Notas del autor: ¡Bullock is back baby! Ya lo se, hace mucho que prometí que Bullock volvería pero estoy teniendo ciertos problemas
No los interrumpiré mas. Monster Musume no me pertenece.
Capitulo 9
Sentí como algo me aplastaba, algo estaba sobre mí, entre en pánico hasta que escuche y logre ver quien es… Erika, ahora lo recuerdo… por Dios, recordatorio amigable, evitar que la cola de Erika se enrolle en mi cintura en noche de luna llena y evitar que ella se ponga encima, ouch… mi cintura acaba de crujir.
Mientras, Erika está completamente dormida encima de mí, puedo ver su tierna sonrisa, su cabeza esta sobre mi pecho y su mano izquierda sosteniendo mi mano, ante esto no pude evitar sonreír, ella es tan tierna durmiendo… es difícil creer que esta misma mujer, tan tierna y dulce tiene esa actitud y energía en la cama… ahora siento como comienzan a dolerme mis extremidades, en especial mi cadera y piernas, quizás Madame Marie tenga algo para el dolor muscular, ahora que lo pienso ¿Nos abra escuchado? Es decir, Erika en ocasiones gimió muy fuerte y en otras incluso grito, espero no haber despertado a las demás mujeres.
Erika se acurruco aún más sobre mí, sus alas estaban rodeándome y su cola enrollada en mi pierna izquierda, está descansando pero mi estómago está demandando comida… ¿Cuánto dormimos? El hambre que siento no es normal, incluso acabo de escuchar al estómago de Erika gruñir igual de fuerte, ante esto ella dejo escapar un quejido ligero mientras se acomodaba:
-Erika arriba, hay que comer algo
De nuevo dejo escapar un gruñido mientras su ala izquierda se posaba sobre mi rostro:
-Solo cinco minutos –dijo con voz adormilada
-Erika, el que pongas tu ala frente a mí no me callara, tenemos que comer algo
-Pero no tengo hambr—
Antes de que pudiese terminar de hablar su estómago la callo con un fuerte gruñido, la mire de nuevo y ella se sonrojo y medio escondió su rostro con su ala:
-E-está bien, c-comamos algo –con esto Erika me libro de su cálido abrazo
Al levantarse pude verla desnuda… simplemente perfecta.
Me levante al igual que ella y comencé a recoger la ropa que habíamos tirado en ese despliegue tan apasionado de amor, la maleta con la que llegue estaba justo al lado de esta cama, la acerque y abrí, vine con unos cuantos pares de ropa interior limpia y cambios de ropa, comencé a vestirme y en ocasiones volteaba a ver a Erika.
Ella se estiraba de un lado al otro, mostrando la musculatura de sus alas, tamaño y su flexibilidad, esa flexibilidad que demostró por toda la noche, me puso en posiciones que nunca pasarían por mi mente, un escalofrió recorrió mi espalda al recordar el tacto de su cola en mi cuello y espalda.
Sacudí mi cabeza y saque otro cambio de ropa de mi maleta, la otra ya llevaba dos días de uso:
-Bullock –escuche a Erika
-¿Qué sucede Erika?
-¿G-gustas de un baño juntos? –pregunto algo apenada
-Por supuesto, es decir, si Erika, sería un placer
-Preparare el agua, no tardare mucho
-Está bien, te sigo
Con esto salimos de la habitación de Erika, ella se había puesto un poco de su ropa y llevaba una toalla en su brazo derecho, además que antes de que saliéramos tomo lo que parece jabón y una esponja, yo tome el jabón que traje de mi casa, un estropajo y mi toalla para secarme.
Saliendo de la habitación Erika me guio hasta el baño en el segundo piso, al fondo del pasillo después de las escaleras, ella entro y me dijo que esperara fuera, en ese momento Madame Marie salió de una habitación y me pudo ver sin alguna ropa que cubriese mi tronco, no me apena estar al descubierto pero no quiero parecer irrespetuoso, asi que cubri lo mas que pude la parte superior de mi cuerpo:
-Buenos días Madame –la salude con una sonrisa
-Buenos días James Bullock –con esto ella se acercó un poco- ¿Disfruto de la noche?
Reí ligeramente ante la pregunta directa y repentina:
-Bueno si… Erika y yo lo pasamos muy bien
-Eso me quedo claro con los ruidos de toda la noche
Ante esto reí de nuevo nerviosamente, el tono de voz de Madame Marie y su rostro que siempre expresa una ligera sonrisa y calma me hace dudar ¿Está enojada porque no la dejamos dormí? …. ¿Por qué su hija acaba de perder su inocencia?:
-Pero no piense que estoy molesta James Bullock –dijo ella con una sonrisa- Erika ya es una adulta y ella tomo esta decisión, no estoy molesta con usted
-Gracias Madame
-Lo único que quiero es que tome la responsabilidad de sus actos
-Lo hare Madame, por cierto, ¿Puedo solicitarle algo?
-¿Qué desea James?
-¿Tendrá algo para el dolor muscular? Erika se portó un tanto… diferente en la noche
-Claro, poseo una crema de raíces y hojas elficas, después de que tome un baño se la daré
-Gracias Madame
Con esto esa amable mujer se retiró, pensé que recibiría un regaño o seria interrogado como los prisioneros de guerra, gracias a Dios que no fue así:
-Bullock, pasa –escuche la voz de Erika en el interior del baño
-Voy querida
Con esto empuje la puerta y pude ver el pequeño baño, cuenta con un piso de azulejos blancos y negros, paredes también con azulejos y una bañera especialmente grande a un lado de una pared, este baño parece exclusivamente para el aseo, me gusta. Mire a Erika la cual ya estaba sumergida.
Su cola salía de un lado de la bañera estando colgando, sus alas descansando también como si se fuesen a derretir y ella con una sonrisa:
-Esto es muy relajante, ven, únete, el agua está en su punto –al parecer le gusta los baños calientes, note el vapor que proviene de la bañera
Sonreí ante la tierna invitación, camine hasta la bañera y me retire mis prendas inferiores, deje estas en un sesto donde Erika también había dejado su vestido que se retiró aquella noche:
-¿Qué tal si yo entro y tú te recuestas sobre mí?
-Me parece una buena idea
Erika se levantó de la gran bañera y yo entre, es lo suficientemente grande para los dos pero prefería compartir aun mas el espacio con Erika, es simplemente excitante tener contacto con su cuerpo que posee tantas características, escamas, piel humana suave, esas alas y cola… todo es único en ella.
Al sumergirme sentí el agua muy caliente, no importa, lo puedo soportar, después Erika se sumergió encima de mí, algo de agua salió por los bordes de la bañera pero no nos importó, hoy compartiríamos la hora del baño.
Con esto comenzamos nuestro aseo, y el mejor baño de mi vida, Erika y yo nos asistimos en nuestro aseo, limpiándonos ciertas partes de nuestro cuerpo y yo descubriendo la manera en la que asea sus alas, parte de su espalda escamada y cola con un jabón especial que casi parece una roca por mas que lo mojaba, pero al frotarla en las escamas de Erika soltaba algunas partes y estas con mas agua formaban espuma, curioso.
