High School DxD no me pertenece, pertenece a su respectivo autor. Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.
shaoran ootsusuki: espero este te guste.
J. Dead: yupiii !
draco elizalde: espero quedes satisfecho.
XDaniUchihaX: veremos veremos. Ciertamente no saben. Van a flipaaaar.
-comentarios
-"pensamientos"
-*hablando por teléfono, comunicador, etc.*
-[Ddraig, Albion, Regulus, etc]
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Capítulo 4:
LA HORA DE LA REVOLUCIÓN
Todo había comenzado.
Los habitantes del Inframundo demoniaco observaban horrorizados cómo la Facción de los Antiguos Maous comentaban una serie de ataques a gran escala tanto en las grandes ciudades como en las pequeñas ciudades demoniacas. Un ataque sin miramientos ni misericordias. En las diversas retransmisiones, los civiles eran informados del continuo ataque.
Uno pensaría al principio que el ataque de los terroristas era un ataque suicida, pues a pesar de ser sumamente numerosos, dudaban que pudieran hacer demasiado, pero en cuanto se vio cómo usaban dispositivos de poder sagrado, el mismo que había usado el descendiente de Asmodeus, las cosas comenzaron a salirse de control. El ejército demoniaco vio como sus bajas aumentaban de forma vertiginosa al principio, pues era como enfrentarse nuevamente a los ángeles, solo que esta vez no estaban preparados por la paz con los susodichos.
Rápidamente el gobierno usó el armamento que habían usado durante la Gran Guerra sobrenatural para poder enfrentar efectivamente a los terroristas. La batalla entonces comenzó a equilibrarse y los terroristas fueron frenados en las pequeñas ciudades y casi masacrados en las grandes.
Entonces, cuando todos creían que el ataque terrorista seria frustrado con la llegada de los Top de los Rating Game, nuevamente la cosa empeoró, y aquello fue debido a que los Héroes y los Magos habían iniciado su ataque. Leonard creo un insano ejército de criaturas de Clase Alta y varios de Clase Suprema. Estas criaturas tenían la característica de usar numerosos tipos de poder y magia, desde la demoniaca hasta la angelical, incluso magia asgardiana o hindú.
Nuevamente las tropas del gobierno fueron superadas por un amplio margen. La llegada de los Top, siendo liderados por el Emperador Belial, fueron quienes enfrentaron a las enormes criaturas de Clase Suprema de Leonard.
Entonces el llamado de ayuda a las otras dos Facciones fue emitida por las diferentes retransmisiones. La moral de los demonios volvió a subir, pero rápidamente se desplomaron al saber que no recibirían ayuda contra semejante ataque terrorista. ¿El motivo? Pues las diferentes noticias y leves retransmisiones que llegaron desde las otras dos Facciones.
Al parecer, Kokabiel había sido liberado del Cocito y un enorme grupo de ángeles caídos se le unieron, encontrándose con varios que poseían Sacred Gears. Azazel no podía enviar ayuda, pues estaba intentando detener aquella sublevación de uno de sus líderes y numerosos de sus compañeros.
En cuanto a Miguel, su problema no parecía en principio ser muy grave, pero tardaron en reconocer que era más de lo que pensaban. Ciertamente la Iglesia era una sublevada del Cielo y sus líderes siempre le habían sido fieles al Concilio Blanco, pero ahora esta sublevación, este golpe de estado, había causado un daño enorme. Dichos golpes de estado habían tenido completo éxito en todas las iglesias cristianas del mundo. El Cielo había perdido mucha fuerza en la Tierra. Ahora Miguel tenía la misión de frenar la revuelta que se había extendido al Cielo. Su unos humanos habían tenido éxito en su sublevación, muchos ángeles del Cielo creyeron que tendrían el mismo éxito, por lo que también se sublevaron en los terrenos sagrados del Cielo.
Por todo esto, y dado que el resto de Facciones del mundo no iban a meterse en medio, los demonios se vieron solos a la hora de enfrentar el ataque conjunto de tres Facciones de la Brigada del Caos.
Incluso los propios sequitos de los Maous tuvieron que involucrarse en el conflicto, pero los Héroes ya habían anticipado eso, por lo que Leonard creó criaturas para enfrentar a los susodichos. Criaturas creadas para ese único propósito.
