Se dice que cuando mueres, todos los recuerdos de tu vida pasan como en una especie de retrospectiva; pero mas bien es porque tu cerebro se prepara para el cese completo de todas sus funciones. Esa es la explicación científica en para ese extraño fenómeno. Hay otro hecho que aun no ha sido comprobado de manera verídica, ¿Cuánto tiempo vive el cerebro tras una decapitación? Fuese cual fuese la respuesta, Raynare estaba consciente mientras su cabeza volaba por los aires, a pesar de que su cerebro debía de recapitular su vida… solamente existía un pensamiento en su moribunda mente.
"¿Qué clase de monstruo era Shidou Issei?"
Si buscáramos una palabra que definiera a Kousaka Reya en todo su ser, sería que es "plana". No el sentido figurativo de su complexión física, ella al igual que muchas alumnas de la Academia de Kuoh poseía un cuerpo que rebasaba la media de la estudiante promedio. Claro más de uno le había elogiado, de su bien cuidado cabello o de lo esbelto de su cintura.
Incluso era capaz de atraer miradas cargadas de lujuria de sexo opuesto.
Otros se enfocaron en su amabilidad y cortesía que eran su carta de presentación; pero ella misma se consideraba alguien que no destacaba mucho.
Era como el "NPC" que se paseaba por la aldea sin decir nada relevante, ese que solo mira silenciosamente como se desarrollan las aventuras del protagonista sin intervenir a una distancia tal que nunca sería notada. No le molestaba en absoluto, sino que le encantaba ese estilo de vida, el cual estuvo a punto de cambiar cuando Souna Shitori le ofreció un puesto en el consejo estudiantil.
Una "oferta que no podía rechazar" esas fueron las palabras que uso la actual presidenta para tratar de convencerla, debía de admitir que como negociante Souna era una joven taimada, pero para alguien como Reya, quien disfrutaba de la vida tranquila; había algo que no le cuadraba en esa "oportunidad de oro".
Pudiendo convertirse en un punto de inflexión en su vida, cortésmente rechazó la oferta; pues ella ya formaba parte del "Comité de la Biblioteca", un grupo que se encargaba de dar el servicio y administrar el funcionamiento del mismo. La presidenta del consejo no pudo mas que aceptar sus deseos.
De allí en adelante continuó como "la Aldeana X o Estudiante X", sentada tranquilamente tras el mostrador de la recepción, claro que eso no evitaba soñar que tendría su propia historia emocionante, como la de los cientos de libros que llenaban la enorme sala de la biblioteca. Pues como ya había encontrado a su "Aldeano Y" que la complementaría.
Fue en una tarde de primavera, Reya estaba sentada tranquilamente en la soledad de la biblioteca, gracias a los avances de la tecnología, lugares como este tendía a ser menos concurridos pero una pantalla de cristal no podía reemplazar la sensación de tener el papel entre los dedos o el aroma característico de algunos libros. Al menos eso era lo que ella creía fervientemente.
Aprovechando que estaba completamente sola, leía ávidamente el popular libro sobre vampiros de que todo mundo hablaba; pero ella debía de admitir que era interesante, pero ella prefería la versión que Anne Rice realizó en su propia saga.
La verdad es un poco soso que brillen bajo la luz del sol – comento la joven castaña mientras reía levemente – No supera mucho al encanto de Lestat.
También opino lo mismo – una voz repentinamente se escuchó frente a ella – Pero prefiero más al vampiro de Stroker
Soltó un gracioso grito al darse cuenta de que alguien estaba parado esperando pacientemente que le atendiera, eso provoco que sus mejillas enrojecieran furiosamente debido a su descuido.
¡Disculpame! – Reya cerró torpemente su libro y lo dejó de su lado del recibidor – Suelo perderme en mi lectura…
Eso mismo suele pasarme – el joven respondió con una sonrisa – Una amiga mía tiende a regañarme por eso, ya que me he estado a punto de golpearme con los postes.
La jovencita levantó su mirada para encontrarse con los ojos castaños de la persona que esperaba que le atendiera, el tono de sus irises eran mas claros que los suyos e incluso el color de su cabello era un tono más bajo. Lo único rescatable eran los anteojos que le daban un aire intelectual al chico.
Pero darlo no era lo mismo que serlo y la prueba era el "pervertido de los lentes" que según los rumores era capaz de adivinar tus medidas. Esa experiencia le hizo mirar con desconfianza al castaño frente a ella; pero al notar el libro que sostenía bajo su brazo le hizo darle el beneficio de la duda.
"A study in Scarlet" – Reya leyó detenidamente para después mirar nuevamente al chico – Ese está en ingles… ¿No necesitarás un diccionario?
