Notas del autor: Por favor, no me disparen... se que he tardado demasiado en este capitulo pero es lo mismo que en el anterior, falta de inspiracion.

Ya no los molestare y dejare que disfruten del capitulo.

Monster musume no me pertenece, solo la historia


Capitulo 10


El dia inicio de nuevo y Erika se habia levantado de su cama, sentada sobre la suave tela extendió sus alas a lo largo del cuarto, sus brazos hacia arriba y su cola hacia atrás, bostezando una ultima vez tallo sus ojos y se puso de pie.

Ya de pie volvio a estirar su cuerpo, sus imponentes alas que estirándolas por completo, abarcaban casi toda la recamara, su cola que siempre debía doblar para no golpear directamente la pared, su pelo dorado suelto que se derrama por su espalda, con esta sesión de estiramientos terminada, Erika camino directamente a su closet, donde guarda sus ropas, desde simples vestidos de una pieza para dormir, otros de trabajo y los tres vestidos preparados para el dia de festejo, pasando su mano con delicadeza por sobre cada prenda la poso sobre una de trabajo y saco esta, se retiró su vestido para dormir y ya cambiada, preparada para el trabajo, dio una última bocanada de aire y volteo a su mesita de noche, ahí es donde descansa el casco de aquel hombre que la había salvado y hecho sentir tantas cosas, desde seguridad y afecto hasta el amor mismo.

A paso lento, se dirigio a la mesa de noche, posando su mirada en el casco dañado pero que es capaz de detener una bala, ya han pasado dos años desde esa horrible guerra y la partida de su héroe, la paz ya se había establecido, ya podía volver al bosque con seguridad y sin miedo, pero el juramento que le hizo a Bullock la retenía, ella debía de seguir cumpliéndole a su amado aun cuando el mismo no este.

Ella camino hasta ese casco y como cada mañana paso sus dedos sobre aquella palabra tallada en ese frio acero, Juramentum, el primer y único juramento que ha hecho Erika, que con esfuerzo, mantiene aun en pie:

-Algún día volverás querido Bullock… yo te esperare aquí pacientemente

En más de una ocasión Erika había sufrido de sueños, que para algunos serian gratos, pero para ella eran pesadillas, pesadillas de su amado volviendo y ambos pasando un gran día festejando en un banquete la llegada de Bullock y al final ella despertar y sufrir de no encontrar a su querido a un lado en su gran cama.

Pesadillas durante la noche de luna llena que la hacen fantasear con ella y su amado soldado uniéndose y entregándose a la pasión y lujuria, para luego ella despertar casi auto complaciéndose y sufriendo del pesar de estar ella sola, apretando las sabanas en su pecho y derramando lágrimas.

Pesadillas donde ella ve como su héroe soluciona problemas de ladrones de manera pacífica y atrayendo a nuevos amigos, no la manera tan agresiva que llevaron a cabo María y una equidna de la colonia, hiriendo al a serket y obligándola a huir.

Suspiro una última vez dejando el casco de acero sobre la mesa de noche y dirigiéndose al pórtico…


POV Erika


Sali de mi habitación después de volver a apreciar lo último que me queda de mi querido Bullock, su juramento… el volverá, yo lo sé, algún día lo veré saliendo del bosque, entrando por la valla a la granja y yo abrazándolo llorando en su pecho… tal cual aquella pesadilla:

-Buenos días Erika –la voz de mi madre resonó a mi lado derecho

-Buenos días Madame –salude

-¿Descansaste Erika?

-Si Madame… aunque volví a tener uno de esos sueños

Ella tan solo me miro preocupada, sabe muy bien de esos sueños, he tenido demasiados:

-Es el cuarto esta semana

-Debió ser por la luna llena –conteste- siempre… reactiva mi mente con esos… esos deseos

-Lamento eso mi querida Erika –dijo pegándome a ella abrazándome- pero el volverá, hizo un juramento ¿Lo recuerdas?

-Si Madame, se muy bien que los juramentos nunca se rompen

-Asi es, ahora salgamos, hoy toca leer un poco de las guerras napoleónicas

-Si Madame

Con esto dicho me entrego un libro de pasta café con el título en dorado, antes de salir al pórtico a leer preparamos unas tostadas con jalea de fresa y dos tazas de café… aún recuerdo cuando probé mi primera taza de café, cuando recosté mi cabeza en la pierna de James en la trinchera de Alexandra y me ayudo a que supiera mejor con algo de azúcar.

Sonreí con algunas lágrimas en mis ojos.

Desde ese momento he bebido café negro con azúcar, siempre me trae cálidos recuerdos. Con esto preparado salimos al pórtico, tome asiento en la mecedora que queda más cerca de las escaleras para cuando Bullock regrese, así podre salir lo más rápido posible a rodearlo con mis brazos y alas… sentirlo de nuevo, Madame Marie a mi lado izquierdo y en el centro de ambas mecedoras una mesa donde colocamos el plato con las tostadas y café.

Abrí el libro y me sumergí en la lectura… las batallas marítimas, las guerras contra Prusia y las conquistas de la madre Francia, victorias ilimitadas para Napoleón y gloria eterna a sus soldados que han fallecido luchando… pero con todo este contenido tan interesante no puedo dejar de desviar mi mirada al bosque cada vez que paso hoja, me es imposible.

