Notas del autor: Y otro mas en poco tiempo, me siento inspirado, espero lo disfruten.

(P.D. Tarmo Flake. Creo que este capitulo te gustara a ti en especial)


Capitulo 3


POV Narrador

Erika había ganado el valor para correr bajo la lluvia de proyectiles de artillería, cubrió con su ala izquierda una parte de su cabeza, mientras que con la otra ala trato de cubrir el cuerpo de aquel hombre que la defendió.

Una explosión cercana asusto a esa mujer, haciendo que casi perdiese el equilibrio... cerro sus ojos y gritando fuertemente corrió ciegamente tratando de ignorar el caos a su alrededor, la artillería sacudía el suelo, las explosiones hacían que encogiese su cuerpo cargando a su compañero herido. Siguió corriendo hasta que llego a un lugar desconocido dentro del bosque donde los proyectiles ya no llueven… ahora, parece que se perdió, pero algo hizo que reconociese ese lugar, marcas especiales en las rocas y un material único, tela de araña, pero no de cualquier araña, una especie gigante, algo que aparecen en películas, fantasía y mitos humanos.

Camino hacia la entrada de una trinchera improvisada, recubierta con esa tela de araña blanca, además de carteles de madera con amenazas y advertencias en alemán, francés e inglés, entro a la trinchera la cual dirige a una gran cueva y a lo que parece, un refugio exterior, un refugio grande para ser hecho por humanos y construido con diversos materiales:

-¿Erika, que haces aquí? –escucho la voz de una mujer

Ella se giró cargando el cuerpo de su amigo, cubriendo su rostro con una ala, aquella mujer es algo conocido como arachne, su cuerpo bajo es enorme, el cuerpo de una gran araña cubierto de un exoesqueleto morado de gran resistencia, y la otra parte de su cuerpo es similar al de una mujer humana, con la excepción que sus antebrazos cuentan con ese exoesqueleto y sus manos también cuentan con esa protección, además de garras afiladas, su rostro cuenta con seis ojos carmesí. Esa arachne posee un pelo castaño corto, viste en su cuerpo humano lo que parece un uniforme alemán robado, desgarrado en los codos y remendado con esa tela de araña en los hombros, además de eso lleva en su brazo derecho una cinta blanca con el símbolo de la cruz roja y lleva puesto un casco alemán el cual también lleva una pegatina de la cruz roja, demostrando que sabe de medicina o es alguna enfermera de campo, esta armada con un fusil Mondragón:

-No debes estar aquí, sabes bien que esta zona es peligrosa, los alemanes están muy cerca y los americanos… -Erika revelo el rostro de su compañero y con eso la mujer arachne reconoció el uniforme

-El defenderme… monstres y hombres malos atacarnos, el ser valiente

La mujer miro a su amiga extrañada, Erika no es de las más valientes, pero ha demostrado ser fuerte y feroz:

-Aun así, él no debe estar aquí, si Alexandra lo ve quizás lo mate, sabes que ella está muy tensa guiando este grupo de resistencia, además Miss Marie te ha estado buscando

-Yo estar perdida señorita Carolina, el necesita ayuda, esta lastimado

Aquella arachne llamada Carolina se acercó más, reviso al pobre hombre, una herida en su hombro izquierdo, algo profunda y una herida de bala en su pierna derecha debajo de la rodilla, no atravesó el hueso o venas importantes pero si el musculo por completo y varias venas:

-Miss Marie podrá curar la herida en el hombro, pero debo tratar la de su pierna, la bala atravesó la pierna, solo tendré que limpiarlo y vendar la herida, lo curare y te iras ¿De acuerdo?

-Si

-Bien, escóndete detrás de ese árbol y arbustos

Erika camino hasta un árbol el cual en su base estaba rodeado de frondosos arbustos, ahí Erika se escondió. Mientras Carolina entro al refugio exterior, que comunica a un almacén bajo tierra, ahí guardan productos médicos que han robado de los aliados y las potencias centrales, ellas no están con algún bando especifico, solo sobreviven en esta guerra a la cual no pertenecen, tomo unos vendajes, alcohol y algodón, esto lo guardo en uno de los bolsillos que ella confecciono en su uniforme, salió del refugio y camino por la trinchera, en ese momento, una voz gruesa la detuvo:

-Enfermera Carolina, ¿Qué estás haciendo fuera del refugio?