La pregunta hizo parpadear la muchacho varias veces para negar con la cabeza, rio un poco y contestó con cortesía.
Viví en Inglaterra un par de años – la castaña asintió a la respuesta del chico de lentes – El idioma no es un problema… pero mi japonés se oxidó un poco, tuve muchos problemas en la secundaria a raíz de eso.
Eres el chico del que todos hablan – Reya se atrevió a comentar – Shidou Issei-san… ¿Verdad?
¿Soy famoso? – Issei bajo un poco la mirada – Yo pensaba que era normal… ¿Qué fue lo que hice?
Batir el record de entrada de Souna-sempai – la chica estaba sorprendida por lo despistado que era su compañero de grado – Ella sacó un 99 en el examen de entrada y tú el 100 perfecto.
No es tan difícil si se estudia a conciencia – repuso el castaño con naturalidad – Bueno eso creo yo.
La chica no pudo evitar reírse abiertamente al ver como Issei se rascaba la cabeza de manera avergonzada, alzó su mano para poder tomar el libro y registrar su salida; el joven Shidou se lo dio de manera un tanto torpe. Ese recuerdo de un encuentro normal era muy preciado para Reya, ya que Issei desde ese día se paseaba para leer un poco, pero también para comentar sobre los diversos libros que ya habían leído.
Era divertido compartir con alguien su afición por la lectura y eso le encantaba de verdad.
Fue en diecisiete partes – comentó con desagrado Akeno mientras recordaba la escena en su mente – Lo peor es que ni siquiera se percató de nuestra presencia
Rias se limitó en asentir a las palabras de su acompañante, ella misma no concebía la brutalidad con la que aquel ángel caído fue asesinado y mucho menos de la persona que lo ejecutó, en la puerta que permitía el acceso a la habitación donde se encontraban, se escucharon varios golpes, solicitando el permiso para entrar, con sencillo "adelante" de parte de la pelirroja; dos jóvenes aparecieron en la habitación. Una de ellas era una pequeña jovencita que no pasaba de los 1.50 mts, un cuerpo esbelto y un cabello tan blanco como la nieve, sus ojos mostraban una seriedad inusual y eran de un color ambarino. La otra persona era un apuesto rubio de ojos azules, el cual fácilmente clasificaba como "un príncipe" para las jovencitas de su edad.
Buchou… muy buenas tardes – el joven rubio saludó cortésmente- Estamos aquí como lo solicitó
Gracias Kiba… Koneko- Rias sonrío levemente pero su mirada denotaba preocupación- Dime Yuuto… ¿Cuál es tu opinión sobre Shidou Issei?
La pregunta descolocó por unos instantes al joven, quien tranquilamente se llevó una mano a la barbilla para sopesar su respuesta, tras unos momentos, comenzó a dar su opinión.
No he tratado directamente con él – respondió Yuuto con tranquilidad – Pero he escuchado buenas opiniones de varios profesores y alumnos – el joven se mantuvo en silencio - ¿Ocurre algo buchou?
Roas mantuvo silencio unos breves momentos para despues negar con la cabeza, su vista se posó en la acompañante del chico.
Koneko… ¿Todavía mantienes tu opinión sobre él? – la pequeña chica abrió sus ojos para después recuperar la compostura.
Sí… no me agrada Shidou-sempai – Rias asintió a la respuesta de la peliblanca – Huele a muerte en todo su cuerpo.
Akeno y Rias se miraron preocupadas, entendiendo el significado en las palabras de su kouhai, pronto el ambiente se puso tenso debido por mucho factores, pero más que nada era por solo nombra a aquel tranquilo castaño, con un asentimiento la heredera de la familia Gremory hizo un simple ademán mostrando unas imágenes que hicieron que ambos jóvenes perdieran el color en sus rostros.
El cuello, detrás de la cabeza, desde el ojo derecho hasta los labios… – comenzó a enlistar Akeno llamando la atención de sus dos compañeros – …el brazo derecho, el antebrazo, debajo de la muñeca… - la manera fría en que hablaba hizo que los dos jóvenes se comenzaran a sentir mal – el codo, el pulgar, el dedo de en medio, desde las costillas hasta el corazón…
Suficiente Akeno… - cortó Rias para que su amiga no continuara enunciando lo que veían frente a ellos – Mira a sus rostros
La recomendación de la pelirroja hizo que Akeno se diese cuenta de su error, bajo la mirada un poco avergonzada, frente a Kiba y Koneko estaba la imagen de lo que era el cuerpo de Raynare, cortado en pedazos, todo el lugar estaba manchado de sangre pero lo más impactante no era eso, sino el ejecutante de aquel acto.