Terminamos la lectura y al mismo tiempo las tostadas y el café, con todo esto me puse el overol de trabajo:

-Erika, buenos días –salude a María

-Buenos días María –salude

Tiempo atrás la perdone de su terquedad de querer expulsar a Bullock de la granja, mientras más progresaba en las clases de Madame Marie más me daba cuenta que corríamos más peligro con Bullock en la granja… me duele decirlo pero así eran esos días. La perdone al comprender la situación y con el nacimiento de su hija… pero siempre hay algo en mí que hace sentirme molesta a su lado:

-Hoy será algo tranquilo, solo cosechar algunas mazorcas y vigilar como van creciendo los tubérculos, espero que la plaga no haya seguido propagándose porque a este paso nos quedaremos sin papas

-¿Segura que es plaga? –Pregunte tomando un costal- He escuchado ruidos raros por la noche… quizás alguien o algo entra a la granja

-Quizás, pero no lo creo, expulsamos hace tiempo a esa sucia serket ladrona y las hojas demuestran mordidas de insectos

Solo suspire y camine hasta donde las mazorcas crecen, doradas y sanas, todo apunta a una gran cosecha, comencé a sacar una a una de sus vainas y arrojarlas dentro del costal, mientras lo hacia miraba de vez en cuando al bosque… el volverá Erika, ya lo veras, el llegara tomándome de sorpresa por la espalda y yo lo besare y rodeare con mis brazos y alas.

Regrese a mi labor siempre mirando al bosque de vez en cuando, llene tres costales y las mazorcas lucían muy bien, todo progresa excelente con las cosechas, después de eso ayude a María con la cosecha de papas y zanahorias donde nos topamos con más de esas hojas mordidas y sin nada más que pedazos de tubérculos, aun así llenamos varios costales.

Terminada esa labor quede empapada en sudor, regrese al hogar de Madame Marie para tomar un cambio de ropa y además mis utensilios para el aseo personal, entre al baño y me deshice de mi ropa, abrí la llave y el agua comenzó a salir, el calentador estaba encendido desde la mañana así que el agua salió en su punto, ingrese lentamente en la tina sumergiéndome en el agua caliente… y los recuerdos de aquel sueño me azotaron de nuevo:

´´¿Qué tal si yo entro y tú te recuestas sobre mi?´´ -la voz de Bullock resonó en mi mente

-Me parece una buena idea –conteste a la nada

Con esto solo me sumergí mas en la tina, en busca del cuerpo de James, de su suave carne, del tacto con su piel… algo que nunca logre, solo puedo sentir la tina, suspire de nuevo… esto no está bien, esos sueños me están haciendo daño, en más de una ocasión confundo esos sueños con la realidad, debo de dejarlos atrás y cuando Bullock vuelva revivirlos con mi amado en carne y hueso… aún no sé porque mi mente es tan sádica conmigo misma, arrebatarle el brazo a James… no puedo imaginar un suceso así estando despierta, no sé cómo mi mente lo hizo estando dormida.

Comencé con mi aseo, limpiando primero mi parte superior limpiando mis escamas con este jabón roca y mi piel humana con la espuma formada por el mismo, después de esto saque mi pierna derecha de la tina y comencé a lavarla… en cada movimiento que hice, en cada roce que yo misma me provocaba y en cada sacudida del agua esperaba que la voz de Bullock me acompañase como en aquella pesadilla, que su suave tacto me asistiera en mi aseo, que jugáramos al final y compartiéramos un gran desayuno… pero todo siempre termina igual, yo saliendo de mi trance, sola y triste... déjalo ya Erika, solo te dañas a ti misma esperando eso, James nunca hubiese querido eso.

Suspire de nuevo y concluí con mi aseo, tome mi toalla y seque cuidadosamente mi cuerpo, mis escamas suelen romper mis prendas, debo de secarlas con cuidado y no romper mi toalla. Terminado de secarme me puse mi cambio de ropa, un vestido de una pieza que mis amigas arachnes fueron muy amables en tejer, me queda muy bien, está bien adaptado a mis medidas, alas y ola.

Sali del baño dejando la ropa en el cesto de la ropa sucia, deje mis utensilios de aseo en mi recamara, baje las escaleras y prepare una comida ligera, el trabajo en el campo me dejo con algo de hambre y un pequeño emparedado soluciona eso. Terminado con ese pequeño aperitivo me dirigi a la colonia donde las casas estan concentradas, ahí mismo, al parque donde las pequeñas juegan siempre o donde les cuento historias, sus madres las vigilaban pero aun asi disfruto de jugar con los pequeños.

Al verme llegar las pequeñas me saludan y sonríen, les devuelvo el gesto y comienzo a jugar con ellas, desde el clásico juego de las escondidas, donde siempre finjo que nunca encuentro a las pequeñas centauros pues les es imposible esconder todo su cuerpo, hasta aquellos juegos con la pequeña Amy donde ella debe adivinar de quien es la voz… y siempre al concluir preguntándome por ese humano que la ayudaba a volar:

-El volverá Amy –dije acariciando su cabeza

-Pero yo quiero volar con el ¿Puedo volar con Erika?

-Claro que si pequeña

La coloque en mis hombros y tal como Bullock hacía con ella la sujetaba de sus piernas y luego corría con ella en mis hombros cuidando que nunca cayera pero siempre atenta a su risa y deseos de volar más alto, siempre la complací.

Después de esa pequeña sesión de juegos toco visitar a las más pequeñas, aquellas que aun no pueden cuidarse solas, asistí a la casa hogar donde ellas dormían en la zona con cunas para meserlas y dormirlas, solo hay dos pequeñas, una ogresa que Jacqueline cuida de ella y una pequeña lamia, su madre esta enferma y yo decidi ocuparme de ella:

-Buenas tardes Erika –saludo Jacqueline

-Buenas tardes Jacqueline ¿Cómo sigue la pequeña?

-Esta bien, ha dormido bien y ha comido todo, crece grande y fuerte como su madre –dijo sonriéndome

-Me alegro que siga bien, la última vez que tuvo fiebre nos saco un buen susto

-Lo se, pero me alegro que se recuperara rápido gracias a los remedios de Madame Marie

Yo solo le sonreí al verla tranquila y camine hasta la pequeña lamia que habia despertado, se estiraba y bostezaba mientras abria sus pequeños ojos.

La lamia al verme tan solo comenzó a reir y estirar sus bracitos hacia mi, sujete sus pequeñas manos con uno de mis dedos mientras tomaba un biberón con leche, estaba recién rellenado y la leche en su temperatura adecuada para un bebe, con esto comencé a alimentarla.

