Notas del autor: ¡HE VUELTO! bueno, solo un ratito.
Monster musume no me pertenece, esta historia esta basada en las especies del manga y anime.
Capitulo 7
Meses después la guerra llego a un final, después de millones de muertes, centenares de ciudades y poblados devastados y toneladas de proyectiles disparados, con la caída de los imperios pertenecientes a las Potencias Centrales, el imperio Alemán firmo el armisticio de Compiégne el 11 de noviembre de 1918, los Aliados habían ganado, con esto los supervivientes se movilizaron a sus naciones de procedencia, a su tierra natal, algunos volvieron a sus hogares en ruinas y sus familias fragmentadas, algunos perdieron a sus hermanos, a sus hijos, padres y madres, otros corrieron con la suerte de volver a un hogar con pocos daños y una familia que sobrevivió para un reencuentro grato, aquellos pertenecientes a la Fuerza Expedicionaria Estadounidense volvieron victoriosos a su nación, al igual que Bullock, recibidos por sus familias o gente festejando el regreso de esos valientes hombres que ahora se regocijaban en la victoria bajo los pétalos de flores y la música.
Con esto viejos amigos de Bullock volvieron, Mackenzie logro contactar con él, así se enteró que ese pequeño soldado vive en California, ambos compartían cartas cada semana, hablando de sus vidas y compartiendo chistes. Otro amigo de Bullock fue Edward, un hombre que conoció brevemente pero ambos se llevaron muy bien en ese corto momento, un piloto del Real Cuerpo Aéreo Británico, aunque él es ciudadano de Reino Unido viajo a Estados Unidos para pasar las vacaciones, ahí contacto a Bullock y al igual que con Mackenzie se comunicaron por medio de cartas, otra cosa que descubrió el joven Bullock fue que Edward estaba en Carolina del norte. Bullock invito al joven a su hogar para reencontrarse.
POV Bullock
Termine de arreglarme, ahora luzco bien, esa medalla reluce y estas hombreras hacen que mi traje resalte aún más, otra cosa que note es que este traje me queda mejor, antes me quedaba algo apretado, la guerra y el ejercicio me dejo en buena forma… dios, cada que miro mi brazo izquierdo, esta sensación es demasiado extraña, no duele, pero es algo que me causa escalofríos, en ocasiones pienso que sigo poseyendo mi brazo izquierdo, incluso muevo lo que quedo de el por instinto… para solo ver que moví el muñón, me ocurre en ocasiones, debo de acostumbrarme.
Dejando esto de lado baje las escaleras hacia el piso inferior, Edward debería llegar dentro de poco. Los golpeteos en la puerta de entrada me interrumpieron, valla, ese inglés es muy puntual, baje los pocos escalones que faltaban, camine hasta la puerta de madera y retire el seguro, abrí la puerta y ahí pude ver a Edward con una gran sonrisa sosteniendo una bolsa en su mano derecha:
-¡Bullock amigo! Es un gusto verte de nuevo –con esto compartimos un abrazo, golpeamos nuestras espaldas ligeramente y rompimos el abrazo
-Me alegro de verte amigo ¿Qué te parece Estados Unidos?
-Un país maravillo, Estados Unidos es bonito y cuenta con hermosas mujeres –dijo riendo ligeramente- visite Nueva York y Washington, lo que me faltaba era visitar a uno de mis amigos
-¿Recordaste que vivo aquí en carolina del norte cuando hablamos esa vez?
-Claro que si ¿Cómo olvidaría el lugar de nacimiento de ese hombre que compartió algo de chocolate y la pasamos bien? Eso me recuerda
El británico metió su mano izquierda en la bolsa que llevaba en su mano derecha, movió algunas cosas y de ahí saco cuatro tabletas de chocolate grandes:
-Directo desde Inglaterra, chocolate cremoso, el mejor que he probado, te gustara amigo –con esto las metió a la bolsa y me la entrego- también traje algunos regalos extra
-No es necesario Edward
-Claro que es necesario, aunque no lo creas esa vez me alegraste el día amigo, ese chocolate me reanimo y esas risas también
-¿Bullock, con quien hablas? –mi madre pregunto desde atrás
-Mama, él es Edward, el piloto que te dije vendría a comer –dije haciéndome a un lado para que mi madre viese a Edward
-Bullock, nunca me dijiste que tu madre es toda una joven –dijo entrando a la casa- Madame –dio una leve reverencia frente a mi madre
Mi madre solo se rio ligeramente con ambas mejillas rojizas, típico adulador inglés:
-Es un gusto conocerla Madame
-El gusto es mío Edward, casi termino la comida ¿Quieres pasar?
-Se lo agradezco madame
Ante esto solo pude empujarlo para que caminase, ambos reímos y caminamos hacia el comedor, ahí tome asiento junto a Edward y comenzamos a hablar esperando por la comida que mi madre preparaba.
Ambos comimos lo que mi madre preparo, después de esto salimos, Edward quería visitar algún bar y compararlo con esos famosos bares ingleses, accedí pues el invitara las rondas, salimos de mi hogar y comencé a guiarlo por el barrio:
-Linda medalla Bullock, te queda bien
-Gracias amigo, el limpio cada fin de semana
Con esto reímos ligeramente:
-Dime ¿No tienes alguna mujer que te aceche? ¿O ya le clavaste el diente a alguna joven?
-No, algunas coquetean conmigo y otras me miran con miedo –dije moviendo el muñón haciendo que se sacudiese la manga de mi traje
-Lamento eso ultimo amigo, no todos comprenden lo que vivimos en el frente y mucho menos las mujeres, pero algunas otras si, deberías buscar alguna que te haga compañía, son la mejor cura para el estrés de la guerra –con esto excavo en su bolsillo izquierdo y saco una foto- Ella es Emily
Con esto tome la foto, es la foto de una mujer joven, piel clara, pelo oscuro y ojos oscuros, muestra una gran sonrisa, lleva puesto un vestido blanco, parece tranquila y feliz:
-Gracias a ella puedo dormir bien en las noches, me prepara la mejor comida, duerme siempre a mi lado, me regala una cálida sonrisa y siempre me ayuda en mis peores momentos –dijo Edward- en ocasiones… sufro de ataques, me tiemblan las manos o recuerdo… los recuerdos me azotan amigo, los recuerdos de las armas anti aéreas y los aviones en las dogfight me atemorizan –Edward suspiro y sacudió ligeramente su cabeza- en ocasiones saco al viejo Hell Messenger de paseo cuando su motor no me trae esos amargos recuerdos
-He pasado por lo mismo amigo –dije entregándole la foto con cuidado- al principio no lo podía controlar, he tenido pesadillas horribles, el dolor de lo que queda de mi brazo izquierdo, los ojos de ese joven alemán que asesine… ese alemán al que le destroce el rostro
-Te comprendo, quizás con algunas rondas olvidemos un poco eso, ¿estamos cerca del bar?
-Claro que si
Cruzamos una calle más y llegamos al bar, ahí mismo comenzamos a beber, incluso nos topamos con más veteranos, tenían la barra entera reservada, ahí ellos nos llamaron, notaron mi medalla y comenzaron con sus preguntas, ahí compartimos historias, chistes y experiencias, en un momento me separe del grupo mientras Edward y otros dos ex soldados comenzaban a cantar y a agitar el ambiente, con solo tres cervezas y Edward ya parecía que había tomado tres jarras, me aparte de ellos para pensar un poco:
-Disculpe –escuche la voz de una mujer a mi lado izquierdo- ¿Usted es James Bullock?
-Sí, ¿Quién es usted y como me conoce?