Mientras tanto, en el castillo Shax, los patriarcas y sus hijos observaban con odio las retransmisiones. La capital, las grandes ciudades, e incluso las más pequeñas se encontraban bajo ataque de la Brigada. Podían ver a los soldados cayendo en gran número ante el poder conjunto de los terroristas.
-¡Quedaos aquí y defended estas tierras! ¡Nosotros iremos a echar una mano! – ordenó el patriarca Shax al tiempo que salía del castillo junto a su esposa y sus respectivos sequitos y guardaespaldas.
Los hijos obedecieron, aunque mostrando su desacuerdo con dicha orden. Pero, lo que ninguno notó, fue la mirada de los diversos reencarnados, que eran mayoría, se echaron los unos a los otros. Quedaban escasos minutos para su parte.
Una vez los patriarcas y sus sequitos y guardaespaldas se hubieron marchado, los herederos se dividieron, quedando Veneriam en el castillo. Los miembros del sequito se habían quedado junto a su Rey en la sala donde podían ver las retransmisiones. La llegada de todo aquel que pudiera luchar pareció frenar levemente el ataque terrorista, pero con el último acto que estaba por suceder, ya no podrían frenar la ola.
Los tres reencarnados del sequito de Veneriam se alejaron un par de pasos del resto, que seguían viendo como embobados las retransmisiones. Anastasia sacó el dispositivo que les mantenían en constante contacto con la Facción de Héroes. Un pequeño holograma de Cao-Cao hizo acto de aparición. Cuando habló, se dieron cuenta de que hablaba para todos los reencarnados revolucionarios.
-*Compañeros… es vuestro momento. ¡Luchad por vuestra libertad!*
Con aquellas palabras, los diversos hechizos que anulaban la Voluntad del Rey se activaron en todo reencarnado revolucionario del Inframundo. El trio sonrió satisfecho mientras veían brillar con una tenue luz anaranjada los hechizos que habían colocado en diferentes partes de sus cuerpos.
Desde el mismo lugar donde estaban dirigieron una mirada a sus ex compañeros de sequito y a su ex Rey, sonriendo internamente cuando las caras de estos cambiaron a unas estupefactas. Y no era para menos.
-*¡¿Qué demonios está pasando ahora?! ¡Los reencarnados han comenzado a sublevarse! ¡Nos llegan noticias desde diversos territorios en los cuales los reencarnados están rebelándose y asesinando a sus amos! ¡Un ataque a traición y…! ¡Oh por Satán! ¡¿Veis eso?!*
En las retransmisiones podían observarse como la inmensa mayoría de reencarnados de los sequitos que luchaban contra los terroristas rápidamente comenzaban a atacar a sus amos, quienes intentaban usar su Voluntad del Rey sin efecto alguno, siendo asesinados sin miramientos. Pero, lo que terminó con la moral de los demonios era ver como los Héroes y magos animaban a los terroristas, luchando a su lado, y cómo la inmensa mayoría de los reencarnados rebeldes usaban los mismos dispositivos que los terroristas demonios y cómo su poder era mucho mayor del que se estimaba por lo mostrado en los Rating Games.
-¿Qué cojones…? – Siseó Veneriam - ¡Esos desgraciados! – Entonces diversos hologramas de sus padres y hermanos aparecieron - ¡¿Qué demonios está pasando?! – exigió saber Veneriam a sus padres y hermanos.
-*¡Hijos míos! ¡Nuestros esclavos se han rebelado! ¡Tenéis que… o no!*
No solo Veneriam, sino que el resto de nobles demonios observaron horrorizados como los patriarcas Shax así como sus files eran asesinados sin miramientos por los reencarnados. Veneriam pudo ver también cómo sus hermanos eran atacados y asesinados junto a los nobles demonios de sus sequitos.
Rápidamente los demonios nobles del sequito de Veneriam se dieron la vuelta para enfrentar a los tres reencarnados del equipo. Incluso el propio Veneriam estaba preparado para eliminarlos… pero fue demasiado tarde.
-¡Ugh!
Gilbert usó su poder manipulatorio para aplastar con mucha fuerza a los demonios.
-¿De dónde… sale este… poder…? – masculló como pudo Veneriam.
Aquella presión, aquel poder, superaba por mucho el poder que el congoleño había mostrado en los diversos Rating Games. Entonces Veneriam dejó de notar el peso asfixiante de la gravedad. Sonrió satisfecho al creer que alguno de sus compañeros nobles había logrado liberarse, pero el sonido de huesos romperse y de líquido salir disparado cambió su expresión.
