Notas del autor: Monster musume no me pertenece, esto solo es un fic para entretener


Capitulo 5


Con un gruñido y sintiendo como algo me picaba en mi espalda comencé a despertar, al abrir mis ojos solo pude presenciar la oscuridad, mi respiración comenzó a agitarse y desesperado busque mi arma hasta que toque algo con textura escamosa, lo palpe con mi mano, es la mano de Erika, con esto deje escapar un suspiro de alivio, por un momento entre en pánico. Aunque toda esta oscuridad me pone incomodo, sentí como Erika se acurrucaba conmigo, pegando su cuerpo con el mío, parece que ese pequeño silbido que hace al respirar mientras duerme es algo normal en ella, es tierna. No sé cuánto ha pasado pero me siento descansado, aunque dormir en el suelo no es lo más cómodo ya necesitaba el descanso. Trate de moverme pero Erika no me soltaba, casi parece que apretó su agarre cuando sintió mis movimientos, quizás es mejor que ella siga dormida, ha pasado por mucho.

Con esto deje caer mi cabeza de nuevo en la almohada y estaba dispuesto a dormir de nuevo:

-Arriba perezosos, debemos aprovechar que todavía no amanece por completo y la oscuridad nos favorece –escuche hablar a Alexandra, sonaba cerca pero quizás es el eco provocado por la misma cueva

Erika se quejó, parecía que despertaría pero solo cubrió su cabeza con su ala:

-Levántate Erika –dije tratando de levantarme para solo ser retenido por su agarre, es fuerte

-Yo sigo con sueño –con esto enrollo su cola en parte de mi cintura

-Erika, debemos de irnos, Madame Marie debe estar muy preocupada por tu ausencia -esta vez hablo Carolina

Estas palabras parece que la animaron a despertar:

-Está bien

Con eso soltó su agarre sobre mí, dejándome libre levante mi abdomen y quede sentado ahí mismo, estire ambos brazos y deje escapar un gran bostezo, me sentía descansado de verdad, una luz me hizo girar la mirada a mi derecha, Carolina estaba encendiendo de nuevo las velas, con esto mire a Erika y me di cuenta que la tela que cubría sus senos se había caído, no los pude ver con claridad porque desvié la mirada a mis cosas, tuve fantasías al igual que mis compañeros, fantasías de encontrarme con una mujer desnuda y dejar escapar el estrés, pero Erika es diferente:

-Erika, creo que se cayó parte de tu ropa –dije mirándola a los ojos, en ocasiones mire a su pecho, no pude evitarlo

Ella miro su pecho y tranquilamente lo recubrió:

-Merci, así yo no sentir frió en pecho

-No hay de que –note como ella se colocó mi casco pero no sujeto las correas- faltan estas correas –dije uniéndolas- así no se te caerá, ¿Me ayudas a levantarme?

Ella accedió y con un tirón me puso de pie, reacomode todo en mi cinturón, uní algunas bolsas que retire, mi mochila, mi cantimplora y taza de aluminio, recogí mi rifle y le di una pequeña revisada, faltan municiones:

-Alexandra ¿Tendrán municiones de sobra?

-Sí, podemos acceder al almacén por fuera, ahí mismo tenemos cascos alemanes, te serán utiles

-Bien, gracias

-Cuando salgamos sígueme, te reabastecerás rápidamente y nos dirigiremos con Madame Marie, el sol ha comenzado a salir pero por las grandes copas de los arboles tenemos aproximadamente media hora de oscuridad extra

-Entendido

-Movámonos

Con esto comenzamos a caminar, Cecilia cargo consigo un par de velas e ilumino nuestro camino, esta cueva no parece tener más túneles o aberturas por donde perderme pero al ser tan amplia podría topar con las paredes varias veces hasta encontrar la salida. Seguimos caminando hasta que Alexandra se detuvo, note como movió sus grandes manos, parecía que sujeto algo colocado arriba y lo llevo a donde se encuentra su oreja derecha, no puedo ver que sostiene:

-Está despejado, Erika y James síganme, las demás formen un perímetro y vigilen, si alguien se acerca no disparen, ocúltense y hagan señales con la tela

-Si señora –dijo la araña de piernas largas, Jasmine creo

Alexandra empujo la puerta y salió mirando a ambos lados apuntando con su rifle, detrás de ella las mujeres con piernas largas, después Carolina y la mujer que se parece a ella y por ultimo Cecilia, esta salto varios metros adelante, afuera seguía oscuro, esos grandes árboles con copas frondosas deben ser una bendición para estas mujeres, con su visión nocturna y demás habilidades que poseen por su cuerpo arácnido debe hacer que las emboscadas sean rápidas, sigilosas y brutales:

-Síganme rápido –escuche a Alexandra

Con esto camine lo más rápido que pude siempre con la ayuda de Erika, Alexandra empujo una puerta en ese refugio exterior:

-Dentro tenemos varios estantes y cajas de madera, al fondo tenemos un baúl con municiones o cartuchos que no coinciden con nuestras armas, quizás alguno sirva para la tuya

-Gracias

Entramos y pasamos directamente hasta la caja, por la poca luz que entraba pude palpar los cartuchos, levante dos de estos hasta una rendija donde algo de luz entra, ahí pude identificarlos y compararlos con los de mi arma, son iguales, con esto se me dibujo una ligera sonrisa, cerré el baúl y guarde los cartuchos en mi cartuchera, al girarme pude ver un casco alemán sobre una pequeña mesa de madera, lo tome y me lo coloque sujetando las correas asegurándolo en mi cabeza:

-Vámonos Erika

Ella asintió y rápidamente salimos del almacén, Alexandra cerró la puerta detrás de nosotros:

-Ahora sigamos, no hagan mucho ruido

Con eso la seguimos, por la poca luz no pude ver exactamente la zona por donde pasamos pero las mujeres araña nos avisaban de cualquier obstáculo que ellas sorteaban con facilidad pero que a nosotros, en especial a mi por mi herida, me serian difíciles de saltar o cruzas, tales como rocas, pozos y grandes raíces.

Así seguimos caminando hasta que escuche el movimiento del agua, ese sonido que puede calmarte en cuestión de segundo, un rió:

-Por aquí –Alexandra se separó de sus compañeras, ella nos guio hasta la orilla del rio donde pude ver un puente de madera

Pasamos sobre las tablas que componen el puente, pisamos con cuidado pues algunas tablas estaban podridas o rotas, volvimos a pisar suelo y seguimos a las mujeres que habían cruzado el rió sin dificultad alguna.

