Sakura miró a Sasuke con extrañeza -¿Qué hay con ella?-

Si bien el pelinegro había ido hasta allá para saciar su interés sobre su hermano, después de la historia detallada que le había contado Sakura había poco más que opinar al respecto, sin embargo, su interés sobre la pequeña solo aumentaba, aunque no sabía muy bien como expresarlo o explicárselo siquiera a sí mismo. Por suerte para él la medic-nin decidió simplemente aclarar todo.

-Por tus preguntas y lo que pudiste escuchar de mi conversación con Genshi creo saber lo que te inquieta. Quieres saber el origen de Misa y de su enfermedad ya que fue la misma que sufria tu hermano-.

-…-

-Bueno, eso en realidad es más corto, aunque no más sencillo de explicar; Misa es una niña un tanto especial, ya que no solo padece la misma extraña enfermedad que Itachi, sino que además posee un raro KG-.

-¿Un kekkei genkai?-

Sakura asintió levemente. -Así es, uno de los más poderosos que he visto, su chakra se concentra en las células de su piel haciendo que está se vuelva una armadura sólida, más dura que el diamante, por lo cual no solo es un gran método de defensa sino que de ataque-.

Sasuke se sorprendió bastante ante la revelación de la médica, nunca había escuchado algo así, pero era estúpido pensar que conocía todos los KG que existían ya que muchos se perdían por siglos para luego re aparecer en el peor o mejor de los momentos.

-Lo se, bastante impresionante-. Dijo con una medio sonrisa la chica. -En todo caso, ella es aún muy pequeña y no lo puede controlar, haciendo que a veces se vuelva un riesgo para ella y para quienes la rodean-.

-¿Y por qué nadie le enseña como usarlo?, ¿acaso no tiene un padre responsable que lo haga?- acusó el chico clavando su mirada en Sakura, él mejor que nadie sabía lo que era sufrir a causa de un KG descontrolado, no solo consumía de golpe todo el chakra sino que causaba bastante dolor y estrés en el cuerpo, ya se imaginaba lo que sufría la pequeña.

Sakura lanzó un largo suspiro mirando hacia el piso mientras abrazaba con más fuerza sus piernas contra su pecho. -Por desgracia no hay nadie que la guíe en ese aspecto, ya que Misa es huérfana y hasta el momento no se sabe si tiene algún familiar-.

-¿Huérfana?,… ¿que acaso no eres tú su madre?-

Sakura sonrió tristemente sin levantar la mirada. -No, pero tengo la suerte de que ella me considere como tal. Cuando llegué a esté sitio conocí a Misa, Genshi y su equipo la encontraron hace dos años al parecer al borde de la muerte, pero cuando se dieron cuenta de su KG supieron que no la podían dejar simplemente morir, la trajeron aquí y desde entonces ella hace parte de sus "proyectos". Misa es muy pequeña y nunca ha tenido realmente una familia, por más que aquí tuviera quien la cuidara y se encargara de ella se sentía muy sola, por lo cual no dude en acercármele, luego de eso no tomo mucho tiempo para que nos encariñáramos. Un día mientras le leía un cuento me preguntó por qué tantos personajes de sus historias tenían una mamá, y que donde estaba la de ella o como podía conseguir una; ya que no se mucho de su origen no quise mentirle, así que le dije que si quería yo podía ser su madre, al menos mientras por mi parte averiguaba o encontraba a la de ella; Misa se emocionó mucho y me dijo que siempre había querido tener una y sin más me aceptó; desde entonces ella me considera su madre y yo a ella mi hija-.

Conociendo la forma de ser de Sakura no era difícil imaginar tal cosa, la chica simplemente iba repartiendo amor a diestra y siniestra, es decir si había sentido que lo quería a él, en su opinión una de las personas más incapaces de dar y recibir amor en el planeta. Aun así nunca pensó que Sakura tomara tan a la ligera una responsabilidad como esa, es decir tener un hijo de cualquier manera era hacerse cargo de una vida totalmente diferente a la de uno. Para Sasuke aun era inexplicable el por que la gente como Naruto y Sakura seguían creando y coleccionando vínculos de ese tipo, que no veían que con cada vinculo que sumaban en su vida sumaban una nueva debilidad, cosa que después de escuchar a la medic-nin esa tarde en la oficina de Genshi solo confirmaba.