Ahora, ya liberado de la gravedad, levantó la cabeza… solo para observar los cuerpos aplastados de los otros demonios nobles. Sin duda las habían aplastado con una fuerza tal que casi les había dejado totalmente lisos. Una escena que casi hizo vomitar a Veneriam, sino fuera porque alguien le enganchó de la cabellera y le lanzó contra la pared.
-¡Cough!
Veneriam cayó al suelo, pero rápidamente se puso en pie, solo para ver a Issei con su Sacred Gear activada, caminando lentamente hacia él.
-¡Hijos de puta! ¡Os mataré! ¡Os haré sufrir! – gritó con fuerza al tiempo que intentaba usar su Voluntad del Rey… abriendo los ojos con asombro al ver que no surtía efecto.
-No, Veneriam… tú vas a ser el que sufra… - musitó Issei al tiempo que una amenazante e imponente aura rojiza le envolvía.
Veneriam, por primera vez en su vida, sintió autentico terror. Pero, ¿cómo era posible que sintiera terror del más débil de su sequito? ¡Él era un heredero de la Casa Shax! ¡No iba a sentir temor por un estúpido y débil humano reencarnado!
-¡Tu serás el primero, gilipollas!
Invocó su poder demoniaco, el cual envió contra Issei, pero el portador de Ddraig desvió el ataque con una facilidad que asombró al demonio… así como la velocidad con la que se movió. No pudo siquiera intentar esquivar el puñetazo. El puño envuelto en el guantelete golpeó de lleno el estómago del demonio, provocándole un dolor como nunca antes había sentido.
-Tienes mala suerte, Veneriam. Si por mi fuera, te mataría aquí y ahora… pero alguien quiere devolverte todo el cariño que le has dado estos años.
Veneriam, que estaba tumbado en el suelo, comenzó a temblar. Su rostro se volvió ceniciento y el sudor comenzó a resbalar por su rostro. El sonido de unos pasos se iba acercando. Alzó levemente la cabeza y su vista se clavó en la de quien era su Alfil. Anastasia, ya sin usar sus ilusiones para mantener un rostro perfecto, mostraba ahora el rostro de años de palizas y abusos. Unas grandes ojeras, cicatrices en diversas partes de su piel expuesta… y una mirada tan vacía y sin sentimientos que podría competir perfectamente con la de Ophis Ouroboros.
Veneriam solo pudo desear no estar ahí.
Gilbert e Issei se marcharon, dejando solos a Anastasia y Veneriam. Cerraron la puerta y se marcharon para colocar las diversas bombas sagradas y dejar sus Evil Pieces, que ellos mismos se extrajeron gracias al método del anciano doctor, en la misma entrada del castillo.
Mientras tanto, Veneriam, como instinto de supervivencia, intentó lanzarse y atacar a Anastasia, pero la rusa le mandó de vuelta al suelo con un simple hechizo. Se arrodilló, le cogió del rostro con delicadeza, y le miró a los ojos.
-Preparto Veneriam. Voy a mostrarte mi amor por ti.
A pesar de ser un tono neutro y vacío, el demonio pudo entrever el obvio sarcasmo. Y justo en ese momento, Anastasia comenzó con una tortura que se alargó durante un larguísimo tiempo, un tiempo que a Veneriam le pareció una eternidad.
Los gritos se escucharon por todo el castillo. Los ex siervos, ahora libres, se aterraron por los gritos, por lo que Issei y Gilbert les aconsejaron marcharse del Inframundo hasta la base de la Facción. Después de todo, ese era el plan para todos aquellos que no desearan luchar o aquellos que no pudieran o fueran a ser un estorbo. Al final sólo quedaron los tres reencarnados y su antiguo Rey.
Una vez que ambos varones hubieron acabado con su parte, le dieron un pequeño aviso a la ex Alfil. Esperaron pacientemente a unos cincuenta metros de la entrada del castillo, sin hablar, sin moverse. Poco después de que los gritos de Veneriam dejaran de escucharse, la mujer atravesó la puerta del castillo y caminó hasta sus dos compañeros.
-¿Te has quedado a gusto? – preguntó Gilbert con rostro serio.