Ya después de algunos minutos estábamos aseados y listos para salir, pero aun asi decidimos quedarnos un tiempo más sumergidos en el agua:
-Esto es muy relajante James
-Asi es Erika, y es mejor aún con tu compañía –dije esto pasando mi mano por su cintura
-James… ¿Te dañe en la noche de luna llena? –pregunto con un tono de preocupación
-No Erika, para nada, solamente me hiciste sentir placer –algo de daño y que continuaste aun cuando ya había terminado tres veces- ¿Tu lo disfrutaste?
-Sí, pero por algún motivo no logro recordar todo, sé que nos unimos e hicimos el amor, pero no recuerdo todo
-En ese caso –mi mano se deslizo de su cintura hasta su entrepierna y comencé a acariciar su intimidad y después me dirigí a su cuello e inicie una oleada de besos y lamidas en su cuello en la piel humana- será mejor que refresque tu memoria
-B-B-Bullock –Erika dejo escapar un gemido después de pronuncia mi nombre- espera… no me beses ahí
Con eso solamente seguí besándola ahora con lamidas, mientras, mis dedos jugaban en su intimidad, rosándola y tocándola…
POV Narrador
Mientras la joven pareja comenzaba con un juego María comenzaba con sus labores diarias, hoy tocaba ir al almacén para sacar semillas y herramientas, además de esto el almacén contiene comida enlatada, sacos de granos, materiales de construcción, herramientas que necesitan reparación, baldes, entre varias cosas más que acumularon en la guerra y no han organizado.
El almacén se encontraba dentro de la valla que rodea la granja y la casa de Madame Marie, la minotauro antes de entrar escucho algo caerse dentro, parecía que alguien estaba dentro y había pateado una lata.
Ante esto María tomo el hacha para cortar troncos que siempre deja fuera del almacén a un lado de la puerta, empujo ligeramente la puerta de madera y con esto asomo su cabeza dentro del almacén apenas iluminado por el sol:
-¿Quién anda ahí? –pregunto María entrando sosteniendo su hacha con ambas manos
Al entrar escucho un par de pasos y latas caer, esto detrás de las varias estanterías a lo largo de almacén lleno de cosas poco organizadas y con una iluminación muy escasa, María avanzo un par de pasos más pero desde la oscuridad al fondo del almacén una lata la impacto directo en su cara, el golpe fue algo fuerte, la hizo retroceder por el repentino golpe, con esto el intruso salió disparado empujando a una confundida María derribándola, esta se levantó y siguió al intruso que seguía su huida, pudo ver el cuerpo insectoide gigante pero no parecía una arachne, además de esto un costal algo grande en su espalda:
-¡Vuelve aquí con eso cobarde! –grito al notar el gran costal que cargaba el intruso
Este se dirigía a la barda, ante esto María arrojo su hacha tratando de alcanzar al intruso pero este último dio un gran salto evadiendo el hacha que se incrusto en el suelo, ese intruso salto fuera de la valla y dando otro par de largos saltos quedo bajo los árboles del bosque, desde las sombras provocadas por los arboles miro una vez más hacia la granja, donde la minotauro le lanzaba todo tipo de insultos y trataba de alcanzar, solo acomodo el costal en su hombro y se sumergió en el bosque.
María al darse cuenta que sería inútil seguirlo recupero su hacha, una de las mujeres centauride y lamia salieron ante los gritos de la minotauro:
-¿Qué sucede María? –pregunto la centauride
-Un intruso, estaba en el almacén y se robó latas con comida y quien sabe que más, el costal que llevaba en la espalda estaba repleto –María se puso a meditar por unos segundo y golpeo su frente- ¡Por supuesto! El debió ser el que vaciaba los costales con semillas, las cosechas en el granero y el que sacaba los tubérculos dejando solo las hojas cortadas o con raíces, y yo que pensé que fueron las ratas o alguna plaga
-Debe ser muy listo, esas hojas que dejaba a medio plantar con mordiscos nos convencieron que fue obra de alguna plaga y los costales rotos la obra de ratas
-¿Cuánto lleva esto sucediendo?
-Desde el inicio de la colonia, me atrevería a decir que desde la guerra pero no me preocupe por ello en esos días
-Hay que avisar a Madame Marie, quizás tenga alguna idea para capturarlo –recomendó la centauride
-¿Qué hay del joven James Bullock? Él era un soldado, quizás sepa de alguna forma para capturar al intruso –pregunto la lamia
-Quizás, iré con Madame Marie, tiene que enterarse ya –dijo María caminando a paso fuerte, estaba molesta por haber dejado que ese ladrón escapase
Madame Marie salía de su hogar con un libro debajo de su brazo derecho, dispuesta a terminar el capítulo que dejo el día anterior pero fue interrumpida por María:
-Buenos días María ¿Sucede algo? –noto como la minotauro miraba hacia el bosque
-Hay un problema, hace unos minutos me dirigí al almacén por mis herramientas y semillas para comenzar el trabajo, pero sorprendí a un intruso, nos robo latas con comida y demás cosas
-¿Qué clase de intruso?
-Una liminal, tiene características insectoide, pero no es una arachne, no posee ese segundo abdomen tan voluminoso, no pude atraparlo
-No importa María ¿Viste hacia dónde huyo?
-Al bosque, por donde los dos árboles se juntan y forman una V con sus troncos
-Entiendo
Fueron interrumpidas por las risas de Bullock ante el ´´regaño´´ de Erika, después de que ambos terminaran su ´´juego´´ en la bañera y tuvieran que asearse de nuevo:
-Ahí están los tortolos –dijo María- me despertaron en ocasiones por la noche
-No se lo digas, no quiero que Erika se sienta mal por esto
-No lo hare Madame, ella tiene el derecho de disfrutar de ese humano –esta declaración hizo que Madame Marie le lanzara una mirada confundía ante tal declaración
-Bueno yo… esto –María aclaro su garganta- yo iré al almacén y revisare que más robaron… hasta más tarde Madame
Con esto la minotauro se retiró apenada, Madame Marie no tomo muy bien ese comentario.
La pareja sonriente se sirvió de un merecido desayuno, de nuevo, huevos a la dragona que se estaban convirtiendo en el desayuno favorito de Bullock:
-Como siempre el desayuno te queda delicioso Erika, gracias –dijo Bullock tomando una gran porción y devorándola
-Mhs-no has-df- hay de que, querido –dijo Erika con la boca llena, ambos tenían demasiada hambre
-No hables con la boca llena Erika –dijo Madame Marie entrando al comedor
Erika paso su comida y se disculpó:
-Lo siento Madame
-No te disculpes Erika, James, necesito de su ayuda
Bullock pasó la comida y miro a Madame Marie extrañado:
-¿En que necesita ayuda Madame?
-Hace unos minutos un intruso robo varias cosas del almacén, María lo encontró pero no logro capturarlo, escapo al bosque, en este momento María revisa que robo
-Capturar a un ladrón, entendido, después del desayuno iré de inmediato con María y veré en que puedo ayudarla
-Se lo agradezco
Con esto Bullock asintió con una sonrisa y Madame Marie los dejo en su desayuno, no sin antes ser detenida por Bullock el cual le solicito la crema para el dolor, Madame Marie se la entrego cuando Erika estaba lavando los trastes y Bullock se la aplico a escondidas.