-¿Si tanto la quieres proteger por qué dejas que Genshi la use en sus experimentos?-

-Eso no es algo que estuviera bajo mi control-. Dijo con notorio disgusto la pelirrosa. -Al menos no hasta hoy-.

-Jam… vaya madre- soltó a modo de critica el Uchiha haciendo que Sakura le diera una muy enojada mirada.

-¡Tú no eres nadie para juzgar! ¡No sabes por lo que ha pasado Misa, mucho menos sabes cómo son las cosas aquí! –

-Pero se cómo eres tú Sa-ku-ra-. Dijo el pelinegro burlándose altaneramente. –¿cómo puedes hacerte cargo de otra vida cuando a duras penas puedes hacerte cargo de ti misma? -

-Ese no es tu problema-.

-Lo sé, es problema de esa pobre niña, no sabes la lástima que me da-.

-Ja, claro por que según tú sería mejor que no tuviera a nadie a que me tuviera al menos a mi-

Sasuke solo la miró dándole a entender que así era.

-No se ni porque discuto esto contigo, claramente es algo que tú no entiendes y nunca entenderás, para ti las personas no son más que herramientas, y los lazos que entre estás se crean un estorbo; pero no para todos nosotros las cosas son así, para algunos no hay nada mejor que tener a alguien en nuestras vidas, disfrutar de su sola compañía y afecto-.

-Esas son solo estupideces de débiles-

Sakura río por lo bajo con algo de cinismo. -Al contrario, esas son las cosas que más fuertes nos hacen, y eso es algo que no solamente Naruto sino que también tu hermano me enseñó, la fuerza y la importancia de luchar no solo por uno sino que por los demás. Se que si tu hubieras estado en mi situación nunca te habrías hecho cargo de Misa, ni de nadie más que de ti mismo, porque tú no sabes lo que es ver a alguien sufrir y simplemente querer ayudarlo, querer hacer una diferencia en su vida -. Sasuke no pudo evitar que esas últimas palabras de Sakura sonaran casi que citadas de la historia de ella con su hermano. -Puede que yo no sea la persona más poderosa ni fuerte, Dios sabe que no es así, pero mientras pueda daré todo de mi para proteger a Misa y hacerla feliz, esa es toda la fuerza y motivación que necesito-.

Sasuke había tenido más que suficiente de Sakura hasta ese momento, así que dedicándole una fría mirada se dirigió a la puerta y se marchó. Era obvio que la ojijade había pasado más que suficiente tiempo con Naruto ya que la chica había aceptado plenamente su filosofía, aunque según ella no era solo de Naruto, sino también la de Itachi, ¿Qué acaso su hermano en verdad pensaba de la misma manera?, es claro que no era el villano que pensó durante largos años, pero ¿podía decirse que se parecía en ese sentido más a Naruto y a Sakura que a él?

El pelinegro tampoco pudo evitar preguntarse en parte que tan importante había sido en realidad Itachi en la vida de Sakura ya que si bien no habían compartido más que unos meses juntos la kunoichi parecía tenerle bastante aprecio, ¿Qué acaso ella tendría algún resentimiento contra el por acabar con Itachi?, si era así no la culparía, ya que ni el mismo se podía perdonar aun.

A la mañana siguiente Sasuke fue a hablar con Genshi, quien le informó que trabajaría junto con él y con su hijo en un estudio detallado del sharingan. Sasuke parecía un tanto pensativo luego del anuncio.

-¿Sucede algo joven Uchiha?-

-¿Qué hay de la otra medic-nin, Sakura?-

Genshi se quitó sus gafas como si le molestaran y las empezó a limpiar con su bata dándose un poco de tiempo para encontrar las palabras más adecuadas. -Ella tiene otras funciones y obligaciones de momento, pero aun así trabajaran juntos en algunos estudios más generales-.

La cara de malestar de Genshi al hablar de Sakura no pasó de manera desapercibida para Sasuke, ¿Qué tantos problemas le había causado Sakura a ese hombre? ¿Y si eran tantos, porque la mantenía aun allí?. Aun así Sasuke decidió que era suficiente de pensamientos y preguntas absurdas concentrándose los siguientes días en los exámenes que le realizaban Genshi, Takeshi y en sus entrenamientos.

Había pasado un poco más de una semana desde la última vez que había hablado con la chica, la había visto una que otra vez en los corredores o a la hora de la comida sola, con Misa y varias veces acompañada de Takeshi. El día comenzó como cualquier otro de la semana, Sasuke se dirigió al consultorio/laboratorio de Genshi para completar el estudio detallado de su sharingan.

