Disclaimer:Todo los que reconozcan es de propiedad de Cassandra Clare, lo único mío es la trama de la historia y el personaje de Anna. Desde ya ¡A leer!

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El primer cumpleaños de Anna

Cuando Magnus se enteró la noticia de que el Alzamiento contra La Clave había salido mal sintió un sentimiento de culpable felicidad, felicidad porque ya se había encariñado con la bebe y culpable porque se alegraba de la muerte de alguien.

Como Anna era su "hija" ahora, decidió que le haría una fiesta de cumpleaños, él no sabía cuándo era, así que lo celebraría esa misma noche, invitaría a todos los subterráneos para presentarles a la niña. Mientras dejaba a Anna jugar con sus juguetes nuevos, fue a uno de sus varios guardarropas y eligió el mejor atuendo para usar esa misma noche, mando a repartir las invitaciones mágicamente y fue a buscar a la niña para llevarla a comprar ropa nueva ya que él no tenía ropa de bebe.

Fue a la mejor tienda y le compro un vestido blanco con un lazo de color rosado claro en el medio y bordados de color rosa pálido, unas medias blancas y unos pequeños zapatitos también blancos; de la misma tienda también se llevó más vestidos, toallas, enteritos, medias, calzas y otras ropitas para su hija. Fue al supermercado y compro más pañales, oleos, talco y algodón.

Ya de vuelta en su casa, se dispuso a dormir a la bebe que por suerte coopero y a arreglar las cosas para su fiesta, los invitados llegarían en unas cuantas horas, pero él quería que fuera una gran fiesta y que no le faltara nada.

Cuando ya faltaba una hora para la llegada de los invitados, Magnus fue a despertar a Anna, la baño y la estaba cambiando con el pañal puesto cuando suena el timbre:

Magnus, asombrado, porque a un faltaban 40 minutos para que llegaran los invitados corre a abril la puerta y se encuentra a alguien familiar, Raphael:

-Hola Magnus, ¿Qué es eso que tienes una hija?-Pregunta con su boca tan pálida como la nieve que caía

-Pasa y lo veras por ti mismo-Contesto con inconfundible alegría en sus ojos de gato.

Juntos subieron al apartamento y se encontraron a Anna haciendo travesuras con el talco, Magnus rio y la pequeña le tiro con un poco de talco en la cara, eso lo hizo reír un poco más, pero Raphael era un caso aparte, estaba sorprendido de que Magnus pudiera tener una niña en el departamento y más de que pudiera divertirse con ella, el brujo percatándose de esto último decidió divertirse con la situación, además Raphael, eral el mayor de 7 hermanos, el brujo supuso que podía ayudarlo:

-Raphael, por favor, podrías hacerme un favor?-El vampiro sin saber que decir asintio-Podrias terminar de cambiar a la bebe, necesito ir a bañarme, gracias, aquí la tiene es toda tuya- Dijo de carretilla, con un chasquido de dedos limpio la habitación del talco, le dio la bebe a Raphael y fue a bañarse.

-Bueno estamos solos tu y yo ahora, así que dime tu nombre-La bebe solo rio un poco mas en respuesta a la pregunta-Soy un estúpido, no puedo creer que está hablando con una bebe.

El hijo de la noche intento cambiar a la bebe, pero esta no se dejó, así que tuvo que sacar todo su lado más cariñoso y amabilidad que todavía quedaba dentro de él, oyó que Magnus todavía estaba en la ducha, él no debía estar presente, sino se burlaría de él, lo que quedaba de la fiesta o peor, lo que quedaba de sus eternas vidas y empezó a hacerle cosquillas a la bebe, Anna reía como una loquilla, y casi en un cerrar de ojos estuvo cambiada gracias a sus poderes vampíricos.

Cuando Magnus salió del baño, Anna, se había puesto a jugar otra vez, mientras Raphael la observaba jugar, nuestro brujo favorito pregunto:

-¿Se portó bien? ¿Se dejó cambiar?-El de piel tan pálida como una persona muerta negó con la cabeza- Bueno voy a peinarla- Magnus tomo el cepillo por el mango y comenzó a peinar su bello cabello rubio, le hizo dos colitas y estuvo lista para salir a la fiesta.

Cuando los invitados iban llegando, el anfitrión y la festejada abrían la puerta saludando y presentándose a todo el que entraba, ellos estaban felices. Mientras Anna jugaba unos niños cachorros, Magnus hablaba con su amiga desde hace mucho tiempo, Catalina Loss

-¿De dónde la sacaste? Ella es simplemente adorable, mírala jugar, con ese lindo cabello rubio y ojitos grises llenos de felicidad-

-Ven conmigo hablaremos de esto a solas-Magnus le hizo unas cuantas señas a Raphael para que se fijara de su retoño y se fue con la bruja de piel tan azul como el mar-Ella es una Nephilim-

-Eso ya lo sé, pude sentirlo, pero... como es que la tienes tú, los niños cazadores de sombras se crían con sus padres cazadores de sombras, no con brujos. Sin ofender-Agrego.

-Sí, sí. Bueno, sus padres murieron en El Alzamiento, ella es una Whitelaw, Katherine la dejo en mi puerta hace unos cuantos días para que la cuidara yo y no la familia que le quedaba.

-¿Una Whitelaw? Por Dios Magnus ¿Sabes lo que te haría la clave si se llagara a enterar que tienes a uno de ellos contigo?-El brujo afirmo-Encima los Whitelaw, una familia tan antigua y con un sentido de la justicia bastante que temer. Dime una cosa ¿Ella... lo vale?

-Cada segundo, no me arrepiento de no entregarla a la clave como debería de haber hecho.

-Está bien, si pasa algo con la clave dime y yo tratare de ayudarte en lo que pueda.

-Gracias- El de ojos de gato sonrió agradecido.

La fiesta siguió sin complicaciones durante la noche, cuando se fueron los invitados Magnus acostó a la ya cansada Anna y le dijo susurrando:

-Al menos ya tenemos el apoyo de algunos subterráneos si La Clave se entera y nos quiere separar-Le dio un beso de buenas noches y salió silenciosamente de la habitación.