Al ya haber terminado salieron de la casa y se dirigieron al almacén, ahí mismo María termino de revisar el inventario, salió con un costal con semillas, pala, pico y una cubeta:
-María buenos días ¿Qué fue lo que sucedió?
-Nos robaron, un liminal entro y robo varias latas, semillas, granos, un par de telas y por algún motivo un pedazo de metal cromado
-Eso último es extraño ¿Cuál fue la ruta que tomo al bosque?
-Hacia esos árboles que forman una V –señalo María a ambos arboles altos
-Bien, revisare que puedo hacer, aun así estate atenta
-Claro
Con esto Bullock regreso al hogar de Madame Marie, tomo un cuchillo de combate del ejército, le habían dado uno de repuesto ante el que perdió en su lucha tras líneas enemigas, con esta larga hoja de acero hecha para el combate se dirigió a esa zona junto a Erika en busca de alguna pista…
POV Bullock
Camine hasta esa zona y tan solo llegar me encontré algo en el suelo, me hinque y recogí una lata agujerada, estaba derramando lo que parecen duraznos en almíbar, mire hacia el bosque y no pude ver alguna otra a simple vista, quizás el saco con el que robo las cosas se haya roto y dejo algún rastro de objetos… quizás:
-James no me digas que volverás a entrar al bosque ¿Qué pasa si te pierdes de nuevo? No quiero perderte
-No me perderé Erika, además todavía no pienso entrar al bosque, quizás sea agresivo y…
Me detuve el ver una figura a lo lejos en el bosque, es una figura extraña, algo alta con algo que ondea junto al viento, lleva ¿Una armadura medieval? Ya no pude observarla, desapareció en una nube negra ¿Qué demonios fue eso?:
-¿Qué miras James?
-Algo a lo lejos, una figura humana, tengo que investigarlo
-Pero te perderás, el bosque sigue siendo peligroso, está repleto de trampas, animales peligrosos y pozos…
-Tranquila Erika –dije colocando mi dedo en sus suaves labios- volveré antes de que anochezca
-Pero…
-¿He fallado con alguna promesa o juramento?
Ante esto Erika solamente bajo su cabeza, gane esta batalla:
-No…
-Entonces no te preocupes querida, volveré y descubriré quien es ese intruso sin ningún rasguño, esto lo hago por ti y por ustedes para que estén a salvo
Con esto comencé a adentrarme en el bosque, voltee hacia atrás para solamente ver a Erika mirarme y despedirse, se dio media vuelta y regreso a la comunidad, con esto avance de nuevo a este lugar de tan malos recuerdos.
Esa figura desapareció en una nube negra, no sé qué fue eso, pero tengo que averiguarlo, quizás sepa sobre el ladrón… o me pueda dañar, tome mi cuchillo con fuerza y estuve atento a cada ruido a mis alrededores, dios, esto me trae recuerdos de la guerra, no Bullock, no es tiempo para un ataque de pánico, debes de seguir.
Escuche una especie de susurro, ya mi mente comenzó con sus jugarretas, tranquilo James, solo respira y mantente atento:
-Bullock –el susurro lo escuche casi a mi lado
Eso fue más claro, eso si sonó como una voz pero una muy difusa, mezclada con el viento y el sonido de las ramas de árboles.
Seguí caminando hasta toparme de nuevo con esa figura, me estaba dando la espalda, estaba a varios metros frente a mí, no logro distinguir que es, lleva puesto una armadura oscura y lo que parece una vaina para alguna espada en su cintura ¿Acaso es un caballero medieval?
Cuando me preguntaba esto esa persona se giró y me miro directamente… un escalofrió recorrió mi espalda y le viento se volvió helado, demasiado frio, mi cuerpo titubeo por un segundo y por algún motivo la luz alrededor de esa persona parecía desaparecer ¿Qué es esa cosa?
-Tranquilo James Bullock, no te dañare –acaba de hablarme, su voz es femenina ¿Cómo sabe mi nombre?
-¿C-c-como sabes mi nombre? ¿Qué eres?–no sé qué es o quien es pero por algún motivo entre más se acerca siento que todo oscurece a mi alrededor y el frio me envuelve
-Soy una hija del abismo, en lo que algunos folklores nos conocen como Dullaha, poseo el conocimiento de cada alma en este mundo, mi deber es guiarlas al abismo donde serán juzgados por sus pecados- la analicé de arriba abajo, es una mujer con una armadura de cuerpo completo, la cubre casi toda, exceptuando su cabeza donde puedo ver su piel azul y cabellera purpura larga, sus ojos son rojos como la sangre, porta lo que parece una espada en su vaina
Parece que no quiere dañarme:
-¿Qué haces en este bosque?
-Como dije antes yo como hija del abismo se me fue encomendado dar el descanso a las almas, después de la gran guerra mis hermanos y hermanas han viajado por toda Europa y partes del gran desierto, los antiguos territorios de los grandes imperios alemanes, austrohúngaros y el otomano, buscando los cadáveres de los hombres olvidados en el lodo, tierra y arena que ahora los cubren ocultando ese horrido pasado y sufrimiento –dijo caminando lentamente hacia un gran árbol, algo me impulsaba a seguirla- hemos librado a miles de su pesar, tantos hombres que lucharon y murieron sin lograr su objetivo, algunos jóvenes y otros viejos, no estamos ni cerca de librar a la mitad de su sufrimiento
Ella se agacho en ese gran árbol, desenvaino su espada y cortó unas cuantas raíces:
-Hombres con almas puras que se vieron manchadas por la guerra, aquellos que buscaban defender a su patria y familia, que peleaban con honor y buscaban la victoria, aquellos que deseaban que la guerra terminase pues ya habían sufrido demasiado –me acerque y mire por encima de ella… es un cadáver- y aquellos que luchaban por el gusto de matar y ansia de sangre
El cuerpo de un soldado alemán, lo pude identificar por su casco y uniforme… está siendo consumido por insectos, raíces y animales, su cuerpo ya está destrozado, lo único que queda son huesos y algunos pedazos de carne… el hedor aún sigue:
-Lamentablemente muchos murieron sin lograr su cometido, que era sobrevivir hasta el fin de la guerra y la victoria, o al menos, volver con su familias, por esto mismo sus almas se quedaron aprisionadas en sus cuerpos, cuerpos apenas enterrados por sus hermanos de armas en lapidas o fosas comunes, otros, olvidados en el lodo, fango y tierra volviéndose parte de los bosques y prados, desapareciendo en las dunas del desierto y tragados en las profundidades del océano, aun muertos siguen sin lograr el descanso eterno –la espada de esa mujer emitió un gran brillo azul, y después de unos segundos desapareció ese brillo
Hecho tierra y hojas sobre el cuerpo de ese hombre y las raíces de algún modo lo rodearon rápidamente y lo tragaron:
-Mi deber es el de encontrar a estas pobres almas atrapadas y darles el descansó, mi espada las guiara con su luz al abismo donde serán juzgados, ignoro quien descansara y quien será castigado
-¿Cómo es que los localizas?
