-Sasuke-san, ¿Por qué estás aquí? -

Sasuke observó a Misa por un corto momento antes de responderle. -Esperando a que alguien venga a revisarte-.

Misa lo miró con duda. -Me refiero a porque a aquí como paciente, ¿acaso hay algo mal contigo? -

Los enormes ojos verde de Misa esperaban con ansias la respuesta del chico, claramente ella no solo no era consciente de la típica actitud del muchacho, sino que casi inmune a causa de su inocencia. El pelinegro realmente no se sentía muy cómodo respondiendo preguntas sobre el mismo, sentía que dar, así como así información a quien fuera era riesgoso, por lo cual se decidió por responder con un típico -Hmp-.

Misa levanto una de sus cejas en señal de duda, ¿eso era un sí o un no?, en todo caso como cualquier niña de tres prosiguió con él molesto interrogatorio. -¿Acaso es por tu brazo?, ¿Qué sucedió con él?-.

Otra pregunta que Sasuke no está dispuesto a responder más que con un vago -Lo perdí-

-¿Cómo?-

-En una pelea-

-¿¡Una pelea!?,¿Con quién?¿Por qué?-

Sasuke empezaba a impacientarse, no estaba acostumbrado a tantas preguntas, tal vez hubiera sido mejor no haberse entrometido con esa pequeña, al fin y al cabo ella no era su problema; aun así luego de dar un suspiro como tratando de recobrar la paciencia volvió a ver los enormes ojos verdes de la pequeña, había algo en ellos que simplemente no podía ignorar.

-Haces demasiadas preguntas, tal como Sakura-

Misa pareció estática por un momento, como si el comentario de Sasuke la hubiera dejado sin palabras, pero no fue así. -¿te refieres a mamá?, jejeje gracias-

Sasuke no pudo evitar reír para sus adentros, solo una inocente niña como esa podía pensar que lo había dicho como algo bueno.

-Mamá dice que eres especial-. El comentario descolocó un poco a Sasuke, ¿Qué hacía Sakura hablando de él, aunque fuera con la niña?, además nunca pensó que después de todo lo que habían pasado ella dijera algo al parecer bueno. -O bueno que tus ojos son especiales-. Eso ya tenía algo más de sentido para Sasuke.

-Hmp-

La niña miraba fijamente los ojos de Sasuke como esperando que algo pasara. Para suerte del pelinegro la puerta se abrió rompiendo la incomodidad que empezaba a formarse entre ellos y dando entrada a la mujer que había visto en la cafetería, a Suigetsu y por ultimó a Takeshi.

-Bien, un médico a la orden- dijo Suigetsu con una enorme sonrisa, tal vez la única sonrisa en la habitación. Takeshi parecía más serio de lo normal, casi que molesto por estar allí, la mujer pelinegra parecía un tanto preocupada e incomoda por la falta de espacio en la habitación y la pequeña Misa había perdido toda curiosidad de sus ojos que ahora parecían un tanto inquietos por la llegada del médico.

-Bien, yo me haré cargo por ahora, pueden retirarse- dijo Takeshi acercándose a la cama de misa con el estetoscopio en mano. La pelinegra no dijo nada y salió enseguida del sitio seguida de un muy pícaro Suigetsu mientras que Sasuke no se movió ni un milímetro de su puesto. -Uchiha agradezco tu … preocupación, pero ya puedes retirarte-

El pelinegro no podía dejar de observar el cambio de semblante en Misa, la forma en que parecía apretar con más fuerza las cobijas entre más se acercaba Takeshi y la forma casi que fría del médico a comparación de las otras veces que lo había visto. Le inquietaba un tanto la situación, pero sabía que lo mejor era no entremeterse más de lo que ya lo había hecho, así que sin más se dio la vuelta saliendo del sitio.

Takeshi revisó con rapidez a la pequeña, no le tomó más de 20 minutos, cuando salió de la habitación se encontró con una pequeña sorpresa.

-¿Y bien?-

Era Sasuke, quien se encontraba recostado contra la pared junto a la puerta con sus brazos cruzados. Takeshi lo miró con extrañeza, no entendía su presencia o intromisión para con la pequeña Misa.