Aquella voz provino de otra mujer arácnida, pero esta es aún más intimidante, Carolina es alta por su cuerpo arácnido, llegando a una estatura de 1.98, pero esa otra mujer llegaba casi a los dos metros y medio, además esta mujer pertenece a una subespecie, mientras la arachne llamada Carolina pertenece a las tejedoras, la mujer de gran tamaño pertenece a las ´´tarántulas´´ o ´´peludas´´. Como el nombre lo indica posee un grueso pelo en todo su cuerpo arácnido, mientras que en su mitad humana posee ese grueso pelo en la espalda y ambos brazos, sus dedos son grandes garras filosas.

Esa tarántula gigante también tiene seis ojos color negro como el carbón, dientes filosos y veneno, no letal, pero capaz de paralizar a un hombre adulto:

-C-capitana Alexandra señora –dijo Carolina dando el saludo militar llevando su mano derecha a su frente

Alexandra se acercó más y mostró su gran tamaño, además de su vestimenta, su cuerpo humano lleva puesto el uniforme alemán de un oficial, con algunos botones desabrochados en el pecho pues su busto es algo voluminoso, el uniforme muestra estar recubierto de la tela de araña, una capa muy delgada casi transparente, además lleva una medalla en el pecho, porta un casco alemán el cual muestra marcas de combate, incluso un agujero pequeño de metralla que lo atravesó al costado izquierdo, porta un gran cinturón en el cual lleva cuatro granadas de palo al frente e incluso un par de granadas de humo, además de una máscara anti gas humana, incómoda para ella, pero que la protegerá del mortífero gas mostaza o fosgeno. En su mano derecha sostiene un fusil Mondragón con una bayoneta cubierta de sangre, aunque pequeño a comparación de sus garras, esta modificado rústicamente para que pueda emplearlo, mientras que en su otra mano una pala de trinchera con los bordes afilados. Otra cosa destacable es que en cada rotula de sus piernas lleva cascos alemanes a modo de protección, como si fuesen rodilleras unidas a su cuerpo con tela de araña:

-No me has respondido ¿qué estás haciendo afuera del refugio?

-E-escuche algunos ruidos fuera, pensé que eran alemanes o americanos así que salí a echar un vistazo señora, pero no fue nada

-Entendido, buen trabajo

-¿Cómo les fue en su caza señora?

-Fue una buena caza, eliminamos un pequeño puesto de ametralladora alemán, nos topamos con dos americanos, lo más extraño fue que estaban separados y sus pelotones no se encontraban cerca, parecian perdidos, además logramos recolectar municiones, granadas y robamos las raciones de esos soldados y Jasmine logro cazar un venado grande

-¿Qué hicieron con los americanos señora?

-Los eliminamos ¿Qué más haríamos? Corremos peligro si nos encuentran y corren a reportar nuestra ubicación a sus mandos

-E-entendido

-Ve y busca algo de leña, hoy comeremos venado y quiero que estés atenta, Madame Marie me ha dicho que Erika aun no vuelve, después de comer saldremos en grupos de dos a buscarla, no quiero quedarle mal a la mujer que nos ha ayudado por tantos años

-Si señora, ahora vuelvo

Carolina se despidió con el saludo militar mientras Alexandra caminaba directo al refugio, tuvo que agacharse demasiado para pasar por la entrada, ese refugio fue terminado en poco tiempo y no esta lo suficientemente adaptado al tamaño de sus constructoras, aun así presenta un tamaño mayor a comparación de un refugio estándar para humanos. Mientras, otras cuatro arachnes caminaban hacia el refugio, dos de ellas son de la especie de patas largas ambas cargaban el animal muerto con sus rifles colgando de sus correas en los hombros, una de ellas portaba un uniforme francés y la otra uno americano. La otra arachne era una aún más pequeña y colorida, conocida como saltarinas, la pequeña porta un uniforme alemán y el casco los cuales le quedan algo grandes, además de una gran mochila cargada de municiones, parece que por el peso apenas puede mantener el equilibrio, esta pequeña arachne vigilaba la retaguardia de sus compañeras con un rifle ruso, por ultimo otra arachne tejedora que lleva puesto un uniforme francés y una mochila con municiones, granadas y comida enlatada, ella al igual que su pequeña compañera vigilaban la retaguardia y flancos con un rifle ruso, atentas a cualquier ruido, silueta o movimiento entre las plantas.