-Soy Anna, mi hermano fue un miembro del Batallón perdido, te agradezco lo que hiciste por el –dijo ella con una gran sonrisa
-No fue nada, pero el verdadero héroe fue esa paloma Cher Ami, tarde demasiado para enviar el mensaje
-Pero antes de eso usted lo salvo –esto me extraño- El me conto que usted lo salvo cuando salieron de la trinchera y corrieron hacia el bosque, usted lo saco de una alambrada de púas
Ahora lo recuerdo, ese pobre bastardo casi se quedaba atascado en la alambrada, fui el único que se detuvo para sacarlo, las púas metálicas no se engancharon en su carne en ese momento, solamente su uniforme se rasgó:
-Ya lo recuerdo, no fue nada Anna, me alegra que tu hermano haya sobrevivido
-No hay manera en que se lo pueda agradecer, aunque –ella se me acerco más, se pegó a mi lado izquierdo y beso mi mejilla- Puedo hacer lo que desee, usted solo debe pedirlo
Esto que dijo me tomo por sorpresa, no me esperaba ese movimiento y declaración tan repentina:
-A-agradezco la oferta, me pareces una dama linda pero yo… mi corazón le pertenece a otra mujer en Francia
-Es una lástima, bueno –ella me regalo otro beso en mi mejilla- si algún día cambias de opinión solo pregunta por mi nombre, trabajo aquí –dicho esto último ella se retiro
-Bullock, ¿Cómo es que dejas escapar una propuesta así? –escuche de repente a Edward apoyándose en mi espalda
-Es complicado amigo, por ahora solo quiero volver a Francia y quizás encontrar a esa mujer
-No te preocupes amigo –dijo dando otro trago a su cerveza- un buen amigo cuenta con barcos de transporte, él te dejara en Francia gratis, todo por mi buen amigo Bullock y su amada ¡Un brindis por Bullock y su amada en Francia! –grito esto último, cada presente en el bar alzaron sus cervezas y gritaron animadamente, solamente esboce una sonrisa, espero que esa promesa no solo sean palabras vacías de un bulldog ingles ebrio
POV Narrador
Así las horas pasaron y el bar se volvió un lugar de júbilo, risas, gritos, hombres borrachos cantando y bailando como podían, felices, años atrás sufrieron, ahora solo disfrutaban de la vida tranquila. Cuando la noche callo y comenzaron a retirarse Bullock ayudo a Edward a llegar a su hotel donde se hospedaba, una vez que Edward ingreso en su habitación Bullock volvió a su hogar, con una gran chispa en su corazón, comenzó a imaginar, su reencuentro con Erika.
Abrió su closet y en una pequeña caja para zapatos ahí se encontraba el mapa que le permitió volver, el mapa tenia marcada la ubicación de la granja de Madame Marie, así Bullock paso la noche junto a una vela trazando varias rutas posibles:
-Ya nos veremos Erika
Mientras ese joven hombre seguía trazando e imaginando, en el viejo continente iniciaba un nuevo día.
Erika acurrucada en su cama se sacudió ligeramente ante la entrada de los tenues rayos solares a su habitación, retirando las cobijas y sabanas que la cubrían y mantenían ligeramente caliente Erika se estiro a lo largo de su gran cama revelando el casco de Bullock que mantenía abrazándolo, la dragona se puso de pie y dejo el casco en una mesa de noche ubicada a un lado de su cama.
La dragona se vistió con lentitud aun casi dormida, con esfuerzo estiro todo su ser por completo, ambas alas imponentes que aunque no le permitían alzar el vuelo se mostraban grandes y musculosas, cubiertas de escamas rojas más duras que el acero, su larga cola y brazos se extendieron, su larga cabellera dorada se desparramo por su espalda y extensiones de ambas alas. Exhalando ella sonrió ligeramente, cada mañana agradecía estar con vida.
Salió de su habitación y bajo al primer piso en dirección al comedor, ahí mismo encontró a Madame Marie comenzando con los preparativos para el desayuno:
-Buenos días Madame Marie –dijo Erika cordialmente, ella se dirigió a donde se encontraban huevos y algunas especias
-Buenos días Erika, ¿descansaste?
-Si
-Bien, hoy solo desayunaremos nosotras dos, Amy desayuno aún más temprano y volvió a dormir
-Está bien, ¿Hoy habrá alguna lección en especial?
-No Erika, hoy solamente leeremos en el pórtico
-Está bien
Ambas mujeres siguieron con su plática y preparando su comida.
Después de aquel día en el que Bullock se fue de la granja Erika sufrió de una gran melancolía, pasaba días enteros en su habitación abrazando el casco de ese joven soldado, pasadas las semanas logro recuperarse y recordando el juramento que hizo se propuso a cambiar, acatando ese juramento que hizo con ese hombre comenzó con su aprendizaje, al principio le fue difícil pero Madame Marie es una mujer muy paciente e inteligente, con pocos meses Erika ya sabía leer, escribir y su forma de hablar cambio drásticamente, incluso gano la costumbre de leer cada mañana junto a Madame Marie.
Dejo de escapar de la granja y su dedicación en esta se elevó, todos los días ayudaba con la riega y cultivo de las cosechas. Otra cosa en la que Erika se desempeñaba era en el cuidado de los pequeños, la próxima y posiblemente última generación de mujeres monstruo que habitaran en el bosque. Erika demostró un gran instinto maternal, cuidando a los niños y niñas cada vez que enfermaban, velando por ellos y asistiendo en todo lo que pudiera para que se recuperasen. Erika cuidaba de ellos cada que salían a jugar y correr por el bosque, cuidando que no se alejen demasiado de los límites de la granja. Ella incluso ayudo en la crianza de alguno de los niños y niñas, para que perdiesen el miedo a los humanos, un miedo que deben de neutralizar si quieren que su especie prevalezca en ese bosque.
Las mujeres de las diversas especies formaron una gran colonia alrededor de la granja de Madame Marie, con el tiempo se enteraron que la guerra acabo, con ayuda de las arachnes guiadas por Alexandra remendaron los viejos uniformes militares y crearon más ropa, mientras, las mujeres centauro, minotauro, ogro y lagartija esperaban al regreso de sus esposos, hermanos y padres, estos, les ordenaron no volver a sus poblados de origen hasta que ellos volviesen por ellas indicando que están a salvo, esto no sucedería.
Cada hombre centauro, ogro, minotauro y lagartija perecieron en una última batalla defendiendo una ruta casi directa a la granja de Madame Marie, tropas francesas y estadounidenses se toparon con ese puesto de avanzada y abrieron fuego.
Los hombres monstruo resistieron y se impusieron sobre los humanos gracias a las armas que les proporcionaron los alemanes con los que habían formado una alianza después de que Madame Marie le entregara al mismísimo Káiser Wilhelm II una medicina elfica que lo ayudo a superar una enfermedad que lo pudo haber matado a mitad de la guerra.
Los hombres monstruo resistieron usando las granadas de gas y ametralladoras especiales, pero los humanos los superaban en número, al ver que la derrota estaba cerca el hombre minotauro Joseph bloqueo el acceso a ese camino provocando un deslave y derribando un par de grandes árboles, además de las minas y fosos dentro del camino, todo esto había sido preparado con antelación como medida preventiva. Con la ruta de escape bloqueada esos guerreros hicieron una última carga sobre los humanos, los aliados vaciaron los cargadores de sus ametralladoras Lewis y Vickers, los hombres monstruo fueron masacrados, los aliados prefirieron no avanzar por la ruta bloqueada, por miedo a encontrarse con más de esas criaturas, evitaron esa zona y para que sus compañeros no entrasen dejaron carteles de advertencia, además de esto calcinaron los cuerpos de esos hombres.
Aun desconociendo pero asimilando el posible destino de sus hombres las mujeres permanecieron en la granja, asentándose construyeron sus nuevos hogares tratando de sentirse como en casa. Las mujeres además de construir sus hogares crearon un salón central donde festejaban los cumpleaños de cada integrante de la comunidad o festejaban de una buena y abundante cosecha con un gran banquete e incluso organizaban bailes conmemorativos, todo esto las unió mucho más. Esta unidad incluso se dio entre Erika y María, aunque al principio la dragona culpaba y odiaba a la minotauro por haber expulsado a Bullock de la granja pocos meses después de que Bullock se fue se enteraron que María estaba embarazada, ella deseaba que el humano se fuese porque no quería morir con su cría en su vientre, Erika perdono a María.
La granja tuvo que expandirse más para mantener a cada una de las integrantes, cada mujer participa en el cultivo, cosecha, recolecta de agua, la crianza de los animales o cacerías, además la confianza de todas era tan grande que dejaban las puertas de sus hogares sin seguro y cada mujer estaba dispuesta a compartir sus objetos con sus vecinas y amigas.