La ex Torre jamás hubiera podido cometer tal acto, pero eso no significaba que no deseara que a Veneriam le pasara aquello. Anastasia solo asintió y suspiró, como si se hubiera quitado una carga increíblemente pesada… y así había sido.
-¿Cuál es nuestro próximo movimiento? – preguntó Issei.
-Pues… - cuando Anastasia iba a responder a su olvidadizo e idiota amigo, recibieron una señal de ayuda. Dicha señal provenía del territorio más cercano al castillo Shax – Aquí Anastasia, ¿qué ocurre?
Un pequeño holograma mostró a uno de los reencarnados que habían visto por la base varias veces.
-*¡Necesitamos ayuda! ¡Los sequitos de Sairaorg Bael, Rias Gremory, Raiser Phoenix y Sona Sitri están aquí! ¡Nos estamos viendo superados! ¡Necesitamos ayuda!*
Aquello no sorprendió al trio, pues no era extraño. El territorio desde el cual pedían ayuda era un territorio sumamente numeroso en número de reencarnados, y los territorios de los diferentes herederos estaban relativamente cerca. Además, aquel lugar no había sido atacado y los otros lugares ya habían recibido refuerzos. Los herederos debían detener aquella revuelta al ser los más cercanos.
-Está bien, vamos en seguida.
Anastasia apagó el dispositivo y preparó un círculo mágico mientras Issei intercambiaba palabras con Cao-Cao. Para cuando hubo terminado, los tres reencarnados desaparecieron del territorio Shax al tiempo que el castillo explotaba en una inmensa explosión de poder sagrado, el cual no solo destruyó el castillo, sino que hizo desaparecer por completo los cuerpos de los muertos y las Evil Pieces que antes habían pertenecido a Anastasia, Issei y Gilbert.
XXXXX
Cao-Cao tocó un botón de su dispositivo y se dio la vuelta para ver al resto de altos mandos de la Facción. Todos estaban nerviosos, pues deseaban poder luchar, pero Cao-Cao había decidido esperar el momento para poder lucirse… y así había sido.
-Compañeros, es hora de movernos. Jeanne, ¿te apetece luchar contra un Phoenix?
La francesa dio un salto al tiempo que sus ojos brillaban de emoción.
-¡Por supuesto! ¡Deseo probar el poder de los Phoenix con mis espadas! – exclamó al tiempo que creaba dos espadas sagradas.
-Perfecto. Pues te vienes conmigo. Los demás dividíos, y no hagáis una estupidez.
Dicho esto, el líder de la Facción desapareció junto a Jeanne. El resto sonrió retados y también desaparecieron, desperdigándose por el Inframundo demoniaco.
XXXXX
El trio de ex Shax apareció en medio del jardín trasero del territorio desde donde habían pedido ayuda. El castillo ya estaba en llamas sagradas, los miembros de la Casa muertos, y el grupo de reencarnados enfrentándose contra el cuarteto de herederos. Pudieron ver a Sairaorg Bael envuelto en Touki golpeando a todo reencarnado que se encontrase, a Raiser Phoenix incinerándolos, Sona Sitri congelándolos y Rias Gremory destruyéndoles con su poder. Sus sequitos también luchaban contra los revolucionarios, todos con obvias intenciones asesinas.
Issei apretó los dientes al ver a muchos de sus compañeros revolucionarios morir a manos de los herederos, por lo que, sin esperar un segundo, invocó todo su poder.
[Balance Breaker]
-[¡Eliminémoslos, compañero!]
Issei encendió sus propulsores, pues estos les daba más velocidad que las alas dragontinas, y salió disparado como un cohete hacia Sairaorg Bael, quien no se esperó tal ataque, por lo que no pudo defenderse.
PAM
Un golpe directo en su rostro envió al heredero Bael a volar en paralelo al suelo, hasta que pudo recuperar el equilibrio, rodar decenas de metros por el suelo, y volver a ponerse en pie mientras tocaba su rostro sangrante. Fuera quien fuera el que le había golpeado, tenía una gran fuerza, pues había logrado romperle la nariz y los labios. Entonces se puso en alerta al notar un gran poder acercándose. Sus ojos se clavaron en una imponente armadura roja que desprendía un gran poder. Frunció el ceño, entendiendo perfectamente que ese poder solo podía enfrentarlo con una cosa.
-¡Regulus!