-Buenos días Sasuke- saludó Takeshi

-Buenos días Joven Uchiha- dijo Genshi sin realmente ponerle atención y terminando de revisar unos papeles.

Sasuke apenas asintió levemente con su cabeza en forma de respuesta y sin más se sentó en la camilla con sus brazos cruzados como siempre. No había pasado ni un minuto cuando la puerta se abrió nuevamente.

-Me dijeron que me necesitaba-

Sasuke apenas y dirigió una rápida mirada a la recién llegada, no era otra más que Sakura.

-Buenos días Sakura-chan!- dijo con alegría Takeshi

-Asi es, Haruno, por favor entre y cierre la puerta- respondió sin emoción Genshi y empezando a dirigirse hacia Sasuke

La chica obedeció y sin mayor emoción o afán caminó hasta donde el hombre quien le entregó enseguida varios papeles. -Estos son los estudios de los ojos que le realizamos al joven Uchiha-

Sakura los miró rápidamente por encima y dijo -Parecen estudios normales -

-Así es- Dijo Genshi ahora entregándole otro montón de papeles. -Y estos son los estudios realizados…-

-Con el sharingan activado- dijo Sakura interrumpiendo al hombre

-Bien, me parece que no tendré que explicarle mayor cosa-. Sakura ojeó los estudios rápidamente. -Como puede ver las diferencias captadas por las máquinas, aunque perceptibles, son demasiado sutiles, por lo cual me es imposible hacer el estudio detallado que tanto quiero. Lo hemos estado discutiendo con Takeshi y creemos que la mejor forma de completar el mapa de las conexiones del ojo y sus variaciones con el sharingan es a través de un escaneo con chakra. Aun cuando mi manejo y el de Takeshi es bastante avanzado, sabemos que el suyo es el más cercano a uno perfecto por lo cual la tarea recaerá en usted-.

Sakura bajó las hojas que estaba revisando con lentitud, no podía entender o mejor dicho creer que Genshi le encargara algo así, es decir sabia que no confiaba realmente en ella para que hiciera un trabajo que prácticamente solo ella misma podría corroborar. Sasuke observaba con atención la interacción entre la joven y el viejo, se preguntaba si la tensión siempre había estado allí o si era a causa de la discusión que había escuchado ya varios días atrás, pero algo era más que obvio, aunque trabajacen juntos, no se agradaban para nada.

-Considerando que gran parte del estudio ya está hecho y solo falta ajustar minucias con los detalles del escaneo, no creo que le tome más de un par de días, a lo mucho una semana. Espero que no haya ningún inconveniente-. Sakura no respondió nada a Genshi, solo mantuvo la mirada en el hombre, no tenía mucho que decir porque realmente no es como si pudiera objetar o negarse. -Muy bien, comenzara el día de mañana por hoy realizaremos unas cuantas pruebas más para las cuales también necesitaremos de su asistencia y su control de chakra-.

Dicho eso los tres médicos pusieron manos a la obra. Sasuke llevaba una semana en la cual se habían enfocado en sus ojos, pero hasta ese día no había notado que tan incomodo era, ya que mientras Genshi daba instrucciones y Takeshi tomaba notas, Sakura era la encargada de manipular sus ojos directamente.

Si no había sido molesta la última hora en la cual la chica había mantenido sus manos fijas a lado y lado de su cabeza mientras mandaba pequeños impulsos de chakra desde sus dedos a sus ojos, definitivamente lo fue la casi media hora en que se le pidió que hiciera total contacto visual mientras la ojijade examinaba paso a paso el cambio de apariencia externa del sharingan. ¡Maldita la hora en que se le ocurrió ir hasta su habitación e iniciar esa conversación!, no creía que alguna vez las cosas fueran totalmente cómodas entre el y Sakura después de todo lo que el le había hecho, pero ¿tenían que ser asi de incómodas?

Los pensamientos de Sasuke fueron interrumpidos cuando de manera exabrupta los ojos de Sakura se despegaron de los de él.

-Creo que será más que suficiente por hoy-. Dijo la chica quitándose el tapabocas y yendo a lavarse las manos.