Los años pasaron y ya ubicados en el año 1920 Edward cumplió con la promesa que le hizo a Bullock, este joven partió hacia Francia, con una gran maleta y mochila, llena de regalos y objetos que podrían gustarles a las mujeres que lo ayudaron y a esa Dragona que hipnotizo en más de una ocasión a Bullock, el joven no podía aguantar la emoción:
-Ya casi Erika
Así pasaron las horas en el barco, desde que zarpo se mantuvo mirando al gran cuerpo de agua y pensando en su reencuentro, en un par de días llego hasta el bosque que una vez fue un infierno para Bullock, las trincheras fueron rellenadas, las alambradas retiradas y las picas de madera ensartadas en el suelo retiradas, todo cambio demasiado en el bosque:
-Sera mejor que esta vez no me pierda
Adentrándose en el bosque Bullock comenzó con su travesía.
POV James Bullock
Entre al bosque, me fue difícil pero lo hice, los recuerdos casi me ganan pero tome mis medicamentos, se supone que deben controlar los ataques, yo solamente debo respirar y no recordar el sonido de la artillería y los gritos de mis…. Olvídalo Bullock, aquí no hay quien te escuche si sufres un ataque.
Pasaron horas y aun no encuentro la granja de Madame Marie, revise el mapa, lo gire, corrobore con mi brújula e hice memoria… no lo puedo creer, otra vez me perdí:
-Soy un idiota, el norte quedaba al otro lado –dije comprobando con mi brújula y el mapa- maldita sea
El sonido de ramas crujiendo hicieron que me girara rápidamente, al principio me puse nervioso pero esto desapareció al darme cuenta de quien produjo ese ruido, es Alexandra:
-¿Bullock? ¿Eres tú? –dijo esa arachne, sus patas estaban apoyadas en ramas gruesas de un par de arboles
-Asi es, el único
Con gran agilidad y a una velocidad que no me imagine Alexandra salto desde los árboles y cayó frente a mí, me rodeo con sus brazos y me abrazo, su agarre es fuerte pero no como para aplastarme:
-¡Bullock! ¡Sobreviviste! ¡Me alegro tanto de verte de nuevo!
Me sorprende la gran fuerza que posee Alexandra, me abrazo y me estaba agitando como si fuese un muñeco de trapo, me mantenía pegado a su cuerpo humano, debo de decir que en ocasiones sentí sus senos:
-Alexandra, ¿Podrías?
-Oh –ella me dejo en el suelo con delicadeza y retrocedió un poco- lo siento, es solo que me alegro que hayas sobrevivido –ella mostraba una gran sonrisa la cual se fue borrando cuando centro la visión de sus múltiples ojos a mi brazo izquierdo- B-Bullock, t-tu brazo… ¿Acaso?
-Si Alexandra –dije desviando la mirada- lo perdí en una batalla
Sus ojos se llenaron de lágrimas, no rompió en llanto pero las lágrimas recorrieron sus mejillas, ella se acercó a mí, dudosa acerco su brazo derecho y extendió una de sus largas garras, toco la manga donde mi brazo izquierdo estaría, ella al instante en que se dio cuenta que no bromeaba retiro su mano y la dirigió a su boca:
-Y-yo, lo lamento tanto –dijo quitándose su mano de la boca
-Olvidemos eso –dije tratando de romper ese ambiente de tristeza- me duele decir esto de nuevo pero, creo que me perdí
Ante esto su expresión cambio, se le dibujo una ligera sonrisa, ella limpio sus lágrimas y me miro a los ojos:
-Yo puedo ayudarte, ¿A dónde deseas ir compañero?
-A la granja de Madame Marie, compañera
-Bien, ahora sube –con esto pego aún más su cuerpo arácnido en el suelo
-¿E-estas segura? –pregunte Extrañado
-Por supuesto, será más rápido si te llevo evitando los obstáculos
Aun dudando un poco monte a Alexandra, eso suena horrible. Me senté sobre su gran cuerpo arácnido cubierto totalmente de pelo el cual es muy suave, ella se alzó y tomo la maleta que había dejado en el suelo:
-Ahora sujétate, el viaje es corto pero algo agitado
-Claro, te lo agradezco
-No hay de que
Así Alexandra comenzó a caminar por el bosque, yo me aferre a ella con mi único brazo, su pelo es demasiado suave:
-Tu pelo es muy suave –dije pegando mi rostro en la espalda de Alexandra- y cálido
-Gracias –dijo mientras ella caminaba sobre los obstáculos sin algún tipo de problema- ¿Por qué esta maleta pesa demasiado?
-Traje algunos regalos, cuando lleguemos te entregare algunos, espero te gusten
-Claro, gracias Bullock –note el tono de voz diferente, sonaba más suave
Ahora que lo pienso, Alexandra está actuando muy diferente a cuando la conocí y me gane su confianza, es extraño.
Ella siguió cargándome por todo el bosque, ahora puedo mirarlo sin miedo, los pájaros cantaban, los rayos solares iluminaban este bosque húmedo, pude sentir la suave brisa y el aire limpio invadía mis pulmones, este ambiente es muy tranquilo y diferente al de la ciudad.
Alexandra siguió caminando por este gran bosque, hermoso debo admitirlo, aun cuando fue el lugar de varias batallas brutales el bosque se mantuvo sano… maldita sea, no debo de pensar en eso, cada que lo hago mi mente se dispara, los recuerdos regresan, empieza como un zumbido y luego se define como ese maldito silbido, lo que indicaba que los proyectiles de la artillería pesada se acercaban, las balas pasando cerca de mi oreja, carajo, debo de calmarme, recuerda Bullock, respira, inhala, exhala, inhala, exhala:
-¿Bullock? ¿Te encuentras bien compañero? –la voz de Alexandra me saco del trance
-Oh, ¿Qué? ¡Sí! Si, estoy bien, es solo, solo una practica
-¿Practica para qué?
-Es… bueno, sufro de estrés postraumático, en ocasiones los recuerdos y visones de la guerra regresan y pierdo el control… han pasado ya un par de años desde esa horrible guerra pero lo que viví me dejo marcado de por vida, he sufrido de ataques, me encojo en la primera esquina que encuentro y cubro mi cabeza… como si estuviese de nuevo en una trinchera yo… perdona –dije cuando sentí como mi mano comenzaba a temblar de nuevo, la guie torpemente hasta mi bolsillo en mi pantalón donde guardo unas pastillas, me ayudan a calmarme, abrí el frasco de plástico con los dientes y me trague un par de pastillas, las pase con algo de saliva
Pocos segundos después mi mano dejo de temblar y comencé a sentirme mejor, tape de nuevo el frasco y lo guarde en mi bolsillo, te lo agradezco doctor:
-Lamento que pases por eso Bullock… los recuerdos también me azotan, en especial los de esos niños… esos pequeños, pero he recibido el apoyo de todas mis compañeras, mi familia, me han sacado de esos ataques de pánicos y trance, incluso dormimos unidas en una gran cama que construimos… ahora solo podemos dormir juntas
-Es bueno saber que están superando todo esto juntas, por cierto, ¿Algún humano ha vuelto a este bosque?