Seguimos nuestro camino, las mujeres araña vigilaban los flancos y la retaguardia aprovechando su visión nocturna, aun así yo permanecí atento a cualquier sonido, sus pisadas casi no producen sonido alguno lo que hace que sea mas fácil diferenciarlas de pisadas de algún humano. En un momento Alexandra se detuvo, el entorno seguía oscuro pero pude notar lo amplio de este lugar:

-Bien, llegamos –al decir esto llevo una de sus manos a un bolsillo en su uniforme, de ahí saco algo

Es un silbato, produjo el sonido del silbato, ese sonido que tanto detesto, después de unos segundos otro silbato le respondió frente a nosotros, a lo lejos:

-Quédense detrás de nosotras, en especial tu James, no se si mis compañeras reaccionaran al igual que yo lo hice

-¿Más mujeres araña?

-No, solo guarda silencio

Alexandra se colocó frente a mí y las demás mujeres nos rodearon a Erika y a mí, pude ver entre sus cuerpos rayos de luz y escuche los pasos sobre las hojas y tierra, además de otro sonido, como si algo grande estuviese siendo arrastrando, otro sonido llamo mi atención, desde arriba, las copas de los árboles se sacudía y las ramas crujían, parece que algo nos observa desde arriba:

-Alexandra –dije en voz baja

-No te preocupes

-Alexandra ¿Qué te trae por acá? ¿Acaso se acercan patrullas alemanas? –escuche la voz de una mujer

-¿Saben algo de Erika? Madame Marie sigue preocupada –escuche otra voz diferente pero también la de una mujer

-Es por eso que venimos, encontramos a Erika pero además tenemos a alguien más, les ordeno que no levanten sus rifles ni disparen

-Sabes que ellas son mi escuadrón Alexandra, no el tuyo

-Lo sé ¿pero me harían ese favor?

-Esta bien, estas actuando muy extraña

Alexandra y las demás mujeres araña se comenzaron a apartar, al quitarse la luz de lámparas de petróleo ilumino por completo el frente, el cambio de iluminación repentino me hizo cerrar un poco los ojos… ahora veo que esas mujeres también son diferentes.

Tres estaban frente a mí, la que estaba en medio parecía una mujer normal hasta que vi su larga y gruesa cola de reptil, su rostro mostraba también escamas y sus orejas también son diferentes, viste un uniforme alemán junto al casco. A su lado derecho se encuentra una mujer serpiente, literalmente, la parte baja es el cuerpo enorme de una serpiente con escamas de un color rojo brillante, después se convierte en el cuerpo de una mujer, trae puesto un uniforme francés junto a un casco americano. Al lado izquierdo de esa mujer con cola de reptil se encuentra otra mujer serpiente, pero esta muestra aún más rasgos de serpiente y reptil, sus brazos están completamente cubiertos de escamas verdes al igual que su cuerpo de serpiente, lleva puesto un uniforme alemán y un casco americano, las tres llevan rifles de cerrojo, no identifico los modelos, esas mujeres me miraban sorprendidas, pero no me apuntaron, te lo agradezco Alexandra:

-Un humano –dijo la mujer con cola de reptil, mantuvo la mirada sobre mí y Erika- ¿Por qué Erika está a su lado? ¿Qué hace el aquí?

-El llamarse James Bullock, el defenderme de monstres y humanos malos, el ser bueno –Erika dijo esto con voz fuerte

-No te preocupes, es un humano confiable –dijo Alexandra- está herido y Madame Marie puede curarlo, cuando este curado se ira

-Yo no quiero que James se valla yo…

-Silencio Erika –Alexandra dijo esto con voz fuerte y severa haciendo que Erika agachase la cabeza y guardase silencio

-Humano –escuche hablar a una mujer serpiente que tiene las escamas rojas y lleva puesto el uniforme francés, su voz es suave y tranquila- ¿Defendiste a Erika de los alemanes?

-Asi es, si me permiten presentarme, soy James Bullock del regimiento 306 de infantería del ejército de estados unidos

Las mujeres me analizaron de nuevo, esta vez volví a escuchar los movimientos en las copas de los árboles:

-¿Por qué viniste al bosque? –pregunto la mujer de cola de reptil

-Mi división fue encargada de penetrar en las líneas alemanas, se suponía que tendríamos apoyo de los franceses y más compatriotas en cada flanco pero no fue así, nos quedamos rodeados por los alemanes en medio del bosque y bajo fuego de artillería aliado, me enviaron a entregar un mensaje para detener el fuego… pero me perdí en el bosque –esas palabras son la vergüenza que debo cargar, perderme en un bosque, valla soldado y héroe americano

-¿Entonces lo único que quieres es que Madame Marie cure tus heridas?

-Asi es, después de eso me iré

-Yo no querer que te vayas –note el tono de voz de Erika, de verdad suena triste

-En ese caso, síguenos, te llevaremos con Madame Marie –esas mujeres ignoraron el comentario de Erika

-Yo las acompañare –dijo Alexandra- chicas, vayan de nuevo a la cueva y esperen por mí, ya saben que hacer

-Si señora, tenga cuidado cuando vuelva

-Igualmente chicas, ahora muevan sus patas

Ante esto las mujeres araña se despidieron con el saludo militar y corrieron al bosque, este cada vez se iluminaba más por los rayos solares:

-Síganos –escuche de nuevo a la mujer, estas se giraron y comenzaron a caminar entre los arboles

Comenzamos a seguirlas, gracias a la luz de sus lámparas de petróleo podía ver mejor por donde pisaba, esta zona tiene más árboles y arbustos, además de varias rocas de gran tamaño y pequeños montes rocosos. Pude también ver los grandes cuerpos de las mujeres serpiente, su cola es de varios metros.

Seguimos caminando hasta que llegamos a una zona sin árboles, ahí fue cuando vi esa granja. Esta se encuentra en una especie de prado en medio del bosque, es un terreno muy amplio delimitado por vallas de madera con alambre de púas, pude ver cosechas, creo que trigo y quizás tubérculos, no muestra que haya sufrido algún bombardeo o ataque, al fondo de la granja se encuentra un granero de madera color marrón y cerca de este una gran casa de dos pisos, muestra varias ventanas pequeñas en el segundo piso y un par en el primero, hay un ventanal grande y a su lado un pórtico, en el se encuentran dos sillas, es una de esas casas grandes que he visto aquí en Europa o en postales… aunque las que he visto han sido azotadas por la artillería, pero ahora que veo una en buenas condiciones parecen casas muy cálidas:

-Esta ser casa, aquí vivir Madame Marie y amigas –escuche a Erika que comenzó a explicar

-Es un lugar muy amplio y bonito

-Sí, yo jugar mucho entre plantas y animales, también jugar mucho con Amy –ella puso su mirada fija a la casa, su rostro cambio a uno de emoción- ¡Ahí estar Madame Marie! –dijo tratando de correr

-Espera Erika mi pierna duele –dije tratando de detenerla para solo fallar

Me solté de Erika y logre apoyarme en la valla, casi apoyo mi mano sobre el alambre de púas:

-Erika no suele controlarse cuando se emociona –escuche detrás a Alexandra- déjame ayudarte

-Te lo agradezco

Pude ver como Erika corrió rodeando la valla hasta llegar a una puerta de madera que ella abrió sin problemas, corrió por un camino de tierra hasta llegar a la casa, ahí pude ver a esa mujer que creo es Madame Marie, desde aquí no puedo ver alguna característica que la haga diferente a las humanas, no puedo ver si tiene alguna cola, alas o cuernos. Esa mujer abrazo a Erika, la cual la rodeo con ambas alas y brazos.

