La noche era oscura, la chica que caminaba lentamente por las alcantarillas debajo de la ciudad estaba vestida con pantalón, campera, musculosa y botas negras. Se camuflaba con la oscuridad del lugar. Era todo silencio mientras una cazadora de sombra de 16 años se acercaba con seguridad y silencio a un nido de demonios shaxs, un ruido como de pasos humanos detrás de ella llamo su atención, al comprobar que no había nadie continuo con su encargue de La Clave. Ataco al primer demonio y convulsiono en el acto, los otros siete la arrinconaron,-no seria difícil, pero tampoco tan fácil- los primeros dos se lanzaron hacia ella, no si quisiera llagaron a tocarla -touché- al parecer los otros cinco se dieron cuanta a quien se enfrentaban y atacaron al mismo tiempo, una sombra alta paso por al lado de ella y se cargo a dos shaxs, Anna termino de enviar a su dimensión a los tres. Se dio la vuelta enfurecida para saber quien era el que le había acabado la diversión tan pronto, se dio la vuelta rápido y le puso la filosa arma en el cuello, la persona también hizo lo mismo, ambos se miraron como midiéndose el chico la miraba como diciendo "creo que podría contigo", Anna que se dio cuenta el rumbo de los pensamientos del joven levanto su ceja izquierda , eso representaba la clara respuesta de "inténtalo"
-¿Quién eres y que diablos haces aquí? La Clave me encomendó esta misión solo a mi, sola- Empezó Anna haciendo énfasis en la última palabra.
-Wow, bajando los ánimos niña yo solo pasaba por aquí, y te vi que te dirigías hasta el nido. Por suerte te ayude, sino, no se que habría sido de ti sin mi. Por cierto de nada, ya se que estas agradecida-
Anna encendió su piedra de luz mágica para ver mejor a la persona que estaba a punto de matar lentamente para encontrarse con una figura alta toda vestida de negro que hacia resaltar su blanca piel como la porcelana y su rubio cabello que parecía casi blanco. Luego de que el muchacho termino de hablar, los ojos de Anna se estrecharon para pasar del gris claro al color de oscuro, muy oscuro. Señal de que estaba furiosa. Y ni siquiera se inmutaba del cuchillo de serafin que también tenia en su garganta.
-¿Disculpa? ¿Pero quien te crees que eres para venir a hablarme así? Y peor dudar de mis habilidades. Ohh pero lo peor no es eso, lo peor es que crees que soy una niña. Dime una niña podría hacer esto?- Mientras decía esto ultimo le dio una parada para que caiga pero no tuvo suficiente impulso porque estaban muy cerca y termino alejándolo. Así que empezó a atacarlo con su cuchillo de serafin largo, solo que no conto con que el desgraciado tuviera tan buen entrenamiento. El rubio en un movimiento calculado hizo que Anna callera de espalda al piso.
-De acuerdo me rindo- Dijo la ojigris, cuando el muchacho aflojo el agarre sobre el arma . Los pies de la cazadora de sombras actuaron, y el chico cayo de la misma forma que ella. Ann aprovecho para ponerse encima y volverle a poner su propia arma en el cuello- ¿Ahora si te crees gracioso?- Le dijo con un peligroso tono de voz.
-Esta bien, has ganado felicitaciones- Con un movimiento rápido, quedo el encima de Anna- ¿Y ahora que me dices?
-Tengo un cuchillo en el costado de tu estomago, estúpido- Anna no pudo evitar reír por la cara de sorpresa de su contrincante.
Levantándose ambos con un tirón, se enfrentaron a una nueva guerra de miradas, gris contra negro.
-Por cierto, mi nombre es Anna- Nuestra chica estiro la mano esperando el apretón correspondiente.
-Jonathan, un placer conocerme ¿no?-Lo dijo sonriendo socarronamente, y correspondiendo al saludo de la chica, ella estaba seria- Los apellidos no importan ¿no?- Termino de hablar claramente incomodo sobre ese tema.
-A mi no me importan los apellidos de las personas, ni tampoco el como se llamen, lo que realmente es importante es el… como decirlo… ¿interior?. ¿Sabes que Jonathan?-El rubio hizo un leve ruido para que Anna supiera que la escuchaba, ella se acerco a su oído y susurro sensualmente- Me atrae lo oscuro, peligroso y prohibido, pero ¿a quien no? Por eso me atraigo a mi misma.
-Mmm, me parece que comparto tu punto de vista-Se acercaba mas al alto cuerpo de Anna- Eres soltera?
-Si que eres directo ¿Por qué la pregunta?
-Solo responde
-Sí, ¿Y tu?
-También, es buena la soltería. Sin reglas, sin ataduras. Es bueno si puedes comprender lo anterior. Nose si tu quisier…-La voz de Jonathan se corto de repente, Anna le había clavado un cuchillo en una parte de la panza.
-No, ah y no te preocupes, no toque ningún órgano, soy precisa en esas cosas. Hasta luego, ya me aburriste.
Anna se estaba yendo caminando por la alcantarilla tranquila y sin ningún apuro, salió a la luz del día y se tomo el metro hasta la estación que la dejaría en su hogar.
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P.O.V Jonathan
¿Quién se creía esa chica para clavarle un cuchillo y lo peor, para dejarlo como si nada e irse tan tranquila? Me saque la sangrante daga que me clavo Anna, por el angel, que todos lo angeles y demonios la protejieran a esa maldita porque se vengaria, y de que manera se vengaria. Nadie deja asi al hijo de Valentine Morgerstern y vive para contarlo. Y yo planeo que sea una muerte dolorosa la que le llegue a la niña. La rastrearia, y porque la iba a encontrar y comeria de el dulce plato que se sirve frio, la venganza