-No… los humanos ya no vuelven y creo que no lo harán de nuevo, alemanes y franceses sabían de nuestra existencia, en ocasiones me acerque a los límites del bosque con la ciudad y los caminos directos que atraviesan este bosque, encontré letreros en francés, inglés y alemán… advertían que el bosque estaba lleno de minas activas, explosivos, trampas y gases además del peligro de lobos y osos… la mitad es mentira, han pasado dos años Bullock ¡Dos años! –dijo ella levantando su mano izquierda y mostrando dos de sus garras- antes de la guerra casi cada dos meses nos encontrábamos con algún explorador curioso o algún mercader amistoso, podíamos hablar con ellos y comercializar, incluso regresaban, pero… pero eso ya no sucedió –su tono de voz cambio a uno melancólico- yo… yo no deseo morir sola, sé que ahí están mis amigas pero, me refiero a morir sin alguna pareja… sin criar a una pequeña arachne
-Lo lamento tanto Alexandra –no sabía que decir, solo puedo tratar de comprenderla
-Yo solo deseo compartir tiempo de calidad con un humano, sé que nos han dañado pero… pero hay humanos buenos… tu eres un ejemplo James Bullock –ese halago me tomo de sorpresa, solo pude sonreír ante el cumplido- debo admitirlo, dude de ti al principio, pero luego note que eres un hombre valiente, cariñoso y amable, además de fuerte y tenaz y uno que no falta con sus promesas–al decir esto se detuvo, Alexandra giro su cabeza a la izquierda pude ver un par de sus múltiples ojos mirarme y su mejilla sonrojada- envidio a Erika… ella consiguió a un gran hombre – al decir esto volvió a mirar al frente y siguió caminando- eres un gran hombre
Al decir esto no supe que decir, me sentía alagado pero al mismo tiempo triste por Alexandra, ella solo quiere encontrarse a alguien digno, alguien con quien divertirse y confiar, alguien a quien amar. Pase mi mano por su abdomen y recargue mi cabeza sobre su hombro:
-Eres una buena mujer Alexandra, sé que encontraras a alguien
Al decir esto ella redujo la velocidad pero no se detuvo:
-Quizás Bullock, pero no creo que alguien se pueda enamorar de una mujer araña gigante y vieja
-Pero luces muy joven y si me lo permites eres muy atractiva
-Gracias Bullock… eres un buen hombre –dijo ella acelerando un poco el paso- por eso no debemos hacer esperar a Erika, agárrate
Con esto me aferre más a ella, y con fuerza dio un gran salto, Alexandra se alzó varios metros en el aire y aterrizo suavemente en el suelo cubierto de hojas, ramas y piedras, al mirar por encima de su hombro pude ver la granja, luce diferente, ahora hay varias casas que la rodean:
-Llegamos
-Te lo agradezco Alexandra –dije bajando de ella
-Tu maleta –dijo entregándome la gran y pesada maleta
-Gracias, espera –dije abriendo la maleta, de ahí saque una bolsa de café tostado y chocolates- toma, espero te guste
Ella tomo ambas bolsas, estas son grandes, son suficientes para algunas semanas:
-Espero que te guste, son suficientes como para las demás mujeres
-Gracias Bullock, ellas no beben pero yo soy la excepción, en ocasiones me estreso demasiado y el café me ayuda a librarme de la presión, gracias
-No hay de que Alexandra –dije levantando la maleta- te veré después
-Si Bullock… eso mismo digo
Con esto ella se giró y volvió al bosque, cuando perdí de vista su gran cuerpo entre los árboles y rocas me di la vuelta y con la maleta en mi mano derecha me camine a la granja.
Ahora parece una comunidad, hay seis casas de madera, algunas de un solo piso y otras de dos pisos, lo que parece un salón pues es aún más grande y otros edificios pequeños de madera, no puedo ver a alguna otra mujer, quizás estén dormidas, será mejor que no irrumpa de repente, caminare entre los arboles hasta quedar frente a la casa de Madame Marie.
Rodee un poco por los árboles y salí cuando la gran casa de madame Marie quedaba frente a mí, pude ver a dos personas en el pórtico, ambas sentadas en un par de mecedoras… ahí la vi, ese par de alas y su cabello dorado que brillaba con los rayos solares, estaba leyendo un libro, mi corazón latía rápidamente, la emoción me invadía y la adrenalina me hizo caminar rápido y sentir como la maleta se volvía más ligera.
En ese momento hice contacto visual.
Ella alzo la vista y pocos segundos después, cuando nuestros ojos se encontraron aun con la distancia que yo recortaba a cada paso ella se levantó de un gran salto de su asiento, para ese momento yo estaba abriendo la puerta de la gran cerca de madera, Erika corría hacia mí, me detuve dejando caer la maleta en el suelo y prepararme para el embate de esa hermosa mujer:
-¡Bullock! ¡Volviste! –grito cuando estaba a dos metros lejos de mí, pude ver como apoyo su cola en el suelo y con fuerza se catapulto sobre mi
La embestida fue fuerte pero logre resistirla, los brazos de Erika y sus alas me rodearon dándome un abrazo fuerte característico de ella, en el abrazo hundió su cara en mi pecho mientras gritaba de alegría:
-¡Volviste! ¡Volviste! –repetía con gran alegría
-Por supuesto Erika, nunca fallaría a un juramento –ella se despegó de mi pecho, pude ver las lágrimas de felicidad saliendo de sus ojos- nunca le fallaría a una mujer tan linda y—
Ella me interrumpió con un beso repentino, la calidez y suavidad de sus labios me embriaga, volver a sentir sus labios con los míos es lo mejor del mundo… ahora soy el hombre más feliz del mundo. Nuestro beso siguió, nunca rompimos el abrazo. Hasta que me falto el aire rompimos el beso pero no dejamos de mirarnos con grandes sonrisas recuperando el aliento:
-Eres hermosa Erika –dije apreciando ese par de platos azules, esos bellos y brillantes ojos azules que me cautivan
-Tú eres bello también Bullock –pude sentir su brazo en mi costado izquierdo, ella comenzó a buscar mi brazo… su rostro cambio severamente- B-B-Bullock, t-t-tu brazo
-Tranquila Erika por favor –dije antes de que ella rompiese en llanto, no quiero verla llorar- no llores… perdí mi brazo en una batalla ¡Pero estoy aquí! Sano y salvo, volví como te lo dije
Erika me miro extrañada, las lágrimas se acumularon en sus ojos, no quiero verla llorar, pase mi mano por sus ojos limpiando las lágrimas:
-No quiero verte llorar Erika, por favor, no viaje desde América para verte llorar, solo quiero verte reír y sonreír
Ella cambio su rostro, dibujo una pequeña sonrisa y volvió a abrazarme:
-No vuelvas a irte Bullock… quédate –dijo hundiendo su rostro en mi pecho
-Lo hare Erika, lo hare –dije abrazándola
Después de varios minutos ambos permanecimos en ese gran abrazo, además de algunos besos y palabras cariñosas nos despegamos:
-Sera mejor que salude a Madame Marie, ¿Puedo pasar?
-Por supuesto James, pasa por favor
Recogí la maleta y seguí a Erika, pude ver como su cola se movía de un lado a otro, está muy feliz, otra cosa que note es que ahora viste ropa de verdad, luce bien, es ropa de trabajo pero le queda bien.
Llegue hasta el pórtico junto a Erika la cual no dejaba de mover su cola de un lado al otro, incluso la escuche tararear una canción:
-Es un gusto verlo de nuevo señor Bullock –escuche decir a Madame Marie, su voz es suave y tranquila, ella se puso de pie y se me acerco- Déjeme ayudarlo con esa maleta señor
-No señora, yo puedo con esto –dije soltando la maleta, tome la mano de Madame Marie y agachándome la bese, Edward me conto de este tipo de saludos, son de los más formales- me alegra verla de nuevo Madame Marie
Ella me regalo una amplia sonrisa, pude verla sonrojarse un poco:
-Pase señor Bullock, relájese dentro, avisare a las demás mujeres, hoy daremos un banquete por su regreso
-No es necesario Madame, yo solo…
-Claro que es necesario –dijo interrumpiéndome- usted protegió a Erika y cumplió con su juramento, festejaremos su victoria con un banquete-cena, además hemos tenido buenas cosechas, eso será un doble festejo
-Como diga señora –dije volviendo a tomar la maleta- si puedo ayudar en algo solo dígamelo
-Me puede ayudar relajándose junto a Erika, ella lo ha extrañado mucho, pasen tiempo juntos –con esto Madame Marie comenzó a caminar hacia la salida de la granja
-Pasa Bullock –dijo Erika sujetándome de mi único brazo
-Ya voy, tranquila
Ingrese a esa gran y acogedora casa, es una casa muy grande pero con pocas decoraciones, me gusta. Pasamos a la gran sala de estar y me deje caer en el gran sofá que se encontraba en el centro con una mesa pequeña al frente, deje la maleta a un lado del sofá:
-Espera aquí Bullock, ya vuelvo –con esto Erika corrió hacia la escalera, no me dio tiempo a responder
Con este momento a solas abrí la maleta y saque el regalo para Erika y Madame Marie, a la mujer que tanto amo le traje un anillo de plata y oro con un diamante pequeño, no es demasiado detallado pero aun así fue algo caro, pero obtuve un descuento, el dueño de la tienda también fue un soldado que lucho en el frente, al ver mi medalla que tanto me gusta presumir me dio un gran descuento, quizás este abusando pero el mismo lo ofreció y yo no podía rechazar esa gran oferta. Deje de mirar el anillo y lo metí en mi bolsillo derecho.