Cuido que no se atragante y al mismo tiempo que beba todo, en ocasiones le retiro el biberón y limpio su pequeña boca, para luego volver a alimentarla, algun dia a la que alimente será a mi linda niña o niño… algun dia será…


POV Narrador


Mientras Erika continuaba con su labor de cuidadora con las bebes de la colonia, las arachnes que habían ayudado a Bullock y Erika a regresar con Madame Marie salieron de exploración, desde que la guerra acabo ningún humano habia ingresado de nuevo al bosque.

Esto, extrañando aún más a Alexandra, decidida a acercase mas a una ciudad humana en busca de al menos algun comerciante que este dispuesto a cambiar objetos o el dinero que tanto han acumulado y guardado:

-¿Estas segura de esto Alexandra? –pregunto la pequeña arachne saltando desde un árbol a otro

-Si Cecilia, quizás si nos acercamos más a Verdun podremos toparnos con algun mercader ambulante, caravana o lo que sea –decia confiada Alexandra

-Pero no todos son buenos hombres como James, o esos que nos encontrábamos a veces en el bosque, puede que nos ataquen

-Siempre lo intentaron pero los convencíamos que no éramos de temer ¿Qué no recuerdas a ese joven asistente que te hacia sonrojar y reír?

-Eh… bueno, si –dijo Cecilia sonrojada y riendo nerviosamente- pero el quizás esté muerto

-O tal vez no ¿Qué tal si nos los topamos cuando lleguemos a orillas de Verdun? Uno nunca sabe

Cecilia solo sonrio al positivismo de su gran amiga. Ambas siguieron con su avance rápido pero cuidadoso pues el bosque aun contaba con trampas de aquella gran guerra. Mientras avanzaban por el gran bosque se toparon con una persona, un ser.

Al principio Alexandra pensó que era un humano, pero al acercarse mas se percataron que no fue asi, una mujer con una armadura medieval que protegia casi todo su cuerpo, una espada en su vaina y su rostro fijo en ambas arachnes, ese ser tan solo las miraba, ellas sintieron esa pesada mirada y sintieron el frio del ambiente, un fuerte escalofrió recorrió la espalda de la pequeña arachne que se escondió entre las patas de Alexandra, la cual no dudo en imponerse y protegerla:

-¿Quién eres? –pregunto la tarántula a ese ser que tan solo las miraba

-Solo soy una hija del abismo, Dullaha, aquella que guía las almas en pena a su descanso eterno y castiga a las que lo merecen –en ese momento hizo una pausa y poso su mirada en otro lugar- necesito su ayuda

-¿Qué clase de ayuda? –pregunto Alexandra

-Una pobre alma atrapada… tal parece que dejo un juramento en pie y no logro cumplirlo, nunca me he topado con un alma así de persistente

-¿Y como podemos ser de ayuda? Nosotras no somos capaces de observar tales almas

-Necesito que traigan a una mujer que sé que conocen, Erika Dragonewt

-¿Para que la quieres? –pregunto dudosa

-Solo tráiganla, si desean que esa alma de ese pobre hombre descanse vuelvan a este lugar –con esto último dicho esa mujer desapareció

Y con ella ese pesado ambiente y frio despareció:

-¿Q-Q-Que haremos Alexandra?

-El alma de ese pobre hombre… -medito Alexandra- Cerca de Verdun ¿A cuánto estamos de Verdun?

-Ahora mismo… -dijo la pequeña sacando un mapa y haciendo pequeños cálculos- a unos veinte minutos, el bosque se acaba más adelante y luego sigue la explanada donde estaban las trincheras

-Si mal no recuerdo, por aquí vi a un gran ejercito de humanos, entre ellos Bullock, cuando se fue de la granja y estuvimos de patrullaje por las noches –en ese momento la mente de Alexandra comenzó a maquinar las ideas- ese pobre hombre… tan cerca de Verdun y que necesita a Erika… cuando Bullock estuvo tiempo atrás aqu—

Ahí, con ese último análisis una vorágine de sentimientos azotaron a la tarántula, que repentinamente dejo caer su cuerpo al suelo, llevo ambas manos a su boca y sus múltiples ojos comenzaron a humedecerse:

-N-N-No p-puede ser –dijo con voz temblorosa y escalofríos

-¡Alexandra! –Grito la pequeña al ver a su amiga en ese estado- ¿Qué sucede?

-I-I-Imposible… e-el, tenía un juramento –dijo la tarántula con su vista perdida

-¡¿Qué te sucede?! ¡Alexandra respóndeme! –gritaba la pequeña, esta vez, colocándose frente a su amiga y agitándola

-B-B-Bullock… es imposible… tenemos que ir por Erika ¡Ahora!

Con esto la tarántula tomo a la pequeña arachne subiéndola a su lomo, esta se vio sorprendida y demando una respuesta pero Alexandra la ignoraba, ella tan solo se aferro al cuerpo de su imponente amiga y partieron de vuelta a la granja de Madame Marie…


POV Erika


Hace poco que ya paso el medio día, nos reunimos para comer en el gran salón y ahora solo me queda cuidar de las pequeñas de nuevo, las chiquillas siempre tienen energía, para jugar, esta vez jugando con una pequeña pelota de piel, la pasan entre ellas, patean y hacen pasar entre dos aros para anotar puntos.

Despues de ese juego siempre me demandan una historia:

-¿Qué historia quieren pequeñas?