Genshi asintió aun enfocado en la libreta en su mano y salió del laboratorio sin decir nada más a nadie. Sasuke sabía que era también su turno de irse, aun así no pudo evitar que sus oídos captaran una molesta conversación.

-¿Quieres ir a almorzar?- preguntó Takeshi a Sakura

-Aun es temprano, iré a ver como se encuentra Misa-. Ante la mención de la niña los ojos de Sakura no pudieron evitar deslizarse hacia donde Sasuke que para sorpresa de Sakura la estaba también mirando.

Aun asi la atención de la chica fue rápidamente devuelta hacía Takeshi quien insistía en hablarle. -Te acompaño-

-No, esta bien, Misa ha estado un tanto indispuesta estos días, será mejor que vaya sola-

-Ammm, bien, entonces… nos veremos luego-

Sakura asintió y salió de la habitación bajo la mirada un tanto agobiada de Takeshi. Sasuke vio con algo de risa y lástima la escena y sin más se marchó.

Al siguiente día Sasuke asistió directamente al consultorio de Sakura como habían quedado con Genshi, cuando llegó allá la chica se encontraba revisando varios documentos y tomando una taza de café. Sasuke simplemente entró y se sentó en la camilla esperando que iniciaran y terminaran cuanto antes el proceso.

-Buenos días- dijo con tranquilidad Sakura -¿quieres algo de café?-

-Hn-

El muchacho ni siquiera la miró al responder, por lo cual Sakura bajó su taza mientras rodaba sin disimulo sus ojos, definitivamente con Sasuke ni intentar ser amable funcionaba. El Uchiha no era el único que había tenido bastante en que pensar luego de su conversación con Sakura, ella también había estado analizando el suceso, si bien los años y las circunstancias habían hecho que sus sentimientos hacia Sasuke se apaciguaran eso no significaba que hubieran desaparecido del todo, es más el ver como Sasuke seguía hundiéndose en la soledad y la oscuridad hacían que un sentimiento de entendimiento, preocupación y protección se activara en ella.

-Bien, necesitaré unos cuantos minutos para re leer unas cosas-

Sasuke pareció un tanto molesto por la espera, pero no dijo nada y simplemente se recostó contra la pared aun sentado en la camilla. La chica tomó varios documentos y un esfero y sin pensarlo mucho empezó a acercarse a la camilla y a su paciente. La pelirrosa leía a gran velocidad y de vez en cuando garabateaba una que otra cosa en los papeles, como haciendo sus propias observaciones.

Sasuke la observaba de medio lado, le era extraño ver a Sakura tan absorta en algo y más cuando el estaba presente, le había parecido extraño desde que había llegado allí pero no quiso preguntar u opinar, no hasta ese momento.

-Pareces bastante segura de lo que haces-.

La chica apenas levantó su mirada por medio segundo hacia donde el para luego volver a los estudios y responder con calma -Lo estoy-. Era extraño para ella el que Sasuke iniciara una conversación, bueno una en la que no estaba reclamando, amenazando o exigiendo saber algo.

-Más te vale, estoy seguro que sabes que sucederá contigo si dañas en algo mi sharingan-.

Sakura rodó nuevamente sus ojos, ahí estaba el Sasuke de siempre, no sabía ni por qué le extrañaba.

-Puedes estar tranquilo, estoy más que segura de lo que hago, no por nada fui la aprendiz de Tsunade-sama-.

-Jmmm, no me refiero solo a eso-

Sakura levantó su mirada para enfocarla con algo de duda en Sasuke, la cara del chico no solo mostraba su típica molestia y apatía, sino que algo más. -¿A no?, ¿entonces a qué?-

-A que más te vale no ponerte de creativa con tus manos si sabes lo que te conviene, tu y yo sabemos más que nadie el por qué quiero mejorar mi sharingan-

-Umm, si, lo imagino- dijo por lo bajo y con fastidio la chica, pero aun así Sasuke continuó.

-No sé porque razón estés aquí y más en este proyecto, pero por ningún motivo voy a dejar que te entrometas y lo eches a perder-

-Aja, bueno si eso es todo y ya terminaste con tus amenazas-

-Te lo advierto Sakura- dijo Sasuke activando su sharingan.

La chica soltó un cansado suspiro y poniendo los documentos en la camilla junto a Sasuke se acercó y sin pensarlo mucho ubicó sus manos en las cienes del chico quien no le retiraba para nada la mirada y comenzó con su trabajo. Había pasado un poco más de una hora en la que no habían cruzado ni una sola palabra, aun así, por la posición en la que estaban era imposible para Sasuke ignorar que algo sucedía con Sakura. No solo la chica parecía tener algo de problemas concentrándose, sino que estaba parpadeando demasiado.