Mientras ese grupo de guerrilleras entraban a su refugio se les hacía agua a la boca probar la carne de un venado fresco, Carolina volvió con Erika, ahí se dio cuenta que el hombre que rescato la dragona estaba despertando, James Bullock recobro la conciencia y con un gruñido abrió los ojos… y lo primero que contemplo fue una mujer con seis ojos carmesí, con el uniforme del enemigo y las cruces rojas, por algún motivo sintió calma al presenciar la cruz roja en el casco y ese par de ojos carmesí junto a una suave sonrisa que le inspiraban tranquilidad, aunque esto se vio disminuido al notar su cuerpo y partes arácnidas, ante esto él se sacudió en los brazos de Erika:

-Ella curara herida, tranquilo –dijo pasando su mano derecha por una mejilla de James

Ese hombre se tranquilizó y comenzó a respirar de manera regular, aun se sentía incómodo por aquella mujer de gran tamaño y le provoco miedo las partes arácnidas:

-Tranquilo pequeño, yo solo curare tus heridas, no te dañare, pero cuando termine tienen que irse rápido

Esa mujer comenzó a limpiar la herida, James se quejó ligeramente por el alcohol que hizo contacto con su herida, Carolina limpio con cuidado la herida con un trapo limpio y después cubrió la zona donde la bala atravesó, en cada extremo coloco algodón y lo sujeto con las vendas:

-Con esto debería bastar, ahora debes de volver con Madame Marie antes de que Alexandra…

-¡Carolina! ¿Qué haces en ese árbol? ¿Con quién estás hablando?

Alexandra camino hasta quedar detrás de Carolina, esta se levantó tratando de ocultar a Erika con su cuerpo pero la estatura superior de la tarántula hizo que pudiese ver sobre la tejedora, así pudo ver las alas de la dragona y algo más en sus brazos:

-¡Erika! Te hemos estado buscando –dijo Alexandra apartando a Carolina, la pequeña sonrisa que se le dibujo se borró al ver a la persona que la dragona sostenía y protegía- ¿Qué haces con ese humano en brazos? ¿¡Acaso estas loca!?

-Capitana, por favor, déjeme expli…

-¡No! ¡Nada de palabras! Ese humano ya nos vio, si escapa nos delatara y traerá a sus bestias de acero o llamara por ataques de artillería, la única manera de evitar eso es matarlo cuanto antes

Alexandra comenzó a caminar hacia Erika la cual permanecía sentada sujetando a James y mirando a los ojos a la gran tarántula, esta acerco su mano hacia James, el cual estaba casi paralizado, había presenciado horrores en la guerra pero por algún motivo aquella mujer tarántula lo había dejado anonadado, el sentía un aura tenebrosa alrededor de ella… pero Erika evito que lo tocase, cuando ella estuvo a punto de ponerle las garras encima la dragona golpeo la mano de Alexandra apartándola de James, después de eso gruño a la tarántula y mostró sus colmillos filosos.

Ambas mujeres se miraron a los ojos, los ojos azules de la dragona permanecían fijos en los dos grandes ojos negros de la tarántula, por un lado Erika mostraba dientes y gruñía ferozmente, por el otro, Alexandra se imponía en tamaño y con un silencio atemorizante… el miedo invadía a la dragona, pero ella no dejaría que esa tarántula lastimase a ese hombre que la defendió:

-Erika, no sabes lo que estás haciendo, ese hombre solo nos causara daño

-¡Tú no sabes lo que el hacer por mí! ¡El ser bueno!

