Aún cuando Sakura se encontraba totalmente agotada gracias al abrumador día que había tenido le estaba costando bastante trabajo conciliar el sueño una vez se acostó en la cómoda cama junto a Misa. La pelirrosa no podía dejar de observar en la oscuridad a la niña, era tan linda, tan inocente, tan pequeña; la vida era tan injusta, Misa no tendría que estar allí, sufriendo como lo hacía. ¿Cómo podría curarla?,¿cuidarla?,¿hacerla feliz?. La joven medic-nin se giró levemente en la cama mientras soltaba un largo y cansado suspiro al no encontrar ninguna de las respuestas.

Sus ojos se dirigieron sin querer al otro lado del cuarto en donde aunque no pudiera verlo debido a la oscuridad, se encontraba durmiendo si excompañero de equipo.

Ese era otro misterio que no le daba tregua, ¿que quería sacar Sasuke de todo eso?, ¿Por qué le había ofrecido no sólo su ayuda sino que su cuarto a Misa?, quería pensar que lo hacía porque era lo que cualquier persona o humano decente haría en una situación como esa, pero conociendo al chico y viendo como eran los demás en ese lugar en general lo dudaba.

La chica se giró nuevamente con cuidado sobre si misma, necesitaba descansar, es más debería hacerlo ahora que podía en una cama caliente después de tanto tiempo, pero no parecía posible aunque el sueño la llamara, y mucho más cuando escuchó un leve -Hmp- del otro lado de la habitación.

Siendo cuidadosa de no despertar a Misa la chica susurró levemente -¿Sasuke?-.

De lo que obtuvo como respuesta un vago y suave -Aa-. Definitivamente el Uchiha también seguía despierto, nuevas dudas empezaban a formarse en la mente de la chica. ¿que acaso Sasuke no pensaba dormir esa noche porque ellas estaban allí?, si era así con menos razón que debió ofrecerles compartir la habitación, de seguro se estaría arrepintiendo. Sakura escuchó como el pelinegro se movía levemente en el sofá, de seguro tratando de acomodarse, tal vez era eso estaba incómodo por tener que dormir en ese mueble; aún así sus cavilaciones fueron interrumpidas por otro susurró de Sasuke. -Sakura...ya duermete de una buena vez-.

La respiración de la chica se detuvo en ese momento y luego de un momento contestó. -no... no puedo-. Ganándose un largo y cansado suspiró en respuesta de Sasuke.

El silencio que llenaba la habitación se volvía nuevamente agobiante para los jóvenes, hasta que Sasuke decidió romperlo. - No podrás atender ni cuidar apropiadamente a Misa si no lo haces, además no es como si pudieras hacer algo solo con mirarla hasta que despierte-.

Aunque Sasuke no la viera la cara de Sakura pasó a ser una combinación de preocupación ahora con tristeza.

-Lo sé... pero no es eso-.

Sasuke rodó los ojos en señal de molestia, claro con Sakura nunca era lo lógico ni menos lo obvio.

-Yo... no me siento... cómoda-.

En la oscuridad la cara de Sasuke se volvió levemente una de duda, por lo cual se limitó a responder con sarcasmo. -mmm... si a lo mejor extrañas tu cómoda habitación y tu caliente catre-

-No..- lo cortó enseguida la chica. -No me refería a éso-.

-Yo... me siento incómoda ... por ti-.

Sasuke no pudo evitar sentir que lo invadía la molestia a causa de las palabras de Sakura, es decir ¿que quería la chica?, no le había bastado con ofrecerle su pieza, que ahora quería que se marchará jaaa... ridícula.

-¿Acaso temes por tu seguridad?- se mofó el muchacho con cinismo. -No seas ridícula Sakura si quisiera acabar contigo o con esa pequeña lo haría de frente y sin titubear-.

La chica dio un pesado suspiro mientras pasaba saliva con dificultad, le pesaba cuan ciertas podian ser esas palabras. -Lo sé, y no me refería a eso; lo que queria decir es que siento incomodarte al estar aquí, absteniendote de dormir en tu cama-.

Sasuke sintió que se quedaba sin palabras, como dentro de todo lo que pasaba y las otras mil razones que tenía para sentirse incómoda se veía afectada por esa.

-Hmp-.

Pero Sakura no había terminado aun de hablar. -Además... no entiendo por que lo hiciste?, ¿por qué ayudaste a Misa y por que ofreciste...-

-Eso no tiene ninguna relevancia, deberias estar agradecida que lo hice y no pensarlo tanto-. La cortó con molestia el Uchiha, a decir verdad ni el mismo se lo terminaba de explicar.