-Las almas atrapadas emiten un aullido de agonía, solamente un hijo del abismo es capaz de escucharlo, pero algunas están tan débiles que apenas son audibles así que dependo de mis ojos para localizarlas, gracias a la piedad de la druida de este bosque y a su nulo rencor hacia los humanos hizo que los arboles expusieran con sus raíces los cuerpos, para después, volverse parte del bosque y que el ciclo natural siga su curso, es lo más honorable para estos pobres guerreros
Eso que dice… la guerra nunca me dejara, aun con la marca permanente que es el haberme quedado sin mi brazo izquierdo, las vidas que quite, sino que estas pobres almas aun en este bosque… yo pude ser una de ellas…Erika pudo ser una de ellas:
-Pero sé que usted está aquí por otros motivos, un intruso en una granja
-¿Lo conoces?
-No, pero presencie la conmoción mientras estaba en mi misión de búsqueda, solo le diré una cosa James Bullock, este intruso no lo dañara, en este bosque hay un alma muy audible que ha quedado trozada para siempre por la guerra y un alma noble que la ayuda, búsquelos y encontrara al ladrón, y quizás, un amigo y a alguien quien necesita ayuda
-¿Podrias darme una pista más clara?
Con su espada apunto hacia lo que parece la entrada a una cueva, carajo Bullock ¿Cómo es que no la viste antes?:
-Solo ten cuidado James Bullock, no quiero recoger tu alma, aun tienes un destino que cumplir
-¿Destino? ¿Cómo que…?
Desapareció de nuevo, siempre conoces a extraños Bullock.
Camine hasta esa cueva, tiene una entrada muy pequeña y parece tener varias aberturas en el techo pues está muy iluminada por dentro, antes de entrar pude ver en el suelo latas de comida, esa ´´Dullaha´´ no mentía.
Entre con cuidado de no pisar alguna rama y provocar ruido, esto parece más un túnel, es extenso y esta extrañamente iluminado con arias aberturas en el techo, pequeñas y medianas:
-Ruhig, ruhig freund, dich gefiel–escuche una voz que hizo eco por todo el túnel
Ese idioma, es alemán, tome aire por algun posible encuentro, no quiero luchar, ya no, ya acabo la guerra, pero debo de encontrar al ladrón… no quiero que dañe a Erika ni a las demas mujeres.
Acelere mi paso y aferrado al cuchillo de combate camine hasta una abertura un poco mas grande, me cubri en una pared donde la luz del sol no llegaba y me asome ligeramente ahí pude ver una gran cueva circular con una gran abertura arriba, ahí se pueden ver raíces de arboles colgando en busca de agua y en el centro una enorme cama de hojas… ahí vi al ladrón e intruso, pero sostiene a alguien, un hombre:
-Sich beruhigen, aufhören zu nicht können essen– la voz es femenina
Ese intruso alemán es una mujer, pero muy diferente a las que he visto, tiene patas similares a las de las mujeres araña, detrás de ella puedo ver un gran aguijón y lo que parecen dos pinzas saliendo de su cuerpo insectoide… ¿Un escorpión?
Al igual que las arachne tiene un cuerpo femenino con múltiples ojos, desde aquí parecen ser ojos rojos, pelo rubio y su figura está detrás de ese hombre… pero él no se está defendiendo ni está cooperando, está temblando, puedo escuchar como deja escapar un ligero aullido y su mirada refleja miedo, pero aun así está comiendo de la cuchara de esa mujer:
-Ruhig klein ruhig, beenden jahre alt zurück –esa mujer coloco una de sus manos humanas en la cabeza del hombre y comenzó a acariciarlo, esta ¿consolándolo?
Esa mujer comenzó a cantar un pequeña canción, su voz, es muy suave y armoniosa, ahí ese hombre se acurruco en ella y comenzó a comer de su cuchara sin dificultad, puedo ver un poco de su vestimenta es, es un uniforme alemán.
No se si mostrarme, que tal si me ataca en verdad, ese aguijón es muy grande, parece que podría atravesarme fácilmente y esas pinzas lucen amenazadoras.
Pero la Dullaha dijo que no me dañaría, aun no se si confiar en esa mujer:
-Schläft, ruht freund–me asome de nuevo, vi como sus patas, pinzas y manos soltaron a ese hombre y lo ayudo a recostarse en las hojas
Pude ver ya por completo su cuerpo, si, es el de un escorpión y su figura humana es una esbelta, esta apenas cubierta con lo que parece un vestido muy sucio y remendado en varios lugares, ella acomodo al hombre con cuidado en el suelo y lo recubrió con una manta, ella se giró y comenzó a caminar hacia un lugar dentro de esa cueva, di un par de pasos para no perderla de vista pero el sonido fuerte de como patee una lata resonó en todo el túnel y cueva, ahí esa mujer giro su cabeza bruscamente y me miro directamente.
Mierda, respire profundamente y sali de mi escondite con mi única mano levantada mostrando el cuchillo, esa mujer se giro por completo y comenzó a caminar hacia mí lentamente:
-Tranquila no te hare daño –dije cuando se detuvo a dos metros frente a mi
-Silencio –dijo cortando la distancia entre nosotros con un salto, en un segundo estaba frente a mí, ahora habla mi idioma con ese acento alemán- despertaras a Frank ¿Quién eres y que haces aquí?
-Soy James Bullock, estuve investigando el robo de unas latas con comida
-Ya veo ¿Qué hace un humano en esa granja? –Pregunto mirándome de arriba abajo, su aguijón se movía de lado a lado- a los únicos que he visto son monstruos como yo
-Larga historia, pero salve y me enamore de una mujer única en esa granja, ella me salvo también en la gran guerra, ¿Por qué nos robas?
-Al igual que tú, es una historia larga –ella miro hacia ese hombre y me miro- salgamos, Frank está durmiendo bien, no quiero que despierte
Con esto salimos de esa cueva y túnel, ya fuera ella estiro sus extremidades dejando escapar un suspiro:
-¿De dónde eres pequeño?
-Estados Unidos señorita
-Ya veo, un americano –dijo eso con asco, omitiré el tono- veo que fuiste afectado por la guerra
-Asi es, no fui el único, otros también quedaron mutilados y negocios destruidos por esa horrible guerra
-La guerra que dejo en ruinas a mi patria, el imperio alemán desapareció, nuestros hombres masacrados, volvieron unos pocos cansados, enfermos, aterrados… enloquecidos –camino hasta una roca donde ella apoyo parte de su cuerpo- nos culparon de todo, nos humillaron en Versalles, robaron territorio del imperio y nuestras bellas colonias también fueron robadas… nuestro bello imperio cayo
-Tu bello imperio inicio una guerra en la cual demostraron salvajismo y lo único que provocaron fueron muertes y destrucción, lo tenían mereci…-al decir esto me lanzo una mirada asesina y en un segundo se puso frente a mi con su aguijon cerca de mi cara… tú y tu estúpida boca Bullock
-Cierra tu sucia boca americano, ustedes no sufrieron lo mismo que los europeos… mi imperio… el antiguo imperio alemán, solamente defendió a nuestros camaradas austro húngaros de la serpiente serba que le arrebataron la vida al heredero… pero eso no importa –al decir esto se alejó y con esto su aguijón, por un segundo pensé que me lo encajaría- el imperio austro húngaro está en una miseria aun peor, Hungría en la ruina total y Austria ahora solo es un pedazo de tierra insignificante comparado a antes, mi patria alemana ahora no es más que miseria y rabia… los hombres que volvieron de la guerra ya no pueden trabajar, muchos les faltaban extremidades, si hablabas con ellos gritaban de pánico o se escondían en las esquinas pensando que la guerra sigue, los granjeros se quedaron sin tierras… por eso hui
-¿Huiste?