Para ese momento James había cobrado el valor y su espíritu se repuso, el aún seguía en los brazos de Erika pero trato de pararse, ante estos movimientos Alexandra guió su mano derecha a su cinturón, donde escondía una pistola M1911, demasiado pequeña para sus garras pero la adapto a su tamaño, además de la práctica que ha tenido a lo largo de los años:

-Alto… detente por favor –dijo James, con ayuda de Erika se levantó y encaro a la gran tarántula, ese hombre sintió como la mirada de esa mujer penetraba en su ser y la sombra de su cuerpo lo cubría por completo, pero el la encaro valientemente- soy el soldado James Bullock perteneciente al regimiento de infantería 306 de la 77ª división estadounidense, avanzamos por las líneas enemigas hasta quedar rodeados, ahora mis compañeros están perdidos en el bosque rodeados por los alemanes, fui enviado a entregar un mensaje pero...

-Te perdiste humano -interrumpió la tarántula

-Así es señora… me perdí al correr bajo fuego de ametralladoras y artillería, además de buscar refugio cuando la noche cayo, el refugio que escogí resulto ser la madriguera de Erika y ella me encontró, la encontré asustada y con terror por el rugir de la artillería, para no hacer esto más largo y perder nuestro tiempo, estimo que hace un par de horas fuimos atacados por tres soldados alemanes y nos vimos bajo un ataque de artillería, protegí a Erika de los alemanes pero una bala me alcanzo en mi pierna derecha y uno de esos alemanes hirió mi hombro con una pala de trinchera, caí inconsciente en el momento en que Erika valientemente me recogió bajo una lluvia de proyectiles... algo a lo que le teme por completo

Alexandra analizo al humano que previamente le dijo su nombre, James Bullock, noto que ese hombre no presentaba miedo o temor alguno, el permanecía recto mirando a esa mujer fijamente a su par de ojos más grandes:

-Si por algún motivo te dejo ir ¿Traerás a tus compañeros a nuestra ubicación?

-Señora, no tengo brújula ni mapa, no hay forma alguna que identifique o llegue hasta aquí por mi cuenta, además, dudo que regrese con mis compañeros o siquiera tener algún tipo de contacto con el cuartel general

-Mira humano, hace unos días eliminamos un grupo de americanos y tomamos sus palomas mensajeras, quizás te sean útiles, pero antes déjame revisar ese mensaje

-¿Acaso ustedes atacaron a un grupo de mis compatriotas?

-Así es, pero no lo tomes como algo personal humano –Alexandra camino hasta el imponiéndose arrinconándolo aun mas en ese árbol junto a Erika, James pudo sentir la tensión pero el no se encogió ni rompió el contacto visual- no pertenecemos a ningún bando por esta tonta guerra, hemos matado y robado a alemanes, franceses, austro húngaros y americanos por igual, solo tratamos de sobrevivir cubriéndonos las espaldas en esta guerra la cual ni siquiera iniciamos

El la miro a ese par de ojos oscuros, comprende el porqué de sus acciones, solo están sobreviviendo, aun así sintió el enojo de saber que esos monstruos mataron a sus compatriotas… James encontró lo tonto a este pensamiento, ellas no son monstruos, quizás su apariencia sea intimidante, pero las verdaderas criaturas malvadas son los humanos… sus compatriotas, aliados y enemigos, aquellos que han bombardeado este gran bosque con proyectiles de artillería, balas, gases mortales y granadas, matando a inocentes, animales… o incluso más de estas criaturas extrañas que se ocultan hasta debajo de las rocas:

-Lo entiendo… esta guerra es horrible, creo que todos hemos hecho cosas que nunca deseamos hacer –James dirigió su mano hasta uno de sus bolsas en su cinturón, separo el broche y de ahí saco un papel, arrugado, sucio y con una pequeña ruptura, pero se entiende el texto escrito

Extendió su mano y Alexandra tomo el papel:

-Con cuidado… no quiero fracasar en esta misión

Alexandra asintió y leyó la nota, un simple mensaje de alto al fuego además de un pequeño reporte, con esto entrego de nuevo el papel al dueño:

-Bien, dejare que envíes el mensaje ¡Cecilia! ¡Trae las jaulas de palomas mensajeras! –con esta orden se alejó de James y Erika, dejando de arrinconarlos en el árbol y dándoles espacio suficiente

-¡Si señora! –grito la pequeña arachne saltarina, esta corrió por la trinchera y entro al refugio

-Dejare que te quedes humano, pero mantendré mis ojos sobre ti y antes, entrega tu arma

-No quiero parecer grosero pero prefiero quedarme con mi rifle, si los alemanes nos encuentran preferiría luchar como hombre que dejar que unas mujeres me protejan

Alexandra soltó una carcajada fuerte, lo cual extraño a Carolina y Erika:

-Como desees humano, pero espero que no pienses usarlo contra nosotras

-Es lo último que hubiese hecho, Erika y esa mujer araña que atendió mi herida me han demostrado que puedo confiar en ustedes

-Esa mujer se llama Carolina, agradécele después

La pequeña arachne llego hasta donde se encontraba Alexandra, le entrego a esta una canasta que sirve para transportar palomas mensajeras, ahí se encontraba una pequeña paloma con el contenedor para los mensajes atado a su pecho:

-Aquí esta señora –dijo la pequeña, James noto como su casco se inclinó ligeramente al frente denotando el tamaño del casco comparado al de su cabeza

-Gracias Cecilia, vuelve al refugio –ante esto la pequeña se despidió con el saludo militar y corrió hacia la trinchera- Aquí esta humano, no tardes mucho

James tomo la canasta y la coloco en el suelo, ahí mismo enrollo el papel con cuidado y saco la paloma de la canasta, sujetándola fuertemente metió el papel enrollado en el contenedor, aseguro el papel y dejo libre la paloma, esta voló directamente hacia los árboles a una dirección desconocida. Con esto James dejo escapar un fuerte suspiro… había cumplido su misión, sus compañeros en unas horas dejaran de ser bombardeados por la artillería pero… ¿Ahora qué? No sabe a dónde ir, si vuelve al bosque se perderá o será capturado:

-Ahora que has cumplido tu cometido puedes decidir si quedarte o volver al bosque, quizás encuentres a tus compañeros o un pelotón alemán, mañana por la tarde escoltaremos a Erika y la llevaremos a su hogar –Alexandra se retiró a paso lento, detrás de ella Carolina la siguió despidiéndose de James y Erika con la mano

-No te vayas –Erika de inmediato sujeto el brazos derecho de James, mirándolo a los ojos con lágrimas comenzando a acumularse en sus ojos- yo querer jugar contigo y querer presentarte a Miss Marie y amigas, ellas cocinar comida buena, ellas ser buenas, dejaran que te quedes

James la miro a los ojos, aun con su apariencia reptiliana le parece una mujer atractiva y tierna. Él no lo pensó mucho, lo mejor que puede hacer es quedarse ahí, en ese puesto, esa trinchera improvisada de un grupo de mujeres arañas guerrilleras, solo así podrá salvarse de ser capturado por los alemanes:

-Me quedare Erika

Con esto la dragona brinco sobre James abrazándolo con fuerza dejando caer su peso sobre ese pobre soldado herido, el hombre se quejó del abrazo, su hombro ardía y su pierna se quejó ante el peso de la mujer:

-C-creo que pediré que Carolina me ayude con las heridas, ahora por favor deja de apoyarte en mí

-Lo siento, ¡Señorita Carolina! ¡Ayuda por favor!

Ante esto James suspiro, recupero su rifle, perdió su cuchillo y solo le quedaba un cargador más, tal vez esas mujeres araña podrían darle municiones extra.


Notas del autor: Espero les haya gustado este capitulo, ahora responderé algunas reviews.

Arconte: ese James le gusta las ´´cosas grandes´´ y no te preocupes, abra mas reptiles no solo arañas guerrilleras gigantes

Paradoja del Inquisidor: James cumple la misión, pero aun falta que vuelva a casa con vida

¡Hasta luego y feliz año nuevo!