El otro regalo es para Madame Marie es un collar de plata, es simple pero aun así me pareció bonito, espero que le guste. Con estos regalos ya fuera cerré de nuevo la maleta y comencé a analizar la sala, cuadros con pinturas de paisajes, y ahí pude ver la pintura de los padres de Madame Marie y a la misma cuando era una bebe, lo sé por las orejas puntiagudas de la mujer y del bebe.
Ahora puedo escuchar los pasos de Erika por la escalera, con esto deje el collar sobre la mesa y metí mi mano en mi bolsillo sujetando el anillo, mire hacia la entrada de la sala y la pude ver… ahora luce más bella, viste un hermoso vestido largo de color blanco y pasteles, tiene detalles con forma de flores color crema, estas flores cruzan por su abdomen hacia sus brazos formando una V, ambos brazos no poseen mangas, la falda se abre cruzando por sus rodillas revelando sus piernas cubiertas con escamas y su piel clara como la nieve, pude ver su cola agitarse, esta tiene una especie de tela blanca delgada que cruza por toda su cola y está unida a esta con anillos de tela, ella estaba ahí de pie mostrándose hermosa con ese vestido y su pelo suelto pero brillante:
-¿T-t-te gusta el vestido James Bullock?
-Es hermoso y tú luces como la mujer más bella que he visto
Erika ante este elogio mostro una gran sonrisa cálida, camino hasta mi lugar y se sentó a mi lado derecho, esa gran sonrisa nunca se borró de su rostro:
-Erika ¿podrías hacer algo por mí?
-Por supuesto James Bullock, lo que sea
-Cierra tus ojos
Esta demanda el extraño pero solo sonrió, cerro sus ojos y se mantuvo a la espera, saque el anillo de mi bolsillo y con mi única mano tome la mano de Erika y pase el anillo por su dedo:
-Ábrelos
Ella abrió los ojos y miro el anillo, Erika se mostró sorprendida y al mismo tiempo extrañada:
-Es un anillo hermoso, ¿Es para mí? ¿Para qué es?
-Claro que si Erika, es para ti, esto es una representación de nuestro amor y unión –dije mostrándole el otro anillo que llevo puesto- es una costumbre de mi país
Ella ante esto salto sobre mí para envolverme con sus alas y aprisionarme en un cálido abrazo, nuestros labios se unieron en un beso profundo y apasionado, esta sensación de unión es algo único, espero nunca se acabe:
-Te amo James Bullock
-Te amo Erika
Después de esta pausa para declarar nuestro evidente amor y afecto continuamos con nuestro beso, mi mano siempre se mantuvo sujetando a Erika por su cintura, no quiero parecer demasiado atrevido, deseaba explorar el sensual cuerpo de Erika, pero solo lo haría si ella me lo permitía.
Nos separamos del beso y nos miramos a los ojos, Erika me regalo una tierna y cálida sonrisa y yo hice mí esfuerzo de regalar otra sonrisa igual de cálida, con esto ella se recostó sobre mí, su cabeza descansaba sobre mi pecho al igual que una de sus manos, la otra mano estaba debajo de mi espalda:
-Veo que has cambiado mucho Erika –dije al notar el enorme cambio en su forma de actuar y hablar
-Cumplí nuestro juramento, Madame Marie me enseño y educo, se contar, leer y escribir, mejore mi habla y también recibí enseñanzas de todas las demás mujeres, he cuidado del campo y cosechas además de cuidar a los niños y niñas de la colonia, todo lo hice por ti James Bullock
-Me alegro Erika –dije poniendo mi mano sobre su cabeza acariciando su suave cabello- Luche ferozmente en el frente, salve a mis compañeros heridos a costa de mi brazo y en un par de ocasiones apele a mis mandos para evitar que pasasen cerca de esta granja –al decir esto ella levanto su cabeza y me miro directamente- dudaron de mi pero hice que mis compatriotas y los franceses no pasaran cerca de la granja y el puesto de Alexandra, logre protegerlas
Ella me regalo una gran sonrisa y descanso su cabeza en mi pecho:
-Te lo agradezco tanto
Con esto me sentí con una gran paz, deje caer mi cabeza en el descanso para brazos del sofá y seguí acariciando la cabeza de Erika mientras disfrutaba del calor de los rayos solares que entraban por las ventanas, respire el aire limpio y detecte una fragancia suave, parece de rosas.
Asi pasamos las horas, compartiendo ese momento unidos, yo acaricie su pelo y ella se mantenía unida a mí en ese abrazo, incluso creo haberla escuchado ¿ronronear quizás?:
-¿Erika? ¿Estas por aquí? –escuche la voz de una mujer, una voz infantil
Reconocí esa voz, Erika se despegó de mí permitiéndome levantarme:
-Aquí Amy, estoy por aquí
Con esto dirigí mi vista a la pequeña arpía, su ala ya no estaba vendada… pero sus ojos siguen con esa tela marrón cubriéndolos, no quiero siquiera imaginarme la cicatriz que tiene:
-¡Erika! Hay un olor raro ¿Un humano estar aquí? –dijo caminando hacia nosotros, note su gran habilidad al esquivar los muebles sin siquiera tocarlos, debe tener un mapa mental de esta casa- ¿Qué es esto? –dijo tocando mi maleta con ambas alas
-Es mi maleta Amy
Al escuchar mis palabras ella alzo su cabeza, estaba frente a mí, sin previo aviso ella salto e incluso sacudió sus alas alzándose un poco en el aire:
-¡B-Bullock! ¡Tú haber vuelto! –dijo, aun se le dificulta decir mi nombre, logre atraparla y ahora la senté sobre mi regazo y con ambos brazos la sostengo, ella me rodeo con una de sus alas, esas plumas son muy suaves- ¡Yo extrañarte mucho! ¡Erika también te extraño! ¿Podemos jugar de nuevo? ¿Puedo volar con B-Bu-Bullock y Erika?
Mire a Erika y ella me regalo una gran sonrisa mientras asentía:
-Salgamos a jugar Amy –dijo Erika poniéndose de pie
Ante esto Amy de inmediato se puso de pie mientras reia de la emoción:
-¡Vamos afuera! –gritaba de la emoción corriendo por la sala hacia la salida, me sorprende como evade los muebles y demás obstáculos para ella
Al levantarme tome la mano de Erika y salimos juntos de esa casa, ahí estaba Amy esperándonos con emoción saltando en su mismo lugar, me hinque frente a Amy y Erika la cargo colocándola en mis hombros, sujete con fuerza su pierna derecha con mi única mano:
-¡Volemos! –dije comenzando a correr con la pequeña Amy en mis hombros
Corrí alrededor de la granja con Amy en mis hombros la cual no paraba de reír y pedirme que la levantara más en el aire mientras abría sus grandes alas. Después de un rato de rizas de la pequeña arpía en mis hombros me detuve, deje a la pequeña Amy en el suelo y después mire a Erika:
-Te toca Erika, sube –dije hincándome un poco
-No, no, ustedes sigan jugando
-Tonterías, aún recuerdo ese día cuando jugamos y solamente reías y me pedias que te elevara más, ahora mis hombros no duelen y soy más fuerte, sube
-Pero soy muy pesada y Amy…
-Solo sube Erika, quiero jugar contigo
-¡Vamos Erika! ¡Tú poder volar con B-B-Bullock! ¡Volar con -B-Bullock es muy divertido! Me siento segura con el –dijo la pequeña Amy animando a Erika
-Está bien, lo hare
Con esto ayude a Erika a subir, con mi única mano la sujete en mis hombros, ahora pesa menos o soy más fuerte, quizás la segunda, me ejercite para este momento:
-¡A los cielos! –dije alzándome y al mismo tiempo levantando a Erika
Sentí como ella se aferró a mi cabeza ante mi movimiento repentino, dejo escapar un grito de sorpresa y después su encantadora risa:
-¡Volemos juntos! -grito Erika para después reír, detrás de mí estaba Amy siguiéndonos riendo también, sus risas me hacen sentir muy feliz
POV Narrador
Mientras este trio jugaba y se divertía las mujeres de la colonia preparaban el gran evento. Regresando unas cuantas horas atras, en el momento en que Madame Marie se retiró y dejo a humano y dragona disfrutar de un momento a solas
Madame Marie camino hasta la plaza central donde se encuentra un gran poso de donde se consigue agua del subsuelo y se acumula con las lluvias, ahí mismo se encuentra el salón y la biblioteca, además de algunas casas y baños públicos. La mujer elfica camino hasta la entrada del salón donde se encuentra una campana de bronce unida a la pared de madera, toco la campana con fuerza y esta solo era tocada en ocasiones especiales, para el inicio de una junta comunal, el inicio de un año nuevo, el cumpleaños de algún miembro de la comunidad o quizás, la posible llegada de algún mercante que haya sido traído por las arachnes.