-Asi es, mi familia estaba en la bancarrota, nuestras tierras no producían y teníamos muchas bocas que alimentar, aun mas de mis pobres primos y vecinos que volvieron sin piernas ni brazos… cegados o mudos, inclusive paralizados totalmente, el gobierno alemán estaba demasiado ocupado buscando una manera para no colapsar y dejarnos totalmente desamparados, yo deje a mi familia de manera voluntaria, me ´´vendieron´´ a un circo francés que cruzaba por nuestras tierras
-Espera ¿Ustedes viven tranquilamente entre los humanos? –pregunte curioso, de acuerdo a lo que dijo su familia es humana
-Ja, somos las y los hijos del gran imperio Alemán, desde que los romanos irrumpieron en Germania temieron a nuestras potentes cargas y rugidos, nuestros hermanos humanos son los que tomaron las riendas de los grandes imperios pues los demás humanos nos temerían tanto que solamente sufriríamos de guerras constantes hasta que nos exterminen –camino hasta mí y quedarse quieta justo enfrente- nuestro deber es proteger a Germania y a los humanos, por eso me vendí, para que mi familia pudiese comer, no he sido la única, amigos y amigas de otras especies también lo hicieron, se vendieron, pero al final huyeron… los que tuvieron suerte
Con esto ella bajo su cabeza y se dejó caer en el suelo:
-Estoy cansada pequeño, no me gusta robarle a esa granja, no que sea difícil, pero yo si tengo honor–dijo desviando la mirada- no me enorgullece robarles a las personas, pero mis trampas siempre están vacías, las plantas no dejan lo suficiente para Frank y para mí y hay un grupo de arachnes que siempre se llevan casi todos los peces con sus redes… llevo tres días tratando de conseguir comida y mi último recurso es esa granja
-¿Por qué no nos la pides y ya?
-Lo he intentado pero no he sido muy bien recibida, siempre son dos mujeres las que me reciben, una equidna y una centauride, siempre me encuentran cuando me acerco y me hacen huir, me amenazan con hachas y armas de fuego, yo no las ataco pues solo provocaría más problemas
-Yo te puedo ayudar
Al decir esto ella me miro extrañada:
-La dueña de la granja es una mujer muy noble, se que ella te permitirá tomar comida, o quizás, si asi lo deseas, vivir ahí y aportar a la granja, ademas que hablare con esas dos mujeres
-¿En serio crees que quieran ayudar a una serket alemana?
-Por supuesto, se que te ayudaran, yo las convenceré
Ella me miro al principio con una sonrisa pero esto fue cambiando:
-¿Cómo se que no me traicionaras?
-¿A que te refieres?
-A que al llegar ahí me sometan por lo que he robado o si en la primer noche me asesinen –ella se levanto y se impuso en tamaño- no me importa luchar y defenderme… pero Frank… el esta solo, soy su única amiga
-El soldado alemán ¿Cómo lo conociste?
-Lo encontré en un pueblo en la frontera de Alemania cuando me disponía a regresar a mi hogar y ayudar, estaba fuera de un establo con su uniforme sucio, gritaba, se encogia en la pared y estaba asustado, me acerque a el y solo grito a un mas, en el suelo tenia un cojin sucio y una manta, ademas de pan envuelto en papel… lo habían tirado como si de un perro se tratase… aun teniendo en su pecho la cruz de hierro de segunda clase lo dejaron en un estado tan deplorable, yo lo saque del lodo y lo cuide
Yo la mire a los ojos y ella solamente desvio la mirada:
-Me disponía a volver después de escapar de ese circo, pero al ver la situación de mi nación era mejor escapar, escuche de una joven harpía a la que ayude a escapar del circo, ella me hablo de varios poblados franceses de liminales en sus diversos bosques, al escapar me tope con Frank y mas delante de nuevo con esa harpia, ella me ayudo a ubicarme además de entregarme un mapa, llegue hasta este bosque usando las penumbras como mi aliado, a Frank lo cargue en todo el camino y con el tiempo dejo de gritar cuando me acercaba a el, se tranquilizaba y se acurrucaba en mi, por las mismas noches salía a tomar comida… soy una sucia ladrona, lo único que quiero es que Frank este bien… sobrevivir
-¿Por qué tanto apego a Frank?
-Lucho por mi nación, si gano la cruz de hierro es por bravura y actos heroicos, lo respeto por lo que hizo, además, en su estado no se puede defender, no puede salir por comida ni siquiera entablar una conversación que no sea conmigo y aun así, lo único que puede decir son frases cortas o saludos… el quedo así por la guerra, el estuvo en el frente mientras yo me quedaba en mi granja a sacar la mayor cantidad de provecho a esas tierras, siento que con esto agradezco su sacrificio
Cuidar a un hombre destrozado por la guerra y sin remedio… puede ser una alemana intimidante, pero tiene buenos ideales:
-Entiendo… hablare con Madame Marie y con esas mujeres, pero lo mas seguro es que querrán verte
-Es lo mas probable, primero habla con ellas y con su respuesta regresa… no quiero dejar solo a Frank, no quiero que un animal lo dañe
-De acuerdo, cuando tenga una respuesta volveré
-Te lo agradezco
Con esto solo asentí con una sonrisa y me di la vuelta en dirección a la granja:
-¡Oye! –escuche a esa mujer, yo me gire a su llamado- M-muchas gracias Bullock… enserio, te lo agradezco
-No hay de que… ¿Cuál es tu nombre?
-Oh, perdona, me llamo Isabel
-Bien, volveré Isabel, ten cuidado
-Igual Bullock… y gracias de nuevo
Me despedí y volví sobre mis pasos, las latas en el suelo, el árbol donde ese cadáver ahora descansa y los árboles que forman una V. Cruce por estos y camine hacia la entrada de la granja, en el pórtico estaban Madame Marie y Erika, la elfa estaba leyendo un libro y mi querida dragona mirando al bosque, cuando hicimos contacto visual salió disparada de su asiento en mi dirección.
Como el día en que volví ella se catapulto en mí con su cola y yo resistiendo la embestida, sí que golpea fuerte:
-¡James! ¿Está bien querido? ¿Encontraste al ladrón? ¿Te hizo daño?
-Hola Erika, tranquila querida no me daño
-Esta bien Bullock –ella me dio un pequeño beso y se separó de mí
Para eso Madame Marie se había parado y camino hasta mí:
-¿Qué paso con el ladrón James Bullock?
-Bueno, tengo que decirles algo –aclare mi garganta y ambas me miraban atentas- el ladrón es una ella, una mujer escorpión alemana llamada Isabel, está aquí porque huyo de su país, además de eso, cuida de un soldado alemán que esta… muy dañado por la guerra
-¿A qué se refiere con dañado James? –pregunto Madame Marie
-Sufre de algo llamado estrés postraumático… lo mismo por lo que paso, aquel día en que grite y me hinque en una esquina, eso mismo lo sufre, pero al parecer lo de el es mucho peor, yo lo puedo controlar con medicamentos y la compañía de ustedes, en especial de ti Erika –ante esto ella me regalo una sonrisa- pero el… el sufre cada día, no se puede controlar y sus escalofríos, ataques, gritos y recuerdos son más fuertes… maldición, no me puedo imaginar lo que vivió, por lo mismo creo que podríamos ayudarlos
-Concuerdo James, ellos solo tratan de sobrevivir, podemos darles un espacio en la granja, siempre son bienvenidas manos extra para el trabajo
-Me alegra que accediera, Erika ¿Estás de acuerdo?