-¡El valiente soldado! –exclamo primero un pequeña lamia

-¡Si! Me gusta esa historia –exclamo otra centauride

-Muy bien pequeñas, la historia del valiente soldado

La historia del valiente Bullock:

-Hubo una vez, un valiente soldado –con esto dicho las niñas se acercaron aun mas a mi

Yo sentada en el suelo y ellas también, mirándome con atención, la saben de memoria, pero siempre gustan que yo se las narre… aun cuando me duela tanto en el pecho:

-Ese valiente soldado había quedado perdido en un gran bosque, los monstruos lo hostigaban desde las sombras y sus rugidos le provocaban pavor y miedo, pero eso no lo convertía en un cobarde, aquel día en que el valiente soldado quedo extraviado se encontró con una gran madriguera, hecha para una persona, la encontró agradable y útil para protegerse de la noche que se acercaba y con ello, esas horribles criaturas

Ahí Ami llego casi de la nada, una de las pequeñas tomo su ala y la ayudo a sentarse:

-Mientras el valiente soldado preparo una hoguera para ganar calor alguien se acercó a esa madriguera, alguien igual de temerosa que ese soldado, ella entonces se acerco y el soldado la observo, dudoso levanto su rifle, pensando en los monstruos, pero pronto se dio cuenta que esa persona no lo dañaría, entonces, él se mostró más calmado, bajo su arma y le permitió a esa misteriosa mujer entrar en la madriguera para estar a salvo, el valiente soldado aun teniendo miedo de esos monstruos en la lejanía permaneció fuera, protegiendo a esa mujer asustada

Esos recuerdos siempre me traen gratos momentos… el día en que me topé con Bullock no estaba más que asustada y con pavor, extraviada y me topé con el… pensé que me dañaría y por un momento me imaginaba ese rifle disparando, pero no lo hizo, el tan solo me envolvió en sus brazos y trato de calmarme, aun cuando le parecía un monstruo:

-Ahí ambos compartieron esa madriguera, el valiente soldado siempre permaneció mirando a las afueras, con su cuerpo frente a esa mujer, ofreciéndole calor, protección y valor, aun con esos monstruos cerca, para la mañana siguiente ambos comenzaron con su viaje al hogar de esa mujer, juntos, emprendieron un camino peligroso con esos monstruos acechando, cruzaron por una cueva y se detuvieron… ahí, el valiente soldado saco parte de su única comida y la compartió con esa mujer, aun cuando solo tenia un pedazo de pan y algo de carne el valiente soldado le dio parte de su comida esa mujer que seguía temerosa y hambrienta…

En ese momento me sentía segura con Bullock, sabía que podía confiar en el después de que me ofreciese su cuerpo para calentarme, el haberme metido en esa madriguera cuando la artillería seguía con su rugir y los alemanes estaban cerca pero el se puso frente a mi, me escolto y dio parte de su comida, que aunque era muy poca, la compartió conmigo saciando un poco mi hambre… aun cuando seguía siendo una desconocida:

-Ambos siguieron con su avanzar, pero esos monstruos los encontraron

-¡No! –gritaron las niñas con genuina emoción, como siempre en esa parte

-Tranquilas pequeñas –dije con una sonrisa- en ese momento el valiente soldado protegió a su compañera echándose al suelo protegiéndola de las garras de esas bestias que solo querían destrozarlos… entonces los vasallos de tales horripilantes criaturas llegaron a cazarlos, el valiente soldado ayudo a su compañera a levantarse para protegerla de esas horribles criaturas, ambos fueron atacados y su compañera, aterrada, se paralizo en el momento, pero el valiente soldado la ayudo a salir del shock y defendió de esos monstruos, con bravura disparo su fusil, sin miedo, arrojo su granada y con gran fuerza arremetió sobre esos monstruos

Me había quedado paralizada en ese momento, cuando los alemanes nos persiguieron, cuando me dispararon e hicieron caer, corrimos y luego el me llamo, ahí me paralice… los disparos, la artillería el gritándome… sentí tanto miedo que quede en shock y cuando Bullock me saco del trance hui… por un segundo… por un momento tuve la idea de no volver por él, de dejarlo a su suerte… pero él me defendió, yo no pude hacerle eso y aun en la lluvia de artillería volví y lo salve:

-Pero una de esas criaturas dañaron al valiente soldado en su pierna, herido, las grande fauces de esas bestias trataron de devorarlo, pero su compañera volvió a salvarlo –las pequeñas sonrieron de nuevo- su valiente compañera lo saco de esas oscuras fauces en dirección a un lugar seguro, llegando pronto a donde un grupo de amables arachnes se refugiaba y luchaba contr—

-¡Erika! –el grito de alguien proveniente del bosque me saco de la narrativa

Me levante pues mencionaron mi nombre, ya de pie pude ver a Alexandra que salto desde los árboles en forma de V y llego hasta mí:

-¡Erika!... espera –dijo agachándose recuperando el aire- necesito que vengas con nosotras

-Hola –vi a la pequeña Cecilia saludando atrás, le regrese el gesto

-¿Qué sucede Alexandra?

-Necesito que vengas conmigo ahora –dijo tomándome de mi mano izquierda- tiene que ver con Bullock

Al decir esto me paralizo:

-B-Bullock ¿Q-Que clase de cosa?

-Solo ven Erika, tenemos que ir para averiguarlo ahora

Yo tan solo asentí dudosa y partí junto a Alexandra y Cecilia, adentrándonos en el bosque una vez más… Bullock, puede… ¿Una sorpresa? El día tan esperado llego… solo esperare y le regalare a mi amado un gran abraso y sonrisa.

Recorrimos varios metros, esquivamos demasiados obstáculos y Alexandra reubicándose con ayuda de un mapa, por lo que vi de este, en las cercanías de Verdun.

Las horas pasaron, la noche empezó a hacerse presente pero aún podemos ver, quizás es una sorpresa, Alexandra y sus amigas me prepararon más de una sorpresa con estos hermosos vestidos hechos para la llegada de Bullock:

-Aquí debe estar –dijo Alexandra buscando a su alrededor- ¡Ahí esta!

Me gire a donde ella miraba… pero no me encontré con Bullock, sino con una mujer, una mujer en una armadura medieval… siento frio, estoy temblando… maldición.