La medic-nin viendo la forma en que la inspeccionaba Sasuke cortó el flujo de chakra proveniente de sus manos y dándose la vuelta dijo. -Será mejor tomar un rápido descanso-

Sasuke apenas estiro un poco su espalda, empezaba a cansarse de esa posición, mientras que Sakura fue hasta la pequeña cafetera que tenía en su oficina y se sirvió una enorme taza.

La chica empezó a beberla casi que con alivio mientras dejó salir un cansado suspiro y se masajeo con la otra mano los ojos. Hasta ese momento fue que Sasuke realmente detalló. -Pareces cansada-.

-No te preocupes, no afectara en nada mi trabajo ni mi desempeño-.

Sasuke la observó en silencio, sin duda eso le preocupaba en parte, pero no era por eso que lo había dicho, aunque bueno tal vez ni el mismo sabia porque lo había expresado. Sakura se sirvió una segunda taza de café aun bajo la mirada inquisitiva de Sasuke.

-Es demasiada cafeína-. Estableció el muchacho, Sakura lo miró por un leve momento antes de tomar de un solo sorbo todo lo que quedaba en la taza y servir otra antes de encaminarse hasta donde él.

La tensión en la habitación aumentaba a cada momento, ya que por alguna razón esa última acción de Sakura se había sentido más como una burla hacia el chico. Sasuke miraba con mala cara a la pelirrosa, no le bastaba con ser una molestia, además seguía siendo muy infantil.

Sakura relajó un poco su mirada retadora, era una estupidez mantenerse en esa tónica con Sasuke, más si iban a tener que trabajar toda la semana juntos, así que tratando de mejorar el ambiente comentó bajando la tasa sobre el escritorio. -No es que siempre consuma tanta cafeína, es solo que tuve una noche bastante larga-.

-Hn-

Sakura dio un largo suspiro, bueno al menos la tensión no había seguido creciendo y no es como si fuera a poder sacar más de Sasuke. La medic-nin sacudió levemente sus manos y su cabeza y volvió a acercarse hasta Sasuke para continuar con su trabajo. Una vez retomaron el contacto Sasuke pudo sentir como las manos de Sakura no estaban solo más cálidas por haber sujetado la tasa de café sino que parecían más estables.

-Para esta parte si quieres puedes mantener cerrados los ojos- dijo la chica concentrando su chakra en sus manos.

-Hn-. Sasuke cerró con algo de cautela sus parpados mientras sentía como el chakra de Sakura recorría parte de su ser, nunca lo había detallado pero el chakra de otras personas podía ser cálido, bueno o al menos en esas circunstancias el de ella lo era, se sentía bastante bien. Sasuke perdió por un momento la noción del tiempo, pero al notar que estaba relajándose de más abrió de golpe sus ojos asustando de paso a Sakura.

-Pareces sorprendida- se burló el chico por el susto que le había dado.

La chica lo miró con un poco de molestia y luego encogió levemente sus hombros quitándole importancia al tema.

-¿Cuanto más tiempo tomará esto?-

Sakura miró de medio lado el reloj en su pared y luego las hojas en las que había venido haciendo anotaciones y gráficas con sus adelantos.

-Podemos seguir por un par de horas más, o podemos continuar mañana, hemos avanzado a buen ritmo por lo cual no habrá ningún problema-.

Sasuke pareció considerarlo por un leve momento, pero viendo las ojeras que se habían formado bajo los ojos de Sakura decidió. -Continuaremos mañana-

La chica asintió y lentamente retiró sus manos de la cara del ojinegro para recoger sus documentos e ir con calma hasta su escritorio. Sasuke se levantó de la camilla con la intensión de salir, pero cuando vio que Sakura retomaba su tasa de café y empezaba a revisar varias hojas. -Si ya terminamos por hoy, deberías tomar un descanso-.

Sakura pareció no determinarlo ya que seguía concentrada en lo suyo, aun así, sin levantar la mirada contestó. -Escanear tus ojos con mi chakra es solo una de mis obligaciones, tengo más trabajo por hacer-.