-Ella nos robó para poder alimentarse y a su compañero, tal como hicieron Alexandra y sus amigas en la guerra y… bueno, yo lo hice en ocasiones que me perdía en el bosque, jeje… -ella se mostró apenada, después hablare con ella- lo mejor será ayudarlos
-Bien, pero también me hablo de dos mujeres que la han amenazado cuando se acercaba al perímetro, una equidna y una centauride ¿Las conoce Madame?
-Una equidna vive con nosotras, y hay otras dos centaurides pero son de dos especies diferentes ¿No te especifico?
-No Madame
-Bueno, en ese caso será mejor llamar a toda la comunidad y discutirlo en el salón, así todas se enteraran, vamos –con esto Madame Marie comenzó a caminar hacia el salón donde tuvimos el banquete
Detrás la seguimos Erika y yo, ella camino hasta mi lado derecho y ahí pase mi brazo por su cintura pegándola a mí, ella poso su ala en mi espalda y su brazo en mi cintura, ambos caminamos Asi uno junto al otro.
Solo sonreí por esto, al fin con ella.
Llegamos hasta el salón donde Madame Marie toco una campana unida a la pared a un lado de la entrada del salón, ante esto las mujeres salieron de sus hogares extrañadas, incluso los pequeños salieron tomados de las manos con sus madres o hermanas mayores, Jacqueline fue la que se acercó:
-¿Qué sucede Madame?
-Tenemos que discutir algo, entren todas por favor –esto último lo dijo levantando la voz hacia las demás mujeres
Con esto esas mujeres se dirigieron al salón, otras suspendieron sus labores en la granja para atender al llamado, cada una ingreso sin discutir y tomaron asiento en las varias bancas dentro del salón, algunas cargando a sus pequeños y otras esperando.
Madame Marie subió al podio y aclaro su garganta, yo me quede a su lado y Erika sosteniendo mi brazo:
-Señoritas, hoy nos robaron del almacén –esto provoco ligeros rostros de sorpresa entre algunas- cuando María apenas empezaría con las labores de la granja fue atacada por el ladrón, no resultó herida, solo fue distraída para que esa persona huyera con comida, lo hemos localizado
Con esto las mujeres se sorprendieron, en especial María:
-¿Enserio? ¿Dónde está ese desgraciado para enseñarle modales? –dijo tronando sus nudillos
-A eso voy María, tranquila, el señor James Bullock la localizo dentro del bosque… pero aparte de descubrir la identidad del ladrón descubrió el porqué de sus acciones
Con esto ella se hizo a un lado permitiéndome ponerme en el podio, solo asentí y aclare mi garganta:
-Bien señoritas, como dijo antes Madame Marie localice a la ladrona, es una mujer escorpion alemana llamada Isabel
-¿Cómo sabe todo eso James? –pregunto una lamia
-Lo sé porque hable con ella, no me ataco ni intento dañarme, me conto que ella nos robó porque llevaba ya 3 días sin encontrar comida y la necesita para su compañero
-¿Compañero? ¿Qué clase de compañero? –pregunto una centauro
-Un soldado alemán… el pobre esta enloquecido, la guerra lo dejo completamente atormentado, necesitan nuestra ayuda pues han tenido poca comida, creo que podemos hacerles un lugar en la comunidad
Las mujeres se miraron entre si y comenzaron a discutir entre ellas, no puedo distinguir que dicen sus múltiples voces:
-¿Qué nos asegura que no nos envenenara por la noche? –pregunto la mujer lagartija
-No lo hizo conmigo que iba armado con un cuchillo, dudo que lo hará con ustedes, ella necesita refugio pero parece preocuparse más por su compañero… él no puede hacer las cosas por sí mismo, confió en ella
-¿Confías en ella con tan solo hablar un poco? No estoy de acuerdo, ella podría parecerte confiable pero no la conocemos, e incluso nos ha robado –decía dudosa una mujer centauro
-Entiendo, pero ella misma me conto que sus trampas no han logrado capturar algo y nuestras compañeras arachnes pescan la mayoría de peces… puede que los alemanes nos hayan dañado en el pasado pero ella no tiene la culpa, el conflicto paso y nos necesita, su compañero también… yo odie a los alemanes, pero siempre peleaban con honor, aun teniendo letales gases y armas mejores, incluso imponentes máquinas de guerra los usaban cuando no tenían de otra y en más de una ocasión nos permitieron rescatar a compañeros atrapados en la tierra de nade… ese soldado ahora sufre lo que yo sufrí aquel día en el banquete, lo sufre a cada hora y hace que no pueda hablar, moverse bien o vivir sanamente… ambos salieron de una nación en ruinas, lo poco que podríamos hacer para que olviden su pasado es darles un espacio en la granja
Al terminar con ese pequeño discurso las mujeres volvieron a hablar entre ellas, después de un par de minutos que discutieron María dio un par de paso al frente:
-Estamos de acuerdo que ella se quede, pero antes queremos conocerla y a su compañero, sabes donde vive, ve y dile que es bienvenida y aquí discutiremos con ella los términos de su estadía
-Bien, se los agradezco
Con esto ella me regalo una sonrisa, las mujeres salieron del salón junto a sus pequeños, por ultimo Madame Marie, Erika y yo, caminamos hasta los árboles que forman la V, ese es mi principal punto de referencia, apenas comencé a caminar cuando Erika me siguió:
-Esta vez iremos juntos querido
-De acuerdo Erika, solo ten cuidado donde pisas
Ella me sonrió y nos adentramos al bosque, seguí los puntos de referencia, un par de latas en el suelo, el árbol donde el cadáver de ese soldado estaba y la entrada del túnel, al entrar no escuche alguna voz ni ruido, llegue hasta esa cueva con la abertura en el techo y ahí estaba Isabel, recostada acariciando la cabeza de Frank, ella levanto la vista y coloco su dedo en su boca.
Se levantó lentamente y camino hasta nosotros pisando con cuidado:
-Me alegra verte de nuevo James ¿Quién es ella?
-Erika, mi querida rosa dorada –dije mirando a Erika la cual me sonrió
-Erika Dragonewt, mucho gusto Isabel –saludo Erika dando su mano
Isabel la estrecho con una sonrisa:
-Lindo nombre, dime James ¿Qué fue lo que te dijeron?