Con el potente llamado del heredero Bael, su Longinus apareció a una velocidad impresionante, envolviendo a su actual dueño en una armadura dorada.
-¿Quién eres tú? – preguntó el Bael ahora envuelto en su poder y el poder de la armadura.
-Heredero de la Casa Bael. Desiste de tu ataque, retírate a tu hogar… o morirás aquí mismo.
Sairaorg sonrió retador.
-No pienso hacer esto. Estamos bajo ataque y, aquellos que debían ayudarnos, se han rebelado. Si quiero llegar a ser un Maou, debo detener esta revuelta a cualquier costo.
-Si ese es el caso, espero que estés preparado para perder la vida.
Sin nada más que decir, Issei se lanzó nuevamente contra Sairaorg, quien respondió con la misma fuerza. Sus puños chocaron, provocando una increíble onda de choque. El japonés frunció el ceño. Sabía que Sairaorg Bael era su rival más peligroso, y ahora lo estaba demostrando.
XXXXX
Anastasia no hizo ningún intento por detener a Issei, pues vencer al Bael era parte del plan. Gilbert rápidamente usó su poder sobre Gasper Vladi, pues era el segundo más peligroso de todos los presentes junto al portador del Regulus Nemea.
-¡Gasper! – chilló Rias al ver a su siervo más poderoso ser aplastado por una gravedad aumentada.
Los Gremory intentaron acercarse, pero les era imposible. Sus ataques no servían contra esa gravedad aumentada, y si se acercaban demasiado, entonces comenzaban a ser atrapados en dicha gravedad.
-¿Uh, más rebeldes? Que aburrimiento. – suspiró Raiser mientras enviaba una poderosa llamarada contra el dúo.
Gilbert no se inmutó, pues con un simple hechizo, Anastasia deshizo el ataque de Raiser. Este alzó una ceja, haciendo un gesto a las integrantes de su sequito. Estas se lanzaron contra el dúo, pero no esperaban verse envueltas también en la gravedad aumentada por el congoleño.
-Os doy una sola advertencia a todos vosotros. Marchaos, desistid del ataque, retiraos a vuestros hogares… o moriréis aquí mismo. – advirtió la rubia.
-Guárdate tus amenazas. De nada os servirán. Todos aquellos que se subleven contra nosotros recibirán el mismo castigo que los que aquí.
El Phoenix agarró al último de los reencarnados, antiguo mayordomo de la Casa ahora extinta, y lo incineró en un instante con su poder. Los Gremory y Sitri se colocaron junto al Phoenix mientras el resto del sequito Bael corría hacia su Rey.
-Lamento el retraso. – La voz cantarina de Jeanne llamó la atención de los presentes – Si os parece yo me ocupo del pajarito y vosotros de los Sitri, Gremory y Bael. – La francesa agitó sus dos espadas, frenando con una facilidad asombrosa el ataque de un furioso Yuuto Kiba – Bueno, bueno, bueno. Parece que tú quieres ser el primero en jugar conmigo, pero lo lamento, no tengo tiempo para jugar con tontitos.
Entonces, ante la mirada horrorizada de Rias, Akeno y Koneko, el Caballo Yuuto Kiba fue atravesado por diversas espadas sagradas, que hicieron desaparecer su cuerpo en pequeñas lucecitas. El rubio, que era conocido por ser muy rápido y poseer una buena técnica, había sido derrotado como un estúpido al haberse dejado llevar por su furia ante cualquier espada sagrada.
-¡Yuuto! – Exclamó Rias furiosa al ver la muerte de su Caballo - ¡Te mataré! – clamó al tiempo que atacaba con su poder junto a su Reina y Torre.
-Cambio de planes. Me ocuparé primero de estas hermanas. – canturreó nuevamente Jeanne al tiempo que se lanzaba a enfrentar a los Gremory.
Sona Sitri intentó atacar a la terrorista, pero fue detenida por una poderosa barrera producto de Anastasia, una barrera que envolvió a los Sitri, Phoenix, Anastasia y Gilbert.
-De aquí solo saldrán dos vivos… y ninguno seréis vosotros. – anunció la rusa.