Parado frente al dantesco escenario, con un semblante sereno y deshumanizado… se encontraba Shidou Issei, curiosamente aquello que debía ser el trabajo de un grupo de personas fue realizado por un solo joven estudiante. Dando un aire bizarro a la escena en sí, pues el castaño no poseía una complexión física como para poder realizar aquella proeza.
Tal vez el aroma que sientes en Shidou-san, no sea el de la muerte – la joven Gremory habló sobresaltando un poco a la jovencita – Es el aroma a la sangre
No… buchou – comentó la pequeña Toujou mientras negaba furiosamente – no huele a sangre, ese aroma nunca lo he percibido en él… huele a la muerte… como un shinigami
Shinigami, dios de la muerte japonés, también así eran nombrados los sirvientes del Dios Hades quien gobernaba en las regiones más alejadas del propio inframundo.
Es probable que Shidou-san sea hijo de uno de ellos – Kiba habló un poco aprehensivo – Eso explicaría su aroma… ¿Qué opina buchou?
Es humano, al menos eso podemos comprobarlo – la pelirroja respondió a la pregunta de su compañero de club – Me gustaría hablarlo más a profundidad….
Aún piensa agregarlo a nuestro grupo – la pequeña peliblanca estaba un poco temerosa de la respuesta
De hecho, aunque esto debería de quitarme las ganas de obtenerlo – Koneko bajo la mirada demostrando su decepción – Lo necesito más que nunca… pero ahora tendré que convencerlo.
¿Planeabas usar a la angel caído para reclutarlo? – Koneko levantó sus ojos completamente descolocada - Buchou… yo… yo…
Salió corriendo de la habitación, aquella revelación de las intenciones de la presidenta del club hizo que sus sentimientos se perturbaran completamente, Kiba intentó ir en su búsqueda pero fue detenido por Akeno, quien le tomó del hombro de manera tranquila.
El malestar no se hizo esperar en Rias, ciertamente aquella jugada era de lo más traicionera, su plan original era aprovecharse del momento de mayor debilidad en un ser vivo y ese era cuando se encontraba cerca de la muerte; todos ante el inevitable final se aferran al deseo de vivir… ofreciéndole una oportunidad de seguir viviendo haría mas sencillo reclutarlo.
Pero con ese giro inesperado de eventos, todo lo que planificó se fue al garete… ahora estaba obligada a aproximarse tal como lo hacía Sona y negociar con el castaño para convencerlo.
¿Pero que podría ofrecerle? El chico era muy distante, sus preferencias muy selectas, siempre estaba leyendo o conversando con un par de compañeras de su salón. Su fuese más normal, podría incluso ofrecerse ella misma para que saciara su curiosidad con el sexo opuesto.
Claro aquello era más sencillo que el atolladero en el que se encontraba, ahora necesitaba replantearse todo de nuevo.
Hablaré yo misma con Koneko – Rias llamó la atención de sus dos compañeros – De momento quiero que se calme un poco
Buchou… usted sabe lo sensible que es ella – el rubio le miro fijamente – Tal vez no vaya a perdonarla
Estoy consciente de eso – con simple asentimiento la chica se dio la vuelta para contemplar el atardecer.
¡Touji-san! – Sayuri tomaba de la sotana a su esposo - ¡¿Qué es lo que estabas pensando?!
Podía escuchar desde mi habitación los gritos de mamá mientras me quedaba en silencio sin moverme sentado en mi cama.
¡ES TAN SOLO UN NIÑO… POR EL AMOR DEL SEÑOR! – la mujer gritaba de manera dolida -¡Perdió a su padres! ¡Y ahora se te ocurre esto!
Papá se quedó en silencio, sabía que sus intenciones eran buenas, incluso yo acepte colaborar con lo que deseaba, aquel día saque a la luz algo que no debía de mostrarle a nadie, el ángel caído ni siquiera pudo comprender lo que le pasó. No tuvo tiempo o más bien no se lo di. Pues en tan solo unos segundos estaba en el suelo ahogándose en su propia sangre.
Touko-sensei lo llamó "Chokushi no Magan", "Los ojos místicos que miran a la muerte"… dentro del mundo de la magia existen estratos que no todos conocen, los más herméticos pasan desapercibidos por el resto de individuos que pertenecen a ese mundo, en ese nivel se encuentran aquellos que tienen una clase especial de ojos, unos pueden encantar con ellos, otros "obligan" a las personas a obedecerles sin ninguna resistencia… pero incluso entre los ojos místicos; los míos son los más raros y especiales.