Esa mujer, me mira fijamente, ojos rojos, piel azul, cabello blanco, su rostro no expresa sentimiento alguno… ¿Quién es ella?:

-Hombres valientes que dieron su vida –dijo de repente- Aquellos que lucharon para defender a su nación, dieron sus vidas luchando por sus familias, lucharon por lo que creían correcto, pelearon con bravura y coraje, su sacrificio será recordado… sus promesas y juramentos rotos que los atan a este mundo y que no les permiten el descanso eterno que muchos merecen despues de vivir el infierno mismo –entonces, guio su mano derecha a lo que parecía ser su espada, desenvainando esta con lentitud y apunto a una pequeña explanada dentro del bosque- sus almas siguen atadas a este mundo pues sus juramentos los mantienen en este… solo cumpliéndolos serán libres… solo el alma de James Bullock podrá descansar

No… no… es mentira:

-N-N-No p-p-puede ser c-cierto –dije… Bullock lo juro- el… el… el volvería, me lo juro

-Millones de hombres hicieron ese mismo juramento y unos pocos lograron cumplirlo

-¡Mientes! –grite… es una mentira- ¡El regresara! ¡El me lo juro!

-Si no le crees a una Dullaha, míralo por ti mismo

Entonces ella camino a ese lugar dentro del bosque… algo me impulsa a seguirla… no puede ser cierto, ella miente… es una mentira.

Camine junto a Alexandra y Cecilia a ese campo despejado, note flores de colores brillantes floreciendo sobre este… una cruz con algo inscrito:

-Para los valientes guerreros que dieron sus vidas a las orillas de Verdun –dijo la Dullaha leyendo esa cruz- Aquellos que dieron sus vidas en la última ofensiva, Grand Offensive serán recordados por la eternidad y este campo respetado, lugar donde los valientes descansan

Entonces paso su espada sobre una zona específica de ese campo, el césped se movió junto con la tierra revelando… revelando cadáveres… los cuerpos en descomposición de soldados americanos, los reconozco por el uniforme de Bull… no puede ser… no… no, no, es imposible.

Atónita presencie como esa mujer se agacho hasta el único cuerpo revelado por completo, su piel casi carcomida, su uniforme rasgado, sin casco ni arma, tomo lo que parece una placa metálica unida al cuello del soldado:

-James Bullock –dijo secamente- número de serie 332056

-E-E-Es imposible… Bullock… el…

La vorágine de sentimientos me azoto… el sonido de los grillos desapareció, el frio y el calor, ya no lo siento, mis labios tiemblan sin control alguno… mi sudor se ha vuelto helado… mis piernas no las puedo controlar, Bullock… lo juraste.

Me di cuenta que no había respirado, me falta el aire, lo trago a bocanadas pero el dolor no desaparece… mi pecho, duele demasiado… caí de rodillas, mis ojos están llenos de lágrimas que no dejan de salir y mojar mis mejillas.

Mire a Alexandra la cual estaba en mi mismo estado, en el suelo llorando… Cecilia estaba paralizada… su rostro solo muestra duda y miedo.

Gane el valor suficiente para arrastrarme donde la Dullaha esta hincada, se hizo a un lado permitiéndome observar… es… es el cuerpo de James, aun con su piel… dios mío:

-B-B-Bullock… tu lo juraste

Dije antes de romper en llanto… mi amado, mi querido soldado, mi único amor… aquel que me defendió… estaba siendo consumido por los insectos:

-¡Lo juraste Bullock! –Grite desesperada a un lado de su cuerpo- ¡Juraste que volverías! ¡Juraste que regresarías para vivir conmigo! ¡Juraste que estarías aquí! A mi lado… estarías aquí… conmigo… lo juraste

Seguí con mi llanto… el… el… está muerto… ya no… mi corazón… duele tanto:

-Al final, James Bullock cumplió con su juramento, se reunió con su amada –escuche a esa mujer decir detrás de mí, pude ver claramente como su espada brillaba

-C-C-Como puedes decir esa… esa… esa atrocidad –dije aun en mi llanto… mi corazón… duele

-Solo tienes que despertar…

Abrí mis ojos y me faltaba el aire, me levante de golpe respirando pesadamente, me duele mi pecho, demasiado… dios que frio, tengo mucho frio… analice el alrededor… mi cuarto… entonces escuche algo a mi lado moverse, gire mi vista y… Bullock.

Ahí estaba, dormido de lado mirándome… el… el sigue vivo:

-¡Bullock! –grite rodeándolo con mis brazos

Escuche murmullos de su parte y pronto despertó:

-Eh… ¿Eh? ¿Erika, querida? ¿Qué sucede? –pregunto cuando lo rodee con mis brazos y alas… solo quiero sentir su calor… su verdadero calor, no estoy soñando

-¡Estas vivo! ¡Estás aquí! ¡Cumpliste con tu juramento! –grite aun extasiada de felicidad

-Si Erika, estoy aquí… ¿Qué sucedió? ¿Por qué actúas tan extraño?

Yo tan solo seguí rodeándolo en mis brazos y alas, aun feliz por su calor… por su cuerpo tan suave… porque está aquí conmigo:

-Te amo Bullock… nunca me dejes… por favor

-Nunca te dejaría Erika

-Te amo –con esto uní mis labios con los de Bullock, sus labios me embriagan

Él está aquí, conmigo… no fueron sueños, en verdad ocurrió.

Lo sigo teniendo en mis brazos, nuestros labios unidos y nuestras lenguas no tardaron en juguetear entre sí, me coloque encima del el sin interrumpir el beso, sentir ese calor, su mano acariciando mi cintura, su fuerte y suave cuerpo… su aroma que me embriaga:

-Erika –dijo en momentos que nuestros labios se separaba- ¿Qué sucedió?

-Nada –dije volviendo al beso- solo un mal sueño

Con esto comencé a deshacerlo de su prenda superior… lo deseo tanto, quiero sentirlo por completo:

-Erika –dijo también comenzando a retirar parte de mi vestido- dímelo… ¿qué soñaste?