Seguimos caminando hasta llegar a la puerta de la valla que cruzo Erika, las mujeres serpiente frenaron y se quedaron fuera de la valla, mientras la mujer con cola de reptil siguió caminando:

-Sígueme humano

Ante esto solo seguí caminando, las mujeres serpiente me miraron, una de ellas me miraba con desconfianza y la otra con calma y una sonrisa cálida, a ella solo pude devolverle la sonrisa mientras ignoraba a la otra mujer, seguimos caminando por el camino de tierra hasta llegar a donde Erika abrazaba a esa mujer:

-Madame Marie –escuche hablar a la mujer con cola- Alexandra encontró a Erika y además a un humano

Con esto se hizo a un lado, así pude ver directamente a Madame Marie… una mujer hermosa. Lleva puesto un vestido de color marrón con detalles rojizos, su piel es blanca como la nieve, sus ojos son un par de platos verdes brillantes, su pelo es largo y lacio, de un color castaño brillante, su cuerpo es completamente igual al de una mujer humana, una figura esbelta con atributos algo grandes, pero ahora que la vuelvo a mirar a los ojos puedo notar algo que la vuelve diferente, sus orejas son largas y puntiagudas:

-¡Madame Marie el ser James Bullock! ¡El defenderme de monstres y hombres malos, ser valiente! Pero estar herido –escuche hablar a Erika, se mostraba emocionada

Esa mujer me miro con una expresión calmada, sus labios mostraban una sonrisa tranquila y sus ojos me analizaban con calma, siento un aura de calma con esa mujer, sentí que debía de decir algo, presentarme:

-H-hola, como dijo Erika soy James Bullock, pertenezco al regimiento 306 de infantería, división 77 del ejército de estados unidos –con ayuda de Alexandra camine hasta quedar a dos metros frente a esa mujer

Ella cortó la distancia y extendió su mano, ante esto correspondí a su saludo, su piel es suave y tersa, trate de no apretar demasiado fuerte:

-Mucho gusto James Bullock, soy Madame Marie, te agradezco por haber ayudado a Erika –su voz es suave- gracias por traerlos Gina –la mujer con cola solo asintió y se dio media vuelta, con esto se retiró- Alexandra es un gusto verte, agradezco que hayas encontrado a Erika

-No todo el crédito es mío Madame, James fue quien la encontró primero, llegaron hasta mi puesto de vigilancia después de una pelea contra otros humanos, que él te cuente los detalles, solo lo acompañe para asegurar que llegara con vida

-Entiendo, si lo deseas puede quedarte, podría preparar algo especial para comer

-Es tentador pero debo volver con mis chicas, otro día será

Con esto Alexandra me soltó, me apoye sobre mi rifle que ensarte en el suelo, ella se despidió con su mano y se fue alejando hacia el bosque:

-Dime James Bullock ¿Cuáles son tus heridas?

-Una bala atravesó mi pierna derecha y una pala de trinchera casi me atraviesa el hombro

-Ya veo, Erika ayúdalo a caminar, lo llevaremos a la sala medica

-¡Si Madame! –con esto Erika volvió a ayudarme a caminar

Seguimos a esa mujer hasta el pórtico de la gran casa, empujo la puerta, ahí revelo una habitación con una escalera al lado izquierdo y tres puertas de madera, una a mi derecha, otra debajo de la espalera y otra al fondo de un pasillo frente a nosotros, Madame Marie siguió caminando por el pasillo de enfrente, empujo la puerta y esta revelo una gran sala, esta tiene varios muebles, dos sillones largos y uno individual con una decoración floreada, Madame Marie no se detuvo y cruzamos por toda la sala hasta llegar a una puerta con una cruz roja pintada, es más que evidente que se trata de un cuarto médico.

Empujo esa puerta y revelo un cuarto amplio, con tres camas pegadas a una pared del fondo y tres estantes de madera los cuales contienen varios tipos de recipientes, latas e incluso cajas, todo parece ser material médico:

-Toma asiento James

Erika me guió hasta la cama de en medio, ahí me deje caer en el suave colchón, al fin algo suave donde sentarme:

-James espera aquí, yo traer amiga

-Amy debe seguir dormida Erika, no perturbes su sueño –dijo Madame Marie encendiendo un par de velas iluminando más el cuarto

-No importar, yo esperar hasta que despierte –y con eso corrió hasta la puerta y salió disparada como una bala, valla que se emociona con facilidad

-Le agradezco que me ayude Madame Marie

-Es lo mínimo que puedo hacer por encontrar a Erika señor James Bullock, pero ahora tengo muchas dudas

-Lo se, contestare si usted accede a contestar mis dudas también

-Me parece algo justo –se giró de nuevo a mí, sostiene ahora una bandeja con vendas, un par de recipientes de vidrio, plástico y una jeringa, ademas de algunas hojas y hierbas

Acerco un banco de madera a al lado derecho de la cama, donde extendí mi pierna, ella levanto mi pantalón hasta llegar a la zona de la herida, puso la bandeja a un lado de ella sobre la cama:

-Bien, empezare –al decir esto se colocó unos guantes de tela- ¿podrías recostarte por completo por favor?

-Por supuesto

Deje caer mi cuerpo de espaldas y mi cabeza cayó sobre una suave almohada, ahora me siento más relajado:

-¿Cómo llegaste a este bosque y como encontraste a Erika? –pude sentir que comenzó a inspeccionar la zona de la herida, duele la presión que hace con sus dedos, pero es algo que puedo resistir

-Soy parte de la 77 división del ejército de estados unidos, se nos encargó penetrar en el bosque, se suponía que teníamos apoyo de los franceses y compatriotas en cada flanco pero no fue asi, quedamos rodeados por los alemanes y nuestros propios cañones nos disparaban, se me ordeno tratar de volver con un mensaje de alto al fuego pero termine perdido en este gran bosque, cuando la noche comenzó a caer trate de buscar refugio y me encontré con una gran madriguera, en la noche me topé con Erika, estaba aterrada por el sonido de la artillería, esa madriguera resulto ser suya, compartió parte de su comida conmigo

-¿Recuerdas dónde queda esa madriguera?