Me explicó que las líneas que veía en las personas y objetos; era la "esencia de la muerte" o más bien el "concepto de la muerte".
Todo en este mundo tiene un final, es algo que esta predicho desde el nacimiento… yo simplemente puedo visualizarlo en forma de líneas. Cortando sobre ellas acelero el proceso de forma instantánea. En palabras de mi propia sensei, "No importa si es un inmortal, ángel, demonio o incluso el mismo Dios… a todos les llega el final tarde o temprano"… "Es un hecho inevitable que nadie puede evitar".
Que tuviera esos ojos fue una enorme revelación para papá… quien no dudó en empezar a llevarme en sus viajes.
Pues considero que mi poder "serviría a un bien mayor", fue cuando me enteré de la existencia de una guerra secreta entre facciones y que mi padre estaba luchando desde que rexordaba.
Accedí a sus peticiones pues buscaba encajar más en mi familia adoptiva sin saber que mi acciones tendrían consecuencias muy graves
Lo que estaba desencadenando era el final de nuestra familia… gracias a estos ojos.
La biblioteca estaba bastante sola como siempre, salvo por las dos únicas personas que se encontraban en esos momentos, sentados detrás del mostrador de la misma, sumergidos en su propia lectura, mientras que frente a ellos estaban dos humeantes tazas de té.
Issei y Reya estaban uno al lado del otro, desde el primer encuentro ambos jóvenes entablaron una amistad alrededor de los libros, así que uno de esos días en los que se encontraban conversando animadamente, la castaña sugirió que tomaran el té de vez en cuando mientras leían.
El joven Shidou se preguntaba si eso estaba bien, pero la respuesta de la maestra encargada de la biblioteca fue un simple "No hay problema, me gusta la idea de que Reya tenga compañía". Aunque eso podía ser tomado con otras intenciones el propio chico las descartó por completo, pues no hacían más que leer. Incluso cualquier rumor que se generó alrededor de ellos, murió en el instante de que los espiaron a escondidas.
De manera delicada la jovencita cerró su libro y soltó un largo suspiro… entre sus manos tenía una copia de Romeo y Julieta. Quizas la mejor historia de trágica de amor escrita en el mundo, lo particular de aquel libro era que estaba completamente en inglés, un reto para la propia Kusaka pero que serviría mucho para las clases que recibían en la escuela.
Es tan romántico como trágico – comento la chica con una sonrisa en el rostro – Todo el asunto de los Capuleto y Montesco… el cómo quedaron en medio de ese conflicto y que el amor naciera entre ellos.
Issei dejó su lectura para prestar atención a las palabras de la chica, entre sus manos se encontraba uno de los libros de la saga de Anne Rice sugerencia de la propia jovencita quien quería escuchar la opinión de su amigo de lectura.
Es cierto que es bastante romántico – el chico comentó tranquilamente – Pero creo que Shakespeare buscó la tragedia al escribir su novela.
Tienes razón – Reya asintió con tranquilidad – Podemos decir que es un afortunado error…
Creo que le molestaría con tu comentario, Kousaka-san – la castaña enrojeció un poco ante el tono divertido de Issei – Aunque concuerdo contigo… ¿Tuviste problemas con el libro?
Pues, el inglés no es mi idioma nativo – con delicadeza acarició a portada de la novela mientras meditaba la pregunta que le hizo el castaño – Al principio sí… pero mientras me adentraba más, se fue facilitando el inglés .
Issei asintió gentilmente, cuando la castaña sugirió que compartieran sus lecturas favoritas, el joven Shidou solo tenía libros en ingles, pues los adquirió durante su estancia en Inglaterra, estaba un poco preocupado si Reya sería capaz de leerlo, pues lo que enseñan en la escuela es lo más básico del idioma, había cosas como los modismos que dificultan un poco el entendimiento de las palabras. Por suerte para él, la chica aprendió rápidamente lo necesario para comprender por completo la historia que tenia entre manos.
Reya por su parte estaba ansiosa de la opinión sobre su saga de libros favorita, claro Anne Rice era buena escritora pero estaba consiente del tinte homo erótico de las crónicas vampiricas, esperaba que Issei no le mirara raro e incluso se forjace una opinión distinta sobre su persona. La mirada que le brindaba a su amigo fue suficiente para hacerle entender lo que esperaba de él.
Apenas voy por la mitad – el castaño miro el libro que Reya le había dado- puedo decir que es muy bueno, Lestat es un personaje complejo y un tanto trágico
La jovencita asentía entusiasmada pues era la opinión que tenía de aquel personaje, que Issei dijera exactamente eso le emocionó de sobremanera. Ese momento fue interrumpido por un visitante inesperado, pues la biblioteca era poco frecuentada a esas horas del día.