-Nada Bullock, nada importante

Entonces, como siempre, me tomo por sorpresa, con su única mano y su fuerza me dio vuelta, aun cuando yo estaba arriba de el encontró la manera de ponerme a su merced, siempre lo hace, ahí fue cuando me miro directamente a los ojos… esos hermosos ojos negros tan profundos:

-Erika, dímelo, ¿Qué te paso? Me despertaste por la noche… apretaste demasiado tu agarre con la cola y te escuche murmurar cosas… tu rostro reflejaba miedo

-Yo… -lo mire directo a esos ojos… no le puedo mentir- Yo… tuve una pesadilla –dije apenada- antes de que volvieras, pase por muchas pesadillas así, fantasías y alucinaciones… en ocasiones llegue a confundir un sueño de la realidad, en más de una ocasión pensé que tú ya estabas aquí, a mi lado, pero solo era un sueño, despertaba sola… sin ti… superaba esos sueños y alucinaciones con ayuda de Madame Marie, Amy, Jacqueline y María, también las pequeñas que siempre me abrazaban cuando me veían triste… ahora esta fue otra pesadilla… demasiado fuerte, suelen volver cada luna llena, por un momento creí… creí –dije recordando tan horrible pesadilla- creí que habías muerto

Con recordar y decir tal… tal atrocidad mis ojos se humedecieron, comencé a sollozar ligeramente, pero entonces sentí como el beso suavemente mi frente, alce mi mirada y el tan solo me regalaba una gran sonrisa:

-Erika… lamento haberte hecho sufrir tanto… nunca pensé que mi partida te lastimara demasiado, pero ahora estoy aquí, no estas soñando, no es una visión, aquí estoy, en carne y hueso ¿Sientes mi calor que tanto te gusta?

-Si… amo ese calor

-Es porque aquí estoy Erika –dijo aun con su sonrisa- Cumplí mi juramento, ya no debes temer, pues aquí estoy

Con esto unimos nuestros labios una vez más, pronto el cayo de lado y ambos continuamos nuestro beso recostados de lado, el retirándome mi vestido y yo su ropa revelando su hermoso cuerpo, soy tan feliz…


POV James Bullock


Mi querida dragona que tanto ha sufrido… me duele tanto que haya pasado por esos dolores, esas pesadillas, esos pesares por mi culpa, pesadillas sobre mi regreso, una confusión con la realidad y su mente… pero ahora estoy con ella, ahora puedo ayudarla a superar tales males, la ayudare:

-Te ayudare Erika –dije rompiendo el beso, ella tan solo me miraba con una sonrisa- he regresado, estoy aquí contigo, y ahora te ayudare a dejar esos horribles tiempos atrás

-Gracias querido, pero, tu sola presencia, tu calor es suficiente

Le sonreí y termine de retirar su vestido, no lleva nada mas debajo, y ella termino de retirarme mis prendas superiores, ahora estoy solo en ropa interior:

-En ese caso, compartamos nuestro calor

Ella tan solo sonrio y comencé a besarla, ahora más apasionadamente, mi mano se movió hasta uno de sus grandes senos y comencé a masajearlo con delicadeza, ella gimoteo un poco pero no rompió su beso, su ala izquierda se posó sobre mí y me acerco aún mas a ella, pronto su mano izquierda bajo hasta mi ropa interior y su otra mano paso por todo mi tronco.

Rompí el beso y ella me miro deseosa, ahora pose mis labios en su cuello dándole besos cortos, ligeras lamidas y mordidas cuidadosas, ella no tardo en expresar su placer con gemidos mas fuertes, pronto senti su mano escamosa deshacerse de mi ropa interior y con ayuda de mi pierna la tire a los pies de la cama.

Baje de punto y ahora la besaba entre su cuello y hombro, su mano derecha acariciaba mi cuerpo y su mano izquierda sujeto mi miembro… la sensación de sus escamas, el calor y esa textura algo aspera, me excita.

Seguí bajando hasta llegar a su seno y ahí comencé a lamerlo y besarlo con delicadeza, ella disfrutaba de esto mientras acariciaba y jalaba mi miembro con delicadeza, tocándolo desde la base hasta la punta. Lamí la circunferencia de sus senos hasta llegar a su pezón, ella gimoteaba un tanto más fuerte.

Sentí como su mano se poso en mi espalda:

-M-Mas Bullock

Ahí interrumpí mi asedio, separe mis labios de su piel y me separe ligeramente, ella me miro confundida pero pronto me coloque sobre ella, mi miembro ya estaba erecto, yo tan solo comencé a besar de nuevo su seno y esta vez rosando su intimidad con mi pene:

-H-Hazlo Bullock, te quiero sentir

Yo tan solo le sonreí mientras lamia su pezón y con delicadeza comencé a insertar mi miembro dentro de ella, con esto ella sujeto las sabanas, se contrajo fuertemente conforme iba entrando… está muy húmeda. Me detuve cuando lo inserte casi por completo y ella gemía pesadamente, la mire a sus brillantes ojos azules, aun en esta penumbra acompañada de la tenue luz de la luna puedo ver como brillan, me miraba con una sonrisa y ambos brazos estirados sujetándome:

-Te amo Bullock

-Y yo a ti Erika, te amo

Con esto volvimos a unir nuestros labios y volvimos a entregarnos a la pasión, esta vez ella no se porto como con la luna llena, nuestros movimientos fueron mas lentos acariciando y sintiendo cada parte de nosotros… deje que ella me sintiera por completo…

Desperté cuando los rayos solares invadieron la habitación, Erika y yo habíamos vuelto a hacer el amor, lo disfruto tanto, pero no solo por el placer, sino porque lo hago con una mujer que me ama en verdad, aquella que me saco de esa lluvia de artillería arriesgando su vida… que me protegió cuando Alexandra dudo de mí, que siempre estuvo a mi lado y se preocupó tanto como mi familia cuando partí… le debo la vida:

-Bullock… -la escuche murmurar con una sonrisa

Hablando de mi bella dragona, ella comenzó a acurrucarse aún más en mí, después de que termináramos con esa sesión de amor repentino volvimos a caer dormidos, esta vez, ella encima de mi… es muy linda, esta vez no fue tan brusca como aquella noche, ahora solo fueron caricias, movimientos suaves y simplemente disfrutar del uno y del otro.