Después de tocarla las mujeres salieron de sus hogares, estas, se dirigieron automáticamente al salón, cada una estaba vestida y preparada para el trabajo comunal matutino y se encontraban preparando la comida de sus hijos o a punto de despertarlos.
Cada mujer llego hasta la plaza junto a Madame Marie:
-¿Qué sucede Madame? ¿Ocurre algo? –pregunto María, la mujer minotauro
-Sí, lo discutiremos dentro, por favor pasen
Ante esto y las miraras confundidas entre las mujeres entraron al salón, mientras entraban de una en una Madame Marie las conto para asegurarse que todas estarán presentes.
Dos mujeres lamia y una echidna, dos mujeres lagarto, una mujer ogro, dos minotauro y una holstaurus y por ultimo tres mujeres centauro, una de ellas pertenece a la raza de piernas delgadas.
Madame Marie entro de ultima, dentro el salón es una gran habitación con espacio suficiente para tres grandes mesas y varios asientos, por ahora solo están colocadas cuatro filas de bancas largas frente al pequeño escenario que tiene un podio de madera, las presentes se sentaron en las varias bancas y Madame Marie subió las pocas escaleras del escenario y se colocó detrás del podio:
-Buenos días señoritas –comenzó a hablar la mujer elfica- hoy es un día especial para nosotras, el humano James Bullock volvió a esta granja
Las expresiones de las mujeres cambiaron, algunas se mostraron extrañadas ante este anuncio, no conocían a James Bullock en persona pero si sabían quién era, otras sonrieron al enterarse de esta noticia, ese humano amable que defendió a Erika sigue con vida, y otras demostraron su desconfianza y duda ante la llegada de un humano, el resentimiento a los humanos sigue en ellas:
-¿Hace cuánto fue eso? –pregunto María
-Hace unos pocos minutos María, en estos momentos se encuentra junto a Erika en mi hogar
-¿Es de confianza ese humano? –pregunto una mujer centauro
-Por supuesto Amatha, ese hombre defendió a Erika durante la guerra y gracias a el volvió sana y salva –con esto Madame Marie pauso un poco- gracias a el Erika dejo de huir preocupándonos pero el… el perdió su brazo izquierdo
Ante esta declaración el rostro de María, Ana y Jacqueline cambiaron, se mostraron sorprendidas y dudosas, una de las mujeres lamia también demostró su preocupación ante esta declaración:
-¿E-e-está segura de eso Madame? –pregunto María dudosa
-Sí –contesto directamente
María en ese momento sintió esa presión el pecho, la culpa la invadió, se sentía culpable de ese suceso, recordaba que Bullock estaba entero el día en que llego a la granja y jugo con Erika y Amy, ese hombre que se mostraba gentil y que salvo a Erika resulto dañado de por vida:
-Maldita sea –dijo María- si se hubiese quedado más tiempo quizá estaría entero… dios
-No tienes que sentirte así María –dijo la mujer elfica a la minotauro- el señor Bullock en algún momento tenía que irse para continuar su combate, lo que quiero hacer es celebrar que volvió con vida, y como nuestras cosechas han sido abundantes y nuestros animales han crecido sanos creo que sería buen momento para un banquete, solo quiero saber si ustedes están de acuerdo
Las mujeres presentes ante esta idea discutieron entre sí, algunas animadas y entusiasmadas por la idea y otras, aunque dudosas por la presencia de ese hombre accedieron, no lo conocían pero deseaban conocerlo, quizás es tan diferente a los demás hombres que se toparon en esa época de guerra tal y como lo contaba Erika, Madame Marie y Amy.
Asi comenzaron los preparativos, las mujeres volvieron a sus hogares para atender a sus hijos y prepararlos para el banquete, algunas saldrían de cacería, otras terminarían de cosechar, encenderán las estufas y hornos, prepararan ingredientes diversos y organizaran el salón.
Asi paso el día, Erika, James y Amy jugaban de nuevo, se divertían y reían mientras los preparativos avanzaban rápidamente, incluso Alexandra y las demás mujeres Arachnes llegaron al atardecer para ayudar en lo que quedaba de los preparativos. Bullock en ocasiones trato de ayudar pero Madame Marie lo detuvo, le insistió que siguiera conviviendo con Erika.
Para cuando la noche llego todo estaba preparado, la comida estaba lista, carne, caldos, estofados, ensaladas, vegetales hervidos o al carbón estaban acumulados en varios platos a lo largo de las mesas que se unieron para formar una mesa más grande cubierta de un gran mantel de tela con un patrón de cuadros rojos, velas iluminaban todo el interior del salón, en la plaza se colocaron decoraciones y velas que guiaban hacia la entrada del salón. Las mujeres se arreglaron para lucir lo mejor posible para esta gran cena, ayudaron a sus pequeños para que también luciesen elegantes. Erika tenía su mismo vestido y Bullock se colocó la medalla brillante con la que fue condecorado y las hombreras militares que encajaban en su traje oscuro.
POV James Bullock
Termine de arreglar mi vestimenta, ahora luzco mejor, mi traje es formal y la medalla junto a las hombreras lo hacen resaltar, luzco como un hombre, me alegra que hayan preparado todo esto para mí, aunque me hubiese gustado ayudarlas:
-Bullock, vamos, ya nos están esperando –escuche a Erika afuera de la casa
-Ya voy –dije terminando de revisarme frente a un espejo que estaba en la sala
Con un último vistazo salí y tome la mano de Erika, le sonreí y la bese, la sensación cálida de sus labios uniéndose con los míos es única y embriagante, espero esto nunca acabe. Nos separamos de nuestro beso y comenzamos a caminar hacia el salón, la luz de una luna casi llena nos acompañaba, llegamos hasta la plaza central de esta colonia, decorada con velas y algunos adornos de papel, pude escuchar las voces y risas de algunos niños que se divertían dentro:
-¿Segura que los niños no me tendrán miedo?
-Han perdido el miedo, a cada uno de ellos les conté la historia de un valiente soldado que salvo a una dragona en tiempos de guerra –dijo Erika pasando su brazo izquierdo por mi brazo colocando su cabeza en mi hombro, sentí como una de sus alas se apoyaba en mi espalda- ahora disfruta de la gran cena cariño
Con esto caminamos juntos a la entrada del salón la cual permanecía entre cerrada, empuje la puerta doble y al abrirla el aroma de la comida invadió mi nariz, deleitado por el aroma de la carne, vegetales cocinados y el calor del lugar seguí caminando, las mujeres y niños presentes dejaron de hablar, reír o gritar, me miraban con sonrisas o expresiones de duda, hasta que Alexandra rompió el silencio:
-¡Un brindis! –Dijo alzando un vaso de madera- ¡Por Bullock y Erika!
Con esto las voces casi al unísono de las mujeres festejando resonó reanimando el ambiente, alzaron sus copas con vino o agua fresca, los niños siguieron jugando y yo seguí caminando guiado por Erika, me llevo hasta una banca con un espacio en medio libre, ahí tome asiento, Erika se sentó a mi lado derecho, a mi lado izquierdo estaba Alexandra y sus amigas, a la derecha de Erika estaban otras mujeres que no conozco, entre ellas reconocí a Jacqueline y María. Me di cuenta que al estar sentado aquí en medio tengo cerca una bandeja de cada platillo preparado:
-Sírvete James –dijo Erika entregándome un plato de porcelana
-Gracias Erika
-¡Que comience el banquete! –anuncio Madame Marie
No me había dado cuenta pero ninguna mujer se había servido, tenían sus platos vacíos al frente y copas llenas, los niños dejaron de jugar y se acercaron a la gran mesa, sus madres o quizás hermanas mayores les sirvieron y así todos comenzamos a comer y disfrutar del festín.