¿Shidou Issei-san? – ambos castaños fijaron su atención en la recien llegada – Espero no haber importunado algo…
Con una actitud docil y gentil se encontraba Akeno Himejima, una sonrisa enigmática se asomó brevemente cuando miro a sus dos kohai detrás del mostrador, claramente sus pensamientos estaban en otra parte, pues la soledad del lugar daba incapié a otros escenarios.
Himejima-sempai- Reya se levantó junto al chico para reverenciar a la pelinegra - ¿Qué se le ofrece en la biblioteca?
Buscaba hablar con Shidou-san – Akeno respondió amablemente- Pero si está ocupado… podría hacerlo en otra ocasión.
Issei miro tras sus gafas de manera analítica, se volvió un poco para hablarle a Reya.
Voy a atender a Himejima-sempai – el muchacho habló de improviso- ¿Podrías cuidar de mi mochila mientras vuelvo?
Asintió a la petición en silencio, los ojos cafés de Reya siguieron el caminar de su amigo con detenimiento, no notaba nada extraño en él, pero quien le sorprendió fue la propia Akeno, pues de alguna forma se sentía tensa alrededor del castaño.
Caminaron por un rato, Issei se percató que lo guiaba al edificio antiguo detrás de la escuela, había escuchado los rumores acerca de un club exclusivo donde estaban las principales figuras populares de la Academia de Kuoh, para el castaño la popularidad carece de importancia para su desempeño escolar. Desvío su atención a los alrededores, el ambiente era agradable y la vista de los cerezos era hermosa a los ojos de los demás. Su atención fue interrumpida por la propia Akeno que le habló repentinamente.
Shidou-san – la pelinegra habló quedamente - ¿Qué ocurrió con tu novia?
¿Qué novia? – Issei respondió confundido- Que yo recuerde, Kusaka-san es una buena amiga
Me refiero a Amano Yuuma-san – Akeno comentó pausadamente – la chica que te pidió que fueras su novio.
Un incómodo silencio rodeo a los dos jóvenes, Issei mantuvo su mirada en su sempai aunque ella le daba la espalda, Akeno por su parte tanteaba al castaño para ver como reaccionaba con aquella información. Claro que sentía un poco de incomodidad pues era muy arriesgado para ella, pues no sabía el tipo de reacción que tendría de parte del chico.
Himejima-sempai… ¿Por qué me pregunta eso? – el tono de voz de Issei sonaba amenazante para los oídos de la pelinegra- Si usted y Gremory-sempai lo vieron todo.
Decir que un escalofrío recorrió la espalda de una de las grandes onee-samas de la escuela fue quedarse corto, las palabras de Issei congelaron por completo a la jovencita. No era un frío normal, sino uno parecido a la muerte, la chica estaba entrando en pánico, pero pudo disimularlo con una fachada de tranquilidad, por su parte Issei decidió hablar tranquilamente.
Desde que entré a esta escuela me percaté de su existencia – el castaño se detuvo en su lugar – Mientras no interfirieran conmigo… yo no haría nada en contra suya, Himejima-sempai ¿Qué es lo que quiere Gremory-sempai?
Akeno se volvió lentamente, para encarar al joven, su corazón se detuvo cuando le vio que se quitó los anteojos mirándola fijamente… aquellos ojos cambiaron drásticamente, ya no eran de castaño claro…
Shidou Touji pensaba que había tomado una decisión acertada al involucrar a su hijo adoptivo en el campo de batalla que luchaba dia con día para proteger a la humanidad. Los seres humanos no eran los únicos habitantes de este planeta, sino que había criaturas que moraban en las sombras, expectantes a los movimientos de los inocentes para arrastrarlos con ellos a la oscuridad.
Touji era un exorcista al servicio de la Santa Iglesia, un soldado del señor para proteger al mundo normal.
En su carrera se topó con cosas que desafiaban toda lógica… pero su hijo… su propio hijo era la "mejor" arma contra todo lo ilógico.
Tan bueno era que empezó a tenerle miedo, algo que se fue acrecentando con el paso de los años, Issei fue sometido a un duro entrenamiento, para hacerlo más efectivo, más letal… pero también para hacerle perder la humanidad necesaria. Ciertamente lo estaba convirtiendo en monstruo capaz de devorar a otros.
Fue cuando se dio cuenta que su esposa tenía razón… Issei era un niño que debía ser feliz con una familia normal, un chico que debía de estar cursando el último año de primaria, estaba de pie sobre un montículo de cuerpo destazados. Sus demás compañeros miraban atónitos aquella proeza, la misión que les encomendaron era vigilar un aquelarre donde buscaban invocar a un poderoso demonio para que les brindara poder y fortuna. Quien acudió al llamado no era poderoso, sino peligroso.