Sakura miró hacia el lado de la habitación en que se encontraba Sasuke como intentando reconocer al menos su silueta en la oscuridad. No quería pensar mucho en ello, pero la actitud de Sasuke desde hace un tiempo, y mas especialmente la de ese día le hacia recordar mucho a como era antes su ex compañero de equipo, aquella época en que aunque fuera tosco con sus palabras sus acciones demostraban que de alguna manera el no lo era.

-Bien- respondió después de un largo momento la chica, sabía mejor que andar presionandolo por respuestas y más en un momento así.

Sasuke se encontraba con los ojos abiertos mirando hacía el techo, por alguna extraña razón el tampoco podía dormir; lo peor para el era que la extraña razón no se trataba nada mas ni menos que el pensar en Sakura y la pequeña niña. La situación en general y más específicamente la de ese día le dejaba más que claro como debian ser las cosas para ellas allí, una verdadera lástima. Sasuke no podía decir que sentía un especial interés por Misa, es más su motivo inicial para determinarla o al menos tenerla en cuenta se debia al apego que tenia Sakura para con la niña, aun así ahora su interés iba mas allá; aunque Sasuke no lo aceptará sentía pena por la pequeña, ya que si alguien conocía el dolor de no tener una familia, de un KG descontrolado y de lo injusta que podía ser la vida con quien menos lo merecía era el. Ignorar el dolor ajeno era más fácil cuando este no chocaba como lo hacía el de Misa de frente contra él, no pensaba llegar al punto de Sakura de mover cielo y tierra por la niña, pero si en algo podía ayudar o aliviar su dolor lo haría, es decir no es como si ceder su cama y dormir en un sofa fuera realmente un sacrificio, había dormido en sitios mucho peores.

Eran cerca de las 5 de la mañana, Sakura y Sasuke habían finalmente logrado conciliar el sueño cuando.

-mmm.. aummm-. Misa empezaba a balbucear y moverse en la cama, finalmente estaba despertando.

Sakura abrió los ojos al sentir el leve movimiento.

-Misa, al fin despiertas- dijo con suavidad y alivió Sakura al verla abrir los ojos. -¿Como te sientes?-

Misa frotó sus ojos con sus pequeñas manos. -Estoy cansada y me duele todo-.

La sonrisa de Sakura decayó un poco, ya se esperaba tal reacción después del ataque de la niña. -No te preocupes mi pequeña, mamá te cuidara y te dejará como nueva-.

La pelirrosa se sentó en la cama y con cuidado alzó a Misa para acunarla entre sus piernas mientras que sus manos empezaban a resplandecer levemente con su chakra curativo y la abrazaba con cuidado.

Misa bostezó levemente, seguía un tanto adormilada. -Okasan, ¿por que susurramos?¿y dónde estamos?-

-Susurramos por que son las 5 de la mañana y no queremos despertar a Sasuke, estamos en su habitación-.

-¿Sasuke?¿el paciente guapo?- dijo con emoción Misa.

Sakura sonrió levemente ante la emoción de la pequeña y simplemente asintió. -woww, vaya que tiene una habitación muy bonita-. La pelirrosa asintió nuevamente y prosiguió curando y examinando a Misa. -Además la cama es muy cómoda y calientita-. dijo la niña aprentando las suaves cobijas contra su pecho. -Desearía tener una así-.

Sakura no dijo nada, y por un momento las dos chicas permanecieron en silencio. Hasta que.. - Okasan ¿por qué estamos aquí?-.

Sakura se tenso levemente, pero con toda la calma y el amor del mundo le explicó a la pequeña. -Estamos aquí porque ayer en la noche te estabas sintiendo un poco mal, Sasuke me hizo el favor de cuidarte mientras yo terminaba de trabajar, cuando vine a recogerte para llevarte a la cama no quisimos despertarte y decidimos que lo mejor sería pasar la noche aquí-.

Misa parecía un tanto pensativa ante ña respuesta de su madre. -Pero.. yo.. no lo recuerdo. -Dijo un tanto triste la chiquilla. -Okasan ..acaso yo... me porte mal ayer?-.

Sakura fruncio el ceño, sabia que Misase refería con portarse mal a haber perdido el control y haber activado su KG ya Genshi y sus subordinados le decían a Misa lo mala que era por hacerlo aún sabiendo que no era su culpa.

-Claro que no mi amor, las niñas buenas como tu no se portan mal-. Respondió Sakura girando a Misa para verla a los ojos. -Simplemente tuviste una recaída, pero nada que una buena noche no pueda solucionar-.