-Ella estará bien, solo necesita un poco de descanso-

-Hmp…- Sasuke se retiró de la pared como si fuera a marcharse, pero antes -Tal vez descanse más en un mejor sitio-. Le dedico una mirada de medio lado al rubio. - Una mejor habitación-.

Takeshi frunció levemente el ceño viendo al pelinegro de medio lado frente a él. -Ella ya está acostumbrada, después de todo este es su sitio-.

El Uchiha se terminó de girar para salir del sitio mientras encogía los hombros quitándole importancia al asunto y diciendo por lo bajo. -No parece ser sitio para un niño enfermo, pero después de todo yo no soy el médico-.

Sasuke entrenó lo que quedaba del día empujando cualquier otro pensamiento a lo más hondo de su mente, no debía desviarse en lo más mínimo de sus objetivos, no podía darse el lujo de distraerse en minimicidades, cosa que fue casi que imposible cuando llegó al consultorio de Sakura a la mañana siguiente y lo encontró totalmente vacío.

-¿Dónde demonios estará?- Pensó fastidiado el muchacho. Esperó con impaciencia por cerca de 30 minutos cuando por fin.

-Lamento la demora- dijo una afanada y notoriamente agotada Sakura entrando al sitio. Todos los reclamos y molestia del muchacho desparecieron casi que al momento, si el día anterior parecía estar cansada, ese día parecía agotada y al borde de un desmayo.

-Hmp-

La pelirrosa no perdió ni un segundo, se lavó las manos, tomo los papeles con los que estaba trabajando el día anterior y se acercó hasta Sasuke para situar sus frías y algo temblorosas manos en su temple.

Sasuke no era una persona detallista de no ser necesario, en realidad poco le importaban las personas a su alrededor más que para cumplir sus metas por eso fue una sorpresa tanto para el como para la medic-nin cuando las siguientes palabras salieron de sus labios. -No pareces estar muy bien-.

El flujo de chakra de la chica pareció tambalear levemente, pero aun así continúo fluyendo constantemente luego de un leve segundo. Sakura aclaró suavemente su garganta y respondió. -Estoy bien, no te preocupes-.

-No lo hago-

-Lo sé, me refiero a que…. Estoy un poco cansada, pero eso no interferirá en mi trabajo-

-Hn-

Estuvieron unos cuantos minutos más en un incomodo silencio, hasta que… -Misa me contó, lo que sucedió ayer-

-…-

-Yo…quería-

- Si vas a agradecerme, no lo hagas… solo intervine por que la situación se estaba volviendo bastante molesta-

Ninguno de los dos miraba al otro, parecía ser que aunque estuvieran frente a frente y hablando el uno al otro se ignoraban.

-Ya veo. En todo caso gracias-. Sasuke pareció un tanto molesto ya que su ceño se frunció levemente, pero no lo suficiente para que Sakura no sintiera el leve cambio en sus manos, aun así a la ojijade pareció no importarle ya que siguió hablando. -Si Misa no hubiera recibido la atención necesaria ayer en la tarde, anoche hubiera sido mucho peor-.

Sasuke miró con recelo la cara de la chica por un segundo ¿peor?, por las ojeras y el notorio cansancio de Sakura la noche había sido bastante problemática.

-¿Es por esa enfermedad, la que tenía Itachi?- preguntó Sasuke

Sakura pareció pensar un largo momento la respuesta mientras su semblante decaída más. -Principalmente-.

La pequeña conversación entre los jóvenes se vio interrumpida por la inesperada manera en que se abrió la puerta del consultorio en ese momento. Sakura se sobresaltó bastante temiendo lo peor al ver entrar a Genshi seguido de Tekeshi, lo primero que se cruzó por la mente de la pelirrosa fue -Misa-.

-Buenos días Uchiha, Haruno- dijo Genshi acercándose y tomando las hojas en que Sakura llevaba trabajando por menos de una hora. El semblante de Genshi pasó de uno apacible a uno un tanto molesto en un segundo. -Por lo que me comentó Takeshi de cuanto habían trabajado ayer parece ser que hoy no ha avanzado mucho-.

Sakura bajó con lentitud sus manos soltando la cabeza de Sasuke, sabía que lo poco que había avanzado esa mañana se debía no solo a su tardía llegada sino a lo cansada y distraída que estaba. Sabía lo que venía por el rostro enojado de Genshi y la cara de preocupación y desaprobación de Takeshi, no temía al regaño en realidad, era molesto pero no es como si a ella en verdad le importara trabajar allí, lo que temía en realidad era l que pudiera significar para Misa, ya que después de todo sabía que Genshi estaba al tanto del estado de la niña y que de seguro eso estaba afectando su trabajo, lo cual para el no era nada bueno.