Su rostro solo refleja una gran sonrisa, pegada a mí absorbiendo el calor, la luz del sol reflejada en su dorada cabellera, su gran sonrisa, su suave piel… es perfecta.

Me dedique a admirarla, su pelo despeinado, ese tierno silbido que hace al dormir y como siempre busca el rincón más caliente o donde ella sienta mayor de mi calor, hasta que despierta.

Abriendo lentamente sus ojos revelando sus hermosos platos azules ella me miro y pronto me regalo una sonrisa a la cual correspondí:

-Buenos días querido –dijo y luego bostezo, ella tan solo pego sus alas a su cuerpo

-Buenos días querida ¿Dormiste bien?

-Muy bien, gracias Bullock –dijo sonriéndome- esta vez no soñé más que con nosotros juntos

-Me alegra Erika, y ya no vuelvas a preocuparte y temer así –dije posando mi mano sobre su suave cabello y comencé a acariciarla suavemente- estoy aquí contigo, la guerra acabo, ya no tienes por qué preocuparte

Ella entonces tomo mi mano y la bajo hasta quedar en su mejilla izquierda:

-Me encanta tu calor –dijo cerrando sus ojos con mi mano en su mejilla

-Lo se Erika, ahora salgamos, que hay que desayunar y dar los buenos días

-Claro querido, arriba

Compartimos un último beso y nos pusimos de pie, recogimos la ropa que habíamos tirado en nuestra noche apasionada, tomamos un cambio y así salimos del dormitorio, cambiados y con una sonrisa, tomamos un baño el cual compartimos y esta vez calme mis ansias, con lo de la noche ya estaba algo cansado, solo quería disfrutar de un baño caliente con mi dama.

Al terminar nuestro aseo salimos cambiados, antes me detuve frente al cuarto de Isabel, voltee con Erika y ella me miro algo preocupada, toque la puerta y no recibí respuesta, gire la perilla y empuje ligeramente la puerta, no está dentro ni Frank:

-No están, quizás Isabel comenzó a trabajar

Bajamos y antes de salir Erika prepararía el desayuno, esta vez la asistí, aun cuando ella insistía en que yo me quedara en la mesa, acomodamos cada ingrediente sobre la barra y comenzamos a preparar el desayuno, huevos a la dragona otra vez, no me cansare de comerlos.

Ayude a Erika a cortar cada ingrediente, a limpiar la barra y acomodar cada porción en los platos, en ocasiones ella tarareaba una canción y su cola me tocaba con delicadeza, en más de una ocasión nos rodeábamos con nuestro brazos, compartíamos un pequeño beso o simplemente disfrutar de nuestra compañía, terminamos de cocinar los huevos y Erika los sirvió en diferentes platos.

Caminamos hasta la mesa con nuestro desayuno y cubiertos comenzando con la comida, como siempre le queda delicioso, sabe mejor ahora que ayude. Compartimos ese buen desayuno y salimos de la casa, caminamos directo a los campos y ahí lo primero que vi fue a Isabel trabajando.

Pude ver como estaba tirando de una herramienta de arado, ahí ella se deshizo de esta y camino hasta un gran saco donde comenzó a arrojar las semillas, María estaba cortando leña, Jacqueline la ogresa estaba cuidando de los animales, lleva en su mano derecha una horca, ensartaba los dientes de esa herramienta en el heno y lo arrojaba a donde los animales pastoreaban, algunos acercándose para comer.

Las demás mujeres estaban ayudándose entre sí, sacando agua del pozo, algunas lavando la ropa y tendiéndola en tendederos, otras cuidando de las niñas y algunas dando mantenimiento a los techos de sus cabañas… todas trabajando arduamente y yo dormido como un perezoso, debería de ayudarlas:

-Buenos días James Bullock –escuche a Madame Marie a mi derecha

-Buenos días Madame –dije sonriéndole- tal parece que despertamos tarde para iniciar el trabajo

-No se preocupe por ello James, usted recién llego, nosotras nos encargaremos del trabajo, siempre lo hemos hecho

-Lo se Madame… pero soy un hombre, debería ayudarles, no provengo de una granja, pero puedo aprender rápido

-Querido –dijo Erika a mi lado- si deseas ayudarnos yo puedo enseñarte, desde cuidar el suelo, prepararlo para la siembra, cosechar y demas –dijo con una sonrisa

-Bueno, siempre quise aprender a cuidar el suelo, que mejor que mi amada para enseñarme

-Si es lo que desea James –dijo Madame Marie- por ahora el trabajo termino, Isabel se levanto muy temprano y comenzó arando el suelo, luego con las semillas, y tal parece que comenzó a esparcir fertilizante –dijo mirándola, ahí la pude ver con un costal de semillas y otro del fertilizante- Ha estado trabajando muy arduamente desde temprano

-Solo quiere saldar su deuda y lo robado –dije mirando a esa alemana trabajando arduamente, esta empapada en sudor- cosas del honor… ¿Qué hay de Frank?

-Ayude al joven Frank con una de mis plantas, despertaron y ambos almorzaron, el joven alemán esta descansando en ese montículo de paja –ahí lo señalo y pude ver al soldado alemán, acurrucado en si mismo dormido en un gran montículo, con una silla de madera a un lado- he estado cuidando de el, en caso de que haga sus necesidades, aunque Isabel me especifico que ella se encargaría de limpiarlo, solo me solicito vigilarlo y si entraba en pánico llamarla

-¿Y ha pasado?