Sasuke se sintió un tanto estúpido en el momento, aunque nunca lo aceptaría, la única razón por la que aceptó detenerse en ese momento con el estudio era para que Sakura pudiera tomar al menos un pequeño descanso, pero al parecer no lo haría.

-Como sea, espero que estés más despierta y concentrada para la sesión de mañana-

Sakura apenas levantó la mirada para verlo salir. Sasuke se dirigió a la cafetería, sería bueno comer algo antes de ir a entrenar.

-Hey Sasuke!, hoy te desocupaste temprano- lo saludó Suigetsu al verlo entrar al sitio

-Hn, ¿Qué haces levantado antes de medio día? - preguntó el pelinegro tomando asiento junto a su camarada.

-Emm ya me estoy cansando de solo dormir, hasta empiezo a extrañar al gigantón y a la pelos de zanahoria-

Sasuke no dijo nada solo se acomodó mejor en la silla.

-¿Cómo van los exámenes, experimentos y lo demás?-

-Hmp-

-Ya veo…- dijo un tanto dudoso el espadachín. - ¿Sabes por cuánto tiempo más estaremos aquí?-.

Aun así, la poca atención que le estaba dirigiendo Sasuke a Suigetsu se vio interrumpida por la estrepitosa llegada de una mujer y una niña. La mujer tenía cabello largo y negro, parecía ser de la misma edad de Sasuke, aunque él nunca antes la había visto, sin embargo la niña le era un tanto familiar. - Misa-. Pensó para si mismo el Uchiha mientras veía como la niña que se encontraba en piyama y cubierta por una especie de trapo o cobija era jalada sin consideración alguna por la joven chica.

-¡Ya! ¡Estoy harta de esos berrinchitos!, vas a comer algo quieras o no y luego de vuelta a la cama- le ordenó la pelinegra a Misa quien caminaba con lentitud mientras sollozaba.

-¡No tengo hambre!, y no me siento bien…qui…quiero a mi mami…-

La mujer ni siquiera parecía escucharla, tan solo se limitaba a jalarla hasta la barra donde servían la comida. -Si, si como sea, escoge algo para que podamos irnos de una buena vez-

La niña ni siquiera levantó la cabeza, tan solo llevó una de sus pequeñas manitas hasta la sucia y gastada cobija que la cubría para usarla de pañuelo, cosa que pareció molestar más a su cuidadora. -¿¡Me estas escuchando mocosa!?-

Era casi que imposible ignorar la escena y no solo para Sasuke, sino hasta para el distraído de Suigetsu, más habiendo solo otras 4 personas en la cafetería.

Suigetsu dejó escapar un suave y corto silbido. -Vaya, es bonita, pero se manda un carácter que hasta haría parecer buena a Karin- dijo refiriéndose a como la mujer trataba a la pequeña. -Pobre niña, pero ni modo de salvarla, en todo caso, no me dijiste por cuanto tiempo estaremos acá-

Tal vez fue la escena que presenciaba, o la forma en que Suigetsu y todos los demás presentes se desentendían de la situación, pero las palabras de Sakura resonaron en ese momento en la mente de Sasuke: "Se que si tu hubieras estado en mi situación nunca te habrías hecho cargo de Misa, ni de nadie más que de ti mismo, porque tú no sabes lo que es ver a alguien sufrir y simplemente querer ayudarlo…"

Como si tuviera mente propia, o como si mas bien hubiera dejado de tenerla, el cuerpo de Sasuke se levantó de golpe y se dirigió hasta donde la pelinegra y Misa empezaban a forcejear.

-AAAA! QUIERO A MI MAMÁ!- gritaba la niña

-¡ES SUFICIENTE MISA! ¡YA CALMATE!-

La mujer no solo parecía empezar a estresarse sino a entrar en pánico, así que sin mucho pensarlo sacó de uno de sus bolsillos una jeringa con la intensión de enterrarla en el brazo de la niña, cuando de la nada una fuerte mano la detuvo.

-¿Pero que?-. La mujer estuvo más que sorprendida al ver al simpático pelinegro que sostenía su muñeca con fuerza deteniéndola.

-No creo que eso sea necesario- dijo con tranquilidad Sasuke soltándola del agarre y dirigiendo su mirada a la niña quien parecía haberse calmado al observarlo.