-Digame Haruno,¿hay alguna explicación para su bajo rendimiento el día de hoy?-. Sakura abrió la boca para responder, pero Genshi la corto enseguida. -Piense muy bien en lo que va a decir porque quiero una explicación y no una excusa-.

No podía decirle a Genshi que había llegado tarde por atender a Misa, y menos que estaba agotada por haberla cuidado toda la noche, de seguro se la arrebatarían. Tal vez podría decir que había estado trabajando en su proyecto con los estudios que había obtenido de Sasuke, pero ¿a quién engañaría con eso?, no es como si ella se desvelara por hacerlo y ellos lo sabían, además le pedirían ver tales adelantos, adelantos que no tenía. ¿y si decía que ella estaba enferma?, al menos podría fingir uno que otro síntoma siendo la medica que era… los pensamientos de Sakura fueron cortados por la repentina e inesperada interrupción de Sasuke.

-Hmp… Es culpa mía, llegue después de la hora acordada-

La cara de sorpresa de Sakura y de insatisfacción de Genshi no se hicieron esperar.

-Ya veo. Bien le pido que no se repita joven Uchiha, ya que como podrá haber notado la señorita Haruno tiene bastante trabajo y poco tiempo en sus manos-.

-Hn-

Genshi devolvió con brusquedad los papeles a Sakura y se dirigió a la salida del consultorio. Takeshi parecía dudoso ante la situación, el había visto al Uchiha en la mañana dirigiéndose hacia el consultorio de Sakura, sabía que el chico había llegado como siempre a tiempo, lo que no le quedaba claro era el por que mentía.

-Sakura-chan-. La llamó Takeshi rompiendo el extraño silencio. -En cuanto termines aquí trae los estudios a mi laboratorio-. La chica asintió levemente lista para volver a su trabajo, tenía que apresurarse para entregar al menos algo ese día y no tener mayor problema. Takeshi estaba apunto de salir del sitio, pero antes de eso complementó. – Mientras tanto iré a hacerle un rápido checkeo a Misa-.

Sakura sonrió como con algo de alivio. -Gracias Takeshi-. Takeshi sonrió ampliamente en respuesta antes de salir definitivamente. Todo estaría bien de no ser por la extraña situación en que ahora se encontraban no solo Sakura sino que Sasuke.

-¿Por qué demonios intervine?, más que eso ¿Por qué mentí por ella?-

El mismo pensamiento ocupaba la mente de Sakura, Sasuke había pasado toda su vida diciéndole y en los últimos años demostrándole que no le interesaba nadie más que si mismo, entonces ¿Por qué?

-Sasuke…-

-Si no quieres tener más estúpidos problemas solo apresúrate de una buena vez Sakura-

La chica lo pensó por un leve momento mientras lo observaba antes de poner nuevamente sus manos en el temple del chico para seguir con el escaneo de chakra. El resto de la mañana la pasaron en total silencio.

Al día siguiente Sakura se encontraba a tiempo en su laboratorio y no solo esto, tenía un mucho mejor semblante, se veía finalmente descansada. Por lo cual Sasuke no pudo evitar opinar. -Parece que la mocosa se encuentra mejor-

-Si te refieres a Misa, si, gracias al cielo lo está-

Hasta la actitud de la chica era más animada.

-Pensé que creías más en la ciencia que en milagros e intervenciones divinas-. Se burló el pelinegro.

Sakura se paró frente a Sasuke quien ya se encontraba sentado en la camilla listo para empezar y con una pequeña sonrisa le respondió. -No está mal creer en ambas cosas-.

-Pff, o creer a conveniencia, que oportuno- dijo por lo bajo el pelinegro con algo de ironía. -Creer en algo solo hasta donde funcione y luego cambiar de creencias, suena a hipocresía-.