Comencé con una sopa de verduras y piezas de carne, el sabor es exquisito, la mejor sopa que he probado, después de ese plato seguí con un pierna de cordero y una mazorca, mientras comía miraba a Erika, me gusta que no haya perdido su apetito y su forma de comer, sigue teniendo esa manera de ´´aprisionar´´ su comida, en especial los cortes grandes de carne y comer con prisa, me resulta encantador de ella, ese gran apetito que al parecer no afecta su figura perfecta. Después de haber probado varios platos y que ya quedaba la mitad de comida en el centro de mesa dejamos de comer tan a prisa, comenzamos a charlar y reír entre bocados más pequeños:
-Dime Bullock –escuche a Alexandra- ¿Cómo es que lograste volver? Sé que América queda demasiado lejos de Europa –dijo dándole un sorbo a su bebida
-Logre volver gracias a un amigo, Edward, lo conocí momentos antes de una batalla, su escuadrón paso cerca de nuestro cuartel, él era un piloto del Real Cuerpo Aéreo, se estaban movilizando por tierra para ahorrar combustible y estrenar pájaros nuevos, habían llegado en la hora de comida, me le acerque y hablamos por un rato, reímos y la pasamos bien aun con el estrés de ese momento, le compartí la única barra de chocolate que me quedaba del regalo que mis hermanas y madre me habían enviado, quizás no parezca mucho pero el chocolate era una joya en las trincheras, Edward me consiguió unos boletos para un buque que venía a Francia, así desembarque en este país y con ayuda de un guía llegue hasta el bosque
-Fue algo muy gentil por parte de Edward –dijo Erika después de que acabo con otro filete
-Es bueno saber que hay más hombres amables que ayudan a sus amigos –dijo Madame Marie- ¿El joven Edward no cuestiono su deseo de volver a Francia?
-Si lo hizo en varias ocasiones, en todas le conteste que deseaba volver para apreciar este bosque que una vez fue un infierno, y el lugar donde conocí a Erika y a todas ustedes, mujeres amables y valientes –dije regalándole una sonrisa a Erika y después mirar a las demás mujeres- Les agradezco de nuevo haberme dado la opción de la duda, la oportunidad de vivir y el haber corrido peligro dándome refugio, gracias
Madame Marie estuvo a punto de contestarme cuando fue interrumpida por María, la mujer minotauro:
-James, ¿p-p-puedo saber que ocurrió después de que te fuiste? –note el nerviosismo y duda en su voz, quizás cree que la odio, pero no es asi
-Por supuesto, supongo que algunas aquí presentes tienen esa duda
-Asi es humano –la voz de una mujer resonó en el salón, era una de esas mujeres con cuerpo de caballo, centauro, me conto de ellas Erika- Debido a mi participación en una patrulla alejada no te conocí humano, la mitad de nosotras desconoce tu nombre casi por completo o porque siquiera te ganaste el afecto de Erika, la cual sufrió mucho por un par de meses ante tu ausencia
Ante esto todas las miradas recayeron en mí. Desea una respuesta, pues una respuesta le daré:
-Con todo gusto señorita, contare la historia de porque estoy aquí, y que hice yo para ganarme el respeto de varias mujeres aquí presentes y el amor de esta bella dama –dije mirando a Erika
Me levante de mí asiento, pude ver como Erika estuvo a punto de levantarse, sé que no se quiere separar de mí, ella camino hasta mi lado y me sonrió, con esto seguí caminando hasta el escenario de este salón, tome asiento en el suelo de madera del escenario:
-Acérquense si desean escuchar la historia –dije haciendo el gesto con mi mano
Ante esto las mujeres se acercaron con notorias expresiones de asombro y curiosidad, otras permanecían estoicas y algunas con sonrisas, esas mujeres arachnes ya me conocían, siguieron comiendo pero me prestaban atención:
-¿Desean saber el momento en el que entre al bosque o porque estuve casi dos años en ese infierno?
-Solo deseo saber porque llego a este bosque y perturbo la poca paz que logramos formar con los Alemanes –dijo la mujer centauro, su tono de voz nunca cambio pero esas palabras solo demuestran otros sentimientos
-Bien, todo se remonta a ese día hace dos años…
Comencé a contar la historia, el momento en el que nos movilizamos por Francia hasta llegar a Argonne, las pequeñas amistades que forje en esa división, conté con algo de detalle las batallas en las que participe cuando penetramos en el bosque, me ahorre detalles horribles que ellas no debían saber ni recordar, di mayor detalle cuando comencé a contar mi encuentro con Erika, incluso como estuve a punto de jalar el gatillo, sin ser interrumpido proseguí con mi historia hasta el momento en que me retiraba de la granja:
-Después de haber perdido de vista la granja seguí caminando por el bosque tratando de usar el mapa y algunos puntos que tenía resaltados, después de haber caminado una hora más me detuve para descansar, rehidratarme y terminar con esa zanahoria que me habían regalado-pude ver como la mujer con un cuerno en su frente se le dibujo una sonrisa cuando dije esto- cuando termine con la zanahoria y me disponía a seguir con mi búsqueda un disparo cerca de mi cabeza hizo que tomara cobertura
Debo admitirlo, en ese momento sentí un enorme pánico y miedo, por un momento sentí que no podría cumplir mi juramento, que moriría ahí mismo después de haber dado mi palabra, pero todo eso se acabó cuando escuche las voces de mis compatriotas, salí de la cobertura con cuidado y esboce una gran sonrisa cuando identifique los uniformes de mis compatriotas, sentí un enorme alivio en ese momento al igual que una gran felicidad. Me reuní con la división y regrese al cuartel general donde el resto de mi división estaba ubicada… ahí encontré a mis compañeros, heridos, aterrados, casi en estado de locura, al verme me felicitaron por haber salido con vida del bosque, invente una historia por la cual me concedieron esta medalla, por haber sobrevivido tras líneas enemigas solo, aun así fui interrogado por oficiales franceses, les mentí y seguí con mi historia de cómo sobreviví tras líneas enemigas completamente solo
-Te lo agradezco James Bullock –escuche a voz de una mujer, era una de las centauros- agradezco que no nos hayas delatado
-No hay porque agradecer, yo soy el que está en deuda, gracias a Erika y ustedes volví a encontrarme con mi familia
-¿Y qué paso después señor B-Bullock? –escuche la voz de una niña, en el suelo estaban los niños sentados prestando toda la atención que poseen, la niña que pregunto esto fue una de esas mujeres serpiente
-Bueno pequeña, mis compañeros que aun podían pelear y yo fuimos reubicados a otra división, la ofensiva Meuse-Argonne siguió e hicimos retroceder a los alemanes, aplastamos sus líneas y los empujamos hasta las cercanías de Verdún… hasta que nos vimos atrapados en las trincheras de nuevo, retomamos las trincheras de los franceses previamente dominadas por las tropas de asalto alemanas, Sturmtroopen, eliminamos a los alemanes y tratamos de recuperar las trincheras junto a los puestos de ametralladora y morteros, pero los Sturmtroopen contaban con armas devastadoras, potentes ametralladoras y esa arma horrida, el lanzallamas –ante esto las mujeres me miraron con incredulidad
-¿A qué te refieres con lanzallamas? –pregunto dudosa una de las mujeres arachnes con piernas largas
-Es un arma horripilante, algo que solo los alemanes crearían en momentos tan desesperados tal como hicieron con el gas mostaza y fosgeno –los gritos de mis compañeros sufriendo por tener la desgracia de estar frente a las fauces de esa arma me azotaron, logre suprimirlas pero la presión de mi pecho fue mayor- es un arma voluminosa operada por un hombre despiadado, detrás de sus máscaras anti gas se esconde alguien con un poder inmenso, esos bastardos primero lanzan un chorro de combustible a presión rociando el suelo y a cualquiera que estuviese debajo del chorro y después encienden el combustible, presencie como mis compañeros a un par de metros frente a mi eran cubiertos con gasolina proveniente desde el otro lado de la trinchera y en un abrir y cerrar de ojos les prendían fuego, la nube negra y los gritos de mis compañeros rogando por ayuda y aquellos que el miedo los domina me atormentan aun
Detuve mi narrativa, recordar esos sucesos siempre me son conflictivos, cada que lo hago los gritos y recuerdos llegan a mi mente, por ahora los controle rápidamente gracias a las medicinas, pude ver la expresión de las mujeres, sus rostros expresaban miedo y duda:
-¿Estas bien James? –escuche la voz de Erika
-Si Erika, solo tome una pausa –aclare mi garganta y proseguí- Para cuando eliminamos a esa bestia escupe fuego comenzamos con nuestro avance, expulsamos a los alemanes pero no pudimos celebrar, la lluvia repentina de proyectiles de artillería, granadas, balas y gases mortíferos sobre la trinchera nos tomó por sorpresa, en esa tormenta mis compatriotas, compañeros franceses e ingleses resultaron gravemente heridos, los alemanes se habían alejado para que su artillería nos azotara sin que sufriesen perdidas, cuando ceso la tormenta los médicos y soldados comenzaron a evacuar a los heridos, junto a Mackenzie y una docena de soldados más tomamos diferentes posiciones en la trinchera, con una Ametralladora Lewis y tres cartuchos extra tome posición junto a Mackenzie y al ver la siluetas de los alemanes cargando hacia nosotros abrí fuego, rocié las 47 balas de cada cartucho sobre los alemanes permitiendo a mis compañeros heridos poder huir, viéndonos superados retrocedimos y ahí… ahí fue cuando perdí mi brazo –los recuerdos volvieron, la sensación, mi brazo izquierdo comenzó a hormiguear- dándole la espalda al enemigo corrí por la apretada trinchera, Mackenzie fue más rápido –mi respiración se volvió agitada y mi mano derecha sostenía mi manga izquierda- el dolor… no ¡NO! –grite, una punzada y un ardor que solo sentí una vez volvió
Mi brazo izquierdo ¡¿Por qué lo siento de nuevo!? Este dolor… no, no de nuevo:
-¡Duele! ¡¿Por qué duele tanto?! –¿porque siento esto de nuevo?