La iglesia sabía que la mayoría de los demonios del inframundo tenían una sociedad muy parecida a la aristocracia; congregados en familias nobles y gobernando sobre aquellos que no tenían mucho poder, pero algunos de ellos no se guiaban por sus reglas, continuando con su naturaleza primitiva.
Consumiendo seres humanos por el solo hecho del placer… y aquel demonio era el peor de ellos, comenzando con una masacre tal que heló la sangre de los exorcistas ante la brutalidad con la que asesinaba a los herejes sin compasión, ignorando si eran adultos o jóvenes, hombres o mujeres, para aquella criatura todos eran iguales. Simples juguetes para saciar el placer que le embargaba por dentro. Se mantuvieron al margen, no estaban obligados a intervenir pues esas personas rehuyeron de las leyes de Dios.
El problema se agravó cuando repentinamente, los cuerpos mutilados se levantaron nuevamente… se habían convertido en otra aberración contra la humanidad.
Fue el momento para decidir que debían de actuar, a pesar de que ahora estaban siendo superados en número; pues Touji no llevó a un equipo preparado para una exterminación de ese calibre. Issei se encaminó lentamente, ignorando los gritos de su padre adoptivo para que se mantuviera en su lugar. Solamente se quitó los anteojos que su maestra le regaló con el propósito de sellar sus ojos… y con ellos se deshizo de toda aberración que su mirada pudo alcanzar.
Cortando sobre las líneas… dando una muerte definitiva a las criaturas que se levantaron nuevamente para después encargarse del demonio que los había asesinado. Eso libero algo más que dormía dentro de él, algo que lo hizo más deseable no solo para la iglesia, sino para todos aquellos que miraron el evento desde la distancia.
Pero… el chico tenía algo que decirles a todas esas personas… el no sería una herramienta que los demás usarían a su antojo y para eso tuvo que "asesinarse a sí mismo".
Las puertas de la sala del club de investigación se abrieron lentamente, Rias miró a la persona recién llegada, los ojos de la pelirroja denotaban confusión, pues la única persona que arribo fue Issei, la chica decidió ignorar aquel hecho y sacó a relucir una sonrisa encantadora, ahora necesitaba empezar las negociaciones para ver si incluía al chico como un fiel sirviente para su propia corte.
Bienvenido, Shidou-kun – Rias se levantó de su asiento para acercarse al castaño – Gracias por aceptar mi invitación
No hay de que… Gremory-sempai – el joven de anteojos gentilmente hizo una reverencia – Espero que sea corto… pues tengo prisa… me están esperando con mis cosas.
Ya veo – la pelirroja se mostró un poco decepcionada por el limitado tiempo – Trataré de ser lo más rápida posible… ven sentémonos
La chica le indicó una pequeña sala dentro de la habitación, muy cerca de la misma estaban un carrito con una bandeja llena de bocadillos y un juego de té que a primera vista parecía muy costoso, con elegancia la jovencita empezó poner las cosas sobre la mesita que estaba en el centro y sirvió dos tazas con la caliente infusión hecha de hojas de earl grey.
Issei se mantenía atento a los movimientos de su anfitriona, con sumo cuidado tomó su respectiva taza para beber un poco del líquido dentro de la taza, tuvo que admitir que estaba delicioso, pero no lo pudo disfrutar a plenitud por la compañía que tenía. La pelirroja hizo lo mismo, teniendo la misma sensación de su parte, ciertamente el castaño el incomodaba, fue que decidió que lo mejor era empezar con lo que tenía planeado.
Issei-kun… Dime ¿Tienes algún deseo en particular? – la familiaridad con la que le habló a Issei sorprendió a este último – Anda no temas en decírmelo.
Pronto un silencio proveniente del castaño se hizo presente, la expectación por la respuesta del mismo, hizo que Rias se mostrara ansiosa, se mantuvo así unos minutos hasta que el chico se animó a responder.
Me gustaría recuperar a mi familia – la jovencita se sorprendió por las palabras del castaño – Pero es un deseo imposible para que un demonio pueda cumplirlo.
El ambiente se volvió terriblemente tenso, el nerviosismo en la pelirroja rápidamente se evidencio en forma de sudor recorriendo por los costados de su rostro, simulando calma continuó bebiendo, para nuevamente escuchar a su acompañante.