-En medio del bosque Madame, lo lamento pero no cuento con mapa ni brújula

-Es una lástima, así podría encontrar más rápido a Erika cada que se escapa

-¿Por qué lo hace? Según lo que me dijo Alexandra usted la encontró en el bosque

-Creo que lo hace porque no le gusta estar mucho rodeada de vallas o paredes, en ocasiones me trae animales que ella misma ha cazado –pude ver como una ligera sonrisa se le dibujaba- recuerdo que una vez me trajo un venado que ella misma cazo, sus ojos solo mostraban orgullo y emoción, con ese venado cocine un banquete especial para las dos –mientras decía esto vertió algo en mi herida, arde un poco pero al poco tiempo sentí un gran alivio- he puesto cables atados a campanas para saber cuándo se escapa y así poder seguirla pero ella los toca a propósito, para cuando salgo ella ya no está, es como si me avisara que va a salir, después de una semana o media semana vuelve con algún objeto extraño o animal que ella caza, me preocupa aún más por esta guerra, temo demasiado que un día sea alcanzada por la artillería o que la ataquen

-Es algo que comprendo, hace casi dos años que no he visto a mi madre o hermanas, me preocupa que alguien trate de abuzar de ellas –sé que mi nación no esta tan dañada como lo está Europa, pero me preocupa mi familia, que un bastardo trate de aprovecharse de mis hermanas menores solo me hace enfurecer

-Espero que tu familia este bien –ella siguió tratando mi herida hasta que sentí que coloco algo alrededor de la zona de la herida- listo, trata de apoyar tu pie en el suelo

-Si Madame

Obedeciendo me senté en la orilla de la cama y apoye por completo mi pie en el suelo, al no sentir nada me puse de pie, mi pierna ya no dolía, no sé qué aplico en mi pierna pero ya no arde ni duele al apoyarla en el suelo… como si fuese magia:

-No duele, se lo agradezco Madame

-Aún falta tu hombro ¿Cuál es?

-El izquierdo

-Bien, siéntate y yo me encargare

Tome asiento y Madame Marie tomo su bandeja, se levantó de ese pequeño banco de madera y camino hasta donde me senté, se colocó a mi lado izquierdo con la bandeja sobre sus piernas, le ayude a levantar la manga izquierda de mi uniforme hasta revelar la herida:

-Dígame Madame, ¿exactamente qué son? Lo siento si la pregunta suena ruda pero sé que no son humanos

Ella dejo escapar una suave risa, tomo un frasco de su bandeja y vertió el contenido frió en mi hombro:

-Sabía que lo preguntarías, no somos humanos en sí, pero poseemos características similares –sentí como ella unto algo en mi hombro y después paso una especie de esponja, coloco un par de hierbas grandes, coloco sobre ellas un pedazo de algodón humedecido y lo sujeto con vendas- listo, déjatelo puesto hasta mañana en la mañana

Ella recogió su bandeja y la dejo en una mesa entre la cama donde estoy sentado y la otra que está a mi lado izquierdo, tomo asiento en el borde de esa cama mirándome de frente:

-Somos lo que ustedes llamarían ´´cruzas´´ o razas, yo soy descendiente de una elfa pura y un hombre humano, mi madre procedente de Alemania y mi padre de Francia, trataron de que me recibieran en los poblados de elfos pero solo me rechazaron por ser una cruza, así que con la fortuna de mi padre, un hombre de varios negocios y mi madre construyeron esta granja, aqui me educaron y criaron -rechazada pero posee una familia cariñosa- Erika es una Dragonewt y como tal posee ciertos atributos de los dragones, sus alas, escamas y cola es lo evidente, su temperatura corporal depende del entorno, la encontré abandonada en el bosque cuando apenas era una niña de apenas seis años

-¿Qué hay de las mujeres araña? ¿Y las serpientes y esa mujer con cola de reptil?

-Las mujeres araña son arachnes, ellas suelen vivir en colonias de arachnes y toda su especie se compone de hembras, necesitan de hombres humanos para reproducirse, aunque esto lo suelen hacer en épocas de luna llena o cuando encuentran a un humano herido o perdido

Cuando dijo esto mi cerebro actuó, metiéndome ideas estúpidas de esas mujeres arachne tratando de… maldita sea, lo que me faltaba, fantasear con mujeres con cuerpos de arañas gigantes, quizás este loco:

-Mientras esa mujer con cola de reptil es una mujer lagarto, al igual que Erika regula su temperatura con el ambiente, además, ella tiene una fuerza mayor a la de los humanos, no la hagas enojar, las mujeres serpientes son lamias, al igual que las arachnes su población solo es de hembras y dependen de hombres humanos –esas malditas imágenes volvieron a mi mente- y al igual que Erika regulan su temperatura corporal de acuerdo al entorno, una de las dos que te acompañaron es una equidna, la lamia con escamas verdes y sus brazos cubiertos, ella tiene un veneno poderoso, pero no te preocupes, no lo usaran en ti, si no nos atacas

-No sería capaz Madame, ustedes lo único que han hecho ha sido ayudarme y se que actua con cautela ante mi presencia, sé que la situación por la que están pasando usted y todas las demás es por culpa de mi especie

-Es lamentable lo que está pasando en el mundo señor Bullock, que los humanos hayan mostrado este lado, tanta violencia, terror, se hayan mostrado como monstruos, pero sé que no todos los humanos son violentos o despiadados, sé que hay humanos buenos y nobles… pero mis compañeras, ellas que han estado protegiendo esta granja tienen sus motivos para odiar y desconfiar de un humano, aun cuando dependan de ellos para reproducirse

-¿Qué fue lo que paso?

Ella guió su vista al suelo y su mirada tranquila y cálida cambio a una más seria:

-A inicios de esta guerra este bosque se vio perturbado por ambos bandos, tengo entendido que por un lado son las potencias centrales y por el otro los aliados, estos últimos habían hecho ´´tratados´´ con las matriarcas líderes de las colonias de arachnes, lamias y arpías, estos tratados expresaban que las colonias recibirían suministros, protección y bonos extra en el caso de que ayudasen a soldados heridos de los aliados o entregasen a soldados perdidos de las potencias centrales, además de otros bonos en el caso de que ayuden en ofensivas o defensas dentro del bosque, las mujeres se vieron entusiasmadas, aun mas porque las colonias de este bosque han tenido peleas entre si y disputas de territorio en las cuales perdieron recursos, todo iba relativamente bien hasta que la verdadera guerra llego, los cañones rugieron noche y día, los proyectiles caían sobre los aliados y colonias de esas mujeres que habían firmado tratados, ellas al desconocer la procedencia de la artillería tomaron esto como una agresión por los aliados, los enfrentaron cada vez que los veian… no comprendieron que estaban en medio del fuego cruzado –su voz ahora solo mostraba tristeza- las arachnes y lamias comenzaron a atacar tropas francesas y alemanas, en ocasiones secuestraban hombres para reproducirse, no sé qué les hacían después de haberse apareado

Eso que dijo me causo cierto asco y miedo… pensar que secuestrarían a un soldado solo para reproducirse:

-Ante esto ambas potencias tomaron medidas para deshacerse de ellas, sus cañones rugieron en una sinfonía… una sinfonía digna de lo más profundo del Tártaro… las colonias de arachnes, lamias y arpías se vieron casi exterminadas, pocas salieron con vida y las que lo lograron se vieron envueltas en las nubes de ese gas toxico –note como las lágrimas se acumulaban en su rostro, pero su voz no se quebraba- lo que eran colonias de casi cientos de arachnes, lamias y arpías, sus bebes, las jóvenes, adultas y ancianas, sus matriarcas… fueron aniquiladas, pocas sobrevivieron, ellas se escondieron en grupos a lo largo del bosque, solo conozco dos grupos de arachnes, el grupo de Alexandra que tratan de defenderse y por otro lado un grupo con el cual perdí contacto, se escondieron demasiado bien… o están muertas –ella limpio las lágrimas que apenas se comenzaron a acumular en sus ojos- las lamias corrieron con una mejor suerte, pero aun así muy pocas quedaron, tres grupos de al menos cinco integrantes cada uno, uno de esos grupos protege el perímetro de mi granja, lo hacen por sus pequeñas al igual que las arachnes, protegen mi granja para mantener a salvo a sus crías

-Dios –eso que dijo me dejo atónito- un genocidio… lamento escuchar eso, pero debo de decir que la causa por la que pelean, por sus crías, es algo muy noble

Debo admitirlo, los niños son mi debilidad, siento gran cariño hacia cualquiera y un gran deseo por protegerlos o incluso jugar con ellos, el solo pensar en que varios niños y niñas sufren en esta guerra hace que se me revuelva el estomago, no importa que sea un humano o una arachne, lamia o arpía aunque no he visto algún niño o niña. Madame Marie estuvo a punto de continuar cuando la puerta se abrió de golpe revelando a Erika la cual estaba acompañada de lo que parece una niña con alas de plumas marrones brillantes y garras:

-¡Yo volver con Amy! –dijo Erika sosteniendo lo que parece el ala derecha de esa niña, Erika ya no llevaba su casco puesto

Al ver por completo a esa niña… dios, su ala izquierda está cubierta de vendas y sujetadores de madera, su rostro, donde están sus ojos, está cubierto con un trapo marrón… mire a Madame Marie, ella solo pudo agachar su cabeza:

-Erika decirme que aquí estar humano bueno ¿Dónde estar? –ella no me buscaba con sus ojos… ella se quedó ahí dejando que Erika sostuviese su ala y su rostro solo esperaba una respuesta… dios mío

-A-aquí estoy pequeña

Al escuchar mi voz ella giro su cabeza hacia mí y mostró una gran sonrisa:

-¡Hola! ¡Yo soy Amy la arpía! Erika decirme que tu ser humano bueno ¿Cómo te llamas? –ella se mantuvo en ese lugar esperando una respuesta, nunca perdió la sonrisa

-Hola Amy, me llamo James Bullock pequeña

-¡Hola James Bull-Bullo-Bullock! –Dijo esto con dificultad- ¿Quieres jugar con nosotras? –ella se mostraba con una gran sonrisa… no debí, nunca debí de verla… ahora solo puedo sentir una gran presión en mi pecho

-Por ahora estoy ocupado Amy, p-p-pero más tarde jugare con ustedes –imbécil, tartamudee y mi voz por un momento mostró tristeza

-Tu sonar raro ¿Estar triste? ¿Querer un abrazo? Erika darme uno cada vez que me caigo o estoy triste –Dios detén esto

-N-no pequeña, estoy bien, jueguen por ahora

-Pero nosotras querer jugar ya James Bullock –dijo Erika con una sonrisa

-El señor Bullock necesita recuperarse pequeñas, vallan y jueguen por ahora, cuando este en mejor condición ira con ustedes

-Así es, y-yo iré a jugar con ustedes

-¡Esta bien! –dijo la pequeña niña con alas… su sonrisa nunca desaparecio

-Nosotras esperar fuera de granero

Ambas se dieron la vuelta y cerraron la puerta… dios mío ¿Por qué me hiciste ver eso?:

-Es…es solo una niña –dije, pude sentir como las lagrimas se acumularon en mis ojos

-Hice lo mejor que pude… la encontré cerca de mi granja, se vio envuelta en ese gas venenoso mientras volaba en la noche, las harpías tienen una nula visión nocturna, ella rompió su ala izquierda cuando cayó y se golpeó en las rocas –ella sonaba triste, demasiado- hice lo mejor que pude para hacer que su ala tuviese un remedio e intente curar sus ojos pero… yo nunca trate algo así, gas que quema los ojos, ella solo estaba sufriendo… lo único que pude hacer fue hacer que dejara de sufrir a costa de sus ojos, no tenian remedio… no me enorgullezco de eso

-He visto casos así antes Madame… usted hizo lo mejor para ella, esa… esa cosa, ese gas quema cuando entra en contacto con agua, prácticamente los ojos y nuestro interior

Dios mío, había escuchado historias de soldados franceses que habían participado en las primeras batallas de Ypres, como los gases tóxicos derretían los ojos de la gente y los ahogaban hasta morir, los hacían escupir sangre… como los niños sin mascaras anti gas sufrían de las peores quemaduras y perdían la vista… el solo pensar que esos niños sufrieron tanto a tan corta edad hace que se me revuelva el estómago:

-¿En que nos quedamos Madame? –dije tratando de quitar esos pensamientos de mi mente

Ella recupero la compostura y continúo:

-Con el tiempo algunas otras mujeres de otras especies llegaron a mi granja, una mujer minotauro que venía junto a su hermana holstaurus, una mujer ogro y una centauro, al igual que la mujer lagartija, todas ellas llegaron buscando refugio, yo las recibí y trate a las heridas y ellas mismas se ofrecieron a ayudarme con las labores de las cosechas y vigilancia

-¿Acaso no hay hombres minotauro, centauro o lagartija?

-Los hay, ellos se quedaron en los sectores con mayor actividad de los alemanes y aliados para retenerlos, no hemos sabido nada de ellos, solo espero que puedan volver con sus mujeres e hijos

-Entiendo –el ver como hombres y mujeres de estas especies luchan por sobrevivir mantener a sus familias… todo porque los humanos iniciamos esta guerra, me hace sentir mal

-Sera mejor que salgamos de esta habitación, me gustaría que las demás mujeres supieran de tu presencia, así evitaremos problemas

-Es lo mejor Madame

Madame Marie se levantó de la cama, tomo la bandeja y comenzó a reorganizar lo que había movido, yo reacomode mi ropa, recogí mi mochila y tome mi arma, la colgué en mi hombro derecho con su correa de transporte, confió en que no me atacaran cuando me vean.

