-Hola Papa!- Saludo Anna mientras cerraba la puerta.

-¿No vas a Saludarme?-Dijo La muchacha de más de 150 años que sólo aparentaba 20

-No-Respondió, pero estaba yendo hacia los brazos abiertos de su tía con una sonrisa en el rostro.

A Tessa se la veía feliz de poder estar con su sobrina, no la veía muy a menudo, pero hasta el más mínimo tiempo era bienvenido.

-¿Cómo te fue con el nido?- pregunta Tessa curiosa.

-Bastante bien, hoy conocí a un chico…- Confesó arrastrando las palabras y en su tono de voz se delataba la emoción.

-Ah sí. Y ¿Era lindo?- Tessa sentía como si hubiese vuelto a la adolescencia.

-Mas o menos- Respondió encogiéndose de hombros- Lo cierto es que lo conocí cuando se entrometida en mí trabajo- La bruja la miraba atenta, invitándola con la mirada a seguir con su relato- En realidad él piensa que me salvó, y yo se lo agradecí.

-No debiste hacer eso, está mal. No podes lastimar a las personas porque se "entrometen" en tu trabajo, ellos creen que te ayudan y solo van con esa intención. Anna está mal lo que hiciste, tenés que dejar de hacer eso-Hablo con tono de reproche.

-Ni siquiera te dije si le hice algo malo o no-

-¿Qué le hiciste?-

-Le clave un cuchillo en el abdomen- Termino de decir rápido y con total honestidad y seguridad.

-¡ANNA!- Exclama escandalizada.

-¿Quééééé? No es como si lo hubiera matado, si así fuera estaría más feliz, ese chico nomeacuerdosunombre era insoportable, le hubiera hecho un bien a la humanidad- asintió solemne.

-Aunque lo sea, Anna. No debes hacer eso- Anna asintió, aceptando sus palabras- Bueno, debo irme ya. ¿Estarás bien sola?

-Tú bien sabes que sí- Se levantó mientras saludaba a su tía- Chau, nos vemos después tía- Tessa intercambio cortesías y se desapareció en un portal. No la vería por un año más