Sé quién es usted… sempai – Issei dio un nuevo sorbo a su bebida – Se también que me vio ayer por la tarde… y sinceramente me gustaría saber… ¿Por qué quiere reclutarme?
Con suavidad depositó su taza en la mesa, mientras centró su atención en Rias, las facciones de la hermosa pelirroja se endurecieron lo suficiente para hacerle notar que no estaba intimidada por las revelaciones, pero había curiosidad por saber que tanto sabía de ella o del mundo a donde pertenecía.
Esto me facilita un poco las cosas – comentó la joven Gremory con seriedad – Shidou Issei… necesito de tus habilidades… si te conviertes en mi sirviente, puedo garantizarte una vida prospera y longeva.
¿Eso es todo? – la pregunta del castaño hizo que Rias le mirara con algo de vergüenza – Solamente con ese argumento desea reclutarme
La verdad no se me ocurre nada para ofrecerte – la jovencita contestó mientras el rojo de sus mejillas hacía juego con su cabellera – No eres como el resto de los jóvenes de tu edad… incluso contemplé la idea de acostarme contigo para ver si te convencía.
Pronto una risa se hizo presente, cambiando por completo el ambiente de la habitación, Rias miró confundida como Issei se reía abiertamente al haber escuchado lo último que dijo la pelirroja quien por dentro se estaba muriendo de la pena. Aquello duró unos minutos, hasta que por fin el castaño recobró la compostura.
Sempai… aunque lo hubiera disfrutado mucho – la confesión del chico ofuscó por completo a la joven Gremory – Creo que aún así me hubiese negado… la verdad, fui una especie de exorcista para la iglesia…
¿Fuiste un exorcista? – la pelirroja tragó en seco olvidándose de su pena
No oficialmente… mi padre buscaba ordenarme para que me uniera – Issei bajó un poco la mirada evidenciado cierta angustia – Mi madre no lo aceptó y eso llevo a que nuestra familia se fracturara por completo – la jovencita prestaba atención a las palabras de muchacho frente a ella – No se han divorciado… pero decidieron que lo mejor era separarse… eso molestó mucho a mi hermana mayor…
Rias prestaba atención a las palabras del castaño encontrando que el chico era muy normal comparado a lo que presenció la tarde en que lo encontró frente al cadaver de Raynare.
…Quien terminó por culparme de todo – continuó Issei mientras toda la atención de la pelirroja estaba centrada en él – ¿Con toda su magia es capaz de revertir eso?
Un rotundo no, fue la respuesta que obtuvo de parte de la joven Gremory, ambos mantuvieron un silencio entre ellos para después el chico se preparara para irse. Rias vio con impotencia como su mayor oportunidad se le iba de las manos, claro podría optar con la situación de riesgo de muerte, pero eso al final jugaría en su contra y más en la situación delicada en la que se encontraba.
El té estuvo delicioso… Gremory-sempai – comentó Issei de forma honesta – Espero que Himejima-sempai me perdone por haberla asustado; pero necesitaba que me contara la verdad de su situación.
La joven bajo el rostro ocultándolo por completo tras su brillante cabellera roja, Issei caminó tranquilamente hasta llegar a la puerta del salón del club, antes de irse dijo unas últimas palabras.
No podemos tener todo en la vida… - la jovencita guardó silencio mientras escuchaba – A veces es necesario perder para valorar lo que tenemos… espero que tenga suerte con su compromiso.
Solamente el sonido del seguro de la puerta cerrándose fue el único vestigio de que Shidou Issei estuvo en la vida de Rias Gremory, esa era su mayor derrota, lo que deseaba el chico estaba mas allá de las posibilidades de la joven demonio. Sentada en el mismo lugar contemplando una taza medio vacía y otra sin nada en su interior. Issei tenía razón, no se puede tener todo en la vida y a pesar de tener los recursos para lograrlo, no supo porque fue incapaz de detenerle… el era la salvaguarda para asegurarse un futuro con sus propias manos. Pero finalmente debía de aceptar la cruel realidad.
"A pesar de todo… no puedes cambiar el destino si este se niega a hacerlo…"
Akeno llegó tras un par de minutos, encontrándose con una abatida Rias llorando en silencio.
¡¿Qué ocurrió Rias?! – alarmada la pelinegra se acercó a su amiga - ¿Te hizo algún daño?
Por fin me doy cuenta de mi impotencia – Rias respondió apesumbradamente – Desde un principio no había forma de reclutarlo… si yo pensaba que mi destino era miserable… el de él es mucho peor, ¿Con que derecho puedo obligarlo a unirse?