Misa sonrió y abrazó a Sakura, amaba a su madre como a nadie en el mundo.

Sakura acurrucó a Misa en sus brazos, la tapó nuevamente mientras acariciaba con delicadeza su rostro. -¿Te sientes mejor Misa-chan?-.

Misa, quien se encontraba abrazada a Sakura ya había cerrado los ojos y se encontraba lista para volver al mundo de los sueños, simplemente asintió con su cabecita.

-Okasan, anoche tuve un sueño muy bonito-. Sakura sonrió levemente, la mayoría de noches Misa no dormía o tenia pesadillas, pesadillas ocasionadas por Genshi y sus estúpidos experimentos en Misa. -Soñé que tu y yo caminábamos por el bosque... el bosque era muy lindo, tenia muchas flores y árboles enormes, también había un río y un pequeño puente..- Misa dio un largo bostezo, empezaba a dormirse de nuevo. -Al final del bosque, pasando el puente había un gran muro con dos enormes puertas verdes y encima había pintada una gran hoja...-. Sakura se quedó estática al escuchar el sueño de Misa, la pequeña acababa de describir a la perfección la entrada a Konoha. ¿Pero cómo?, Misa nunca había estado allí. No le tomó mucho tiempo a la medic-nin descifrarlo, eso no había sido un simple sueño, es más ese habia sido un genjutsu, y por el tiempo en que pasó y lo que había visto Misa debía tratarse del tsukuyomi de Sasuke. La pelirrosa miró a la niña que ya estaba totalmente dormida en sus brazos, sin embargo no pudo evitar desviar su mirada hacia el sofá donde se encontraba Sasuke, al ser entre las 5 y 6 de la mañana ya había un poco de luz en el cuarto, por lo cual pudo ver que el pelinegro aun dormía. Sakura lo miró por un largo momento en el cual no pudo evitar sonreír y decir muy suavemente -Gracias-. Cosa que aunque la chica no percibió el pelinegro había oído perfectamente, al igual que toda su conversación con Misa.

Esa misma mañana un par de horas más tarde.

-Tengo que estar en el laboratorio a las 7-. Pensó con preocupación Sakura viendo su reloj de pulsera sobre la cabeza de Misa. -Tengo que irme ya, pero no puedo simplemente dejarla acá-.

La pelirrosa se levantó con cuidado, lo mejor sería llevar a la pequeña a su habitación, aunque le partía el alma saber que Misa se despertaría preguntándose como llego allí, sola o peor para encontrarse con su odiosa cuidadora. Pero ¿que otra opción tenía?. Sakura apenas salió de la cálida cama para ponerse sus zapatos cuando notó que no era la única que estaba despierta o alistándose para salir.

-Sasuke... yo... ammm.. buenos dias- dijo Sakura por lo bajo.

El pelinegro apenas y la miró antes de acercarse al armario para sacar sus zapatos y ponérselo.

Sasuke no había podido volver a conciliar el sueño desde que Misa había despertado unas cuantas horas antes, pero hasta hace poco más de 20 minutos se había finalmente levantado decidido como siempre a ir a entrenar. Lo primero que había visto al levantarse era la forma en que Misa se aferraba a Sakura mientras dormía, ambas parecían tan tranquilas que nadie hubiera sospechado los predicamentos que a cada una perseguía.

Sakura lo pensó por un corto momento y volviendo a tener una mirada decidida le anunció. -Debo ir a trabajar asi que llevaré a Misa de vuelta a su habitación-.

Sasuke no dijo nada, solo se levantó y empezó a ajustar el cinturón de su haori. La chica no pudo evitar pensar que no debía ser una tarea nada fácil para alguien con un solo brazo, por lo cual se acercó y sin pensarlo mucho o nada expresó. -Dejame ayudarte-. Ganándose una mirada de molestia por parte del pelinegro que en cuestión de segundos acomodó no solo el cinturón sino que su katana en éste.

El ambiente empezaba a tornarse incómodo, asi que Sakura decidió no esperar más y llevarse a Misa, pero antes de que lo hiciera Sasuke quien se encontraba a punto de salir de la pieza y de espaldas mirando a la puerta le dijo. - Estaré afuera entrenando todo el día, asi que no hay necesidad de que la despiertes por ahora-.

Sakura pasó saliva pesadamente, tanta amabilidad por parte de Sasuke era extraña, le crispaba los nervios. - No puedo dejarla aquí todo el día sola-.

-No es como si su cuidadora no pudiera recogerla aquí en vez de recogerla abajo- dijo el chico con su típico temple volteando levemente de medio lado.