-Por ahora no, solo ha dormido

-Madame –escuchamos a Isabel desde atrás, apareció secando su sudor con una toalla- Termine, are gran parte del suelo y replante los tomates y maíz, ya les puse algo de fertilizante y regué, crecerán fuertes, Oh, Guten morgen James, Erika –dijo con una sonrisa aun con el cansancio en su voz

-Buen trabajo Isabel, ahora toma una ducha, la mereces

-Puedo seguir trabajando Madame… solo deme un segundo

-Ya has hecho bastante Isabel, descansa

-Pero…

-Descansa –dijo Madame Marie con un tono mas severo- Has adelantado buena parte del trabajo, se que quieres saldar lo que has robado pero si sigues asi te desmayaras o lastimaras, descansa, come algo, yo cuidare de Frank

-Esta bien Madame… gracias –dijo antes de retirarse en dirección a la casa de Madame Marie

-¿Entonces hoy no hay trabajo?

-No, por ahora disfruten del dia –dijo Madame Marie con una sonrisa- ire a cuidar de Frank

Con esto ella se retiro dejándonos de nuevo solos:

-Mañana puedo comenzar a enseñarte querido, solo hay que levantarnos temprano para que Maria nos distribuya el trabajo y ahí comenzare con tus lecciones

-Esta bien querida, será mejor contigo como instructora, asi podre agradecerles el gran recibimiento que me dieron… no lo merezco

-Claro que si lo mereces querido –dijo abrazándome- luchaste por nosotras contra los alemanes, arriesgaste tu vida… perdiste una parte de ti, eres nuestro héroe

Reí incomodo ante esto:

-No soy un héroe Erika, solo soy un soldado

-Pero sigues siendo mi héroe Bullock –dijo dándome un pequeño beso- mi valiente soldado, un guerrero y mi héroe

Sonrei con esto y caminamos hacia la colonia, quizas las pequeñas quieran jugar de nuevo.

Pero apenas saliendo del perímetro de la granja alguien salio desde el bosque, Alexandra, ella salio y de inmediato nos intercepto:

-Hola Erika, James –dijo saludándonos con una sonrisa

-Alexandra, buenas tardes –saludo Erika

-Hola Alexandra ¿A que se debe tu agradable visita? –le dije con una sonrisa

-Oh, solo pasaba por aquí cerca, revisaba mis trampas y se me ocurrió pasar a visitarlos y saludar… ademas de invitarlos

-¿Invitarnos?

-Estuve planeando con las chicas un pequeño paseo por el bosque, hay una zona con una hermosa vista en esta época del año que solemos visitar de vez en cuando, vamos con aperitivos, y descansamos ahí mismo –dijo Alexandra jugueteando con su cabello- Creo que las chicas disfrutarían de que nos acompañasen ¿Qué opinan?

-Me parece perfecto ¿Qué opinas Erika?

-Sera divertido, recuerdo bien buenos paisajes de este bosque, será mejor visitarlos ya sin esa guerra

-De acuerdo ¿Cuándo partirán?

-Hoy en unas cuantas horas, avisare a las chicas de su visita para preparar mas bocadillos, asi llegaremos a esa zona con luz del dia y podremos pasar la noche, lleven algunas sabanas para poner en el suelo, almohadas y si desean bocadillos

-Claro, asistiremos y llevaremos algo para disfrutar juntos

Al decir esto Alexandra se mostro ligeramente entusiasmada:

-Bien, excelente, las chicas estarán mas que contentas de que nos acompañen, esperen aquí, dentro de unas cuantas horas volveremos y de aquí partiremos a la zona

Con esto se retiro con una gran sonrisa directo al bosque:

-Curioso –comento Erika

-¿Qué sucede?

-Nunca me habían invitado, no es que este molesta ni nada, pero nunca me habían dicho de alguna de esas salidas o lugares

-Es extraño, pero es un paseo Erika, deja eso de lado, disfrutaremos de algn buen lugar dentro del bello bosque… pero que tu sigues siendo lo mas bello en el

Ante esto Eria se sonrojo fuerte:

-B-Bullock, siempre tan halagador -dijo mirando a otro lugar con sus mejillas rojas

-Me es imposible evitar halagos a una mujer tan bella

-Y-Ya, ya entendí –dijo aun con su sonrojo- tu tambien eres bello

Nos miramos y volvimos a unir nuestros labios, ahora, retornando a la casa de Madame Marie para preparar juntos algunos bocadillos, algo de fruta, emparedado, dulces que esconde Erika en su ´´escondite´´ detrás de la alacena en una apertura de la pared, siempre tan astuta.

Aun cuando estábamos ya preparando los bocadillos y ya técnicamente listos para el paseo ella se seguía preguntando por la repentina invitación, puede ser algo extraño, pero solo es una invitación por una vieja amiga, no debería pasar nada malo ni ser plan de algo.

Ya con todo acomodado en una cesta y varios cobertores y un par de almohadas en otra salimos de la casa de Madame Marie, ahi pude ver claramente en ese arbol en forma de V a la pequeña arachne colorida saludandonos animadamente, del bosque, salieron las demas chicas saludandonos con una sonrisa, nos miramos y despedimos de Madame Marie, caminamos hasta la salida de la granja y adentramos junto a las arachnes al bosque, sera un buen paseo... solo espero que los fantasmas del pasado no me atormenten... no, no pasara, tengo a Erika a mi lado, mi bella dragona, estare bien...


Notas del autor: Bueno, espero les haya gustado el capitulo, si, se que son mucho mas cortos que los de Rob y Amanda, pero es lo que mi cerebro me permite, el proximo quizas tarde igual de tiempo pues acabo de entrar a la universidad, espero hayan disfrutado del capitulo y no les haya parecido soso o algo flojo.

Gracias por estar atentos a las actualizaciones y mantenerme en sus listas de follow o favoritos y no tirarme o destruirme en las reviews por mi tardanza, espero este capitulo valga la pena la espera o al menos les sirva para no olvidarse de este pobre soldado.

¡Hasta luego!