XXXXX
Los miembros del sequito de Sairaorg corrían a todo lo que daban para llegar junto a su Rey. Aquel que había logrado golpearle tenía el poder suficiente para plantarle cara aun con Regulus, lo cual no era precisamente una buena noticia. Es más, podían sentir el increíble intercambio de poder producto de poderosas acometidas. El mismo paisaje era una demostración de la lucha de dos seres del tipo poder. Pero, cuando estaban cerca de llegar junto a su Rey…
KABOOOM
Una poderosa explosión de poder sagrado les envolvió, eliminándolos de la existencia.
-Se os advirtió, pero no hicisteis caso. – Cierto sujeto apareció mientras balanceaba una lanza – Ahora hay que eliminar al otro y tendremos un obstáculo menos. Me parece que dos Maous se van a poner muy furiosos cuando se enteren.
Aun con la sonrisa en su rostro, Cao-Cao caminó hacia el lugar donde Issei y Sairaorg intercambiaban golpes como si no hubiera un mañana.
XXXXX
Jeanne esquivaba con gran habilidad los diversos ataques de las integrantes del equipo Gremory. Las tres estaban más que furiosas por la muerte sin misericordia de su compañero. No era solo su compañero, para las tres, Kiba era un ser muy querido… y aquella mujer lo había matado. Pero ellas, al contrario que el rubio, se mantenían atentas a las diversas espadas sagrados que la francesa enviaba.
-Saltarinas, saltarinas, veo tres demonios saltarinas~. – Canturreó Jeanne al ver cómo las tres demonios se alzaban en el cielo gracias a sus alas, evadiendo así las espadas sagradas que surgían por docenas del suelo - ¡Bien, juguemos a tiro al demonio! – y, como si se tratara de un verdadero tiro al plato, Jeanne comenzó a crear pequeños puñales que lanzó hacia las Gremory con una precisión casi milimétrica.
Rias, junto a sus dos siervas, evadían como podían aquellos peligrosos puñales, logrando blocar algunos con diferentes barreras.
XXXXX
Anastasia clavó su mirada en los Sitri y Phoenix. Gasper Vladi, así como casi todas las integrantes del sequito de Raiser Phoenix, se mantenían bajo el poder de su compañero congoleño. Sona Sitri, su sequito, Raiser y Ravel Phoenix eran los únicos que podían dar batalla. Raiser, ahora más serio, comenzó a lanzar una serie de ataques que eran fácilmente repelidos por la poderosa hechicera.
Entonces, una especie de látigo fue directamente hacia ella, pero lo esquivó, agarrándolo con la mano. Recorrió el largo del látigo, encontrándose con el portador, el Peón Saji Genshirou. El susodicho tenía una sonrisa de victoria, pensado que había atrapado a su enemigo y ahora solo tenía que sustraer su poder… pero rápidamente se arrepintió.
Anastasia invocó un gran poder sagrado, el cual transfirió al látigo. Este poder recorrió la distancia a gran velocidad hasta acabar en la Sacred Gear de su portador. El problema de dicha Sacred Gear era que, si no lograbas controlarla adecuadamente, el poder no se acumularía en la Sacred Gear… sino que lo haría en el cuerpo.
-¡Aaaaaahhhhhh!
Saji comenzó a gritar de puro dolor al sentir como su cuerpo se carbonizaba por dentro debido al poder sagrado del hechizo de Anastasia.
-¡Saji!
Sona corrió hacia su siervo, intentando aplicar magia curativa… pero de poco ayudaba una magia curativa demoniaca contra un poder sagrado superior al suyo. Las Sitri observaron horrorizadas como aparecían quemaduras bajo la piel del Peón, hasta que pequeñas llamas comenzaron a surgir, hasta convertir al Peón Sitri en una hoguera de fuego sagrado, que consumió rápidamente al demonio entre gritos de puro dolor y sufrimiento.
Las Sitri se quedaron horrorizadas, mirando el lugar donde antes había estado su compañero. Ni siquiera las Evil Pieces se habían salvado del poder sagrado convocado por Anastasia. Entonces, todas las presentes clavaron sus miradas furiosas en la ex Shax mientras su poder demoniaco las envolvía con furia. Sona Sitri y su sequito eran conocidas por mantener la compostura en batalla… pero luego de ver a su compañero y amigo morir de aquella manera… la compostura se iba de paseo.
Como si compartieran el mismo pensamiento, todas atacaron al mismo instante, lanzándose contra la rubia o enviando enormes cantidades de poder demoniaco contra ella… pero ninguno llegó a su objetivo.