Madame Marie empujo la puerta y comencé a seguirla, ahora puedo analizar mejor esta gran sala, cuenta con muebles más grandes a los que he visto, floreros, mesas de madera e incluso cuadros con pinturas de paisajes, uno en especial me llamo la atención, una pintura de la estatua de la libertad, no soy proveniente de Nueva York pero ver esa pintura solo me hace sentir bien, recordar lo bello de mi nación:

-Señor Bullock, las demás mujeres están reunidas en el comedor, ahí lo presentare

-Entendido, iré detrás de usted

-Bien

Pasamos de nuevo por la habitación que cuenta con las escaleras, pasamos por la otra puerta, ahí escuche las voces de varias mujeres, algunas más graves y otras más suaves, escuche también el sonido de los cubiertos y sillas moverse:

-Madame Marie buenos días –una mujer con una voz algo grave dijo eso

-Señoritas, tengo que darles un anuncio, creo que saben que Erika volvió hoy mismo, además, recibimos a alguien más, un herido

-¿Es algún ogro? –otra voz, esta vez más suave que la otra voz grave

-¿Otro minotauro?

-No señoritas, señor Bullock pase

Con esto me mostré por esa puerta, ahí pude ver a cada mujer, además de que interrumpí lo que parece su desayuno. Una de ellas posee grandes cuernos en su cabeza, tiene piel bronceada y su pelo es oscuro, posee un cuerpo grande y parece ser muy alta, a su lado derecho otra mujer con cuernos pero estos son más pequeños a comparación de esa otra mujer, su piel es clara y también parece alta, su pelo es rubio. Pude ver a otra mujer, esta tiene lo que parece un cuerno en su frente, este estaba roto, tiene una piel bronceada y su pelo es marrón. Me miraban sorprendidas y nerviosas, la mujer con grandes cuernos me miraba con enojo y desconfianza, ante esto decidí presentarme:

-Hola señoritas –dijo levantando mi casco como si fuese un sombrero- soy el soldado James Bullock del regimiento 306 de infantería del ejército de estados unidos, un gusto

-¿Qué hace ese humano aquí Madame Marie? –pregunto súbitamente la mujer con cuernos grandes

-Él fue quien encontró a Erika, tengo entendido que la defendió de soldados alemanes

-¿Por qué hiciste eso humano? –pregunto la mujer con cuernos pequeños, su voz mostraba más calma

-La encontré asustada, aterrada por el sonido de la artillería diciendo que eran monstruos, pasamos la noche en su madriguera, ella se quedó dormida en mi espalda mientras yo me mantuve despierto en caso de que los alemanes nos encontraran

Ellas me miraron, sus expresiones cambiaron un poco, se mostraban tranquilas exceptuando la mujer con cuernos grandes, sigue con esa expresión de enojo:

-No quiero que se acerque a las niñas –esa mujer de cuernos largos comenzó- quizás sea un buen humano, te agradezco por traer a Erika de vuelta, pero las pequeñas tienen aún más miedo que antes, si lo ven entraran en pánico

-Lo comprendo María, señor Bullock, creo que tendrá que quedarse afuera, las pequeñas tienen mucho miedo hacia los hombres humanos, desearía que te quedaras afuera para evitar que entren en pánico

-Entendido Madame –acabo de recordar, necesito un mapa, debo de trazar una ruta para poder llegar con mi compañero- ¿Tiene algún mapa de la zona? Tengo que volver con mis compatriotas

-Sí, iré por los mapas que tengo

-¿Cuándo te iras humano? –pregunto de nuevo María

-María tranquila, James parece cansado y herido, si quiere volver con sus compañeros debe quedarse a descansar –dijo la mujer con el cuerno roto en su frente

-No dejare que este humano duerma cerca de la granja por más de un día, si por algún motivo los alemanes solicitan algún servicio de Madame Marie y lo encuentran nos fusilaran, además, sigo sin que me inspiren confianza los aliados, si nos encuentran aqui sera suerte que no nos maten y si lo ven a el solo pensaran que lo secuestramos

-Entiendo su desconfianza señorita, no se preocupen, me retirare mañana por la tarde, espero que para ese momento mi pierna y hombro se recuperen por completo y con el mapa me iré, Madame, ¿Dónde puedo quedarme para que las niñas no me vean?

-En el granero, es el lugar mas amplio y las niñas no suelen entrar

-Entendido, señoritas, sigan con su comida –dije de nuevo levantando mi casco como si fuese un sombrero

Me gire y camine hacia la puerta, pude escuchar algunos comentarios mientras abría la puerta de salida:

-Me parece un buen hombre, parece cortés, ademas trajo a Erika y la defendio

-No te hagas ideas, puede que el regrese con sus compatriotas y nos busquen para matarnos, los humanos son solo bestias sedientas de sangre

Con estos comentarios salí, no soy un bárbaro, no las traicionare, haré todo lo contrario.

Salí al pórtico de la casa y baje los cuatro escalones, camine hacia el granero sobre un camino de tierra, una de las dos grandes puertas estaba abierta, ahí pude ver a Erika jugar con Amy, la pobre niña ciega. Llegue hasta quedar cerca de ellas:

-¡Hola James! ¿Querer jugar? –pregunto Erika

-¿James Bul-Bullock estar aquí?

-Si pequeña, aquí estoy

-¡Hola!

Esa niña, aun con su condición mostraba una energía y actitud digna de un niño, solo muestra una gran sonrisa mientras espera:

-Díganme ¿Qué jugaban mientras me esperaban?

-No jugamos, Erika contarme sobre su pelea con hombres malos ¡Usted ser muy valiente! –su tono de voz suave y dulce… dios, pobre niña, se me ocurre algo

-Gracias pequeña, dime, ¿Quieres volar?

-Pero yo no poder volar, mi ala estar lastimada ¿Tu tener alas? ¿Los humanos tienen alas?

-No Amy, pero hay un modo en el que puedes volar –me retire el casco alemán que llevaba puesto, la mochila y deje mi rifle recargado en una pared del granero- ahora te levantare

Ella se puso de pie y la cargue hasta colocarla sobre mis hombros, ella se mostró al principio sorprendida pero después comenzó a reír:

-Extiende tus alas

Ella extendió por completo su ala derecha y la izquierda todo lo que pudo:

-Ahora, ¡A volar!

Comencé a correr fuera del granero, sujete con fuerza ambas piernas, estas están cubiertas de una piel dura y posee grandes garras filosas. Ella comenzó a reír y gritar de alegría:

-¡Yo estar volando! ¡Erika mira, yo volar!

-¡Espera! –Escuche a Erika detrás de nosotros- ¡Yo también querer volar con James!


POV Narrador


Así James Bullock corrió manteniendo a la pequeña Amy en sus hombros, ella extendió sus alas para sentir el viento como si volase e incluso trato de agitarlas, detrás de Bullock y la pequeña arpía corría Erika demandando un turno para ´´volar´´, mientras, Madame Marie los observaba por la ventana de su habitación en el segundo piso, ella mostraba una gran sonrisa al ver esa escena tan tierna, como un humano convive con mujeres que darían miedo por su apariencia:

-Sabía que hay hombres bueno en este mundo, en esta guerra

Alguien toco la puerta haciendo que Madame Marie dejara de presenciar ese espectáculo tan tierno, la puerta se abrió revelando la figura de María, la mujer minotauro:

-Madame, tengo que hablar con usted

-¿Es sobre el señor Bullock?