-Tu… tu eres… el paciente guapo…- dijo la pequeña sollozando aun un poco y respirando con dificultad. Los ojos de Sasuke la miraron con duda, ¿a que demonios se refería esa niña?, aun así los balbuceos de la chiquilla parecieron aclararle un poco más el panorama. -Tu… eres… el paciente guapo… de mi mamá-

-Hn-

Suigetsu quien se había sorprendido no solo por la rapidez, sino que por la intervención de Sasuke alcanzo a llegar a tiempo para escuchar la interesante conversación. -Con que el paciente guapo jajajaja, vaya Sasuke ¿que acaso ya te echaste al bolsillo una doctora y no me contaste?-.

Sasuke le dirigió una de sus miradas molestas al peliblanco que enseguida lo mandó a callar.

-Emm vaya, en verdad le agradezco su ayuda- dijo la pelinegra sonriendo coquetamente a Sasuke y volviendo a tomar el brazo de Misa. -Está niña es simplemente un tanto problemática como puede ver-

-Hn-

-Pero estoy segura que dejará de comportarse como una malcriada y comerá de una buena vez-.

Misa intentó zafarse nuevamente del agarre de la muchacha, parecía estar alterándose de nuevo, pero antes de que esto sucediera Sasuke habló. -¿Por qué no comes algo?-.

Misa miró con sus enormes y cristalinos ojos verdes a Sasuke, quien por un momento no pudo evitar pensar que trataba con una más joven Sakura.

-Porque me duele la pancita- dijo Misa apretándose el estómago con una mano.

La mujer encargada de Misa soltó un cansado bufido -No ha comido nada desde el desayuno, y si su madre se entera-.

Sasuke miró con su típica frialdad a la mujer -No será peor a que se entere de que estuvo llorando y que estuvo a punto de que le inyectaran algo-.

-Era solo un tranquilizante- Dijo un tanto apenada la chica. -Es que en verdad no saben como se pone de agresiva está chiquilla-.

Sasuke pareció ignorar a la mujer y se dirigió de nuevo a la pequeña. -¿Alguien ya te revisó el dolor de estómago?-.

Misa negó con su pequeña cabecita.

-¿Ni siquiera tu madre?-

La niña negó nuevamente. -Mamá estuvo conmigo toda la noche porque no me sentía nada bien, sin embargo, tuvo que irse a trabajar en la mañana antes de que empezara a dolerme. Ella siempre me dice que si siento algo diferente o extraño vaya con ella-.

-¿Y por que no lo has hecho?-

Misa volteo a mirar a la mujer que aun la sostenía y soltándose de su agarre con fuerza y notoria molestia. -Porque ella me dijo que nadie podía molestar a mami mientras trabajaba-.

Sasuke y Suigetsu miraron a la mujer como esperando que respondiera algo.

-Son ordenes de Genshi-san- respondió la chica finalmente.

-Bueno y si no pueden molestar a su madre ¿por qué no buscan otro médico que la atienda, es decir no es como si este sitio no estuviera lleno de ellos? - comentó Suigetsu.

La mujer paso saliva lentamente y con algo de temor -No creo que eso le agrade mucho a su madre-.

-Estoy seguro de que si es una urgencia entenderá-. Dijo Sasuke llevando su mano hasta la cabeza sudorosa de Misa. -Parece tener algo de fiebre-.

La cuidadora de Misa enseguida llevó su mano a la frente de la chica para verificar, aunque por un momento pareció que la niña no iba a dejarla. -Lo mejor será llevarla de vuelta a su habitación, ya buscare alguien que la revise-.

Sasuke miró a la mujer por un leve momento, por la actitud tosca que había tenido antes con la niña no sentía que fuera a hacer lo que decía o al menos no tan rápido como podía.

-Suigetsu, acompáñala a buscar alguien que atienda cuanto antes a la niña, yo la llevaré mientras tanto a su cuarto-

La sorpresa en la cara de Suigetsu no se hizo esperar, aunque viendo que podría pasar un poco de tiempo con la apuesta chica. -Bien, nos veremos allá en un rato-.

-Cuanto antes-. Aclaró Sasuke con seriedad.

-Si, si, o cuanto antes- dijo el espadachín acercandose a la pelinegra.

-Pe…pero- empezó a objetar la mujer, después de todo ella era la encargada de Misa, sin embargo al ver la mirada fría y seria del Uchiha prefirió no decir más y tomar su camino junto con Suigetsu.

Una vez estuvieron solo Sasuke y Misa.