Sakura pareció considerarlo por un momento aun así sin molestarse por el comentario del muchacho. -Tal vez lo veas así por que tu pensamiento es muy radical, pero no todo en la vida en blanco o negro; creer en la ciencia, en el estudio y la medicina no sirve de nada si no tienes fe-. Sasuke la miró como si no entendiera de lo que hablara, porque definitivamente no lo hacía. Sakura soltó un largo suspiró. -La ciencia nos da factores objetivos para ver las cosas de una manera metódica, pero muchas veces la sumatoria de esos factores arrojan un resultado que esta totalmente en nuestra contra, hay es donde entra la fe, fe en que sin importar cuanto este en contra el resultado puede ser positivo, fe en que como médico y científico se puede siempre avanzar-.

-Suena como positivismo desmedido-

-Tal vez, pero no es como si no diera resultado- sonrió la chica mientras seguía con el estudio.

El Uchiha no pudo evitar pensar en cuanto había cambiado su ex compañera de equipo en todos esos años, y aun más en preguntarse si en verdad tenia en algo la razón, es decir su actitud parecía dar a entender que si por experiencia propia, pero bueno que tanta experiencia podría tener una persona como Sakura quien tenía todo en la vida, a quien nada se le había negado.

-¿y crees que así no más curaras a Misa?- preguntó el chico con seriedad, quería probar el idealismo de Sakura en contra de la inevitable realidad.

-Requerirá de todo mi conocimiento, bastante esfuerzo y fe; pero si… es decir, que otra opción tengo ¿rendirme y dejarla así?, no, esa no es una opción-.

El prefirió no decir nada más, podía reconocer en la pelirrosa algo que siempre vio en él, determinación. Tal vez esa era el factor en común del equipo 7 ahora que lo pensaba a fondo.

La semana pasó con rapidez y de una manera un tanto...extraña. Las sesiones de Sakura y Sasuke ya no parecían ser tan incomodas, es más si algo se volvían un tanto familiares, el pelinegro llegaba, la chica lo atendía mientras le hablaba o comentaba una que otra cosa, no es que Sasuke respondiera mucho o siempre, pero aun así parecía al menos mínimamente interesado en lo que hablaba la chica. Claro que nunca tocaban temas del pasado, del equipo 7 ni de Konoha.

Así llego el ultimo día del escaneo de chakra que realizaba Sakura.

-Buenos días Sasuke- saludó la chica cuando el pelinegro entró por la puerta. El Uchiha como de costumbre no respondió, solo prosiguió hasta la camilla para tomar su asiento. A la joven medic-nin no parecía importarle ya que apenas y prosiguió con su café antes de tomar varios papeles y acercarse al muchacho para comenzar. -Bien, como sabrás hoy será el último día que trabajemos en el escaneo de chakra-.

-Hmp-

-No tomará más de una hora-. Sakura posó sus manos nuevamente a los lados de la cabeza de Sasuke mientras empezaba a emitir chakra. El chico se relajó instantáneamente, la calidez de las manos el poder de Sakura era algo a lo que se había acostumbrado durante esos pocos días, nunca lo admitiría, pero lo hallaba bastante refrescante.

-Sabes, Misa me preguntó ayer por ti-

-…-

-A decir verdad, me ha preguntado por ti desde el día en que la acompañaste a su cuarto-.

No había pasado mucho tiempo desde ese día, aun así Sasuke no había pensado demasiado en ello, es más por alguna extraña y molesta razón no quería. Una rápida y fugaz imagen del frio cuarto y los ojos cristalinos de Misa se cruzaron por su mente al tiempo que las palabras de Sakura "…tú no sabes lo que es ver a alguien sufrir y simplemente querer ayudarlo…". Maldición, tal vez no es que el no supiera que se sentía eso, solo que había tratado de olvidarlo, pero por alguna extraña razón ahora simplemente no podía.

-Se que no te importa en lo más mínimo, pero le prometí a Misa que te daría esto- Dijo Sakura metiendo la mano en el bolsillo de su bata, sacando un papel doblado y poniéndolo en la camilla junto a Sasuke para luego proseguir con su trabajo. El pelinegro pareció no darle importancia ya que ni siquiera miró el papel junto a el. -Es un dibujo, lo hizo para ti creo que en forma de agradecimiento-.

Las esquinas de los labios del pelinegro parecieron curvarse hacia arriba levemente, la mención del dibujo le hizo recordar los que habían pegados en el cuarto de la niña, más específicamente los que habían de Sakura.