-Quieren verte a ti y a Frank, si te permitirán quedarte, ahí mismo en la granja discutirán los términos para tu estadía, lo más seguro es el trabajo que desempeñaras
-Entiendo, es lo menos que puedo hacer… por cierto –ella camino hacia el interior de la cueva, a una de las paredes donde de una pila de hojas saco un costal- esto… esto es lo que robe, no tome demasiado, solo unas cuantas latas y telas… necesitaba eso para el invierno –dijo entregándome el costal, note la pena en su rostro
Lo tome y le agradecí:
-Por cierto, me dijeron que tomaste un pedazo de metal cromado
-Oh eso… bueno, a Frank le gustan y también a mí, por algún motivo le gustan tanto las cosas brillantes como a mí, se les queda viendo, las toca y examina por todos lados… es en cierto punto tierno verlo tan calmado examinando un pedazo de metal brillante… creo que desvaríe un poco –dijo enrollando su pelo en uno de sus dedos mientras desviaba la mirada
-No importa, y gracias por devolver esto, ellas agradecerán que lo devolvieras
-Sí, iré por Frank… es una pena que lo tenga que despertar, está durmiendo tan tranquilo, pero es lo mejor para los dos
Asi ella camino hasta donde ese hombre dormía acurrucado entre hojas, telas y lo que parece una almohada:
-No parece alguien malo, solo trataba de sobrevivir
-Asi es… ella es alguien noble, cuida tanto de un hombre desconocido y que está en ese estado, cualquier otro lo hubiese abandonado a su suerte
Isabel despertó a Frank el cual dejo escapar un ligero grito, entre balbuceos de su parte e Isabel hablándole con voz suave calmándolo, lo tomo con sus brazos humanos y sus pinzas tomaron las telas y almohada.
Ella se nos acercó y asintió, con esto caminamos hasta la salida de la cueva y al salir hacia la granja, detrás Isabel caminaba cargando a Frank en sus brazos, el balbuceaba en ocasiones y gritaba pero ella lo calmaba hablándole con voz suave.
Llegamos hasta el perímetro de la granja saliendo por ese árbol que forma la V y las mujeres estaban ahí esperando, Madame Marie observando directo al bosque y las demás hablando entre sí, al vernos ellas centraron la vista detrás de nosotros, me gire y note como Isabel había frenado, dudosa dio dos pasos atrás, pego a Frank a su pecho e mostraba muy temerosa.
Ante esto camine hacia ella:
-No te preocupes, no te dañaran
-¿Seguro? Algunas parecen algo… molestas
-Yo las convenceré, tranquila
-De acuerdo James
Con esto comencé a caminar y ella detrás de mí, llegamos hasta donde Madame Marie esperaba con su expresión calmada, Isabel se detuvo a dos metros de Madame Marie, nosotros nos colocamos al lado de la elfa:
-Madame, ella es Isabel y el hombre en sus brazos es Frank, ella también nos entregó lo que robo –dije colocando el costal en el suelo, lo abrí y ahí pude ver las latas, telas y ese pedazo de metal cromado, además los granos contenidos en otra bolsa a parte
-Entiendo –con esto Madame Marie camino hacia Isabel la cual estaba cuidando de Frank, calmándolo- Isabel, bienvenida a mi granja y nuestra comunidad
-Se lo agradezco Madame… enserio –ella se inclinó y pego su cuerpo un poco al suelo- lamento haberles robado… pero ya tenía varios días sin comer y no quería dejar a Frank sin comida…
-No te preocupes Isabel, lo hiciste porque no quedaba de otra y tenías que comer, lo que cuenta es que nunca dañaste de gravedad a alguien y además que devolviste lo que robaste
-¿Desde cuándo nos llevas robando? –pregunto María de repente, siempre directa
-Yo… hace un par de meses… p-p-pero no lo hago siempre… solo es mi última alternativa y solo tomo suministros para un par de días
-Entonces los agujeros y plantas dañadas si era plaga y ratas –dijo María en voz baja casi para ella misma aunque la escuche claramente
-Por cierto, lamento haberte arrojado la lata y empujado… es solo que vi tu hacha y tamaño, debo admitir que sentí algo de miedo
-Solo que no se repita, ahora, para que te quedes aquí hay cosas que tendrás que hacer –dijo María acercándose más quedando a un lado de Madame Marie- ayudaras laborando en la granja, arar la tierra, sembrar, cuidar las plantas, cosechar, dar mantenimiento a la valla, granero y cuidar de los animales
-Es entendible, trabajare duro para ganarme el pan de cada día… ¿Habrá suficiente para Frank?
-No te preocupes por tu compañero –ahora hablo Madame Marie- El tendrá tres comidas calientes al día y un buen lugar para dormir
-Se lo agradezco… sé que todas sus cabañas ya están ocupadas y la casa más grande es de usted Madame, yo puedo dormir donde sea no me importa… solo quiero saber dónde podría dormir Frank
-En mi casa tengo otra habitación libre, solo retirare algunas cajas y tendrá un buen lugar para dormí, y usted no dormirá fuera ni en el granero, por ahora dejare que ambos duerman en mi casa, más adelante trabajaremos para que pueda construir una cabaña adaptada a su tamaño y su compañero, usted ya es parte de nuestra comunidad, vivirá dignamente
Con esto Isabel solo mostro una amplia sonrisa y algunos de sus ojos se humedecieron hasta que las lágrimas se deslizaron de sus mejillas:
-Se los agradezco mucho… gracias por tener piedad de esta ladrona alemana… no les fallare, trabajare arduamente y no volveré a cometer alguna otra fechoría
-Sé que usted será una buena compañera, ahora vamos, le enseñare donde podrá dormir
-Gracias de nuevo, muchas gracias
-Antes preséntese con las demás mujeres, quiero que la conozcan
Con esto Isabel asintió y se dirigió con las demás, se presentó varias veces, estrechando manos o simplemente inclinándose, Frank en ocasiones se alteraba un poco pero ella lo calmaba con rapidez, con el caso de María se disculpó de nuevo por el golpe con la lata y María solo la absolvió de sus acciones, hubo dos mujeres que no dejaron que estrechara sus manos, la equidna y centauro, ambas solo la saludaron rápido y se retiraron, ya las identifique.
Ya cuando se presentó con cada mujer, y de pasada presentando a su compañero, nos dirigimos a la casa de Madame Marie, pero antes de ir le entregue a María el costal con lo que había robado, faltaban un par de latas y el agujero se había hecho más grande pero no se perdió gran cosa.
Llegamos hasta el pórtico de la casa de Madame Marie e Isabel entro con sumo cuidado, la puerta es un tanto más ancha que las convencionales pero aun así tuvo que pasar juntando su cuerpo, ahí Isabel espero justo debajo de la escalera, Erika fue a la cocina para preparar algo y yo subí con Madame Marie para ayudarle a retirar esas cajas en la habitación momentánea de Isabel y Frank, ella me guio hasta un cuarto que quedaba justo al lado del de ella y al abrirlo revelo una habitación algo grande, al igual que la de Erika con una cama, estantería pero este contaba con un escritorio de madera, encima de este con varias cajas y en el suelo algunas otras:
-Llevaremos estas cajas a la otra habitación James, no son muy pesadas pero entre los dos las sacaremos más rápido
-Entendido Madame
Con esto comenzamos a cargar y arrastrar esas cajas, algunas llenas de papeles, otras con vasijas y cuadros, las llevamos hasta esa otra habitación y cuando quedo despejado el dormitorio Madame Marie me entrego un plumero y entre los dos retiramos el exceso de polvo de los muebles, la cama solo sacudimos el cobertor que estaba sobre el colchón.