-¿Sabes cómo regresar a tu habitación?-

La niña miró hacía arriba con algo de asombro al alto chico quien sin siquiera devolverle una mirada empezó a caminar fuera de la cafetería. -Bien, vamos-

Misa se apresuró a alcanzar al apuesto hombre. La pequeña caminaba frente a Sasuke mientras le indicaba hacia donde iban, el pelinegro no pudo evitar notar que parecía ser la misma dirección en que se encontraba el cuarto de Sakura, cosa que corroboró al sentir el cambio drástico de temperatura al llegar a su piso. Tomaron el mismo corredor que Sasuke había conocido una semana atrás, sin embargo, esta vez llegaron hasta la última de las habitaciones.

-Esté es mi cuarto- anunció Misa abriendo la puerta y entrando. Era bastante parecido al cuarto de Sakura, tal vez un poco más pequeño, o tal vez así se veía ya que en este había un poco más de cosas. Las paredes, aunque grises y sin pintura, estaban cubiertas por varios dibujos de seguro hechos por la pequeña, Sasuke no pudo evitar notar que en la mayoría de ellos aparecía, aunque dibujada de manera un tanto graciosa, una muñeca con cabello rosa y grandes ojos verdes, ya se imaginaba quien era. Una pequeña sonrisa casi se cola entre los labios del Uchiha.

Además de eso había en el piso junto a la cama unos cuantos libros de cuentos y una pequeña caja abierta donde sobresalían unos cuantos juguetes en muy mal estado. Sasuke no pudo evitar sentirse mal por ver el estado en que vivía la pequeña niña, más aún cuando está sé subió a la vieja y rechinante cama en donde se cubrió con la única manta que allí había, y que se encontraba en un estado un tanto mejor que la que arrastraba la niña, aunque no por mucho.

Los pensamientos del Uchiha fueron acallados por la pequeña voz de Misa. -Gracias por acompañarme hasta mi habitación. Por cierto ¿Cómo te llamas? -

Unos pisos más arriba Sakura se devanaba los sesos mientras revisaba varias muestras e intentaba mantenerse despierta.

-Espero no interrumpir nada- dijo Takeshi luego de golpear levemente la puerta y entrando.

En cuanto Sakura lo vio entrar se levantó de su sitio y se dirigió con calma a su escritorio para tomar varios papeles. -No interrumpes nada, no te preocupes. Ya que estás aquí ¿te gustaría echar un vistazo a los avances que hice está mañana con el sharingan?-.

-Eso estaría bien- respondió Takeshi con una amplia sonrisa, sin embargo, en vez de detenerse frente a la chica y tomar los documentos que le ofrecía, siguió derecho hasta las muestras en que la ojijade estaba trabajando hasta que el llegó. -Aunque si no te molesta, me gustaría echarle un ojo a estos antes-.

Sakura soltó un cansado y resignado suspiro.

-Que extraño estás muestras no parecen ser del Uchiha-. Dijo Takeshi mirándolas por encima. -Además hasta donde entendí está semana te enfocarías a realizar el escaneo con chakra-.

-Takeshi…. Yo…-

-Está bien Sakura, no tienes por que explicarte, se que ayudar a Misa es tu mayor prioridad, aunque mi padre no lo avale. ¿Y?, ¿algún avance hasta el momento? -

La chica tomó las muestras de Misa que había estado revisando y las guardo con cuidado. -No, por ahora nada-.

-Umm, escuche que tuvo una recaída anoche-. La ojijade simplemente asintió mientras tomaba asiento en su escritorio y Takeshi en la silla del frente. -Debes estar algo cansada-.

-Solo un poco- repuso la chica empezando a revisar los avances que había tenido con Sasuke esa mañana.

-Bien, en verdad espero que Misa se mejore pronto, y que todo eso no interfiera en tu verdadero trabajo y más ahora que tenemos en nuestras manos el sharingan-.

- - - - De vuelta en la habitación de Misa - - - - -

-Uchiha Sasuke-

-¿Sasuke?- la chica dijo un tanto pensativa, el muchacho solo asintió reafirmando. -Suena conocido-. Aun así la niña pareció salir de sus ensoñaciones y se presentó. -Mi nombre es Misa-. Sasuke apenas asintió levemente con su cabeza, eso él ya lo sabía.

-Uchiha-san-

-Sasuke-

Misa sonrió desde su cama. -Sasuke-san, ¿Por qué estás aquí? -