No hubo respuesta de parte de la joven Himejima, muy dentro de ella sabía que Rias era caprichosa y manipuladora para obtener todo lo que deseaba; Shidou Issei resulto ser el muro que necesitaba para darse cuenta de la realidad. Era una lástima que lo hiciera en la peor situación en la vida de la jovencita.
Hablaré con mis padres – la joven Gremory se levantó de su asiento mientras se secó las lágrimas- Tal vez pueda ser feliz de alguna forma…
Issei caminaba en completo silencio, aquella conversación con Rias Gremory había revuelto un poco sus emociones, pero debía de ser franco con ella. El problema que tenía era un compromiso arreglado con un tipo que ella no amaba, pero eso no era motivo suficiente para manipular a los demás y usarlos a su antojo. Akeno le había dicho todo cuando se sintió amenazada por el propio castaño.
Sus ojos místicos tenían esa particularidad, no solo eran capaces de mirar el final que todo tenemos escrito, sino también era como si la muerte te mirará directamente. Ante ella todo mundo se acobarda.
Se detuvo frente a la puerta de la biblioteca, no había remordimiento dentro de él, porque no tenía nada que lo vinculara con Rias Gremory y quizás tal vez sería la única vez que cruzarían palabras en el resto de sus vidas.
Dio una respiración profunda, tratando de calmarse un poco para continuar con su tarde al lado de Reya.
Tres días después descubrió que nadie más en la escuela recordaba a Yuuto Kiba, Toujo Koneko, Himejima Akeno y por supuesto Rias Gremory.
In the nothingness ~ Prólogo
Primavera de 2008
Fin
Disculpen la demora, pero realmente deseaba actualizar más rápido; pero ciertas cuestiones me lo impidieron, con esto doy terminado el prólogo de la historia, cortando con el cliché clásico de recontar toda la trama de DxD, solamente agregando elementos diferentes para hacerlo acorde.
Con esta historia busco un enfoque diferente casi similar a lo que Kara No Kyoukai presenta, pero claro con mi estilo particular de narrativa.
Bueno, de momento espero poder organizarme apropiadamente para poder darles continuidad, el próximo capítulo será mucho mas largo que estos dos, pues siento que así podré abarcar todo lo que pretendo contar.
Realmente le impresionaba aquel lugar, su ubicación era de lo mas agradable, céntrico y con facilidad de transporte. Para Kusaka Reya era la oportunidad de oro para empezar con su carrera como novelista y quien mejor que una de las escritoras más reconocidas en el Japón.
Tras graduarse de la preparatoria busco un oficio que le llamase la atención… pues si le gustaba leer que mejor que volverse una escritora profesional. Pero en la universidad no encontró lo que le hacía falta. Pero cuando aquel libro cayó en sus manos, supo que era oro puro, impulsando su decisión para encontrar a la esquiva Kokutou Azaka, removió cielo, mar y tierra para dar con esa novelista. Pero nunca se imaginó que la oficina de quien esperaba se convirtiera en su mentora estaría en la ciudad que la vio nacer.
Kuoh no había cambiado tras los cuatro años de su ausencia, seguía conservando la mayoría de los lugares que recordaba, pero lo que más le encantaba era el ritmo tranquilo muy contrastante a la agitada Tokyo donde estuvo viviendo. Detrás de ella caminaba un aburrido Issei, el joven mostraba facciones mas maduras dejando de lado al chico callado que solía ser en la preparatoria, ahora era todo un hombre hecho y derecho… lo mejor para la propia Reya, era que estaban en su tercer aniversario de ser novios de manera formal.
Reya-chan, ¿Todavía no llegamos a ese lugar?- el castaño bostezo un poco mientras su novia le miró de reojo
Falta poco- repuso la joven con mucho entusiasmo – Ya veras Issei-kun… ella es maravillosa
Una sonrisa adornó el rostro del castaño, ver a su novia tan feliz daba una sensación de calidez en su corazón, tanto que apresuró su paso para colocarse al lado de Reya y tomarle de la mano; sin darse cuenta que todo eso era visto desde un ventanal de un edificio cercano, el cual resultaba ser el destino de la pareja. Dentro de una oficina estaba una mujer muy hermosa , su cabello negro y ojos azules miraron divertidos a aquellos dos que se acercaban a su oficina. Se trataba de la propia Kokutou Azaka quien contrataría a Reya como su asistente y también a su novio para que le ayudarán con los "encargos" que tenía pendientes.
Bien, con esto oficialmente mi agencia entra en el negocio - Azaka comentó para si misma – Ahora que nombre debería ponerle – la pelinegra pensó unos instantes – Ah… ya sé… "Kara no Kyoukai".
In the nothingness ~ Capitulo 1
Al borde del abismo
Otoño de 2012.
