quedes mirándome así, James! ¿Dónde mierda está?

Una mezcla de emociones cruzó su rostro antes de estallar.

—¡CÁLLATE! —gritó, apuntándome con el arma.

—James, cálmate, hombre. Baja el arma. No quieres dispararme —le respondí en voz baja, levantando las manos en el aire.

—¡No sabes ni mierda, Edward! ¡Nunca lo hiciste! —me gritó.

—¿De qué estás hablando?

—Tú, señor perfecto. Vienes de dinero y una familia amorosa. Tenías a la chica perfecta y lo alejaste todo. ¿Y por qué? ¿Un niño?

—No entiendo. ¿Simplemente qué alejé? —Mi ceño se frunció en confusión, que rápidamente se convirtió en enojo—. ¿Una relación con una mujer que le importaba una mierda? Tienes malditamente razón, elegí a mi hijo primero. Lo haría de nuevo en un parpadeo.

—Siempre has sido un cobarde, Edward. Ella necesitaba a alguien que la ame y yo pude hacerlo.

—¿Cobarde? ¿Quién es el que no es hombre suficiente para enfrentarme sin un arma? ¿Quién es el que mató a la mujer que decía amar? —gruñí, sin poder controlar mi furia.

Él miró a Victoria y vi un movimiento borroso por el rabillo del ojo. Bella entró y golpeó a James en la cabeza con un gran sartén, lo que lo hizo tropezar y soltar el arma. Cuando vi que su cuerpo giraba y se movía hacia ella, me tiré entre ellos. Después de intercambiar algunos golpes, pude arrodillarme sobre su pecho, golpeándolo repetidamente. Cuando mi mano hizo contacto con su piel, el deseo de acabar con su persona se hizo cada vez más fuerte con cada golpe que le daba. De la nada, me agarró del codo, lo que me empujó hacia la derecha.

Literalmente vi estrellas cuando su rodilla dio con mis bolas, causando que el dolor se disparara a través de mi cuerpo. Escuché que Bella le gritaba algo a James, pero no podía obligar a mi mente a registrar nada más que el dolor en mi ingle. El pánico se apoderó de mí y comencé a luchar para ponerme de rodillas ante el sonido de un disparo. Levanté la vista y el alivio recorrió mi cuerpo cuando vi a Bella parada a mi lado, con la pistola en su poder y apuntando a la cabeza de James.

—De rodillas y pon las manos en la cabeza —le gruñó.

Él obedeció de inmediato, frunciendo el ceño todo el tiempo. Pronto, luces rojas y azules parpadeantes se hicieron visibles afuera. Me incliné hacia adelante tratando de recuperar el aliento y deseando que el latido entre mis piernas desapareciera, cuando James repentinamente se levantó y golpeó a Bella causando que el arma se disparara. Lo siguiente que supe fue que James estaba desplomado en el suelo, inconsciente y Bella caía de rodillas, dejando escapar un sollozo.

Cuando mis ojos se conectaron con los de ella, una oleada de alivio recorrió mi sistema y sentí que las lágrimas llenaban mis ojos. No lo suficientemente pronto, ella estaba en mis brazos, llorando a mares.

...
Whatever I've done
(whatever, whatever)
I've been staring
Down the barrel of a gun
...

—Oh, Dios, Edward —sollozó, enterrando su cabeza en mi pecho.

—Sssh, está bien, nena, te tengo —le susurré, acariciando su cabello.

Un fuerte golpeteo vino desde el frente de la casa cuando la policía entró corriendo.

—¡No se muevan!

Ella me abrazó más fuerte, negándose a soltarme.

—¡Pongan sus manos donde podamos verlas!

Sabiendo que teníamos que mantener la calma, lentamente la solté y levanté las manos. Mientras se movía para hacer lo mismo, sus ojos se movieron hacia atrás y comenzó a balancearse. Reaccioné rápidamente y la atrapé antes de que cayera al suelo.

Un par de médicos se apresuraron y me la quitaron, mientras un oficial me miraba cautelosamente, con su arma aún en la mano.

—Señor, necesito que mantenga sus manos donde pueda verlas.

—Mi nombre es Edward Cullen. Esa mujer es mi novia, Bella Swan. Por favor, solo necesito saber si ella está bien —le supliqué impotente, levantando las palmas.

—Vamos a necesitar que responda algunas preguntas primero, para que podamos aclarar esto, señor Cullen —respondió un hombre mayor de uniforme.

Asentí. Así comenzó la segunda noche más larga de mi vida, superada solo por el día en que escuché que Jack había desaparecido hacía cinco años. Después de horas de interrogatorio y espera, finalmente pude llegar al hospital donde habían llevado a Bella.

Mi padre se encontró conmigo en la entrada con una mirada sombría.

—¿Cómo está? —pregunté ansiosamente mientras caminábamos hacia los ascensores.

Él sonrió levemente.

—Tiene una conmoción cerebral y algunos hematomas, pero estará bien.

Después de presionar el botón para el séptimo piso, se volvió hacia mí y colocó su mano sobre mi hombro.

—¿Cómo estás , hijo?

—Estoy bien, no tengo lesiones.

—No me refería a eso Edward —respondió en un tono paternal.

Suspiré.

—No sé qué sentir ahora. Todo es un desastre, todo revuelto. He recorrido una amplia gama de emociones hoy, por decir lo menos.

La puerta se abrió y mi padre me condujo por el pasillo, deteniéndose fuera de la habitación y golpeando ligeramente antes de entrar. La habitación estaba en silencio, el único sonido que hacía eco era el pitido de los monitores a los que Bella estaba conectada. Me acerqué a su lado y tomé su mano. Se quedó quieta, sus párpados ondeando con sus sueños. Un ruido de raspado me llamó la atención y vi a papá tirando de un incómodo sillón reclinable hacia mí.

—Toma, no es mucho, pero lo necesitarás. Ella se quedará toda la noche para ser monitoreada.

—¿Me puedo quedar? —supliqué, esperanzado.

Él sonrió con ironía.

—No pensé que habría otra opción.

—Gracias, papá. —Extendí la mano para estrechar la suya pero él me abrazó.

—Estoy tan agradecido de que ustedes hayan salido de esto ilesos. No sé lo que tu madre y yo hubiéramos hecho —susurró al lado de mi oreja.

Lo abracé fuertemente.

—Lo sé, papá. Me sentí de la misma manera cuando entré a esa casa.

Me aparté y me senté pesadamente en la silla, descansando la cabeza en mis manos.

—Cuando vi por primera vez el cuerpo de Victoria, me sentí tan culpable por habermesentido aliviado de que no fuera Bella.

—Sé que no es mucho consuelo, hijo, pero yo hubiera pensado lo mismo. Tu madre es mi estrella guía. Sin ella, estaría perdido.

Levanté la vista y asentí con gratitud.

—Gracias.

Silenciosamente salió de la habitación y suspiré, inclinándome hacia adelante y agarrando la mano de Bella.

—Te amo, nena. Por favor, vuelve a mí pronto.

...
Whatever I've done
(whatever, forever)
I've been staring
Down the barrel of a gun


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¡Hasta el próximo capítulo!