-¡Ugh!
BOOOM
Al igual que Gasper Vladi y las integrantes del sequito Phoenix, las luchadoras de cuerpo a cuerpo del sequito de Sona Sitri habían caído bajo el poder de la manipulación de la gravedad de Gilbert, y los poderes demoniacos se estrellaron y explotaron en el suelo, provocando heridas en las atrapadas.
-Sin misericordia para quienes nos enfrenten. – anunció Gilbert al tiempo que aumentaba lo suficiente la gravedad como para aplastar a sus enemigos lo más rápido posible y así evitar más sufrimiento.
Ravel Phoenix tenía un rostro ceñimiento. Ella había competido junto a su hermano en los Ratine Games, pero jamás en su corta vida había visto algo como eso, y deseaba no haberlo visto jamás. Tanta muerte, y de aquella manera. Ahora ella era la única integrante del sequito de su hermano, y la mitad del anterior equipo Sitri… y solo deseaba salir de ahí, huir a su casa, y no volver a salir jamás.
XXXXX
Jeanne se permitió detener su batalla contra los Gremory para observar cómo el dúo de ex Shax eliminaba con suma facilidad a la mitad de los Sitri y casi por completo a los Phoenix. Sin duda, la miembro de la Facción de Héroes reconocía que tener a uno de los ex Shax como enemigo no era algo que le agradase demasiado, y menos si se juntaban esos dos. Era bien sabido que dos de los tres ex Shax juntos eran un tsunami… pero si se juntaban los tres sin duda eran muchísimo más peligrosos.
FASH
SLASH
Blandiendo su espada, la rubia cortó una esfera de Poder de la Destrucción, la cual impactó contra el suelo, provocando una explosión que levantó una cortina de polvo, permitiendo a Jeanne ocultarse en ella.
-Eso no te servirá. – siseó Akeno mientras invocaba un hechizo de viento.
El polvo fue disipado por violentos vientos, pero las tres Gremory tragaron saliva al ver a la terrorista envuelta en una especie de armadura que cubría la mitad de su cuerpo y un par de alas de espadas.
-Lo siento hermanas, pero tengo que acabar rápido con esto.
Jeanne extendió sus brazos y una decena de caballeros fantasmas fueron creados, todos sosteniendo espadas sagradas creada por la terrorista. Entonces apuntó con sus brazos a las tres Gremory y los soldados se lanzaron hacia ellas. Rápidamente las tres contraatacaron, pero era como luchar contra doce Jeanne, pues cada caballero parecía moverse como si pensara, no como si simplemente fuera un fantasma sin cerebro.
Rápidamente comenzaron a retroceder, pues los caballeros se apoyaban entre ellos, dificultando la defensa demoniaca. Al final, como era de esperarse…
ZAS
Akeno abrió sus ojos al tiempo que dos espadas sagradas atravesaban su pecho y estómago.
-¡Akeno! ¡Ugh!
Rias, debido a la perdida de atención de aquel momento clave, no pudo evitar ser también atravesada por varias espadas sagradas. Lo último que vieron sus ojos fue cómo su Reina y su Torre desaparecían en pequeñas lucecitas. Y justo después, ella exhaló su último aliento al tiempo que también desaparecía en pequeñas lucecitas.
XXXXX
Anastasia observó cómo Jeanne había acabado con el resto de integrantes del grupo Gremory. Aquello sin duda enfurecería a Sirzechs Lucifer de un modo jamás visto, pero no le importaba. Ella les había advertido, pero no le habían hecho caso.
Ahora que los Gremory no existían, la ex Alfil deshizo la barrera, permitiendo a Jeanne ir hacia su objetivo… Raiser Phoenix. El Phoenix tenía una mezcla de sentimientos en su interior. Sentía un odio, una furia y una ira como nunca antes, todo por la muerte de su esposa y su sequito, pero el terror y el miedo eran mayores, y todo por aquellos tres… una terrorista y dos reencarnados que tenían un poder muy superior al que habían demostrado en los Rating Game.
Lo primero que pasó por su cabeza fue largarse de ahí junto a su pequeña hermana, pero no funcionó. Su hechizo de tele transporte estaba siendo inutilizado por la rubia hechicera. Como medida desesperada, Raiser se envolvió en fuego, el fuego de los Phoenix, elevando su nivel hasta donde podía, el cual era mayor de lo normal debido a sus actuales sentimientos… pero de nuevo fue insuficiente.