La medic-nin sabía que Sasuke no respondería y menos a algo como eso, pero quería al menos cumplir su palabra ante Misa entregándole el regalo, por lo cual fue una total sorpresa cuando Sasuke tomó la hoja y la abrió para ver su contenido, lo observó por menos de cinco segundos, pero aun asi lo hizo y luego de unos pocos minutos comentó. -Podrías enseñarle a dibujar algo mejor-.

Sakura no pudo evitar sonreír para si misma, no sabía si se lo imaginaba, o exageraba o si implícitamente Sasuke reconocía que ella en verdad podía en algo ser de ayuda o encargarse de la niña. -A mi me gustan sus dibujos, pero tal vez pueda enseñarle una que otra cosa cuando tenga un poco de tiempo de libre-. Tanto Sakura como Sasuke se preguntaron cuando sería eso, ya que claramente la chica estaba en el laboratorio día tras día, sin siquiera descansar en fines de semana.

-Después de hoy tendrás las mañanas libres- estableció Sasuke

-ummm, desearía, pero el escaneo es solo el comienzo, al menos aquí en el laboratorio-

-Hn-

-Tus estudios se integrarán al proyecto principal para luego entrar en unas etapas un poco más complejas, la investigativa y la experimental, eso hará que mi trabajo se duplique al menos-.

Si bien Sakura era quien hablaba generalmente, no era de cosas realmente importantes, por lo cual las preguntas en la mente de Sasuke solo venían multiplicándose día a día desde que había llegado allí, el no era una persona entrometida, menos en los negocios de los demás, no eran de su interés, pero habían cosas que necesitaba saber al menos para darse un mejor mapa de la situación, por lo cual finalmente se decidió a preguntar. -¿Entonces eso es lo que realmente haces aquí, trabajar en el proyecto de evolución de los KG?-.

Sakura lo miró por un corto momento antes de responder y explicarle un poco más acerca de su trabajo. El chico la escuchó con atención reteniendo cualquier información que pudiera serle de utilidad.

-Para ser un trabajo tan importante no pareces muy feliz al respecto-.

El ánimo de la chica había disminuido considerablemente entre más hablaba del tema, por lo cual dejo escapar una sonrisa un tanto sarcástica antes de responderle –y no lo estoy, este trabajo, este proyecto en general no es algo que me apasione en lo más mínimo-

-¿Por qué?- preguntó secamente el muchacho

-¿Por qué razón querría alguien evolucionar algo como los KG?¿Por qué razón lo quieres tú?-

Sasuke no tuvo casi ni que pensarlo, si algo le parecía extraño que ella aun no lo entendiera o lo supiera -Poder-.

-Jaaa… ¿Pero para qué?, para destruir Konoha, para acabar con Naruto- dijo con pesadez la chica retirando sus manos de la cara de Sasuke. El pelinegro no dijo nada, era cierto, era lo que él quería y no le pesaba. -Pero bueno eso no es de extrañarse en lo más mínimo, siempre has sido así, una persona que cuando fija su vista en algo todo lo demás deja de existir, no te importa como consigas poder ni el daño que causes con ello-.

-Si tanto te molesta, no deberías estar aquí- dijo Sasuke con frialdad viendo como la chica terminaba sus anotaciones-

Sakura no levantó la cabeza, pero no por eso Sasuke dejo de ver la sonrisa llena de ironía en su cara mientras respondía con sarcasmo. -No es como si quisiera, pero no todos tenemos la opción-. Pasaron unos cuantos segundos cuando Sakura se enderezo y miró al muchacho. -Eso será todo por ahora, Genshi-san te hará saber cuando sea necesario que vuelvas-.

La ojijade se dirigió a su escritorio para continuar su trabajo, esperaba que Sasuke se marchara sin decir más como siempre, aun así. -¿Eres una prisionera aquí, no es así?- La chica ni siquiera volteo a mirarlo, simplemente se dedico a continuar en lo suyo. El chico no necesitó confirmación más que esa. -Ya me parecía desde que vi tu… habitación-.

La chica levantó la mirada con molestia para encontrarse con que Sasuke ahora estaba parado frente a ella y su escritorio observándola como siempre con soberbia, ya se imaginaba lo que pasaba por su mente "pobre, estúpida y débil Sakura". Aun así no se iba a dejar amedrantar por su actitud como antes.