La médica pareció considerarlo por un leve momento mientras miraba a Misa dormir a gusto y tranquilamente.

-Si no te apresuras vas a llegar nuevamente tarde-. Dijo Sasuke sin sentimiento algo saliendo finalmente por la puerta. Sakura decidió no darle mas vueltas al asunto, lo mejor seria dejar a Misa disfrutar un poco más asi que luego de arreglarse un poco el cabello y ponerse sus zapatos salió también del cuarto.

El día transcurrió lentamente, o al menos para Sakura que no podia dejar de pensar en como se encontraría Misa, antes de entrar a su laboratorio en la mañana había hablado con su niñera encargada para informarle donde se encontraba la pequeña y hacerle todas las recomendaciones pertinentes. La pelirrosa soltó un cansado suspiro y miró nuevamente el reloj en su muñequera.

-Tranquila, dentro de poco podrás ir con ella-. La tranquilizó con amabilidad Takeshi.

Sakura apenas y continuó con sus anotaciones, se sentía agobiada por el tema de la pequeña y más mientras trabajaba lado a lado con Genshi y su hijo que no le daban descanso alguno.

Tan pronto fueron las 8:00 de la noche Sakura se excusó diciendo que necesitaba comer algo para proseguir, y sin esperar más que el asentimiento de Genshi salió corriendo a toda velocidad hacía la habitación de Misa.

Toc toc... toc toc

-¿Misa?, voy q entrar- dijo Sakura luego de golpear un par de veces la puerta de la niña sin obtener resultado alguno. Tan pronto la pelirrosa entró a la pieza confirmó sus sospechas con un tanto de preocupación. -D...donde está?-. Pensó Sakura dándose la vuelta para ir a buscarla de inmediato, aun así en su afán de hacerlo apenas y se percató de la persona a sus espaldas.

-Ya me imaginaba que vendrías aquí-. Dijo Takeshi sosteniendo a Sakura para que no se cayera luego de chocar directamente con el.

-Takeshi ¡¿Donde está Misa!?- preguntó con notorio pánico Sakura. -¿EN DONDE ESTA?-

El muchacho levantó la ceja en señal de duda, tampoco se esperaba que la niña no estuviera en su habitación.

-No lo se Sakura pero hace unas horas mandé alguien a que la revisará y me dijeron que estaba bien-.

-¿¡Eso no explica en donde está¡?-

-Tranquilizate Sakura- le dijo el chico sosteniendola con firmeza por los hombros y mirándola con preocupación a los ojos. -Debe estar con su encargada dando una vuelta por aquí-.

Los dos médicos empezaron en seguida la búsqueda, no habían muchos sitios a los que Misa hubiera podido ir, es decir ese escondite contenía principalmente laboratorios y salas de experimentación. Revisaron el cuarto de Sakura, la biblioteca, se dirigían al consultorio en que generalmente atendían a Misa, para lo cual tuvieron que atravesar la cafetería, cuando de repente...

- Misa!!!- gritó Sakura al ver a la pequeña sentada en una de las mesas mientras corría a abrazarla. - Gracias al cielo estas bien-.

Takeshi quien venía tras la chica apenas y miró con apatía la escena.

- Okasan... me estas aplastando- decía entre risas la niña en los brazos dede Sakura, que enseguida la soltó para mirarla con algo de reproche.

- Misa se supone que ya deberías estar en tu habitación alistandote para dormir!-. La reprochó la kunoichi.

-Lo lamento okasan, es solo que...-. Sakura miraba con el ceño fruncido a la niña esperando una explicación. - como Sasuke-san me está cuidando no podíamos irnos hasta que el terminara de comer-.

Los ojos de Sakura no pudieron esconder su sorpresa y más cuando se posaron en la mesa y los acompañantes de Misa. Sasuke y Suigetsu apenas y la miraron de reojo mientras terminaban su comida.

-Pero.. que.. como- balbuceó Sakura por un leve momento mientras retomaba la compostura, hasta que fue interrumpida por Takeshi.

- ¿Que significa esto Uchiha?, ¿Donde está la encargada de Misa?-

Sasuke apenas encogió sus hombros restándole importancia por lo cual Suigetsu fue quien finalmente respondió aunque en tono de burla. -No estaba haciendo un muy buen trabajo cuando no la encontramos, por lo cual decidimos relevarla de sus funciones... ya sabe para que no se repita algo como lo de ayer-.

Sakura y Takeshi se miraron entre ellos por un corto momento.

- A que se refieren con eso?... Misa?- dijo la pelirrosa viendo con preocupación a la niña.