-¡Ugh!
Su cuerpo, junto al de su hermana, fue aplastado contra el suelo por el manipulador de la gravedad. Raiser apenas y pudo levantar la cabeza para ver como aquella espadachín humana se acercaba con una sonrisa en su rostro.
-Bueno, bueno, bueno. Tengo entendido que podéis regeneraros siempre, ¿verdad? – Raiser intentó decir algo, pero le era imposible - ¡Pues en ese caso, vamos a probarlo!
Y, chasqueando los dedos, Jeanne invocó numerosas espadas sagradas que surgieron del suelo, atravesando a los Phoenix, casi sin dejar un hueco libre. El poder regenerador de los Phoenix comenzó a actuar, pero de nada sirvió contra el poder sagrado de aquella Sacred Gear de espadas sagradas en estado Balance Breaker.
Sona Sitri, y lo que quedaba de su sequito, se encontraban de rodillas, sin esperanza alguna de salir con vida. Había tantas cosas que aun deseaban hacer… tantas cosas… Pero todo se había acabado. Sabían que no habría un final feliz para aquel momento. Nadie iba a ir a salvarlas… no a tiempo…
Las lágrimas cayeron por sus ojos al ver a sus ejecutores acercarse. Al parecer el espadachín estaba más que dispuesta a ser quien acabara con sus vidas, pero la hechicera la detuvo, por lo que solo se acercaron los dos ex Shax.
-Sona Sitri, debiste hacer lo que te dijimos. En verdad, me hubiera gustado ver tu sueño hecho realidad… pero ahora eso no será posible. Pero, por eso mismo, lo haremos rápido. No sufriréis. – sentenció el congoleño.
Jeanne chasqueó la lengua al ver cómo ambos reencarnados segaban las vidas de las últimas integrantes del sequito de Sona Sitri, con esta incluida, sin causarles ningún dolor. Fue sin duda una muerte dulce.
XXXXX
Cao-Cao sonrió satisfecho. Los Gremory, Sitri y Phoenix habían sido eliminados. Ahora solo quedaba Sairaorg. Observó a distancia el combate. Issei había luchado bien, pero a pesar de ello, Sairaorg Bael tenía más experiencia en combate, y lo estaba demostrado. Pero, a pesar de su superioridad en experiencia, aquello no le había librado de una buena golpiza. Partes de su armadura habían desaparecido y mucho de su cuerpo estaba expuesto. Era lo que Cao-Cao recitaba.
Alzó su lanza al cielo e invocó un gran poder sagrado. Este poder de hizo un haz de luz, que se alzó en el cielo del Inframundo y luego cayó en picada sobre un sorprendido Sairaorg Bael. El heredero recibió de lleno el poder de la lanza. Issei se preparó por si por algún casual, el heredero sobrevivía… Y así fue.
Cuando el ataque de poder sagrado de la lanza hubo finalizado, Issei pudo ver el cuerpo chamuscado pero aun en pie de Sairaorg Bael. Su Touki y Regulus no habían sido capaces de frenar el ataque de la Longinus más poderosa. Apenas quedaba algo de la armadura, por lo que Issei acumuló poder dragontino y lo envió contra Sairaorg, acabando así con el joven demonio más poderoso.
El actual Sekiryuutei cayó al suelo, dolorido y agotado. Viendo con molestia cómo el líder de los terroristas humanos se acercaba a él con una sonrisa sincera.
-Ha sido un buen trabajo Ise. Has demostrado un gran poder al enfrentarte a ese demonio con la Longinus en modo Balance Breaker. – Mientras caminaba hacia el japonés, Cao-Cao se acercó a Regulus, colocando un dispositivo que envió la Longinus a alguna parte – Ya hemos completado la mayor parte del plan. Ahora, es hora de finalizarlo.
¿Qué os ha parecido? Seguro que varias sorpresas no os las esperabais, ¿verdad? Bueno, yo estoy contento con esto. Ahora queda el epílogo. Dije que iba a ser sumamente corto, pues ya tengo demasiados proyectos grandes, y si profundizara mucho más, solo tendría eso... otro proyecto grande. Por eso ya tenía la idea en mente de ir al grano y sin "tonterías", y eso he hecho jajajaja.
Nos leemos !