-¡James! ¿Qué te sucede?
Seguí gritando, el dolor, este ardor me paralizo, la metralla, sigue dentro de mi… pero… los doctores la habían sacado ¡¿Por qué carajos sigue ardiendo?! ¡¿Por qué sigo sintiendo mi brazo izquierdo?! El dolor no se detiene… las punzadas son mayores y no cesan ¡¿Este es mi castigo!? Algo ahora me aprisionaba, algo me sostenía ¿Erika? ¿Alemanes? Las balas… por dios, ¿Disparos de nuevo? ¡La guerra acabo!
POV Narrador.
El soldado James Bullock sufrió de otro ataque de pánico producto de la Gran Guerra, Erika trato de calmarlo sosteniéndole y gritando su nombre pero esto no ayudo en nada, Bullock sufrió de nuevo la pérdida de su brazo, su cerebro bajo el efecto del pánico y la tortura de los recuerdos trajo de nuevo el dolor que una vez sintió y con esto pensaba de nuevo que la guerra volvió a iniciar, los niños se vieron asustados, no sabían porque ese amigable hombre gritaba y porque se había quedado en un rincón gritando, las madres y hermanas de los niños los sacaron del salón, las mujeres Arachnes se quedaron por sí podrían ser de ayuda para Bullock, Madame Marie corrió hacia su hogar por un calmante, Erika y las mujeres Arachne solamente podían presenciar a ese pobre hombre que sufría.
Erika lloraba de impotencia, su amado estaba sufriendo y no podía hacer nada, cada vez que se le acercaba o llamaba Bullock solamente respondía con gritos de dolor y pánico mientras encogía su cuerpo en una esquina, las mujeres Arachne se mantuvieron a raya pero sufrían al verlo, se sentían impotentes. Madame Marie llego con un par de frascos y corrió hacia Bullock, se le acerco con una caminata pausada y su voz suave, una voz melodiosa característica de elfos y sirenas. Esto logro calmar a Bullock, sus gritos bajaron, pero aun dejaba escapar un chillido de miedo, Madame Marie destapo el frasco el cual contenía una planta remojada en alcohol, al instante se sintió el fuerte aroma que esta misteriosa planta emanaba, Madame Marie dejo el frasco destapado cerca de Bullock, este comenzó a sentirse adormilado, sus gritos cesaron y ahora parecía que estaba en la esquina a punto de caer dormido, relajo sus extremidades y mantenía baja su cabeza, Erika miro a Madame Marie y esta solamente asintió:
-James Bullock ¿Estas bien?
-E-E-Erika, ¿d-dónde estás? ¿Q-que paso?
La dragona se sintió aliviada, Bullock se había calmado, esa planta de algún modo con esa fuerte esencia, Madame Marie tapo de nuevo el frasco y Erika camino hasta Bullock, levantándolo con delicadeza comenzó a caminar con un adormilado James en sus brazos:
-¿Q-que paso Erika? –pregunto con una voz apagada
-No es necesario que lo sepas cariño, solo descansa
Bullock pensó por unos minutos, su cuerpo estaba totalmente relajado, su mente despejada y se sentía extrañamente cansado, solamente deseaba dormir pero eso no le evito pensar y hacer memoria:
-Lamento que presenciaras eso –dijo Bullock, en ese momento fue interrumpido por un gran bostezo- y-yo lo siento s-solo…
Asi Bullock fue víctima del sueño y cayo profundamente dormido en los brazos de Erika:
-Descansa Bullock, ya no es necesario que sufras, solo descansa
Erika entro a su casa y subió las escaleras con el humano en sus brazos, entro a su habitación y dejo a Bullock en su cama, este al sentir el suave colchón y la almohada busco de manera inconsciente la mejor posición para dormir, el saco le molestaba, Erika se lo retiro al igual que los zapatos que llevaba, Erika se retiró casi toda su ropa solamente dejando su ropa interior, sabía que esto es indecente pero la dragona sentía el deseo de sentir el calor de su amado, en especial en esta noche especialmente fria, ademas, la luna estaba casi en su punto, el dia siguiente seria noche de luna llena, pero en esos momentos Erika podía sentir algo de la influencia del astro, logro controlarse y recostarse junto a Bullock, lo rodeo con ambas alas y lo envolvió en un fuerte abrazo, su cola enrollo la pierna de Bullock y las piernas de Erika se juntaron con las de Bullock, este, al sentir la suave piel humana de Erika y la textura áspera de sus escamas la abrazo con su único brazo pegándola más a su cuerpo:
-E-Erika… te amo –escucho al humano decir mientras soñaba, ahora se le dibujo una gran sonrisa inocente, su rostro estaba iluminado por la luz de la luna
-Yo también te Amo Bullock –dijo Erika acariciando la cabeza de Bullock, beso la frente del joven soldado y cubrió a ambos con una delgada sabana, el calor del humano le era suficiente a la dragona
Asi ambos durmieron unidos en ese tierno y cálido abrazo, el efecto de la planta fue potente en Bullock, lo hizo dormí y descansar como si fuese un bebe, el pobre humano no había dormido así desde que la guerra acabo, la dragona por su lado también pudo descansar, tener a su amado en sus brazos le daba una gran paz y tranquilidad, ya no pasaría noches de melancolía rezando porque Bullock no muriese en el campo de batalla, ambos ahora podían dormir en paz.
Notas del autor: Si lo se, ha pasado demasiado tiempo desde el capitulo 6, lamento la enorme espera pero la facultad no tuvo piedad sobre mi.
Espero que este capitulo compense la enorme espera y calme su ira (bajen picas y antorchas por favor)
Aprovechando este momento diré de nuevo, no pudo asegurar fecha para el próximo capitulo, solo que pasara mucho tiempo, de nuevo.
Espero hayan disfrutado del capitulo ¡Hasta luego!