-Okasan, esa mujer no me agrada!...nunca me escucha y siempre me grita, mas cuando no le hago caso- se quejó la pequeña.

-Misa sabes que ella solo hace su trabajo, si te pide que hagas algo debes escucharla, es por tu bien-.

Sasuke bufó por lo bajo pero sin dirigirle la mirada a Sakura.

-pero Okasan!-

-No Misa tienes que obedecer a la niñera y nunca alejarte de ella, punto. Hablare con ella enseguida, no puede ser que simplemente la haya dejado con cualquiera-. Dijo con molestia Takeshi viendo a los dos shinobis frente a él. Sakura apenas y asintió mientras miraba a Sasuke, el pelinegro estaba demasiado callado y mas teniendo en cuenta la forma que el médico acababa de referirse a el. -Lo mejor será que acuestes a Misa mientras tanto, mi padre no tardará en venir a buscarnos si nos tardamos más-.

Sakura miró nuevamente a Takeshi y respondió. -Me gustaría hablar con la encargada, claro después de hablar con Misa para saber bien que es lo que pasa-.

La medic-nin sabía que la niña odiaba a su cuidadora, a ella misma no le caía muy bien, pero era la única opción que tenia mientras estaba bajo las ordenes y en los laboratorios de Genshi.

Takeshi asintió dandose la vuelta para retirarse. -Lo mejor será que lo hagas mañana. Por ahora no te demores-.

Tan pronto como Takeshi se fue Sakura volteó a ver a Misa, la niña sabía que estaba en problemas por el semblante de su madre, pensaba en que decir para evitar el castigo y regaño, aun así alguien más le ganó en hablar.

- Bueno yo también me voy a dormir, ya sabes por si quieres llevarme a mi cama y arroparme-.Se burlo Suigetsu levantándose y guiñando un ojo a Sakura que apenas frunció el ceño para verlo de mala gana. -jeje solo bromeaba, solo bromeaba; mejor relajate, no vaya a ser que la pequeña termine huyendo también de ti-.

-¿huyendo?-. Dijo Sakura levantandó una ceja con duda.

-Pues como más crees que la mocosa terminó con nosotros, no es como si nos dedicáramos en realidad a recoger niños perdidos. Ibamos volviendo después de un largo dia de entrenamiento cuando la enana salió de la nada y casi que nos chocó por estar huyendo-.

Sakura abrió su boca para preguntar más, pero Sasuke se levantó también de la mesa llamando la atención de todos.

-Sasuke-san ¿ya te vas?- dijo con algo de tristeza Misa. El Uchiha apenas la miró y asintió. Misa no espero ni un segundo y corrió hasta estar frente a el como impidiendole el paso. -Sasuke-san, ¿puedes quedarte conmigo mañana mientras Okasan trabaja?-

Suigetsu empezó a reir ante la escena mientras que Sakura pasaba pesadamente, ya se imaginaba la fría respuesta que le daría a la niña; aun asi sin cambiar su cara totalmente neutral el Uchiha respondió. -Tengo que entrenar-.

El semblante de la niña decayó enseguida. -Ya veo -.

Sakura se acercó a la niña, era momento de llevarla a su cuarto. Aun asi la voz del Uchiha la detuvo. -Suigetsu, quédate con Misa. Sakura sigueme-.

El albino parecía estar lleno de dudas, pero sabia mejor que pedirle explicaciones al pelinegro. Sakura estaba a punto de preguntarle a Sasuke que demonios quería, pero al ver el serio semblante del pelinegro y la situación recién transcurrida no pudo imaginar más que lo que sea que le quisiera decir era respecto a Misa, por lo cual giró rápidamente y se agachó frente a la niña para decir. -Misa-chan no tardaré mucho, no te muevas de acá... entendido-

La niña asintió por lo cual la pelirrosa se levantó para seguir a Sasuke no sin antes dirigirle una dura y amenazante mirada a Suigetsu.

Sakura siguió a su eexcompañero a lo largo del corredor que salía del comedor, de seguro no quería que nadie escuchara lo que fuera a decir; aun asi cuando la chica se percató de que el Uchiha empezaba a descender las escaleras se apresuro para interponerse frente a el y reclamarle. -¿A donde rayos crees que vas?, no tengo tiempo para esto, solo dime lo que tengas que decirme, tengo que regresar cuanto antes a donde Misa-.

Sasuke la miró con desinterés antes de seguir de largo y continuar bajando las escaleras, aunque no sin aclararle mientras proseguía. -No dije que quisiera hablar contigo, solo necesito que vayas por las cosas de Misa, desde ahora ella tomará mi pieza-.