-Ese humano no puede quedarse aquí, tiene que irse

-María entiendo que no puedas confiar en ellos después de lo que ha pasado, pero él me parece un buen hombre –con esto hizo un ademan para que la minotauro se asomara por la ventana

María camino hasta la ventana y observo a través de esta, ahí pudo ver como James terminaba la vuelta que dio con Amy, bajo a esta con cuidado en el suelo y luego trato de levantar a Erika, ella pesaba mucho más que Amy, usando todas sus fuerzas la levanto, entre quejidos del pobre humano se escuchaban las risas de la dragona y la pequeña harpía. La minotauro observó esto con indiferencia, para ella ese humano parece agradable y quizás un hombre bueno, pero sabe que si los aliados o alemanes lo encuentran ahí abrirán fuego hacia las mujeres, tomando como que ese soldado está secuestrado por ellas o se aliaron con los rivales de los alemanes que ya en mas de una ocasión han visitado a Madame Marie para curar a oficiales heridos o solicitar mapas:

-Se que el humano parece agradable y no queda duda que es alguien bueno, pero si sus aliados lo encuentran aquí podrán pensar que un grupo de monstruos lo secuestraron y si los alemanes llegan con otro oficial herido o patrullaje nos mataran por ayudar a sus enemigos

La elfa observo a su compañera, tiene mucha razón, no puede negarlo, además si las niñas observan a ese humano se espantaran, aunque permanecen en el interior de la casa casi todo el día en ocasiones salen a jugar, tal y como lo hacen Amy y Erika:

-Se quedara solo hoy, use algunas pociones especiales, para mañana estará completamente curado

-Eso espero

Ante esto la minotauro se retiró preparada para comenzar con sus labores en la granja, la elfa por su lado, observo a través de la ventana como jugaban de nuevo. El pobre Bullock corría cansado tratando de mantener a Erika elevada en sus hombros, la cual reía y mantenía extendidos ambos brazos y alas como si volase:

-Parece que se está cansando, le preparare algo


POV James


Mis hombros me están matando, en especial el izquierdo, nunca pensé que Erika pensara tanto:

-¡Vamos más alto! –grito Erika

-E-espera Erika, necesito descansar

Camine con ella en hombros hasta un montículo grande de paja a un lado del granero, deje a Erika en el suelo y me deje caer sobre la paja:

-Uff, me dejaron cansado chi-

No pude terminar de hablar porque ambas se me arrojaron encima entre risas, Erika me abrazo y Amy se hecho en la paja a mi lado izquierdo:

-¡Eso fue divertido! –grito Erika emocionada

-¡Quiero volar de nuevo! ¡Otra vez! –decía la pequeña arpía

-Estoy cansado chicas, esperen hasta más tarde

-¡Yo querer volar otra vez! Hace mucho que no vuelo

-Tengo que descansar pequeña, cuando tenga más energía volaras de nuevo ¿Esta bien?

-¡Sí! Yo esperar junto James

Ella pego su cabeza en mi brazo izquierdo, tiene marcada una gran sonrisa mientras Erika hundía su cara en mi otro brazo y me mantenía bajo un fuerte abrazo, suspire ante esta muestra de cariño y deje caer mi cabeza sobre la paja, mire al cielo que mostraba varias nubes, no de tormenta, nubes blancas… hasta que escuche el sonido de la artillería.

Explosiones y el sonido de los cañones abriendo fuego resonó dentro del bosque, aun cuando ese sonido proviene de un lugar lejano me dan escalofríos. Ese sonido hizo que Erika se asustara y dejara escapar un ligero grito pegándose más a mí:

-¡Monstruos! –grito Amy levantándose- ¡Monstruos cerca! –ella se levantó y comenzó a correr, carajo, debo detenerla o se golpeara con algo

-Pequeña tranquila –trate de levantarme pero Erika me sostenía con fuerza

Amy corrió hasta que la mujer con grandes cuernos acompañada de Madame Marie la detuvieron:

-Amy tranquila, te llevare al interior de la casa, ahí estarás segura

Madame Marie la sostuvo del ala saludable a Amy y la llevo a la casa, esa mujer de largo cuernos camino hasta mí:

-Erika debes entrar a la casa, ahí estarás segura

-James ven conmigo, casa segura de monstres

-No, el humano se queda

-El defenderme de monstres, el correr peligro si se queda afuera

-Se quedara en el granero, ahí también estará seguro –un granero de madera no me salvara de un maldito proyectil de artillería mujer

-P-pero –Erika sonaba de verdad preocupada

Las explosiones sonaron aún más cerca en el bosque, el estruendo fue cerca, quizás a medio kilómetro a la redonda:

-Entra a la casa Erika, estaré seguro

-Pero yo…

-Solo entra

Con esto ella me miro preocupada pero asintió, se separó de mí y esa mujer alta con cuernos la acompaño hasta su hogar, yo me levante con prisa y corrí al interior del granero, antes recogí mis cosas que deje afuera. El interior del granero estaba repleto de paja, al fondo se encontraba una pila aún más grande, además de espacios para los animales, me equipe de nuevo con mi mochila y demás cosas, además de sostener mi rifle preparado en caso de que algo suceda, me deje caer de espaldas en la paja y espere a que esa sinfonía macabra terminase.

Este granero no me protegerá de un proyectil, el techo esta hecho de madera, incluso tiene agujeros, de lo único que me protegerá es de la lluvia y aun así me veré bajo goteras.

Después de lo que parece fue una hora entera el sonido de la artillería ceso, esto me tranquilizo un poco, me levante de ese montículo de paja y salí del granero, sentí como mi estómago demando por comida quejándose con fuertes gruñidos:

-Ya no me quedan las reservas, tendré que pedirle comida a Madame Marie

Y como si ella hubiese leído mi mente o alguien se lo hubiese dicho pude verla caminando hacia el granero con una bandeja con comida, quizás posea trucos mentales además de magia. Llego hasta el granero y me regalo una amplia sonrisa:

-Sé que debes tener hambre, Erika y Amy te debieron dejar cansado

-Ambas son muy enérgicas y mi error fue pensar que Erika pesaría lo mismo que Amy

Ella me entrego la bandeja con comida, entre al granero y en el centro de este me deje caer sobre un montículo de paja, extendí mis piernas y deje sobre ellas la bandeja, en esta hay un poco de todo, puré de papa, vegetales hervidos y sazonados, rebanadas de pan, un pedazo de carne y la mitad de una mazorca dorada, sonara exagerado, pero es quizás lo mejor que comeré después de casi dos años en el frente, no solo luce delicioso sino que desprende un aroma único:

-Le agradezco esta comida, parece deliciosa

Y con esto comencé a comer, al dar los primeros mordiscos y probadas a todo el conjunto me dejo fascinado, la mejor comida que he probado y sin demorar más comencé a devorar todo lo que estaba sobre la bandeja, tal y como Erika lo hace con su comida:

-Me alegra que te guste tanto, Erika me ayudo

Esto último que dijo me tomo por sorpresa:

-¿Erika cocina? –una mujer con esa apariencia nunca creería que cocine, imbécil, ya aprendí que no debo juzgarlas por su apariencia

-Sí, es lo más extraño en ella, cada vez que trato de enseñarle historia, matemáticas, como escribir, que mejore también su léxico, su forma de hablar e incluso algún otro idioma parece ignorarlo o no prestar mucha atención, pero en el caso de la cocina y labores de granja ella es muy atenta, aunque ella sigue prefiriendo comer la carne cruda en ocasiones

-Ya veo –dije tragando granos de la mazorca- ¿Ella preparo todo esto?

-Solo el puré de papa, sazono las verduras y estuvo atenta para que hirvieran lo mejor posible, parecía muy entusiasmada por esto, parece que te ganaste su afecto

Yo todavía no terminaba de masticar, parecerá grosero pero tengo demasiada hambre y esta comida es deliciosa, no puedo dejar que se enfrié:

-Note que estaba muy asustada cuando ella me encontró en su madriguera yo lo estaba igual y su apariencia me dejo anonadado…estuve a punto de jalar el gatillo –esto que dije hizo que un escalofrió recorriese mi espalda- pero después me di cuenta que no era un monstruo o un demonio, solo una persona muy asustada por el rugir de la artillería, después me compartió su comida e incluso se ofreció a traerme aquí, enfrente a tres alemanes que nos atacaron y procure defenderla, resulte herido y ella me protegió, llego al punto de correr conmigo en sus brazos bajo el fuego de artillería que tanto le teme, Erika se ha ganado mi respeto y aprecio también, le debo la vida

Madame Marie me mostró una gran sonrisa, esas palabras la conmovieron. Seguí devorando esa comida hasta que nada quedo en la bandeja, deje escapar un suspiro de alivio:

-Le agradezco la comida Madame, es lo más bueno que he comido en meses

-No todo el crédito es mío, también es de Erika que creo nos observa desde la puerta del granero ¡No es así Erika! –al gritar esto último escuche como algo se movió en la puerta del granero

Esta se abrió ligeramente y mostró a Erika, note que estaba sonrojada, es más que obvio con esa piel clara que posee, parece casi un tomate:

-Y-y-yo solo q-quiero saber si a James Bullock gusto comida –dijo apenada mientras caminaba hasta quedar frente a mí a un lado de Madame Marie, su cola se movía de lado a lado solo mostrando emoción

-Erika esa comida estuvo deliciosa, te lo agradezco

Su rostro cambio de uno de pena a uno de gran emoción, me mostró una gran sonrisa y su cola solo se agitaba de lado a lado, parece emocionada.


POV Narrador


Después de aquella comida gloriosa para James Bullock la elfa le entrego un mapa de toda la región, con lugares marcados los cuales eran la misma granja, los puestos de vigilancia de las lamias y además de rutas seguras, Bullock se quedó analizando el mapa en el granero mientras las demás mujeres comenzaban con las labores de la granja.

Bullock en varias ocasiones se ofreció a ayudarlas pero solo fue ignorado o rechazaron sus ofertas, ante esto Bullock solo pudo permanecer en el granero trazando posibles rutas donde los aliados podrían encontrarse. Así pasó el día, encerrado en el granero solo pensando y trazando rutas, fue aburrido para el pero al mismo tiempo tranquilo, hasta que llego la noche. Madame Marie le dio la noticia al humano de que tendría que dormir en el granero debido a la inconformidad de algunas mujeres que se negaban a compartir techo con un humano. Madame Marie le entrego a James colchas, sabanas y almohadas.

El humano acomodo las colchas sobre un montículo de paja y ahí pudo descansar siempre manteniendo su rifle y artículos, por la noche Erika salió de su casa a escondidas y con gran sigilo, salió al granero y empujo una de las dos grandes puertas, con la luz de una luna en cuarto creciente camino hasta llegar a donde el humano que la había salvado, jugado y cuidado descansaba, ella se recostó a un lado de el, trato de acurrucarse con el sin que el se despertara pero fue todo lo contraria:

-¿Erika? ¿Qué haces aquí? –pregunto Bullock con voz cansada y aun dormido

-Y-yo extrañar a James Bullock –dijo la dragona acercándose a Bullock- yo deseo estar con James Bullock

Y sin previo aviso junto sus labios con los del humano, ese ataque tomo con la guardia baja a Bullock que aún seguía adormilado, al darse cuenta de lo que pasaba el rodeo a Erika con sus brazos abrazándola y siguiendo con el beso, ambos se separaron cuando sintieron que el aire les faltaba, se miraron a los ojos, los brillantes ojos azules de Erika se mantuvieron fijos sobre los ojos negros de James, de nuevo unieron sus labios esta vez con un beso más apasionado, Bullock acaricio la cabeza de Erika y esta enrollo con su cola una pierna de Bullock además de rodearlo con sus grandes alas, ambos rompieron el beso y se miraron a los ojos:

-¿Puedo dormir junto a James Bullock?

-Claro que si Erika, solo quiero estar junto a ti

Y con esto ambos durmieron juntos, al igual que en la cueva de las arachnes Erika aprisiono a Bullock en un abrazo fuerte pero lleno de cariño y afecto, ambos mostraban sonrisas amplias mientras descansaban sintiéndose seguros en ese abrazo.


Notas del autor: Bueno, cada capitulo se extiende mas y mas, lamentablemente estamos cerca del final, bueno espero les haya gustado ahora a contestar reviews:

Paradoja del inquisidor: Tome ideas de esa escena, me alegra que te gusten esos personajes me esfuerzo en crear personajes creíbles o agradables

alther: Arachnes en momentos desesperados pero agradables y una buena dragona

Tarmo Flake: Asi es, todo se resuelve mejor con tan solo hablarlo o desahogarte de tus pesares llegando a tener empatía con alguien que incluso (lamentablemente) sufrió lo mismo o algo similar

Arconte: Me alegra que te guste tanto esta lectura, ademas de que te agrade Erika, la verdad es que es uno de los personajes que he creado que mas me gustan por su actitud, y eso de alternar escenas de recuerdos horribles y cruentos con otros cálidos es el objetivo principal del fic, espero hayas disfrutado este capitulo.

Con esto me despido, preparen cañones ante la guerra lamia-sirena, quizás una lamia que descubrió y pulió recientemente sus habilidades de cocina sufra de una subida de poder y ego, contamos con la gran sirena.

¡Hasta luego!