Ya con todo limpio me acerque al barandal de la escalera:
-Listo Isabel, puedes subir
-Sí, voy
No subió por las escaleras, sino que apoyo sus patas por ambas paredes y así subió hasta poder apoyarse en el pasillo estrecho para ella, caminando pegando sus patas a su cuerpo y brazos llegamos hasta el dormitorio, la puerta no era muy grande pero aun así logro entrar con poco esfuerzo:
-Es… es maravilloso, muchas gracias enserio, mira Frank –dijo levantando a su compañero el cual movió su cabeza analizando la habitación- una gran cama para los dos y tenemos un ventana con una buena vista, anda, descansemos
Con esto ella camino hasta la cama y recostó con sumo cuidado a Frank, este en ese momento se acurruco en sí mismo, pero Isabel subió a la cama y lo rodeo con sus patas frontales y brazos humanos:
-Es suave y cómoda ¿Te gusta amigo?
Frank solo dijo un par de palabras en alemán y ella le contesto en ese mismo idioma:
-Gracias de nuevo… enserio
-No hay de que Isabel, debemos de permanecer unidos, solo así superamos los momentos difíciles
-Asi es Madame… disculpe de nuevo mis fechorías, juro que trabajare y hare guardia cuando sea necesario, no dejare que nadie más nos robe y que nunca nos falte comida… solo que hoy mismo estoy muy cansada
-Es comprensible Isabel, descansa con Frank, mañana podrás empezar con tus labores reparada y alimentada –escuche pasos por la escalera y vi a Erika subir con una bandeja con dos plato- hablando de comida, aquí viene su alimento
Nos apartamos y dejamos que Erika entrara:
-Espero les guste, ambos platos tienen lo mismo, un corte de carne grande sazonado, puré de papa, verduras, pan y agua –dijo Erika con la bandeja en sus manos
Erika entrego la bandeja e Isabel la tomo con sumo cuidado y agradeciendo con su cabeza:
-Esto… esto es demasiada comida, hace mucho que no comemos algo así ¡Mira Frank! Lo que nos trajeron, anda, vamos a comer
Ella dejo la bandeja en una mesa de noche justo al lado de su cama, tomo uno de los platos, cuchillo, tenedor y cuchara, con esto comenzó a cortar la carne y mezclarla con todo lo demás guiándolo a la boca de su compañero el cual nunca se quejó, después de masticar y pasar la comida el sonrió y volvió a pronunciar un par de palabras:
-A Frank le gusta… muchas gracias… no tengo manera de expresar mi agradecimiento
-Ya lo dije, no hay de que, ahora descansen
Con esto Isabel volvió a asentir con una sonrisa y se quedó alimentando a Frank, nosotros cerramos la puerta y nos dirigimos abajo:
-Ella estaba muy feliz –dije mientras bajábamos las escaleras- de verdad estaba agradecida
-No mentía, ella es una mujer que estaba en un momento muy difícil, no lo hizo con malicia, solo era su última alternativa
-Asi es –sentí como mi estómago gruño- tengo hambre y creo que la hora de comer esta por acabar ¿Quedo algo de comida?
-No quedo nada –dijo Erika- pero a parte de esos dos platos prepare uno para nosotros dos James, podemos compartir esa comida pues no comí… yo estaba esperando a que llegaras
-Gracias querida, te amo mi bella dragona –dije dándole un pequeño beso en sus labios
-Yo también te amo James, mi valiente soldado
-Saldré para hablar con algunas de las mujeres –dijo Madame Marie abriendo la puerta- ustedes disfruten de su comida
-Gracias Madame –dijimos casi al unísono
Con esto ella nos sonrió y salió de la casa, nosotros nos dirigimos al comedor y ahí Erika solo termino de preparar un par de cortes y lo sirvió todo en un plato grande donde estaban las porciones para ambos.
No pudimos evitarlo y comenzamos a alimentarnos entre nosotros, yo cortaba la carne por Erika y la ponía con cuidado en su boca, ella hacia lo mismo conmigo, colocaba su tenedor con la comida en mi boca con cuidado, amo a esa mujer.
Terminada nuestra comida salimos de la casa y paseamos un rato, esta vez jugamos los dos con las pequeñas en esa pequeña plaza, esta vez no las levante en mis hombros pero jugamos con unas pelotas que tenían, les enseñe lo básico del soccer y comenzaron a practicar entre ellas.
Amy también apareció y a ella fue la única que puse en mis hombros para darle esos paseos que la ponen tan feliz… su sonrisa es premio suficiente, hacerla feliz haciendo que ´´vuele´´ sin que corra riesgo a chocar es poco que puedo hacer por ella.
Ya llegada la noche comimos la cena en la gran casa de Madame Marie, algo ligero.
Me quede para ayudar a Erika lavando los platos y acomodando todo de nuevo, subimos por las escaleras y antes de entrar a nuestro dormitorio me dirigí al cuarto donde esta Isabel… por favor, que no esté desnuda.
Es de mala educación espiar pero solo quiero saber que sigue ahí, y que no haya huido dejándonos Frank, empuje ligeramente la puerta y ahí los pude ver a los dos, Isabel apoyo parte de su cuerpo en la cama recostada de lado, en sus brazos y bajo algunas de sus patas frontales y ambas pinzas estaba Frank acurrucado en ella debajo de una manta, ambos lucían de una gran sonrisa bajo la luz de la luna, logre ver la bandeja y ambos platos completamente vacíos… en verdad tenían hambre:
-¿Están durmiendo bien? –pregunto Erika
-Sí, están descansando plácidamente –dije cerrando la puerta- No me puedo imaginar como habrán pasado el invierno y los días de escases
-Es lamentable que ella no se haya acercado mucho antes, pudimos haberla dejado quedarse hace mucho tiempo y nunca debió de pasar por penurias
-Pero ya están aquí, con un techo, cama y comida, vamos a dormir querida –dije recordando a esa centauro y equidna, tengo que hablar con ellas mañana
-Claro querido
Nos dirigimos hasta la habitación de Erika y ahí me deshice de mi saco, calzado y quedando con ropa más ligera me recosté en la gran cama, Erika también se cambió de ropa, con un vestido blanco sin mangas… le queda perfecto.
Ya en la cama ella me abrazo y sentí de nuevo como enrollo su cola en mi pierna, se ha vuelto una tradición que no me molesta:
-Buenas noches Erika
-Buenas noches James, descansa
Con esto solo acaricie su cabello regalándole una sonrisa, unimos nuestros labios en un pequeño beso y deje que este momento tan cálido y relajante me tomara, con un último suspiro caí dormido en los brazos de mi bella dama.
Notas del autor: Bueno, ahi esta, el final de este capitulo.
Se que es corto y quizás esperaban mas pero estoy teniendo problemas para inspirarme, las ideas principales de la historia siguen en mi pero el como ejecutarlas correctamente... no lo he pulido bien.
Quizás tarde mas con estos capítulos pero conociéndome sufriré de algún chispazo repentino y quizás me ponga a escribir capítulos extensos y de manera mas seguida como con el buen Roberto.
Por cierto, como dije antes seran capitulos intercalados, ya subi uno de Bullock ahora el siguiente sera del buen Roberto, espero que esa formula les guste.
Ahora ya terminando agradezco que hayan tenido paciencia por este capitulo y espero no haberlos defraudado por la espera, que tengan un buen día y ¡Hasta luego!
